Categoría: Cartas a la redacción

  • Adiós, Mila

    Eras tan pequeñita al nacer que en la palma de mi mano todo tu cuerpo se cobijaba…

    Y en aquel momento que un solo suave hilo de vida tenías para estar a mi lado, yo te rogé que no te marcharas, que no abandonaras , y te quedaras conmigo…

    Pensar en lo peor no quería, pero imaginé que si seguías adelante sería un milagro, por ello no dudé en ponerte el nombre que te acompañaría todos estos años…

    Y pasó el tiempo…y el tiempo no perdona y nos hace daño…

    Con mi mano palpaba impaciente tu pecho, esperando alguna respuesta de tu cansado corazón, que muy lentamente se iba apagando…

    Tu mirada fija y sin luz, dejaba atrás, con mucho dolor, todos nuestros entrañables recuerdos…

    En esta batalla entre la vida y la muerte, luchaste con valentía y corage, hasta el último instante…

    Cuantos años Mila, cuanto amor y vida te llevas, cuanto hemos vivido juntas…
    Gracias, por haberme regalado tu tiempo, por no haberme abandonado en aquel momento…

    Gracias, por regalarme tu vida, por todas esas horas hasta tu triste despedida…
    Sueña pequeña y vuela alto hasta llegar a las estrellas, seguro que allí alguién te espera y perdona que en este tu último viaje, no te pueda acompañar…

    Te quiero Mila, y tu sabes porqué te quiero…hasta siempre, buena amiga.

  • Basura en el Recinto Ferial

    Soy un vecino de Vistazul y me permito escribirles para denunciar la situacion de abandono en que se encuentra el terreno del ferial en lo que toca a limpieza y seguridad.

    Sepan ustedes que en más de una ocasion se me han cruzado allí ratas de tamaño considerable, roedores que pululan por las calles de albero donde se ubican las casetas. Más de la mitad de dichas casetas están ya, a estas alturas, abiertas tras haber sido forzadas por gente que busca chatarra o mendigos en busca de cobijo. Muchas de las estructuras albergan ya una ingente cantidad de basura, que se completa con los restos de botellona y preservativos usados que es fácil encontrar por el suelo de todo el recinto.

    Sres. del Ayuntamiento, aun siendo consciente de lo difícil de mantener en buen estado un terreno de estas características, les ruego que actúen y procedan a la limpieza y desinfeccion de la zona, así como a establecer algún tipo de vigilancia, aunque sea esporádica. Si no por los vecinos de enfrente de la feria, háganlo por los niños de los colegios e institutos que también se ubican en el área.

     

  • Basura en el Recinto Ferial

    Soy un vecino de Vistazul y me permito escribirles para denunciar la situacion de abandono en que se encuentra el terreno del ferial en lo que toca a limpieza y seguridad.

    Sepan ustedes que en más de una ocasion se me han cruzado allí ratas de tamaño considerable, roedores que pululan por las calles de albero donde se ubican las casetas. Más de la mitad de dichas casetas están ya, a estas alturas, abiertas tras haber sido forzadas por gente que busca chatarra o mendigos en busca de cobijo. Muchas de las estructuras albergan ya una ingente cantidad de basura, que se completa con los restos de botellona y preservativos usados que es fácil encontrar por el suelo de todo el recinto.

    Sres. del Ayuntamiento, aun siendo consciente de lo difícil de mantener en buen estado un terreno de estas características, les ruego que actúen y procedan a la limpieza y desinfeccion de la zona, así como a establecer algún tipo de vigilancia, aunque sea esporádica. Si no por los vecinos de enfrente de la feria, háganlo por los niños de los colegios e institutos que también se ubican en el área.

     

  • Hace un año que no lloro

    Me parece que fue ayer
    y ya ha pasado todo un año,
    desde que escribí aquel poema
    de aquellas memorias de antaño.
    Me parece que fue ayer
    cuando escuche las campanas,
    repicando al amanecer
    en mi pueblo, Dos Hermanas.
    Ha pasado mucho tiempo
    y quedaron cosas lejanas.
    Cuando me recogía el pelo,
    aún siendo niñas, mi hermana.

