Categoría: El evangelio del domingo

  • “De cháritas”

    (Evangelio Día del Corpus) “NO SÉ cómo me ocurrió, pero estaba en la procesión del Corpus y, rezando, vi que el amor que recibía de Dios lo tenía que hacer llegar a los más pobres. Dime, ¿qué hacéis en Cáritas aquí en Dos Hermanas?

    — ¿A qué procesión del Corpus fuiste? Realmente Dios es grande y nos sorprende siempre. Pero mira Cáritas en Dos Hermanas hace muchas cosas. Se atienden a las familias que llegan a las parroquias con diversas necesidades, a muchas se les facilita alimentos, que no es mucho, pero una ayuda es. A algunas se les puede solucionar algo más grande. Siempre se intenta ver cuál es el problema de la familia para resolverlo de raíz, porque muchas veces el problema no es que faltan cosas, sino que falta un puesto de trabajo.

    — Eso pensaba yo, que Cáritas da bolsas de alimentos pero no soluciona los problemas.

    — Algunos problemas son difíciles de solucionar, pero desde Cáritas se facilitan cursos de formación para jóvenes sin cualificación profesional, también se creó hace mucho tiempo un servicio de orientación laboral que ha conseguido trabajo para muchas familias, que ya no tienen que venir para pedir, hay voluntarios que trabajan con inmigrantes para que aprendan bien el español y arreglen sus papeles, y así puedan acceder a un puesto de trabajo decente. Una bolsa de alimentos es una “tirita”, pero la solución para una familia pobre es un puesto de trabajo…

    — No podía ni imaginar que eso se pensara en Cáritas. Yo creo, además, que Cáritas tiene que luchar contra la injusticia y la marginación, y que tiene que tiene que anunciar el nombre de Jesucristo a los más pobres, porque sólo en Él podrán encontrar la fuerza necesaria para vivir con luz sus problemas. Y creo también…

     

  • “De cháritas”

    (Evangelio Día del Corpus) “NO SÉ cómo me ocurrió, pero estaba en la procesión del Corpus y, rezando, vi que el amor que recibía de Dios lo tenía que hacer llegar a los más pobres. Dime, ¿qué hacéis en Cáritas aquí en Dos Hermanas?

    — ¿A qué procesión del Corpus fuiste? Realmente Dios es grande y nos sorprende siempre. Pero mira Cáritas en Dos Hermanas hace muchas cosas. Se atienden a las familias que llegan a las parroquias con diversas necesidades, a muchas se les facilita alimentos, que no es mucho, pero una ayuda es. A algunas se les puede solucionar algo más grande. Siempre se intenta ver cuál es el problema de la familia para resolverlo de raíz, porque muchas veces el problema no es que faltan cosas, sino que falta un puesto de trabajo.

    — Eso pensaba yo, que Cáritas da bolsas de alimentos pero no soluciona los problemas.

    — Algunos problemas son difíciles de solucionar, pero desde Cáritas se facilitan cursos de formación para jóvenes sin cualificación profesional, también se creó hace mucho tiempo un servicio de orientación laboral que ha conseguido trabajo para muchas familias, que ya no tienen que venir para pedir, hay voluntarios que trabajan con inmigrantes para que aprendan bien el español y arreglen sus papeles, y así puedan acceder a un puesto de trabajo decente. Una bolsa de alimentos es una “tirita”, pero la solución para una familia pobre es un puesto de trabajo…

    — No podía ni imaginar que eso se pensara en Cáritas. Yo creo, además, que Cáritas tiene que luchar contra la injusticia y la marginación, y que tiene que tiene que anunciar el nombre de Jesucristo a los más pobres, porque sólo en Él podrán encontrar la fuerza necesaria para vivir con luz sus problemas. Y creo también…

     

  • “De cháritas”

    (Evangelio Día del Corpus) “NO SÉ cómo me ocurrió, pero estaba en la procesión del Corpus y, rezando, vi que el amor que recibía de Dios lo tenía que hacer llegar a los más pobres. Dime, ¿qué hacéis en Cáritas aquí en Dos Hermanas?

    — ¿A qué procesión del Corpus fuiste? Realmente Dios es grande y nos sorprende siempre. Pero mira Cáritas en Dos Hermanas hace muchas cosas. Se atienden a las familias que llegan a las parroquias con diversas necesidades, a muchas se les facilita alimentos, que no es mucho, pero una ayuda es. A algunas se les puede solucionar algo más grande. Siempre se intenta ver cuál es el problema de la familia para resolverlo de raíz, porque muchas veces el problema no es que faltan cosas, sino que falta un puesto de trabajo.

