Categoría: Cartas a la redacción

  • Por fin ondean juntas

    Aunque de momento sólo tengamos un botón de muestra para enseñar, que quizás mañana mismo ya no esté, habrá valido la pena señalar que en el nuevo instituto que se ha construido en Montequinto y que ha abierto sus puertas en este curso escolar, por fin ondean juntas nuestras banderas.

    A pesar de ser un mandato constitucional, en ningún centro público de enseñanza se izan a diario nuestras banderas.

    Espero que éste no haya sido un caso aislado fruto de una fiebre inaugural, sino que se convierta en un punto de referencia, para el resto de edificios públicos de nuestra ciudad donde se educa nuestra «cantera». Jóvenes, que si las ven todos los días ondear, el día de mañana las sabrán defender, de quienes continuarán intentado romper la unidad que representan. Porque no sólo las atacan quienes la queman en otras comunidades para reivindicar otra nación, sino que también lo hacen quienes desvirtúan su valor, usándola como símbolo de una España que ya murió, y que sólo debemos recordar para no volver a caer en el sin sentido de una fratricida guerra.

    Que se izen nuestras banderas en la puerta principal, que aprendan nuestros hijos cual es su valor, que las sientan suyas al verlas a diario ondear, y así, casi sin querer, estaremos invirtiendo en la paz, de un futuro cercano que pronto llegará.

  • Por fin ondean juntas

    Aunque de momento sólo tengamos un botón de muestra para enseñar, que quizás mañana mismo ya no esté, habrá valido la pena señalar que en el nuevo instituto que se ha construido en Montequinto y que ha abierto sus puertas en este curso escolar, por fin ondean juntas nuestras banderas.

    A pesar de ser un mandato constitucional, en ningún centro público de enseñanza se izan a diario nuestras banderas.

    Espero que éste no haya sido un caso aislado fruto de una fiebre inaugural, sino que se convierta en un punto de referencia, para el resto de edificios públicos de nuestra ciudad donde se educa nuestra «cantera». Jóvenes, que si las ven todos los días ondear, el día de mañana las sabrán defender, de quienes continuarán intentado romper la unidad que representan. Porque no sólo las atacan quienes la queman en otras comunidades para reivindicar otra nación, sino que también lo hacen quienes desvirtúan su valor, usándola como símbolo de una España que ya murió, y que sólo debemos recordar para no volver a caer en el sin sentido de una fratricida guerra.

    Que se izen nuestras banderas en la puerta principal, que aprendan nuestros hijos cual es su valor, que las sientan suyas al verlas a diario ondear, y así, casi sin querer, estaremos invirtiendo en la paz, de un futuro cercano que pronto llegará.

  • Por fin ondean juntas

    Aunque de momento sólo tengamos un botón de muestra para enseñar, que quizás mañana mismo ya no esté, habrá valido la pena señalar que en el nuevo instituto que se ha construido en Montequinto y que ha abierto sus puertas en este curso escolar, por fin ondean juntas nuestras banderas.

    A pesar de ser un mandato constitucional, en ningún centro público de enseñanza se izan a diario nuestras banderas.

    Espero que éste no haya sido un caso aislado fruto de una fiebre inaugural, sino que se convierta en un punto de referencia, para el resto de edificios públicos de nuestra ciudad donde se educa nuestra «cantera». Jóvenes, que si las ven todos los días ondear, el día de mañana las sabrán defender, de quienes continuarán intentado romper la unidad que representan. Porque no sólo las atacan quienes la queman en otras comunidades para reivindicar otra nación, sino que también lo hacen quienes desvirtúan su valor, usándola como símbolo de una España que ya murió, y que sólo debemos recordar para no volver a caer en el sin sentido de una fratricida guerra.

    Que se izen nuestras banderas en la puerta principal, que aprendan nuestros hijos cual es su valor, que las sientan suyas al verlas a diario ondear, y así, casi sin querer, estaremos invirtiendo en la paz, de un futuro cercano que pronto llegará.

  • Los Merinales: El transcurrir del tiempo como arma política.

    Dicen (decimos) muchos, que desde siempre, la clase política profesional –en el gobierno o en la oposición- ha practicado aquello de que “dejar pasar el tiempo es la mejor estrategia política” para, primero cansar al que propone temáticas originales o molestas (ahora denominadas políticamente incorrectas), segundo para transformalas en algo, que en muchas ocasiones, se parecen muy poco a la idea original, y tercero, asumirlas como algo propio, dicho de otro modo fagocitarlas, digerirlas y arrojarlas a la sociedad como algo suyo y, medalla al canto, cuando no justificación de su propia existencia. Para ello solo basta con “dejar pasar el tiempo” y con la mala memoria que tenemos, pues eso ¡¡¡plaff!!! milagro conseguido. El problema, en muchos casos, son las hemerotecas.

