Categoría: Cartas a la redacción

  • Vuelta a empezar con la investidura

    EL 26J ya es historia, pero lo que no es historia, todavía, es el resultado electoral salido de las urnas que deja, prácticamente, el mismo panorama político en España que había después del 20D.

    La correlación de fuerzas en término electoral manifestado en votos y diputados está, a favor por la mínima, en el espacio de la derecha Partido Popular y el centro derecha Ciudadanos 169 diputados, centro izquierda PSOE, Común Podemos izquierda 156 diputados, la diferencia en diputados son 13. En votos 11.029.954 de votantes optaron por el espacio de derecha, por 10.474.443 para el espacio de izquierda, la diferencia entre un espacio y otro es mínima 555.511 votos a favor de los primeros.

    Desde el comienzo de la democracia, o más preciso desde las primeras elecciones generales en junio del 77, se viene dando prácticamente, este mismo resultado electoral o parecido, en España. El Centro Democrático de Adolfo Suarez por un lado más moderado, y una Alianza Popular de Fraga Iribarne más radical, PSOE de Felipe González que recoge más el espectro centro izquierda, y el PCE de Santiago Carrillo más a la izquierda.
    En las elecciones generales del año 82, con la victoria aplastante del PSOE, la caída en picado del PCE, y seguidamente, la refundación de las derechas en el PP hizo posible la desaparición del espacio político a cuatro más arriba indicado. Configurándose dos espacios políticos e ideológicos diferentes, (llamado bipartidismo), que durante un largo periodo de tiempo se fueron turnando en el gobierno PP y PSOE. Que de nuevo vuelven a constituirse los mismos espacios del año 77, como resultado de las elecciones del 20D, PP, Ciudadanos, PSOE y Podemos.

    Podremos dar todas las vueltas que sean necesarias al debate abierto en los partidos políticos y en la sociedad a la actual situación política, buscar las causas que han originado la pírrica victoria de uno, y la pequeña perdida de los otros, el mayor aumento de la abstención en unas elecciones generales (32%), pero se tendría que concluir el debate y analizar, cuáles serán las opciones de mayorías que se abren paso, para elegir en la próxima investidura (si es que la hay), al Presidente y la mesa del Parlamento, seguidamente formar gobierno, teniendo en cuenta la correlación de fuerzas descrita más arriba.

    Si desde el 20D al 26J (5 meses) observamos las propuestas políticas planteadas por los principales partidos políticos, para salir del impasse en el que vive España, concluiremos que el partido ganador del 26J en lugar de mejorar la situación la ha empeorado, ha mantenido su actitud autoritaria (con la excusa de estar en funciones) ha aumentado las desigualdades en la mayoría de los ciudadanos y también la corrupción, que surge un día sí y otro también, adquiriendo además el compromiso con la UE de llevar a cabo más recortes.
    Nadie duda de que el PP ha ganado las elecciones, el miedo generado por el mismo en la campaña electoral, y la incertidumbre a la posibilidad de un cambio desconocido en una parte de la ciudadanía, le ha facilitado el pírrico triunfo. Pero eso no le habilita para gobernar al partido de la corrupción y los recortes, si no consigue reunir una mayoría de diputados en el Parlamento, (que no le será muy fácil de conseguir) para ser investido, y mucho menos, para formar gobierno.

    Las demás fuerzas políticas, las izquierdas y centro derecha (Ciudadanos), durante la corta legislatura han negociado la mesa y el presidente del Parlamento, han visibilizado, conjuntamente, en varias ocasiones que existen coincidencia votando propuestas en temas tan importantes como la derogación de Ley de Seguridad Ciudadana y la de Educación.

    También votaron la Ley 25, de Podemos de contenido social muy importante, y otras propuestas parecidas del PSOE, se han esforzado por que rindiera cuenta Rajoy y sus ministros de su trabajo ante el Parlamento. Al mismo tiempo, han negociado, unos más que otros, con la voluntad de pactar un mínimo de acuerdos posibles para investir un presidente y formar gobierno, que además de haber hecho desaparecer al gobierno del PP, que no era poca cosa, el 26J no hubiera habido una segunda elecciones generales.

