Etiqueta: cinta

  • Delirante divertimento

    Película Kingsman: Servicio Secreto

    KINGSMAN: SERVICIO SECRETO

    Matthew Vaughn se ha superado. Si ya en la fantástica Kick-Ass mostraba su mala baba al poner a Hit Girl (una criaja de doce años) a repartir mandobles y amputar miembros a diestro y siniestro, e incluso recibía un disparo en el pecho de parte de su propio padre, sin perder la sonrisa, en esta cinta de espías (que es lo que se supone que es, aunque la realidad es que va mucho más allá) nos presenta una de las escenas más cazurras, salvajes y gamberras que se recuerdan, y que, para más inri (nunca mejor dicho) sucede en una iglesia.

    {xtypo_code}Reino Unido, 2014 (129′)
    Dirección: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, David Reid, Matthew Vaughn.
    Guión:  Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y Dave Gibbons.  
    Fotografía: George Richmond.
    Música: Henry Jackman, Matthew Margeson.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris.
    Intérpretes: Colin Firth (Harry Hart / Galahad), Taron Egerton (Gary ‘Eggsy’ Unwin), Samuel L. Jackson (Valentine), Mark Hamill (Profesor Arnold), Mark Strong (Merlin), Michael Caine (Arthur), Sofia Boutella (Gazelle), Jack Davenport (Lancelot), Sophie Cookson (Roxy), Tom Prior (Hugo), Hanna Alström (Princesa Tilde). {/xtypo_code}

    Basado en los comics de Mark Millar y Dave Gibbons, la película sigue a Eggsy, un adolescente problemático que es captado por una organización secreta para entrar a formar parte de su cuerpo de espías a través de un ultracompetitivo programa de entrenamiento, justo mientras una amenaza global que amenaza con un exterminio comienza a tomar forma.
    ¿Una película de espías más? Sí y no. Cierto que los elementos, los ingredientes, son los habituales en este tipo de historias. Pero el modo en el que Vaughn elabora la trama es fantástico. Y además no es sólo una película pirotécnica. Tiene escenas de lucha (la ya mencionada de la iglesia es la principal y más poderosa, pero no la única), tiene un sinfín de artefactos y cachivaches, tiene agentes secretos y tiene malos muy malos. Pero la historia va más allá, y es que Vaughn no desaprovecha la oportunidad de lanzar una crítica social que puede pasar casi desapercibida oculta tras esa vestimenta de historia de ‘superhéroes’. Por cierto, de vestimenta también va bien servida la cinta.

    Parodia del cine de espías, Kingsman tiene ese toque serio que la hace elevarse por encima de lo que se podía esperar de una película de este tipo. Tiene también mucho de la obra más reciente de Vaughn (de la ya mencionada Kick-Ass, de X-Men: Primera generación). Cuenta con un Colin Firth impecable, puro british, y muy en forma a tenor de lo visto en las escenas de acción, con un Samuel L. Jackson en el papel de malvado (exagerado y divertido, y con un acento que, al menos en la versión doblada, es quizás de lo poco malo de la película), y una ayudante de este que recuerda a aquella Gogo Yubari que se enfrentaba a Uma Thurman en Kill Bill.

    Provocativa al máximo, la película llega al máximo delirio en su segunda mitad. Disfrutable al máximo, repleta de un humor negro que en algunos momentos se acercan al gore. Va mucho más allá de la típica historia de agentes secretos. Sólo deja una duda: ¿qué pensará la princesa sueca de todo esto?.

  • Reparto y todos, o casi, contentos

    Gala de los Oscar 2015

    OSCAR 2014

    El domingo se celebró la 87º edición de los Oscars, una ceremonia en la que no había un claro favorito pero en la que tampoco nos llevamos grandes sorpresas. La gala, que fue presentada por primera vez por Neil Patrick Harris, comenzó con un muy buen nivel y unas altas expectativas, pero fue bajando paulatinamente, llegando a ser aburrida y morosa en muchos momentos. No hubo un ganador claro en una noche en la que el máximo número de premios que acaparó una película fueron cuatro. Tampoco ayudó a agilizar la ceremonia el que muchos de los premios estuvieran más que cantados desde mucho antes de que la gala comenzara. Así ocurrió, por ejemplo, con los cuatro premios de interpretación.

