Etiqueta: sacerdote

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • Cultos por el 50 aniversario de La Estrella

    La Hermandad de La Borriquita conmemora durante esta semana el 50 aniversario de la Virgen de la Estrella, su Imagen titular. Desde hoy y hasta el sábado, día 12, se oficiará en la parroquia de Santa María Magdalena solemne Triduo en su honor, a las 20:00 horas.

    Cada día la cátedra estará ocupada por un sacerdote distinto: Salvador Andrade, Lorenzo Nieto y Adolfo Petit, el primer, segundo y tercer día de Triduo, respectivamente. El domingo, día 13, a las 12:00, tendrá lugar la toma de posesión de la nueva junta de gobierno y a las 13:00, se celebra la Función Principal a cargo de José María Ballesteros Bornes, sacerdote que la bendijo ese mismo día hace 50 años, en 1959.

  • Cultos por el 50 aniversario de La Estrella

    La Hermandad de La Borriquita conmemora durante esta semana el 50 aniversario de la Virgen de la Estrella, su Imagen titular. Desde hoy y hasta el sábado, día 12, se oficiará en la parroquia de Santa María Magdalena solemne Triduo en su honor, a las 20:00 horas.

    Cada día la cátedra estará ocupada por un sacerdote distinto: Salvador Andrade, Lorenzo Nieto y Adolfo Petit, el primer, segundo y tercer día de Triduo, respectivamente. El domingo, día 13, a las 12:00, tendrá lugar la toma de posesión de la nueva junta de gobierno y a las 13:00, se celebra la Función Principal a cargo de José María Ballesteros Bornes, sacerdote que la bendijo ese mismo día hace 50 años, en 1959.

  • Cultos por el 50 aniversario de La Estrella

    La Hermandad de La Borriquita conmemora durante esta semana el 50 aniversario de la Virgen de la Estrella, su Imagen titular. Desde hoy y hasta el sábado, día 12, se oficiará en la parroquia de Santa María Magdalena solemne Triduo en su honor, a las 20:00 horas.

    Cada día la cátedra estará ocupada por un sacerdote distinto: Salvador Andrade, Lorenzo Nieto y Adolfo Petit, el primer, segundo y tercer día de Triduo, respectivamente. El domingo, día 13, a las 12:00, tendrá lugar la toma de posesión de la nueva junta de gobierno y a las 13:00, se celebra la Función Principal a cargo de José María Ballesteros Bornes, sacerdote que la bendijo ese mismo día hace 50 años, en 1959.

  • Luis Lezama Barañano nombrado pregonero de Reyes 2010

    0002Un sacerdote, periodista y hostelero, Luis Lezama Barañano, ha sido designado por la asociación pro-cabalgata de Reyes Magos Estrella de la Ilusión, como el pregonero de Reyes 2010.

    Luis Lezama es el actual presidente del Grupo Lezama y fundador y director general de la escuela Superior de Hostelería de Sevilla y de la Taberna del Alabardero, entidad que preside José Román Castro desde el pasado mes de septiembre.

    Lezama nació en Amurrio (Álava) el día 15 de Junio de 1936. Estudió Bachiller en el colegio de Indauchu de los padres Jesuitas de Bilbao e ingresó en la carrera eclesiástica en 1954 en el Seminario Conciliar de Madrid, donde obtuvo el grado de Teología y se ordenó de sacerdote en 1962. En Chinchón, inició su labor pastoral y social con especial atención a la juventud marginada a la que dio acogida, formación y trabajo.

    Fue popularmente conocido como el «Cura de los maletillas» por sus actividades a favor de los jóvenes aprendices de toreros a los que abrió su casa como albergue. Creó la famosa ‘Pasión de Cristo de Chinchón’ en agradecimiento la ciudad le otorgó el ‘Ajo de Oro’ y le nombró hijo adoptivo.

    Destinado a Vallecas, en Entrevías 1965, convivió entre jóvenes marginales y creando el primer Albergue de la Juventud. Allí inició un proceso original y único de reinserción por el trabajo comunitario, haciendo suya la filosofía de «no dar peces, sino enseñar a pescar». Fue director del Centro Pastoral de Vocaciones de Madrid y compaginó su vida religiosa con los estudios universitarios de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido corresponsal de Radio Vaticano y colaborador de TVE, la cadena COPE y ABC, galardonado con un Premio Ondas.

    En el año 1974 inauguró la primera Taberna del Alabardero en Madrid a la que le han seguido las demás abiertas en el territorio nacional.

    El pregón se celebrará el día 26 de diciembre a las 20:30 horas en el Teatro Municipal Juan Rodríguez Romero.