    El debate abierto en los partidos políticos y en la sociedad sobre el resultado de las elecciones del 26J, empiezan a clarificar lo ocurrido, en unos y otros partidos, los resultados de las urnas ya son inamovibles. Ahora de lo que se trata es de cómo afrontar después del debate el reto, de mantener a un gobierno con Rajoy a la cabeza, o buscar puntos de encuentro una vez más entre las fuerzas políticas que reúnen 188 diputados, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos que cierre el paso al PP y a sus cerca de 5 años de gobierno.

    Si esto no fuera posible porque se den varias líneas rojas insalvables, (nada es inamovible) la responsabilidad va a recaer sobre ellos, porque quien va a seguir padeciendo las consecuencias de la continuidad de la política de recortes del gobierno del PP, (pronto no habrá hucha de pensiones) no será el 20% de ciudadanos los que se han hecho más ricos, sino el 80% de ciudadanos que vienen sufriendo la crisis desde hace 7 largos años.
    Esperar 4 años en la oposición pensando en ganar las próximas elecciones y gobernar, pudiendo hacerlo ahora con un programa de minimús cuando menos es temerario. Desde la oposición se pueden cambiar y hacer muchas cosas en el Parlamento, no cabe la menor duda, hacer propuestas y llegar a acuerdos con las demás fuerzas política interesadas en el cambio.

    Igualmente, la movilización y participación de los movimientos sociales es fundamental y movilizar a la gente en la calle refuerza el trabajo de la oposición en el Parlamento. Pero desde donde se puede cambiar las cosas con más rapidez y mejorar la vida del 80% de los ciudadanos es desde el gobierno, y desde donde se puede dar más participación a los ciudadanos es ocupando todas las Instituciones democráticas del Estado. Lo demás son palabras vacías que hará que el malestar, pesimismo y desilusión aumente en la ciudadanía.

  • El fin de semana, en paramotor

    No, señoras y señores, aunque el titular parezca sugerente les aseguro que nos resulta, a mí y a mi familia, una verdadera pesadilla.

    Nosotros pasamos nuestros veranos en la barriada de Echaguy y todos los sábados y domingos nos despierta la misma musiquita. Y es el señor de turno montado en su paramotor haciendo un ruido espantoso y cotilleando todo lo que puede.

    Yo respeto los hobbies de todo el mundo y la práctica del paramotor me parece divertida pero les ruego a sus usuarios que se vayan a sobrevolar zonas aisladas y que disfruten del paisaje y nos dejen a los demás disfrutar de nuestro descanso e intimidad. Creo que es justo para todos.

  • El tieso

    – ¡No mires! ¡No mires!
    – Qué no mire ¿dónde Juan?
    – Chiquilla, que viene derechito a nosotros el tieso del barrio.

    En la playa, cuando piensas que ya has desconectado de toda tu vida cotidiana y te sientes una persona nueva y diferente; aparece el tío paliza al que jamás hubieras deseado encontrar. No sirve de nada hacerte el invisible, te ve seguro.
    – ¡Hombre Juanito! ¿Qué haces tú por aquí?
    – Ya ves, aquí en la playita.
    – ¿Qué estás solo, y la parienta?
    Ella, al ver al elemento en cuestión y no darle tiempo de ponerse la parte de arriba del biquini, a toda carrera se ha metido en el agua.
    – Se ha ido a andar.
    – ¡Coño! ¿no es esa que está en el agua?
    – Sí, sí es ella.
    – ¡No veas que tetas tiene!
    – Tampoco te pases.
    – Hombre lo decía con buena intención. Por cierto ¿no tendrás 50 euros para prestarme?
    – Ya ves, me coges en bañador.
    – No te preocupes, espero que salga tu mujer del agua y se los pido a ella.
    El tieso, sabe de sobra que la víctima del sableo se acaba de caer con todo el equipo. Que no puede dejarlo allí esperando que su mujer salga del agua.
    – ¿Te hacen 20 euros? Es lo único que te puedo dar.
    – Vale, me puedo apañar. Dame también un botellín fresquito de esa neverita que tienes ahí.
    Cuando lo ves alejarse con tus veinte euros que das por perdidos y, además se ha bebido la única cerveza que te quedaba para echar la tarde; solo te sale: ¡Me cago en tos sus muertos!