    — Eso pensaba yo, que Cáritas da bolsas de alimentos pero no soluciona los problemas.

    — Algunos problemas son difíciles de solucionar, pero desde Cáritas se facilitan cursos de formación para jóvenes sin cualificación profesional, también se creó hace mucho tiempo un servicio de orientación laboral que ha conseguido trabajo para muchas familias, que ya no tienen que venir para pedir, hay voluntarios que trabajan con inmigrantes para que aprendan bien el español y arreglen sus papeles, y así puedan acceder a un puesto de trabajo decente. Una bolsa de alimentos es una “tirita”, pero la solución para una familia pobre es un puesto de trabajo…

    — No podía ni imaginar que eso se pensara en Cáritas. Yo creo, además, que Cáritas tiene que luchar contra la injusticia y la marginación, y que tiene que tiene que anunciar el nombre de Jesucristo a los más pobres, porque sólo en Él podrán encontrar la fuerza necesaria para vivir con luz sus problemas. Y creo también…

     

  • “De cháritas”

    (Evangelio Día del Corpus) “NO SÉ cómo me ocurrió, pero estaba en la procesión del Corpus y, rezando, vi que el amor que recibía de Dios lo tenía que hacer llegar a los más pobres. Dime, ¿qué hacéis en Cáritas aquí en Dos Hermanas?

    — ¿A qué procesión del Corpus fuiste? Realmente Dios es grande y nos sorprende siempre. Pero mira Cáritas en Dos Hermanas hace muchas cosas. Se atienden a las familias que llegan a las parroquias con diversas necesidades, a muchas se les facilita alimentos, que no es mucho, pero una ayuda es. A algunas se les puede solucionar algo más grande. Siempre se intenta ver cuál es el problema de la familia para resolverlo de raíz, porque muchas veces el problema no es que faltan cosas, sino que falta un puesto de trabajo.

    — Eso pensaba yo, que Cáritas da bolsas de alimentos pero no soluciona los problemas.

    — Algunos problemas son difíciles de solucionar, pero desde Cáritas se facilitan cursos de formación para jóvenes sin cualificación profesional, también se creó hace mucho tiempo un servicio de orientación laboral que ha conseguido trabajo para muchas familias, que ya no tienen que venir para pedir, hay voluntarios que trabajan con inmigrantes para que aprendan bien el español y arreglen sus papeles, y así puedan acceder a un puesto de trabajo decente. Una bolsa de alimentos es una “tirita”, pero la solución para una familia pobre es un puesto de trabajo…

    — No podía ni imaginar que eso se pensara en Cáritas. Yo creo, además, que Cáritas tiene que luchar contra la injusticia y la marginación, y que tiene que tiene que anunciar el nombre de Jesucristo a los más pobres, porque sólo en Él podrán encontrar la fuerza necesaria para vivir con luz sus problemas. Y creo también…

     

  • “De cháritas”

    (Evangelio Día del Corpus) “NO SÉ cómo me ocurrió, pero estaba en la procesión del Corpus y, rezando, vi que el amor que recibía de Dios lo tenía que hacer llegar a los más pobres. Dime, ¿qué hacéis en Cáritas aquí en Dos Hermanas?

    — ¿A qué procesión del Corpus fuiste? Realmente Dios es grande y nos sorprende siempre. Pero mira Cáritas en Dos Hermanas hace muchas cosas. Se atienden a las familias que llegan a las parroquias con diversas necesidades, a muchas se les facilita alimentos, que no es mucho, pero una ayuda es. A algunas se les puede solucionar algo más grande. Siempre se intenta ver cuál es el problema de la familia para resolverlo de raíz, porque muchas veces el problema no es que faltan cosas, sino que falta un puesto de trabajo.

    — Eso pensaba yo, que Cáritas da bolsas de alimentos pero no soluciona los problemas.

    — Algunos problemas son difíciles de solucionar, pero desde Cáritas se facilitan cursos de formación para jóvenes sin cualificación profesional, también se creó hace mucho tiempo un servicio de orientación laboral que ha conseguido trabajo para muchas familias, que ya no tienen que venir para pedir, hay voluntarios que trabajan con inmigrantes para que aprendan bien el español y arreglen sus papeles, y así puedan acceder a un puesto de trabajo decente. Una bolsa de alimentos es una “tirita”, pero la solución para una familia pobre es un puesto de trabajo…

    — No podía ni imaginar que eso se pensara en Cáritas. Yo creo, además, que Cáritas tiene que luchar contra la injusticia y la marginación, y que tiene que tiene que anunciar el nombre de Jesucristo a los más pobres, porque sólo en Él podrán encontrar la fuerza necesaria para vivir con luz sus problemas. Y creo también…

     

  • De tu hijo

    (Evangelio de la Trinidad) Llegado este momento de mi vida no puedo sino decirte que todo te lo debo a ti. Hubo un tiempo en el que creía ser, en el que creía poder, en el que creía hacer. Pero todo no eran fantasmas de mi imaginación, caminos por los que me iba acercando a la verdadera y única verdad de mi vida: Tú.

