Categoría: La película

  • Mucha adrenalina, poco seso

    WANTED (SE BUSCA) Película Wanted (Se busca)

    Después de que sorprendiera por la concepción visual de sus dos anteriores películas (Guardianes de la noche y Guardianes del día) el kazajo Timur Bekmambetov desembarca en Hollywood con otra película de acción que sigue, en el apartado estético al menos, la senda de las anteriores y que puede servir para hacer mundialmente conocido al director (se habla ya de un par de secuelas de la cinta, convirtiéndola así en una popular trilogía de acción) y, ya de paso, a su protagonista, que ya había destacado en cintas como Expiación o El último rey de Escocia.

    Estados Unidos-Alemania, 2008.
    Título original: Wanted.
    Director: Timur Bekmambetov.
    Producción: Jim Lemley, Jason Netter, Marc E. Plat, Iain Smith.
    Guión: Michael Brandt, Derek Haas y Chris Morgan, basado en la serie de cómics de Mark Millar y J.G. Jones.
    Fotografía: Mitchell Amundsen.
    Música: Danny Elfman.
    Montaje: David Brenner.
    Intérpretes: James McAvoy (Wesley Allan Gibson), Morgan Freeman (Sloan), Angelina Jolie (Fox), Terence Stamp (Pekwarsky), Thomas Kretschmann (Cross), Common (Gunsmith), Kristen Hager (Cathy), Marc Warren (Reparador), David O'Hara (Sr. X), Konstantin Khabensky (Exterminador), Dato Bakhtadze (Carnicero), Chris Pratt (Barry), Lorna Scott (Janice).

    El protagonista de la historia es Wesley Gibson, un tipo normal, más bien aburrido y apático: tiene un trabajo de mierda como contable, soportando las continuas broncas de su jefa, está deprimido, sabe que su novia le engaña con su mejor amigo, pero no hace nada. Un día descubre que su padre, al que jamás llegó a conocer, era un asesino a sueldo que acaba de morir. Entonces es reclutado por Fox, una sensual mujer que trabaja en la misma organización para la que trabajó su padre (una milenaria sociedad creada por tejedores que se dedica a hacer cumplir los designios del destino) con la intención de convertirlo en el más mortífero asesino que jamás haya existido, para que pueda eliminar al hombre que ha acabado con la vida de su padre.

    La película cumple con creces lo que promete: una adrenalínica e hiperbólica muestra del cine de explosiones, peleas y disparos. Basada en la miniserie de cómics (o más bien novelas gráficas) creadas por Mark Millard, con los trazos gráficos de J.G. Jones, Wanted (Se busca) es una cinta que no defraudará a los fanáticos del género, aunque estaríamos equivocados si le pidiésemos más de lo que puede ofrecer.

    Que la historia tenga puntos flacos, como que toda una organización lleve años siguiendo ciegamente los designios que les marca un viejo telar (digo yo, tras mil años hilando sin parar, a la velocidad que lo hace y al microscópico tamaño de los trazados que señala el nombre del próximo objetivo, habrá salido ya el nombre de toda la humanidad…), o puntos concretos de la historia que sean difícilmente creíbles (ojo a la caída del tren, ¿a qué altitud están esas vías y en qué parte de Italia están esas montañas?), es algo que ya se prevé en toda película (y eso sin entrar a considerar lo de las balas con efecto…).

    De todos modos, hay muy buenos momentos visualmente hablando (las letras flotantes desprendidas del teclado estrellado en el rostro del amigo, que forman un concluyente mensaje), alguna que otra persecución, que a veces se alarga en exceso, algunos efectos especiales, la siempre sensual (aunque aquí floja como intérprete) Angelina Jolie, y subyace en el fondo cierto tono cómico, que lamentablemente no siempre es perceptible y ello le resta calidad al resultado final.

    Las interpretaciones son flojas (no es lo importante para este tipo de cine), el guión tiene lagunas, la verdadera identidad de cada uno (quién es el malo, quién el bueno) se descubre bastante antes de que apenas se empiece a dejar ver algo, pero Wanted se deja ver, a veces con deleite. El problema es que se olvida rápidamente una vez que la historia ha concluido (con un sacrificio final a todas luces incomprensible y sin el mínimo sentido). 

  • Un superhéroe diferente

    cinecineHELLBOY II: EL EJÉRCITO DORADO

    Desde hace ya bastantes años cada nueva película de Guillermo del Toro se espera con muchas ansias. Que el realizador mexicano es una de las mentes más imaginativas del cine actual no es algo que pille de nuevas a nadie. Las criaturas que pueblan su universo personal ya aparecieron en la fantástica El laberinto del Fauno (por nombrar sólo una de sus anteriores creaciones), y aquí también son numerosísimos los seres nacidos de su mente, mucho más numerosos y variados que en la primera entrega.
     

