Etiqueta: aceitunas

  • Nueva oportunidad para conocer los orígenes de la ciudad

    La Concejalía de Igualdad y Educación, de la mano también de la de Promoción Económica e Innovación, vuelven a poner en marcha el proyecto transversal Conoce a tus orígenes. (más…)

  • Condenado a pagar 13.800 euros por el robo de 24 mil kilos de aceitunas

    Un hombre ha sido condenado a pagar 13.800 euros y a cumplir una condena de cuatro meses de cárcel por el robo hace unos meses de más de 24 mil kilos de aceituna de unos terrenos del Ayuntamiento. (más…)

  • Donación de fotos y cuentos de Calleja

    Donación de fotos y cuentos a la Biblioteca Pedro Laín Entralgo

    La biblioteca recibe una importante aportación de Araceli Leyva León

    La Biblioteca  Pedro Laín Entralgo también ha tenido regalo de Navidad,  ya que acaba de recibir una importante donación de 62 fotografías históricas de Dos Hermanas, así como una colección de 167 cuentos de Calleja, originales de principios del siglo XX.

    La artífice ha sido Araceli Leyva León con una colección de fotos en las que abundan escenas de la Romería de Valme, retratos de antiguos nazarenos  y momentos históricos del almacén de aceitunas de su abuelo Antonio León, como por ejemplo, la visita a dicho almacén de Carmen Polo de Franco.

    La colección de cuentos estaba guardada en una antigua caja de lata de dulce de membrillo de Puente Genil, que también contenía una estampa religiosa troquelada y un curioso librito de 1945,  elaborado como folleto publicitario por los antiguos almacenes de aceitunas de  León y Cos.

    Todo este material se expondrá  en la entrada de la biblioteca para que se puedan contemplar antes de archivarse.

  • 2001. Se inicia el derribo de Hiper Valme, antiguos almacenes de León y Cos

    2001. Derribo de los almacenes León y CosLas máquinas han comenzado el derribo. Aunque llevaba cerrado algún tiempo, en el día de hoy (31 de diciembre de 2001), se escribe el final no sólo del emblemático Hiper Valme (primera gran superficie comercial de Dos Hermanas, del Grupo Pérez Rodríguez,S.A., más tarde transformado en Champions) sino también el de los almacenes de aceitunas de León y Cos, S.A., en cuyas sólidas naves se había instalado este hipermercado.

    Levantado en 1947 en un solar conocido como Huerta Solares, junto a la vía del tren, este edificio de más de 200 metros de fachada albergó un importante almacén de aceitunas en el que llegaron a trabajar mil personas y a producir en sus mejores años 9.000 bocoyes. Cerrada la empresa en 1975, en su patio se han celebrado múltiples eventos, como los primeros festivales de la Peña Flamenca Juan Talega. Se ignoran los fines a los que serán destinados a partir de ahora estos céntricos terrenos, en la calle Nuestra Señora del Carmen.

  • Anidi y Tixe se unen para mejorar la calidad de vida de las personas discapacitadas

    Firma del convenio de colaboración entre Club Tixe y Anidi

    La asociación ofrece el trabajo de los usuarios de su taller ocupacional a las empresas del club empresarial

    Club Tecnológico Tixe y Anidi acaban de firmar un convenio marco de colaboración con la firme voluntad de contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, promoviendo y creando redes que apoyen la sostenibilidad de la actividad ocupacional desarrollada en su centro de día, mediante acciones de mediación y vínculos entre empresas del club y esta asociación nazarena.

    Lo que pretende este convenio es que las empresas interesadas ofrezcan a los usuarios de este centro, “personas preparadas”, según la gerente del mismo, Mercedes García, “trabajos auxiliares y manipulativos a través de subcontratas”, lo que supondría una ocupación para ellos, cuyos beneficios económicos, prosigue, “ revierten en unos salarios estímulos cuyo objetivo es motivarlo, además de mejorar su desarrollo personal, su bienestar emocional y su autodeterminación”.

    Los trabajos que estas personas realizan, según se recoge en el convenio, son manipulados, embolsados,  montaje de componentes, envasados, emblistados, sellados, ensobrar, utilización de máquinas sencillas, así como la clasificación y separación de mercancias.