    En ti encuentro el gozo de ser. ¿De qué serviría levantarme, y dormir, y comer, si tú no estuvieras mirándome, si yo no estuviera esperando tu mirada? En ti encuentro que lo puedo todo, y que no puedo nada sin ti.

    No, no hacemos en amor. Es el amor que nos entregamos el que nos hace vivir y ser. Es el amor con que te entregas el que me hace. Y yo… deseo tanto entregarme del todo, sin reservas, sin distancias, sin prudencias, sin razones.

    El único centro de mi vida eres Tú. Y huyes delante de mí –no sé si soy yo, o mi carne, o mi tiempo el que de ti se aleja–; y salgo siempre a buscarte. Anhelando tu presencia. Descubriéndote en todo lo hermoso, en todo lo bueno. Hasta que al encontrarte, a Ti, nos entregamos sin mediaciones, sin límites, sin preservarnos nada ninguno. Hasta que sólo respiramos Amor. Un Amor que es la fuerza de nuestra humanidad caída. Camino de la plenitud en medio de tanta mediocridad. Amor que levanta testigos.

    Testigos de una justicia sin ideologizaciones ni mentiras. Testigos de una familia sin componendas ni conformismos. Testigos de una compasión sin orgullo, sin reservas. Testigos de un amor como el nuestro…

    Quizás este amor no esté de moda, ni en las parejas, ni en las iglesias. ¿Te importan las modas cuando besas o cuando rezas?

  • De tu hijo

    (Evangelio de la Trinidad) Llegado este momento de mi vida no puedo sino decirte que todo te lo debo a ti. Hubo un tiempo en el que creía ser, en el que creía poder, en el que creía hacer. Pero todo no eran fantasmas de mi imaginación, caminos por los que me iba acercando a la verdadera y única verdad de mi vida: Tú.

    En ti encuentro el gozo de ser. ¿De qué serviría levantarme, y dormir, y comer, si tú no estuvieras mirándome, si yo no estuviera esperando tu mirada? En ti encuentro que lo puedo todo, y que no puedo nada sin ti.

    No, no hacemos en amor. Es el amor que nos entregamos el que nos hace vivir y ser. Es el amor con que te entregas el que me hace. Y yo… deseo tanto entregarme del todo, sin reservas, sin distancias, sin prudencias, sin razones.

    El único centro de mi vida eres Tú. Y huyes delante de mí –no sé si soy yo, o mi carne, o mi tiempo el que de ti se aleja–; y salgo siempre a buscarte. Anhelando tu presencia. Descubriéndote en todo lo hermoso, en todo lo bueno. Hasta que al encontrarte, a Ti, nos entregamos sin mediaciones, sin límites, sin preservarnos nada ninguno. Hasta que sólo respiramos Amor. Un Amor que es la fuerza de nuestra humanidad caída. Camino de la plenitud en medio de tanta mediocridad. Amor que levanta testigos.

    Testigos de una justicia sin ideologizaciones ni mentiras. Testigos de una familia sin componendas ni conformismos. Testigos de una compasión sin orgullo, sin reservas. Testigos de un amor como el nuestro…

    Quizás este amor no esté de moda, ni en las parejas, ni en las iglesias. ¿Te importan las modas cuando besas o cuando rezas?

  • De tu hijo

    (Evangelio de la Trinidad) Llegado este momento de mi vida no puedo sino decirte que todo te lo debo a ti. Hubo un tiempo en el que creía ser, en el que creía poder, en el que creía hacer. Pero todo no eran fantasmas de mi imaginación, caminos por los que me iba acercando a la verdadera y única verdad de mi vida: Tú.

    En ti encuentro el gozo de ser. ¿De qué serviría levantarme, y dormir, y comer, si tú no estuvieras mirándome, si yo no estuviera esperando tu mirada? En ti encuentro que lo puedo todo, y que no puedo nada sin ti.

    No, no hacemos en amor. Es el amor que nos entregamos el que nos hace vivir y ser. Es el amor con que te entregas el que me hace. Y yo… deseo tanto entregarme del todo, sin reservas, sin distancias, sin prudencias, sin razones.

