Etiqueta: siglo

  • Nuestra abuela Aurora

    Nacer mujer en 1910 fue difícil; estudiar una carrera a finales de los años 20, apasionante; iniciar la actividad docente en la Dos Hermanas del año 34, duro; formar una familia en la posguerra, un auténtico compromiso. Doña Aurora Fernández Fernández-Agüera nace en Sanlúcar de Barrameda en los albores del siglo XX, el 14 de junio de 1910. Desde pequeña muestra grandes aptitudes para el estudio, y son sus padres quienes, alentados por los maestros, deciden que no debe enfocar el futuro en “sus labores” (algo normal en la época) sino que tiene que proyectarse mediante estudios superiores.
    Ingresa en la Facultad de Magisterio de Sevilla, donde coincide con solo 9 alumnas más del sexo femenino (los estudios universitarios se reservaban, mayoritariamente, para algunos hombres). Estos años tendrán un valor crucial en la formación de nuestra Abuela, no solo a nivel intelectual, sino también sentimental. En estos años conoce al también estudiante de magisterio Don Enrique Díaz Ferreras, quien será eje en su vida, en la de sus hijos y en la de varias generaciones de nazarenos. Es en plena II República cuando Doña Aurora llega a Dos Hermanas, años convulsos que marcan a un colectivo como el de los maestros, que viven a pie de aula los innumerables sinsabores y las contadas alegrías de aquellos días.
    Durante más de 30 años Doña Aurora ejerce el magisterio en nuestro municipio, trasladándose en 1966 a Sevilla para posibilitar los estudios universitarios de sus 5 hijos, a los que les proporcionaron, tanto ella como su marido, un entorno adecuado para estudiar y vivir de sus profesiones el resto de sus vidas. El sacrificio, la rectitud, la paciencia y el respeto, son principios fundamentales que se inculcan en la casa para formar personas de provecho, honradas y trabajadoras, para conseguir seres humanos que sean poseedores del valor más preciado, el Amor. Hoy por hoy, Doña Aurora cuenta con una descendencia extensa y con un patrimonio familiar consolidado. Su huella y la de nuestro abuelo Enrique quedarán siempre en Dos Hermanas.
    Es de subrayar que en nuestras vidas Abuela ha sido una base, han conseguido nuestros padres que la mirásemos con el respeto y la admiración que ella merece. Es para nosotros un pilar. Nos ha regalado conversaciones, risas y silencios que nos han moldeado sin darnos cuenta. Nos enseñaba con su saber estar en casa, cada día. Siempre mostró una vida sin rencores, mirando hacia delante. Supo contar su “historia” para todos. Inteligente, viva. Con ella estamos cada vez que no está, siempre ha sido una más. Nos mostró sus bonitas manos que acariciaban, que cuidaban o que reñían. Sus manos que un día guiaron otra que torpemente empezaba a escribir, que marcaron sus primeras lecturas. Siempre presentes estarán esas que protegían, que esperaban, que hacían labores con la perfección y el gusto que lo hace un ángel. Que hablaban, que siempre nos hablan. Que son hoy el reflejo de una vida repleta de gestos, prudentes, que no aprietan.
    El siglo XX ha tenido en nuestra abuela Aurora a un baluarte de la Mujer Trabajadora. Ella es protagonista, heroína y modelo a seguir, es una de aquellas primeras mujeres que se esforzaron en la consecución de la Igualdad con mayúsculas. Fueron mujeres como ella las que tuvieron que consagrar su salud, su familia, su suerte, en definitiva, su vida, a la labor más loable: la Libertad. El 14 de junio de este año cumple sus “primeros” 100 años, con la agudeza mental, juventud, inteligencia y cariño que siempre le han caracterizado. Doña Aurora sigue siendo vecina de Dos Hermanas, es patrimonio vivo de nuestro Pueblo desde hace un siglo, y para siempre. Tú misma, Abuela. Con todo lo que significa tu nombre de verdad, vida, renovación, luz, pureza, claridad y futuro. Una bisnieta tendrá pronto el honor de llamarse como tú.
    Con nosotros siempre. Abuela, te queremos.