  • Comunicado de U. Socialistas tras las elecciones generales

    Socialistas como tal unión de partidos socialistas de clase y republicanos, no ha participado en la convocatoria electoral. Si uno de sus socios. Por tanto nuestro análisis es desde el socialismo independiente de los poderes, del estado y de otros partidos.

    Unión Socialistas, desde esa autonomía e independencia, pero desde su implicación con el socialismo transformador manifiesta que tras la votación popular nos queda un panorama difícil, confuso y malo para la izquierda institucional. El PP ha vencido, la derecha ha vencido y derrotado al centro-izquierda y las fuerzas de progreso. Pero su victoria es afortunadamente y gracias a los pueblos de España insuficiente. Es decir no tiene fuerza suficiente, para imponer su programa y seguir con las políticas de recorte, el austericidio y de poda contra las libertades democráticas. Es más incluso sería posible un gobierno progresista, aunque lo vemos difícil, visto lo que estamos presenciando. 

    Desde Socialistas (Unión Socialistas) pensamos que el resultado también refleja el constante desgaste de un PSOE sin alternativas creíbles y sin ubicarse en la izquierda, pero también el fracaso de la política espectáculo y el postureo de lenguaje radical, pero programa moderado y el rigodón ideológico al que Unidos Podemos y sobre todo Podemos, nos ha sometido. Es necesaria la confluencia de las izquierdas, sí, pero sobre un programa claro y transformador. 

    Como socialistas democráticos entendemos que el espacio del socialismo, ya lo ocupamos los socialistas, que orgullosos de serlo, ni disimulamos, ni escondemos nuestro nombre a pesar del desprestigio que el socioliberalismo ha hecho caer sobre él. Reivindicamos el legado de Pablo Iglesias, pero no para recrearnos, sino para exigir una sociedad diferente, justa y profundamente democrática. Un socialismo preocupado por las personas que sufren paro, marginación, desahucios, pobreza. Que no llegan a fin de mes o viven en el más indigno de los precariados y necesitan con urgencia, nuevas leyes, otros presupuestos generales y servicios públicos de calidad y con coberturas muy superiores.

    Pero estos objetivos, solo con la acción institucional no se cubren, son imprescindibles los sindicatos y que estos sean de lucha. Hacen falta las movilizaciones. 

    Antes de las elecciones, se han cometido muchos fallos, el primero una legislatura fracasada que no fue capaz de frenar a un gobierno infame en funciones. Una campaña de marketing y mercadotecnia y una minusvaloración de la capacidad del PP y de la derecha para rearmarse y frenar las aspiraciones populares. 

    ¿Qué podemos hacer? 
    En primer lugar acabar con el teatro.

    En segundo lugar ejercer desde el parlamento con dureza la oposición a los recortes y las privatizaciones e impedir que un gobierno de minoría imponga sus leyes y presupuestos generales -si no es posible constituir un gobierno de cambio, al menos- y desde ese mismo parlamento, derogar las reformas laborales, la ley mordaza, la ley hipotecaria e instar a una reforma fiscal justa y redistributiva. 

    Desde la sociedad, seguir movilizados, exigir a los sindicatos que sean de clase y se impliquen en la solución política de los problemas de las personas trabajadoras y paradas o pensionistas. Garantizar las pensiones y defender el sector público con uñas y dientes.

    Profundizar e incrementar la presencia y la continuidad de las Marchas de la Dignidad ampliando su espectro y su importancia. 
    Lograr que el TTIP, el TISA y el CETA no sean impuestos a las personas, las empresas y pequeñas empresas, la agricultura y ganadería. Impidiendo la colonización económica de multinacionales extranjeras. 