    Julianne Moore se llevó un merecidísimo Oscar a la mejor actriz por su soberbia interpretación en Siempre Alice. Era su quinta nominación, y fue su primer Oscar. También fue el único premio que se llevó la película. Del mismo modo, el británico Eddie Redmayne ganó el de mejor actor por La teoría del todo, y que también fue el único galardón de la cinta. El caso de los secundarios es distinto: como se esperaba, J.K. Simmons fue el mejor actor de reparto por Whiplash, la sorpresa estuvo en que la cinta se llevó otros dos Oscars más (montaje y mezclas de sonido), convirtiéndola en una de las ganadoras morales de la noche. Y Patricia Arquette se alzó con el de actriz de reparto, el único premio que se llevó Boyhood, la cinta que partía como favorita y que fue la gran derrotada de la noche.

    A pesar de que, en realidad, los premios estuvieron bastante repartidos, se puede considerar como ganadora a la magnífica, soberbia, maravillosa Birdman, que se llevó cuatro Oscars, todos ellos de los considerados premios gordos: mejor fotografía (Emanuel Lubezki ), mejor guión original, mejor director y mejor película del año; premios que hicieron subir tres veces al escenario a Alejandro G. Iñárritu y sirvieron para elevar aún más el ego del director. Otros cuatro se llevó El gran hotel Budapest, pero en este caso de los ‘menores’, pero indispensables para que la cinta logre llegar a las altas cotas que ha llegado: diseño de producción, banda sonora, vestuario y maquillaje y peluquería.

    El resto de premios se repartió entre otras tantas cintas: el de mejor guión adaptado fue a manos de Descifrando Enigma (contra todas las críticas por la ausencia de acercamiento a lo que ocurrió en realidad); la mejor canción fue Glory, de la película Selma (que posiblemente debería haber tenido alguna nominación más); El francotirador, el último trabajo de Clint Eastwood, se alzó con el Oscar a los mejores efectos de sonido; los mejores efectos visuales fueron para Interstellar; ante la (inexplicable) ausencia entre las candidatas de La Lego Película, el Oscar a la mejor cinta de animación fue a manos de Big Hero 6; Por último, la polaca Ida se llevó a casa el premio a la mejor película de habla no inglesa, la primera vez que una cinta de ese país se alzaba con el premio.

  • Periodismo basura

    Película Nightcrawler

    NIGHTCRAWLER

    El debut en la dirección de Dan Gilroy (guionista de El legado de Bourne, entre otras) es una cinta de una fuerza innegable. Sátira contra el periodismo más sensacionalista, en la línea de clásicos como Network, Nightcrawler nos presenta a un personaje salvaje y sin escrúpulos que Jake Gyllenhaal borda con maestría, con una interpretación sorprendente.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (117′)
    Escrita y dirigida: Dan Gilroy.
    Producción: Jennifer Fox, Tony Gilroy, Jake Gyllenhaal, David Lancaster, Michel Litvak.
    Fotografía: Robert Elswit.
    Música: James Newton Howard.
    Montaje: John Gilroy.
    Intérpretes: Jake Gyllenhaal (Louis Bloom), Rene Russo (Nina Romina), Riz Ahmed (Rick), Bill Paxton (Joe Loder), Kevin Rahm (Frank Kruse), Ann Cusack (Linda), Eric Lange (Cámara Ace Video), Michael Hyatt (Detective Frontieri). {/xtypo_code}

    Louis Bloom es un ladronzuelo que descubre por casualidad que puede ganarse un buen dinero grabando los accidentes y atracos, cuanta más sangre haya mejor, y vendiéndola a las cadenas televisivas. Así que se hace con una cámara y un intercomunicador de la policía (ay, Estados Unidos, ese país en el que se puede comprar todo lo que quieras…) para recorrer las calles nocturnas de Los Ángeles recogiendo todos los graves incidentes que puede.

