Etiqueta: el evangelio del domingo

  • Trabajo y capital

    (Juan 15, 9-17) Desde hace más de un siglo, y ante la situación de la clase obrera a finales del XIX, la Iglesia sintió la necesidad de formular un principio moral ineludible de toda política económica: la prioridad del trabajo sobre el capital.

    La actividad política, empresarial y personal de los cristianos debe orientarse a ese principio que busca poner al alcance de todos los bienes que Dios ha creado para todos. Todo político cristiano, cualquiera con sensibilidad humana, ha de buscar que la creación de riqueza revierta sobre los trabajadores y que la acumulación de dinero en unas pocas manos no se convierta, ni un fin en sí mismo, ni una rémora para la vida de las familias. Toda política en connivencia con la especulación financiera se aleja de este criterio ético fundamental.

     

    Todo cristiano que emprenda una actividad económica ha de tener como horizonte moral la creación de puestos de trabajo, con los que las familias puedan vivir con dignidad. La vida de los trabajadores y trabajadoras y sus familias no es una variable más, una mercancía más de las que entran en los cálculos macroeconómicos.

    El trabajo es más importante que el capital, y la vida más importante que el trabajo. También hemos contemplado como muchas familias obreras han hipotecado su vida por ponerla en el lujo y el derroche. También entre los pobres hemos de apreciar más los valores personales y familiares, que el consumismo y la vida de derroche con la que tanto nos están manipulando.

    Si el amor cristiano no llega a la economía se transforma en hipocresía, en perfecta coartada de una injusticia, que acaba perjudicándonos a todos.
     

     

  • El certamen de poesía Blanca de los Ríos da la vuelta al mundo

    amigas de montequintoEl viernes se entregan los premios en la Hacienda de Quintos

    Todo empezó como una experiencia piloto para demostrar que un grupo de mujeres eran capaces de llevar a cabo y organizar grandes eventos, y ya va por la tercera edición del Certamen de Poesía Blanca de los Ríos, que la Asociación de Mujeres Amigas de Montequinto convoca anualmente.
     

    El viernes se darán a conocer los ganadores de la tercera edición en un acto-cocktail previsto en la Hacienda de Quintos, que dará comienzo a las 20:00 horas. A la entrega de premios se espera que acudan representantes del Ayuntamiento de Dos Hermanas, como el delegado de Montequinto, Antonio Osuna, así como representantes de la escritora que da nombre al certamen, la sobrina y la sobrina nieta de Blanca de los Ríos.

    Tres premios
    Durante el acto se hará entrega de los tres premios que conforman el concurso. Un primero y un segundo con 200 y 150 euros, respectivamente, así como placa,  para los poemas de temática libre; y un premio especial, con 200 euros de premio y una placa, en la modalidad de violencia de género.

    Además, la asociación espera poder exponer en la hacienda los textos recibidos para su lectura, además de difundir los tres poemas ganadores. A los concursantes sin premio que asistan al acto se les entregará un diploma por su participación en el certamen.

    Buena participación
    Desde sus inicios hace ahora tres años, la Asociación de Amigas de Montequinto cada año reciben más escritos. En esta ocasión se han recibido más de cien textos, tanto de hombres como de mujeres mayores de 18 años, que un jurado compuesto por tres miembros ajenos a la asociación se ha encargado de valorar.

    Desde la difusión del concurso por Internet en la última edición son cada vez más los poetas de todo el mundo que mandan sus textos para participar en este certamen poético, habiéndose recibido este año poemas desde diversos puntos geográficos, como EE.UU., Rusia, Ecuador o Perú.

    Certamen consolidado
    Después de tres ediciones, el Certamen de Poesía Blanca de los Ríos se está convirtiendo en una cita fija del panorama literario internacional. En un principio, las bases del mismo se difundían por las asociaciones de mujeres de toda Andalucía, optando recientemente por publicarla a través de Interntet, lo que le ha supuesto una mayor repercusión, apareciendo reseñado en algunas publicaciones literarias.

  • Grumun Club propone un fin de semana de humor y música en directo

    La sala Grumun Club contará este fin de semana con un programa de actuaciones variado , que se inician con los monólogos de humor de Manu el viernes, día 28. Después, la música de los 80 animará la noche. El sábado, día 29, el grupo sevillano Grotesca Dulzura, que cuenta con una gran voz femenina, dará un concierto. A continuación habrá música toda la noche. Las entradas, en horario de espectáculo, costarán tres euros. 

  • ¿Solo o acompañado?

