Categoría: Cartas a la redacción

  • Yo maté a mi hija

    Soy machista. Fui criado así. Crecí, me casé y tuve una hija. Siempre sometí a mi mujer, algo que me parecía completamente natural. Al fin y al cabo, el machismo es tan estructural que se naturaliza.

    Usaba adjetivos como incompetente, idiota, estúpida, para criticar muchas de sus palabras y posturas, y así disminuirla, empequeñecerla. Nunca la agredí físicamente, pero ejercía violencia psicológica.

    Mi hija fue criada en ese ambiente.

    Me reía de los chistes que humillan o descalifican a las mujeres, y los reproducía. Cuando alguna se ofendía y protestaba le preguntaba si no tenía sentido del humor, era sólo un chiste, una broma. Aparte de eso, siempre fui muy moralista, especialmente cuando veía mujeres con ropas muy cortas.

    Muchas veces dije que estaban pidiendo ser violadas. Recuerdo que una vez me contaron sobre un caso de violación de una chica ‘moderna’ del barrio donde vivo, y cuestioné si se trataba realmente de una violación. Al fin y al cabo, ella abusaba, lo pedía ¿no? Mi hija escuchaba todo eso.

    Defendía que hombres y mujeres son muy diferentes y por eso sus derechos no podían ser iguales.

    Reproducía las falacias de que el hombre es más racional y la mujer más sentimental, que tener muchas mujeres en un mismo lugar de trabajo no da resultado, que la mujer habla demasiado, que le gustan los chismes, que los hombres son más competentes para gerenciar negocios, que hay mujeres a las que les gusta que les peguen, que los niños mal educados lo son por culpa de la madre, etc.

    Mi hija aprendió todo eso.

    Una vez, un vecino agredió físicamente a su mujer. Mi esposa y mi hija hablaron de llamar a la Policía, pero lo impedí. Dije que “en pelea de marido y mujer no se mete cuchara”. ¿Quién sabe lo que ella hizo para hacerle perder a él la cabeza? Mi hija incorporó esa idea.

    Deshumanizaba la figura femenina. A las mujeres más independientes y despegadas de esas reglas morales que yo defendía, las llamaba vacas, yeguas, cerdas.

    Decía que el feminismo era cosa de mujeres «mal atendidas», feas, desequilibradas, desubicadas.

    Me ofendía cuando alguien me llamaba machista, y decía, “ni machismo ni feminismo, nada de ismos”. Mi hija llegó a reproducir algunas de mis expresiones.

    Recuerdo cuando ella me lo presentó. Estaban empezando a salir. Una vez la oí conversando con una amiga y le contaba que a veces era un poco grosero, pero los hombres son así, ¿verdad? Yo era su referencia.
    En otra ocasión hablaba con una prima sobre cómo lo encontró con otra, pero él se disculpó y dijo que era sólo un desliz, que la amaba.
    Recordó que unos años antes, su madre había descubierto algunas aventuras mías, y que eso era, al fin y al cabo, cosa de hombres.

    Él me caía bien. Era un muchacho simpático y trabajador. Reía mucho de los chistes sobre mujeres que le contaba, y hasta aportó algunos nuevos que ampliaron mi repertorio.

    Se casaron. Con mi bendición. Una vez ella se quejó con la madre de que él era muy celoso y posesivo, que la agobiaba.

    Me metí en la conversación y dije que él era el hombre de la casa y que ella tenía que respetarlo, y que los celos eran señal de amor.

    Ella estuvo de acuerdo. Noté que algunas veces hablaba con ella de manera agresiva. Lo llamé para tener una charla. Me pidió disculpas y dijo que procuraría controlarse “pero que la mujer habla demasiado y sabes cómo es eso, a veces hace que uno se ponga nervioso”. Terminé concordando con él.

    Hace poco ella llegó a casa con un hematoma en un ojo, el rostro hinchado y marcas en los brazos. Le pregunté sobre eso y contestó que se había caído por las escaleras, pero que estaba bien, que no hacía falta que me preocupara. Le pregunté si todo iba bien con su marido y me dijo que sí, que él la amaba.

    Ayer recibí una llamada de la Policía. Supe que mi hija estaba muerta. Su compañero la había tirado del balcón desde un décimo piso. O la había apuñalado, o estrangulado, o golpeado hasta la muerte durante una pelea conyugal.