    Lo que el protagonista graba es carnaza, lo que vende es morbo, que es lo que las cadenas buscan y lo que los espectadores esperan. Esta es la crítica contra los media y contra el mismo público que plantea la cinta. Se sirve de un personaje sin escrúpulos y sin moral, un ser que se tiene a sí mismo en muy alta estima, un trepa, un intruso, con el que Jake Gyllenhaal ha creado la mejor interpretación de su carrera, a pesar de que en determinados momentos, el personaje roza la caricatura.

    La cinta ha recibido numerosos halagos allá donde se ha proyectado. Aunque personalmente, no es hasta la mitad de la película cuando la historia logra engancharme. Su primera parte se me hace algo aburrida, sin llegar a conectar ni con el personaje (por supuesto, habría que estar ‘un poco’ enfermo), ni con la historia.

    La crítica a una sociedad morbosa, a unos medios que explotan las miserias de la sociedad comprando y vendiendo carnaza, comerciando con las desgracias ajenas, no es nuevo. La película es oscura, aunque a veces se acerca a esa línea pseudo-cómica que no pretende tocar, y otras es ciertamente previsible. Sin duda es el personaje Gyllenhaal el que mantiene el alto nivel de la cinta, un personaje que a veces recuerda al mítico Travis Bickle de Taxi driver, en su distorsión de la realidad, de la imagen propia dentro de ella, aunque en el fondo lo que aquí interese sea otra cosa,pero poco más.

    Estados Unidos, 2014 (117′)
    Escrita y dirigida: Dan Gilroy.
    Producción: Jennifer Fox, Tony Gilroy, Jake Gyllenhaal, David Lancaster, Michel Litvak.
    Fotografía: Robert Elswit.
    Música: James Newton Howard.
    Montaje: John Gilroy.
    Intérpretes: Jake Gyllenhaal (Louis Bloom), Rene Russo (Nina Romina), Riz Ahmed (Rick), Bill Paxton (Joe Loder), Kevin Rahm (Frank Kruse), Ann Cusack (Linda), Eric Lange (Cámara Ace Video), Michael Hyatt (Detective Frontieri).
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  • El hombre que cambió la Historia

    Película Descifrando Enigmas

    DESCIFRANDO ENIGMA

    Debo reconocer que nada más ver los primeros segundos de esta Descifrando Enigma (The imitation game, otro de esas traducciones de títulos originales inexplicables que nos ‘regalan’ en este país) me eché a temblar. Esperaba mucho de esta película, pero al ver (algo que desconocía) que detrás estaban los hermanos Weinstein temí que estuviéramos ante una cinta extremadamente comercial, repleta de clichés, construida para ser un éxito, pero carente de vida, de emoción, de pellizco.

    {xtypo_code}Reino Unido, 2014 (114′)
    Título original: The imitation game.
    Dirección: Morten Tyldum.
    Producción: Nora Grossman, Ido Ostrowsky, Teddy Schwarzman.
    Guión:  Graham Moore, basado en el libro de Andrew Hodges.  
    Fotografía: Oscar Faura.
    Música: Alexandre Desplat.
    Montaje:  William Goldenberg.
    Intérpretes: Benedict Cumberbatch (Alan Turing), Keira Knightley (Joan Clarke), Matthew Goode (Hugh Alexander), Rory Kinnear (Detective Robert Nock), Allen Leech (John Cairncross), Matthew Beard (Peter Hilton), Charles Dance (Comandante Denniston), Mark Strong (Stewart Menzies), James Northcote (Jack Good). {/xtypo_code}

    Lo cierto es que, analizada con frialdad, un poco de ello sí que hay. Pero el trabajo de todo el equipo (desde la dirección, a la banda sonora; desde la puesta en escena hasta las interpretaciones) construyen una cinta bastante potente, que estará en los Globos de Oro con serias posibilidades de llevarse premios (tiene cinco nominaciones, sólo por detrás de las siete de Birdman).

