Categoría: Cartas a la redacción

  • Ébola Made in Spain

    Las primeras actuaciones de las autoridades sanitarias gubernamentales del país, respecto a la crisis del “Ebola” han sido sencillamente desastrosas. Para comprobarlo solo hay que seguir el guión de lo sucedido: Desde que se trajeron al primer enfermo español desde África al borde de la muerte; con un despliegue de medios muy rimbombante que puso a España en las primeras páginas informativas de todo el mundo, por ser los primeros que repatriaban a un compatriota contagiado con esta enfermedad.

    Todo lo demás, fue improvisación, falta de medios, protocolos inadecuados, ambulancias que se reutilizan sin desinfección, perro sacrificado sin más, ministra corriendo como pollo sin cabeza, consejero de sanidad kamikaze. En definitiva caos, miedo y confusión. Todo lo contrario de lo que requiere la gravedad de las circunstancias. Alarma social y sensación en la población de que el virus se expandía fuera de control.

    Otra vez políticos atrincherados detrás de sus cargos, culpando al primero que pasa por allí y gritando lo bien que lo han hecho ellos. Si no fuera porque el ébola mata, podríamos decir que esta crisis sanitaria es una más de la España “cañí de sombrero de paja y tarjetas Black” que se soluciona con el paso del tiempo. Afortunadamente los ciudadanos ya no miran para otro lado mientras el añejo analfabetismo político nos gobierna…

    Como no han llevado la solución de la enfermedad a África, la enfermedad ha venido a buscarla. ¿Qué esperaban?

  • Dignidad

    La dignidad de la persona, es incuestionable. Debía se incuestionable, pero la realidad nos demuestra que, desgraciadamente, en muchos casos no lo es.

    La dignidad humana es de cada uno, no depende de donde son los padres, de la condición social, el nivel cultural o su desarrollo, del color o de cualquier circunstancia que pudiera diferenciarnos.

    En el “ejercicio” de la maternidad subrogada, madres de alquiler para los no iniciados en este científico lenguaje, se dan todas las formas de indignidad; desde “el alquiler” de un útero, hasta poder elegir el sexo del inquilino. También” descartar” el que presenta un determinado defecto

    En estos úteros alquilados, o en la pretensión de utilizarlos, hay una variada gama según el modo de “ajustarlo”. Pude haber un intercambio mercantil o puede ser un método altruista, convenciendo a un familiar de la mujer infértil para que preste su cuerpo para este menester. Se suele recurrir a una hermana habitualmente o un familiar cercano.
    No se contempla ni en la madre ni en que se va a concebir, que es el verdadero protagonista de estas soluciones a la infertilidad.

    Cuando el proyecto es comercial, que no saca de la ruina a la mujer utilizada, suele haber menos problemas emocionales, pero cuando un embarazo es “altruista”, ya la presión emotiva comenzó para convencer al familiar en cuestión para que “cediera” su útero. Y pueden ser intensas porque ha sido un proceso largo en su persona, que influyó en su salud y que pueden repercutir sobre futuras relaciones inter familiares.

    Si la pérdida de un hijo sea en los inicios de su vida, da lugar a un trauma psicológico, no se puede suponer que la entrega “de su hijo” deje de influir en la relación de convivencia, pues podrán estar presente, por ejemplo, las decisiones que se tomen sobre el porvenir del hijo, cuyo parentesco es cierto y conocido, que sería hijo y sobrino. Y habrá que pensar en la postura del hombre, sea marido de la subrogada o de la infértil, ¿no tendrá la sensación de su inutilidad? Si es padre total o padre a medias, paternidad compartida ya que la embarazada no es su cónyuge. No entremos a valorar los problemas que pueden suscitarse con problemas de herencia.

    Habrá que hacer encaje de bolillos. Si el dinero habitualmente ha dado problemas en las particiones, habrá que pensar en los problemas que esta situación podrían provocar.