    {xtypo_rounded_right3}75 personas
    participan de estas terapias ocupacionales.{/xtypo_rounded_right3}
     

    Ampliar la colaboración
    Hasta la fecha Anidi tiene convenios con varias empresas, como IDH, Aceitunas del Guadalquivir o Faiplast, con las que realizan trabajos de visagras y componentes de ventanas, envases de aceitunas y componentes para placas solares, respectivamente. Además se colabora con Urbaser en el mantenimiento de las zonas verdes del centro y con el Colegio Antonio Gala en labores de jardinería. El problema, explica Mercedes, es que con la crisis,  “la actividad es esporádica y se producen lagunas en esta actividad que se sustituyen con trabajos manuales”.

    Lo que se pretende, por tanto, es ampliar el círculo de empresas colaboradoras para que no falte esta ocupación, a través del nexo de unión de Tixe, con un convenio cuya vigencia será por años naturales, prorrogables un mes antes del vencimiento.

    Entrega de los beneficios de la subasta solidaria de Tixe{xtypo_code}Reparto de los beneficios de la subasta
    La firma de este convenio se llevó a cabo por el presidente de Club Tixe,  Francisco M. García Aguilar y el presidente de Anidi, Manuel Carrasco Monge, en el transcurso del Desayuno Empresarial, en el que también se procedió al reparto de los 1.142 euros recaudados en la subasta de la primera cena del club celebrada hace unas semanas, entre  la AECC, Cáritas La Oliva,  la Ong Crecer con Futuro, la Red Integral Solidaria y Anidi. Durante el desayuno se llevó a cabo una recogida de alimentos a cargo del programa Lanzadera de Empleo, destinada a la bolsa de acogida de la A.VV. Pablo Neruda. En total 130 kilos. {/xtypo_code}

  • 1977. Antonio Postigo instala una gasolinera para sortear la crisis de la exportación de aceitunas

    1977. Antonio Postigo instala una gasolinera para sortear la crisis de la exportación de aceitunas

    La montó en la carretera de Alcalá como alternativa de futuro, y ha acabado siendo un gran negocio

    La crisis de la aceituna azota a Dos Hermanas. Algunos la sortean eliminando personal, otros cerrando almacenes y hay quien, como el empresario nazareno Antonio Postigo Varela  se ha arriesgado a invertir en negocios a los que parece deparar un gran futuro: una gasolinera.

    Su amigo Antonio Casaus le sugirió un día, en el Bar Pipiola, que montara una estación de repostaje de combustibles en Dos Hermanas. Estudió la posibilidad y se arriesgó: compró un terreno de mil metros junto al almacén de aceitunas Rodríguez Varela, negocio cuya propiedad compartía con su socio. Hace dos años (1975), Antonio  instaló en ese solar una gasolinera (la llamó Santa Ana, como la patrona) con dos surtidores de gasolina (Súper y Normal) y dos de gasoil (A y B), además de un mezclador  para motos. La Compañía Arrendataria del Monopolio del Petroleo S.A. (CAMPSA) le otorgaba licencia el 25 de febrero de 1975. Nacía así la cuarta gasolinera de Dos Hermanas, tras las tres ya existentes: Venta Las Palmas, Lafitte y Las Buganvillas. 1977. Antonio Postigo instala una gasolinera para sortear la crisis de la exportación de aceitunas

    Gasolina por aceitunas
    Su estratégica situación, junto a una carretera muy transitada (en el margen derecho de la carretera de Alcalá, pasando  Textiles del Sur) pronto la convirtió en lugar habitual de repostaje de vehículos, y empezó a dar beneficios.
    Pero lo que en un principio Antonio Postigo planeó como un negocio alternativo al principal (el de la aceituna, el que dominaba desde pequeño) fue ganando importancia, al tiempo que se sucedieron un par de años nefastos para la exportación. Los beneficios de la gasolinera eran absorbidos por las pérdidas del almacén de una manera galopante. Hasta que tuvo que tomar una decisión.  “Vamos a tener que vender el almacén”, le comentó un día a su esposa, Dolores Madueño. Y así ha terminado ocurriendo.

    El almacén Rodríguez Varela acaba de cerrar sus puertas. Pasa a la historia como otra víctima más de esta feroz crisis de la exportación de aceitunas.  En plena campaña llegaron a trabajar en él hasta 50 personas: 40 mujeres en el deshuesado y varios toneleros. Algunos de sus operarios (como Enrique Varela, Juan Chacón y Miguel Rubio) forman parte ahora de la plantilla de la gasolinera, realizando diversas funciones.

