Etiqueta: alguien

  • Horóscopo de la semana del día 25 de febrero al 3 de marzo

    ARIES: Tendrás una energía desbordante, es el momento de avanzar y conquistar, en el trabajo conseguirás grandes logros. Días mágicos. Te sentirás poderosa/o y seductora/o

    TAURO: Lucha por tus intereses con decisión y firmeza. Pueden hacerte una interesante propuesta que tendrás que analizar detenidamente. La suerte te sonríe en los juegos de azar.

    GÉMINIS: Darás mucha suerte a los que te rodean, los triunfos serán numerosos estos días. Tu encanto no pasará desapercibido. En el amor triunfarás con tu pareja.

    CÁNCER: No dejes que el pasado estropee tus planes ni tus relaciones personales y pasa página. en el amor estarás muy animada/o e ingeniosa/o y encandilarás.

    LEO: te sentirás feliz y con muchas ideas para llevar a cabo. Adelante, porque es un buen momento para desarrollar proyectos nuevos. Si no tienes pareja es el momento de cambiar esa situación.

    VIRGO: Tu economía mejora y, poco a poco, irás superando las tensiones que has venido padeciendo. Tu energía rehace tu optimismo y vitalidad. Confía más en ti y todo irá bien.

    LIBRA: Abraviesas un buen momento para avanzar profesionalmente, aunque las dudas serán muchas pero no será un problema para poder conseguir tus objetivos.

    ESCORPIO: Puedes sentirte decepcionada/o al no contar con el apoyo de alguien a quien tú has ayudado en el pasado. En estos días puede ser que conozcas alguien muy especial.

    SAGITARIO: Si no estás satisfecha/o con tu vida es el momento de dejar atrás lo que no te hace feliz para mirar al futuro con ojos renovados. La vida solo se vive una vez, busca tu felicidad.

    CAPRICORNIO: Estarás con la sensibilidad a flor de piel y tu salud acaparará tu atención. Has vivido momentos desestabilizadores pero saldrás adelante, a partir de ahora todo irá mejor.

    ACUARIO: Si te sientes encadenada/o huirás sin dar explicaciones porque no soportarás que te pongan límites. No pidas consejo y haz lo que creas conveniente. Todo irá bien.

    PISCIS: Felicidades si cumples años, el sol está en tu signo te transmite una positiva energía y conseguirás el éxito. Aprovecha este momento de vitalidad y optimismo, para ser feliz.

  • Redmayne apunta al Oscar

    Película La teoría del todo

    LA TEORÍA DEL TODO

    Si alguien quiere adentrarse en La teoría del todo esperando encontrar una sesuda historia sobre cómo una de las mentes más privilegiadas de la historia de la humanidad llegó a elaborar las ideas que le hicieron famoso en el mundo entero, se va a llevar una gran sorpresa.

    {xtypo_code}Reino Unido, 2014. (123′)
    Título original: The Theory of Everything.
    Dirección: James Marsh.
    Producción: Tim Bevan, Lisa Bruce, Eric Fellner, Anthony McCarten.
    Guión:  Anthony McCarten, basado en el libro de Jane Hawking.  
    Fotografía: Benoit Delhomme.
    Música: Johan Johansson.
    Montaje:  Jinx Godffrey.
    Intérpretes: Eddie Redmayne (Stephen Hawking), Felicity Jones (Jane Hawking), Harry Lloyd (Brian), Alice Orr-Ewing (Diana King), David Thewlis (Dennis Sciama), Thomas Morrison (Carter), Emily Watson (Beryl Wilde), Guy Oliver-Watts (George Wilde), Michael Marcus (Ellis), Gruffud Glyn (Rees), Maxine Peake (Elaine Mason). {/xtypo_code}

    Esta película sobre la vida de Stephen Hawking (ignoro si antes se había hecho alguna otra, más allá del consabido telefilme que casi seguro alguien ha hecho ya) se centra en la relación sentimental con su primera mujer, de cómo se conocieron, de cómo convivieron durante casi veinticinco años, desde que le fue diagnosticada su enfermedad y mientras ésta se desarrolló por completo, postrándole en una silla de ruedas, dejando su trabajo científico casi como mero acompañante, como una comparsa, como un relleno.