    Organizar con fuerza política a las personas que sufren y hacer pedagogía, mucha pedagogía no solo en la teoría, sino en la acción. Explicar porqué una República, no solo es una forma de gobierno o modelo de estado, es acabar con un régimen oligárquico. Que la paz no será posible mientras existan bloques militares y guerras de agresión a otros pueblos al objeto de controlar rutas y materias primas.

    Denunciar el sistema injusto y dotar de un partido a las clases obreras y populares como expresión de su voluntad de cambiar las cosas, no solo de negociar, reformar, pedir, votar. El socialismo es la más alta expresión de la democracia y del fin del control de una minoría sobre la inmensa mayoría.

  • Es el momento de seguir avanzando en diversidad

    El 28 de junio se celebra EL DIA INTERNAICONAL POR LOS DERECHOS HUMANOS DE LESBIANAS, GAYS, BISEXUALES, TRANSEXUALES E INTERSEXUALES. Conocida popularmente como DÍA DEL ORGULLO LGBTI, esta fecha conmemora los disturbios de Nueva York que marcaron el inicio del movimiento de liberación LGBTI en 1969.

    Hoy, casi 50 años después, los derechos de las personas LGBTI siguen siendo pisoteados de forma permanente en muchos lugares del mundo según informes de Amnistía Internacional.

    En cerca de 80 países son los propios estados quienes vulneran los derechos con leyes que condenan las prácticas homosexuales consentidas entre personas adultas: este es el caso de Camerún, con penas de hasta 5 años o de Irán, donde la homosexualidad se condena con la muerte.
    En otros lugares las leyes limitan derechos fundamentales de la población LGBTI, como el derecho de manifestación y reunión o la libertad de Expresión. Por ejemplo en Rusia la ley prohíbe la «propaganda de la homosexualidad» a la vez que las autoridades impiden las concentraciones de activistas LGBTI.

    En el resto de los lugares del planeta el respeto a los derechos humanos de las personas LGBTI tampoco está garantizado. En Sudáfrica, país que permite el matrimonio igualitario y cuya constitución condena la discriminación por orientación sexual, es parte de la sociedad civil la que acosa a las mujeres lesbianas, organizando «violaciones correctivas» para curarlas. En Honduras son las mujeres transexuales quienes son asesinadas en las calles, a veces a manos de agentes de la policía.

    Sin ir más lejos, el pasado 12 de junio en Orlando (Florida) un hombre de 29 años abrió fuego en una discoteca popular entre la comunidad gay, matando al menos a 50 personas e hiriendo a otras 53.

    Por todo lo anterior no podemos creer que todo está conseguido y debemos exigir y reclamar nuestros derechos para equipararnos a cualquier otra persona. Aún así desde la Federación Andaluza ARCO IRIS nos felicitamos por los logros alcanzados en los últimos años.

    En España hemos celebrado en 2015 el DÉCIMO aniversario desde la aprobación del matrimonio igualitario. En el mundo ya somos 22 los países que incluimos en igualdad ante la ley el matrimonio entre personas del mismo sexo: Países Bajos, Canadá, Bélgica, España, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Uruguay, Nueva Zelanda, Francia, Reino Unido, Brasil, Colombia, México, EEUU, Irlanda, Finlandia y Chile.
    En Andalucía en 2015 ha entrado en vigor el «protocolo de Actuación sobre Identidad de Género» del sistema Educativo Andaluz y meses antes, con el voto a favor de todos los grupos del parlamento andaluz, la ley integral de transexualidad que obliga al reconocimiento del derecho de los niños y niñas transexuales a recibir atención psicológica y tratamiento endocrinológico en la infancia para proporcionarles la oportunidad de vivir en su rol de género. Ya en 2016 también se ha aprobado el II Plan de Igualdad de Género en Educación de Andalucía, que por primera vez incluye de manera explícita la diversidad de orientaciones sexuales, identidades de género y modelos familiares, un salto cualitativo sin precedentes.