    Que cada uno busque, y encontrará, con toda seguridad muchos ejemplos, y además en todos los ámbitos sociales, económicos, mediambientales y, también, de Recuperación de la Memoria Histórica.

    Algunos comienzan a “sacarle punta” a esta temática surgida desde la sociedad civil y relacionada directamente con la represión del franquismo y mientras dejan pasar el tiempo para no ejecutar acuerdos –o todo lo manifestado con anterioridad- como la creación del Memorial_Merinales, rápidamente han visto en la “Ley de la Memoria Histórica” un aliado para ampliar varias miles de hectáreas su término municipal, Dos Hermanas.

    Queipo de Llano “robó” esa parte de Dos Hermanas, pero también la vida de un par de centenares de nazarenos y montó tres campos de concentración en ese municipio. ¿Para cuando la señalización y dignificación de esos lugares, y el homenaje y reconocimiento de aquellos miles de presos políticos que estuvieron como esclavos del franquismo?. Ojalá ambas cuestiones tuvieran el mismo interés para el Gobierno de Dos Hermanas.

  • Los Merinales: El transcurrir del tiempo como arma política.

    Dicen (decimos) muchos, que desde siempre, la clase política profesional –en el gobierno o en la oposición- ha practicado aquello de que “dejar pasar el tiempo es la mejor estrategia política” para, primero cansar al que propone temáticas originales o molestas (ahora denominadas políticamente incorrectas), segundo para transformalas en algo, que en muchas ocasiones, se parecen muy poco a la idea original, y tercero, asumirlas como algo propio, dicho de otro modo fagocitarlas, digerirlas y arrojarlas a la sociedad como algo suyo y, medalla al canto, cuando no justificación de su propia existencia. Para ello solo basta con “dejar pasar el tiempo” y con la mala memoria que tenemos, pues eso ¡¡¡plaff!!! milagro conseguido. El problema, en muchos casos, son las hemerotecas.

    Que cada uno busque, y encontrará, con toda seguridad muchos ejemplos, y además en todos los ámbitos sociales, económicos, mediambientales y, también, de Recuperación de la Memoria Histórica.

    Algunos comienzan a “sacarle punta” a esta temática surgida desde la sociedad civil y relacionada directamente con la represión del franquismo y mientras dejan pasar el tiempo para no ejecutar acuerdos –o todo lo manifestado con anterioridad- como la creación del Memorial_Merinales, rápidamente han visto en la “Ley de la Memoria Histórica” un aliado para ampliar varias miles de hectáreas su término municipal, Dos Hermanas.

    Queipo de Llano “robó” esa parte de Dos Hermanas, pero también la vida de un par de centenares de nazarenos y montó tres campos de concentración en ese municipio. ¿Para cuando la señalización y dignificación de esos lugares, y el homenaje y reconocimiento de aquellos miles de presos políticos que estuvieron como esclavos del franquismo?. Ojalá ambas cuestiones tuvieran el mismo interés para el Gobierno de Dos Hermanas.

  • La Universidad Popular lesiona derechos ciudadanos

    Quiero hacerle llegar mi descontento en el proceso de matriculación en la Universidad Popular de Dos Hermanas, por el que obligatoriamente tenemos que pedir licencias y permisos en el trabajo y personarnos en la sede de la Universidad hasta tres veces, una para la matriculación propiamente dicha, dos para ver las listas de admitidos y recoger la documentación y tres para entregar la documentación, amén de las colas tercermundistas, que sobre todo el primer día hay que hacer.

    Soy alumno de IV de Inglés y no entiendo como no hay un proceso de renovación automática de matricula sobre todo en cursos como este estructurado en niveles, como asimismo no entiendo el desprecio que se hace de los servicios telemáticos.