    Nacer mujer en 1910 fue difícil; estudiar una carrera a finales de los años 20, apasionante; iniciar la actividad docente en la Dos Hermanas del año 34, duro; formar una familia en la posguerra, un auténtico compromiso. Doña Aurora Fernández Fernández-Agüera nace en Sanlúcar de Barrameda en los albores del siglo XX, el 14 de junio de 1910.

     

    Desde pequeña muestra grandes aptitudes para el estudio, y son sus padres quienes, alentados por los maestros, deciden que no debe enfocar el futuro en “sus labores” (algo normal en la época) sino que tiene que proyectarse mediante estudios superiores. Ingresa en la Facultad de Magisterio de Sevilla, donde coincide con solo 9 alumnas más del sexo femenino (los estudios universitarios se reservaban, mayoritariamente, para algunos hombres).

    Estos años tendrán un valor crucial en la formación de nuestra Abuela, no solo a nivel intelectual, sino también sentimental. En estos años conoce al también estudiante de magisterio Don Enrique Díaz Ferreras, quien será eje en su vida, en la de sus hijos y en la de varias generaciones de nazarenos. Es en plena II República cuando Doña Aurora llega a Dos Hermanas, años convulsos que marcan a un colectivo como el de los maestros, que viven a pie de aula los innumerables sinsabores y las contadas alegrías de aquellos días.

    Durante más de 30 años Doña Aurora ejerce el magisterio en nuestro municipio, trasladándose en 1966 a Sevilla para posibilitar los estudios universitarios de sus 5 hijos, a los que les proporcionaron, tanto ella como su marido, un entorno adecuado para estudiar y vivir de sus profesiones el resto de sus vidas. El sacrificio, la rectitud, la paciencia y el respeto, son principios fundamentales que se inculcan en la casa para formar personas de provecho, honradas y trabajadoras, para conseguir seres humanos que sean poseedores del valor más preciado, el Amor. Hoy por hoy, Doña Aurora cuenta con una descendencia extensa y con un patrimonio familiar consolidado. Su huella y la de nuestro abuelo Enrique quedarán siempre en Dos Hermanas.

    Es de subrayar que en nuestras vidas Abuela ha sido una base, han conseguido nuestros padres que la mirásemos con el respeto y la admiración que ella merece. Es para nosotros un pilar. Nos ha regalado conversaciones, risas y silencios que nos han moldeado sin darnos cuenta. Nos enseñaba con su saber estar en casa, cada día. Siempre mostró una vida sin rencores, mirando hacia delante. Supo contar su “historia” para todos. Inteligente, viva. Con ella estamos cada vez que no está, siempre ha sido una más. Nos mostró sus bonitas manos que acariciaban, que cuidaban o que reñían. Sus manos que un día guiaron otra que torpemente empezaba a escribir, que marcaron sus primeras lecturas. Siempre presentes estarán esas que protegían, que esperaban, que hacían labores con la perfección y el gusto que lo hace un ángel. Que hablaban, que siempre nos hablan. Que son hoy el reflejo de una vida repleta de gestos, prudentes, que no aprietan. El siglo XX ha tenido en nuestra abuela Aurora a un baluarte de la Mujer Trabajadora. Ella es protagonista, heroína y modelo a seguir, es una de aquellas primeras mujeres que se esforzaron en la consecución de la Igualdad con mayúsculas.

    Fueron mujeres como ella las que tuvieron que consagrar su salud, su familia, su suerte, en definitiva, su vida, a la labor más loable: la Libertad. El 14 de junio de este año cumple sus “primeros” 100 años, con la agudeza mental, juventud, inteligencia y cariño que siempre le han caracterizado. Doña Aurora sigue siendo vecina de Dos Hermanas, es patrimonio vivo de nuestro Pueblo desde hace un siglo, y para siempre. Tú misma, Abuela. Con todo lo que significa tu nombre de verdad, vida, renovación, luz, pureza, claridad y futuro. Una bisnieta tendrá pronto el honor de llamarse como tú. Con nosotros siempre. Abuela, te queremos.

