Etiqueta: cinta

  • Las nazarenas obtienen un bronce en el Nacional

    1803Destacada actuación de Inmaculada Montaño y Marta Pecero en La Coruña

    El Club Gimnasia Rítmica Dos Hermanas ha saldado su actuación en el Campeonato de España para las categorías Junior, Senior, Primera y Primera de Honor, celebrado en La Coruña, con una medalla de bronce por equipos gracias, especialmente, a la notable actuación de las junior Inmaculada Montaño (cuarta posición en Cinta y la tercera en Aro) y Marta Pecero (Pelota y la Mazas).

    La actuación de las cuatro nazarenas desplazadas (completaron el cuadro Rocío Sánchez y Ana Torres) también fue sumatorio para la plata de Andalucía por autonomías.

     

  • La extraña pareja

    1101Un cuento chino

    Hay actores que ya de por sí garantizan que te lo vas a pasar bien con una película. Puede ocurrir que la cinta en cuestión sea mala de narices, pero simplemente por verle trabajar, por verle en acción, merece la pena ir al cine y ver la película. Y no son demasiados los que lo consiguen. El argentino Ricardo Darín entra en este reducido grupo. Todo ello a pesar de que el papel que interpreta aquí está lejos del tipo al que nos tiene acostumbrados.

    {xtypo_code}Argentina-España, 2011
    Escrita y dirigida:  Sebastián Borensztein.
    Producción: Gerardo Herrero, Juan Pablo Buscarini, Pablo Bossi, Isabel Garcia Peralta.
    Fotografía:  Alwin H Kuchler.
    Música: Lucio Godoy.
    Montaje: Fernando Pardo.
    Intérpretes: Ricardo Darín (Roberto), Huang Sheng Huang (Jun Quian), Muriel Santa Ana (Mari), Enric Rodríguez (Roberto, joven), Ivan Romanelli (Leonel).{/xtypo_code}

    Roberto es un huraño, solitario, metódico y extremadamente obsesivo ferretero de Buenos Aires. Un día ve como, desde un taxi, arrojan a Jun, un chino al que el taxista y sus secuaces han desvalijado. Jun no tiene un solo peso, y no habla más que chino, con lo que la comunicación entre ambos se torna imposible. Así, tras intentar llevarlo a una comisaría y a la embajada de su país sin éxito, se ve obligado a llevárselo a su casa y tratar desde allí de solucionar el asunto, porque el dejarlo en la calle tirado no entra en su carácter. Pero todo lo que Roberto intenta no resulta y tiene que convivir con alguien a quien no conoce, con una cultura distinta y con quien no se puede comunicar durante más tiempo del esperado.

    Un cuento chino es una película amable, a ratos divertida, a ratos surrealista (las imágenes de esas noticias de muertes absurdas que el protagonista recopila de los periódicos y que resulta ser el punto de unión entre dos seres en principio tan alejados), con algunos leves retazos de tristeza, que resulta creíble, aunque al final se deja llevar y termina con un desenlace demasiado previsible, que se amolda a las convenciones más tópicas, quizás para contentar a la mayoría de público.

    Pese a todo, la cinta está dirigida con solvencia, no hay estridencias, y es fácilmente disfrutable. Una película divertida, que hace gozar de un buen rato de cine, y que nos viene a decir que, en realidad, el mundo es un pañuelo, que no son tantas las diferencias que nos separan como los sentimientos que nos unen. Se agradece que no se decante (a pesar de todo, y aunque el tema se prestaba con facilidad a ello) por una sensiblería que lo estropearía todo.