    Los vecinos oyeron sus gritos pidiendo socorro, pero nadie intervino ni llamó a la Policía. Al fin y al cabo, en pelea de marido y mujer no se mete cuchara.

    Yo caí, o fui apuñalado, o estrangulado junto con mi hija. Ahora yazgo en este suelo frío. La caída, o el tiro, o el estrangulamiento, o los golpes, o la puñalada que destrozó mi alma, agudizó mis sentidos.

    Puedo ver, oír. Veo ahora con una claridad y lucidez que me lastiman: el machismo, que siempre naturalicé y reproduje, oprime, hiere, mata. Oigo el grito de los feminismos. Es un grito de dolor. Es un grito ancestral. Es un grito por igualdad de derechos y oportunidades. Es un grito por respeto. Es un grito por la vida. Es el grito de mi hija. Es el grito de tu hija.

    Es tarde para mí. Es tarde para ella. Maté a mi hija. En cada acto machista maté a mi hija. Maté también otras hijas, hermanas, madres. Defender y reproducir el machismo es mancharse las manos con sangre. Tú puedes aún salvar a tu hija, hermana, madre y tantas otras mujeres.

  • Agradecimiento

    Desde la Junta Directiva de Fenaco, se quiere agradece públicamente la colaboración en el Acto de Inauguración del Encendido Navideño a la Policía Local, Cuerpo de Policía Nacional, empleados públicos del Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas, Protección Civil de Dos Hermanas, al Coro del CEIP Valme Coronada, Coro de la Escuela de Música Ntra. Señora de la Compasión, Escolanía de la Asociación Musical Regina Coeli de Dos Hermanas, Coro Alegría Nazarena, Banda Municipal Santa Ana y a todos los medios de comunicación que estuvieron presentes, por su compromiso con la Federación y magnífica colaboración prestada en el acto.

  • Un poco de urbanismo

    Sé que este tema está manío de tanto hablarlo y que no soy la primera que se queja en este medio, pero es que por mucho que digamos no sirve para nada.

    Salgo a trabajar muy tempranito, casi de noche, y tengo que ir a buscar el coche esquivando las caquitas de los perritos que tienen la mala suerte de tener unos dueños/as muy guarros/as. Sí, sé que la palabra es fuerte pero es que estos señores y señoras no se merecen otro calificativo.

    La otra mañana, el ejercicio de sorteo no se me dio muy bien y terminé pisando una muy hermosa, ¡menudo inicio de día! Que puede ser que dé suerte pero yo y todos mis compañeros estuvimos todo el día acordándonos del señor o señora guarro/a.

  • El mito de la caverna andaluza

    Esto solo es una alegoría de la sociedad y cultura andaluza. Nuestra propia verdad, y lo que han proyectado de nosotros hacia el exterior. Una contraposición entre la realidad y el conocimiento es la única forma de acceder a la realidad inteligible.

    El mundo sensible y el de la razón: Desde el siglo diecinueve, Andalucía ha llevado una pesada carga sobre su idiosincrasia, tanto en su conjunto como territorio y pueblo, como sus habitantes a nivel individual. Quienes nos han visitado y convivido con nosotros descubrieron la farsa.

    Prisioneros de las sombras irreales: Durante todo el siglo veinte se nos utilizó como la parte típica de este país, colgándonos tópicos folclóricos y humorísticos de una cultura embarrada de banalidades. Muchos de nosotros fuimos también prisioneros por no ver la verdad.

    La interpretación: Incluso se llegó a exportar esta imagen de cháchara y pandereta como seña de identidad de lo que era España; en realidad negra, llena de calamidades y pobreza, e impunemente amordazada para la libertad.

    Dimensión atropológica: Los católicos y los fascistas impusieron el subdesarrollo como norma social, lo que arrastró a millones de andaluces a buscar una vida digna a través de la emigración hacia Cataluña o el País Vasco; curiosamente donde se llevaban el mineral extraído en las minas de Huelva y Jaén.

    El prisionero que escapó debe guiar al resto: Una injusticia más cometida contra este territorio: el relego del desarrollo industrial, nos arrojó a la servidumbre de señoritos terratenientes con las manos manchadas de sangre. Los que escaparon, descubrieron que el mundo real era diferente, y volvieron contando la verdad a los encadenados.

