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  • Francisco José López Martínez, arcipreste de Dos Hermanas

    Francisco José López Martínez, arcipreste de Dos Hermanas

    Francisco José López Martínez lleva cinco años de sacerdote en Dos Hermanas, los mismos que de ordenación. Además de haber sido uno de los capellanes del Hospital de Valme durante tres años, empezó su tarea pastoral como párroco en la Parroquia del Divino Salvador, en el Cerro Blanco, asumiendo también a partir de 2023 la gestión de la Parroquia del Ave María y San Luis como administrador parroquial, y después como párroco. En poco tiempo, su implicación en la ciudad ha sido mucha, pudiéndosele haber visto celebrando los sacramentos en todas las parroquias y capillas de la ciudad, ayudando a sustituir a sus compañeros. Ahora, a sus 45 años, asume un nuevo reto, apoyado por el resto de sacerdotes, al ser elegido como nuevo arcipreste de Dos Hermanas.

    ¿Es conocida en Dos Hermanas la figura del arcipreste?
    Es una figura un tanto desconocida. El arcipreste es básicamente el coordinador de los sacerdotes y parroquias de su zona, en este caso, de las 11 feligresías de Dos Hermanas. El derecho canónico contempla que los obispos diocesanos se apoyen en esta figura para una mejor coordinación y para evitar que las parroquias de la diócesis sean islas independientes .

    ¿Qué funciones va a tener como nuevo arcipreste de Dos Hermanas?
    La principal, como se ha dicho, es coordinar una acción pastoral conjunta en la ciudad, además de promover el encuentro y la convivencia de los sacerdotes del arciprestazgo, mediante reuniones mensuales de formación y convivencia. Y no sólo eso, también me toca acompañar a cada sacerdote en sus necesidades y situaciones particulares. Y por último, la parte menos simpática pero no por ello menos necesaria, es la de vigilar si se cumplen las normas diocesanas en las parroquias.

    ¿Cómo ha sido elegido para ostentar este cargo?
    El arzobispo elige al arcipreste, previa consulta a todos los sacerdotes del Arciprestazgo de Dos Hermanas. De una votación secreta salen tres nombres, una terna, y yo he sido el más votado porque mis compañeros han considerado que yo lo haría bien. En mi caso se ha dado la coyuntura que sucedo como arcipreste a Carlos Carrasco Schlatter, hasta el pasado mes septiembre párroco del Rocío, que ha cesado casi al final del mandato por su traslado a la parroquia del barrio sevillano de Los Bermejales; por lo que mi nombramiento es por periodo de un año hasta la nueva votación.

    ¿Un honor, pero, a la vez, una responsabilidad, que hayan confiado en su persona?
    Pienso que me han elegido porque era el secretario del anterior arcipreste y ya me han visto implicado. Siento un profundo agradecimiento a mis compañeros, pero también siento esa responsabilidad, ya que un cargo en la Iglesia es ponerte al servicio de ella. Ahora, mi secretario es el actual párroco del Rocío, Romualdo Hounkpe, que se ha puesto al frente de la misma tras la marcha de Carlos Carrasco.

    Dos Hermanas es de los pocos casos en la Archidiócesis de Sevilla en los que una localidad por sí misma constituye un Arciprestazgo. ¿Desde cuándo?
    Hasta el año 2000, Dos Hermanas formaba un Arciprestazgo con el vecino municipio de Alcalá de Guadaíra. El primer arcipreste, tras la segregación, hace 25 años, fue Salvador Andrade, al que siguió Antero Pascual, Miguel Gamaza y Carlos Carrasco Schlatter.

    “Hay un clima de colaboración muy bueno entre los párrocos de Dos Hermanas”

    “Quiero implicar a los laicos en un nuevo Consejo Pastoral Arciprestal”

    ¿Cómo ve el Arciprestazgo de Dos Hermanas después de 25 años?
    Yo diría que es un arciprestazgo que ha evolucionado modélicamente hacia una realidad donde reina un clima de compañerismo y colaboración muy bueno e importante entre los párrocos. Se han hecho muchas iniciativas conjuntas entre todas las parroquias, como retiros cuaresmales, la coordinación de las distintas Cáritas parroquiales o acuerdos en temas, como las catequesis, primeras comuniones o cursillos prematrimoniales.

    ¿Tiene algún objetivo claro para su mandato como arcipreste?
    El cargo de arcipreste de Dos Hermanas se reduce actualmente a un mero papel clerical, pero está llamado a convertirse en una verdadera coordinación y articulación del Pueblo de Dios que camina en esta ciudad. Me gustaría crear un Consejo Pastoral Arciprestal con el objetivo de implicar en el arciprestazgo no solo a los curas sino a todas las personas que forman parte de las parroquias: fieles, voluntarios, catequistas, responsables de pastoral, hermandades, etc.