    Me parece que fue ayer
    y ha pasado un año entero,
    que vi las yuntas de bueyes
    que llevan los carreteros.
    Ellos preparaban  enganches,
    yo pensaba y sentía miedo;
    imaginaba  si al año siguiente
    estaría junto a los que quiero.

    Y otro año volvió a pasar
    y otra vez vuelvo a contarlo,
    que la carreta comienza a andar
    para recoger un trono tallado;
    donde reposa la virgen,
    y la escoltan frescos nardos.

    Que en esta jornada matinal
    cruzará por  su pueblo amado,
    para llegar hasta el Arenal
    que un puente  está esperando;
    donde la verán pasar
    los que la acompañan andando,
    en este nuevo camino
    que llevan un año anhelando.

    Esta niña sigue creyendo
    que de Valme a  Valme
    se mide mejor el tiempo.
    Para que esta espera me ayude
    a pasar los tristes momentos;
    y estar donde siempre estuve
    en la fecha que yo quiero,
    tercer domingo de octubre,
    que me parece un viaje al cielo.

    Es que aquella niña
    en mí sigue existiendo.
    Al igual que a los reyes magos
    aún les sigo escribiendo;
    le pido a la virgen de Valme,
    siempre me está concediendo
    los secretos que yo le pido
    con mi mirada y en silencio.
    Me mira ella con gesto amigo
    y otra vez me está sonriendo.

    Y vuelvo a entrar en la ermita
    a retratar con mi mente,
    a esta cara tan bonita
    de nuestra imagen ferviente.
    Le dedico una oración,
    silenciosa y calladamente
    el que reza es mi corazón,
    así no me escucha la gente.

    En esa vuelta vespertina
    se apodera de mí la tristeza;
    que este camino termina,
    otra despedida se acerca.
    Vuelvo a recordar reflejada
    la imagen de aquella niña,
    en un espejo y despeinada
    con la flor del pelo marchita.

    Tras la romería finalizada,
    con la vista ya caída
    y la voz un poco quebrada;
    lloraba con desconsuelo
    porque otro año aguardaba,
    para hacer un camino nuevo
    por mi Señora Valme amparada.

    Pero hoy quiero reconocerte
    que en todo este año pasado
    la vida me ha sido clemente.

    Aunque Valmes pasados añoro
    aún me queda agradecerte,
    que hace un año que no lloro
    y que este Valme vuelvo a verte.

  • Hace un año que no lloro

    Me parece que fue ayer
    y ya ha pasado todo un año,
    desde que escribí aquel poema
    de aquellas memorias de antaño.
    Me parece que fue ayer
    cuando escuche las campanas,
    repicando al amanecer
    en mi pueblo, Dos Hermanas.
    Ha pasado mucho tiempo
    y quedaron cosas lejanas.
    Cuando me recogía el pelo,
    aún siendo niñas, mi hermana.

    Me parece que fue ayer
    y ha pasado un año entero,
    que vi las yuntas de bueyes
    que llevan los carreteros.
    Ellos preparaban  enganches,
    yo pensaba y sentía miedo;
    imaginaba  si al año siguiente
    estaría junto a los que quiero.

    Y otro año volvió a pasar
    y otra vez vuelvo a contarlo,
    que la carreta comienza a andar
    para recoger un trono tallado;
    donde reposa la virgen,
    y la escoltan frescos nardos.

    Que en esta jornada matinal
    cruzará por  su pueblo amado,
    para llegar hasta el Arenal
    que un puente  está esperando;
    donde la verán pasar
    los que la acompañan andando,
    en este nuevo camino
    que llevan un año anhelando.

    Esta niña sigue creyendo
    que de Valme a  Valme
    se mide mejor el tiempo.
    Para que esta espera me ayude
    a pasar los tristes momentos;
    y estar donde siempre estuve
    en la fecha que yo quiero,
    tercer domingo de octubre,
    que me parece un viaje al cielo.

