Categoría: La película

  • Una sátira muy suave

    2101ALGO PASA EN HOLLYWOOD

    No es una novedad utilizar el mundo del cine para contar una historia. Han sido numerosas las cintas que tienen por argumento el cine, los rodajes, la industria… El cine dentro del cine, vamos. Desde clásicos como El crepúsculo de los dioses, a cintas más recientes como Tropic Thunder, sin olvidar obras fundamentales como El juego de Hollywood de Robert Altman o tan variopintas como Cómo conquistar Hollywood (una de las debilidades no confesadas de este que les habla).

    Estados Unidos, 2009. (106’)
    Título original: What just happened.
    Dirección:  Barry Levinson.
    Producción: Mark Cuban, Robert de Niro, Barry Levinson, Art Linson, Jane Rosenthal.
    Guión: Art Linson, basado en su propia novela.
    Fotografía: Stéphane Fontaine.
    Música: Marcelo Zarvos.
    Montaje: Hank Corwin.
    Intérpretes: Robert de Niro (Ben), Catherine Keener (Lou), Sean Penn (Sean Penn), Bruce Willis (Bruce Willis), John Turturro (Dick Bell), Robin Wright Penn (Kelly), Stanley Tucci (Scott Solomon), Kristen Stewart (Zoe), Michael Wincott (Jeremy Bruell).

    En esta cinta, dirigida por el irregular Barry Levinson, que cuenta con un cada vez más flojo Robert de Niro como protagonista y productor, y basada en una novela del productor Art Linson (que cuenta sus propias experiencias), Algo pasa en Hollywood (por cierto, otra muestra de una mala traducción de un título original) cuenta las desventuras de un productor durante dos semanas duras de su vida, en las que tiene que lidiar con un director que se niega a remontar su película, a las exigencias de una estrella, a otras sanguijuelas varias de la industria, mientras sufre las presiones de sus jefes e intenta mantener lo poco que queda vivo de la relación con su familia.

    Algo pasa en Hollywood tiene algunos momentos en los que se puede percibir la sátira que intenta plasmar, los juegos de poder que se ocultan en la industria y las miserias del negocio. El problema es que, estando detrás uno de los grandes estudios, como es el caso, se podía prever que no iba a haber tanta mala hostia como se podría esperar. Si a ello le sumamos que Levinson es un director que no es muy propicio a morder la mano que le da de comer, el resultado es este, una cinta que pretende ser mordaz, pero que se queda en una película ligera, mucho más suave que otras (como la del maestro Altman, por ejemplo, donde, por cierto, también aparecía Bruce Willis interpretándose a sí mismo, como en ésta)

    El argumento va de un lado a otro sin mucho acierto en casi todo su metraje, pasando de una de las historias a otra (del director a la estrella quejosa, a los problemas familiares…), resultando muy previsible en la finalización de todas ellas. No es tan mordaz como pretende, incluso tiene momentos que son hasta aburridos, provocados por un ritmo cansino. Si a ello le sumamos el hecho de que ninguno de los protagonistas está en su mejor momento (de Niro lleva años lejos de sus grandes trabajos), el resultado es éste, una película con un argumento que se prevé interesante, pero que (como en otras ocasiones) carece de la mordacidad que se le presupone.

  • La parodia nacional

    1501SPANISH MOVIE

    La comedia loca, que tiene un gag casi en cada plano, en cada frase, comenzó con Mel Brooks y, sobre todo, gracias a la unión de los hermanos Jerry y David Zucker y Jim Abrahams (la screwball comedy de varias décadas anteriores era otra cosa), alcanzando su cima casi en sus principios, con las fantásticas y divertidísimas cintas creadas por estos tres últimos: Aterriza como puedas y Top Secret!.