  • Nuestra abuela Aurora

    Nacer mujer en 1910 fue difícil; estudiar una carrera a finales de los años 20, apasionante; iniciar la actividad docente en la Dos Hermanas del año 34, duro; formar una familia en la posguerra, un auténtico compromiso. Doña Aurora Fernández Fernández-Agüera nace en Sanlúcar de Barrameda en los albores del siglo XX, el 14 de junio de 1910. Desde pequeña muestra grandes aptitudes para el estudio, y son sus padres quienes, alentados por los maestros, deciden que no debe enfocar el futuro en “sus labores” (algo normal en la época) sino que tiene que proyectarse mediante estudios superiores.
    Ingresa en la Facultad de Magisterio de Sevilla, donde coincide con solo 9 alumnas más del sexo femenino (los estudios universitarios se reservaban, mayoritariamente, para algunos hombres). Estos años tendrán un valor crucial en la formación de nuestra Abuela, no solo a nivel intelectual, sino también sentimental. En estos años conoce al también estudiante de magisterio Don Enrique Díaz Ferreras, quien será eje en su vida, en la de sus hijos y en la de varias generaciones de nazarenos. Es en plena II República cuando Doña Aurora llega a Dos Hermanas, años convulsos que marcan a un colectivo como el de los maestros, que viven a pie de aula los innumerables sinsabores y las contadas alegrías de aquellos días.
    Durante más de 30 años Doña Aurora ejerce el magisterio en nuestro municipio, trasladándose en 1966 a Sevilla para posibilitar los estudios universitarios de sus 5 hijos, a los que les proporcionaron, tanto ella como su marido, un entorno adecuado para estudiar y vivir de sus profesiones el resto de sus vidas. El sacrificio, la rectitud, la paciencia y el respeto, son principios fundamentales que se inculcan en la casa para formar personas de provecho, honradas y trabajadoras, para conseguir seres humanos que sean poseedores del valor más preciado, el Amor. Hoy por hoy, Doña Aurora cuenta con una descendencia extensa y con un patrimonio familiar consolidado. Su huella y la de nuestro abuelo Enrique quedarán siempre en Dos Hermanas.
    Es de subrayar que en nuestras vidas Abuela ha sido una base, han conseguido nuestros padres que la mirásemos con el respeto y la admiración que ella merece. Es para nosotros un pilar. Nos ha regalado conversaciones, risas y silencios que nos han moldeado sin darnos cuenta. Nos enseñaba con su saber estar en casa, cada día. Siempre mostró una vida sin rencores, mirando hacia delante. Supo contar su “historia” para todos. Inteligente, viva. Con ella estamos cada vez que no está, siempre ha sido una más. Nos mostró sus bonitas manos que acariciaban, que cuidaban o que reñían. Sus manos que un día guiaron otra que torpemente empezaba a escribir, que marcaron sus primeras lecturas. Siempre presentes estarán esas que protegían, que esperaban, que hacían labores con la perfección y el gusto que lo hace un ángel. Que hablaban, que siempre nos hablan. Que son hoy el reflejo de una vida repleta de gestos, prudentes, que no aprietan.
    El siglo XX ha tenido en nuestra abuela Aurora a un baluarte de la Mujer Trabajadora. Ella es protagonista, heroína y modelo a seguir, es una de aquellas primeras mujeres que se esforzaron en la consecución de la Igualdad con mayúsculas. Fueron mujeres como ella las que tuvieron que consagrar su salud, su familia, su suerte, en definitiva, su vida, a la labor más loable: la Libertad. El 14 de junio de este año cumple sus “primeros” 100 años, con la agudeza mental, juventud, inteligencia y cariño que siempre le han caracterizado. Doña Aurora sigue siendo vecina de Dos Hermanas, es patrimonio vivo de nuestro Pueblo desde hace un siglo, y para siempre. Tú misma, Abuela. Con todo lo que significa tu nombre de verdad, vida, renovación, luz, pureza, claridad y futuro. Una bisnieta tendrá pronto el honor de llamarse como tú.
    Con nosotros siempre. Abuela, te queremos.