    Además de este objetivo, ¿cuáles son esos retos que tiene que asumir?
    Uno de ellos es la mejor coordinación de la Pastoral de Salud para atender a los enfermos en los hospitales y a los ancianos en las residencias. La juventud es otro gran tema que hay que afrontar o adaptar las Cáritas parroquiales a modelos más eficientes.

    ¿Qué papel juega la administración más cercana, el Ayuntamiento, en el Arciprestazgo de la ciudad?
    Como clero local y como Arciprestazgo, estamos muy bien arropados por el Ayuntamiento, que está muy atento con las parroquias nazarenas y sus necesidades. Hay una comunicación constante entre las Cáritas parroquiales y los Servicios Sociales municipales, por ejemplo.

    Hace cinco años que llegó a Dos Hermanas, ¿cómo se siente ejerciendo el sacerdocio en esta ciudad?
    Me siento como en casa, ya que yo soy de Alcalá de Guadaíra, bautizado por un cura de Dos Hermanas, Manuel Gómez Sánchez. Además, mi padre fue maestro de esta ciudad durante muchos años No es una relación nueva, por tanto, pero sí es verdad que no he conocido a esta ciudad tan profundamente como ahora. Está siendo una experiencia muy positiva este acercamiento a Dos Hermanas y su gente. Lo mismo me puedes ver desayunando en el bar La Casineta, que comiendo tarbinas y aceitunas ‘aliñás’ del bar de Antonio ‘El Jili’ en el Cerro Blanco. Puedo decir que, aunque se tenga esa imagen desde fuera, no es un pueblo que haya perdido su identidad con el crecimiento y eso es bonito.

    Mirando ya a un futuro final de mandato como arcipreste de la ciudad, ¿por qué le gustaría que le recordasen?
    Entre mis compañeros, me gustaría que se recordase como un momento en el que se haya aumentado o afianzado la fraternidad y el encuentro entre los sacerdotes del arciprestazgo. Mientras que, por parte de los laicos,como un momento en el que ellos se hayan visto más implicados en el Arciprestazgo, en su vida y en su gestión. Lo hayan reconocido como suyo.

  • Teodomiro Ortega Fernández se ordena como sacerdote

    Teodomiro Ortega Fernández se ordena como sacerdote

    La Catedral de Sevilla acogió el pasado sábado, día 14, la ordenación sacerdotal de nueve diáconos del Seminario Metropolitano y del Seminario Redemptoris Mater de manos del arzobispo José Ángel Saiz Meneses. Entre estos nuevos presbíteros, un vecino de Dos Hermanas, Teodomiro Ortega Fernández, que, a sus 24 años, se ha convertido en el sacerdote más joven de Sevilla. No obstante, la edad mínima para recibir este sacramento es de 25 años, pero, como él mismo explica, “por una dispensa del Arzobispo, puedes ser ordenado con 24”.

    Tras seis años de formación en el seminario, donde entró con 18, en septiembre de 2019, Teodomiro fue ordenado diácono en septiembre de 2024, antes de recibir el segundo grado del sacramento del orden.

    Este joven nazareno vivió su ordenación “con tranquilidad e ilusión, ya que era un momento bonito y esperado”. En este día tan especial, estuvo arropado por su familia y “amigos de toda la vida de Dos Hermanas”. Además de contar con el apoyo de feligreses de la Parroquia de Ntra. Sra. de la Oliva, en la que se ha criado desde niño, y de otras parroquias y hermandades de Dos Hermanas, así como amigos y conocidos de las comunidades por las que ha pasado durante su etapa en el Seminario “para formarme y aprender de sus diferentes párrocos y feligreses”. Éste ha sido el caso de las parroquias de El Pedroso, Villaverde del Río, Los Remedios y San Sebastián en Sevilla”.

    El sacerdocio para Teodomiro Ortega Fernández “más que un empeño humano, es una vocación, ya que es Dios el que te ha llamado y tú respondes a su llamada”. Es, prosigue, “como un camino ya andado, pero, ahora, de una forma distinta, la de entender la vida al servicio de Dios y la Iglesia como sacerdote”.

    A la espera de un destino pastoral, que lo sabrá a final de mes, Teodomiro oficiará su primera misa como sacerdote en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Oliva, este jueves, día 19, a las 20:00 horas.

    Su destino a partir de este momento “depende de los designios de Dios, que se manifiestan a través del Arzobispo”. Por ello, añade, “estaré encantado de ir allí donde me envíen porque será el Señor el que así lo ha querido”.