    Estados Unidos, 2008 (110')
    Título original: Hellboy II: The Golden Army.
    Director: Guillermo del Toro.
    Producción: Lawrence Gordon, Lloyd Levin, Mike Richardson, Joe Roth.
    Guión: Guillermo del Toro y Mike Mignola, sobre el cómic homónimo.
    Fotografía: Guillermo Navarro.
    Música: Danny Elfman.
    Montaje: Bernat Vilaplana.
    Intérpretes: Ron Perlman (Hellboy), Selma Blair (Liz Sherman), Doug Jones (Abe Sapier / El Chambelán), Luke Goss (Príncipe Nuada), Jeffrey Tambor (Agente Especial Tom Manning), John Alexander (Johan Krauss), Anna Walton (Princesa Nuala), John Hurt (Profesor Trevor Bruttenholm), Andrew Helfer (Agente Flint), Iván Kamarás (Agente Steel), Mike Kelly (Agente Marble), Montsé Ribé (Joven Hellboy)

     

     

     

     

    La principal diferencia entre las dos partes de las aventuras de este personaje, nacido a principios de los años noventa del siglo pasado de la mente de Mike Mignola, es el tratamiento que le ha dado del Toro a la historia. Si bien en la primera entrega, el realizador se decantó más bien por una traslación del cómic a la pantalla, manteniendo en muchos momentos una literalidad que perjudicaba a la versión fílmica, en esta ocasión el mexicano ha hecho suya la esencia del personaje y del argumento, creando así una cinta que es más independiente del cómic y que se acerca mucho más al universo 'del Toro'.

    Tras siglos de paz, el pacto entre el mundo de los humanos y el mundo de lo fantástico se ha roto. El príncipe Nuada pretende hacerse con las tres partes en las que fue dividida la mítica corona de oro que sirvió para firmar la tregua entre ambos bandos, una de las cuales fue entregada a los humanos, y las otras las custodian su padre y su hermana respectivamente. Esto le servirá para despertar y controlar al Ejército Dorado, un grupo enorme de indestructibles máquinas de matar, cuya sed de sangre es infinita y que no se detendrán ante nada. Hellboy, acompañado del equipo de la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal, deberá hacer lo imposible por impedirlo.

    Hay en el filme una extraña mezcla de elementos cómicos (ya presentes en la anterior entrega), de comedia pura y dura, con cierto tono verdaderamente melancólico en la relación entre Hellboy y Liz (que aquí da un paso más haciendo que la tercera entrega de la serie sea más que probable), e incluso en la propia personalidad del protagonista, que hace gala de sentimientos humanos que hasta ahora no había sentido.

    Esta especie de matrimonio morganático, esta unión entre dos (podríamos llamar) géneros tan distintos, contrariamente a lo que podría dar a pensar, dan un muy buen resultado global, haciendo del conjunto una película más que interesante, muy divertida en algunas ocasiones, y con algún que otro deje hacia la lágrima de los filmes románticos en otras. Únicamente la parafernalia final, la exagerada traca que supone el último gran enfrentamiento (aunque también se resuelva con el toque sentimental) hace que la película pierda parte del interés, que (eso sí) del Toro sabe recuperar rápidamente con apenas dos frases una vez que la situación se ha calmado un poco.

    Ahora sólo falta esperar a lo próximo del mexicano, ese megaproyecto que va a ser The Hobbitt, precuela de la saga El señor de los anillos, que rodará en Nueva Zelanda durante casi un año, y cuyo estreno está previsto para 2012.

     

  • Diversión ya conocida

    KUNG FU PANDAKUNG FU PANDA 

    Como ya estamos en época de vacaciones escolares y hay que entretener a los niños que están todo el día en casa, se estrena, como todos los años por estas fechas de principios de verano, una película de animación que todos los pequeños pedirán ver (al menos) una vez. Hablamos de Kung fu Panda.

    Estados Unidos, 2008. (92')
    Título original: Kung fu Panda.
    Director: John Stevenson y Mark Osborne.
    Producción: Melissa Cobb.
    Guión: Jonathan Aibel y Glenn Berger.
    Fotografía: Yong Duk Jhun.
    Música: Hans Zimmer y John Powell.
    Intérpretes (voces V.O/V.E): Jack Black/Florentino Fernéndez, Angelina Jolie/Nuria Mediavilla, Dustin Hoffman/Joaquín Díaz, Ian McShane/Joan Carles Gustems, Lucy Liu/Graciela Molina.