    Nacer mujer en 1910 fue difícil; estudiar una carrera a finales de los años 20, apasionante; iniciar la actividad docente en la Dos Hermanas del año 34, duro; formar una familia en la posguerra, un auténtico compromiso. Doña Aurora Fernández Fernández-Agüera nace en Sanlúcar de Barrameda en los albores del siglo XX, el 14 de junio de 1910.

     

    Desde pequeña muestra grandes aptitudes para el estudio, y son sus padres quienes, alentados por los maestros, deciden que no debe enfocar el futuro en “sus labores” (algo normal en la época) sino que tiene que proyectarse mediante estudios superiores. Ingresa en la Facultad de Magisterio de Sevilla, donde coincide con solo 9 alumnas más del sexo femenino (los estudios universitarios se reservaban, mayoritariamente, para algunos hombres).

    Estos años tendrán un valor crucial en la formación de nuestra Abuela, no solo a nivel intelectual, sino también sentimental. En estos años conoce al también estudiante de magisterio Don Enrique Díaz Ferreras, quien será eje en su vida, en la de sus hijos y en la de varias generaciones de nazarenos. Es en plena II República cuando Doña Aurora llega a Dos Hermanas, años convulsos que marcan a un colectivo como el de los maestros, que viven a pie de aula los innumerables sinsabores y las contadas alegrías de aquellos días.

    Durante más de 30 años Doña Aurora ejerce el magisterio en nuestro municipio, trasladándose en 1966 a Sevilla para posibilitar los estudios universitarios de sus 5 hijos, a los que les proporcionaron, tanto ella como su marido, un entorno adecuado para estudiar y vivir de sus profesiones el resto de sus vidas. El sacrificio, la rectitud, la paciencia y el respeto, son principios fundamentales que se inculcan en la casa para formar personas de provecho, honradas y trabajadoras, para conseguir seres humanos que sean poseedores del valor más preciado, el Amor. Hoy por hoy, Doña Aurora cuenta con una descendencia extensa y con un patrimonio familiar consolidado. Su huella y la de nuestro abuelo Enrique quedarán siempre en Dos Hermanas.

    Es de subrayar que en nuestras vidas Abuela ha sido una base, han conseguido nuestros padres que la mirásemos con el respeto y la admiración que ella merece. Es para nosotros un pilar. Nos ha regalado conversaciones, risas y silencios que nos han moldeado sin darnos cuenta. Nos enseñaba con su saber estar en casa, cada día. Siempre mostró una vida sin rencores, mirando hacia delante. Supo contar su “historia” para todos. Inteligente, viva. Con ella estamos cada vez que no está, siempre ha sido una más. Nos mostró sus bonitas manos que acariciaban, que cuidaban o que reñían. Sus manos que un día guiaron otra que torpemente empezaba a escribir, que marcaron sus primeras lecturas. Siempre presentes estarán esas que protegían, que esperaban, que hacían labores con la perfección y el gusto que lo hace un ángel. Que hablaban, que siempre nos hablan. Que son hoy el reflejo de una vida repleta de gestos, prudentes, que no aprietan. El siglo XX ha tenido en nuestra abuela Aurora a un baluarte de la Mujer Trabajadora. Ella es protagonista, heroína y modelo a seguir, es una de aquellas primeras mujeres que se esforzaron en la consecución de la Igualdad con mayúsculas.