    Los problemas de conciencia, ni tocarlos cuando esta ya está plana o adormecida.

     

  • El triúnfo de las mujeres

    Después de muchos meses de protestas, por fin hace unos días Rajoy confirmaba que no se iba a aprobar el anteproyecto de Ley Orgánica del aborto, y la respuesta a este anuncio fue la dimisión del Ministro de Justicia. Cuando el Partido Popular llegó al Gobierno, Alberto Ruiz-Gallardón se tomó un tema como algo personal: reformar la ley del aborto.

     

    Éste ha sido su principal objetivo como Ministro de Justicia. Aunque en el momento de su dimisión declarara que reformar esta ley había sido un encargo que se le había hecho, si no fuera un compromiso personal no hubiera tomado la decisión de dimitir, pues no es la primera ley que no sale adelante.

    El motivo de esta reforma era, según él, porque así lo recogía su programa electoral. No deja de ser curioso que desde que llegaran al poder, el equipo de Rajoy ha ido incumpliendo sistemáticamente todas sus promesas electorales, recogidas todas ellas también en su programa electoral, y sin embargo Ruiz-Gallardón se haya mostrado tan inflexible con este tema.

    Tras muchos debates, el pasado mes de diciembre se materializaba esta promesa con la redacción del Anteproyecto de Ley Orgánica del aborto. Un texto que, en resumen, pretendía criminalizar a aquellas mujeres que decidieran abortar, protegiendo por encima de todo los derechos del “concebido no nacido”. Según el entonces Ministro de Justicia, “la maternidad libre hace a las mujeres auténticamente mujeres”; pero el señor Gallardón se equivocaba. Una mujer no es más mujer por ser madre ni menos mujer por decidir no serlo. Lo que sí es cierto es que el derecho de las mujeres a decidir si quieren o no ser madres es lo que las hace verdaderamente libres. Nadie, sea ministro de Justicia o no, puede obligar a otra persona a someterse a su voluntad. Nadie puede obligar a una mujer a ser madre en contra de su voluntad.
    El Partido Popular y su ala más dura parecen no entender que el hecho de que exista una ley de plazos como la que actualmente tenemos no obliga a nadie a abortar.

    Pensar que una ley de plazos incita a las mujeres y hace que los abortos aumenten es una idea totalmente errónea y una manipulación de la realidad. Esta ley aprobada con Zapatero lo que le da a las mujeres es el derecho a decir cuándo y cómo quieren ser madres.

    A nadie se le escapa que Ruíz Gallardón y el Partido Popular han intentado contentar con este anteproyecto de ley a los católicos más conservadores. Por eso, desde que se aprobó el texto, miles y miles de mujeres han salido a la calle a decir no. No podemos permitir que la Iglesia se entrometa en cuestiones políticas, y mucho menos que impongan su voluntad a través de un Ministro que parecía haberse comprometido con ella. No podemos permitir perder un derecho tan importante como es el derecho de que las mujeres decidan sobre su propio cuerpo. No podemos permitir retroceder hasta el siglo pasado, criminalizando el aborto, volviendo a abortos clandestinos y a la muerte de cientos de mujeres en estas prácticas insalubres.

    Estas protestas tuvieron su punto álgido con el Tren de la Libertad, una manifestación que tuvo lugar el pasado mes de febrero, cuando personas de toda España viajaron ese día a Madrid para mostrar su más enérgico rechazo a la reforma propuesta por el Partido Popular.

    En cuanto a la asunción de responsabilidades, no debería terminar únicamente con la dimisión del Ministro. Toda la crispación generada con el anteproyecto de reforma es responsabilidad de todo el Gobierno y especialmente del Presidente Mariano Rajoy.

