Etiqueta: trama

  • Una comedia ‘made in Fernández’

    1102Arturo Fernández cumplió y Carmen del Valle sorprendió

    Arturo Fernández invitó al público que abarrotó el pasado fin de semana el teatro municipal a un paseo vertiginoso por La montaña rusa. Un montaje que parecía hecho a la medida del carismático actor, quien se metió al respetable en el bolsillo desde su aparición en escena con un derroche de todos sus tics que lo han hecho famoso.

    Fernández cumplió con una buena interpretación y una sobrada maestría sobre las tablas, fiel a su papel, pero la que realmente sorprendió fue su partener, Carmen del Valle, sobre la que recayó los continuos giros y cambios de la trama, que sumergieron al público en un trepidante viaje, como si de una montaña rusa se tratase. Durante las más de dos horas de función fueron muchas las subidas y bajadas de una obra en la que hasta el final nada es lo que parecía.

     

  • El futuro es oscuro

    1501Ha tardado dos años en llegar a nuestras pantallas, algo difícilmente explicable cuando se trata de una cinta que reúne los ingredientes necesarios para triunfar en taquilla simplemente con que se sepa vender y promocionar del modo adecuado. La estética que nos presenta Gerald McMorrow, afamado director de videoclips y publicidad, en su debut en la dirección de largos, bien podría compararse a la de filmes como Dark City o V de Vendetta, una ciudad tenebrosa y de oscuros intereses políticos.

    {xtypo_code}Francia-Reino Unido, 2008. (94′)
    Título original: Franklyn
    Escrita y dirigida: Gerald McMorrow.
    Producción: Jeremy Thomas..
    Fotografía: Ben Davis.
    Música: Joby Talbot.
    Montaje: Peter Christelis.
    Intérpretes: Eva Green (Emilia Bryant / Sally), Ryan Philippe (Jonathan Preest / David Esser), Sam Riley (Milo), Bernard Hill (Peter Esser / El Individuo), Richard Coyle (Dan), Susannah York (Margareth Bryant), James Faulkner (Dr. Earlle / Pastor Bone), Stephen Walters (Wormsnakes / Wasnik), Art Malik (Tarrant).{/xtypo_code}

    La historia mezcla dos tiempos: el Londres del presente, y una ciudad futurista llamada Meanwhile. En la primera, Emilia es una artista con tendencias suicidas que utiliza para sus proyectos artísticos; Milo es un joven al que su novia acaba de abandonar y busca a su primer amor, al que no ve desde la infancia; y Peter Esser, un hombre que busca a su hijo entre los vagabundos de Londres. En la segunda, una sociedad distópica donde la religión es ley, cualquier religión (“se puede hacer una congregación siguiendo las normas de funcionamiento de una lavadora”), los clérigos son la policía y el ateísmo está penado con cárcel, Jonathan Preest es un prófugo que busca a su némesis, un líder conocido como El Individuo.

    Las dos historias tienen más en común de lo que en un principio pueda parecer, y poco a poco los engranajes van encajando, las piezas se van uniendo y se van rellenando los huecos. El guión tiene fuerza, si bien es cierto que quedan algunos flecos sueltos, algunas lagunas en la trama argumental. Algunos pueden acusarla de que su historia es poco novedosa, que ya está vista, pero en lo que Franklyn destaca es en su concepción estética, en su audacia conceptual y en la imaginación visual, eso es lo que la distingue del resto de películas. Es un drama admirable, bien interpretado (sobre todo destaca el doble y casi opuesto papel de Eva Green), con pocos estereotipos (pese a lo que muchos piensen), y que es capaz de conciliar dos ‘tradiciones’ opuestas del cine británico, las del drama realista con personajes superados por el dolor, con la fantasía gótica, extravagante y excéntrica.

    Es una película ambiciosa, bien narrada, cuesta meterse en su trama, en su historia, y hay que tener paciencia para entrar en el juego. Si se consigue entrar, Franklyn te engancha y no te suelta, a pesar de que hay algún que otro error en el argumento, líneas que no terminan de encajar, pero la estética, la historia, las interpretaciones, son más que buenas.