     

  • Mutante, y a mucha honra

    0901X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN

    De las tres películas basadas en cómics que se estrenan este año, ésta (la segunda en llegar a las pantallas), era quizás la que menos revuelo había levantado a priori, la que llegaba con menos expectativas y sin apenas montar alharacas. Esa es su gran baza, su gran ventaja. La cuarta entrega de la saga X-Men, tras el fiasco de la tercera, se puede convertir en un triunfo en las salas este verano, gracias a su guión sólido, a sus buenas interpretaciones y a sus muchas virtudes, a pesar de que también adolezca de algún que otro defecto.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2011 (132′)
    Título original: X-Men: First Class.
    Director:  Matthew Vaughn.
    Producción: Gregory Goodman, Simon Kinberg, Lauren Shuler Donner, Bryan Singer.
    Guion: Ashley Miller, Zack Stentz, Jane Goldman, Matthew Vaughn.
    Fotografía: John Mathieson.
    Música: Henry Jackman.
    Montaje: Eddie Hamilton, Lee Smith.
    Intérpretes: James McAvoy (Charles Xavier), Michael Fassbender (Erik Lehnsherr ‘Magneto’), Kevin Bacon (Sebastian Shaw), Rose Byrne (Moira MacTaggert), Jennifer Lawrence (Raven ‘Mística’), January Jones (Emma Frost), Oliver Platt (Hombre de traje negro), Álex González (Janos Quested ‘Riptide’), Jason Flemming (Azazel), Zoë Kravitz (Angel Salvadore), Nicholas Hoult (Hank McCoy ‘Bestia’), Caleb Landry Jones (‘Banshee’), Edi Gathegi (‘Darwin’), Lucas Till (‘Caos’), Glenn Morshower (Coronel Hendry), Matt Craven (Director de la CIA), Rade Serbedzija (General ruso), Ray Wise (Secretario de Estado).{/xtypo_code}

    La acción se sitúa en los años sesenta, en los inicios de la era espacial, y también el punto álgido de la Guerra Fría, con la cada vez más creciente tensión entre las dos grandes potencias, y el conflicto de los misiles de Cuba en el horizonte. Es en esa circunstancia cuando el mundo descubrió la existencia de los mutantes. Charles Xavier es un joven que prepara una tesis sobre la evolución y mutación de los humanos cuando conoce a Erik Kehnsherr. Son dos jóvenes con secretos, con poderes que deben ocultar al resto de los humanos, ya que no los comprenderían. Los dos se ven involucrados en un proyecto oficial y secreto del gobierno, y deben luchar para detener la evolución de las hostilidades que llevarán a un conflicto nuclear que acabaría con todo.

    Gracias a esta cinta descubrimos los orígenes de los protagonistas de las aventuras que ya vimos en las anteriores entregas: cómo se conocieron Charles Xavier y Magneto; el origen de sus apodos, de su enemistad; por qué Xavier está en silla de ruedas, etc… El trabajo de guión es fantástico, y la trama no se centra exclusivamente en los mutantes, sino que la parte política, y la social toman el mando en más de una ocasión, con la fuerza y el acierto oportuno.

    Y no es el único punto favorable de la película. El trabajo actoral es fantástico, sobresaliendo por encima de todos la ‘pareja’ protagonista: McAvoy y (sobre todo) un gran Michael Fassbender, que es el gran descubrimiento de la cinta. Además, Rose Byrne, una cara que hemos visto en multitud de filmes pero cuyo nombre sigue siendo desconocido, en el lado ‘humano’, y Jennifer Lawrence, que este año ya ha estrenado Winter’s bone y El castor, como una joven Mística.

    El trabajo del diseño de época es, asimismo, enorme y es otro gran acierto de la película. Incluso los efectos especiales, y (con matices) las escenas de batallas (el ataque a las oficinas de la CIA es brillante, la batalla final se alarga en exceso) están bien. Y no se toma a sí misma demasiado en serio, teniendo en muchos momentos altas dosis de un sano sentido del humor.

    ¿Qué es lo que falla, entonces? Pues que es una película lúdica, para pasar un rato agradable, divertido, y poco más. Rescata una saga que había caído bastante desde su buen comienzo, y lo eleva de nuevo, salva la honra de los mutantes (“y a mucha honra” como dice varias veces uno de los protagonistas), pero no es una cinta que vaya a hacer historia.