    Desde Juventudes Socialistas de Dos Hermanas celebramos la retirada de este anteproyecto y queremos hacer un reconocimiento a todos los hombres pero, sobre todo, a todas las mujeres que han hecho posible este paso atrás del Gobierno del PP. Pedimos a Mariano Rajoy que no modifique la ley actual en lo que respecta al aborto de las mujeres de 16 y 17 años y que retire el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por su grupo parlamentario cuando se encontraba en la oposición. La sociedad, una vez más, hemos demostrado que no vamos a permitir que nos arrebaten ni un sólo derecho más; pues las mujeres son y deben seguir siendo libres para decidir qué hacer con su cuerpo y cuándo quieren, si es que quieren, ser madres.

  • La ventana

    Caminando por las calles antiguas de la ciudad aún se percibe cómo la vida palpita a escala humana: Los vecinos se encuentran, se saludan, se llaman por sus nombres… Cada tienda emite sus olores característicos: el frescor vegetal de las verduras, el aroma cálido del pan recién hecho, el de los lápices y gomas de borrar en la papelería… Son tiendas que ofrecen el “desavío” diario y la compañía de tenderos y vecinos que, mientras esperan su turno, hablan de salud y proyectos.

    Las casas de una a tres plantas se alinean a lo largo de la acera dibujando con sus tejados una línea almenada. Sus fachadas indican la economía de sus habitantes. Las hay anchas o estrechas, vestidas de azulejo, mármol o de una humilde capa de cal. Sus puertas y ventanas son los agujeros por los que las casas se comunican con el mundo exterior.

    Las puertas, tan diferentes: metal, madera, cristal… Algunas son grandes, ostentosas, blindadas, como un fornido guardia de seguridad que disuade de acceder a un valioso contenido y que sólo dará paso si utilizamos el portero automático. Otras antiguas, desvencijadas, sedientas de una capa de pintura de la que ya no recuerdan su color, confiesan que no tienen mucho que proteger.

    Las ventanas, abiertas por las mañanas, lanzan su aliento a la calle. Sus olores y sonidos delatan su actividad interna. En ésta los muebles cubiertos con sábanas y el olor a aguarrás indican que van a pintar. En esa otra el siseo de una olla a presión y el olor a puchero nos anuncia el almuerzo de hoy. En aquella hacen las camas con el fondo musical de una copla. La ventana del bar deja escapar los golpes de las fichas de dominó sobre el mármol.

    Para los mayores, con dificultades para salir a la calle, la ventana ofreció el noticiario de una calle estrecha: los vecinos que pasan, el cartero, el panadero, los vendedores pregonando sus mercancías… Por esta ventana vieron marchar lejos a sus hijos y cuando sus nietos tocaban en los cristales, corrieron para abrir la puerta. Por la ventana llegaban las campanadas de la iglesia marcando las horas, llamando a misa o anunciando fiestas y funerales. La ventana marcaba también los cambios de estación. En los inviernos dejaba pasar la luz del domingo sobre una acogedora camillita con brasero, para coser o leer el periódico, a salvo del frío o de los goterones. En los veranos, al medio día, la persiana bajada mantenía el frescor de la casa.

    La ventana pudo ser también la pantalla donde unos jóvenes proyectaban sus sueños, cuando al amanecer, ya despiertos en la cama, con la mirada fija en las rendijas de luz, daban libertad a sus ilusiones, esperanzas, amores,…a sus ansias de volar lejos y explorar el mundo que existía fuera de su casa, su destino, detrás de su ventana, su universo.

  • Una ley para los jóvenes

    España avanza ya por la senda de la recuperación, al parecer de manera imparable y a buen ritmo. Eso es, al menos, lo que anuncian los miembros del Gobierno siempre que tienen ocasión. Es posible que algunos indicadores económicos hayan mejorado; sin embargo, la gran mayoría de españoles sigue caminando por una senda que únicamente lleva al desempleo o al trabajo precario.

    Los últimos datos del paro confirman que en muchos hogares la situación está muy lejos de mejorar. Miles y miles de puestos de empleo se perdieron el pasado mes de septiembre, y los que se crearon son altamente inestables y con unas condiciones laborales muchas veces intolerables. Trabajar por horas, un par de días a la semana o sin contrato laboral es una opción a la que se ven abocados a recurrir muchos parados.