    Tan absurdo sería negar que la película tiene altas dosis de calidad, como que en determinados momentos se adentra demasiado en el melodrama, llegando a rozar la lágrima fácil (aunque no llega a caer en ella). El resultado final es una buena película que puede convertirse en la tapada de los premios de esta temporada, en esa película que llega de tapadillo, sin  hacer excesivo ruido, y que finalmente consigue los galardones más preciados. De momento, ya opta a cuatro Globos de Oro incluyendo el de mejor película dramática. Aunque el punto fuerte (suena ya a Oscar) es el soberbio trabajo de Eddie Redmayne, que sabe meterse tan bien en la piel del famoso científico, que al mismísimo Hawking (dicen) se le escapó alguna lágrima en el pase privado de la película que le ofrecieron hace meses.

    Si la historia deja huella es gracias al trabajo de la pareja protagonista (Felicity Jones realiza un trabajo magnífico, pero Eddie Redmayne destaca), no por lo que cuenta que, en el fondo no deja de ser un drama romántico con elementos que ya hemos visto en multitud de cintas. Lo que verdaderamente podría ser importante en esta historia, conocer cómo funciona la mente privilegiada de Hawking, no llega a funcionar del todo.

  • Sergio Fernández se pone al frente de la causa saharaui

    Nueva directiva de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui  con la anterior presidenta

    Ha sido elegido presidente de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui

    La Asociación Nazarena de Amistad con el Pueblo Saharaui ha renovado su junta directiva. Tras más de ocho años de gestión por Marisol Ruiz, como presidenta de esta entidad nazarena, le ha tomado el relevo Sergio Fernández, al frente de la única candidatura presentada, en la que está acompañado por Jerónima Zambrana, como secretaria, y Jeromy García, como tesorera.

    Sergio ha dado este paso porque hacía falta alguien y las familias de acogida me han animado desde el principio. Pero, “lo que me ha empujado a dar el paso sin duda es haber sido familia de acogida durante tres años y la visita al Sahara, a los campamentos en Tinduf (Argelía) el pasado mes de febrero. Ha habido un antes y un después en mi vida”, asegura el nuevo presidente.

    Lo que unió a los tres integrantes de la nueva junta directiva es que sus niños de acogida son primos y eso les ha hecho ir madurando la idea, pero hasta tres días antes de la presentación de la candidatura no se lanzaron. Según Sergio, “no queremos fallar, ya que es una responsabilidad grande porque Marisol ha dejado el listón muy alto y no queremos defraudar”. Detrás de su candidadura, prosigue, “existe un gran equipo de trabajo que son los que nos dieron el empuje final, aunque alguien tenía que ser la cara visible y el representante ante los organismos, queremos que sea una asociación mucho más participativa y crear equipos de trabajo que colaboren cada uno en lo que pueda”.

    El lema de trabajo que va a guiar esta nueva andadura es “Nos cambio la vida un niño saharaui y ahora queremos cambiar y solucionar la de ellos”. A partir de aquí, seguirán con  la misma línea,  pero van a poner en marcha nuevos proyectos, ya que, asegura su presidente, “queremos estar presentes todo el año y que de verdad se afronte la autodeterminación del pueblo Saharaui, ese es mi verdadero objetivo”.  

    Entre las actividades previstas para el próximo año, además de las ya existentes, destaca una marcha en bicicleta solidaria y un campeonato de fútbol entre niños de acogida y niños nazarenos.

    {xtypo_code}Atención al público
    A la espera de contar con sede propia, atenderán en la Autoescuela Sergio (avenida de España, 163), todos los miércoles de 20:30 a 21:30 horas. {/xtypo_code}

  • Sergio Fernández se pone al frente de la causa saharaui

    Nueva directiva de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui  con la anterior presidenta

    Ha sido elegido presidente de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui

    La Asociación Nazarena de Amistad con el Pueblo Saharaui ha renovado su junta directiva. Tras más de ocho años de gestión por Marisol Ruiz, como presidenta de esta entidad nazarena, le ha tomado el relevo Sergio Fernández, al frente de la única candidatura presentada, en la que está acompañado por Jerónima Zambrana, como secretaria, y Jeromy García, como tesorera.

    Sergio ha dado este paso porque hacía falta alguien y las familias de acogida me han animado desde el principio. Pero, “lo que me ha empujado a dar el paso sin duda es haber sido familia de acogida durante tres años y la visita al Sahara, a los campamentos en Tinduf (Argelía) el pasado mes de febrero. Ha habido un antes y un después en mi vida”, asegura el nuevo presidente.