    España, 2009. (89’)
    Dirección: Javier Ruiz Caldera.
    Producción: Álvaro Augustín, Eneko Lizárraga, Francisco Sánchez Ortiz, Javier Méndez.
    Guión: Francisco Cabezas.
    Música:  Fernando Velázquez.
    Fotografía:  Óscar Faura.
    Montaje:  Alberto del Toro.
    Intérpretes: Alejandra Jiménez (Ramira), Silvia Abril (Laura), Carlos Areces (Pedro San Antón), Joaquín Reyes (Fauno), Eduardo Gómez (Capitán Alatriste), Michelle Jenner (Hada), Laia Alda (Ofendia), Leslie Nielsen (Doctor), Juana Cordero (Gerarda).

    Hace más o menos diez años surgió una variante consistente en parodiar los éxitos cinematográficos de la temporada, o (un poco más tarde) las cintas de un determinado género. Así, aparecieron Scary movie (y todas las partes que le siguieron), además de Superhero movie, Epic movie, No es otra estúpida película americana, etc, etc.

    Ahora, el cine español ha decidido ponerse manos a la obra y lleva a las pantallas Spanish movie, la primera película que parodia los éxitos del cine patrio, riéndose de las películas de Amenábar (el principal ‘perjudicado’ ya que es el que más filmes ‘presta’ para la causa: Los otros, Mar adentro y Abre los ojos, Almodóvar con Volver, además de El orfanato, REC y Alatriste, entre muchas otras. Pero lo hace de buen rollo, de modo muy amable (si no, no se explica que todos los parodiados, todos (o casi) los pesos pesados de la industria hayan bendecido esta cinta, e incluso aparezcan en ella en pequeños cameos (Amenábar, Balagueró, de la Iglesia…)

    El argumento plantea la mezcla de varias historias: Ramira (la protagonista de Volver) acude a trabajar cuidando los hijos de la familia de Los otros, que viven en el caserón de El orfanato. La madre de familia vive además con su hermano, un ‘falso’ tetrapléjico (tomado de Mar adentro) y a la espera de que su marido (Alatriste) vuelva de la guerra. La hija es una niña maquiavélica que se dedica a martirizar a un hada que aparece por el lugar y a un ser mitológico (El laberinto del fauno), mientras el hijo, fotosensible, es víctima de Ramira nada más llegar.

    La película ofrece lo que promete, aunque no provoca tantas carcajadas como medias sonrisas. Hay momentos divertidos, otros no tanto, y algunos verdaderamente delirantes.

    Es bueno que el cine español se ría de si mismo, pero podría hacerse mejor, con más mala uva, en vez de ser tan amable, de querer quedar bien con todo el mundo. No se le puede pedir que sea más de lo que es, porque lo único que pretende es provocar la carcajada (demasiado fácil en la mayoría de las ocasiones). Pero lo mejor es que va a ayudar a la cinematografía nacional con una gran taquilla, en un año en el que el cine español ya ha tenido al menos un par de éxitos de público. Y eso, independientemente de la calidad de las cintas, siempre viene bien.

  • La parodia nacional

    1501SPANISH MOVIE

    La comedia loca, que tiene un gag casi en cada plano, en cada frase, comenzó con Mel Brooks y, sobre todo, gracias a la unión de los hermanos Jerry y David Zucker y Jim Abrahams (la screwball comedy de varias décadas anteriores era otra cosa), alcanzando su cima casi en sus principios, con las fantásticas y divertidísimas cintas creadas por estos tres últimos: Aterriza como puedas y Top Secret!.

    España, 2009. (89’)
    Dirección: Javier Ruiz Caldera.
    Producción: Álvaro Augustín, Eneko Lizárraga, Francisco Sánchez Ortiz, Javier Méndez.
    Guión: Francisco Cabezas.
    Música:  Fernando Velázquez.
    Fotografía:  Óscar Faura.
    Montaje:  Alberto del Toro.
    Intérpretes: Alejandra Jiménez (Ramira), Silvia Abril (Laura), Carlos Areces (Pedro San Antón), Joaquín Reyes (Fauno), Eduardo Gómez (Capitán Alatriste), Michelle Jenner (Hada), Laia Alda (Ofendia), Leslie Nielsen (Doctor), Juana Cordero (Gerarda).