    (Mateo 4, 12-23) “Si quieres  ir rápido, ve solo; Si quieres llegar lejos, ve con compañero”. Escuchaba el otro día este proverbio africano y me impresionaba la verdad que propone. Uno sólo puede cambiar sus propias ideas y su forma de actuar en la vida mucho más rápido, pero pronto se cansa. Compartir con los demás lo que pensamos, aprender unos de otros, decidir juntos que es lo mejor, sobrellevar la incoherencia de los demás, y no sólo la propia, es más lento y trabajoso, hace más penoso y laborioso cuialquier proyecto de transformación social; pero le da una gran consistencia a esa inquietud, a ese trabajo.

     

    En el evangelio de este domingo se ve a Jesús decidido a dejar su aldea natal para iniciar un camino de transformación para todo su pueblo. Pero no lo quiere hacer solo. Una vez que ha decidido dar ese paso, busca compañía. Trabajadores con inquietudes y profundas limitaciones, jóvenes sin mucha experiencia y con profundas ambigüedades en sus vidas serán los elegidos. Jesús inicia la primera Iglesia convocando a los discípulos a comenzar un movimiento de transformación social y religiosa al que iba a acompañar una transformación personal que ellos no sospechaban. Nunca renunció a ninguno de ellos, ni al que lo traicionó; nunca se desentendió de ninguno, ni ante sus negaciones, ni ante sus notables contradicciones personales.
    Jesús nunca renunciará a nosotros, nunca se desentenderá de nosotros, a pesar de nuestras incoherencias, porque nos ha elegido para ser testigos del pueblo nuevo que él va dando a luz. Ser cristiano es ir con otros, tras Jesús, anunciando un mundo nuevo.

     

  • Tener fe

    (Lucas 17, 5-10 )  Tener fe es saberse siempre entre las manos de un Padre que siempre nos acompaña y acoge, que nunca nos condena. Tener fe es experimentar día a día, humildemente, que necesitamos crecer hacia abajo, echar nuevas raíces más profundas, buscando el frescor que nos permita dar frutos.

     

    Tener fe es sentirse siempre agradecido a todos, a los otros, a la vida, a Dios. Sentirse agraciado por la inteligencia, por los sentimientos, por las palabras, por el cuerpo, hasta por los sufrimientos que permiten madurar y crecer.

    Tener fe es saber que no somos nada, que somos sólo una gota de agua en un inmenso océano de bondad; una pequeña gota nunca se llena de orgullo, nunca se afirma en contra de las otras.

    Tener fe es saberse hijo, amado tiernamente, imprescindible desde el amor, absolutamente único e irreemplazable; tener fe es saberse llamado a ser hermano y a construir un mundo más fraterno.
    Tener fe es ser compañero de Jesucristo; andar sus pasos, compartir su pan, mirado por sus ojos, estrechado entre sus brazos.

    Tener fe es buscar incansablemente un mundo nuevo donde odio y violencia sean desterrados; donde la paz sea fruto de la justicia, donde cada persona encuentre el verdadero sentido de su vida.
    Tener fe es ser yo mismo, al ser contigo y para ti, en Él.

  • Pasado, futuro, presente

    Lucas 7,36ss

    El pasado en nuestra vida sólo está presente como lugar desde el que iniciamos el camino, que no es poco, pero sólo es eso. Dios no se entretiene en llevar cuentas del mal porque te ama, y el amor lo valora todo, pero sobre todo valora el presente. No te obsesiones en tus pecados de antaño. Si miras tu pasado hazlo con los ojos de Dios. Dios mira nuestro pasado como preparación para la felicidad que quiere darnos. Dios no es un dios vengativo. Dios no es un dios rencoroso.

    El futuro irá llegando, y es el horizonte al que hemos de mirar para enderezar nuestros pasos. Pero no vacíes de contenido tu vida por lo que habrá de venir. Tu vida tiene sentido, y tu tienes que descubrirlo, aunque lo que esperas no llegara. Tú eres más grande que cualquier proyecto que te marques.

    El presente siempre vide de fe y de amor. Sólo si nos sentimos amados podemos vivir con fuerza y plenitud lo cotidiano de cada día, que muchas veces es duro y oscuro. Sólo si descubrimos que Dios nos ama en cada dificultad, en cada alegría, en cada rutina, nuestra vida puede caminar de encuentro en encuentro.

