Etiqueta: señor

  • La Pasión del Señor

    EL DOMINGO de Ramos escucharemos en la misa la lectura pausada y emocionante de la pasión del Señor. Un relato cien veces escuchado que siempre nos afecta y nos conmueve. Escucharemos cómo se cometió aquella injusticia; cómo unos colaboraron y otros huyeron. Escucharemos hasta dónde llegó el odio y la maldad en el corazón de los hombres y cómo se hizo pasar por legal una injusticia. Veremos, contemplando, al Señor angustiarse, sufrir, soportar humillaciones, cargar con la cruz, y morir perdonando y entregándose a su Padre.

    Escucharemos y contemplaremos su pasión y muerte, y su Vida volverá a darnos vida. A ti que estás sufriendo el paro  tantos meses ya, y que no sabes por dónde vas a tirar ahora, te dará fuerzas para seguir cargando con la cruz que otros han cargado, injustamente, sobre ti y tu familia. Mira al Señor caminando con su cruz. A ti que vives cuidando a un enfermo y que haces muchas renuncias cotidianas para que esté bien atendido y se sienta cuidado y acompañado, te dará el consuelo de saber que tu tarea es muy importante, mucho. Él está contigo cada “comida en la boca”, en cada baño, en cada cambio de pañales: en las llagas de quien curas están Sus llagas que te curan por dentro. A ti que luchas por mantener los puestos de trabajo de tu empresa, seguramente pequeña, y que has sufrido, y sigues sufriendo, por los compañeros para los que ahora no hay trabajo; no dejes de estar cerca de ellos.

    Busca la forma, como José de Arimatea, de bajarlos de la cruz. A ti que la incomprensión de quien más necesitabas apoyo te ha dejado solo y desalentado, mira a quien nunca deja de estar a tu lado para que continúes luchando por el bien.

    ¿Qué persona que sufre no podrá encontrar en la pasión de Jesucristo consuelo y fuerza para seguir luchando? ¿Quién no descubrirá, este domingo, una frase, un silencio, una palabra, una actitud, una mirada que lo impulse a seguir entregándose a la vida?

    No lo olvides, este domingo se lee en la misa la Pasión del Señor.

  • Me felicito

    0202
    en mi cumpleaños para darle gracias al Señor por mantenerme con tanta fuerza y poderío, que no han podido con mi persona esperando la Justicia Divina.
  • Exaltación muy familiar y llena del Gran Poder

    1701Marisa Avilés pide a la juventud que siga dando testimonio de Cristo

    La devoción de Marisa Avilés Galván al Cristo del Gran Poder le viene de familia y, como no podía ser de otra manera, ésta estuvo muy presente en la Exaltación de la Juventud que protagonizara el pasado domingo en la capilla de la calle Real Utrera.

     

    Marisa quiso iniciar su exaltación con un poema dedicado a la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso, haciendo un simil entre la anunciación de María y su sí a la exaltación de Jesús del Gran Poder. Para proseguir con una pregón cargado de agradecimientos a todas las personas que con su quehacer diario extienden y propagan el amor del Señor, del que ella ha bebido. El primero a su hermano y presentador, Daniel Avilés, en cuya compañía se inició en el amor al Gran Poder. Continuando con los exaltadores que la han precedido en el atril de este encargo, quienes se han encargado de preservar esta tradición; a la primera cuadrilla de hermanos costaleros, entre ellos, su padre, al que le dio las gracias por “haberme transmitido el amor a Dios. Gracias por hacer que en mi vida siempre esté él, mi Dios, mi amigo, mi confidente, mi Señor del Gran Poder”; así como a la gran familia del Gran Poder (grupos de formación, coro de campanilleros, camareras, grupo de bordadoras y devotas).