    Lo que unió a los tres integrantes de la nueva junta directiva es que sus niños de acogida son primos y eso les ha hecho ir madurando la idea, pero hasta tres días antes de la presentación de la candidatura no se lanzaron. Según Sergio, “no queremos fallar, ya que es una responsabilidad grande porque Marisol ha dejado el listón muy alto y no queremos defraudar”. Detrás de su candidadura, prosigue, “existe un gran equipo de trabajo que son los que nos dieron el empuje final, aunque alguien tenía que ser la cara visible y el representante ante los organismos, queremos que sea una asociación mucho más participativa y crear equipos de trabajo que colaboren cada uno en lo que pueda”.

    El lema de trabajo que va a guiar esta nueva andadura es “Nos cambio la vida un niño saharaui y ahora queremos cambiar y solucionar la de ellos”. A partir de aquí, seguirán con  la misma línea,  pero van a poner en marcha nuevos proyectos, ya que, asegura su presidente, “queremos estar presentes todo el año y que de verdad se afronte la autodeterminación del pueblo Saharaui, ese es mi verdadero objetivo”.  

    Entre las actividades previstas para el próximo año, además de las ya existentes, destaca una marcha en bicicleta solidaria y un campeonato de fútbol entre niños de acogida y niños nazarenos.

    {xtypo_code}Atención al público
    A la espera de contar con sede propia, atenderán en la Autoescuela Sergio (avenida de España, 163), todos los miércoles de 20:30 a 21:30 horas. {/xtypo_code}

  • Hablando a solas

    (Mateo 18, 15-20) ¡Qué difícil es hablar a solas con alguien! Incluso con alguien a quien quieres. En nuestras conversaciones hay tantos “acompañantes indeseables” que perturban nuestra comunicación… Las historias del pasado, los comentarios de la gente, lo que creo que el otro va a sentir, lo que creo que debería yo decir por ser quien soy, lo que pienso que va a pasar cuando acabe aquella conversación… todos estos son personajes indeseables en nuestras conversaciones que malean y perturban para hablar a solas con alguien.
    Todavía es más difícil cuando buscamos hacer ver a quien queremos algún error que está cometiendo, alguna actitud personal suya que está perjudicando la convivencia, que lo está perjudicando a él. Entonces vienen otros “acompañantes indeseables” a quienes nosotros invitamos: el “pues tú también”, el “yo tengo derecho”, el “tú no sabes nada”… Y no es la otra persona sola la que aporta personajes indeseables, también nosotros.

    ¿Habremos hablado alguna vez, con quien queremos, a solas de verdad? Puede ser que no; y puede ser que nunca lo consigamos; así de limitados somos. Pero el amor no se para en dificultades, y quien ama de verdad a su hijo, a su esposo o a su esposa, a su madre o a su amigo buscará una y otra vez la forma de hablar con él sinceramente, buscando la verdad, acogiendo sus sentimientos y sus razones, expresando con dulzura y autenticidad lo que pensamos y sentimos.

    Por último una pregunta, si me permites: ¿con quién tendrías que hablar en este momento a solas y con sinceridad?; o  también, ¿de quién aceptarías que quisiera hablar a solas contigo?

