Categoría: Cartas a la redacción

  • Una lista injusta para obtener plaza en la piscina

    Se esperaba un gran número de solicitudes para la nueva y lujosa piscina cubierta de Montequinto. Lo que nadie esperaba es la mala organización y el aprovechamiento para sí mismos que han hecho unos pocos vecinos, convertidos en cabecillas privilegiados ante tanto descontrol el día del reparto de las solicitudes.

     

    Estaba anunciado que el día 3 de abril se abría el plazo para dar números, y se explicaba que se haría en horario de mañana y tarde. Pero desde el día 2 ya había gente esperando en la puerta de las instalaciones. Y el buen tiempo acompañó a no desanimarles de madrugada.

    La policía pasó pero no se quedó, no había vallas que regulasen la cola, no había personal municipal ni un punto de información separado de la cola de las solicitudes donde informarse correctamente, pues los guardas no te dejaban pasar de la valla. Y claro, a rio revuelto ganancia de pescadores. Allí surgieron los espontáneos organizadores de cola, antes de abrir las puertas del pabellón.
    Respetable, el que llega a una cola 13 horas antes de que abran la puerta para coger el número, tan respetable como el que llega a las 7 de la mañana o está el último.  Pero ¿cómo le explicaría usted a esa persona que eso no le da derecho a excluir a otra? ¿cómo le explicaría  que estar en una cola es estar de forma presencial? ¿Como le explicaría que consiste en esperar un turno hasta que le toque? ¿Cómo le explicaría que el turnarse a ratos con 3 amigos o familiares durante una noche no le da derecho a realizar una lista por sí mismo? ¿Por qué si todos estaban en la cola para qué necesitaban una lista?
    Para responder a alguna de esas preguntas hay que saber que el Patronato había avisado de que se podían solicitar tres  modalidades por persona. Así que  los organizadores espontáneos, pensando que era lo justo, lo interpretaron como que podían apuntarse hasta tres en la lista. Ya que algunos habían hecho turnos, ¿por qué no apuntarse todos los del turno? Así que con ese criterio tan equánime y bajo la supervisión de los propios elaboradores se multiplicó la famosa lista.  
    Pero la lista no hubiese tenido validez si el guarda de la puerta no la hubiese utilizado delante de las narices de todos los vecinos,  para nombrar a las primeras 200 personas. Sí, han leido bien el número, pues tanto la cantidad como la procedencia de la lista fueron preguntadas directamente al guarda y presenciadas por todos.
    Y si querías pasar te peguntaba ¿Está usted en la lista?.
    Así fue como nadie pudo pasar a  quejarse ni a informarse sin estar en la lista,   y el resultado fue que esos privilegiados tuvieron derecho a coger uno de los 500 números que el Patronato dice haber repartido hasta las 11:30 horas.
    ¿Quién le dio la orden al guarda de la puerta para hacerse cargo de esa lista fabricada por la propia gente? ¿Qué control hubo en la misma si no el de los propios apuntados? ¿Porqué la lista no llegó más atrás en la cola a la gente que por ejemplo llegó a las 7 de la mañana? ¿Por qué existía un segundo guarda que desconocía la lista e informaba de manera distinta?.
    Si no obtiene una respuesta lógica, no se desanima. El 17 de abril, volverán a dar números, esta vez no sólo para la gente de Dos Hermanas. Así que si a usted le parece justo podemos empezar a hacer relevos  en la puerta hasta después de Semana Santa. Así adquirimos el derecho a entregar una lista al guardia de la puerta con nuestros nombres.

  • Simón Sánchez Montero

    Acabo de escuchar hoy día 31/3/2006, en el final del programa La Mirada Crítica de Tele 5, el fallecimiento de Don Simón Sánchez Montero, dirigente durante muchos años del PCE. Es una noticia que me ha entristecido y creo, estoy seguro, a miles de españoles y españolas que saben de la vida de este hombre.