    Fueron mujeres como ella las que tuvieron que consagrar su salud, su familia, su suerte, en definitiva, su vida, a la labor más loable: la Libertad. El 14 de junio de este año cumple sus “primeros” 100 años, con la agudeza mental, juventud, inteligencia y cariño que siempre le han caracterizado. Doña Aurora sigue siendo vecina de Dos Hermanas, es patrimonio vivo de nuestro Pueblo desde hace un siglo, y para siempre. Tú misma, Abuela. Con todo lo que significa tu nombre de verdad, vida, renovación, luz, pureza, claridad y futuro. Una bisnieta tendrá pronto el honor de llamarse como tú. Con nosotros siempre. Abuela, te queremos.

  • Los nuevos mecenas de la cultura nazarena

    1101Comienza su andadura la asociación La Plazoleta de Valme con nuevo proyecto editorial

    Teniendo como nombre La plazoleta de Valme no caben muchas dudas sobre los fines de esta nueva asociación cultural que desde el pasado mes de enero ya consta oficialmente en el registro de entidades de la Consejería de Justicia y Administración Pública en la Junta de Andalucía. Esta nueva asociación, puesta en marcha por Rafael López, Hugo Santos y Álvaro Cueli, se fundó en febrero de 2009 con el fin de promover y fomentar la cultura en la ciudad de Dos Hermanas, además de defender, proteger y divulgar su patrimonio cultural y difundir la historia local, sus fiestas, tradiciones y costumbres populares.

    Para ello, La plazoleta de Valme planea organizar actos y eventos culturales, actuaciones en defensa del patrimonio cultural, así como la edición y distribución de publicaciones. En este cometido quiere centrarse la asociación, funcionando como editores de libros sobre la cultura de Dos Hermanas o sobre autores nazarenos. En esta línea de favorecer a personas con ideas que contar, la asociación ya editó el año pasado, como primera actividad desde su fundación, el libro Con Dos Hermanas, que el fotógrafo local Daniel Vaquero realizó sobre la Romería del Rocío.

    Sin querer encasillarse en el tema cofrade, la asociación ya está trabajando en el próximo libro que se publicará a su amparo. Se trata de un proyecto del joven historiador nazareno, Jesús Barbero Rodríguez, sobre la historia de Santa Ana, desde el siglo XVI al siglo XX, con datos inéditos que se sustentan en una fuente de documentación novedosa. Según sus editores, “se trata de una semblanza de la hermandad y la ciudad, no es una historia de grandes hechos, sino de la gente sencilla, reconstruyendo y llenando un vacío existente en la actualidad sobre la historia de la Hermandad de Santa Ana”. Eso sí, “se trata de un estudio desde el punto de vista científico-técnico, muy riguroso pero de lectura amena, que permitirá al lector conocer la historia de su pueblo a través de la de Santa Ana”, apuntan los socios de la asociación cultural. La idea es que este libro se presente próximamente, coincidiendo con las vísperas de la festividad de la Patrona.

    {xtypo_rounded_right3}Publicaciones

    DE VALME: (septiembre 2005) Semblanza gráfica y literaria de la Romería de Valme. Álvaro Cueli, Hugo Santos y Rafael López.
    LA FAMILIA DE ALVAREDA: (diciembre 2006) edición facsimil por el 150 aniversario de su publicación por Fernán Caballero.
    CON DOS HERMANAS:  (febrero 2009). Visión gráfica de la Romería del Rocío por el fotógrafo Daniel Vaquero.
    MEMORIA DE LAS FLORES:  (Octubre 2009) Pregón de Valme. Rafael M. López Márquez.{/xtypo_rounded_right3}

    Otros eventos culturales
    Asimismo, la asociación no descarta la producción de libros con su autoría, como ya ocurriera con el libro De Valme o la reedición en facsimil de La familia de Alvareda con motivo del 150 aniversario de su publicación, germen de esta asociación. Es más, sus socios ya trabajan en un nuevo libro sobre las obras de Fernán Caballero, cuyo proyecto se encuentra en un estado muy avanzado.

    La asociación también quiere organizar otros eventos culturales, como conferencias, jornadas o seminarios sobre la historia de Dos Hermanas y exposiciones de fotos, como una que se está preparando con el material gráfico que no se empleó para el libro De Valme.