     

  • Las nazarenas, rumbo en masa al nacional

    Lluvia de metales en la cita marbellí de este pasado fin de semana

    Lluvia de metales los conseguidos por las integrantes del Club Gimnasia Rítmica Dos Hermanas el pasado fin de semana en tierras marbellíes, lo que le abre las puertas a los campeonatos nacionales de Valladolid y La Coruña.

    Las Alevines Cristina Repiso (segunda en Cuerda), Ángela Maestre (octava en Pelota) y Águeda Morales (cuarta en Aro) alcanzaron la cuarta posición en la general consiguiendo la clasificación para la cita de la capital vallisoletana, al igual que el equipo Infantil de Carmen Barroso (primera en Pelota y Mazas) y María Pérez (segunda en Cinta), se alzaron con la segunda posición en la general, valiéndole también para la preciada clasificación para el nacional. Destacar también la actuación de Lola Blasco y Marta de la Rubia, esta última con un magnífico montaje en Manos Libres, que hizo vibrar al pabellón, y que le dio la tan merecida segunda posición y medalla de plata.

    En Senior, Marta Pecero (tercera en Pelota y quinta en Mazas) e Inma Montaño (segunda en Aro y Cuarta en cinta), también obtuvieron su pase a la cita nacional.

     

  • Versión extraña de un clásico

    1101Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos

    Dejando de lado el título, ya hemos dicho más de una vez que (en ocasiones) la ‘traducción’ española deja bastante que desear, lo último que nos llega de uno de los directores de culto de los últimos años, el chino Zhang Yimou, es una libérrima adaptación de otro clásico, el Sangre fácil de los hermanos Coen. ¿Era necesario? Posiblemente no. Pero el director chino se escuda en el homenaje a una cinta que admira para embarcarse en un proyecto que, por uno u otro motivo, resulta fallido.

    {xtypo_code}China, 2009. (90′)
    Título original: San qiangpai an jing qi.
    Director: Zhang Yimou.
    Producción: William Kong, Weiping Zhang.
    Guion: Jianquan Shi, Jing Shang, basado en la película Sangre fácil de los hermanos Coen.
    Fotografía: Xiaoding Zhao.
    Música: Zhao Lin.
    Montaje: Meng Peicong.
    Intérpretes: Honglei Sun (Zhang), Xiao Shen-Yang (Li), Ni Yan (La mujer de Wang), Dahong Ni (Wang), Ye Cheng (Zhao), Mao Mao (Chen), Benshan Zhao (Capitán), Julien Gaudfroy (Vendedor persa){/xtypo_code}

    La versión de Yimou es radicalmente opuesta a la original. El ejercicio de estilo de cine negro que crearon los Coen se transmuta en una desquiciada y delirante aberración que traslada la historia a la China feudal. El escenario se reduce, y los personajes también. Son lineales, apenas hay cambios, apenas evolución.
    Wang es el viejo dueño de un bar de tallarines de un remoto y desértico paraje de China. Es pesimista y avaricioso. Su joven mujer tiene una aventura con Li, uno de sus trabajadores. Cuando Wang lo descubre, contrata a Zhang, un agente de policía corrupto, para matar a la pareja. Pero Zhang tiene otros planes.

    A ratos, Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos parece un homenaje, pero otras veces se asemeja más a una burla, a una caricatura. La cinta comienza como comedia (aunque parece que sin quererlo), aunque pronto pasa al suspense (aunque siga provocando risas en algunos momentos). Quizás por el doblaje (no todo lo bueno a lo que nos tienen acostumbrados nuestros profesionales), la historia parece una bufonada, y no llega a convencer en ningún momento.

    Yimou hace un buen trabajo en el apartado visual, y cuando el silencio aparece y los diálogos no están presentes, la historia mejora (y mucho), pero en el global tanto histerismo, tanto histrionismo cansa, aburre y no divierte. La película se hace cansina, uno no termina de comprender las motivaciones de Zhang. Y aunque hay un par de secuencias que visualmente son grandes logros (la escena de la creación de los tallarines es el principal ejemplo), es demasiado bizarra (aunque pueda parecer contradictorio unir ambos términos). Puede entretener, y hasta puede gustar a algunos, pero en ningún modo convence. Por muy libre que sea la adaptación, y por muy de Zhang Yimou que sea.