    En cualquier caso ahora es el momento de seguir avanzando hacia aquello que nos queda por conseguir, también en el ámbito local y por ello desde la Federación Andaluza ARCO IRIS y las asociaciones TransHuellas y Familias por la Diversidad, agradecemos al Ayuntamiento de Dos Hermanas su compromiso por la Igualdad.

    Porque todas las personas tenemos derecho a ser felices, y porque el amor siempre gana, feliz 28 de junio, día Internacional por los derechos humanos de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales.

  • Un sí por el cambio

    Los y las socialistas concurrimos a estas elecciones con voluntad y pasión de ganarlas. Aspirando lograr que la ciudadanía le dé el respaldo suficiente para liderar un Gobierno que afronte los grandes retos a los que se enfrenta la sociedad española. Enfrentamos las elecciones con un propósito claro, promover un Gobierno de cambio reformista y de progresos bajo estos seis grandes principios:

    1. Sí a una reforma fiscal justa, progresiva y suficiente, que garantice la igualdad. El desarrollo del Estado del Bienestar exige recursos suficientes para atender las necesidades de los ciudadanos ante situaciones de necesidad o desprotección y, así, cumplir con la igualdad real y efectiva que la Constitución reconoce a la ciudadanía. Las políticas del PP han provocado cotas de desigualdad desconocidas en nuestra democracia por lo que nuestros esfuerzos irán encaminados a reducirla.

    2. Sí a un empleo de calidad y con derechos. El desempleo sigue siendo la primera preocupación de los españoles. Además, la reforma laboral del PP ha sumado una preocupación más: tener un puesto de trabajo ya no garantiza la posibilidad de desarrollar una vida digna. Y las consecuencias de esta situación no se limitan a la vida de quienes trabajan. Inciden en los ingresos públicos, en la Seguridad Social, en la sostenibilidad del sistema de pensiones, en el mantenimiento de los servicios públicos…

    3. Sí a las instituciones independientes. La democracia es equilibrio de poderes. Y exige serlo y parecerlo. Hoy, los ciudadanos comprueban que las instituciones vuelven la espalda a la solución de sus necesidades vitales urgentes. La democracia necesita regenerarse para volver a ser útil a la ciudadanía y también a la convivencia colectiva. Es hora de poner punto final a las formas de colonización de las instituciones por parte de los partidos políticos.

    4. Sí a la lucha contra la violencia de género. La violencia de género es una realidad dolorosa y lacerante siendo el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Una violencia y una desigualdad que se ha cobrado la vida de 800 mujeres en los últimos 13 años y ha dejado decenas de niños huérfanos o asesinados. Por ello, aumentaremos el presupuesto de prevención y atención a las víctimas, crearemos el acompañamiento judicial a las víctimas y potenciaremos la coordinación entre administraciones para combatir esta lacra.

    5. Sí a la reforma federal de la Constitución. La Constitución Española nos ha proporcionado los mejores años de nuestra historia, garantizando la libertad de los ciudadanos y la consagración de sus derechos fundamentales, así como en el reconocimiento de las nacionalidades y regiones que integran España. Es necesaria una reforma para reactivar la identificación de los ciudadanos con la Constitución, modernizar el funcionamiento de nuestras instituciones, garantizar los derechos sociales y mejorar el funcionamiento de nuestro modelo de Estado.

    6. Sí a una Europa social, democrática y solidaria. Somos Europa, un proyecto inacabado y en permanente evolución. Tenemos motivos para sentirnos satisfechos del importante papel de España y de la socialdemocracia en la construcción europea. Pero hoy, Europa da síntomas inquietantes de agotamiento. Los socialistas trabajaremos para que Europa retome su modelo de cohesión social así como sus principios fundacionales de solidaridad y defensa de los Derechos Humanos.

  • Investiduras fallidas

    Una gran parte de los ciudadanos españoles lo intuían desde el principio. Dado el resultado electoral del 20 D y la composición parlamentaria salida de las mismas, concretar acuerdos entre las diferentes fuerzas políticas para llegar a investir a un presidente, y no digo para formar gobierno, iba a ser muy difícil. Las dos votaciones de investidura pusieron de manifiesto varias visiones encontradas, algunas irreconciliables, otras incomprensiblemente surrealistas y peligrosas, pero lo cierto es que las dos fueron fallidas.