    El de Antonio Postigo (acaba de cumplir 50 años) es un claro ejemplo de olfato empresarial, de inteligencia comercial, de pura supervivencia. Renovarse o morir.

    Una gasolinera con mucho futuro
    Santa Ana es la cuarta gasolinera que se instala en Dos Hermanas, donde día tras día las estaciones de servicio se van haciendo más indispensables por el aumento del número de vehículos. Situada en la carretera Dos Hermanas-Alcalá, donde es continuo el ajetreo de camiones y coches, ha supuesto un acierto de Antonio Postigo. Nuestro empresario es una persona muy apreciada en Dos Hermanas. Es socio del Casino Mercantil, ha sido fundador de las Peñas Bética y Sevillista y acaba de ser nombrado vicepresidente de ANIDI.

    1977. Antonio Postigo instala una gasolinera para sortear la crisis de la exportación de aceitunas

    Bajo la sombra de Entrenaranjos
    Aquí vemos, bajo la sombra de los nuevos pisos de la barriada Entrenaranjos, una imagen del patio trasero del Almacén Rodríguez Varela, con sus bocoyes dispuestos para ser llevados a Cádiz y después embarcados rumbo a Italia o Estados Unidos. Abajo, interior del almacén que se acaba de cerrar. Se envasaba la aceituna en latas y también en ánforas revestidas de mimbre. En plena campaña, el almacén llegaba a emplear a 50 personas, la mayor parte mujeres como las que vemos en la mesa.

    De carpintero a cocedor de aceitunas
    Antonio tuvo que regresar de la mili por ser hijo único. Comenzó a trabajar en la carpintería situada en la esquina de la Plazoleta con Antonia Díaz, pero pronto cambió de profesión. Se fue como oficinista y chico de los recados al almacén de Las Morerillas, donde su padre se dedicaba a cocer aceitunas para el empresario cántabro Marín Corredor. ¡Quién le iba a decir al chico que se encargaba del correo que se convertiría en el dueño de aquel almacén! Cuando Marín adquirió un almacén mayor en La Pólvora, Antonio fue su encargado y se quedó con el de Las Morerillas, que fue pagándole a plazos.  Más tarde vendería el solar a una constructora y compraría el terreno de la carretera de Alcalá, donde instaló el nuevo almacén . En la foto, de 1965, Antonio Postigo (en el centro, con traje y sombrero) con trabajadores a su cargo en el almacén de Marín Corredor (calle 19 de Abril).

    Familia numerosa
    Antonio Postigo Varela, nacido el 19 de noviembre de 1927, se casó con Dolores Madueño Porrero (seis años más joven),  el 10 de julio de 1957. Tienen 8 hijos: Amparo, José Antonio, Cándida, María del Rocío, Lola, Diego, María José y Juan Manuel. Cuenta Dolores que, paseando por la Calle Real, se situaba entre sus dos hermanas para evitar que él se acercara. Pero le gustaba tanto Antonio que era capaz de ir a comprar hilo a Mariquita Los Calientes (aunque no le hiciera falta) con tal de verle. En la foto, el matrimonio con su hija Amparo montado en su Montesa, con la fábrica de yute al fondo.

     

  • La derrota se alía con los locales

    Balonmano Dos Hermanas se enfrenta al BM Atrio

    El BM Dos Hermanas cayó por 31-40 y el Montequinto sucumbió, 28-23 ante el Aguilar Aceitunas

    Jornada aciaga para el balonmano nazareno. El BM Dos Hermanas cayó derrotado por 31-40 al BM Atrio en un partido en que los de Vistazul no supieron aprovechar las ocasiones con las que contaron. El conjunto nazareno, octavo con ocho puntos, se mide este domingo a las 11:30 al BM Maravillas.

    No le fue mucho mejor al BM Montequinto, que sucumbió por 28-23 ante el BM Aguilar Aceitunas. Los quinteños tuvieron en su mano la posibilidad de traerse algo mejor de tierras cordobesas. Más que nada porque al descanso, el marcador ilustraba un empate a 13 puntos. Pese a la derrota, el BM Montequinto es líder con ocho puntos y esta semana recibirá en su feudo al conjunto de Moguer.