     

  • Otra más de Marvel

    1101THOR

    Acabamos de finalizar el cuarto mes del año y esta es ya la cuarta película que se estrena este 2011 protagonizada por la reciente ganadora del Oscar, Natalie Portman. En esta ocasión, estamos ante un filme llamado a ser un taquillazo, uno de esos blockbusters millonarios del que todo el mundo hablará. La penúltima adaptación de uno de los comics de la Marvel (la próxima volverá a ser la penúltima…), reconvertida ya en productora cinematográfica, nos trae la fundición de las aventuras de Thor (casi cincuenta años y cientos de números editados, pasan a ser una película de poco menos de dos horas), el mítico dios del trueno escandinavo, hijo de Odín, que es desterrado a la tierra y despojado de sus poderes.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2011. (110′)
    Dirección: Kenneth Brannagh.
    Producción: Kevin Feige.
    Guión:  Ashley Miller, Zack Stentz, Don Payne, basado en los comics de Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby.  
    Fotografía: Haris Zambarloukos.
    Música: Patrick Doyle.
    Montaje: Paul Rubell.
    Intérpretes: Chris Hemsworth (Thor), Natalie Portman (Jane Foster), Tom Hiddleston (Loki), Anthony Hopkins (Odin), Stellan Skarsgard (Erik Selvig), Kat Dennings (Darcy Lewis), Clark Gregg (Agente Coulson), Idris Elba (Heimdall), Colm Feore (Rey Laufey), Ray Stevenson (Volstagg), Tadanobu Asano (Hogun), Josh Dallas (Fandral), Jaimie Alexander (Sif), Rene Russo (Frigga).{/xtypo_code}

    Los imprudentes actos de Thor, un guerrero poderoso y arrogante, ponen en peligro el reino de Asgard, y su padre le envía al destierro a Midgard (nuestro planeta) sin sus poderes, obligado a vivir entre los humanos. Cuando un peligroso villano de su mundo envíe a las fuerzas más oscuras de Asgard para aniquilarlo todo, Thor deberá aprender lo que verdaderamente se necesita para ser un héroe.

    Dirigida (es una de las sorpresas que se llevará cualquier cinéfilo que se acerque a la cinta sin conocer su origen) por Kenneth Brannagh, al que estábamos acostumbrados a ver en películas de otro calibre, Thor tiene, no obstante, cierto carácter del teatro shakesperiano que el director ya había reflejado en su anterior filmografía, pero el tono es radicalmente distinto. Es sin duda su película más arriesgada, ya que pretende mantener su visión autoral del cine, pero está ‘obligado’ a crear una cinta que sea una bomba para la taquilla. Y eso no es nada fácil.
    Si bien el aspecto visual está bastante bien logrado, aunque a un mismo tiempo pueda resultar algo recargado, en el apartado de la trama, los interesantes conflictos entre razas de los reinos de Asgard y el Jotuheim no tienen su continuidad en los fragmentos que se desarrollan en nuestra tierra, bastante más aburridos y menos intensos.

    El reparto está repleto de nombres y caras conocidas (desde el matrimonio compuesto por Anthony Hopkins y René Russo, hasta los terrícolas Stellan Skarsgard y Natalie Portman), aunque el protagonista casi exclusivo es un cachas Chris Helmsworth, más conocido por aquí por ser el marido de Elsa Pataky que por su carrera como actor.

    Branagh consigue una película interesante, moderadamente entretenida, con un malo que deja bastante que desear, bien realizada, con buenos (a veces exagerados) efectos, pero que no pasa de ser una cinta para pasar un rato agradable, y poco o nada más. Habrá que esperar a las próximas cintas de la Marvel (sobre todo a la esperada Los vengadores) para ver si nos encontramos con algo que nos llene más.