     

  • Ángeles contra humanos

    1901LEGIÓN

    El apocalipsis se está convirtiendo en un género más dentro de la industria debido a la ingente cantidad de películas que están surgiendo en los últimos años y que tienen la destrucción de la vida y del planeta como tema fundamental de su trama. Las causas de dicho armagedon son muy variadas: desde asteroides que llegan del espacio para asolarlo todo a su paso, a enfermedades variadas, terremotos y demás desastres naturales o climatológicos. Pero lo de esta Legión es nuevo (o al menos poco tratado).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (100′)
    Título original: Legion.
    Director: Scott Stewart.
    Producción: David Lancaster, Michel Litvak.
    Guión: Peter Schink, Scott Stewart.
    Fotografía:  John Lindley.
    Música: John Frizzell.
    Montaje:Steven Kemper.
    Intérpretes: Paul Bettany (Michael), Lucas Black (Jeep Hanson), Tyrese Gibson (Kyle Williams), Adrienne Palicki (Charlie), Kevin Durand (Gabriel), Jon Tenney (Howard Anderson), Willa Holland (Audrey Anderson), Kate Walsh (Sandra Anderson), Charles S. Dutton (Percy Walker), Dennis Quaid (Bob Hanson), Jeannette Miller (Gladys).{/xtypo_code}

    El asunto es que Dios se ha cansado de la humanidad, de su comportamiento, de su actitud, y en vez de enviar un diluvio (como hizo la anterior ocasión que le sucedió lo mismo) envía a su ejército de ángeles para acabar con un bebé que espera una camarera de un tugurio de carretera en medio de ninguna parte, y que es la única esperanza de la humanidad. Allí, en aquel lugar perdido, dejado de la mano de Dios (nunca mejor dicho) se originará una batalla campal en la que unas pocas personas tratarán de salvar al pequeño, con la ayuda del arcángel Miguel, que desobedece a su jefe ya que aún confía en la humanidad.

    El por qué es este niño en concreto y no otro el que puede salvar a la humanidad y, lo más fundamental, cómo va a hacerlo, no se explica en ningún momento. Así como por qué motivo los ángeles enviados deciden tomar los cuerpos de las personas que se encuentran en ciudades lejanas (y tener que trasladarse después a ese bar perdido) en vez de ocupar los de las personas que ya se encuentran en el restaurante en cuestión (lo que sería mucho más fácil).

    Pero claro, si esto fuera así, la historia se acabaría antes de que acabaran los créditos iniciales, y tampoco es eso, ¿no? Habrá que amortizar el presupuesto y poner cientos de coches estrellándose y explotando, miles de balas y decenas de cuerpos atravesados por ellas, y escenas y más escenas de seres de dientes afilados sedientos de sangre, que trepan por las paredes, muerden cuellos y comen carne cruda, y que supuestamente son un  ejército de ángeles celestiales…

    Legión es una mezcla de cine de terror casi sin sustos, con numerosos toques cómicos, pero que se las quiere dar de inteligente con una trama cuasi circular, que comienza con la misma frase con la que termina, pero con cambios sustanciales entre ambos puntos.

    Algunos efectos son buenos, pero el argumento es aburrido, repetitivo, y en muchos momentos absurdo (el accidente del final del filme y el resultado del mismo, por ejemplo). Legión es el ejemplo perfecto de película que se olvida con la misma facilidad con la que se ve, al encenderse las luces de la sala y salir de la misma, uno ya no recuerda lo que acaba de ver. Aunque tampoco importa lo más mínimo.

     

  • Ángeles contra humanos

    1901LEGIÓN

    El apocalipsis se está convirtiendo en un género más dentro de la industria debido a la ingente cantidad de películas que están surgiendo en los últimos años y que tienen la destrucción de la vida y del planeta como tema fundamental de su trama. Las causas de dicho armagedon son muy variadas: desde asteroides que llegan del espacio para asolarlo todo a su paso, a enfermedades variadas, terremotos y demás desastres naturales o climatológicos. Pero lo de esta Legión es nuevo (o al menos poco tratado).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (100′)
    Título original: Legion.
    Director: Scott Stewart.
    Producción: David Lancaster, Michel Litvak.
    Guión: Peter Schink, Scott Stewart.
    Fotografía:  John Lindley.
    Música: John Frizzell.
    Montaje:Steven Kemper.
    Intérpretes: Paul Bettany (Michael), Lucas Black (Jeep Hanson), Tyrese Gibson (Kyle Williams), Adrienne Palicki (Charlie), Kevin Durand (Gabriel), Jon Tenney (Howard Anderson), Willa Holland (Audrey Anderson), Kate Walsh (Sandra Anderson), Charles S. Dutton (Percy Walker), Dennis Quaid (Bob Hanson), Jeannette Miller (Gladys).{/xtypo_code}

    El asunto es que Dios se ha cansado de la humanidad, de su comportamiento, de su actitud, y en vez de enviar un diluvio (como hizo la anterior ocasión que le sucedió lo mismo) envía a su ejército de ángeles para acabar con un bebé que espera una camarera de un tugurio de carretera en medio de ninguna parte, y que es la única esperanza de la humanidad. Allí, en aquel lugar perdido, dejado de la mano de Dios (nunca mejor dicho) se originará una batalla campal en la que unas pocas personas tratarán de salvar al pequeño, con la ayuda del arcángel Miguel, que desobedece a su jefe ya que aún confía en la humanidad.