    Hace más o menos diez años surgió una variante consistente en parodiar los éxitos cinematográficos de la temporada, o (un poco más tarde) las cintas de un determinado género. Así, aparecieron Scary movie (y todas las partes que le siguieron), además de Superhero movie, Epic movie, No es otra estúpida película americana, etc, etc.

    Ahora, el cine español ha decidido ponerse manos a la obra y lleva a las pantallas Spanish movie, la primera película que parodia los éxitos del cine patrio, riéndose de las películas de Amenábar (el principal ‘perjudicado’ ya que es el que más filmes ‘presta’ para la causa: Los otros, Mar adentro y Abre los ojos, Almodóvar con Volver, además de El orfanato, REC y Alatriste, entre muchas otras. Pero lo hace de buen rollo, de modo muy amable (si no, no se explica que todos los parodiados, todos (o casi) los pesos pesados de la industria hayan bendecido esta cinta, e incluso aparezcan en ella en pequeños cameos (Amenábar, Balagueró, de la Iglesia…)

    El argumento plantea la mezcla de varias historias: Ramira (la protagonista de Volver) acude a trabajar cuidando los hijos de la familia de Los otros, que viven en el caserón de El orfanato. La madre de familia vive además con su hermano, un ‘falso’ tetrapléjico (tomado de Mar adentro) y a la espera de que su marido (Alatriste) vuelva de la guerra. La hija es una niña maquiavélica que se dedica a martirizar a un hada que aparece por el lugar y a un ser mitológico (El laberinto del fauno), mientras el hijo, fotosensible, es víctima de Ramira nada más llegar.

    La película ofrece lo que promete, aunque no provoca tantas carcajadas como medias sonrisas. Hay momentos divertidos, otros no tanto, y algunos verdaderamente delirantes.

    Es bueno que el cine español se ría de si mismo, pero podría hacerse mejor, con más mala uva, en vez de ser tan amable, de querer quedar bien con todo el mundo. No se le puede pedir que sea más de lo que es, porque lo único que pretende es provocar la carcajada (demasiado fácil en la mayoría de las ocasiones). Pero lo mejor es que va a ayudar a la cinematografía nacional con una gran taquilla, en un año en el que el cine español ya ha tenido al menos un par de éxitos de público. Y eso, independientemente de la calidad de las cintas, siempre viene bien.

  • Alienígenas de este planeta

    1301PLANET 51

    Lo que inevitablemente hará que Planet 51 pase a la historia de nuestra cinematografía es que es, de largo, la película de animación española con mayor presupuesto y con mayor visión comercial de la historia, y ya cuenta incluso para los Oscar del próximo mes de marzo, para los que ya ha sido preseleccionada en la categoría de mejor película de animación del año.

    España-Reino Unido, 2009. (91’)
    Dirección: Jorge Blanco, Javier Abad, Marcos Martínez.
    Producción: Guy Collins, Ignacio Pérez Dolset.
    Guión: Joe Stillman .
    Música:  James Seymour Brett.
    Montaje: Alex Rodríguez.
    Intérpretes: Dibujos animados.

    Y lo cierto es que la cinta española destaca, fundamentalmente, por su comercialidad, su búsqueda (nada desinteresada) de llegar a todo el mundo, aunque para ello haya tenido que ceder y capitular para crear una historia más propia del cine hollywoodiense que del europeo. Con todo lo que ello implica.

    Planet 51 parte de una premisa original (en principio), ya que cambia lo que hasta el momento era lo habitual (lo cierto es que tampoco es tanta novedad que se cambie el tópico). Lem es un joven, apasionado de la astronomía y enamorado de su vecina (Neera), que ha empezado a trabajar en el planetario. Un día, llega al planeta una nave alienígena pilotada por Chuck, un astronauta americano que llega esperando encontrar un páramo desolado pero que se topa con una ciudad con numerosos toques a los Estados Unidos de los años cincuenta habitada por un montón de criaturas verdes que le miran con sorpresa y pánico. El ejército se lanza a su captura, mientras Chuck, con la ayuda de Lem, tratará de volver a su nave y regresar a la Tierra.