    La cinta tiene todos los ingredientes para entretener y entusiasmar a aquellos a los que va dirigida, y para no aburrir y arrancar más de una sonrisa a los adultos que los acompañen a la sala.

    Po es un oso panda patoso y apasionado por el kung fu que trabaja en el restaurante de fideos de su padre. Un día, casi de casualidad, es designado como el Elegido para conocer el secreto del Luchador Dragón, pese a la oposición de los Cinco Furiosos, que eran los que aspiraban al puesto, y del gran maestro Shifu, que deberá enseñar a Po todo lo necesario, para que éste pueda defender el Valle de la Paz y a todos los que en él moran, ante la inminente llegada del temible Tai Lung, que en un pasado lejano también fue alumno de Shifu y aspirante a convertirse en el Guerrero Dragón, pero que fue rechazado, desatando en él una terrible furia, por la que fue encarcelado.

    El argumento de la película no es en absoluto nuevo. Es lo mismo de siempre, alguien que lucha por lograr sus sueños, cuando nadie a su alrededor cree en él y todos le dicen que no se puede ser, él se empeña en contradecir todo lo que se podía esperar de su imagen, y romper los estereotipos creados. Y pese a ello, Kung fu panda funciona. La película mantiene un cierto nivel, mayor del esperado.

    Como es habitual en este tipo de películas, el espectador disfruta, suelta unas cuantas carcajadas, y al salir de la sala, lo hace con una buena sensación, con la impresión de haber invertido bien el dinero y el tiempo. Aunque, ya lo hemos mencionado, la historia de superación y de lucha por lograr los sueños no es, en absoluto, nuevo, sino que suele ser el preferente en prácticamente todas las películas de animación que provienen de los grandes estudios hollywoodienses y que se estrenan en verano o para Navidad. También típico de estas cintas, especialmente en los últimos años, es contar con un reparto de estrellas para dar voz y vida a los personajes. En esta ocasión, Jack Black, Angelina Jolie, Dustin Hoffman, Lucy Liu o Jackie Chan.

    Kung fu Panda es una película veraniega. Con todo lo bueno y lo malo que ello comporta. No hace pensar demasiado, utiliza elementos ya contrastados, y que se sabe que van a dar buen resultado. En el lado bueno, un par de secuencias fantásticas, muchas dósis de humor y talento, mucho talento, en la realización artística de decorados y personajes, hasta en el más pequeño de sus detalles.

  • Patéticos y mentirosos

    gente de mala calidadGENTE DE MALA CALIDAD

    Tras haber debuatadode tras de las cámaras como co-director junto a Enrique López-Lavigne en la fallida para unos, incomprendida para otros, El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo, Juan Cabestany vuelve a debutar, ahora en solitario, con esta Gente de mala calidad. Una película que, en cierto modo, continúa en la senda de aquella en su estilo y en presentar a unos personajes que rozan (y en ocasiones se rebozan) en el más completo de los patetismos.

    España, 2008. (90')
    Escrita y dirigida por: Juan Cabestany.
    Fotografía: David Azcano.
    Música: Miguel Malla.
    Intérpretes: Alberto San Juan, Javier Gutiérrez, Maribel Verdú, Antonio Molero, Pilar Castro, Francesc Garrido, Fernando Tejero, Carmen Ruiz, Adriana Ugarte.

    Manuel regresa a su ciudad e intenta recuperar a sus amigos tras haber pasado una temporada trabajando en Escocia. O eso es lo que él dice, ya que lo cierto es que se ha ganado la vida como gigoló de medio pelo. Él no lo sabe, pero ninguno se cree lo de Escocia. Lo que tampoco sabe es que la vida de sus amigos es tan patética o más que la suya propia. Manuel intentará, sin conseguirlo, que sus amigos se le unan como voluntarios para apagar un incendio, con el fin de dar algún sentido a sus vidas.  El personaje protagonista es un profesional de la mentira. Es decir, que miente constantemente, pero no lo hace nada bien. Manuel (muy bien, como siempre, Alberto San Juan) lo único que hace es tapar los agujeros de su historia con mentiras, que crean más agujeros que vuelve a tapar. Hasta que todo hace aguas y se descubre la realidad. Es un personaje que no se gusta a sí mismo e intenta crear una mejor imagen frente a los demás. Sus sueños por ser alguien mejor siguen ahí, pero ya hace tiempo que sabe que todas sus posibilidades acabaron. Algo más común de lo que todos pudiéramos pensar.