    Es que aquella niña
    en mí sigue existiendo.
    Al igual que a los reyes magos
    aún les sigo escribiendo;
    le pido a la virgen de Valme,
    siempre me está concediendo
    los secretos que yo le pido
    con mi mirada y en silencio.
    Me mira ella con gesto amigo
    y otra vez me está sonriendo.

    Y vuelvo a entrar en la ermita
    a retratar con mi mente,
    a esta cara tan bonita
    de nuestra imagen ferviente.
    Le dedico una oración,
    silenciosa y calladamente
    el que reza es mi corazón,
    así no me escucha la gente.

    En esa vuelta vespertina
    se apodera de mí la tristeza;
    que este camino termina,
    otra despedida se acerca.
    Vuelvo a recordar reflejada
    la imagen de aquella niña,
    en un espejo y despeinada
    con la flor del pelo marchita.

    Tras la romería finalizada,
    con la vista ya caída
    y la voz un poco quebrada;
    lloraba con desconsuelo
    porque otro año aguardaba,
    para hacer un camino nuevo
    por mi Señora Valme amparada.

    Pero hoy quiero reconocerte
    que en todo este año pasado
    la vida me ha sido clemente.

    Aunque Valmes pasados añoro
    aún me queda agradecerte,
    que hace un año que no lloro
    y que este Valme vuelvo a verte.

  • Hace un año que no lloro

    Me parece que fue ayer
    y ya ha pasado todo un año,
    desde que escribí aquel poema
    de aquellas memorias de antaño.
    Me parece que fue ayer
    cuando escuche las campanas,
    repicando al amanecer
    en mi pueblo, Dos Hermanas.
    Ha pasado mucho tiempo
    y quedaron cosas lejanas.
    Cuando me recogía el pelo,
    aún siendo niñas, mi hermana.

    Me parece que fue ayer
    y ha pasado un año entero,
    que vi las yuntas de bueyes
    que llevan los carreteros.
    Ellos preparaban  enganches,
    yo pensaba y sentía miedo;
    imaginaba  si al año siguiente
    estaría junto a los que quiero.

    Y otro año volvió a pasar
    y otra vez vuelvo a contarlo,
    que la carreta comienza a andar
    para recoger un trono tallado;
    donde reposa la virgen,
    y la escoltan frescos nardos.

    Que en esta jornada matinal
    cruzará por  su pueblo amado,
    para llegar hasta el Arenal
    que un puente  está esperando;
    donde la verán pasar
    los que la acompañan andando,
    en este nuevo camino
    que llevan un año anhelando.

    Esta niña sigue creyendo
    que de Valme a  Valme
    se mide mejor el tiempo.
    Para que esta espera me ayude
    a pasar los tristes momentos;
    y estar donde siempre estuve
    en la fecha que yo quiero,
    tercer domingo de octubre,
    que me parece un viaje al cielo.

    Es que aquella niña
    en mí sigue existiendo.
    Al igual que a los reyes magos
    aún les sigo escribiendo;
    le pido a la virgen de Valme,
    siempre me está concediendo
    los secretos que yo le pido
    con mi mirada y en silencio.
    Me mira ella con gesto amigo
    y otra vez me está sonriendo.

    Y vuelvo a entrar en la ermita
    a retratar con mi mente,
    a esta cara tan bonita
    de nuestra imagen ferviente.
    Le dedico una oración,
    silenciosa y calladamente
    el que reza es mi corazón,
    así no me escucha la gente.

    En esa vuelta vespertina
    se apodera de mí la tristeza;
    que este camino termina,
    otra despedida se acerca.
    Vuelvo a recordar reflejada
    la imagen de aquella niña,
    en un espejo y despeinada
    con la flor del pelo marchita.

    Tras la romería finalizada,
    con la vista ya caída
    y la voz un poco quebrada;
    lloraba con desconsuelo
    porque otro año aguardaba,
    para hacer un camino nuevo
    por mi Señora Valme amparada.