  • Coixet se pasa al terror

    Película Mi otro yo

    Cuando se supo que una directora con un estilo tan personal como Isabel Coixet iba a dirigir una cinta de un género tan marcado como el thriller psicológico (incluso con tintes de terror adolescente), uno no podía pensar otra cosa que ¿qué le ha pasado por la cabeza a la catalana? Lo cierto es que, una vez vista la película, aunque es evidente que Coixet se ha dejado llevar por los clichés del género (son muchos los que se presencian con claridad), también se nota la personal mano de la directora en determinados momentos de la historia.
    Protagonizada por la joven Sophie Turner (en su primer papel protagonista en cine, y a la que muchos conocen por su papel de Sansa Stark en la serie Juego de tronos), Mi otro yo se centra en la vida de Fay, una chica que parece llevar una vida sin problemas, a pesar de la enfermedad de su padre y de su desorientada madre. Todo cambia un día en apariencia normal, en el que Fay empieza a tener la sensación de que alguien la sigue, alguien que tiene su mismo aspecto, que se parece terriblemente a ella. Su angustia va a más al estar cada vez más segura de que esa persona no quiere sólo parecerse a ella, sino que pretende apropiarse de su vida.
    El del doppleganger, o doble    tenebroso, es un tema que no es nuevo (de hecho, esta temporada ya se ha estrenado Enemy, que también trata de este recurrente tema), y ello sin contar con las más que evidentes referencias a  Cisne negro. No hay mucha novedad en torno al tema en la cinta de Coixet, que se deja llevar por las convenciones visuales-sonoras-estéticas del género, aunque sin perder sus formas personales.
    Coixet coquetea con el tema de la locura, o si se quiere con el lado oscuro que todos tenemos en esta cinta, inesperada por venir de quien viene, y que mejora ostensiblemente su anterior cinta Ayer no termina nunca, cosa que tampoco era complicado, pero que se queda muy lejos de sus grandes obras hasta la fecha: Cosas que nunca te dije, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras.
    Lo cierto es que hay muchos momentos en los que no se sabe qué demonios está pasando, porque a pesar de que la historia juega al engaño, hay situaciones contradictorias en la trama. Pero lo peor llega al final, con una conclusión sin pies ni cabeza que termina por hundir por completo una película que no había logrado levantar el vuelo en ningún momento.

    MI OTRO YO

    Cuando se supo que una directora con un estilo tan personal como Isabel Coixet iba a dirigir una cinta de un género tan marcado como el thriller psicológico (incluso con tintes de terror adolescente), uno no podía pensar otra cosa que ¿qué le ha pasado por la cabeza a la catalana? Lo cierto es que, una vez vista la película, aunque es evidente que Coixet se ha dejado llevar por los clichés del género (son muchos los que se presencian con claridad), también se nota la personal mano de la directora en determinados momentos de la historia.

    {xtypo_code} España-Reino Unido, 2013. (86′)

    Título original: Another me.
    Escrita y dirigida: Isabel Coixet,  basada en la novela de Cathy MacPhail.
    Producción: Mariela Besuievski, Nicole Carmen-Davis, Rebekah Gilbertson.
    Fotografía: Jean-Claude Larrieu.
    Música: Michael Price.
    Montaje: Elena Ruiz.
    Intérpretes: Sophie Turner (Fay), Jonathan Rhys Meyers (John), Claire Forlani (Ann), Gregg Sulkin (Drew), Rhys Ifans (Don), Ivana Baquero (Kaylie), Geraldine Chaplin (Sra. Brennan), Charlotte Vega (Monica), Priyanka Patel (Dawn), Leonor Watling. {/xtypo_code}

    Protagonizada por la joven Sophie Turner (en su primer papel protagonista en cine, y a la que muchos conocen por su papel de Sansa Stark en la serie Juego de tronos), Mi otro yo se centra en la vida de Fay, una chica que parece llevar una vida sin problemas, a pesar de la enfermedad de su padre y de su desorientada madre. Todo cambia un día en apariencia normal, en el que Fay empieza a tener la sensación de que alguien la sigue, alguien que tiene su mismo aspecto, que se parece terriblemente a ella. Su angustia va a más al estar cada vez más segura de que esa persona no quiere sólo parecerse a ella, sino que pretende apropiarse de su vida.

    El del doppleganger, o doble    tenebroso, es un tema que no es nuevo (de hecho, esta temporada ya se ha estrenado Enemy, que también trata de este recurrente tema), y ello sin contar con las más que evidentes referencias a  Cisne negro. No hay mucha novedad en torno al tema en la cinta de Coixet, que se deja llevar por las convenciones visuales-sonoras-estéticas del género, aunque sin perder sus formas personales.

    Coixet coquetea con el tema de la locura, o si se quiere con el lado oscuro que todos tenemos en esta cinta, inesperada por venir de quien viene, y que mejora ostensiblemente su anterior cinta Ayer no termina nunca, cosa que tampoco era complicado, pero que se queda muy lejos de sus grandes obras hasta la fecha: Cosas que nunca te dije, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras.

    Lo cierto es que hay muchos momentos en los que no se sabe qué demonios está pasando, porque a pesar de que la historia juega al engaño, hay situaciones contradictorias en la trama. Pero lo peor llega al final, con una conclusión sin pies ni cabeza que termina por hundir por completo una película que no había logrado levantar el vuelo en ningún momento.