    En plena campaña electoral del 26J, y después de una precampaña muy crispada, las condiciones que se pueden vaticinar para un acuerdo no son las mejores, para volver de nuevo a la mesa de negociación y conseguir un cambio de progreso.

    El previsible resultado electoral no da mucha esperanza a un cambio de actitud en las fuerzas políticas que tendrán en sus manos que haya una salida realista, una posibilidad de investidura y la formación de un gobierno de cambio que refleje la diversidad de colores ideológicos. Los españoles pueden dejar un tablero electoral muy parecido al existente en la actualidad, con planteamientos políticos similares pero con algunos cambios más realistas en los programas de algunos partidos. A poco que se esfuercen en buscar los puntos de encuentro entre las izquierdas más unidas, el centro izquierda y el centro derecha más proclive a un gobierno de cambio, dejarán de gobernar los responsables de la desastrosa política aplicada en estos cuatro años de gobierno del PP.

    Después de las fallidas investiduras y la convocatoria de nuevas elecciones, la pregunta que millones de españoles se hacen es: ¿habrán aprendido algo los partidos políticos interesados en el cambio de progreso, después de vivir el fracaso? ¿Habrán sacado algunas lecciones positivas al ver el continuo empeoramiento y la degradación, de la vida política española. Visto el debate a cuatro del 13 de junio creo que no.

    Cuatro años de legislatura perversa,  dirigida a debilitar (por un gobierno de derecha) la democracia y desmantelar una gran parte de los derechos adquiridos en estos 36 años por la ciudadanía española, así como el desmantelamiento de sectores claves para la vida de la ciudadanía, no han sido tenidos en cuenta por las fuerzas políticas que representan el cambio, debiendo reconocer que lo importante, no son los intereses partidistas, sino los de la ciudadanía, la que tanto se defiende en los programas de cada partido.

    ¿Donde están los reflejos y capacidad política, así como una visión realista de la situación política que vive España en la actualidad? ¿Y se tiene en cuenta la correlación de fuerzas en presencia, tanto, en nuestro país como en la UE, para no plasmar un mínimo acuerdo entre las izquierdas y el centro derecha, que es lo que corresponde a este momento político que vive España? Y es que las encuestas reflejan el mismo resultado del 20D.

    El enfrentamiento ideológico ha primado sobre el político, sin tener en cuenta el equilibrio de fuerzas entre las izquierdas, el centro derecha y la derecha, prácticamente igualado, lo cual requería una visión mucho más amplia y realista de las fuerzas que desean un cambio real, de ahí la posibilidad de que una salida política al retroceso de estos años sea terminar con el muro infranqueable de una derecha que tortura a una gran parte de españoles con el desempleo y la exclusión social, y que en el debate del 13 de junio lo ha puesto de manifiesto cuando el Presidente en funciones, Mariano Rajoy, sigue dispuesto a seguir recortando si sigue gobernando.

    El 26J, celebramos elecciones por segunda vez en seis meses. En democracia uno de sus atributos más importantes y más hermoso es ir a votar, participar, es nuestra obligación, así fortalecemos la democracia y ejercemos uno de nuestro derechos más sagrados votando a nuestros representantes. Todas las veces que hemos ido a votar han sido muy importantes pero, esta lo es mucho más, nos jugamos mucho más los perdedores, que los que se han beneficiado de estos cuatro años de gobierno del PP.

  • El voto expatriado

    Imaginemos por un momento que debido a la crisis hemos tenido que emigrar y ahora residimos en cualquier otro país del mundo, ya sea de manera temporal o no. Imaginemos que hay elecciones en España y queremos participar como cualquier otra persona, aunque cientos o miles de kilómetros nos separen de la urna en la que debemos depositar el voto. Ahora imaginemos que una gran marea burocrática llena de documentación, plazos y cartas nos arrolla y nos hace imposible ejercer nuestro derecho al voto. Esto mismo es lo que les ocurre a millones de españoles que viven fuera de nuestro país.