     

    Su vida está íntimamente ligada a una parte de la historia de la España de los últimos 60 años, defendió la República y luchó hasta la derrota de la misma, amante de la liberta y de la democracia. La República fue destruida y con ella miles y miles de españoles españolas y también de otras nacionalidades del mundo pero a Simón, no lo pudo destruir y junto a su partido emprendió una larga marcha de lucha contra el franquismo por la libertad y por el socialismo, que le llevó a pasar el calvario de la tortura y más de 20 años de su vida en las cárceles franquistas.
    Simón ganó la batalla a la dictadura de Franco, su lucha, su sacrificio no fue en vano. Tuvo su fruto en la llegada de la libertad y la democracia para todos. Simón fue un gran defensor de la unidad de todas las fuerzas democrática y a esa tarea dedicó una gran parte de su actividad política para terminar con el franquismo. Mantuvo relaciones con todos los líderes de los diferentes partidos políticos, de los sindicatos, también con lo más progresista de la Iglesia Católica desarrollando un gran esfuerzo por conseguir el Pacto por las Libertades, siendo respetado y admirado por todos.
    Su contribución y esfuerzo por lograr el consenso entre todas las fuerzas política en la elaboración de la Constitución del año 78, fue extraordinaria así como a la España de las Autonomías.
    En la dirección del PCE, fue unos de los dirigentes más abiertos a los nuevos cambios que se venían dando en nuestro país, y su inteligencia le hacía siempre ser un defensor de dar paso a los órganos de dirección del PCE a los jóvenes dirigentes. Pasó por tener muchas responsabilidades en la dirección del PCE, pero nunca se le pegaba el sillón ni el poder. Como diputado en el Parlamento, defendió con fuerza todos los pasos que hacían consolidar la libertad y la democracia, defendió a los trabajadores y a todos los sectores más desfavorecidos de la sociedad, era todo un ejemplo para los jóvenes dirigentes comunista por su trabajo, por su honradez y por tener una visión abierta y no sectaria a los avances de la ciencia, y del progreso en nuestro país y el mundo.
    Todos los años el Gobierno y otras instituciones del Estado, homenajean, premian a muchas personas. Creo que Simón merece por su contribución a las libertades, a la democracia y al a concordia de los españoles, el premio más alto que haya en este país.

  • En memoria de María Cárdenas

    En los primeros días del mes de abril de un año no muy propicio para España, en la localidad sevillana de El Saucejo, nació alguien que para muchos fue bastante especial. Eran tiempos de disputas entre hermanos, guerras civiles, hambre y carros llevando piedras, que a pesar de no gustarnos mucho, trajeron durante un tiempo, al menos, un poco de comida a la casa (sí hija, el carro siempre por medio).Como podemos comprobar, María Cárdenas nació cuando la primavera estaba floreciendo, supongo que será por ello por lo que siempre irradió alegría allá por donde pasaba.

    No nació en el seno de una familia acomodada, como se solía decir por aquellos entonces, pero solo con el amor que salía de aquella casa, bastaba para enriquecer a cualquiera que estuviera cerca de ellos.
     