     

  • Una colección de moda rinde homenaje a las aceituneras

    Colección de moda de Sergio Parrales homenaje a las aceituneras

    Bocoyes y Cuarterolas, de Sergio Parrales, se inspira en la evolución económica de la ciudad en los 50 a través de los almacenes

    Desde que el pasado mes de junio Sergio Parrales Mejías culminase la carrera de Diseño y Gestión de Moda en CEADE Sevilla, este joven diseñador nazareno no ha parado. Su proyecto de fin de curso, una colección de 10 diseños inspirados en la transformación económica de la ciudad de Dos Hermanas en la década de los 50 a través de la figura de la aceitunera no ha pasado desapercibido y no ha dejado indiferente a nadie. Y es que es poco común que se homenajee al mundo de las aceitunas y sus aceituneras en el ámbito de la moda.

    Sergio, como la mayoría de ciudadanos nazarenos, ha vivido muy de cerca el mundo de las aceituneras a través de su figura materna y cuando planteó su trabajo de fin de carrera pensó en este ámbito movido además, “por el hecho de que era el primer nazareno que terminaba la carrera en este centro y que quería que mi ciudad estuviese muy presente en su pasarela”.

    Colección de moda de Sergio Parrales homenaje a las aceituneras

    La intención de este diseñador novel era “transmitir el ambiente de alegría que se vivía entre las aceituneras”, para lo que se documentó e informó , basándose, sobre todo, en fotografías de la época.

    El resultado ha sido una colección, comenta, en la que predominan las cinturas muy marcadas y mucho volumen en la parte superior, además de la soltura de las prensas muy marcadas por un toque varonil. Y es que Sergio también ha querido dejar constancia del papel de los toneleros en este desarrollo económico de la ciudad, destacando en las prendas “la sutileza de ellas y la rusticidad de ellos”. Para lo que se ha basado en tejidos como la seda o la sarga.  En cuanto a los colores ha apostado por tonalidades muy vivas y alegres, “arriesgando mucho en las combinaciones, como el rojo y el burdeos, por ejemplo”.

    Sorprenden también sus complementos de madera, en homenaje a los barriles de aceitunas, desde cinturones a imperdibles, pasando por las rodilleras, en lo que es un guiño del diseñador “ a lo que serían las aceituneras del siglo XXI”. Destacando la presencia del macramé  como un complemento muy artesano y muy de esta tierra.
    Entre sus proyectos de futuro destaca su deseo de exponer su colección en el Centro Cultural La Almona, así como participar en el concurso Desencaja de Andalucía de Moda, en el que está inscrito, o presentarse a EGO, el desfile de diseñadores noveles de la pasarela Cibeles, ampliando la colección con 10 nuevos diseños.  Todo ello compaginándolo con su trabajo actual.

    {xtypo_code}Presentaciones
    La colección Bocoyes y Cuarterolas se ha presentado en CEADE (25 junio), el festival South de Cádiz (27 de junio) y la Vejer Weekend Fashion (5 de julio). {/xtypo_code}

  • 1960. Dolores Bernabé, ‘Niña de Dos Hermanas’, crea su propia compañía de variedades

    1960. Dolores Bernabé, ‘Niña de Dos Hermanas’, crea su propia compañía de variedades

    La descubrió ‘la Niña de Antequera’, en cuyo camerino del Cine Español se metió para cantarle un fandango

    Si no llega a ser por su atrevimiento, aquella tarde en el Cine Español, Dolores todavía estaría hoy deshuesando aceitunas en los almacenes de León y Cos. Era una tarde de invierno.  Actuaba en Dos Hermanas María Barrús, más conocida como ‘La Niña de Antequera’.

    La nazarena Dolores Bernabé, hija de un matrimonio de Las Cabezas,  ya rondaba los 25 años. Todos le decían que cantaba muy bien por fandangos, y ella se preguntaba si en la música podría encontrar un futuro mejor. Se armó de valor y logró convencer al representante de ‘La Niña de Antequera’ para colarse en su camerino. “¿Le puedo cantar un fandango?”, le preguntó a la artista, que le contestó que sí, sin saber en ese momento que tenía delante a una gran estrella. Cuando la escuchó cantar, se quedó maravillada, prendada, y sólo pudo asentir ante su representante, que le decía: “¡Aquí hay dinero, María…!¡Aquí hay dinero!”.