    Como se suele decir en estos casos, se vuelve a poner en marcha la maquinaria electoral y con ella se repiten los problemas que tuvimos hace apenas unos meses. La mayoría de nosotros y nosotras no tendrá más que acercarse a su colegio electoral, mostrar su DNI e introducir un sobre en cada urna. Sin embargo, algo a priori tan sencillo se vuelve una auténtica odisea para los españoles y españolas residentes en el extranjero. Para empezar, si quieren votar deberán recurrir a lo que se conoce como “voto rogado”. Se llama así porque el voto nace de un “ruego”, es decir, de una solicitud administrativa que suele ser complicada de llevar a cabo. Lo primero que debes tener en cuenta si resides en el extranjero y deseas votar es que debes estar inscrito en el consulado. Si no has ido a inscribirte antes, puedes volver a España a votar o acudir a la oficina diplomática correspondiente a inscribirte. Una vez superado este trámite, debes aparecer en uno de estos dos registros: el Censo de Extranjeros Residentes Ausentes o el de Españoles Residentes Temporalmente Ausentes. Si tu nombre aparece en el primero lo tienes un poco más fácil, ya que una vez hecho el ruego podrás votar por correo o acudir al consulado a depositar tu papeleta. Si por el contrario apareces en el segundo, tendrás algún obstáculo más: tendrás que acudir presencialmente al consulado para iniciar todos los trámites. Aquí reside parte del problema: ¿qué pasa si el consulado al que debes acudir está a más de 1.000 kilómetros de tu casa? Para personas que viven en países como EE.UU, Canadá, Australia o Rusia esto supone obligatoriamente coger un avión, con el gasto que eso conlleva, para pedir el voto. Pero además, la cosa se complica si solamente disponen de 7 días para realizar esta parte del proceso.

    Pero esto no acaba aquí: una vez rogado el voto las papeletas de los diferentes partidos deberían llegar por correo ordinario, aunque en la gran mayoría de los casos esta carta se pierde por el camino.

    Resumiendo: plazos muy cortos para trámites farragosos y papeletas que nunca llegan impiden a cientos de miles de españoles y españolas ejercer un derecho fundamental como es el derecho al voto. Y lo peor es que no se trata de gente que está fuera de España por placer. No están de vacaciones. Han ido a buscar en otro país lo que aquí no han encontrado. Muchas de esas personas no se han ido de forma definitiva, si no que están deseando volver. Es decir, no quieren romper los lazos que les unen a España y muchos de ellos quieren seguir participando desde el extranjero en nuestra vida política y democrática. Por eso no podemos expulsarles del sistema.

    Desde Juventudes Socialistas de Dos Hermanas queremos incidir nuevamente en la necesidad de eliminar todas estas trabas absurdas. Hace unos meses menos del 10% de los residentes en el extranjero consiguió votar. Muchos otros, aunque rogaron su voto, no consiguieron finalizar el proceso. En las próximas elecciones, inevitablemente, sucederá lo mismo. El voto rogado debe eliminarse lo antes posible de nuestra Ley Electoral, porque el voto es un derecho fundamental que debe protegerse por encima de todo y no algo que debamos rogar para que nos sea concedido.

  • El voto expatriado

    Imaginemos por un momento que debido a la crisis hemos tenido que emigrar y ahora residimos en cualquier otro país del mundo, ya sea de manera temporal o no. Imaginemos que hay elecciones en España y queremos participar como cualquier otra persona, aunque cientos o miles de kilómetros nos separen de la urna en la que debemos depositar el voto. Ahora imaginemos que una gran marea burocrática llena de documentación, plazos y cartas nos arrolla y nos hace imposible ejercer nuestro derecho al voto. Esto mismo es lo que les ocurre a millones de españoles que viven fuera de nuestro país.