    No es lo que haces lo que fundamenta tu vida. Es tan pobre; es tan ambiguo; es tan superficial… Lo que fundamenta tu vida es que hay Alguien que te acepta ahora, y te quiere ahora, y te llama a que vivas como hijo y como hermano; y que te promete su presencia para siempre, incondicionalmente.

     

  • Vida sagrada

    Es sagrada la vida de cada hombre, de cada mujer, de cada niño, de cada anciana, de cada persona que nos rodea. 

    La fe cristiana nos ofrece en los días de Semana Santa una verdad que por reiterada y repetida no debe pasarnos desapercibida. Los cristianos adoramos a un hombre que entregó y entrega su vida para que los ciegos puedan ver, para que los hambrientos tengan alimento, para que se respete la vida incluso de los que han quebrantado la ley. Los cristianos adoramos a una persona que se entregó por todas las personas; ¿puede haber una religión más humana?, ¿podemos tener una fe más cercana a nuestra vida y que valore más nuestras esperanzas y nuestras angustias cotidianas?

    La vida de cada persona es un misterio de trascendencia y profundidad que debe ser acogido con respeto religioso; ante el que debemos negarnos a cualquier manipulación y manejo. No es fácil amar radicalmente al dinamismo de humanidad que nos constituye a todos. Tendemos fácilmente a reducir a los demás, y a reducirnos a nosotros, a etiquetas y calificativos ya sabidos.

    Jesucristo vivió treinta y tres años inmensamente feliz, escuchando a su corazón, viviendo desde sus sentimientos más profundos, contemplando el abismo de ternura y libertad de cada persona que se le acercaba, alentando en cada uno de ellos la vida que en él mismo experimentaba. Vivió su historia sin frenos egoístas al amor, sin intentar nunca manipular a nadie, sin miedos ante los poderosos, sin reparos ante prejuicios sociales. Hizo de su vida un abismo profundo, resonando con la voz del río de la vida.

    Puedes pasar a su lado indiferente, como quien ve la estatua de un parque fijándose en sus defectos o su belleza. Puedes contemplarlo desde el fondo de tu propia vida, desde la vida de los que quieres, de los que sufren. Puedes contemplarlo religiosamente, sin saber cómo en la historia de aquel nazareno Dios mismo se hizo piel y grito; palabra y deseo; abrazo eternamente abierto; carne; hombre; historia. 

  • Espíritu joven

    (Jn. 15, 26-27; 16, 12-15) 

    ¿Quién no ha sentido de joven el fuego invisible del amor que nos hacía caer en los más locos comportamientos sólo para acercarnos a la niña que nos gustaba? ¿Cómo seguir sentado en casa frente al televisor si sabíamos que ella salía?, ¿cómo seguir con nuestro grupo de amigos cuando la habíamos visto pasar hacia otro lado? El Espíritu de Dios es fuego de juventud.

    ¿Quién no ha sentido de joven la irresistible llamada de la libertad que nos invitaba a dejar de hacer lo ya hecho, a experimentar caminos nuevos, seguramente mal vistos por algunos, criticados por otros, que pocos se atrevían a transitar? Necesitábamos afirmarnos en lo nuevo; teníamos necesidad de creer que inventábamos la vida, que éramos más auténticos, más puros, más veraces de lo que habían sido el resto de los mortales. Queríamos vivir auténticamente, con alegría, la vida. El Espíritu de Dios es viento de libertad, huracán libertario que derriba muros de costumbres e ignorancia.

    ¿Quién no ha sentido en la inmaculada juventud la llamada imperiosa y absoluta de la justicia ante un mundo cruel e inhumano que otros han ido construyendo? Cuando somos jóvenes tenemos el privilegio de enjuiciar todo lo brutalmente hecho, todo lo inhumanamente construido, todo lo injustamente estructurado. No hemos participado de su configuración, no tenemos que buscar justificaciones que nunca convencen. La juventud afirma siempre la necesidad de la justicia, de la dignidad de la vida. El Espíritu de Dios es terremoto que derriba todo lo injusto del mundo, que conmueve los cimientos inhumanos de nuestra humanidad.

    ¡Ven joven Espíritu de Dios y acaba con nuestros miedos y desconfianzas! ¡Ven Espíritu del Dios siempre joven y recrea nuestra vida desde la libertad, la justicia y el amor! ¡Venid jóvenes con el Espíritu y arrasad con vuestra fe todo lo caduco y lo estéril que haya en la Iglesia! ¡Venid jóvenes enamorados, jóvenes libertarios, jóvenes con ansias de justicia que Dios os llama a que recreéis todo nuestro mundo!