THE AMAZING SPIDER-MAN
Diez años después de que se estrenara la película sobre el superhéroe arácnido, dirigida por Sam Raimi y protagonizada por Tobey Maguire, nos llega una cuarta entrega que, en realida, no es una cuarta entrega. Lo cierto es que no estamos ante una continuación, sino ante una refundación.
{xtypo_code}Estados Unidos, 2012. (136′)
Título original: The amazing Spider-man.
Director: Marc Webb.
Producción: Avi Arad, Matthew Tolmach, Laura Ziskin.
Guión: James Vanderbilt, Alvint Sargent, Steve Kloves, basado en el comic de Stan Lee y Steve Ditko.
Fotografía: John Schwartzman.
Música: James Horner.
Montaje: Alan Edward Bell, Michael McCusker, Pietro Scalia.
Intérpretes: Andrew Garfield (Peter Parker), Emma Stone (Gwen Stacy), Rhys Ifans (Dr. Curt Connors), Denis Leary (Capitán Stacy), Martin Sheen (Tío Ben), Sally Field (Tía May), Irrfan Khan (Rajit Ratha), Campbell Scott (Richard Parker), Embeth Davidtz (Mary Parket), Chris Zylka (Flash Thompson).{/xtypo_code}
Todo comienza desde el principio. Otra vez. ¿Era necesario? Posiblemente no, pero en el cine de Hollywood eso importa más bien poco. Hay cambios respecto a la anterior entrega: nuestro protagonista no es tan perdedor, cierto que la mayoría de sus compañeros se siguen riendo de él, pero ahora es un rebelde (tímido) con gran inteligencia que se pasea en monopatín por los pasillos del instituto; la chica de sus sueños no es Mary Jane, sino Gwen, y ya no es su vecina, sino sólo una compañera de clase; cuando sufre la picadura que le cambia sigue siendo un tirillas, no desarrolla una musculatura nueva, pero sí adquiere inmensas y asombrosas capacidades para la lucha; además, ya no trabaja en el periódico como fotógrafo, aunque ese sigue siendo su hobby, ni comienza su andadura-preparación como luchador (aunque es de ahí de donde toma la idea de la máscara)…
Los protagonistas hacen un trabajo destacable, en especial un Andrew Garfield que en muchos momentos hace que nos olvidemos de Tobey Maguire. Lo mismo ocurre con Emma Stone (quien, después de muchos años, recupera su rubio natural) que hace olvidar (cosa que no era nada difícil, por cierto) a Kirsten Dunst. Caso muy distinto es el del malvado de turno, un Rhys Ifans que, en esta nueva versión, resulta un malo de chiste, nada creible, y tremendamente forzado, completamente perdido como lagarto.
La historia funciona más que por la parte del héroe, porque la trama mantiene la atención en la relación entre los dos protagonistas en todo momento. Se centra más en las emociones de los personajes que la anterior saga (porque esta es una saga nueva, no lo olvidemos, que tendrá una continuación, prevista ya para 2014); no abusa tanto de los efectos especiales (aunque también los tiene); y quiere ser irónica en algunos momentos (si bien es cierto que en determinadas escenas los chistes son verdaderamente penosos).
Es entretenida a ratos, mejor que la anterior saga en algunos aspectos, evidentemente peor en algunos más, pero (eso sí) absoluta y totalmente innecesaria. ¿Por qué contar de nuevo la historia desde el principio si todavía no hemos tenido tiempo de olvidar la anterior?





WILAYA
Paradojas del destino, el enclave con más historia de Dos Hermanas, su Hacienda de Quintos, se convirtió la semana pasada en el escenario elegido por el Ayuntamiento para la celebración del tercer Salón de la Innovació. Así lo recordó el alcalde, Francisco Toscano, durante el acto de clausura, animando a los presentes, “a seguir teniendo ese espíritu de innovación en momentos difíciles”. Ya que, comentó, “como solía decir mi padre: el mundo nunca ha ido para atrás”.
Vera Cruz y Amargura no salieron y La Cena precipitó su recogida por la lluvia
No ocurrió así en la tarde del Miércoles Santo, donde la lluvia respetó la salida de la Hermandad de Oración en el Huerto, quien pudo procesionar por las calles de la ciudad en una jornada que el público supo aprovechar poniéndose en la calle para disfrutar de los dos pasos de la cofradía, sobre todo de su palio, quien recuperó el movimiento acompasado de antaño para disfrute de sus devotos. 



Con un tiempo más propio del Domingo de Ramos se cerró la Semana Santa con una tarde de Sábado Santo espléndida . Tras quedarse el año pasado en la parroquia, la Hermandad del Santo Entierro puso el broche de oro procesionando por la ciudad con la sobriedad y elegancia que la caracterizan. Una tarde para el recuerdo por los 40 años de la Banda de Tejera tras el palio de La Soledad, a la que Manuel Lombo regaló una saeta desde un balcón de la calle Lope de Vega. Destacó la recuperación de dos jarras de plata antigua, con lirios morados, en el paso de Cristo.
{xtypo_code}Estación de penitencia en el templo