    Sobre su forma de ejercer el ministerio, este joven lo tiene claro. El sacerdote “tiene que ser ejemplo de Cristo en el mundo: cercano, empatizar con sus feligreses y llevar a Dios en cada gesto y cada palabra o momento”.

  • Teodomiro Ortega es ordenado diácono

    Teodomiro Ortega es ordenado diácono

    Un joven nazareno fue ordenado diácono el pasado sábado, día 21, en la Catedral de Sevilla. El joven Teodomiro Ortega, de 23 años de edad, fue uno de los 11 seminaristas diocesanos que fue ordenado en una ceremonia que estuvo presidida por el arzobispo hispalense, monseñor José Ángel Saiz Meneses.

    Teodomiro Ortega recuerda con cariño cómo sintió por primera vez la llamada de Dios. Fue durante una visita a la Catedral de Salamanca, cuando él tenía diez años. Entonces, explica, “sentí una alegría sobrenatural inmensa que me invadió y fue ahí, en ese preciso instante, cuando sentí que Dios me llamaba a ser sacerdote; si antes se lo había negado a los que me lo habían propuesto, a Dios no podía negarlo. Es una experiencia única, inexplicable, hay que vivirla para tratar de entender la verdadera alegría que proviene de Dios”.

    Teodomiro Ortega, al que le gusta el tenis y el Atlético de Madrid, siempre se ha sentido apoyado en su discernimiento vocacional por sus padres y su párroco, y esta ordenación, afirma, “no es un mero trámite o un paso más, sino un sí firme para ejercer un ministerio de servicio y entrega, dejándose transformar por el Pan de la Palabra y el Pan del Altar, llevando a todos la alegría del Evangelio y siempre en comunión con el presbiterio diocesano”.

    Tras la ordenación, podrá predicar, administrar y presidir el sacramento del matrimonio y del bautismo, celebrar exequias y bendecir objetos y personas. Se trata de un paso más hacia el sacerdocio.

  • El arzobispo en el Triduo a la Santa Cruz

    La Hermandad de la Vera-Cruz celebrará los días 11, 12, 13  y 14  Triduo y Función, respectivamente, en honor de la Santa Cruz. El Triduo comenzará a las 21:00 horas con el rezo de los Ejercicios de las Cinco Llagas, Triduo y Santa Misa, contando el primer día con la presencia como oficiante del arzobispo Juan José Asenjo.

    Los restantes días, así como la Función de Instituto del domingo a las11:00, serán oficiados por el sacerdote José María Mora Martínez. Al término se dará a besar la reliquia del Santo Lignum Crucis que custodia esta hermandad.

     

  • El día 19 tomará posesión el párroco de Sta. Mª Magdalena

    Manuel Sánchez de Heredia, párroco de Santa María Magdalena

    Manuel Sánchez de Heredia llega a la ciudad tras 15 años en Osuna

    El mismo día que se cumplirán los 15 años desde su ordenación como sacerdote, el 19 de septiembre, Manuel Sánchez de Heredia tomará posesión de su nuevo cargo como párroco de Santa María Magdalena. De esta forma dará el relevo a  Lorenzo Nieto Frutos, quien ha venido desempeñando esta labor desde 1993.

    Manuel Sánchez de Heredia, sevillano nacido en Écija hace 47 años, llega a Dos Hermanas tras 15 años ofreciendo su servicio en la parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de la localidad de Osuna.

    Esta nueva misión ha sido recibida por Manuel con sorpresa, ya que, confiesa, “no esperaba salir de Osuna, donde había iniciado el año anterior una misión parroquial”.   Una decisión que “me ha chocado mucho, ya que supone cortar mis raíces con una ciudad en la que llevo 15 años compartiendo mi vida con su gente”. Aunque reconoce que le va a costar, el sacerdote se lo toma como “una oportunidad para conocer a gente maravillosa”.

  • Los besos

    (Juan 6,51-59) SALE EL sacerdote de la sacristía, revestido con la ropa de la celebración. Con paso pausado y firme llega al presbiterio, hace una pequeña reverencia de respeto a la imagen que lo preside, se vuelve hacia la mesa del altar y lo besa…

    La celebración ya ha acabado, se han pronunciado muchas oraciones y reflexiones.

    El sacerdote proclama la última oración, bendice con solemnidad al pueblo allí congregado, y, por último, se inclina ante la mesa del altar y lo besa…

    ¿Qué pasa en esa mesa para que tenga el honor de acoger esas muestras de cariño tan visibles?

    En esa mesa se nos entrega el pan del perdón y del consuelo. En esa mesa se nos entrega el pan de la cercanía y la ternura. En esa mesa se nos entrega la esperanza de nuestra vida, de los nuestros, de toda la humanidad, que por ella se nos hace cercana, próxima, fraterna.