    La historia no es para menos. Aunque basada en un libro, los hechos que se narran ocurrieron realmente, y cuentan la vida de un hombre grande, que como los grandes de verdad, no fueron reconocidos hasta mucho después de su muerte. Alan Turing, matemático, científico, pensador, y precursor de la informática, fue un hombre poseedor de un cerebro privilegiado que lideró el equipo que consiguió descifrar Enigma, el sistema de encriptado indestructible del ejército nazi, y con ello consiguió que la guerra cambiara de color, pero que después de todo fue perseguido por su propio gobierno por su condición sexual, suicidándose muy joven y siendo indultado póstumamente, en el 2013.

    Parece que este año los grandes papeles masculinos (los que optarán a Oscar) se han centrado en las grandes mentes británicas. Ya hemos hablado aquí en las últimas semanas del pintor Turner y del físico Hawking, y tanto Timothy Spall como Eddie Redmayne estarán entre los nominados. Y por supuesto el magnífico trabajo de Benedict Cumberbatch en esta Descifrando Enigma les acompañará. Él es el gran responsable de que esta película sea lo que es.

    Ayuda mucho el modo en que está construida la historia, mezclando tres tiempos distintos, en los que los datos se nos van dando poco a poco (por cierto, es una lástima que no aparezca más el joven Turing) y en los que la tensión va creciendo. Todos los intérpretes podrían ser reseñables (desde Mark Strong a Kiera Knightley). A pesar de que hay tópicos, de que en realidad no hay grandes sorpresas (no sólo porque ya conozcamos los hechos, sino porque sigue las leyes de los éxitos de los Weinstein, que de esto saben un rato).

     

  • Un continente de cine

    Película La ignorancia de la Sangre del Festival de Cine Europeo de Sevilla

    XI FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA

    El pasado viernes comenzó en nuestra ciudad una nueva edición (la undécima) del Festival de Cine Europeo, que con cada edición va adquiriendo mayor relevancia, dentro y fuera de nuestras fronteras. Como todos los años, repasemos las películas que integran la sección oficial (en esta primera entrega, las proyectadas hasta ayer).

    Y, como viene siendo costumbre de un tiempo a esta parte, la cinta que sirve de inauguración (aunque fuera de concurso) es una obra española. En este caso, la adaptación de la novela de Robert Wilson La ignorancia de la sangre, rodada en Sevilla, por cierto. El problema de la cinta es que nada funciona. El guión hace aguas por todos lados, la dirección no sabe ni qué hacer ni hacia dónde va, los intérpretes están terribles (desganados, sin que una sola de sus palabras sea creíble), el montaje, la puesta en escena… Una película hecha con medios, con un alto presupuesto, y es lo que jode de verdad.

    Leviathan es la tercera película de Andrey Zvyaginstsev que participa en el SEFF. Cuenta la odisea de un pobre hombre que ve como un corrupto alcalde pretende quitarle las pocas tierras que posee. Temática y tratamiento interesantes, pero comete el error de no concretar. El realizador alarga hasta casi las dos horas y media una trama que muy bien se podría haber quedado en noventa minutos.

    La sueca Turist (seleccionada por su país para competir por los Oscar) es una interesante historia sobre un matrimonio perfecto que empieza a resquebrajarse cuando, estando de vacaciones en la nieve, un alud se les viene encima y el marido huye aterrado, dejando a su suerte a mujer e hijos. El crescendo de la intensidad está muy bien logrado, aunque al final se desinfle ligeramente. Con Amour fou la austriaca Jessica Hausner regresa a Sevilla después de triunfar con Lourdes hace tres años. Aquí, con un estilo más depurado y algo más pausado, cuenta la historia del ideal romántico de un poeta alemán del siglo XIX obsesionado con la idea del suicidio por amor. Repleta de anticlímax y con una magnífica fotografía, huele a premio desde ya.