    Pero hoy quiero reconocerte
    que en todo este año pasado
    la vida me ha sido clemente.

    Aunque Valmes pasados añoro
    aún me queda agradecerte,
    que hace un año que no lloro
    y que este Valme vuelvo a verte.

  • In Memoriam

    José María Varela García de la Vega nos deja para vivir para siempre junto a su Virgen de Valme. Cuando recibes la noticia del fallecimiento de un gran amigo, siempre me digo a mí mismo: ¡otro gran amigo que se ha ido a reunirse en el Cielo con nuestra Madre de Valme!

    José María era un gran amigo de siempre. Sus dos amores eran la Hermandades de la «Borriquita» y «Valme». Nos conocíamos desde nuestra juventud en la Acción Católica. Cuando decidió entrar en el Seminario de Sevilla, junto con Paco Genovés y Manolo Gómez, fue una decisión muy meditada y comentada entre nosotros. No terminó sus estudios de seminarista, y cuando volvió, analizamos profundamente su decisión, con su pro y su contra, desde una perspectiva cristiana y responsable.
    Nos veíamos casi a diario, hablábamos siempre de nuestro compromiso cristiano, como respuesta a nuestras propias exigencias, que nos llevó a tomar conciencia de un compromiso en el trabajo y en la Iglesia.

    Las últimas vivencias que tuvimos juntos y a diario, fue en la Hermandad de Valme, siendo Hermano Mayor, y José María, Vocal de Cultos. Los preparaba con un primor excelente, y cada año conseguíamos traer muy buenos oradores, y, muy especialmente en la Función Principal, con Autoridades Eclesiásticas a nivel de Obispos, Arzobispos y Cardenales. Un trabajo que ofrecía, cada año, a su Virgen de Valme.

    José María, cuando estés con Antonio Cardona, Pepe Gómez, Manuel Velasco, Antonio «Magatín» y entre otros hermanos de Hermandad, compromételos para interceder por la Hermandad y por la Iglesia. Necesitamos de vuestras oraciones, para seguir haciendo útiles y defensores de la Iglesia, en estos difíciles momentos en los que el «laicismo» se impone a los cristianos, para que no desfallezcamos en nuestra creencia y compromiso.

    Un fuerte abrazo, hasta que nos veamos nuevamente juntos.¡Viva la Virgen de Valme!

     

  • In Memoriam

    José María Varela García de la Vega nos deja para vivir para siempre junto a su Virgen de Valme. Cuando recibes la noticia del fallecimiento de un gran amigo, siempre me digo a mí mismo: ¡otro gran amigo que se ha ido a reunirse en el Cielo con nuestra Madre de Valme!

    José María era un gran amigo de siempre. Sus dos amores eran la Hermandades de la «Borriquita» y «Valme». Nos conocíamos desde nuestra juventud en la Acción Católica. Cuando decidió entrar en el Seminario de Sevilla, junto con Paco Genovés y Manolo Gómez, fue una decisión muy meditada y comentada entre nosotros. No terminó sus estudios de seminarista, y cuando volvió, analizamos profundamente su decisión, con su pro y su contra, desde una perspectiva cristiana y responsable.
    Nos veíamos casi a diario, hablábamos siempre de nuestro compromiso cristiano, como respuesta a nuestras propias exigencias, que nos llevó a tomar conciencia de un compromiso en el trabajo y en la Iglesia.

    Las últimas vivencias que tuvimos juntos y a diario, fue en la Hermandad de Valme, siendo Hermano Mayor, y José María, Vocal de Cultos. Los preparaba con un primor excelente, y cada año conseguíamos traer muy buenos oradores, y, muy especialmente en la Función Principal, con Autoridades Eclesiásticas a nivel de Obispos, Arzobispos y Cardenales. Un trabajo que ofrecía, cada año, a su Virgen de Valme.