  • Sombra somos

    HACE CUARENTA años se enseñoreaba por las mejores calles de la ciudad o por la plaza del pueblo. Pelo cardado; joyas al cuello, carmín en los labios; traje, prudente y elegante, pero evidenciando a las claras su precio. Quizás no soportara que nadie la aventajara en lo que entendía por elegancia y finura. Quizás fuera el azote de malas costumbres y liviandades. Se enorgullecía al creerse la primera, la mejor; sufría si descubría que alguien la aventajaba; se hundía si, en algo, era puesta en evidencia.
    Hoy es una anciana sola, la mayor parte del tiempo; viviendo en un rellano grande, inmensamente vacío; acompañada sólo por la mujer de Uruguay que la cuida. También ella profundamente sola, porque ha tenido que dejar padre, madre, hijos, pareja y amigos al otro lado del océano. Dos soledades que conviven, que se alivian, que suspiran juntas.
    “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado”.
    El sentido de nuestra vida es amar y ser amado. Todo afán de dominio, de orgullo, de ser los primeros, ¿no tiene el inexorable destino de acabar en el fracaso y en el esperpento?
    Lo que vives y haces te construirá a ti mismo, y construirá Reino de Dios, si lo haces desde la humildad y la alegría de saber quién eres: alguien a quien el Padre mira en su humillación –así nos lo decía una gran mujer, María de Nazaret. Pero humildad no es cobardía –nos aclararía ella misma. Todo lo que Amor te pida hazlo con decisión y arrojo.

    (Marcos 9,30-37) HACE CUARENTA años se enseñoreaba por las mejores calles de la ciudad o por la plaza del pueblo. Pelo cardado; joyas al cuello, carmín en los labios; traje, prudente y elegante, pero evidenciando a las claras su precio. Quizás no soportara que nadie la aventajara en lo que entendía por elegancia y finura.

     

    Quizás fuera el azote de malas costumbres y liviandades. Se enorgullecía al creerse la primera, la mejor; sufría si descubría que alguien la aventajaba; se hundía si, en algo, era puesta en evidencia. Hoy es una anciana sola, la mayor parte del tiempo; viviendo en un rellano grande, inmensamente vacío; acompañada sólo por la mujer de Uruguay que la cuida. También ella profundamente sola, porque ha tenido que dejar padre, madre, hijos, pareja y amigos al otro lado del océano.

    Dos soledades que conviven, que se alivian, que suspiran juntas. “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: “El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado”.El sentido de nuestra vida es amar y ser amado.

    Todo afán de dominio, de orgullo, de ser los primeros, ¿no tiene el inexorable destino de acabar en el fracaso y en el esperpento?Lo que vives y haces te construirá a ti mismo, y construirá Reino de Dios, si lo haces desde la humildad y la alegría de saber quién eres: alguien a quien el Padre mira en su humillación –así nos lo decía una gran mujer, María de Nazaret. Pero humildad no es cobardía –nos aclararía ella misma. Todo lo que Amor te pida hazlo con decisión y arrojo.

  • Abrir el futuro

    (Marcos 5, 21-43) El evangelio de este próximo domingo nos habla de dos mujeres. Una es una niña que vio truncada su vida antes de poder abrirse a la fecundidad.

    Otra, una mujer madura, que una enfermedad impedía quedar embarazada y poder, así, dar vida. Jesús toma de la mano a la niña y la levanta en medio del estupor de los que llorando la rodeaban. Rodeado por la multitud siente que una fuerza curativa ha salido de él, y que alguien ha curado por la fe con que ha tocado su manto.

    Los evangelios trenzan, sin solución de continuidad, la historia de Jesucristo, lo que materialmente pasó, y el sentido profundo que la vida de Jesús abre para quien a él se acerca.

    A veces tenemos la tentación de pensar que nuestra vida ya ha dado su fruto, que nuestro tiempo ha pasado; incluso peor, que nuestra vida no tiene sentido más allá de lo que cada uno goce o sufra. No es así. Nuestras vidas no son ríos que van a dar a la mar, que es el morir. Nuestras vidas son semillas que pueden dar, en su momento de sazón, el fruto de su esperanza.