    La francesa Saint Laurent, basada en la vida del famoso diseñador, y precedida de un tremendo éxito, la cinta es repetitiva, aburrida y nada arriesgada. Al contrario, es muy sutil y evita meterse en berenjenales (lo cuál, tratando la vida de quién trata, y viniendo de la mano de quien viene) es totalmente sorprendente e inexplicable.

    Igualmente aburrida (aunque mucho, muchísimo más morosa) es la portuguesa Cavalo Dinheiro, con la que Pedro Costa vuelve a su estilo esteticista y personajes habituales. Aunque los personajes pueden resultar interesantes, el modo de rodar la historia (planos alargados hasta el extremo) consigue repeler a la mayoría.

    La actriz Asia Argento  dirige  Misunderstood, en la que cuenta (suponemos y esperamos por su bien que exagerando) su infancia con unos padres famosos y que se preocupaban poco por ella. Mantiene un buen nivel y un alto interés todo el metraje, hasta que en los últimos veinte minutos desbarra de lo lindo. Ojo a la niña protagonista. Huele a premio.

    The kindergarten teacher cuenta la historia de una profesora de parvulario que, al descubrir que uno de sus pequeños alumnos es un talentoso poeta con un padre que no está interesado en su arte, se verá obligada a tomar medidas. Magnífica se la mire por donde se la mire, tiene planos con miradas a cámara que descolocan por completo.

    Por último, Hungry Hearts cuenta, con dos interpretaciones maravillosas, cómo una relación matrimonial se desmorona tras tener a su hijo, a causa de una obsesiva y sobre protectora madre. Tiene un arranque bestial. Mantiene una tensión agobiante todo el metraje y consigue trasladar la anguastia al espectador, con una muy acertada elección de los planos.

     

  • La Virgen de Valme rompió los patrones artísticos de su época

    Conferencia sobre la restauración de la Virgen de Valme

    Gran cantidad de datos y curiosidades se conocieron en la ponencia que ofrecieron ayer jueves en La Almona miembros del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

    El pasado jueves, día 2, se llevó a cabo en el Centro cultural La Almona, un nuevo evento relacionado con la fervorosa festividad que Dos Hermanas vive cada año en el mes de octubre, la Romería de la Virgen de Valme. En la presente conferencia, se presentaron las resoluciones obtenidas a partir de la restauración que se hizo en el pasado mes de mayo a la titular. Al frente del acto estuvieron la historiadora Eva Villanueva y una de las restauradoras que colaboraron en la mejora de la talla de la virgen, Cinta Rubio.

    Durante el transcurso del evento se desvelaron numerosos datos extraídos a raiz de la restauración de la Protectora, como por ejemplo, la idea de que nuestra señora de Valme está inspirada en la Virgen de los Reyes o que fue un icóno rompedor de los patrones góticos a los que pertenece. La mano alzada de la Virgen, su frontalidad, la actitud dinámica del niño o los pliegues del ropaje son algunas de las características que revalorizan y modernizan la imagen.

    A lo largo de la charla, se desvelaron otras curiosidades como por ejemplo la idea de que la Virgen guarda en su interior cuatro policromías distintas o la relacionada con la vestimenta, a partir de telas, que la imagen tuvo en sus inicios, cuando aun no habia adoptado una postura sedente. Las orejas, han sido la parte facial que más retoques han sufrido durante todas las restauraciones que se le han hecho a la talla. El motivo está relacionado con los grandes pendientes que la virgen llevaba hasta finales del siglo XIX.

    Otro detalle curioso ha sido el descubrir que el niño que porta la Virgen, en sus orígenes, poseía zapatos. Este dato ha sido conocido a partir de restos cromáticos situados sobre el pie. Tras conocer toda esta recopilación de detalles, la restauradora Cinta Rubio, dio una pequeña referencia sobre el tratado material llevado a cabo con la talla, y también los procesos de intervención elegidos para sanar el aspecto de la protectora.  