    Es del todo incomprensible que en los tiempos que corren, donde la mayoría de los ciudadanos disponen de ordenadores personales, correos electrónicos y páginas web, este proceso no se vea reducido cuanto menos en la publicación de las listas por internet y si ello no fuera posible, se hace necesario la ampliación del horario de atención al público dado que el que rige, de 10 a 14 y de lunes a viernes, lesiona los derechos de los ciudadanos en la igualdad de oportunidades para acceder a una matriculación que en principio parecen pensadas única y exclusivamente para jubilados y desempleados.
    Manuel Castro Marín

  • Dos Hermanas, una ciudad para vivir según qué zona

    Denuncio que justo al final de la reconocida calle Real Utrera se ubican unas casas abandonadas y otros solares contiguos a la espalda desde hace más de una década, en las cuales se instalaron unos okupas bastante problemáticos hace unos años. Éstas personas tiraban los orines a la acera, montaban escenas pésimas de ver, amenazaban a nuestros hijos cuando jugaban en la calle y se peleaban entre ellos montando escándalos vergonzosos a cualquier hora.

    Cansados los vecinos de esta situación lo denunciamos, detuvieron a éstas personas y para evitar que otra vez se instalaran aquí gente de similares características contactamos con la dueña de una de estas viviendas, para explicarle el problema; pero la respuesta de ella fue que vive en Madrid y no puede desplazarse hasta aquí, que no quiere saber nada de ésto a no ser que alguien estuviera interesado en comprarlo (por cierto, a una cifra desorbitada) y que si queríamos quitarnos el problema, que nosotros mismos le pusiéramos un tabique de ladrillo a la puerta.
    Pues así los hicimos, tabicamos la puerta y se calmó la cosa durante algunos años, pero esto así abandonado dá malos olores a bichos muertos, ratas y miseria en verano y estéticamente parece una pocilga.

    Pero lo peor estaba por llegar:  En septiembre alguien derribó el tabique dejando los escombros en la acera por donde todos los días pasan personas mayores, también es paso de niños para el colegio y tienen que ir sorteando cascotes de ladrillos, dejaron a la vista cables de electricidad en la fachada con el peligro que ello conlleva para los críos, revolvieron todo el interior, arrancaron las puertas y ventanas a martillazos, y cada día una nueva «sorpresa». Y yo me pregunto: ¿hasta cuándo esta situación? ¿A qué esperan los servicios de limpieza para retirar los escombros de la acera?  Si fuera el caso más cercano al centro del pueblo ¿llevaría un mes la acera ocupada de escombros? Nos prohiben lavar el coche en la calle y tender la ropa en los balcones de los pisos, porque dicen que estéticamente esta feo, y esto así, ¿no está feo? ¿No sancionan a los propietarios por tener sus propiedades en tal estado de abandono?

    Por favor, una solución ¡ya! porque llevamos muchas denuncias e instancias presentadas en el ayuntamiento y no nos hacen caso alguno.

  • Parque Giralda es el patito feo de Dos Hermanas

    Sr.Alcalde de Dos Hermanas:
    Le pongo en antecedentes sobre mi relación con este pueblo, al que, al igual que usted y miles de ciudadanos de esta ciudad, vine con  mi familia desde otro punto de nuestra geografía a vivir hace 21 años, y desde entonces resido en la barriada de Parque Giralda.

    Es cierto y lo tengo que decir con satisfacción que he visto cambiar Dos Hermanas de punta a cabo, he visto nacer miles de metros cuadrados de zonas verdes, viviendas, asociaciones, etc.

    El desarrollo más espectacular a lo largo de estos años creo que se ha dado en Montequinto (quizá por aquello de que los quinteños no se sienten muy nazarenos y de alguna forma hay que traerlos a los intereses políticos y así evitar la gran polémica de una segregación).

    Mires por donde mires, todas las barriadas han recibido ayuda del Ayuntamiento y han mejorado, algunas bastante y otras espectacularmente (caso de La Motilla, es asombroso ver como se ha volcado el Ayuntamiento, por supuesto con los impuestos de todos los nazarenos, incluidos claro está los de los que residimos en Parque Giralda).

    Pero tengo la impresión de que existe doble vara de medir y tenemos en esta ciudad barriadas de primera y de segunda, según mi apreciación la nuestra se ha borrado del mapa, ¿Qué pasa con nuestra barriada? Desde que vivo en ella, la actuación del Ayuntamiento del cual es usted señor Toscano, alcalde-presidente desde antes de  que yo viniese a vivir aquí, ha sido insignificante: arreglo de pistas deportivas, farolas y papeleras. ¿Porqué esa discriminación? ¿es que no somos ciudadanos nazarenos?, ¿es que los vecinos de Parque Giralda no pagan religiosamente sus impuestos al igual que los demás ciudadanos? Creo que ya es suficiente, los ciudadanos que vivimos en esta barriada somos honrados y trabajadores y tenemos los mismos derechos que cualquier otro ciudadano nazareno, y estamos cansados de vivir en un continuo agravio comparativo y de que se nos trate de forma diferente al resto de los ciudadanos de nuestra ciudad.