    Y es que esta es la novedad, precisamente: los humanos son los alienígenas ‘invasores’. Planet 51 es una película divertida, con un humor simpático que recorre todo el metraje, aunque a veces no parece más que un batiburrillo, un conglomerado de homenajes, citas y remedos que otra cosa (unos más ocultos que otros) de películas basadas (aunque sea ligeramente) en temática extraterrestre. Desde 2001 (Chuck tarareando la música al llegar al planeta), a Alien (el ‘perro’ es la viva imagen), pasando por Mars Attacks! o Wall-E (el robot es una mezcla entre los dos protagonistas de esa gran cinta), ET, Encuentros en la tercera fase, entre otras muchas (algunas de temáticas tan diferentes como Cantando bajo la lluvia). Incluso podría decirse que el nombre del joven protagonista, Lem, no es casual (homenajeando así a Stanoslav Lem, autor de una de las obras de temática espacial más conocidas, Solaris).

    Planet 51 es una buena cinta, con momentos mágicos, muy divertida en ocasiones, pero a veces da la sensación de ser sólo un conglomerado, una unión (a veces con calzador) de materiales diversos, de distintas películas, incluso puede dar sensación de ya visto.

  • Alienígenas de este planeta

    1301PLANET 51

    Lo que inevitablemente hará que Planet 51 pase a la historia de nuestra cinematografía es que es, de largo, la película de animación española con mayor presupuesto y con mayor visión comercial de la historia, y ya cuenta incluso para los Oscar del próximo mes de marzo, para los que ya ha sido preseleccionada en la categoría de mejor película de animación del año.

    España-Reino Unido, 2009. (91’)
    Dirección: Jorge Blanco, Javier Abad, Marcos Martínez.
    Producción: Guy Collins, Ignacio Pérez Dolset.
    Guión: Joe Stillman .
    Música:  James Seymour Brett.
    Montaje: Alex Rodríguez.
    Intérpretes: Dibujos animados.

    Y lo cierto es que la cinta española destaca, fundamentalmente, por su comercialidad, su búsqueda (nada desinteresada) de llegar a todo el mundo, aunque para ello haya tenido que ceder y capitular para crear una historia más propia del cine hollywoodiense que del europeo. Con todo lo que ello implica.

    Planet 51 parte de una premisa original (en principio), ya que cambia lo que hasta el momento era lo habitual (lo cierto es que tampoco es tanta novedad que se cambie el tópico). Lem es un joven, apasionado de la astronomía y enamorado de su vecina (Neera), que ha empezado a trabajar en el planetario. Un día, llega al planeta una nave alienígena pilotada por Chuck, un astronauta americano que llega esperando encontrar un páramo desolado pero que se topa con una ciudad con numerosos toques a los Estados Unidos de los años cincuenta habitada por un montón de criaturas verdes que le miran con sorpresa y pánico. El ejército se lanza a su captura, mientras Chuck, con la ayuda de Lem, tratará de volver a su nave y regresar a la Tierra.

    Y es que esta es la novedad, precisamente: los humanos son los alienígenas ‘invasores’. Planet 51 es una película divertida, con un humor simpático que recorre todo el metraje, aunque a veces no parece más que un batiburrillo, un conglomerado de homenajes, citas y remedos que otra cosa (unos más ocultos que otros) de películas basadas (aunque sea ligeramente) en temática extraterrestre. Desde 2001 (Chuck tarareando la música al llegar al planeta), a Alien (el ‘perro’ es la viva imagen), pasando por Mars Attacks! o Wall-E (el robot es una mezcla entre los dos protagonistas de esa gran cinta), ET, Encuentros en la tercera fase, entre otras muchas (algunas de temáticas tan diferentes como Cantando bajo la lluvia). Incluso podría decirse que el nombre del joven protagonista, Lem, no es casual (homenajeando así a Stanoslav Lem, autor de una de las obras de temática espacial más conocidas, Solaris).

    Planet 51 es una buena cinta, con momentos mágicos, muy divertida en ocasiones, pero a veces da la sensación de ser sólo un conglomerado, una unión (a veces con calzador) de materiales diversos, de distintas películas, incluso puede dar sensación de ya visto.