    Cuando contaba con apenas trece años, tuvo que salir de su querido pueblo, por razones de trabajo familiares y aún a pocos días de su repentina muerte seguía soñando con su Saucejo natal. Llegó a Dos Hermanas y es aquí donde puede que comience la historia de una gran mujer.
    Se hizo un hueco entre los nazarenos, llevando la alegría y las ganas de vivir a todo el que la rodeaba y comenzó trabajando en los famosos almacenes de aceitunas de este pueblo. Había y hay gente que aún no sabe que ella no era de aquí de lo mucho que llegó a integrarse, era más nazarena que muchos de los oriundos.
    Se casó joven y tuvo dos hijas, Dolores y Ana María, de las cuales, años más tarde nacieron: Almudena y Patricia de la primera y María de la segunda, repectivamente. Sus niñas, como ella  decía a las cinco, eran su vida, por ellas se desvivía y si hacia falta se privaba de lo que fuese antes de que les faltase algo o les pudiera pasar lo más mínimo.
    Como en toda casa de familia, hubo momentos más tristes que otros y algunos que trajeron la ilusión y las ganas de seguir “palante”, como ella decía, pero siempre estaba ahí, para decirnos que no todo estaba perdido.
    Con los años, volvieron los mundillos y ese encaje de bolillos que siendo niña aprendió y que luego en la edad de plata prosiguió en los talleres de la Delegación de la Mujer, y que presentaba cada año.
    Siempre había algo de ilusión y de luz, que podía hacer que María sonriera y que tuviera ganas de mil cosas más cada día.
    Nunca podía estar quieta, siempre tenía que tener algo entre las manos y  también en esa tercera edad, de la que ella no quería oír hablar, pues decía que todavía no había pasado ni la primera, y es que otro de los dones que tenía era el buen humor que le afloraba, pese a todo.
    Pues en esa tercera edad sacó su titulación de graduado escolar y presumía entre sus amistades de que nunca es tarde para nada si hay ganas de innovar en la vida.
    Y, aunque esta historia nadie quería que llegara a su fin, en diciembre de 2002 le diagnosticaron una de esas enfermedades que parecen estar de moda y que nadie quiere oír nombrar: cáncer.
    Todos pensábamos que ella la superaría porque la vitalidad que desprendía nos hacía sentir a los que estábamos a su lado, que como tantas otras barreras que le había puesto la vida por delante, esa también la pasaría; pero este toro no lo pudo lidiar.
    Y no es decir que no luchó, porque fue a sus tratamientos, hizo todo lo que le decían los médicos a rajatabla, pero como Él es el que rige nuestras vidas, pues en la suya ya no podían mandar los de aquí abajo.
    Muchas veces hemos llegado a pensar, que fue una injusticia, pero sabemos, aunque no podamos llegar a aceptarlo del todo, que Él sabe lo que hace y que a lo mejor ya le había llegado la hora de descansar, y que de todos modos, no nos abandonaba, sino que nos regalaba un ángel más, para que siguiera velando por nosotros, esta vez desde arriba.
    Concluyó su vida el día que comenzaba la primavera, el 21 de marzo del año 2004. Es por ello, que ahora que se cumplen dos años de su muerte, por lo que una vez  más queremos agradecerle el que haya existido al menos con una letras.
    Hace unos meses, hubo un evento importante en la casa, el cual, cada vez que surgía un nuevo preparativo, nos faltaba su presencia, pues sabemos que ella los hubiera vivido con bastante ilusión y alegría. Eran unos momentos que sabíamos, que pese a la alegría del día en sí, nos invadía un halo de tristeza de no tenerla presente, pero hoy, sabemos que sí, que estuvo allí, pues nos lo demostró haciendo que todo fuera luz. Pasarán los días, los meses, incluso los años y sentiremos su ausencia presencial en nuestras vidas, en los momentos más tristes y en los más alegres, en los más importantes y también en los menos; pero sabremos al mirar al cielo, que si brilla el sol, ella nos estará mandando energía para “tirar palante” y si de noche miramos de nuevo y vemos una estrella que resalta entre las demás, seguiremos “tirando del carro, que lleva esa estrella, que por su magnitud, nadie más puede con ella”.

  • ¿Quién vigila la seguridad laboral?