    De la deshuesadora al micrófono
    Dolores Bernabé Morón cambió aquella noche de instrumento de trabajo. Dejó definitivamente la deshuesadora de aceitunas y cogió, para no soltarlo, el micrófono. Al siguiente verano, con el nombre de ‘La Niña de Dos Hermanas’, debutó en el Cine de Verano de nuestro pueblo, ya incorporada al elenco de artistas que acompañaban en su espectáculo a ‘La Niña de Antequera’. Desde entonces, su carrera artística ha crecido de forma espectacular. Su forma de cantar, su tronío, su poderío en el escenario han ido en aumento hasta alcanzar la madurez. Se ha paseado por teatros de toda la península y del norte de África. La han escuchado cantar en Larache, Orán, Tetuán, Ceuta, Melilla…
    Y ahora llega una nueva oportunidad en su carrera. ‘La Niña de Dos Hermanas’ se ha independizado de la de Antequera, su mentora (a la que estará “siempre agradecida”, nos dice), y ha creado su propia compañía, con la que ya recorre los escenarios de Andalucía con un espectáculo que ha titulado Esta es mi España. El cartel que acompaña esta información corresponde a su próxima actuación, en el Cine Andalucía de Villaverde del Río, el 9 de julio.

    {xtypo_rounded3}De Dos Hermanas a Madrid
    La Niña de Dos Hermanas, que pasea el nombre de nuestro pueblo por todos los escenarios, se instalará en Madrid en breve. Abajo, cartel de su nuevo espectáculo Esta es mi España, formado por una larga lista de artistas encabezada por ella misma. {/xtypo_rounded3}

    1960. Dolores Bernabé, ‘Niña de Dos Hermanas’, crea su propia compañía de variedadesMás cambios en su vida
    La canción española y el flamenco están en auge y Dolores no va a desaprovechar la ocasión. Ha decidido aceptar algunas suculentas ofertas que le llegan de diversas salas de fiestas de Madrid, y está preparándolo todo para mudarse a la capital de España. Ese salto en su carrera irá acompañado de un cambio en su nombre artístico: ya no es una niña (tiene casi 32 años) y por tanto, se acabó lo de ‘La Niña de Dos Hermanas’. A partir de ahora, se llamará ‘Loli la Sevillana’. Eso sí, aunque borra Dos Hermanas de su nombre, no lo borra de su corazón.

    {xtypo_code}Cantante, famosa… y soltera
    Dolores Bernabé Morón (‘Niña de Dos Hermanas’) nació en Dos Hermanas el 12 de septiembre de 1928. Es la tercera de siete hermanos. Sus padres, Francisco Bernabé Marín (de oficio, el campo) y su madre (Dolores Morón Rosado, deshuesadora) son de Las Cabezas de San Juan, y llegaron aquí en los años veinte, al calor del desarrollo industrial de nuestro pueblo. De momento, a pesar de que su fama crece día tras día, sigue soltera. Pretendientes, dice, no le faltan, y lo comprueba cuando va por la Gran Vía de Madrid y algunos jóvenes le tiran el sombrero e incluso la chaqueta a su paso. En la Plaza de Toros de Barcelona, recuerda con una sonrisa, “un muchacho me tiró hasta una botella de Coca Cola, gritándome ¡Viva la madre que te parió!”. Pero de momento no ha llegado el hombre que conquiste su corazón. {/xtypo_code}

  • 1963. González Carod busca una nueva salida a la crisis: la aceituna en envase de cristal

    El almacén se ubicó en La Hacienda de San José y convivió unos años con un hotel y con el convento de las carmelitas

    Hacerse “peninsulero” ha sido la salida que el almacenista Manuel González Carod ha encontrado al actual bache en la exportación de aceitunas. El “boom” de los años 50, con beneficios de hasta un 3.000%, quedó atrás, y hay que buscar nuevos nichos de mercado. 

    Este empresario de origen jiennense ha sido el primero en vender el fruto cocido no a granel, como hasta ahora se ha hecho,  sino en envase de cristal, de manera que la aceituna llega directamente al consumidor. Ahora los clientes, en vez de norteamericanos, son de la península, de ahí el término “peninsulero”.
     