  • Coixet se pasa al terror

    Película Mi otro yo

    Cuando se supo que una directora con un estilo tan personal como Isabel Coixet iba a dirigir una cinta de un género tan marcado como el thriller psicológico (incluso con tintes de terror adolescente), uno no podía pensar otra cosa que ¿qué le ha pasado por la cabeza a la catalana? Lo cierto es que, una vez vista la película, aunque es evidente que Coixet se ha dejado llevar por los clichés del género (son muchos los que se presencian con claridad), también se nota la personal mano de la directora en determinados momentos de la historia.
    Protagonizada por la joven Sophie Turner (en su primer papel protagonista en cine, y a la que muchos conocen por su papel de Sansa Stark en la serie Juego de tronos), Mi otro yo se centra en la vida de Fay, una chica que parece llevar una vida sin problemas, a pesar de la enfermedad de su padre y de su desorientada madre. Todo cambia un día en apariencia normal, en el que Fay empieza a tener la sensación de que alguien la sigue, alguien que tiene su mismo aspecto, que se parece terriblemente a ella. Su angustia va a más al estar cada vez más segura de que esa persona no quiere sólo parecerse a ella, sino que pretende apropiarse de su vida.
    El del doppleganger, o doble    tenebroso, es un tema que no es nuevo (de hecho, esta temporada ya se ha estrenado Enemy, que también trata de este recurrente tema), y ello sin contar con las más que evidentes referencias a  Cisne negro. No hay mucha novedad en torno al tema en la cinta de Coixet, que se deja llevar por las convenciones visuales-sonoras-estéticas del género, aunque sin perder sus formas personales.
    Coixet coquetea con el tema de la locura, o si se quiere con el lado oscuro que todos tenemos en esta cinta, inesperada por venir de quien viene, y que mejora ostensiblemente su anterior cinta Ayer no termina nunca, cosa que tampoco era complicado, pero que se queda muy lejos de sus grandes obras hasta la fecha: Cosas que nunca te dije, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras.
    Lo cierto es que hay muchos momentos en los que no se sabe qué demonios está pasando, porque a pesar de que la historia juega al engaño, hay situaciones contradictorias en la trama. Pero lo peor llega al final, con una conclusión sin pies ni cabeza que termina por hundir por completo una película que no había logrado levantar el vuelo en ningún momento.

    MI OTRO YO

    Cuando se supo que una directora con un estilo tan personal como Isabel Coixet iba a dirigir una cinta de un género tan marcado como el thriller psicológico (incluso con tintes de terror adolescente), uno no podía pensar otra cosa que ¿qué le ha pasado por la cabeza a la catalana? Lo cierto es que, una vez vista la película, aunque es evidente que Coixet se ha dejado llevar por los clichés del género (son muchos los que se presencian con claridad), también se nota la personal mano de la directora en determinados momentos de la historia.

    {xtypo_code} España-Reino Unido, 2013. (86′)

    Título original: Another me.
    Escrita y dirigida: Isabel Coixet,  basada en la novela de Cathy MacPhail.
    Producción: Mariela Besuievski, Nicole Carmen-Davis, Rebekah Gilbertson.
    Fotografía: Jean-Claude Larrieu.
    Música: Michael Price.
    Montaje: Elena Ruiz.
    Intérpretes: Sophie Turner (Fay), Jonathan Rhys Meyers (John), Claire Forlani (Ann), Gregg Sulkin (Drew), Rhys Ifans (Don), Ivana Baquero (Kaylie), Geraldine Chaplin (Sra. Brennan), Charlotte Vega (Monica), Priyanka Patel (Dawn), Leonor Watling. {/xtypo_code}

    Protagonizada por la joven Sophie Turner (en su primer papel protagonista en cine, y a la que muchos conocen por su papel de Sansa Stark en la serie Juego de tronos), Mi otro yo se centra en la vida de Fay, una chica que parece llevar una vida sin problemas, a pesar de la enfermedad de su padre y de su desorientada madre. Todo cambia un día en apariencia normal, en el que Fay empieza a tener la sensación de que alguien la sigue, alguien que tiene su mismo aspecto, que se parece terriblemente a ella. Su angustia va a más al estar cada vez más segura de que esa persona no quiere sólo parecerse a ella, sino que pretende apropiarse de su vida.