    Realidad humana: Sobrevivir con dignidad, con el fruto de tu trabajo tiene precio: el desarraigo, el alejamiento de tu tierra, de tu pasado y de tu vida presente. Sufrir de soledad y nostalgia infinita.

    El sol la idea del bien: El conocimiento de sí mismo, es la herramienta fundamental para poder prosperar con los propios recursos. Reivindicar nuestra verdadera identidad como cultura ancestral, y nuestra capacidad para la tolerancia y convivencia.

    La pluralidad del pensamiento: Como reflejo del mundo exterior. Que te libera de las cadenas mentales que confunden la realidad, esa que artificialmente nos han creado para impedir que tomemos conciencia como pueblo fuerte y poderoso. Únicamente de esta forma, lograremos la auténtica liberación moral e intelectual.

    El cuerpo humano es carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos, los caballos.
    Platón, 428 antes de Cristo

  • ¿Qué valor tiene la integridad de una persona?

    A veces uno no se plantea esta pregunta. No se da cuenta de que hay que medir las palabras, que lo que a una persona pueda atraerle el interés, a otra le destroza su integridad.

    Y es que aunque parezca algo irrelevante, común, desensibilizado, un simple rumor, una burla, una fama intencionada puede cobrarse un precio muy alto.

    No se es consciente de lo que piensa la persona que está en la diana, ni lo que supone la difusión, ni de la difamación de la historia que toca ese día.
    Cuando somos meros personajes secundarios, espectadores…el cuento se narra desde otro plano, sin pensar en cómo se siente el protagonista de ese cuento en el que nunca se quiso ver inmerso.

    Y es por ello que hay que tomar conciencia, en la información que cae en nuestras manos, en no adueñarse de historias que no forman parte de nuestra piel, en no difundir ni seguir contando historias que no nos pertenecen.

    ¿Cuánto vale tu integridad? Piénsalo antes de contribuir con el bullying, pues los protagonistas se ven atrapados en una novela que no te gustaría vivir…

  • Salir de la sombra

    El mes de noviembre las personas con epilepsia nos vestimos de morado. Perfiles en redes sociales, lazos y todo tipo de detalles que hagan que la sociedad tome conciencia sobre la enfermedad.

    En España existen alrededor de 700.000 personas y cada año se diagnostican entre 10.000/20.000 nuevos casos (un nuevo caso cada dos horas) asociados a diferentes patologías como pueden ser ictus, síndromes, tumores, etc.

    Desde la Asociación Nacional de Personas con Epilepsia-ANPE trabajamos para hacer visible la epilepsia y crear conciencia para erradicar los falsos mitos que aún persisten en la sociedad, tales como que es una enfermedad mental o que es contagiosa. A través de la formación y la información queremos que la sociedad entienda que las personas con epilepsia en un 80% pueden hacer una vida normal, trabajar, estudiar, etc., pero también existe un 20% de personas que su epilepsia es más difícil de controlar por estar asociada a síndromes o patologías más graves, lo cual hace que sean dependientes de un cuidador/a que por regla general es la figura materna.

    Gracias a la colaboración del Ibarburu C.F y al esfuerzo de Rocío, madre de un niño con epilepsia que juega en el equipo de fútbol, se realizó hace unos meses el I Torneo de Fútbol por la Epilepsia y ahora durante todo el mes de noviembre, con la iniciativa del brazalete morado estamos consiguiendo nuevamente a través del deporte que los niños y adolescentes vayan conociendo y normalizando la epilepsia.

    El deporte es uno de los vehículos más importantes para llegar a los más pequeños, que serán adultos en el futuro y verán la epilepsia como una enfermedad crónica más.

    Esperamos que con la colaboración de todos y cada uno de nosotros aportando un pequeño granito de arena consigamos #SalirdelaSombra porque la epilepsia no es cosa sólo de quien la padece, sino que toda la sociedad debe estar informada y formada y ser consciente de que en algún momento de su vida o de alguien cercano puede aparecer.

  • La Marcha Rosa

    La Junta Local de Dos Hermanas de la Asociación Española Contra el Cáncer, les está muy agradecida por sus servicios y se siente muy orgullosa de poder contar, un año más, con ustedes y por su implicación en la realización de la marcha.

    Salimos desde la Plaza del Arenal de nuestra ciudad, aproximadamente unas 1.200 personas, a las cuales les agradecemos su colaboración y comportamiento durante el recorrido.