    El por qué es este niño en concreto y no otro el que puede salvar a la humanidad y, lo más fundamental, cómo va a hacerlo, no se explica en ningún momento. Así como por qué motivo los ángeles enviados deciden tomar los cuerpos de las personas que se encuentran en ciudades lejanas (y tener que trasladarse después a ese bar perdido) en vez de ocupar los de las personas que ya se encuentran en el restaurante en cuestión (lo que sería mucho más fácil).

    Pero claro, si esto fuera así, la historia se acabaría antes de que acabaran los créditos iniciales, y tampoco es eso, ¿no? Habrá que amortizar el presupuesto y poner cientos de coches estrellándose y explotando, miles de balas y decenas de cuerpos atravesados por ellas, y escenas y más escenas de seres de dientes afilados sedientos de sangre, que trepan por las paredes, muerden cuellos y comen carne cruda, y que supuestamente son un  ejército de ángeles celestiales…

    Legión es una mezcla de cine de terror casi sin sustos, con numerosos toques cómicos, pero que se las quiere dar de inteligente con una trama cuasi circular, que comienza con la misma frase con la que termina, pero con cambios sustanciales entre ambos puntos.

    Algunos efectos son buenos, pero el argumento es aburrido, repetitivo, y en muchos momentos absurdo (el accidente del final del filme y el resultado del mismo, por ejemplo). Legión es el ejemplo perfecto de película que se olvida con la misma facilidad con la que se ve, al encenderse las luces de la sala y salir de la misma, uno ya no recuerda lo que acaba de ver. Aunque tampoco importa lo más mínimo.

     

  • Ángeles contra humanos

    1901LEGIÓN

    El apocalipsis se está convirtiendo en un género más dentro de la industria debido a la ingente cantidad de películas que están surgiendo en los últimos años y que tienen la destrucción de la vida y del planeta como tema fundamental de su trama. Las causas de dicho armagedon son muy variadas: desde asteroides que llegan del espacio para asolarlo todo a su paso, a enfermedades variadas, terremotos y demás desastres naturales o climatológicos. Pero lo de esta Legión es nuevo (o al menos poco tratado).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (100′)
    Título original: Legion.
    Director: Scott Stewart.
    Producción: David Lancaster, Michel Litvak.
    Guión: Peter Schink, Scott Stewart.
    Fotografía:  John Lindley.
    Música: John Frizzell.
    Montaje:Steven Kemper.
    Intérpretes: Paul Bettany (Michael), Lucas Black (Jeep Hanson), Tyrese Gibson (Kyle Williams), Adrienne Palicki (Charlie), Kevin Durand (Gabriel), Jon Tenney (Howard Anderson), Willa Holland (Audrey Anderson), Kate Walsh (Sandra Anderson), Charles S. Dutton (Percy Walker), Dennis Quaid (Bob Hanson), Jeannette Miller (Gladys).{/xtypo_code}

    El asunto es que Dios se ha cansado de la humanidad, de su comportamiento, de su actitud, y en vez de enviar un diluvio (como hizo la anterior ocasión que le sucedió lo mismo) envía a su ejército de ángeles para acabar con un bebé que espera una camarera de un tugurio de carretera en medio de ninguna parte, y que es la única esperanza de la humanidad. Allí, en aquel lugar perdido, dejado de la mano de Dios (nunca mejor dicho) se originará una batalla campal en la que unas pocas personas tratarán de salvar al pequeño, con la ayuda del arcángel Miguel, que desobedece a su jefe ya que aún confía en la humanidad.

    El por qué es este niño en concreto y no otro el que puede salvar a la humanidad y, lo más fundamental, cómo va a hacerlo, no se explica en ningún momento. Así como por qué motivo los ángeles enviados deciden tomar los cuerpos de las personas que se encuentran en ciudades lejanas (y tener que trasladarse después a ese bar perdido) en vez de ocupar los de las personas que ya se encuentran en el restaurante en cuestión (lo que sería mucho más fácil).