    Creer en Jesucristo no es mero asentimiento de cabeza. Creer en Jesucristo es saber que nuestros esfuerzos cotidianos por alentar la justicia, que los sacrificios, que nos dignifican, por construir un mundo nuevo, llegado el momento, darán fruto. La esperanza no es más que una fe, que desde la íntima certeza en la fuerza de la resurrección de Cristo, nos anima a entregar al amor nuestra vida. No lo dudes, Cristo a todos nos enriquece con su pobreza.

    Sin esperanza nuestra fe está muerta, porque somos nosotros los que ya estamos moribundos. ¿Quién puede vivir sin esperanza? ¿Quién puede luchar sin esperanza? ¿Hay alguien que sin esperanza no sea más que una sombra de sí mismo?

    Por tu fe, tu vida será fecunda.

     

  • Miradas y caricias

    (Marcos 1,40-45) CADA VEZ que paso por un cruce de carreteras la veo. En verano tenía una sombrilla que la protegía débilmente del sol y del aire abrasador de agosto, ahora en invierno (más tapada con ropa ceñida) sigue en su puesto de trabajo o, por mejor decir, en el lugar donde una inmisericorde esclavitud la ha relegado. Unos la miran con deseo, de ellos sobrevive. Otros la miran con asco. Otros con lástima, o con indiferencia. Pero, todas nuestras miradas le hacen daño.

    Sentirnos observados y mirados, como bichos raros; sentirnos juzgados, condenados o amnistiados, a todos nos molesta. La mirada tiene una fuerza personal que salva o esclaviza. Con una mirada podemos avergonzar y hundir a alguien.

    Mirando a los ojos lo afrontamos en su realidad personal desde nuestra realidad personal, para contarle lo que nos ha ocurrido, para escuchar un retazo de su propia vida, para decirle lo que pensamos. En el evangelio de esta semana se nos narra cómo Jesús cura a un enfermo de lepra tocándolo, acariciándolo. Nuestra piel, nuestras enfermedades, nuestras virtudes, nuestras capacidades, todo lo que somos, o hacemos, es expresión de nuestra persona y nuestra vida. Cuando miramos a alguien sin tener presente su dignidad de persona, cuando lo tratamos como “delincuente”, “enfermo”, “discapacitado”, “drogadicto”, “corrupto”… él siente que lo estamos juzgando y condenando.

    En el evangelio de este domingo, Jesús nos enseña a mirar a todas las personas a los ojos, como lo que son, hijos de Dios. Y a ayudar humildemente a quien lo necesite, pidiéndole internamente perdón por habernos dado cuenta de su carencia y su necesidad.

  • Miradas y caricias

    (Marcos 1,40-45) CADA VEZ que paso por un cruce de carreteras la veo. En verano tenía una sombrilla que la protegía débilmente del sol y del aire abrasador de agosto, ahora en invierno (más tapada con ropa ceñida) sigue en su puesto de trabajo o, por mejor decir, en el lugar donde una inmisericorde esclavitud la ha relegado. Unos la miran con deseo, de ellos sobrevive. Otros la miran con asco. Otros con lástima, o con indiferencia. Pero, todas nuestras miradas le hacen daño.

    Sentirnos observados y mirados, como bichos raros; sentirnos juzgados, condenados o amnistiados, a todos nos molesta. La mirada tiene una fuerza personal que salva o esclaviza. Con una mirada podemos avergonzar y hundir a alguien.

    Mirando a los ojos lo afrontamos en su realidad personal desde nuestra realidad personal, para contarle lo que nos ha ocurrido, para escuchar un retazo de su propia vida, para decirle lo que pensamos. En el evangelio de esta semana se nos narra cómo Jesús cura a un enfermo de lepra tocándolo, acariciándolo. Nuestra piel, nuestras enfermedades, nuestras virtudes, nuestras capacidades, todo lo que somos, o hacemos, es expresión de nuestra persona y nuestra vida. Cuando miramos a alguien sin tener presente su dignidad de persona, cuando lo tratamos como “delincuente”, “enfermo”, “discapacitado”, “drogadicto”, “corrupto”… él siente que lo estamos juzgando y condenando.

    En el evangelio de este domingo, Jesús nos enseña a mirar a todas las personas a los ojos, como lo que son, hijos de Dios. Y a ayudar humildemente a quien lo necesite, pidiéndole internamente perdón por habernos dado cuenta de su carencia y su necesidad.