    En esa mesa se nos hace presente, cada día, la entrega transparente de quien da sentido pleno a todo lo que en nuestra vida tiene sentido; de quien da sentido a todo lo que en nuestra vida es absurdo e incomprensible; de quien da pleno sentido al amor que da sentido a nuestra vida.

    Como el hijo que cada mañana y cada noche besa a su madre al levantarse y al irse a dormir, el sacerdote besa el altar porque en él se hace presente la vida de su pueblo.

    Los cristianos sabemos que las cosas, por muy santas que sean, son cosas. Pero es que hay cosas que nos evocan tanta bondad que el besarlas, meramente, nos hace vivir en una serena confianza. Cada uno tiene alguna cosa así, el altar lo compartimos todos.

     

  • 1966. Los compañeros de la Sagrada Familia arropan a Antonio Murube en su 1º Comunión

    1966. Los compañeros de la Sagrada Familia arropan a Antonio Murube en su 1º ComuniónLos compañeros de cuarto curso del niño Antonio Murube quisieron acompañarle en este día inolvidable y posaron con él en esta entrañable foto tras recibir su Primera Comunión en la capilla del Colegio “La Sagrada Familia”. Antonio recibió la comunión el pasado viernes, ya que ofició la misa un sacerdote amigo de la familia. Después, familiares y allegados se fueron a celebrarlo a su casa.

  • 1957. Terminan las comuniones en La Sagrada Familia

    1957. Terminan las comuniones en La Sagrada FamiliaConcluye el mes de mayo y con él el período de Primeras Comuniones en el Colegio “La Sagrada Familia”. Nos remiten esta simpática foto de la comunión de la pequeña María Jesús Rivero, acompañada en este día tan especial (de izq. a der.) por  las hermanas Sor Carmen, Sor María, Sor María Dolores, Sor Dolores, Sor Sofia, el sacerdote Manuel Gómez, Sor Pilar, Sor Presentación y Sor Rosa.

  • Un acercamiento a la situación en Perú

    0603
    La ONG Nazarena para la Esperanza ha recibido la visita del sacerdote Juan Fernández Salvador, responsable de la misión en Perú, con la que esta entidad viene colaborando, quien los puso al corriente de la situación en la zona.

  • In memoriam

    La Ong Nazarena Para La Esperanza informa que recientemente se ha producido el fallecimiento de nuestro muy querido y referente solidario en Huacho-Perú, el Rvdo. D. José Gavilán Palma, más conocido por todos como el Padre Pepe.
    El viernes día 4 de febrero ofrecerá en la Parroquia del Amparo a las 19 horas Misa de difuntos en sufragio de su alma.

    Muchos nazarenos saben de la entrega y servicio del Padre Pepe a los más necesitados en aquellas tierras peruanas.

    En su memoria recordamos que  José Gavilán vivió, trabajó y se prejubiló en Sevilla. Lamentablemente al poco tiempo de prejubilarse enviudó, tenía dos hijas ya mayores y sintió la llamada para dejarlo todo, su tierra, su familia y su descanso para dedicarse a servir a los pobres. Tras unos años en el Seminario para Misiones en Roma, se ordenó sacerdote y pidió irse a Perú, allá por el año 1978.
    Su ordenación sacerdotal tuvo alta difusión mediática en la época. Se trataba en Andalucía del primer “casado-viudo” que se ordenaba sacerdote.

    Llegó a un barrio marginal de la ciudad de Huacho (Perú), donde solo había miseria por todas partes. (Hoy, todavía, las calles son de tierra).

    El padre Pepe se puso manos a la obra y con las ayudas europeas y de otros orígenes consiguió levantar el Centro Misional Santa Rosa de Lima. En la actualidad son ya varios edificios donde estudian más de 1.600 alumnos en edades que van desde la cuna hasta que salen a trabajar con una formación profesional reglada.
    Mantienen, solo con las ayudas que reciben, comedores asistenciales para ancianos, mujeres y niños en situación de abandono.

    Tienen en funcionamiento un consultorio médico.

    En una de las últimas visitas que nos hizo, ya fuera por la edad o por la melancolía, decía que había dejado en Sevilla cuatro nietos; pero que tenía en Perú mil seiscientos; es decir “Más del ciento por uno”.

    Vino hace unos meses aquejado de una grave enfermedad. Estuvo hospitalizado en Sevilla y los médicos le aconsejaron el tratamiento a seguir; pero en vez de operarse y vincularse a máquinas para vivir algún tiempo más; eligió volverse a Perú y junto a su obra y a sus necesitados entregar su vida.