    El único centro de mi vida eres Tú. Y huyes delante de mí –no sé si soy yo, o mi carne, o mi tiempo el que de ti se aleja–; y salgo siempre a buscarte. Anhelando tu presencia. Descubriéndote en todo lo hermoso, en todo lo bueno. Hasta que al encontrarte, a Ti, nos entregamos sin mediaciones, sin límites, sin preservarnos nada ninguno. Hasta que sólo respiramos Amor. Un Amor que es la fuerza de nuestra humanidad caída. Camino de la plenitud en medio de tanta mediocridad. Amor que levanta testigos.

    Testigos de una justicia sin ideologizaciones ni mentiras. Testigos de una familia sin componendas ni conformismos. Testigos de una compasión sin orgullo, sin reservas. Testigos de un amor como el nuestro…

    Quizás este amor no esté de moda, ni en las parejas, ni en las iglesias. ¿Te importan las modas cuando besas o cuando rezas?

  • De tu hijo

    (Evangelio de la Trinidad) Llegado este momento de mi vida no puedo sino decirte que todo te lo debo a ti. Hubo un tiempo en el que creía ser, en el que creía poder, en el que creía hacer. Pero todo no eran fantasmas de mi imaginación, caminos por los que me iba acercando a la verdadera y única verdad de mi vida: Tú.

    En ti encuentro el gozo de ser. ¿De qué serviría levantarme, y dormir, y comer, si tú no estuvieras mirándome, si yo no estuviera esperando tu mirada? En ti encuentro que lo puedo todo, y que no puedo nada sin ti.

    No, no hacemos en amor. Es el amor que nos entregamos el que nos hace vivir y ser. Es el amor con que te entregas el que me hace. Y yo… deseo tanto entregarme del todo, sin reservas, sin distancias, sin prudencias, sin razones.

    El único centro de mi vida eres Tú. Y huyes delante de mí –no sé si soy yo, o mi carne, o mi tiempo el que de ti se aleja–; y salgo siempre a buscarte. Anhelando tu presencia. Descubriéndote en todo lo hermoso, en todo lo bueno. Hasta que al encontrarte, a Ti, nos entregamos sin mediaciones, sin límites, sin preservarnos nada ninguno. Hasta que sólo respiramos Amor. Un Amor que es la fuerza de nuestra humanidad caída. Camino de la plenitud en medio de tanta mediocridad. Amor que levanta testigos.

    Testigos de una justicia sin ideologizaciones ni mentiras. Testigos de una familia sin componendas ni conformismos. Testigos de una compasión sin orgullo, sin reservas. Testigos de un amor como el nuestro…

    Quizás este amor no esté de moda, ni en las parejas, ni en las iglesias. ¿Te importan las modas cuando besas o cuando rezas?

  • De tu hijo

    (Evangelio de la Trinidad) Llegado este momento de mi vida no puedo sino decirte que todo te lo debo a ti. Hubo un tiempo en el que creía ser, en el que creía poder, en el que creía hacer. Pero todo no eran fantasmas de mi imaginación, caminos por los que me iba acercando a la verdadera y única verdad de mi vida: Tú.

    En ti encuentro el gozo de ser. ¿De qué serviría levantarme, y dormir, y comer, si tú no estuvieras mirándome, si yo no estuviera esperando tu mirada? En ti encuentro que lo puedo todo, y que no puedo nada sin ti.

    No, no hacemos en amor. Es el amor que nos entregamos el que nos hace vivir y ser. Es el amor con que te entregas el que me hace. Y yo… deseo tanto entregarme del todo, sin reservas, sin distancias, sin prudencias, sin razones.

    El único centro de mi vida eres Tú. Y huyes delante de mí –no sé si soy yo, o mi carne, o mi tiempo el que de ti se aleja–; y salgo siempre a buscarte. Anhelando tu presencia. Descubriéndote en todo lo hermoso, en todo lo bueno. Hasta que al encontrarte, a Ti, nos entregamos sin mediaciones, sin límites, sin preservarnos nada ninguno. Hasta que sólo respiramos Amor. Un Amor que es la fuerza de nuestra humanidad caída. Camino de la plenitud en medio de tanta mediocridad. Amor que levanta testigos.

    Testigos de una justicia sin ideologizaciones ni mentiras. Testigos de una familia sin componendas ni conformismos. Testigos de una compasión sin orgullo, sin reservas. Testigos de un amor como el nuestro…

    Quizás este amor no esté de moda, ni en las parejas, ni en las iglesias. ¿Te importan las modas cuando besas o cuando rezas?