    El del doppleganger, o doble    tenebroso, es un tema que no es nuevo (de hecho, esta temporada ya se ha estrenado Enemy, que también trata de este recurrente tema), y ello sin contar con las más que evidentes referencias a  Cisne negro. No hay mucha novedad en torno al tema en la cinta de Coixet, que se deja llevar por las convenciones visuales-sonoras-estéticas del género, aunque sin perder sus formas personales.

    Coixet coquetea con el tema de la locura, o si se quiere con el lado oscuro que todos tenemos en esta cinta, inesperada por venir de quien viene, y que mejora ostensiblemente su anterior cinta Ayer no termina nunca, cosa que tampoco era complicado, pero que se queda muy lejos de sus grandes obras hasta la fecha: Cosas que nunca te dije, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras.

    Lo cierto es que hay muchos momentos en los que no se sabe qué demonios está pasando, porque a pesar de que la historia juega al engaño, hay situaciones contradictorias en la trama. Pero lo peor llega al final, con una conclusión sin pies ni cabeza que termina por hundir por completo una película que no había logrado levantar el vuelo en ningún momento.

  • Highsmith en Grecia

    Película Las dos caras de enero

    LAS DOS CARAS DE ENERO

    Hossein Amini, el que fuera guionista de una de las mejores películas de hace un par de años, Drive, debuta como director con esta cinta de marcado carácter y aroma a cine clásico. Una cinta que bien podría parecer hecha hace muchos años. Una película que es evidente que no va a tener una gran taquilla, y no porque no la merezca, sino porque no está dirigida a las grandes masas (las referencias en el mismo cartel ya apuntan a espectadores con cierto bagaje cultural detrás).

    {xtypo_code}Estados Unidos-Reino Unido-Francia, 2014 (96′).
    Título original:  The two faces of January.
    Escrita y dirigida: Hossein Amini, basado en una novela de Patricia Highsmith..
    Producción: Tim Bevan, Eric Fellner, Robyn Slovo, Tom Sternberg.
    Fotografía: Marcel Zyskind.
    Música: Alberto Iglesias.
    Montaje: Nicolas Chaudeurge, Jon Harris.
    Intérpretes: Viggo Mortensen (Chester MacFarland), Kirsten Dunst (Colette MacFarland), Oscar Isaac (Rydal), Daisy Bevan (Lauren), David Warshofsky (Paul Vittorio). {/xtypo_code}

    Chester y su joven esposa Colette MacFarland son una rica pareja estadounidense que disfruta de unas vacaciones en las islas griegas. Allí conocen a Rydal, un compatriota que se gana la vida como guía mientras realiza pequeñas estafas a las ricas estudiantes a las que enseña el lugar. Cuando accidentalmente la pareja se ve envuelta en el asesinato de un investigador privado, tomará la decisión de huir, para lo que solicitará la ayuda de Rydal.

    La historia está basada en una obra de Patricia Highsmith, creadora de atmósferas oscuras y personajes aún más siniestros y amorales. Como todas las tramas pergeñadas por la escritora, los protagonistas se mueven por mundos sórdidos, indagando en los recovecos de la mente, con personajes que suplantan a otros personajes. Todo ello ayuda a que desde que empiece, la tensión no haga más que aumentar a medida que avanza la historia.