  • Alienígenas de este planeta

    1301PLANET 51

    Lo que inevitablemente hará que Planet 51 pase a la historia de nuestra cinematografía es que es, de largo, la película de animación española con mayor presupuesto y con mayor visión comercial de la historia, y ya cuenta incluso para los Oscar del próximo mes de marzo, para los que ya ha sido preseleccionada en la categoría de mejor película de animación del año.

    España-Reino Unido, 2009. (91’)
    Dirección: Jorge Blanco, Javier Abad, Marcos Martínez.
    Producción: Guy Collins, Ignacio Pérez Dolset.
    Guión: Joe Stillman .
    Música:  James Seymour Brett.
    Montaje: Alex Rodríguez.
    Intérpretes: Dibujos animados.

    Y lo cierto es que la cinta española destaca, fundamentalmente, por su comercialidad, su búsqueda (nada desinteresada) de llegar a todo el mundo, aunque para ello haya tenido que ceder y capitular para crear una historia más propia del cine hollywoodiense que del europeo. Con todo lo que ello implica.

    Planet 51 parte de una premisa original (en principio), ya que cambia lo que hasta el momento era lo habitual (lo cierto es que tampoco es tanta novedad que se cambie el tópico). Lem es un joven, apasionado de la astronomía y enamorado de su vecina (Neera), que ha empezado a trabajar en el planetario. Un día, llega al planeta una nave alienígena pilotada por Chuck, un astronauta americano que llega esperando encontrar un páramo desolado pero que se topa con una ciudad con numerosos toques a los Estados Unidos de los años cincuenta habitada por un montón de criaturas verdes que le miran con sorpresa y pánico. El ejército se lanza a su captura, mientras Chuck, con la ayuda de Lem, tratará de volver a su nave y regresar a la Tierra.

    Y es que esta es la novedad, precisamente: los humanos son los alienígenas ‘invasores’. Planet 51 es una película divertida, con un humor simpático que recorre todo el metraje, aunque a veces no parece más que un batiburrillo, un conglomerado de homenajes, citas y remedos que otra cosa (unos más ocultos que otros) de películas basadas (aunque sea ligeramente) en temática extraterrestre. Desde 2001 (Chuck tarareando la música al llegar al planeta), a Alien (el ‘perro’ es la viva imagen), pasando por Mars Attacks! o Wall-E (el robot es una mezcla entre los dos protagonistas de esa gran cinta), ET, Encuentros en la tercera fase, entre otras muchas (algunas de temáticas tan diferentes como Cantando bajo la lluvia). Incluso podría decirse que el nombre del joven protagonista, Lem, no es casual (homenajeando así a Stanoslav Lem, autor de una de las obras de temática espacial más conocidas, Solaris).

    Planet 51 es una buena cinta, con momentos mágicos, muy divertida en ocasiones, pero a veces da la sensación de ser sólo un conglomerado, una unión (a veces con calzador) de materiales diversos, de distintas películas, incluso puede dar sensación de ya visto.

  • Aburrido castigo

    0901AMELIA

    Suele ser habitual que los amigos, conocidos y demás, piensen que esto de ser crítico es un chollo, pero la verdad es que esto no está pagado. Lo cierto es que por cada película buena que nos encontramos, tenemos que tragarnos no menos de quince o veinte truños que no recomendaríamos ni a nuestro peor enemigo. Éste es uno de esos casos. Así que entremos en el asunto.

    Estados Unidos, 2009. (111’)
    Título original: Amelia.
    Dirección: Mira Nair.
    Producción: Lidia Dean Pilcher,Kevin Hyman, Ted Waitt.
    Guión: Ronald Baas y Anna Hamilton Phelas, basada en los libros de Susan Butler y Mary S. Lovell.
    Fotografía:  Stuart Drybugh.
    Música: Gabriel Yared.
    Montaje: Allyson C. Jonson, Lee Percy.
    Intérpretes: Hilary Swank (Amelia Earhart), Richard Gere (George Putnam), Ewan McGregor (Gene Vidal), Christopher Eccleston (Fred Noonan), Joe Anderson (Bill), Cherry Jones (Eleanor Roosevelt), Mia Wasikowska (Elinor Smith), Aaron Abrams (Slim Gordon), Dylan Roberts (Leo Bellarts).