    Después de haber estado consultando, decidimos llevar una charanga, debido a que el día está dedicado a todas las personas de Dos Hermanas y muy especialmente a las afectadas y sus familiares. La charanga hizo olvidar por un buen rato su enfermedad y se sintieron arropados por todos nosotros.

    Estamos muy contentos porque creemos que ha sido todo un éxito, tanto por los comentarios que hemos recibido como por lo que vimos nosotros mismos

    A la Hermandad de Ntra. Sra. de Valme le agradecemos de todo corazón el apoyo que siempre recibimos en nuestra asociación. A la Policía Local, que nos apoya y ayuda en todos los actos organizados y a la que pudimos entregar una placa de agradecimiento por su labor.

    También nuestro agradecimiento al ballet flamenco y de zumba de Conchi Montero, al igual que al ballet flamenco de Conchi Rando.

    Nuestro agradecimiento también a Protección Civil, P.D. Rociera, C.D. Cantely, Real Betis Balompié, Sevilla Fútbol Club. A Jesús Navas, a Mauri Motor, Antonio Alex y a su esposa.

    A la prensa de Dos Hermanas y a todas las personas y redes sociales que han colaborado con nosotros. También al Club Motero Los Turbantes y a DH Radio y Cadena Factoría Televisión.

  • Declaración vigésimo noveno Feminario Córdoba-Octubre 2018

    “El Derecho de los ciudadanos de los Estados Unidos al voto no será denegado ni limitado por los Estados Unidos, ni por ningún Estado en razón del sexo”.

    Este fragmento forma parte de la famosa enmienda Susan Brownell Anthony. Lleva su nombre debido a que la presentó año tras año desde 1872 hasta conseguirlo en 1920.

    Nos unimos a la declaración del vigésimo noveno Feminario Córdoba 2018. Continuarán y continuaremos las mismas reivindicaciones año tras año, a modo de la Declaración Susan Brownell Anthony. Por ello la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres y esta concentración, levantamos la voz para la construcción de un mundo en el que las mujeres no abandonemos nuestra militancia feminista por estar cansadas de estar cansadas.

    Cansadas del ninguneo, del desprecio y de la mofa con la que se nos trata por el hecho de ser mujeres.

    Desde aquí nos sumamos a las siguientes declaraciones de PALEM:

    1. La necesidad de la paridad en todos los ámbitos sociales, políticos, económicos, culturales, científicos, religiosos…
    2. El derecho a poder pasear a cualquier hora del día o de la noche por donde queramos y vestidas como nos plazca, sin tener miedo a ser violadas.
    3. La vida de las mujeres tiene que ser valorada igual que la de los varones y por tanto la violencia contra las mujeres, sus hijas e hijos y los asesinatos machistas tienen que considerarse con la misma fuerza que se considera al terrorismo político, puesto que las cifras de mujeres, niñas y niños asesinadas y asesinados indican sobradamente que hablamos de una Cuestión de Estado.
    4. Las mujeres estamos sobradas de razones para no dar cumplimiento al mandato patriarcal.
    5. Razones como:
    • La explotación laboral de las mujeres, que aún no cobramos la misma pensión ni el mismo salario que nuestros compañeros varones con la misma categoría profesional.
    • El 86% de los contratos laborales a tiempo parcial tienen nombre de mujeres.
    • El cuidado de personas mayores, enfermas e infancia los soportan las mujeres, en muchos casos solicitando la excedencia de su puesto de trabajo aun a riesgo de perderlo, esto en el mejor de los casos, porque la mayoría de las mujeres tienen contratos precarios en los que la única opción que les queda para hacer de cuidadoras es renunciar al empleo o reducir su jornada.
    • Las trabajadoras del hogar aún están fuera del Régimen General de la Seguridad Social, trabajando por 500€ mensuales de lunes a sábado de 8:00 h. a 15:00 h. A quien dude de esta realidad de cientos de miles de mujeres en este país, le invitamos a que suba en cualquier autobús de cualquier barrio marginal en cualquier ciudad a las 8 de la mañana. O a las 3 de la tarde.
    • Los miles de casos de mujeres que comienzan a sufrir violencia a raíz de sus separaciones. Violencia a través del maltrato de los padres a sus hijas e hijos. Violencia económica al no recibir la pensión mínima para dar de comer a sus criaturas y ni hablar de cubrir otras necesidades. Violencia cuando los padres que jamás han ejercido como tales, piden la custodia compartida para no pasar la mantención alimenticia, para hacer daño… y las juezas y los jueces lo conceden.
    • Que el sistema patriarcal obligue a las mujeres a enfrentarse solas al sistema y a los padres de sus criaturas, cuando es el Estado el que debería ocuparse de que las niñas y niños estén en condiciones adecuadas y exigir responsabilidades a sus madres y padres.
    • Los cientos de miles de personas que se quedan en las orillas del Mediterráneo cuando vienen huyendo de guerras, de pobreza, de violencia…
    • Las mujeres son utilizadas como armas de guerra.
    • Las niñas y los niños son vendidos, compradas y comprados, prostituidas y prostituidos.
    • Se sigue considerando que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo y sigue siendo alegal en lugar de abolirla.
    • Se permite el alquiler de mujeres para preñarlas, después comprar sus bebés como si de un producto se tratara, sin tener en cuenta que hablamos de vidas humanas. “Compras con derecho a devolución en caso que el bebé nazca con una discapacidad”. Todo esto amparado por un vacío legal que sirve como subterfugio para el alquiler y la compra de seres humanos.
    • La Real Academia de la Lengua Española se sigue permitiendo excluir a más de la mitad de la población que somos las mujeres, además de insultar sin miramiento ni razón a las feministas.
    • Las ONGs de mujeres, habiendo conseguido que se produzcan los mayores cambios sociales y políticos del siglo XX y XXI, aún no están reconocidas en la Constitución Española ni a ningún efecto con la categoría de Agentes Sociales como lo están otros agentes liderados en su mayoría por varones.
      La 4ª Ola del Feminismo se conceptualiza en Declaración vigésimo noveno Feminario 2018, teniendo en cuenta las reivindicaciones que venimos haciendo desde el Feminismo hace siglos y que no dejaremos de hacerlas hasta no ser conseguidas.
    1. Abolición de la prostitución.
    2. Prohibición del alquiler de las mujeres para ser preñadas y comprar sus bebés.
    3. Consideración de los asesinatos de mujeres, sus hijas e hijos como una Cuestión de Estado.
    4. Igualdad salarial, de pensiones y condiciones laborales para mujeres y varones.
    5. Paridad en todos los espacios sociales.
    6. Consideración de las ONGs de Mujeres Feministas como Agentes Sociales en todos sus efectos.
    7. Perdida de la Patria Potestad de padres maltratadores y asesinos.
    8. Que el estado sea directamente el que se ocupe de los impagos de pensiones alimenticias y el incumplimiento de los regímenes de visitas, evitando el maltrato hacia las madres y las hijas e hijos de estas.
    9. Que las familias monoparentales tengan la consideración necesaria para no estar abocadas a la pobreza y la exclusión.
    10. Que la Teoría Política Feminista sea tenida en cuenta para diseñar todas las políticas existentes, haciendo realidad la transversalidad de la que tanto se habla estos últimos años.
      Las 10 reivindicaciones de la Declaración del vigésimo noveno Feminario 2018 “Conceptualicemos la 4ª Ola del Feminismo” de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, a la cual nos unimos, se cierran en dos:
      Reconocerás y asumirás la historia de la teoría y la acción de las ancestras feministas y no pararás hasta haberlas conseguido.

  • La cultura de la muerte

    Con la macabra noticia que nos encontramos el pasado 28 de septiembre, día que llegaron a cometer dos crímenes: en Torrox un hombre ha matado a una mujer, y en Chiclana una mujer ha matado a un hombre. Ante este horror no hay más remedio que gritar un: ¡Basta ya! Y a reglón seguido preguntarse ¿A dónde vamos?

    ¿Qué clase de valores de cultura y educación predominan en esta sociedad? No deja de ser un horror que, casi siempre la primera noticia de los medios sea la de: “una mujer ha sido asesinada” (ocurriendo casi siempre en el entorno familiar), y a reglón seguido escuchar el macabro: “esta víctima hace el número tal…” Esta cámara de horrores, en muchos casos se amplía a los propios hijos. No me extraña que algunos autores de estos crímenes lleguen al suicidio, pues ¿Cómo pueden vivir las personas que llegan incluso a matar a sus propios hijos? ¡Ni aún las bestias llegan a tales horrores!