    El paro es un drama que nos afecta a todos sin distinción, pero que es especialmente preocupante en determinadas franjas de edad. Una de ellas, la más alarmante, es el paro entre los jóvenes, que sobrepasa el 50%. En algunos medios de comunicación se habla del aumento de los “ninis”, es decir, de aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan. Pero la situación no es exactamente así, pues son muchísimos los jóvenes que no consiguen encontrar un empleo pero tampoco tienen dinero para seguir con su formación académica.

    Esto lleva a una situación de desesperación que hace que muchos jóvenes, la mayoría altamente cualificados, hayan metido todas sus ilusiones en una maleta y hayan puesto rumbo a otros países en los que empezar de cero.
    Para intentar atajar este problema, y ante la pasividad del gobierno central, la Junta de Andalucía aprobó hace unos días el anteproyecto de la futura Ley de la Juventud.

    Esta ley pretende fomentar la participación activa de los jóvenes en la sociedad y fomentar medidas que favorezcan su emancipación. Asimismo, esta nueva norma incluirá medidas que favorezcan el retorno de todas aquellas personas que se han visto obligadas a buscar trabajo fuera de nuestras fronteras, un plan de creación de empleo, las ayudas a la formación y ayudas para el acceso de viviendas.

    Esta ley pretende hacer que los problemas de los jóvenes sean un asunto prioritario.

    Hay que tener en cuenta que el 20% de la población andaluza son jóvenes de entre 14 y 30 años, así que alrededor de 1,6 millones de andaluces y andaluzas podrían beneficiarse de las medidas que incluirá esta ley.

    Desde Juventudes Socialistas de Dos Hermanas valoramos muy positivamente este anteproyecto de ley. Creemos que estas medidas deben empezar a ponerse en marcha cuanto antes, ya que los jóvenes son uno de los colectivos más afectados por la crisis.

    No podemos dejar perder una generación como la nuestra, una de las más preparadas y más altamente cualificadas. Aquí, para muchos de nosotros, no hay oportunidades.

    Si no encontramos trabajo nunca podremos dejar la casa de nuestros padres, nunca podremos formar una familia, ni siquiera podremos hacer frente a nuestros gastos diarios. El Estado ha invertido mucho en nuestra educación y no puede abandonarnos a nuestra suerte.

    Sin embargo, no debemos olvidar que los jóvenes no son los únicos que sufren la crisis. No debemos olvidar a otros colectivos que también lo pasan mal como los mayores de 45 años, las familias monoparentales o los hogares en los que todos sus miembros están en paro. Los planes de fomento de empleo deben ser una prioridad y deben ir dirigidos a todos aquellos que busquen un empleo y no consigan encontrarlo.

  • En memoria de Fernando Vega Real

    A estas horas, despierto, sin poder dormir sólo pienso que estas solo en esa habitacion que no te pertenece, luchando contra todo. Entro en el piso y no te veo, me siento en tu sillon y huele a ti, me voy y no escucho tu voz diciendome, dale besos a la niña (mi sobrina) y a tus hermanas, o que sigas jugando al fútbol y no lo dejes nunca, o dale recuerdos a Aroha.

    A veces pienso qué hacemos en este mundo. Sufrimos, peleamos, discutimos, nos agobiamos por cosas que después piensas y no tienen sentido alguno.

    La vida sólo se vive una ve. Hay personas buenas, que lo dan todo por su familia, y que sufren una enfermedad desde hace años y a eso se le suma que se encuentren en una situacion dura, un jarro de agua fría. Personas que se merecen una vida mejor pero que se enfrentan a una situacion fuerte… Ahora más que nunca tengo que ser fuerte y ser un pilar para mi madre.

    Un momento muy duro en la vida que a todos nos llegara y nadie puede hacerse una idea de lo duro que es hasta que no toca la puerta de tu casa.