     

  • Entrevista a Paco Torres

    0901Director de cine

    {xtypo_quote_left}“Dos Hermanas tiene que apoyar su película»{/xtypo_quote_left}

    Mañana preestrena su primera película en Dos Hermanas. ¿Tenía claro que tenía que ser en esta ciudad?
    Aunque el martes presentamos la película a nivel nacional en Madrid el preestreno de la cinta será en Dos Hermanas. Después de todo lo que hicimos en esta ciudad hace dos años y  lo que se involucró la gente, tenía que ser aquí.
    ¿Qué se siente a pocos días de que el público pueda verla?
    Es un sueño hecho realidad gracias a la tenacidad y la constancia, ya que nos pilló el rodaje de la película en plena crisis y ha tardado dos años en estrenarse. Pero hemos tenido suerte y espero que llegue al público, ya que en el pase de prensa ha gustado mucho.
    ¿Cómo recuerda el rodaje en Dos Hermanas?
    Fueron siete meses de rodaje y lo recuerdo con mucho cariño, ya que rodar en casa es muy ventajoso porque conté con el apoyo total del Ayuntamiento, quien no puso ninguna traba para que la película saliera bien. Fueron tiempos de mucho trabajo y esfuerzo, ya que estuve durmiendo tres horas durante cinco meses, pero también de ilusión y cariño.
    Los que acudan a las salas de cine a ver El vuelo del tren, ¿qué imagen se van a encontrar de Dos Hermanas?
    Una imagen preciosa, ya que aparece una ciudad moderna y con mucha vida que va a sorprender al público. Con decir que algunos piensan que está rodada en Madrid o Barcelona.
    ¿Tanto trabajo ha merecido la pena?
    La recompensa de tanto trabajo ha sido tener una película bonita, con una buena fotografía y estética, muy diferente a lo que se hace actualmente en el cine español. Por lo que Dos Hermanas tiene que apoyar su película e ir a las salas para disfrutar del placer de ver esta cinta en cine.

  • Una historia anodina

    1101EL AMOR Y OTRAS COSAS IMPOSIBLES

    Aprovechando el reciente Oscar a Natalie Portman, se estrena esta cinta rodada hace ya dos años y que en su momento quedó guardada en un cajón a la espera de fecha de estreno, y que, a saber por qué motivo, aún seguía allí. Al menos, eso podría parecer en un principio, ya que la cinta está plagada de nombres populares y rostros conocidos (de esos que, al verlos, sabes que has visto en varias películas, aunque ni recuerdas cuáles ni sabes el nombre del intérprete en cuestión). Pero lo cierto es que, una vez vista, empiezas a comprender por qué se quedó guardada en un cajón, por qué no se estrenó en su momento, y por qué ha sido ahora, aprovechando el tirón del premio recibido por Portman, cuando se ha recuperado del olvido.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2009 (106′)
    Título original: Love and other impossible pursuits
    Dirección: Don Ross.
    Producción: Carol Cuddy, Marc Platt.
    Guión:  Don Ross basado en la novela de Ayelet Waldman.  
    Fotografía: Steve Yedlin.
    Música: John Swihart.
    Montaje: David Codron.
    Intérpretes: Natalie Portman (Emilia Greenleaf), Scott Cohen (Jack), Lisa Kudrow (Carolyne), Lauren Ambrose (Mindy), Anthony Rapp (Simon), Charlie Tahan (William), Debra Monk (Laura), Michael Cristofer (Sheldon), Mona Lerche (Sonia).{/xtypo_code}

     

    Aunque está rodada con solvencia, aunque no hay errores claros que se le puedan achacar, aunque la puesta en escena sea más que correcta, esté bien iluminada y (en la mayoría de momentos) bien interpretada, la cinta tiene un tufillo permanente a telefilme que tira de espaldas. Tanto en su temática, como en el modo de abordarla, como en su resolución.

    El argumento gira en torno a la joven abogada Emilia Greenleaf, casada con su jefe (que estaba casado cuando se conocieron), que acaba de perder a su hija, fallecida a los tres días de nacer. A pesar de su dolor, se esfuerza por conectar con su hijastro William. Pero lo que más le cuesta es lidiar con las constantes intromisiones de la celosa y furiosa ex-mujer de su marido.