    ¿No estaremos cruzando los umbrales de una cultura de la muerte? ¿Qué es lo que está ocurriendo en esta sociedad? ¡Que vive a espaldas de Dios! Han renunciado a la cultura y la educación de los valores cristianos, se encuentra abocada en un progreso que, está desembocando en una cultura de la muerte, pues, si hay que admitir que, los hechos luctuosos, por desgracia siempre han ocurrido, con más fuerza hay que afirmar que, nunca como hoy, ocurren tanta cadena de crímenes, ¡Tantos asesinatos de mujeres! Algunas incluso con sus hijos, y por todo ello no tenemos más que gritar de nuevo a pleno pulmón: ¡Algo está fallando!

    Pues estos horribles crímenes, a pesar de todos los medios que las autoridades ponen, se siguen cometiendo casi a diario ¡Algo está fallando cuando esta sangría en vez de remitir, no cesa de crecer!
    Y lo que falla es el Amor (en mayúscula), sí, ¡Lo que falta es Amor! Y dice la Biblia que: “El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es Amor” (1Jn 4:8) luego, para llenarnos de ese Amor tenemos que ir a cargar las “pilas” al Corazón de Jesús, y estoy seguro de que, no quedaremos defraudados, pues este corazón está rebosante de solo Amor, ahí no encontramos, ni odio, ni rencor, ni venganza, ni maldad, ni nada que sea contrario a la caridad. Y es que la medida del amor solamente se puede atisbar por la capacidad de sufrimiento. Estas enseñanzas de tanta capacidad y pureza, son el verdadero antídoto contra la “cultura de la muerte”.

    Cuando un matrimonio, una pareja, se vea abocada en una crisis, hay que tratarlos con mucha caridad cristiana, buscando siempre lo positivo, es decir, hacerles ver las ventajas de su “unión”, colocando siempre el interés de sus hijos por encima de todo egoísmo. Estoy seguro de que, con esta actitud muchas situaciones se podrían arreglar, devolviéndoles así a muchas parejas una paz de conciencia que nadie jamás se la podrá robar.
    Haciéndoles ver que, las crisis hay que aprovecharlas para crecer, tratando de sacar los mejores frutos que puedan redundar en su propia estabilidad matrimonial. Lo que ocurre es que, los pregoneros de la nueva cultura en vez de “unir”, se dedican a “separar”, a fragmentar, a dividir, sin importarle el dramático fin a que puedan llegar. Quien ha retratado bien esta locura social es el sociólogo y filósofo Bauman, él dice que, vivimos en una “sociedad que propugna la fragmentación, una sociedad líquida, todo se “diluye”, nada perdura, una sociedad de “usar y tirar”…

    La fragmentación es obra del demonio, que, trata siempre de dividir a las personas, a las parejas (creándoles sentimientos contrapuestos) y así “fragmentarlos”, es decir, enfrentarlos, llevándolos a la ruptura después del “usar y tirar”, como si fueran objetos inservibles: ¡Ya no me interesas! Este es “el espíritu de iniquidad que está en acción” (2Tes1:7).

    Estoy convencido de que, la “cultura de la muerte” con toda su saga de crímenes casi diarios (que no cesan) es obra de ese “Misterio de iniquidad” que nos habla la Biblia, cuyo fruto es la fragmentación social que denuncia Bauman, que es una lucha de “todos contra todos”.

    La única receta que existe para la cura de todos estos males la hallamos en la conversión a Cristo, retornando a la Iglesia y a la recepción de los Sacramentos. Rezo un Padrenuestro por todas las víctimas de la “cultura de la muerte”.

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  • La vida inventada

    Cuando se miraba al espejo encontraba arrugas nuevas, ver fotografías del pasado le daba nostalgia. Hacía años que su vida estaba vacía, sin aspiraciones y horizontes, vivir se había convertido en un ejercicio de actos puramente primitivos. Los días eran todos iguales y el tiempo comenzaba a dejar de ser el epicentro de su conducta, solo la pauta básica de cualquier animal, dormir, comer o levantarse.

    Consciente de su cutre realidad, construyó una estrategia; jugar con los naipes marcados, inventarse una vida maravillosa, creerse el ombligo del mundo, guapa, interesante, ser la envidia de las amigas. Aunque llamándote Paco, calvo y con barriga prominente suele ser muy difícil…

    “Nuestra mayor gloria no está en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos”. Confucio