    Hay muchas películas basadas en la vida de algún personaje célebre, de diversos géneros, de diversa calidad, y su número crece cada día que pasa. Ésta es la última en sumarse a la lista. Pero Amelia tiene dos problemas fundamentales: uno, que la protagonista de la historia apenas es conocida en nuestro país (y eso que fue una de las pioneras en el mundo de la aviación, una de las principales figuras femeninas de la historia), y dos, que la película es aburrida, muy aburrida.

    Tras ser la primera mujer en cruzar el Atlántico, Amelia Earhart se convirtió en la novia de América, famosa por su carisma, y siendo fuente de inspiración para muchos, una mujer independiente y directa. Pero su predilección por el riesgo, la llevó a enfrentarse a su mayor reto: dar la vuelta al mundo en solitario, sabiendo que se convertirá en uno de los vuelos más famosos de la historia.

    Amelia comienza con el último vuelo de su protagonista para, a partir de ahí, ir enlazando numerosos flash-backs que nos cuentan su vida. Pero la película no consigue despegar en ningún momento. El guión es flojo, muy flojo, cambiando incluso ciertos elementos de la realidad (el retrato que se hace de su acompañante en su último vuelo dista de lo que ocurrió realmente). La dirección es poco menos que convencional, sin intentar ninguna innovación, muy clásica y monótona, lo cual ayuda a reforzar esa sensación de tedio que provoca el argumento y el montaje.

    En el apartado interpretativo, algunos hablan del buen papel de Hilary Swank, y es bueno, pero lo cierto es que está lejos de sus mejores trabajos. Quizás lo que llame la atención de éstos sea sencillamente lo que ya ha ocurrido muchas veces en Hollywood: y es que al otro lado del Atlántico parece que gusta que un famoso intérprete salga afeado en una película, es como si eso ya fuese un punto a su favor para darle un premio, por incomprensible que sea… Por otro lado, Richard Gere es aburrido, y muestra más química en pantalla con el perro de la reciente Hachiko que con su pareja en esta película.

    Definitivamente, una cinta aburrida, monótona, soporífera. Aunque ya debí sospechar algo cuando me encontré completamente solo en la sala un viernes noche.

  • Aburrido castigo

    0901AMELIA

    Suele ser habitual que los amigos, conocidos y demás, piensen que esto de ser crítico es un chollo, pero la verdad es que esto no está pagado. Lo cierto es que por cada película buena que nos encontramos, tenemos que tragarnos no menos de quince o veinte truños que no recomendaríamos ni a nuestro peor enemigo. Éste es uno de esos casos. Así que entremos en el asunto.

    Estados Unidos, 2009. (111’)
    Título original: Amelia.
    Dirección: Mira Nair.
    Producción: Lidia Dean Pilcher,Kevin Hyman, Ted Waitt.
    Guión: Ronald Baas y Anna Hamilton Phelas, basada en los libros de Susan Butler y Mary S. Lovell.
    Fotografía:  Stuart Drybugh.
    Música: Gabriel Yared.
    Montaje: Allyson C. Jonson, Lee Percy.
    Intérpretes: Hilary Swank (Amelia Earhart), Richard Gere (George Putnam), Ewan McGregor (Gene Vidal), Christopher Eccleston (Fred Noonan), Joe Anderson (Bill), Cherry Jones (Eleanor Roosevelt), Mia Wasikowska (Elinor Smith), Aaron Abrams (Slim Gordon), Dylan Roberts (Leo Bellarts).

    Hay muchas películas basadas en la vida de algún personaje célebre, de diversos géneros, de diversa calidad, y su número crece cada día que pasa. Ésta es la última en sumarse a la lista. Pero Amelia tiene dos problemas fundamentales: uno, que la protagonista de la historia apenas es conocida en nuestro país (y eso que fue una de las pioneras en el mundo de la aviación, una de las principales figuras femeninas de la historia), y dos, que la película es aburrida, muy aburrida.