    Marisa se dirigió a los jóvenes de la hermandad, quienes deben “seguir dando testimonio del Señor, aunque impongan barreras y retiren crucifijos. Llevad el nombre de Jesús del Gran Poder por bandera”. También tuvo palabras de cariño para su madre, “por transmitirme el amor a la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso”, así como para las personas mayores, para las que pidió un lugar en esta sociedad, reconociendo la importante labor que realizan en el cuidado de sus nietos.

    La exaltadora también se centró en algunos temas de actualidad, como el 14 aniversario de la bendición de la nueva capilla del Gran Poder, la aprobación de las nuevas reglas que permiten a las mujeres salir de nazarenas; además de hacer un alegato en contra del aborto y en defensa de la vida, ya que “es un derecho de Dios y nadie puede arrebatárselo”.

    {xtypo_code}Festividad del bautismo
    La Hermandad del Gran Poder celebra este domingo, día 10, la festividad del bautismo del Señor. Será a las 12:00 horas en la capilla, donde se presentarán a los niños a Jesús del Gran Poder, con la entrega de candelas, terminando con la adoración de la imagen del Niño Jesús.{/xtypo_code}

  • Marisa Avilés exaltará el amor que derrama el Gran Poder

    1502El domingo pronuncia la Exaltación de la Juventud

    El próximo domingo, día 3 de enero, a las 12:00 horas,  la capilla del Gran Poder acogerá su vigésimosegunda Exaltación de la Juventud a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder. Un honor y responsabilidad que en esta ocasión ha recaído en María Luisa Avilés Galván, hermana de la corporación de la Madrugá.

     

    A la hora de definir el mensaje que ha querido trasmitir a sus hermanos en la mañana del próximo domingo, María Luisa lo tiene claro. “Me gustaría que todos los hermanos y devotos sientan en su interior el amor que el Señor del Gran Poder derrama en la madrugada del Viernes Santo”, confiesa.

    Desde que recibiera la noticia de que sería la exaltadora de la Juventud en su hermandad,  ha vivido unos días muy significativos, ya que “convives con el Señor muchísimas más horas, le dedicas mucho tiempo e intentas recordar y resumir muchas cosas de una historia ya centenaria como la de nuestra hermandad”.
    María Luisa estará presentada por Daniel Avilés Galván, su único hermano y que también pertenece a la hermandad. Con él “he compartido muchas experiencias, sabe lo que significan nuestras sagradas Imágenes y me presentará tal y como soy”.

    Juventud y Formación
    Su vinculación a la Hermandad de Gran Poder le viene de familia. Casada con un miembro de la junta de gobierno, Marisa colabora con el grupo de Formación, trabajando con niños de cinco a diez años.

    {xtypo_code}Festividad de la Epifanía
    La Hermandad de Gran Poder, con motivo de la festividad de la Epifanía, celebra acto de adoración al Santísimo Sacramento. Será el día 6, a las 19:30 horas, en su capilla. Esa madrugada, noche de Reyes, la comitiva Real visitará a los niños de la hermandad. Los interesados en recibir los regalos de manos de los Reyes, deben inscribirse llamando al 95 566 7080 en horario de tarde y preguntando por Juan María Ramírez.
    Asimismo, el día 31, el horario vespertino de la capilla será de 19:00 a 20:00 horas.{/xtypo_code}

  • Jesús, bendición de Navidad

    Desde marzo de aquel año, María estaba embarazada. Llevaba dentro de su vientre la bendición, la fuerza de su Señor. María, la esclava por amores que iluminaban su libertad.

    María había aceptado sin reservas la bendición del mensajero Gabriel, así como su mensaje. Nacería pues la abundancia y la prosperidad de su Señor. Esa bendición era Jesús, señor de un nuevo señorío. Jesús el heterodoxo de la sociedad y la religión de su tiempo y de su lugar. Solitario de Yahveh, incomprendido, llegado a la Tierra, desde ella misma y en un vuelo bajo del Espíritu. Era Emmanuel, próximo a las gentes y a las cosas, compañero de los pobres, comida de los hambrientos, defensa de los perseguidos. En fiesta siempre con los que aceptaban las bendiciones de su Padre.