    José María, cuando estés con Antonio Cardona, Pepe Gómez, Manuel Velasco, Antonio «Magatín» y entre otros hermanos de Hermandad, compromételos para interceder por la Hermandad y por la Iglesia. Necesitamos de vuestras oraciones, para seguir haciendo útiles y defensores de la Iglesia, en estos difíciles momentos en los que el «laicismo» se impone a los cristianos, para que no desfallezcamos en nuestra creencia y compromiso.

    Un fuerte abrazo, hasta que nos veamos nuevamente juntos.¡Viva la Virgen de Valme!

     

  • In Memoriam

    José María Varela García de la Vega nos deja para vivir para siempre junto a su Virgen de Valme. Cuando recibes la noticia del fallecimiento de un gran amigo, siempre me digo a mí mismo: ¡otro gran amigo que se ha ido a reunirse en el Cielo con nuestra Madre de Valme!

    José María era un gran amigo de siempre. Sus dos amores eran la Hermandades de la «Borriquita» y «Valme». Nos conocíamos desde nuestra juventud en la Acción Católica. Cuando decidió entrar en el Seminario de Sevilla, junto con Paco Genovés y Manolo Gómez, fue una decisión muy meditada y comentada entre nosotros. No terminó sus estudios de seminarista, y cuando volvió, analizamos profundamente su decisión, con su pro y su contra, desde una perspectiva cristiana y responsable.
    Nos veíamos casi a diario, hablábamos siempre de nuestro compromiso cristiano, como respuesta a nuestras propias exigencias, que nos llevó a tomar conciencia de un compromiso en el trabajo y en la Iglesia.

    Las últimas vivencias que tuvimos juntos y a diario, fue en la Hermandad de Valme, siendo Hermano Mayor, y José María, Vocal de Cultos. Los preparaba con un primor excelente, y cada año conseguíamos traer muy buenos oradores, y, muy especialmente en la Función Principal, con Autoridades Eclesiásticas a nivel de Obispos, Arzobispos y Cardenales. Un trabajo que ofrecía, cada año, a su Virgen de Valme.

    José María, cuando estés con Antonio Cardona, Pepe Gómez, Manuel Velasco, Antonio «Magatín» y entre otros hermanos de Hermandad, compromételos para interceder por la Hermandad y por la Iglesia. Necesitamos de vuestras oraciones, para seguir haciendo útiles y defensores de la Iglesia, en estos difíciles momentos en los que el «laicismo» se impone a los cristianos, para que no desfallezcamos en nuestra creencia y compromiso.

    Un fuerte abrazo, hasta que nos veamos nuevamente juntos.¡Viva la Virgen de Valme!

     

  • ¿Piquetes informativos?

    Parece mentira la transformación que sufren las personas ante una situación de huelga. Pasamos de ser personas civilizadas, a seres rescatados de otra época. No comprendo el comportamiento de los llamados «piquetes informativos», que su único propósito en la huelga pasada fue amedrentar a los trabajadores, que por decisión propia o incluso obligada en el caso de tener que hacer servicios mínimos, intentaban llegar a sus puestos de trabajo.

    Creo que estábamos los españoles lo suficientemente informados de la huelga como para tener que soportar que nos recordasen a base de violencia nuestro derecho democrático de ir a la huelga. Pude ver por televisión videos de Madrid, donde los trabajadores de autobús insultaban a sus propios compañeros por intentar salir a cumplir con los servicios mínimos, pactados anteriormente con los propios sindicatos.

    Pero sin duda, la imagen que más me sorprendió fue la ocurrida en Madrid, en la terraza de un bar, donde un hombre fue agredido ante una cámara de televisión mientras disfrutaba de una copa junto con unos amigos. La agresión (un puñetazo en la cabeza), vino por el simple hecho de que ya eran más de las 12 y por lo tanto la huelga ya había comenzado y se vieron con el derecho de amenazar a los dueños de los establecimientos y a sus clientes para que apoyaran la huelga.

    Sin duda, la huelga fue apoyada por un gran número de españoles, pero la pregunta es cual es el porcentaje de aquellos que no pudieron llegar a su trabajo, aquellos a los que nos les dejaron pasar y los que no fueron por miedo a represalias contra su negocio.