    Pero claro, si esto fuera así, la historia se acabaría antes de que acabaran los créditos iniciales, y tampoco es eso, ¿no? Habrá que amortizar el presupuesto y poner cientos de coches estrellándose y explotando, miles de balas y decenas de cuerpos atravesados por ellas, y escenas y más escenas de seres de dientes afilados sedientos de sangre, que trepan por las paredes, muerden cuellos y comen carne cruda, y que supuestamente son un  ejército de ángeles celestiales…

    Legión es una mezcla de cine de terror casi sin sustos, con numerosos toques cómicos, pero que se las quiere dar de inteligente con una trama cuasi circular, que comienza con la misma frase con la que termina, pero con cambios sustanciales entre ambos puntos.

    Algunos efectos son buenos, pero el argumento es aburrido, repetitivo, y en muchos momentos absurdo (el accidente del final del filme y el resultado del mismo, por ejemplo). Legión es el ejemplo perfecto de película que se olvida con la misma facilidad con la que se ve, al encenderse las luces de la sala y salir de la misma, uno ya no recuerda lo que acaba de ver. Aunque tampoco importa lo más mínimo.

     

  • Ángeles contra humanos

    1901LEGIÓN

    El apocalipsis se está convirtiendo en un género más dentro de la industria debido a la ingente cantidad de películas que están surgiendo en los últimos años y que tienen la destrucción de la vida y del planeta como tema fundamental de su trama. Las causas de dicho armagedon son muy variadas: desde asteroides que llegan del espacio para asolarlo todo a su paso, a enfermedades variadas, terremotos y demás desastres naturales o climatológicos. Pero lo de esta Legión es nuevo (o al menos poco tratado).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (100′)
    Título original: Legion.
    Director: Scott Stewart.
    Producción: David Lancaster, Michel Litvak.
    Guión: Peter Schink, Scott Stewart.
    Fotografía:  John Lindley.
    Música: John Frizzell.
    Montaje:Steven Kemper.
    Intérpretes: Paul Bettany (Michael), Lucas Black (Jeep Hanson), Tyrese Gibson (Kyle Williams), Adrienne Palicki (Charlie), Kevin Durand (Gabriel), Jon Tenney (Howard Anderson), Willa Holland (Audrey Anderson), Kate Walsh (Sandra Anderson), Charles S. Dutton (Percy Walker), Dennis Quaid (Bob Hanson), Jeannette Miller (Gladys).{/xtypo_code}

    El asunto es que Dios se ha cansado de la humanidad, de su comportamiento, de su actitud, y en vez de enviar un diluvio (como hizo la anterior ocasión que le sucedió lo mismo) envía a su ejército de ángeles para acabar con un bebé que espera una camarera de un tugurio de carretera en medio de ninguna parte, y que es la única esperanza de la humanidad. Allí, en aquel lugar perdido, dejado de la mano de Dios (nunca mejor dicho) se originará una batalla campal en la que unas pocas personas tratarán de salvar al pequeño, con la ayuda del arcángel Miguel, que desobedece a su jefe ya que aún confía en la humanidad.

    El por qué es este niño en concreto y no otro el que puede salvar a la humanidad y, lo más fundamental, cómo va a hacerlo, no se explica en ningún momento. Así como por qué motivo los ángeles enviados deciden tomar los cuerpos de las personas que se encuentran en ciudades lejanas (y tener que trasladarse después a ese bar perdido) en vez de ocupar los de las personas que ya se encuentran en el restaurante en cuestión (lo que sería mucho más fácil).

    Pero claro, si esto fuera así, la historia se acabaría antes de que acabaran los créditos iniciales, y tampoco es eso, ¿no? Habrá que amortizar el presupuesto y poner cientos de coches estrellándose y explotando, miles de balas y decenas de cuerpos atravesados por ellas, y escenas y más escenas de seres de dientes afilados sedientos de sangre, que trepan por las paredes, muerden cuellos y comen carne cruda, y que supuestamente son un  ejército de ángeles celestiales…

    Legión es una mezcla de cine de terror casi sin sustos, con numerosos toques cómicos, pero que se las quiere dar de inteligente con una trama cuasi circular, que comienza con la misma frase con la que termina, pero con cambios sustanciales entre ambos puntos.

    Algunos efectos son buenos, pero el argumento es aburrido, repetitivo, y en muchos momentos absurdo (el accidente del final del filme y el resultado del mismo, por ejemplo). Legión es el ejemplo perfecto de película que se olvida con la misma facilidad con la que se ve, al encenderse las luces de la sala y salir de la misma, uno ya no recuerda lo que acaba de ver. Aunque tampoco importa lo más mínimo.