    El reparto incluye a parte de lo más granado del panorama nacional. A San Juan habría que sumarle las presencias de Gutiérrez, Molero y Pilar Castro, una de las mejores actrices del país.

    Lo malo de la película es que los personajes masculinos llegan a resultar demasiado patéticos como para ser creíbles. En cambio, los personajes femeninos (sobre todo los interpretados por Castro y Carmen Ruiz) resultan más verosímiles.

    Cavestany utiliza como humor la vergüenza ajena. Sus protagonistas son casi esperpénticos, de los que uno no termina de poder reírse a gusto, temeroso de la posibilidad, nada desdeñable, de encontrarse en su piel en un futuro próximo.

     

  • Peligrosa diversión

    Película Funny Games U.S.FUNNY GAMES U.S. 

    Lo de hacer remakes de películas europeas y asiáticas es algo que el cine de Hollywood se está acostumbrando a hacer cada vez más. Aunque el hecho no es nada nuevo. Casi ninguna cinematografía ha escapado a las afiladas garras de los grandes estudios a lo largo de los años (filmes de éxito procedentes de Francia, Alemania, Italia, Inglaterra, Japón o España, de la que se están rodando -o ya se han realizado- versiones de [REC] y Los cronocrímenes, de la que hablamos la semana pasada, han sido víctimas de Hollywood).

    Estados Unidos-Francia-Reino Unido-Austria-Alemania-Italia, 2007. (111')
    Título original: Funny games U.S.
    Escrita y dirigida por: Michael Haneke.
    Producción: Christian Baute, Chris Coen, Hamish McAlpine, Andro Steinborn.
    Fotografía: Darius Khondji.
    Montaje: Monika Willi.
    Intérpretes: Naomi Watts (Ann), Tim Roth (George), Michael Pitt (Paul), Brady Corbet (Peter),Devon Gearhart (Georgie), Boyd Gaines (Fred), Siobhan Fallon (Betsy), Robert LuPone (Robert), Linda Moran (Eve).

    Pero lo que es menos habitual es que el director de la película original sea el mismo que, tiempo después, realiza su versión americana. Hace ya muchos años, el maestro Alfred Hitchcock, a su llegada a Hollywood, dirigió varias películas que versionaban otras que ya había realizado en su Inglaterra natal. Hideo Nakata dirigió en Hollywood una película que ya había realizado en el país nipón (una de esas cintas de terror oriental que allí hacen como churros y cuyos títulos no es difícil confundir).

    Ahora, el austriaco Michael Haneke, un director provocador como pocos, se pone tras la cámara en su primera película en inglés para realizar una nueva versión de su gran éxito de 1997 Funny games.

    Una familia acomodada acude a pasar una tranquila semana de relax en su casa de campo en Long Island. Un par de jóvenes desconocidos entra en sus vidas de modo educado. Sólo piden unos huevos, pero están a punto de desatar la peor pesadilla que la familia podía imaginar, en una urbanización en la que todo parece estar bajo control.

    Haneke (al igual que hiciera Gus van Sant con su más que fallida versión de Psicosis) copia el original plano a plano. La nueva película es exactamente igual en las tomas, los puntos de vista, el guión, los diálogos, la música, a la original Funny games. Sólo cambian los intérpretes.
    El director austriaco consigue lo que pretende. La cinta es una reflexión sobre la trivialidad con que se ve la violencia en la actualidad. Aunque consigue su cometido del modo más difícil: manteniendo todas las escenas violentas, todas las agresiones, toda la barbarie cometida contra la familia, fuera de plano, mostrando únicamente los rostros sufrientes del resto y utilizando la fuerza del audio.

    Funny games mantiene la actualidad y vigencia de la temática que trata: la banalidad de la violencia, lo acostumbrada que está la sociedad actual a hechos tremebundos, a los golpes a otros semejantes (las grabaciones que se realizan con móviles y que se cuelgan en Internet, tan a la orden del día, son claros ejemplos de ello).

    Aunque la desventaja es que la película pierde la fuerza que tenía el original.

  • Maestro Vigalondo

    Pelícual Los cronocrímenesLOS CRONOCRÍMENES 

    Tarde, bastante tarde, tanto que parecía imposible la tarea de encontrar distribuidora que se hiciera cargo de la película para muestro país. Pero al fin lo consiguió y, al fin, se estrenó Los cronocrímenes. La película, debut en el largometraje de Nacho Vigalondo, quien ya estuvo nominado a los Oscar por aquel fantástico cortometraje que protagonizaban él mismo y la gran actriz Marta Belenguer, que era 7:35 de la mañana, está conquistando el extranjero, donde ya ha logrado varios premios en diversos festivales  y está recibiendo entusiastas críticas allá donde se estrena. Y no es para menos.