    Sé fuerte y lucha hasta el final. Estamos todos contigo. Abuelo te quiero.

     

  • Don Manuel Benítez Rufo

    Décimo aniversario de su muerte.

    Abril de 1979. Manuel Benítez Rufo es elegido en Dos Hermanas alcalde en las primeras elecciones democráticas celebradas. Encabezaba la lista electoral del Partido Comunista de Andalucía. Pasó de luchador en la clandestinidad a puntual alcalde de la ciudad. “Encontré el Ayuntamiento nazareno –me decía- con muchos problemas y dificultades. Este pueblo estaba muy abandonado y nos propusimos sacarlo adelante de la mejor manera posible”. Efectivamente, Benítez Rufo comenzó su gestión a trompicones, pero poco a poco fue encontrando soluciones a los diferentes problemas planteados. Tanto él como sus concejales tenían asiduos contactos con la gente del pueblo, recibía a todo el que quería verlo; por su despacho pasaban diariamente muchas personas. Su obsesión era servir a los ciudadanos. “Lo que siento –me comentaba- es que el principal problema que se me plantea es el del paro, que para mí es casi imposible de resolver”.

    En aquellos años había en Dos Hermanas más de cuatro mil parados, situándose en una media cercana al 30 por ciento de la población activa, a los que habría que añadir las mujeres aceituneras que por sus peculiaridades se iban viendo también en paro sin estar inscritas, así como otros obreros agrícolas que trabajaban sólo cuando había dinero del comunitario. Para poder solucionar en parte este grave problema Benítez Rufo luchó por que se cumpliera la promesa del INUR de comenzar la construcción de forma directa de 480 viviendas, de las 1.600 que había concertadas con el Ministerio de Obras Públicas en terrenos de Los Montecillos. Insistía, por otra parte, ante el Ministerio de Educación sobre la necesidad apremiante de la creación de tres colegios de EGB y un instituto, así como le recordaba a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que tenía pendiente la adjudicación de las obras del colector C-3. La situación socioeconómica de Dos Hermanas en aquellos momentos era angustiosa y Benítez Rufo entendía que era imprescindible que el Gobierno de la nación prestase más atención a estos temas e invirtiera más en la ciudad.

    “Esta sería la forma más eficaz de aliviar el paro forzoso y crear riqueza para nuestro pueblo”, manifestaba. También en su mandato se hicieron las gestiones ante el Ministerio de Cultura para poder crear una Biblioteca Municipal y se iniciaron las conversaciones entre representantes del Ayuntamiento y los dueños de la Huerta de San José con el fin de permutar esos terrenos por otros ubicados en Quinto, al objeto de conseguir en la zona de La Alquería un futuro gran parque.
    Llegó abril de 1983 y se celebraron nuevas elecciones. Manuel Benítez Rufo volvió a encabezar la lista electoral del PCA y a intentar permanecer en la Alcaldía de Dos Hermanas, pero los vecinos decidieron que no continuara en su puesto. Sus primeras manifestaciones tras este resultado electoral fueron para comentarme que “estos comicios han tenido unos resultados que aceptamos, pues así es el juego democrático. No tengo nostalgia ni pena, porque sé que queda la obra. En cambio, la satisfacción es muy grande por el deber cumplido. Lo habré hecho mejor o peor, pero la entrega, el trabajo y el entusiasmo han sido perennes. He procurado ser un alcalde de diálogo para buscar soluciones y me he esforzado por ser el alcalde de todos. En estos años de trabajo en común no ha habido discriminación hacia ningún partido. Fui alcalde en 1979 por cumplir las tareas de mi partido y al dejar el puesto voy a cumplir otra tarea donde el partido diga”. Efectivamente, quedó como concejal y diputado provincial.