     

  • Ángeles contra humanos

    1901LEGIÓN

    El apocalipsis se está convirtiendo en un género más dentro de la industria debido a la ingente cantidad de películas que están surgiendo en los últimos años y que tienen la destrucción de la vida y del planeta como tema fundamental de su trama. Las causas de dicho armagedon son muy variadas: desde asteroides que llegan del espacio para asolarlo todo a su paso, a enfermedades variadas, terremotos y demás desastres naturales o climatológicos. Pero lo de esta Legión es nuevo (o al menos poco tratado).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (100′)
    Título original: Legion.
    Director: Scott Stewart.
    Producción: David Lancaster, Michel Litvak.
    Guión: Peter Schink, Scott Stewart.
    Fotografía:  John Lindley.
    Música: John Frizzell.
    Montaje:Steven Kemper.
    Intérpretes: Paul Bettany (Michael), Lucas Black (Jeep Hanson), Tyrese Gibson (Kyle Williams), Adrienne Palicki (Charlie), Kevin Durand (Gabriel), Jon Tenney (Howard Anderson), Willa Holland (Audrey Anderson), Kate Walsh (Sandra Anderson), Charles S. Dutton (Percy Walker), Dennis Quaid (Bob Hanson), Jeannette Miller (Gladys).{/xtypo_code}

    El asunto es que Dios se ha cansado de la humanidad, de su comportamiento, de su actitud, y en vez de enviar un diluvio (como hizo la anterior ocasión que le sucedió lo mismo) envía a su ejército de ángeles para acabar con un bebé que espera una camarera de un tugurio de carretera en medio de ninguna parte, y que es la única esperanza de la humanidad. Allí, en aquel lugar perdido, dejado de la mano de Dios (nunca mejor dicho) se originará una batalla campal en la que unas pocas personas tratarán de salvar al pequeño, con la ayuda del arcángel Miguel, que desobedece a su jefe ya que aún confía en la humanidad.

    El por qué es este niño en concreto y no otro el que puede salvar a la humanidad y, lo más fundamental, cómo va a hacerlo, no se explica en ningún momento. Así como por qué motivo los ángeles enviados deciden tomar los cuerpos de las personas que se encuentran en ciudades lejanas (y tener que trasladarse después a ese bar perdido) en vez de ocupar los de las personas que ya se encuentran en el restaurante en cuestión (lo que sería mucho más fácil).

    Pero claro, si esto fuera así, la historia se acabaría antes de que acabaran los créditos iniciales, y tampoco es eso, ¿no? Habrá que amortizar el presupuesto y poner cientos de coches estrellándose y explotando, miles de balas y decenas de cuerpos atravesados por ellas, y escenas y más escenas de seres de dientes afilados sedientos de sangre, que trepan por las paredes, muerden cuellos y comen carne cruda, y que supuestamente son un  ejército de ángeles celestiales…

    Legión es una mezcla de cine de terror casi sin sustos, con numerosos toques cómicos, pero que se las quiere dar de inteligente con una trama cuasi circular, que comienza con la misma frase con la que termina, pero con cambios sustanciales entre ambos puntos.

    Algunos efectos son buenos, pero el argumento es aburrido, repetitivo, y en muchos momentos absurdo (el accidente del final del filme y el resultado del mismo, por ejemplo). Legión es el ejemplo perfecto de película que se olvida con la misma facilidad con la que se ve, al encenderse las luces de la sala y salir de la misma, uno ya no recuerda lo que acaba de ver. Aunque tampoco importa lo más mínimo.

     

  • Nazarenos ‘garzonianos’

    Dos Hermanas a Garzón
    quiere darle un homenaje;
    quiere mandarle el mensaje
    de apoyo claro y sentido,
    a este sostén judicial
    que nada en un lodazal
    de fondo desconocido.

    Nazarenos garzonianos
    mano a mano, juntamente,
    se van sumando a la gente
    que apuestan por el jurista,
    que fue pesadilla errante
    ya en el Gürtel vergonzante,
    ya en el GAL del socialista.

    Todos van, salvo el PP,
    secundando la proclama
    del juez juzgado: una trama
    exhibida en la platea,
    que excita las rotatorias,
    organiza las memorias
    y el propio juez no desea…

    Por supuesto, desde aquí,
    apoyo al juez anti-ETA.
    Otras cosas son las tretas
    —desde arriba y hacia abajo—
    que, me temo y me presumo,
    son cortinitas de humo
    que esconden paro a destajo.