     

    España, 2007. (90')
    Escrita y dirigida por: Nacho Vigalondo.
    Producción: Eduardo Carneros.
    Fotografía: Flavio Martínez Laviano.
    Música: Eugenio Mira.
    Montaje: José Luis Romeu.
    Intérpretes: Karra Elejalde (Héctor), Candela Fernández (Clara), Bárbara Goenaga (La chica del bosque), Nacho Vigalondo (Científico), Juan Inciarte (Héctor ocasional).

    Héctor está pasando un día tranquilo en su casa de campo junto a su mujer, Clara, cuando a través de sus prismáticos ve a una joven y bella chica en el bosque que se desnuda. Sorprendido, intenta localizarla otra vez y la encuentra tumbada, inconsciente. Entonces sale en su búsqueda y, cuando la encuentra, un hombre con la cara envuelta en una venda de color rosa le ataca y le clava unas tijeras en el brazo. Héctor huye, con el extraño siguiéndole, y llega a una solitaria mansión en lo alto de una colina. Allí, un científico le ayuda a esconderse y accidentalmente viaja en el tiempo horas atrás, hasta antes de que todo sucediera. Héctor se encuentra consigo mismo y decide que debe eliminar a su otro yo y aprovechar para salvar a la chica del bosque del misterioso atacante.

    Sin necesidad de efectos especiales espectaculares la película se incluye sin duda dentro del género de la ciencia ficción. Desde el concepto mismo del término, estructurando la historia como un puzzle en el que, a medida que avanza el argumento, vamos conociendo más y más detalles, Los cronocrímenes no se parece a nada de lo que hayamos visto antes (ni fuera, ni mucho menos dentro del cine español), por la historia, por el modo de contarla, por la estructura interna del filme, por lo inteligente de su base.

    Especie de matrimonio morganático a tres bandas entre la ciencia-ficción, la comedia del absurdo y algunos toques de cine erótico barato (guapísima Bárbara Goenaga, personaje sin nombre que pone en marcha y articula todo el devenir de Héctor, convirtiéndose en protagonista involuntaria de su historia), Los cronocrímenes puede tener varias lecturas, alguna incluso daría para varios tomos de estudio psiquiátrico (la transformación del protagonista ante el objeto sexual que supone la chica desnuda del bosque -no digamos más para no desvelar demasiado de la historia-).

    Vigalondo ha creado una cinta que pasará a los anales. Una cinta que exige un espectador con ciertas dosis de inteligencia, para que sea capaz de recomponer el rompecabezas que es la película, una cinta alambicada, difícil de catalogar pero que consigue ajustarse a la perfección al juego (casi imposible) que exigen sus propias reglas.

    Película de trama y estructura compleja, y rara como la que más,  Los cronocrímenes exige del espectador que entre en su juego, que no se autoexcluya, si no quiere perderse en su complicada geometría.

    Aunque tarda un poco en arrancar, una vez que lo hace la cinta es un puro goce, con diversas lecturas, que necesitan de un segundo visionado (incluso un tercero) para captar los matices de la historia.

  • Rehacer la historia

    HulkEL INCREIBLE HULK

    Con un proyecto tan extraño como este, uno no llega a saber cómo actuar, cómo interpretarlo. Lo cierto es que nadie en Marvel quedó contento con el resultado de la anterior Hulk, aquella cinta que a todos extrañó (al menos antes de verla) que dirigiera Ang Lee y que interpretaba con poca credibilidad Eric Bana.
    Así que, al conseguir recientemente el absoluto control sobre sus producciones (esta es la segunda película, tras Iron man en la que Marvel es la que dirige todo el cotarro) han vuelto a hacer la película.

     

    Estados Unidos, 2008 (114’)
    Título original: The incredible Hulk.
    Director: Louis Leterrier.
    Producción: Avi Arad, Kevin Beige, Gale Ann Hurd.
    Guión: Zak Penn.
    Fotografía: Meter Menzies Jr.
    Música: Craig Armstrong.
    Montaje: Rick Shaine, John Wright.
    Intérpretes: Edgard Norton (Bruce Banner), Liv Tyler (Betty Ross), Tim Roth (Emil Blonsky), Tim Blake Nelson (Samuel Stenrs), Ty Burrel (Dr. Samson), William Hurt (General Thaddeus Ross), Christina Cabbot  (Comandante Kathleen Sparr), Peter Mensah (General Joe Greller), Paul Soles (Stanley), Débora Nascimento (Martina).