    Como se suele decir en estos casos, se vuelve a poner en marcha la maquinaria electoral y con ella se repiten los problemas que tuvimos hace apenas unos meses. La mayoría de nosotros y nosotras no tendrá más que acercarse a su colegio electoral, mostrar su DNI e introducir un sobre en cada urna. Sin embargo, algo a priori tan sencillo se vuelve una auténtica odisea para los españoles y españolas residentes en el extranjero. Para empezar, si quieren votar deberán recurrir a lo que se conoce como “voto rogado”. Se llama así porque el voto nace de un “ruego”, es decir, de una solicitud administrativa que suele ser complicada de llevar a cabo. Lo primero que debes tener en cuenta si resides en el extranjero y deseas votar es que debes estar inscrito en el consulado. Si no has ido a inscribirte antes, puedes volver a España a votar o acudir a la oficina diplomática correspondiente a inscribirte. Una vez superado este trámite, debes aparecer en uno de estos dos registros: el Censo de Extranjeros Residentes Ausentes o el de Españoles Residentes Temporalmente Ausentes. Si tu nombre aparece en el primero lo tienes un poco más fácil, ya que una vez hecho el ruego podrás votar por correo o acudir al consulado a depositar tu papeleta. Si por el contrario apareces en el segundo, tendrás algún obstáculo más: tendrás que acudir presencialmente al consulado para iniciar todos los trámites. Aquí reside parte del problema: ¿qué pasa si el consulado al que debes acudir está a más de 1.000 kilómetros de tu casa? Para personas que viven en países como EE.UU, Canadá, Australia o Rusia esto supone obligatoriamente coger un avión, con el gasto que eso conlleva, para pedir el voto. Pero además, la cosa se complica si solamente disponen de 7 días para realizar esta parte del proceso.

    Pero esto no acaba aquí: una vez rogado el voto las papeletas de los diferentes partidos deberían llegar por correo ordinario, aunque en la gran mayoría de los casos esta carta se pierde por el camino.

    Resumiendo: plazos muy cortos para trámites farragosos y papeletas que nunca llegan impiden a cientos de miles de españoles y españolas ejercer un derecho fundamental como es el derecho al voto. Y lo peor es que no se trata de gente que está fuera de España por placer. No están de vacaciones. Han ido a buscar en otro país lo que aquí no han encontrado. Muchas de esas personas no se han ido de forma definitiva, si no que están deseando volver. Es decir, no quieren romper los lazos que les unen a España y muchos de ellos quieren seguir participando desde el extranjero en nuestra vida política y democrática. Por eso no podemos expulsarles del sistema.

    Desde Juventudes Socialistas de Dos Hermanas queremos incidir nuevamente en la necesidad de eliminar todas estas trabas absurdas. Hace unos meses menos del 10% de los residentes en el extranjero consiguió votar. Muchos otros, aunque rogaron su voto, no consiguieron finalizar el proceso. En las próximas elecciones, inevitablemente, sucederá lo mismo. El voto rogado debe eliminarse lo antes posible de nuestra Ley Electoral, porque el voto es un derecho fundamental que debe protegerse por encima de todo y no algo que debamos rogar para que nos sea concedido.

  • En Especímenes playeros

    El gordo, el guapo, la tía buena, el cachas, la canija, la metía en carnes, el tieso, la fea pero potable, el señor con la chica joven; todos se exhiben con altanería en la playa.

    El sol quema, ¡protección! ¡protección!

    – Ya llevo. Siempre que vengo a la playa por si surge algo la traigo puesta.

    El gordo encoje la barriguita. El guapo mira al infinito. La tía buena se alisa el pelo con movimientos estudiados. El cachas anda como robot. La canija come bocadillos de lechuga. La metía en carnes se mueve con aires de princesa. El tieso con un botellín en la mano levanta el periscopio para el sableo. La fea pero potable lo da todo por perdido. Al señor con la chica joven se le nota las ansías, ¡protección! ¡protección!

    El miedo es para el espíritu tan saludable como el baño para el cuerpo.
    Maksim Gorki