    Posteriormente, en la convocatoria municipal de 1987 nuevamente se presentó como número 1 de la lista por IU-CA y volvió a salir de concejal. Corría el mes de octubre de ese año y el miércoles día 28 Manuel Benítez Rufo presentó en la reunión plenaria del Ayuntamiento su dimisión irrevocable del cargo, dejando vacante su puesto de concejal por razones particulares. En su escrito de dimisión Benítez Rufo manifestaba: “Tanto en las actividades particulares como en las públicas ha sido norma constante de mi vida el cumplimiento de las tareas con el mayor empeño, sin esperar nunca otra recompensa que mi propia satisfacción por la labor realizada. Dado que en las actuales circunstancias, al no poder desarrollar tareas corporativas, no me encuentro satisfecho, presento mi dimisión irrevocable. Deseo lo mejor para Dos Hermanas, a la que seguiré sirviendo como particular y como miembro del PCE”.

    Este honrado y veterano político comunista recibió el sábado 26 de marzo de 1994 la medalla de la Cruz de Caballero de la Orden del Mérito Civil, que le fue impuesta por el secretario general del PCE, Julio Anguita. Luchador incansable por la defensa de sus ideales en los años anteriores a la democracia buscó la coordinación con otros grupos para la recuperación de las libertades. Este año se cumple el décimo aniversario de su fallecimiento.

     

  • Parada militar en Dos Hermanas

    Dos Hermanas se vistió de colorido y de sonidos militares el sábado 27 de septiembre con la Parada Militar del Copero, en su 75 aniversario del Regimiento de Artillería nº 74 del Copero.

    Los Jardines y sus aledaños, estaban repletos de nazarenos y personas que vinieron de fuera, que se acercaron para ver esta hermosa Para Militar, que fue todo un éxito en nuetra ciudad.

    Los sonidos militares de tambores y cornetas llenaron de esplendor y vistosidad nuestra plaza, que relucía de hermosura con el desfile coordinado de los soldados, que nos dieron muestras de buen hacer; nos recordaron a muchos aquellos años cuando se hacía el Servicio Militar en cada cuartel, y nos hicieron volver a trás en la nostalgia, recuerdos de cada uno de nosotros que vivimos intensamente.

    La estatua de nuestro anterior rey D. Juan Carlos de Borbón estaba rodeada de banderas y estandartes militares que le daban a nuestra Plaza de la Constitución un colorido especial en este hermoso y recordado día que los nazarenos no olvidaremos nunca.

    Hermoso momento de la ofrenda de la corona de flores que nos impactó gratamente, como los himnos militares que los soldados interpretaron a viva voz, como la salva de fusiles que dieron sabor y encanto a la ceremonia.
    Quiero agradecer a todas esas personas que han hecho posible este magnífico acto, y a todo el Ayuntamiento en pleno , gracias en mi nombre y en el de todos los nazarenos que no olvidaremos jamás este día vivido de emociones y buenas sensanciones.

     

  • El barbero solidario

    Hoy, mientras esperaba mi turno en una nueva barbería low cost de mi barrio, 5,50 euros el corte de pelo es realmente un precio barato. Ojeando un suplemento dominical pasado de fecha, me tope con un artículo de Juan Manuel de Prada titulado Formas de vida. Al final de su lectura, no pude evitar musitar a pesar de todo “que bien escribe este chico” Aunque nunca le darán el Nobel, entre otras cosas porque tiene una visión de la  literaria  muy sermónica.

    El contenido del texto, además de barrer ideológicamente para casa, desde una posición fundamentalista y despreciar al contrario en forma de (coleta y guapito de cara), describe como el sistema se ha cargado nuestra maravillosa forma de vida: “vaciando iglesias, mandando a los viejos a residencia, poniéndonos chanclas y bermudas en verano, divorciándonos, amancebándonos, animalizándonos, clausurándonos a Dios, usando pantalones vaqueros rotos” entre otras lindezas. 