    1963. González Carod busca una nueva salida a la crisis: la aceituna en envase de cristalUn almacén… con cementerio
    Nacido en Huesa (Jaén) en 1905, Manuel llegó a Dos Hermanas con su madre y tres de sus cuatro hermanos, tras la prematura muerte de su padre en 1921. Aunque pronto consigue un puesto en el Ayuntamiento,  su experiencia en la contabilidad de haciendas, como Montelirio o La Corchuela, y su gran sentido comercial le animan a montar su propio almacén tras casarse, en 1940, con la nazarena María José Reigada. Alquila para el negocio la Hacienda de San José (antiguo callejón de la Hacendita, entre calle Rivas y El Palmarillo), propiedad de María de la Concepción Romero Ruiz del Arco, condesa de Santa Teresa.

    La familia González Reigada traslada su vivienda a este impresionante recreo con 21 habitaciones, un gran cuarto de baño de madera, estanque, capilla y hasta cementerio propio. En 1952, tras enviudar la condesa,  uno de sus hijos convierte el palacete en un hotel. Los González abandonan entonces la casa principal pero no la producción aceitunera: se trasladan a la casa del encargado, en la misma hacienda. La tonelería se ubicó en lo que fue cuadra de mulos y el almacén en las antiguas caballerizas.

    1963. González Carod busca una nueva salida a la crisis: la aceituna en envase de cristal

    Pero el hotel resulta un negocio ruinoso y cierra a los pocos años. Es entonces cuando la propietaria del recreo hace realidad su deseo: convertir la hacienda en un convento, que entregó como dote tras tomar ella misma los hábitos. Allí se trasladan siete hermanas carmelitas el día 1 de noviembre de 1956.

    Manuel González Carod mantuvo su almacén junto al convento unos años, hasta que se trasladó a la calle Real Utrera, donde se ubica actualmente.

    Ambicioso y madrugador
    Es Manuel González Carod un hombre emprendedor. Le caracteriza una sana ambición por progresar. Le gusta madrugar (y trasnochar), y es de los primeros en tomar su café en el Bar Fifa por las mañanas. Su miopía le impide tener carnet de conducir, y por eso se le ve haciendo sus gestiones por Dos Hermanas montado en su bici. Además de sevillista, es exornista de la Virgen de Valme y hermano del Santo Entierro, de cuya canina cuentan que tuvo a resguardo, unos años… ¡dentro de un bocoy! Tiene cinco hijos con María José Reigada: Fermina, Concha, Carmen, Pepi y José Manuel.

    El agujero del pimiento, hacia fuera
    Escogedoras. rellenadoras, clasificadoras, faeneros, encargados… En sus mejores tiempos el almacén llegó a los 50 trabajadores. Ahora también hay contratadas varias boteras, auténticas artesanas: su trabajo consiste en introducir a mano, una a una, las aceitunas rellenas en el envase, cuidando siempre de que el agujerito del pimiento quede hacia fuera, con un evidente fin estético. Tras cerrar los botes, se les coloca esta etiqueta (obsérvese el escudo de Dos Hermanas en el triángulo central) y se venden por toda la península. Hace unos años, cuando el almacén estuvo ubicado junto al convento de monjas carmelitas, pobres de solemnidad, González Carod les suministraba para su alimentación una barrica de aceitunas. Pan y aceitunas era parte de la dieta de las hermanas. Más adelante les regaló una máquina de tricotar, con las que aprendieron a hacer chalecos para su venta y generar ingresos.

    1963. González Carod busca una nueva salida a la crisis: la aceituna en envase de cristalEl Tomillar los trajo a Dos Hermanas
    Fermina Carod (en la foto) se quedó viuda con cinco hijos en 1921. Además de preparación académica, tenía arrojo y valentía. Tras enviudar, fue a pedir ayuda al gobernador de Córdoba (Cruz Conde), quien le indicó que la Condesa de Lebrija estaba organizando la apertura de un sanatorio antituberculoso en Dos Hermanas. Con la recomendación del gobernador, Fermina contactó con la condesa y fue contratada como administradora del sanatorio, trayendo con ella a cuatro de sus cinco hijos, entre ellos Manuel y Rosario, a los que vemos en esta otra foto en las escalinatas de El Tomillar. Con la llegada de la República, el sanatorio cambió de manos y Fermina fue despedida. Abrió una librería en Los Cuatro Cantillos, que no prosperó, y más tarde marchó a Almería con sus dos hijos pequeños para montar una fábrica de harina.