    Es algo extraño, ya que no es una secuela de la primera, pero tampoco puede considerarse un remake, una nueva versión de la misma. Parece como si la pretensión de la productora fuese borrar del mapa, de la memoria colectiva del público, la película dirigida por Lee, creando para ello, una cinta más espectacular, más visual.

    El científico Bruce Banner vive oculto, apartado de todo su pasado, buscando desesperadamente una cura para la radiación de rayos gamma que envenenó sus células y que le convierten en Hulk, una furia desenfrenada que surge en su interior cuando le sobreviene un ataque de ira y que no puede ni sabe parar. Banner ha estado viviendo como un fugitivo, alejado de la mujer que ama (Betty Ross), y evitando la persecución del general Thaddeus Ross, consciente de que la maquinaria militar que éste encabeza quiere utilizarle para explotar su poder como arma de guerra. Mientras tanto, el general Ross se alía con un despiadado militar ruso, Emil Blonsky, un ser sediento de sangre y poder que no perderá la ocasión de convertirse, utilizando los mismos experimentos que Banner, y en los que también trabajaron Ross y Betty, en algo con un poder inimaginable, un ser conocido como Abominación.

    El increíble Hulk es mucho más artificio, mucho más espectáculo que la primera versión, que se decantaba más por el lado cerebral de la historia. Por un lado, es lo que la trama pide, dos grandes moles (Hulk y Abominación) enfrentándose y destrozando la ciudad, mientras que las fuerzas armadas utilizan todo su potencial para derrotar a una persona, destrozando todo lo que se ponga en su camino. Por otro, se echa de menos algo más de profundidad en algunos momentos, si bien Edward Norton (demostrando una vez más que tiene talento, aunque esta sea una de sus actuaciones más flojas) consigue hacer ver que desea con toda su alma deshacerse del mal que hay en su interior y que lucha contra él, y lo que es mejor, enseña al humano que se esconde tras el monstruo (a pesar de que esto sea más trabajo de los efectos especiales). Por su parte, Liv Tyler apenas balbucea un par de frases, dedicando gran parte de su presencia en pantalla a lloriquear y a poner morritos.

    Mejor que la de Lee, con más efectos y espectáculo que es lo que la historia pide, El increíble Hulk tiene también sus cosillas negativas, como toda película que se precie, sus lagunillas de guión (¿qué ocurre con el doctor Sterns y esa transformación que empieza a sufrir pero del que no vuelve a saberse nada más?). Habría que destacar también ese guiño a Iron man (mejor película que esta), con la aparición, casi al final, de su personaje principal, Stark, que deja abierta una puerta a una continuación que se complica tras el malestar de Norton (productor no acreditado del filme) con el resultado del montaje final, alejado del que él pretendía.

     

  • Apocalíptico Shyamalan

    Película El incidenteEL INCIDENTE 

    Aunque no fue su primera película (muchos aún lo piensan), M. Night Shyamalan dio la campanada y se hizo con un nombre y una pléyade de seguidores con aquella película en la que Bruce Willis no sabía que estaba muerto hasta el final de la misma (vamos, El sexto sentido), una cinta interesante pero que tenía algún que otro fallo de guión. Posteriormente, el director haría de este factor una marca de la casa y sus posteriores obras, que iniciaron una caída en picado imparable, tenían más errores que aciertos (El protegido, Señales, incluso El bosque o su última creación, hasta ahora, La chica del agua). Pues ahora acaba de estrenarse El incidente. Con ella se confirma lo que algunos ya pensábamos: que Shyamalan es un grandísimo creador de trailers. Pero cuando nos referimos al largometraje siempre hay elementos, y bastantes, que resultan inexplicables e incluso contrarios a las bases que el mismo director ha sentado al principio de la peli. O sea, que pone las reglas y después se las salta a la torera a las primeras de cambio. Y eso que la historia se preveía interesante, comienza de modo muy potente y tiene más de una secuencia de gran calidad visual, muy lograda (y no me estoy refiriendo a efectos especiales que, en esta ocasión, brillan (afortunadamente) por su ausencia)

     

    Estados Unidos-India, 2008. (91')
    Título original: The happening.
    Escrita y dirigida por: M. Night Shyamalan.
    Producción: Barry Mendel, Sam Mercer, M. Night Shyamalan.
    Fotografía: Tak Fujimoto.
    Música: James Newton Howard.
    Montaje: Conrad Buff.
    Intérpretes: Mark Wahlberg (Elliot Moore), Zooey Deschanel (Alma Moore), John Leguizamo (Julian), Ashlyn Sánchez (Jess), Betty Buckley (Sra. Jones), Spencer Breslin (Josh), Robert Bailey Jr (Jared).