    Grandes pecados capitales según se desprende de su ideal de organización socio-religiosa…
    Mientras yo salía del coma de la majadería que acababa de leer. El peluquero pregunto al señor que terminaba de atender ¿está parado o jubilado? Si es así, le hago un precio más barato. Evidentemente, esa actitud social constructiva me pareció más interesante que todos los paraísos perdidos del articulista dominical con aspiraciones a intelectual.

  • Contra el expolio de bienes públicos

    La semana pasada nuestro Parlamento de Andalucía aprobaba una resolución, con los votos a favor de PSOE e IU, en la que solicitaba se promovieran todos los mecanismos necesarios para obtener la declaración de inconstitucionalidad de los artículos de la Ley y del Reglamento Hipotecario que han permitido a la Iglesia Católica la inmatriculación en el Registro de la Propiedad de numerosos bienes inmuebles de dominio público al equipararla, a efectos registrales, a una Administración Pública. Esta situación tiene su origen en la reforma de la normativa hipotecaria efectuada por el Gobierno del Partido Popular de José María Aznar.

    El Gobierno de Aznar propició que volviera a entrar en vigor unos preceptos de la Ley y el Reglamento Hipotecario de época franquista en los que se concedía un régimen privilegiado a la Iglesia Católica para la inmatriculación (entrada por primera vez en el Registro) de bienes inmuebles en el Registro de la Propiedad. El sistema era tan favorable para la Iglesia que la ha equiparado a una Administración Pública, permitiendo que acreditara su propiedad a través de una certificación del Obispo y eliminando cualquier requisito de publicidad ¿El resultado? Un expolio, miles de inmuebles que no les pertenecían a su nombre.

    Los preceptos que han permitido esta situación han sido tildados por numerosos y reputados juristas como inconstitucionales por vulnerar el principio de igualdad y de aconfesionalidad del Estado, ambos principios consagrados en nuestra Constitución como ejes fundamentales de nuestro Estado.

    En todo caso y más allá del debate jurídico parece impropio que la jerarquía eclesiástica haya actuado con tanta rapidez y eficacia para apoderarse de miles bienes públicos sobre los que la Iglesia solo tenía derecho de uso. Nada ha escapado a ese afán acaparador por parte de la jerarquía eclesiástica, desde iglesias hasta casas, siendo el ejemplo más significativo la Mezquita-Catedral de Córdoba.

    Ha sido precisamente la movilización ciudadana en torno a la protección de la Mezquita cordobesa lo que, en un ejemplo de compromiso sin igual, ha hecho que este tema haya alcanzado un gran protagonismo mediático hasta llegar a nuestro Parlamento que, con los votos a favor de PSOE e IU y en contra del PP, ha instado a que esta injusticia sea reparada con todos los mecanismos existentes.

    Que una situación sea legal, aunque dudamos que ésta lo sea, no significa que en ella haya justicia alguna. La solución de esta aberración no es otra que política, son los partidos políticos quienes deben estar a la altura de la movilización ciudadana y evitar que la apropiación de bienes públicos por parte de la jerarquía eclesiástica se perpetúe en el tiempo.
    Revertir esta situación es una cuestión de voluntad que, aunque ha escaseado a lo largo de más de una década, aún puede solucionar esta grave y terrible injusticia. No se trata de un ataque a ninguna confesión, sino la condena de la actitud de la jerarquía eclesiástica en este aspecto.

    Desde Juventudes Socialistas de Dos Hermanas pedimos a la totalidad de los partidos políticos, muy especialmente al Partido Socialista, y a la Junta de Andalucía que velen porque lo que es del pueblo no acabe en manos de ninguna confesión religiosa y que lo ya expoliado vuelva al ámbito de lo público. También pedimos al Gobierno del Partido Popular que corrija esta grave injusticia que llevó a cabo en su anterior etapa de gobierno. Y damos la enhorabuena a las plataformas ciudadanas y a quienes las conforman, por su esfuerzo en preservar lo que es de todos en una lucha que más allá de todo lo es por la Justicia.