    En el Templo, el sacerdote, a los ocho días de nacido, le circuncidó y le puso por nombre Jesús. Sus padres pagaron por él cinco siclos, según la costumbre desde el tiempo de Abrahán. María estuvo gozosa en aquella ceremonia en la que se manifestaron dos personajes que habían reconocido en Jesús algo especial. Simeón el anciano y Ana la profetisa advirtieron en aquel niño que estaba lleno de Dios, que se le notaba Dios. Y le regalaron sus bendiciones, o sea, palabras, besos y caricias.  

    Hasta tres años estará María ofreciendo a Jesús el alimento de sus pechos, con ternura, hasta saciarlo, bendición de María. Dormirá entre los brazos de su mamá. Se divertirá con juguetes de la artesanía de José. En sus primeros pasos correrá inseguro de un lugar a otro hasta alcanzar el regazo de su madre. Jesús lujo delicado. María, disponibilidad total para su niño.

    Años después, Jesús, estando en el Templo, rebosante de las bendiciones de su Padre y de su familia, de las experiencias que le enseñara José el carpintero y la sensibilidad exquisita de María, dialogaba con los doctores de la Ley que se sintieron tocados, desnudos ante las bendiciones de Jesús.

    Los especialistas y exegetas afirman que si pudiéramos abrir el tesoro de recuerdos que María, según Lucas,  guardaba en su corazón, nos encontraríamos un niño radiante de vida, que asiste a clase y se ejercita en los números y las letras, que juega en la calle con sus amigos, con sus primos a las canicas, a la peonza, que va a la sinagoga, donde aprende el libro sagrado, que ayuda en casa y en el taller, que reza al acostarse las oraciones que le enseñó su madre, que va descubriendo en sí mismo su vocación y su identidad.

    El nacimiento de Jesús produjo una gran alegría entre los pobres pastores de las cercanías de Jerusalén. ¡Nació el varón que anunciara Miqueas! Bendición de Yahveh, fuerza de la Tierra, misterio trascendente. Rescatador de gentes heridas por la Historia. Primer embajador y príncipe de un nuevo reino. Jesús mantendrá su mirada y su actitud hasta el final. Bendición para los que confían, contradicción para muchos que esperaban un mesías implicado en las políticas nacionales de Israel.

  • 1951. El cura pide a los nazarenos que no tomen uvas en Nochevieja

    “No cerreis el año haciendo tonterías. Lo de las 12 uvas en Nochevieja es una práctica incolora e insípida”. Así ha aconsejado a los nazarenos el párroco de Santa María Magdalena, José Ruiz Mantero, en la última hojita parroquial. El cura ha comentado, en tono jocoso, que “es mejor comerse 12 merengues” que toser y atragantarse con las uvas. “Honrad al Señor dándole gracias por sus favores”, ha sido su último consejo.

  • 1951. El cura pide a los nazarenos que no tomen uvas en Nochevieja

    “No cerreis el año haciendo tonterías. Lo de las 12 uvas en Nochevieja es una práctica incolora e insípida”. Así ha aconsejado a los nazarenos el párroco de Santa María Magdalena, José Ruiz Mantero, en la última hojita parroquial. El cura ha comentado, en tono jocoso, que “es mejor comerse 12 merengues” que toser y atragantarse con las uvas. “Honrad al Señor dándole gracias por sus favores”, ha sido su último consejo.

  • La alegría de ser elegido

    (Lucas 3, 10-18) Muchas veces nos refugiamos en el nosotros, en la generalidad de lo que normalmente se hace, se dice o se vive. Nos sentimos cómodos cuando caminamos con el resto de la gente, aunque sepamos que no es el camino bueno del todo. Siempre es más difícil caminar sólo, y más si es contracorriente.