    Un día cualquiera, en Central Park, Nueva York, de pronto, algo ocurre. La gente que allí se encuentra empieza a suicidarse. Sin motivos, sin avisar. Pronto empieza a extenderse por la ciudad y por otras ciudades, siempre en la costa este. El profesor de ciencias Elliot Moore y su esposa (cuyo matrimonio lleva un tiempo con problemas) huyen, junto a un amigo de aquél y su hija pequeña, rumbo a una zona rural de Pennsylvania. Mientras la televisión habla de ataques terroristas, los actos suicidas masivos siguen ocurriendo, cada vez en poblaciones más pequeñas. Nadie sabe qué ocurre, por qué, ni cómo pararlo.

    Shyamalan, que sabe venderse muy bien, y aún mejor sus películas, con tramas sorprendentes, logra que hablar negativamente de sus películas (aunque sea sólo un poco) sea harto difícil ya que para ello, para decir lo que no encaja (que no es poco), hay que destripar y contar lo que no se debe contar para no desvelar demasiado del argumento. Lo cual, por otro lado, también puede entenderse como que son películas con un argumento demasiado simple (algo que tampoco sería mentira).

    Hay varias secuencias muy logradas en su puesta en escena: los planos secuencias con las cadenas de suicidios o el diálogo entre la casa y el cobertizo son dos buenos ejemplos.
    Y la psicosis-paranoia que se crea en la población no está todo lo tratada que debería (de hecho se supone que tendría que ser el tema principal de la historia).

    Al final, aunque es cierto que uno puede quedar aturdido al pensar que pueda hacerse realidad, si reflexiona un poco ve que quedan varios elementos sin explicación lógica, incluso siguiendo sus propias leyes. Además, el reparto tampoco ayuda demasiado: Mark Wahlberg no termina de convencer como profesor de ciencias y su mujer (Zooey Deschanel, hermana pequeña de la protagonista de la serie Bones, de ahí el parecido) ha tenido mejores momentos, aun en papeles más pequeños (si bien es cierto que cuando aparece en un primer plano cercano no puedes dejar de mirar esos ojos).

     

  • Atraco (im)perfecto

    La película: Antes que el diablo sepa que has muertoANTES QUE EL DIABLO SEPA QUE HAS MUERTO

    Con más de ochenta años de edad, tras medio siglo largo dedicándose a esto del cine y con una treitena de películas a sus espaldas, a Sidney Lumet parece que todavía le queda cuerda para rato. Y esperemos estar en lo cierto.  Entre sus películas más recordadas podrían nombrarse Doce hombres si piedad, Tarde de perros, Network o Veredicto final, entre otras de las muchas que forman su filmografía. Y a partir de ahora, sin duda alguna, habría que sumar esta fantástica genialidad que es Antes que el diablo sepa que has muerto.
    Pocos autores (muy pocos) pueden presumir de haber firmado una de sus obras maestras después de haber recibido un Oscar honorífico a su carrera (como el que recibió Sidney Lumet hace tan sólo tres años). Esta es una de esas pocas ocasiones.
     

    Estados Unidos, 2007. (116')
    Título original: Before the Devil knows you’re dead.
    Director: Sidney Lumet.
    Producción: Michael Cerenzie, William S. Gilmore, Paul Parmar.
    Guión: Kelly Masterson.
    Fotografía: Ron Fortunato.
    Música: Carter Burwell.
    Montaje: Tom Swartwout.
    Intérpretes: Philip Seymour Hoffman (Andy), Ethan Hawke (Hank), Albert Finney (Charles), Marisa Tomei (Gina), Aleksa Palladino (Chris), Michael Shannon (Dex), Amy Ryan (Martha), Sarah Livingstone (Danielle), Brian F. O'Byrne (Bobby), Rosemary Harris (Nanette), Blaine Horton (Justin).

    Andrew Hanson, un ejecutivo enganchado a las drogas que se ha encontrado con graves problemas económicos que oculta a su empresa (donde ya empiezan a sospechar algo) y a su mujer, Gina, convence a su hermano Hank, que mantiene una relación adúltera con Gina, y que también tiene problemas económicos (debe varias mensualidades de la manutención de su hija) debido a su adicción a la bebida, para cometer un atraco en la joyería que regentan sus padres en un pequeño centro comercial a las afueras de la ciudad.

    Todo está planeado con detalle: el golpe será un sábado, cuando la tienda tenga la recaudación de toda la semana, a primera hora, antes de la apertura. Nadie sufrirá daños y ambos podrán sanear sus cuentas. Pero todo lo que puede salir mal sale mal y se desencadenará una verdadera tragedia familiar.