    La asociación cuenta con un correo electrónico, laplazoletadevalme@hotmail.com, a través del cual se puede entrar en contacto con sus socios, abiertos a todas las iniciativas culturales que puedan surgir en el marco de la ciudad.

    {xtypo_code}Denominación local
    Rafael, Hugo y Álvaro han elegido  el nombre de La Plazoleta de Valme para su asociación por tratarse, además de un lugar emblemático y tradicional de la ciudad, además de haberse convertido en un punto de encuentro para ellos, en el que se ha fraguado la mayoría de sus proyectos culturales. Además, la denominación de Valme también va a unido a este proyecto que se fragua tras la publicación del libro De Valme.{/xtypo_code}

     

  • Todo el día leyendo para celebrar el Día Internacional del Libro

    Séptima edición de la maratón de lectura del centro Bujalmoro y la asociación La Paz

    Hoy miércoles, día 21, se celebra el Día Internacional del Libro. Con este motivo, el centro de adultos Bujalmoro y la asociación de alumnos La Paz convocan una nueva edición de la actividad Todo el día leyendo, que conmemora en esta ocasión su séptima edición.

    En esta ocasión, esta maratón de lectura estará dedicada a los autores y autoras de la literatura del siglo XX. Están invitados al acto todos los alumnos del centro, aunque la organización no cierra las puertas a todas las personas que se quieran pasar en la jornada de hoy por la biblioteca para leer algún fragmento de la literatura del siglo pasado.

    La cita será en el salón de usos múltiples de la biblioteca, en Huerta Palacios, de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 19:00 horas. Las lecturas estarán ambientadas con los sones de una guitarra española.

     

  • Plásticos

    Numerosos y geniales inventos de los siglos XIX y XX van quedando hoy casi en el recuerdo. Ayudaron al bienestar de la humanidad durante décadas y están siendo relegados actualmente a meros fósiles.

     

    Alcanzaron su zenit pero les llegó el momento del nadir. Valgan algunos ejemplos. La lámpara de incandescencia de Edison que iluminó un siglo nuestros hogares y ciudades está siendo sustituida por otras de más bajo consumo y de menor emisión calorífica; los motores de explosión de los automóviles pronto darán paso a los eléctricos; las culonas pantallas de TV y monitores de los ordenadores son ahora planas ocupando menos espacio en los escritorios; las gafas dieron paso a las lentillas y éstas se suprimen porque las deficiencias visuales se corrigen por láser; discos de vinilo sucumbieron frente a los cassetes y éstos a los CD; las cocinas de butano prácticamente son inexistentes, sustituidas por vitrocerámicas o de inducción. La lista de las sustituciones es interiminable. Ha llegado el momento de los plásticos, o sea de la eliminación de ellos. Pero con una connotación o un matiz. Volver a lo anterior.Sí, las antiguas talegas o bolsas de tela, las cestas de mimbre para la compra que quedaron olvidadas en el desván, que fueron desplazadas por plásticos durante más de cincuenta años cobran en el siglo XXI valor y utilidad.

    Los plásticos son un invento del hombre. Son materias sintéticas originadas por procesos químicos no naturales que el científico elabora artificialmente en su laboratorio y que posteriormente presenta a la industria para su producción masiva. Por tanto los plásticos son entes que la naturaleza no conoce porque no proceden de forma natural de ella misma. No son degradables, no se oxidan, no se pudren, no retornan al polvo ni a ninguna forma mineral. Las bacterias necrófilas no los conocen, ni los hongos, ni ningún cualesquiera organismo. No son degradados porque no existe agente que los degrade.

    Por tanto, permanecen inalterables durante siglos. Se estima que una sencilla bolsa de plastico puede durar 400 años. Más que un cadáver o un árbol caído. Por otra parte existen en nuestra localidad, y en otras, grandes superficies comerciales que aprovechándose de la cuestión ecológica no van a proveer a los clientes de las mencionadas bolsas plásticas. En cambio se pondrán a la venta otras reutilizables a un módico precio. ¿El consumidor verá en la factura algún cambio? ¿los plásticos no servidos se deducirán del importe de la compra?