    A Juan Bautista le preguntan unos y otros: “Y nosotros. ¿qué hacemos?”. Y él les responde con acierto y sinceridad. Pero la experiencia de Jesús es distinta. No se basa en consejos morales que pueden seguir la mayoría. Su interpelación es siempre personal: “Ven y sígueme”. Él no te trata como uno más de los de tu sector. No te trata como una maestra, o como un padre de familia, o como un estudiante, o como una trabajadora en el hogar. Jesucristo te mira a los ojos y te elige. Te elige porque te quiere. Te elige por tus cualidades y por tus defectos, pero te elige, en último término, porque te quiere. Y ese amor suyo te irá capacitando para la tarea que te ha elegido. En las situaciones de sombra y de oscuridad será tu luz. En los momentos de alegría, tu plenitud.

    La próxima vez, cuando hables con “el de arriba” no le preguntes: “¿Qué tenemos que hacer ?”; pregúntale, más bien: “¿Qué quieres que haga, Señor; concedeme caminar siempre bendiciendo tu Nombre”.

  • La alegría de ser elegido

    (Lucas 3, 10-18) Muchas veces nos refugiamos en el nosotros, en la generalidad de lo que normalmente se hace, se dice o se vive. Nos sentimos cómodos cuando caminamos con el resto de la gente, aunque sepamos que no es el camino bueno del todo. Siempre es más difícil caminar sólo, y más si es contracorriente.

    A Juan Bautista le preguntan unos y otros: “Y nosotros. ¿qué hacemos?”. Y él les responde con acierto y sinceridad. Pero la experiencia de Jesús es distinta. No se basa en consejos morales que pueden seguir la mayoría. Su interpelación es siempre personal: “Ven y sígueme”. Él no te trata como uno más de los de tu sector. No te trata como una maestra, o como un padre de familia, o como un estudiante, o como una trabajadora en el hogar. Jesucristo te mira a los ojos y te elige. Te elige porque te quiere. Te elige por tus cualidades y por tus defectos, pero te elige, en último término, porque te quiere. Y ese amor suyo te irá capacitando para la tarea que te ha elegido. En las situaciones de sombra y de oscuridad será tu luz. En los momentos de alegría, tu plenitud.

    La próxima vez, cuando hables con “el de arriba” no le preguntes: “¿Qué tenemos que hacer ?”; pregúntale, más bien: “¿Qué quieres que haga, Señor; concedeme caminar siempre bendiciendo tu Nombre”.

  • La alegría de ser elegido

    (Lucas 3, 10-18) Muchas veces nos refugiamos en el nosotros, en la generalidad de lo que normalmente se hace, se dice o se vive. Nos sentimos cómodos cuando caminamos con el resto de la gente, aunque sepamos que no es el camino bueno del todo. Siempre es más difícil caminar sólo, y más si es contracorriente.

    A Juan Bautista le preguntan unos y otros: “Y nosotros. ¿qué hacemos?”. Y él les responde con acierto y sinceridad. Pero la experiencia de Jesús es distinta. No se basa en consejos morales que pueden seguir la mayoría. Su interpelación es siempre personal: “Ven y sígueme”. Él no te trata como uno más de los de tu sector. No te trata como una maestra, o como un padre de familia, o como un estudiante, o como una trabajadora en el hogar. Jesucristo te mira a los ojos y te elige. Te elige porque te quiere. Te elige por tus cualidades y por tus defectos, pero te elige, en último término, porque te quiere. Y ese amor suyo te irá capacitando para la tarea que te ha elegido. En las situaciones de sombra y de oscuridad será tu luz. En los momentos de alegría, tu plenitud.

    La próxima vez, cuando hables con “el de arriba” no le preguntes: “¿Qué tenemos que hacer ?”; pregúntale, más bien: “¿Qué quieres que haga, Señor; concedeme caminar siempre bendiciendo tu Nombre”.