    Tras ser la primera mujer en cruzar el Atlántico, Amelia Earhart se convirtió en la novia de América, famosa por su carisma, y siendo fuente de inspiración para muchos, una mujer independiente y directa. Pero su predilección por el riesgo, la llevó a enfrentarse a su mayor reto: dar la vuelta al mundo en solitario, sabiendo que se convertirá en uno de los vuelos más famosos de la historia.

    Amelia comienza con el último vuelo de su protagonista para, a partir de ahí, ir enlazando numerosos flash-backs que nos cuentan su vida. Pero la película no consigue despegar en ningún momento. El guión es flojo, muy flojo, cambiando incluso ciertos elementos de la realidad (el retrato que se hace de su acompañante en su último vuelo dista de lo que ocurrió realmente). La dirección es poco menos que convencional, sin intentar ninguna innovación, muy clásica y monótona, lo cual ayuda a reforzar esa sensación de tedio que provoca el argumento y el montaje.

    En el apartado interpretativo, algunos hablan del buen papel de Hilary Swank, y es bueno, pero lo cierto es que está lejos de sus mejores trabajos. Quizás lo que llame la atención de éstos sea sencillamente lo que ya ha ocurrido muchas veces en Hollywood: y es que al otro lado del Atlántico parece que gusta que un famoso intérprete salga afeado en una película, es como si eso ya fuese un punto a su favor para darle un premio, por incomprensible que sea… Por otro lado, Richard Gere es aburrido, y muestra más química en pantalla con el perro de la reciente Hachiko que con su pareja en esta película.

    Definitivamente, una cinta aburrida, monótona, soporífera. Aunque ya debí sospechar algo cuando me encontré completamente solo en la sala un viernes noche.

  • Aburrido castigo

    0901AMELIA

    Suele ser habitual que los amigos, conocidos y demás, piensen que esto de ser crítico es un chollo, pero la verdad es que esto no está pagado. Lo cierto es que por cada película buena que nos encontramos, tenemos que tragarnos no menos de quince o veinte truños que no recomendaríamos ni a nuestro peor enemigo. Éste es uno de esos casos. Así que entremos en el asunto.

    Estados Unidos, 2009. (111’)
    Título original: Amelia.
    Dirección: Mira Nair.
    Producción: Lidia Dean Pilcher,Kevin Hyman, Ted Waitt.
    Guión: Ronald Baas y Anna Hamilton Phelas, basada en los libros de Susan Butler y Mary S. Lovell.
    Fotografía:  Stuart Drybugh.
    Música: Gabriel Yared.
    Montaje: Allyson C. Jonson, Lee Percy.
    Intérpretes: Hilary Swank (Amelia Earhart), Richard Gere (George Putnam), Ewan McGregor (Gene Vidal), Christopher Eccleston (Fred Noonan), Joe Anderson (Bill), Cherry Jones (Eleanor Roosevelt), Mia Wasikowska (Elinor Smith), Aaron Abrams (Slim Gordon), Dylan Roberts (Leo Bellarts).

    Hay muchas películas basadas en la vida de algún personaje célebre, de diversos géneros, de diversa calidad, y su número crece cada día que pasa. Ésta es la última en sumarse a la lista. Pero Amelia tiene dos problemas fundamentales: uno, que la protagonista de la historia apenas es conocida en nuestro país (y eso que fue una de las pioneras en el mundo de la aviación, una de las principales figuras femeninas de la historia), y dos, que la película es aburrida, muy aburrida.

    Tras ser la primera mujer en cruzar el Atlántico, Amelia Earhart se convirtió en la novia de América, famosa por su carisma, y siendo fuente de inspiración para muchos, una mujer independiente y directa. Pero su predilección por el riesgo, la llevó a enfrentarse a su mayor reto: dar la vuelta al mundo en solitario, sabiendo que se convertirá en uno de los vuelos más famosos de la historia.