  • 1979. La Plaza del Arenal recupera su nombre popular tras llamarse “Calvo Sotelo”

    1801Ha tenido hasta cuatro nombres oficiales en este siglo XX

    La Plaza del Arenal volverá a llamarse “Plaza del Arenal”.  Así se decidió ayer,  26 de diciembre, por acuerdo plenario en el Ayuntamiento de Dos Hermanas.

    Aunque desde el siglo XIX esa ha sido su denominación popular entre los nazarenos, la plaza de la estación de trenes ha tenido una azarosa nomenclatura. El 30 de mayo de 1906, después de ser conocido el lugar durante años como “El Arenal”, el pleno decidió homenajear al rey bautizándola como “Plaza de Alfonso XIII”. En 1911, parte de la plaza pasó a llamarse “Paseo de Federico Caro”, en honor al alcalde liberal que la adecentó.

    En 1931, tras la llegada de la II República, se tuvo la intención de denominarla “Plaza de Fermín Galán” (militar republicano) pero finalmente se llamó “Plaza de la República”. Al finalizar la Guerra Civil, en 1939, el Ayuntamiento la renombró como “Plaza de José Calvo Sotelo”, político de derechas, nombre que ha tenido hasta hoy. Las primeras elecciones democráticas le han devuelto su nombre original.

  • 1979. La Plaza del Arenal recupera su nombre popular tras llamarse “Calvo Sotelo”

    1801Ha tenido hasta cuatro nombres oficiales en este siglo XX

    La Plaza del Arenal volverá a llamarse “Plaza del Arenal”.  Así se decidió ayer,  26 de diciembre, por acuerdo plenario en el Ayuntamiento de Dos Hermanas.

    Aunque desde el siglo XIX esa ha sido su denominación popular entre los nazarenos, la plaza de la estación de trenes ha tenido una azarosa nomenclatura. El 30 de mayo de 1906, después de ser conocido el lugar durante años como “El Arenal”, el pleno decidió homenajear al rey bautizándola como “Plaza de Alfonso XIII”. En 1911, parte de la plaza pasó a llamarse “Paseo de Federico Caro”, en honor al alcalde liberal que la adecentó.

    En 1931, tras la llegada de la II República, se tuvo la intención de denominarla “Plaza de Fermín Galán” (militar republicano) pero finalmente se llamó “Plaza de la República”. Al finalizar la Guerra Civil, en 1939, el Ayuntamiento la renombró como “Plaza de José Calvo Sotelo”, político de derechas, nombre que ha tenido hasta hoy. Las primeras elecciones democráticas le han devuelto su nombre original.

  • 1928. Hallada en Orippo una excepcional escultura

    1603Durante las excavaciones que el Museo Arqueológico está realizando en las ruinas de Orippo ha sido desenterrada una excepcional escultura que representa a un matrimonio a tamaño natural, cogido de la mano. El conjunto, aunque le faltan las cabezas, presenta un buen estado de conservación y ha sido datado en torno al último cuarto del siglo I A.C.

  • 1928. Hallada en Orippo una excepcional escultura

    1603Durante las excavaciones que el Museo Arqueológico está realizando en las ruinas de Orippo ha sido desenterrada una excepcional escultura que representa a un matrimonio a tamaño natural, cogido de la mano. El conjunto, aunque le faltan las cabezas, presenta un buen estado de conservación y ha sido datado en torno al último cuarto del siglo I A.C.

  • 1928. Hallada en Orippo una excepcional escultura

    1603Durante las excavaciones que el Museo Arqueológico está realizando en las ruinas de Orippo ha sido desenterrada una excepcional escultura que representa a un matrimonio a tamaño natural, cogido de la mano. El conjunto, aunque le faltan las cabezas, presenta un buen estado de conservación y ha sido datado en torno al último cuarto del siglo I A.C.