    Antes que el diablo sepa que has muerto (que lleva el antetítulo Ojalá pases media hora en el cielo…) posee una compleja estructura con continuos saltos atrás en el tiempo, cambiando al mismo tiempo el punto de vista del personaje desde el que conocemos la historia, ampliando con cada nueva secuencia la información que tenemos sobre lo sucedido, sobre lo que desencadenó el desastre y creando una creciente intensidad  a medida que nos acercamos al desenlace de una historia que noquea al espectador sin remedio.

    Sindey Lumet se ha rodeado de un elenco en estado de gracia, donde todos sin excepción brillan, un póker de intérpretes maravilloso en el que destacan Hoffman y Hawke, los dos hermanos que protagonizan la historia y que se llevaron varios premios previos a los Oscar de hace unos meses (al mejor reparto).

  • Fantasmas por todos lados

    la nieblaLA NIEBLA

    No es necesario decir que el prolífico escritor Stephen King es uno de los autores  con más obras adaptadas al cine, al menos en los últimos veinte o treinta años. Y alguna de ellas, con más pena que gloria, al menos en resultados fílmicos.

    La última de la colección es La niebla, dirigida por Frank Darabont, que encara así su cuarta adaptación de una obra de King, tras haber realizado dos filmes carcelarios, como Cadena perpetua y La milla verde, además del relato La mujer de la habitación, un corto de treita minutos que fue el primer trabajo de Darabont.
     

    Estados Unidos, 2007. (122')
    Título original: The Mist.
    Escrita y dirigida por: Frank Darabont, basado en una novela de Stephen King.
    Producción: Frank Darabont, Liz Glotzer.
    Fotografía: Rohn Schmidt.
    Música: Mark Isham.
    Montaje: Hunter M. Via.
    Intérpretes: Thomas Jane (David Drayton), Marcia Gay Harden (Sra. Carmody), Laurie Holden (Amanda Dumfries), Andre Braugher (Brent Norton), Toby Jones (Ollie Weeks), William Sadler (Jim), Jeffrey DeMunn (Dan Miller), Frances Sternhagen (Irene Reppler), Nathan Gamble (Billy Drayton), Alexa Davalos (Sally), Chris Owen (Norm).

    Es significativo, también, que en este cambio de registro del director, encargándose por primera vez de un film de terror, género en el que el novelista se mueve como pez en el agua y en el que ha cosechado sus mayores éxitos,  no se haya rodeado de intérpretes de renombre como en sus anteriores adaptaciones (Tim Robbins y Morgan Freeman en la primera y Tom Hanks en la segunda), recurriendo a actores poco conocidos, como Thomas Jane (que ya trabajó en otra adaptación de King, El cazador de sueños) y Laurie Holden (que ya coincidió con el director en The Majestic).

    Tras una inesperada y fuerte tormenta, un pequeño pueblecito de Maine despierta con numerosos destrozos. Todo el mundo se dirige al supermercado a comprar provisiones para lo que se les viene encima. De pronto, una extraña y densa niebla se adueña del pueblo. Hay quien huye y se refugia dentro del comercio. Algo terrible se oculta bajo la niebla. Pero pronto descubrirán que también dentro del local aparecerán enfrentamientos. Los fantasmas del interior se convertirán en seres tan terroríficos como los que acechan fuera, ocultos bajo la niebla.

    Darabont construye una cinta consistente, con imágenes y escenas de gran fuerza y que se recordarán durante mucho tiempo (el final en el coche es durísimo).

    También es cierto que la explicación que se le da a la historia de la presencia de lo que se oculta, lo terrorífico (no digamos nada más para no desvelar demasiado a los que ni han visto nada de la película ni han leído la novela, aunque el final sea distinto al del texto escrito)  es algo simple y poco creible.

    Pero la verdad es que lo realmente importante no son esos fantasmas exteriores que acechan a las personas que se refugian en el supermercado, sino los fantasmas interiores que pronto surgen dentro del mismo, y que llevarán a las personas a enfrentamientos entre ellos mismos.
    Fantasmas como la religión (la fe perturbada de una desquiciada interpretada magistralmente por Marcia Gay Harden) y la ciencia (que ha motivado, de uno u otro modo, que se haya llegado a la situación actual), igualando a ambas (ciencia y religión) como los monstruos de una  sociedad, en la que el miedo a lo desconocido, a lo que no podemos ver, hace que se acuda a una o a otra, para encontrar explicaciones que (de no lograrse) puede llegar a que ambas se conviertan en aquello contra lo que pretenden luchar. Monstruos que luchan contra monstruos. Fantasmas por todos lados.