    Amelia comienza con el último vuelo de su protagonista para, a partir de ahí, ir enlazando numerosos flash-backs que nos cuentan su vida. Pero la película no consigue despegar en ningún momento. El guión es flojo, muy flojo, cambiando incluso ciertos elementos de la realidad (el retrato que se hace de su acompañante en su último vuelo dista de lo que ocurrió realmente). La dirección es poco menos que convencional, sin intentar ninguna innovación, muy clásica y monótona, lo cual ayuda a reforzar esa sensación de tedio que provoca el argumento y el montaje.

    En el apartado interpretativo, algunos hablan del buen papel de Hilary Swank, y es bueno, pero lo cierto es que está lejos de sus mejores trabajos. Quizás lo que llame la atención de éstos sea sencillamente lo que ya ha ocurrido muchas veces en Hollywood: y es que al otro lado del Atlántico parece que gusta que un famoso intérprete salga afeado en una película, es como si eso ya fuese un punto a su favor para darle un premio, por incomprensible que sea… Por otro lado, Richard Gere es aburrido, y muestra más química en pantalla con el perro de la reciente Hachiko que con su pareja en esta película.

    Definitivamente, una cinta aburrida, monótona, soporífera. Aunque ya debí sospechar algo cuando me encontré completamente solo en la sala un viernes noche.

  • Una pasión que arrastra

    0901PARTIR

    No faltará quien, al conocer el argumento de esta película, la compare con la Infiel que hizo Adrian Líen hace unos años, y al papel que allí hacía Diane Lane, con el que en esta interpreta una magnífica Kristin Scott Thomas. Y de hecho los parecidos iniciales son numerosos, pero se quedan ahí, en la superficie. La película de Catherine Corsini va más allá de lo que Lyne se atrevía siquiera a imaginar.

    Francia, 2009
    Título original: Partir.
    Dirección: Catherine Corsini.
    Producción: Fabienne Vonier.
    Guión: Catherine Corsini.
    Fotografía: Agnès Godard.
    Música: Simon Jacquet.
    Intérpretes: Kristin Scott-Thomas, Sergi López, Yvan Attal, Bernard Blancan, Anne Marlange, Daisy Broom, Berta Esquirol, Gerard Lartigau.

    Partir está protagonizada por Suzanne, una mujer entrada ya en los cuarenta, que vive en el sur de Francia una vida acomodada con sus hijos y su marido, un conocido doctor. Aburrida de no hacer nada, quiere volver a ejercer como fisioterapeuta y abrir una consulta. Durante las obras de la misma conoce a Iván, un obrero español, que siempre ha vivido a salto de mata. Entre ambos surge una pasión incontrolable y ella decide dejarlo todo para dar rienda suelta a su pasión.

    A priori podría parecer que era una película convencional, como las que ya hemos visto muchas, pero no es así. Corsini ha sabido construir una obra consistente, con fuerza, una obra definitivamente feminista, en la que Kristin Scott-Thomas es la protagonista absoluta y realiza uno de los mejores trabajos de su carrera (y decir esto es decir mucho). Y es feminista porque es ella la que toma las riendas de la situación, a pesar de las dificultades, de que es la única que puede perder algo al iniciar la nueva relación, lo deja todo (familia, trabajo, la comodidad de una vida desahogada, y a un marido que la tiene más como un trofeo, como nivel de status, que como a una esposa), y se va para iniciar una nueva vida, movida por la pasión que la arrastra.

    Lo fácil hubiese sido rodar lo bonito que es el amor, llenar el metraje de escenas románticas, con los amantes realizándose carantoñas y disfrutando de su mutua compañía, pero Corsini opta por lo arriesgado y toma otro camino. Lo que la directora hace tras esos primeros momentos de deleite de la pareja (que también los hay), es mostrar la dureza de la situación, lo complicado que se vuelve todo cuando llegan las dificultades (que llegan, y más pronto que tarde), y cuando el dinero que en su vida anterior tenía, ya no está.
    Película más que interesante, con un guión más que sólido, una ambientación muy bien cuidada, y una protagonista colosal.