    La película quiere ser una comedia con tintes románticos y dramáticos, pero es un drama romántico con algún toque cómico. Los personajes evolucionan todos del mismo modo: empiezan cayéndonos mal (desde el niño, hasta su madre, el padre de la protagonista, su marido…) y al final son todos buenos… Y con Natalie Portman ocurre casi lo contrario, y a medida que va pasando el tiempo uno le va cogiendo más tirria.

    Es la típica película independiente rodada en Nueva York, un drama con temática dura (la muerte súbita de un bebé), bien interpretada, pero adolece de una monotonía que aburre. Mantiene siempre el mismo ritmo, la misma intensidad, la historia no evoluciona, es lineal y no hay la más mínima sorpresa. Una historia anodina para fans de Natalie, pero poco más.

     

  • Una historia anodina

    1101EL AMOR Y OTRAS COSAS IMPOSIBLES

    Aprovechando el reciente Oscar a Natalie Portman, se estrena esta cinta rodada hace ya dos años y que en su momento quedó guardada en un cajón a la espera de fecha de estreno, y que, a saber por qué motivo, aún seguía allí. Al menos, eso podría parecer en un principio, ya que la cinta está plagada de nombres populares y rostros conocidos (de esos que, al verlos, sabes que has visto en varias películas, aunque ni recuerdas cuáles ni sabes el nombre del intérprete en cuestión). Pero lo cierto es que, una vez vista, empiezas a comprender por qué se quedó guardada en un cajón, por qué no se estrenó en su momento, y por qué ha sido ahora, aprovechando el tirón del premio recibido por Portman, cuando se ha recuperado del olvido.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2009 (106′)
    Título original: Love and other impossible pursuits
    Dirección: Don Ross.
    Producción: Carol Cuddy, Marc Platt.
    Guión:  Don Ross basado en la novela de Ayelet Waldman.  
    Fotografía: Steve Yedlin.
    Música: John Swihart.
    Montaje: David Codron.
    Intérpretes: Natalie Portman (Emilia Greenleaf), Scott Cohen (Jack), Lisa Kudrow (Carolyne), Lauren Ambrose (Mindy), Anthony Rapp (Simon), Charlie Tahan (William), Debra Monk (Laura), Michael Cristofer (Sheldon), Mona Lerche (Sonia).{/xtypo_code}

     

    Aunque está rodada con solvencia, aunque no hay errores claros que se le puedan achacar, aunque la puesta en escena sea más que correcta, esté bien iluminada y (en la mayoría de momentos) bien interpretada, la cinta tiene un tufillo permanente a telefilme que tira de espaldas. Tanto en su temática, como en el modo de abordarla, como en su resolución.

    El argumento gira en torno a la joven abogada Emilia Greenleaf, casada con su jefe (que estaba casado cuando se conocieron), que acaba de perder a su hija, fallecida a los tres días de nacer. A pesar de su dolor, se esfuerza por conectar con su hijastro William. Pero lo que más le cuesta es lidiar con las constantes intromisiones de la celosa y furiosa ex-mujer de su marido.

    La película quiere ser una comedia con tintes románticos y dramáticos, pero es un drama romántico con algún toque cómico. Los personajes evolucionan todos del mismo modo: empiezan cayéndonos mal (desde el niño, hasta su madre, el padre de la protagonista, su marido…) y al final son todos buenos… Y con Natalie Portman ocurre casi lo contrario, y a medida que va pasando el tiempo uno le va cogiendo más tirria.

    Es la típica película independiente rodada en Nueva York, un drama con temática dura (la muerte súbita de un bebé), bien interpretada, pero adolece de una monotonía que aburre. Mantiene siempre el mismo ritmo, la misma intensidad, la historia no evoluciona, es lineal y no hay la más mínima sorpresa. Una historia anodina para fans de Natalie, pero poco más.