    María Luisa Ferrer de Couto Romero Esto  preguntaba la señora Encarna García Muñoz en su carta de La Semana del 1 al 7 de marzo.
    Leí la carta en la que dice tantas verdades referentes a que en Dos Hermanas acabarán con todo lo hermoso que teníamos y sin escrúpulo de ninguna clase.
    Hoy pregunto ¿Y quién vigila la seguridad familiar? Después de largas semanas en la cama padeciendo fuertes dolores producidos por una hernia discal, aún me quedan fuerzas para seguir sufriendo con la obra que tengo en la cabecera de mi cama. Ahora le toca al lado derecho de mi casa que dura ya varios meses. Hace unos años, mi familia y yo padecimos las obras del lado izquierdo.
    Sufrimos entonces el derribo y la pérdida casi del muro medianero, de 55 centímetros, y todo cuanto conlleva de ruidos y demás, durante casi un año. Y ahora se vuelve a repetir.
    Martillazos infernales para despegar una casa de la otra. Escavadora para el derribo, tiembla todo, siguen los fortísimos martillazos en tu segundo medianero, sientes caer grandes piedras de albero que es de lo que está hecho, como se hacían antiguamente, de tapiales. Muros que mandó construir mi abuela, Doña Josefa Gómez Martín, para sus dos hijas, Dolores y Rosario Romero Gómez, y de dichas casas queda todavía ésta de pie, de aproximadamente un siglo.
    Esperemos que no la sigan machacando para que dure muchos más años. Pero se siguen creyendo con todo el derecho del mundo y siguen, y siguen, ocho o diez horas todos los días, taladrando y martilleando todo aquello que les va estorbando para hacer su nuevo muro perfecto. Todo esto desde las ocho menos veinte de la mañana que comienzan, hasta las seis y media de la tarde. Y a todo le acompaña ese encanto de hormigonera sin parar todo el día, quitando el pisquito del desayuno y el almuerzo, ¿es que no hay un nuevo inventor que la calle?
    ¿Y qué me dicen? Nadie vino antes, ni mientras, nadie de nadie para nada. ¿Es que a nadie le importa lo que puede sucederles a todas cuantas familias padecemos “este síndrome por obra”?
    Las familias pueden enfermar, pueden sufrir ansiedad, depresión y hasta un ataque al corazón. Pero ¡qué más da!, aunque hay inspectores para todo, en estos casos nadie inspecciona nada, o al menos yo no los he visto.
    Nadie me previno en ninguno de los dos casos, nadie me aconsejó, ni nadie me ha consolado en mis malos ratos, tampoco a mi familia.
    Han arrancado pedazos de mi fachada, arrancaron mi contador de la luz dejándome sin suministro varios días. Echan suciedad en mi patio y en mis puertas a todas horas. Se suben en mi tejado, y hasta ponen tablas y andamios para hacer sus servicios más cómodos y más baratos. Y para remate cuando llega  esa grúa altísima echando el hormigón desde esa altura, temiendo que se te caiga encima. En fin, una gran alegría y tranquilidad.
    Estoy segura de que ningún gobernante ha padecido nada como esto, si no sería otra cosa. Desde pequeña he visto la estatua de la justicia con sus ojos cubiertos con una venda para no ver nada. Y pienso que ya es hora de que se la quiten a la pobre mía, para que sus ojos vean con claridad toda la avaricia e injusticia de este destrozado mundo.
    ¡Familiares que estáis padeciendo todo esto! ¡Gritad fuertemente conmigo!, a ver si así nos escuchan en alguna parte que haya buenas almas ¿tendremos suerte? Me uno a todos vosotros en un fuerte abrazo para nuestro consuelo. Hasta siempre.

  • Olé, pregonero

    Juan Sánchez Vivero Hace tan solo unos meses que mi familia y yo nos hemos trasladado a vivir a Dos Hermanas. Desde el primer momento nos hemos esforzado por sentirnos parte de la ciudad, por conocerla y, sobre todo, por vivir sus tradiciones. De esa forma, aunque siempre hemos pertenecido a hermandades de Sevilla, y su Semana Santa constituye el culmen de toda mi familia, hacía días, que había escuchado a mis amigos que este año el Pregón de Dos Hermanas sería de los buenos.
    He de reconocer que llamados por la curiosidad nos animamos a asistir al Teatro Juan Rodríguez Romero, lo que no me podía imaginar es que este pregón me impactara tanto. Imaginación, serenidad, aplomo, calidad literaria, interpretación… Un derroche de saber estar y saber hacer de este joven cofrade, Franciso de Paula Muriel Rivas, que puedo asegurar que nos dejó con la boca abierta a su abarrotado auditorio.Fue inolvidable, comparable a los grandes pregones de Sevilla.
    Desde aquí queremos darle la enhorabuena a D. Francisco de Paula Muriel Rivas y al Consejo por tan acertada designación y agradecerles que desde el Domingo, día 2, nuestra familia, gracias a sus palabras y sus vivencias se siente cofrade de Dos Hermanas.
    Un saludo para sus lectores y olé para el pregonero.

  • Un pregón hermoso

    Dolores Cano González Quiero enviar desde sus páginas mi felicitación y agradecimiento a Francisco Muriel Rivas, el pregonero de Semana Santa de Dos Hermanas 2006, por el pregón tan hermoso, tan sentido y extraordinario que dio la mañana del Domingo de Pasión. Nos emocionó, nos cautivó y nos llevó por las calles de nuestro pueblo de forma magistral.
    Estoy segura de que muy pronto lo escucharemos en las tablas del Maestranza de Sevilla. Enhorabuena y felicidades por abrir de esta manera la Semana Santa de nuestro pueblo.