    Por el bien de todos los vecinos de Parque Giralda, actúe con el mismo rasero que actúa el ayuntamiento con el resto de vecinos de Dos Hermanas.

  • Valme, hoy me siento pregonera

    Me despiertan los acordes,
    En una temprana mañana,
    Es domingo del mes de octubre,
    Cuando la banda toca diana.
    Y el firmamento aún se cubre,
    De tantas estrellas guardianas,
    Que espantan malas nubes,
    Y nos defienden de su agua.

    A oscuras y en mi cama,
    Medio en sueño y en recuerdo,
    Recorriendo el cabecero,
    Con mi mano al fin encuentro,
    Aquel cordón azul y grana,
    Que colgaba de mi cuello,
    Portando esta medalla,
    Que acarician hoy mis dedos.

    Desde el refugio de mi alcoba,
    Doy gracias yo sé a quién,
    Por seguir donde estoy ahora,
    Y a esta cita acudir fiel.
    Recuerdo unos años atrás,
    Mis vestidos de volantes,
    Mantón con fleco de seda,
    De mi espalda acompañante.
    Mientras tanto escucho la banda,
    Que insiste en despertar,
    A tantos recuerdos dormidos,
    Que nunca he de olvidar.

    Campanas me están avisando,
    Para la solemne misa de romero,
    Que la reina está esperando,
    Subida al altar del cielo,
    Sin embargo espero pensando,
    En artesonar este humilde verso,
    Que le quiero hacer un regalo,
    De oración y agradecimiento,
    Le explicaré el retraso de hoy,
    Si alguna vez alcanzo su reino.

    En el paradero de los carros,
    Hay rosario de carretas,
    Enganchan yuntas de bueyes,
    Que las arrastran a la iglesia.
    A ellas suben las mujeres,
    Con vestidos de flamenca,
    Con alfiler, con matoncillo,
    Y tantas cosas tan nuestras.

    Manos de hombres que cogen,
    A nuestra  señora nazarena,
    Para subirla al gran coche,
    De flores de papel de seda.
    Para comenzar una senda,
    Camino de tanto arrebujo,
    De  devoción y folklore,
    De  jinete y de  caballo,
    Camino de mil colores,
    De caminante dolorido,
    De cabellos con sus flores,
    Del encuentro de dos amigos,
    De latidos de corazones,
    Que tanto han compartido.

    Y yo reposando en la cama,
    Y mi alma viaja en el tiempo,
    Imaginando a mi virgen sentada,
    Entre poema de amor y rezo,
    En silla de reina y tallada,
    En su ermita ya me encuentro,
    Parece quieta y callada,
    Pero la oigo lanzarme un beso,
    Me bendice con su mirada,
    A mí y a los que más quiero.

    Y mi mente visualiza,
    Emotivo camino de vuelta,
    A peregrino con guitarra,
    Que a mis oídos deleita,
    Con compases de plegaria.
    O la flamenquita rendida,
    Que durmiendo regresa,
    En brazos de su padre,
    Que va rezando a la virgen,
    Con su pequeña acuestas.

    Este glorioso momento,
    De añorante mañana,
    Con fragancia de fresco nardo,
    De mi tierra mariana,
    Desde mi lecho de calma,
    Hoy me siento pregonera,
    De mi virgen fernandina,
    Madre nuestra y compañera,
    De senderos de alegrías,
    Un puntal para mis penas,
    Hoy Valme virgen mía,
    Hoy,
    Hoy me siento pregonera.

  • Dioses menores

    Don Carlos Roque Sánchez es un excelente profesor que consigue truncar para siempre el futuro de muchos estudiantes. Don Carlos inicia nuevo curso en Sevilla, enseñando mucho y muy bien a la mayoría, frustrando y causando un daño grande e innecesario a otros como consecuencia de su rigurosidad superflua y su intolerancia moralizadora. Es por eso que quisiera pedir por favor a don Carlos que desinfle su ego, que abandone la diestra de Dios Padre y reconsidere sus métodos. El daño ya hecho no se puede reparar, pero se puede evitar el venidero.