    Amini dirige esta película que es fácil de contemplar y de perderse en ella, a pesar de que el director no ofrezca nada nuevo en realidad. Y es que lo que Amini hace es seguir el estilo que ya han usado otros directores como Anthony Minghella (que también creó su propia versión de la obra de Highsmith con la fabulosa El talento de Mr. Ripley) o Alfred Hitchcock.

    Y además, cuenta con una maravillosa banda sonora de Alberto Iglesias, que puntúa todas las magníficas secuencias. Y creedme, son bastantes.

     

  • Un torneo de plata para la gimnasia rítmica

    III Torneo de Séneca-Adecor de Gimnasia Rítmica

    El Club Gimnasia Rítmica Dos Hermanas participó este fin de semana en el III Torneo de Séneca-Adecor (Córdoba). Entre sus mejores resultados destacó Emma Merencio Jurado que con su montaje de cinta consiguió la segunda posición en Infantil Copa. Asímismo, junto con su compañera Estrella Aparicio se proclamaron subcampeonas de su categoría.

     

  • Obsesión y poder

    Película Madre e Hijo

    MADRE E HIJO

    Si decimos que el cine rumano es uno de los que más agradables sorpresas nos está dando a los cinéfilos en los últimos años, presentando obras de potentes historias que no necesitan recurrir a grandes efectos especiales ni a presupuestos desmesurados para ello, tampoco estoy diciendo nada nuevo. Y aunque, desgraciadamente, son pocas las películas que nos llegan de aquel país, lo cierto es que esas pocas son todas brillantes, tanto que parece que no haya película rumana mala.

    {xtypo_code}Rumanía, 2013 (112′)
    Título original: Pozitia Copilului.
    Dirección: Calin Peter Netzer.
    Producción: Calin Peter Netzer, Ada Solomon, Oana Giurgiu.
    Guión: Razvan Radulescu, Calin Peter Netzer.
    Fotografía:  Andrei Butica.
    Montaje: Dana Lucretia Bunescu.
    Intérpretes: Luminita Gheorghiu (Cornelia), Bogdan Dumitrache (Barbu), Ilinca Goia (Carmen), Natasa Raab (Olga Cerchez), Florin Zamfirescu (Aurelian Fagarasanu), Vlad Ivanov (Dinu Laurentiu).{/xtypo_code}

    En esta ocasión es Madre e hijo (a la que le han cambiado el título a última hora del inicialmente previsto La mirada del hijo). La cinta, dirigida por Calin Peter Netzer, viene de ganar el Oso de Oro y el Premio de la Crítica en el Festival de Berlín del pasado año, y está escrita por Razvan Radulescu, autor entre otras de obras maestras como 4 meses, 3 semanas, 2 días o La muerte del señor Lazarescu.

    La película nos cuenta la tortuosa y obsesiva relación de una madre posesiva con su hijo. Cornelia, una arquitecta de 60 años, que es infeliz porque su hijo Barbu, treintañero, se ha independizado y, sobre todo, porque la evita y no la llama. Cuando se entera de que su adorado hijo ha tenido un accidente automovilístico en el que ha muerto un niño, usará todos sus contactos y su dinero para evitar que su hijo vaya a la cárcel. Su convicción, en realidad, es que así, su hijo volverá a casa.

    El director construye la historia con maestría. Es capaz de mantener la tensión con unos magistrales planos larguísimos y claustrofóbicos, opresivos, angustiosos. Hay escenas magníficas y de gran fuerza (el diálogo entre la madre y el conductor testigo del accidente, por ejemplo; o la durísima del final con los padres del niño fallecido) que te dejan sin respiración. Sobre todo por la fuerza arrolladora de la protagonista absoluta de la cinta (una portentosa Luminita Gheorghiu)

    La maestría de Netzer es que con un argumento en principio familiar es capaz de construir un thriller tenso. Pero a la vez es también una descripción de una sociedad podrida, corrupta, en la que la clase poderosa todavía cree que está por encima de todo y que usa sus contactos y su dinero para librarse de sus problemas.