     

  • Un cuento para adolescentes

    1901CAPERUCITA ROJA

    Enésima versión del clásico cuento infantil que se lleva a imagen real, no sólo en largometrajes, y no todas ellas dirigidas al público infantil, ni protagonizadas por niñas (recuerdo, por ejemplo a Emmanuelle Beart, Christina Ricci, Estella Warren…, y ¿qué decir de En compañía de lobos de Neil Jordan?). En esta ocasión la historia cuenta con una protagonista pseudo-adolescente (Amanda Seyfreid es algo mayor que el público al que se dirige la película), y la cinta trata desesperada e indudablemente de aprovechar el tirón de taquilla conseguido por la saga Crepúsculo, y llenar las salas de quinceañeras saturadas de hormonas, sustituyendo al lobo de la historia original por un licántropo, un hombre lobo que tiene aterrorizado al pueblo desde hace años.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2011. (100′)
    Título original:  Red Riding Hood.
    Directora:  Catherine Hardwicke.
    Producción: Leonardo DiCaprio, Jennifer Davisson Killoran, Alex Mace, Julie Yorn.
    Guión:  David Johnson.
    Fotografía:  Mandy Walker.
    Música: Alex Heffes, Brian Reitzell.
    Montaje: Nancy Richardson, Julia Wong.
    Intérpretes: Amanda Seyfreid (Valerie), Gary Oldman (Padre Solomon), Billy Burke (Cesaire), Shiloh Fernandez (Peter), Max Irons (Henry Lazair), Virginia Madsen (Suzette), Lukas Haas (Padre Auguste), Julie Christie (Abuela), Shauna Kain (Roxanne).{/xtypo_code}

    La acción se desarrolla en un medievo cursi (sólo las creencias, los miedos, permanecen; todo lo demás, el aspecto físico, visual, es demasiado kitsch). Los habitantes de Daggerhorn, un poblado perdido en medio de un bosque, llevan generaciones viviendo con pánico ante la presencia de un hombre lobo que habita oculto entre los frondosos árboles. Tienen un pacto no escrito, y cada luna llena le ofrecen un animal como sacrificio para saciar su hambre. A cambio, él se mantiene alejado de ellos. Pero un día ataca y mata a la hermana mayor de Valerie, evitando sus planes de huir con Peter, un joven leñador del que está enamorada, ya que acaba de descubrir que sus padres planean casarla con Henry, el hijo de la familia más rica del pueblo. Sedientos de venganza, el pueblo decide llamar al padre Solomon, famoso cazador de hombres-lobo, que provoca aún más miedo entre todos al confirmarles que durante el día, la bestia adquiere su forma humana, y que podría ser cualquiera de ellos.

    Resulta curioso que la directora del filme (por cierto, encargada también de la primera entrega de la saga Crepúsculo de la que esta cinta es indudable deudora) diga que hemos conocido una versión light del cuento, y que en realidad es una historia mucho más oscura, cuando su película es completamente light, muy limpia, parece que va a esbozar temas siniestros, oscuros, pero no termina de meterse en ellos. Al contrario, cada vez que amenaza con meterse en algún tema siniestro acaba desviándose hacia algo más dulce, hacia un romance almibarado. Así, la cinta parece que va a introducir dosis de erotismo (sobre todo en esa fiesta orgiástica para celebrar la (falsa) muerte de la bestia) pero el sensual baile acaba en una danza típica del medievo), o roza el incesto (pero también se desvía a última hora)…

    Ni siquiera el reparto, plagado de nombres conocidos, levanta una película que era innecesaria (¿de verdad necesitábamos una nueva versión de este cuento clásico?). Quizás Julie Christie salve un poco los papeles, pero el resto… (¿qué le ha pasado a Gary Oldman, qué ha sido del actor de talento al que admirábamos?).

    En definitiva, una película convencional, con un excesivo en innecesario abuso de movimientos de grúa para una cámara que no para quieta un momento, y que aúna una historia de amor de lo más convencional, con un thriller (el whodunit, ‘quién lo hizo’, clásico) que tampoco aporta nada: lanza pistas falsas, apuntando hacia varios posibles candidatos para al final descubrir que el culpable es… quien menos se espera. O sea, lo de siempre.