Categoría: Cartas a la redacción

  • Contra la violencia machista, responsabilidad colectiva

    Año 2020, otro año más para seguir viviendo y reivindicando la justicia para y por todas las personas que vieron su vida truncada por la violencia machista.

    Un contador violeta que suma y adelanta, nos cuestiona como ciudadanas y ciudadanos libres si estamos haciendo lo correcto, oportuno y con la celeridad necesaria.

    Despedimos un 2019 con la tristeza de muchas familias destrozadas a las que hoy acompañamos, familias de mujeres asesinadas, sí, porque no son muertas son asesinadas, que deseamos hacer visibles.

    Entramos en este 2020 con la esperanza puesta en valor de futuro y nada más empezar nuestro contador violeta ya está en marcha.

    Asesinatos, malos tratos, violaciones crueles, salvajes, individuales y grupales que tratan de justificarse. No es no, una negación bastante clara y todo lo demás es enmascarar y confundir con palabras mal utilizadas que no ayudan a hacer visible la violencia machista ni buscar soluciones conjuntas, ante esta debilidad social.

    El abuso de poder, la coacción en grupo previa a una violación ¿no es violencia de género? Protejamos a las víctimas.

    Desde la ciudadanía, hombres y mujeres pedimos la ejecución del Pacto de Estado contra la violencia de género que tiene como objetivo fundamental eliminar cualquier tipo de violencia contra las mujeres, haciendo hincapié en la consecución de los siguientes ejes de trabajo:

    1. Sensibilización, formación y prevención. Como sociedad no podemos permanecer impasibles ante la desigualdad de género y contra la violencia hacia las mujeres y cómo afecta a su hijos e hijas.
    2. Mejorar la respuesta institucional, la coordinación de los recursos y las medidas a realizar.
    3. Mejorar el apoyo, el amparo, la seguridad de las mujeres y menores víctimas, así como de otros colectivos más vulnerables como, por ejemplo, el de las mujeres migrantes.
    4. Fortalecer la ayuda y seguridad de los hijos e hijas de víctimas de violencia de género.
    5. Fomento de la formación de personas profesionales que participen en los procesos de intervención con las víctimas.
    6. Reconocer qué sucesos violentos que afecten de forma sexual, física, psicológica o económica a las mujeres, son violencia de género como se incorpora en los principios del Convenio de Estambul.
    7. Que se recojan en los Presupuestos Generales del Estado la cantidad necesaria para la puesta en marcha de las medidas recogidas en el Pacto de Estado.

    La violencia de género es un reflejo de las desigualdades entre hombres y mujeres y una vulneración de los derechos humanos.

    Rompamos el tabú del silencio, exijamos nuestros derechos como mujeres y hombres libres en contra de esta desigualdad, mañana puede ser tu hermana, tu hija, tus nietos y nietas.

    Paremos el contador violeta y hagamos de estos, los martes violetas, solo un recuerdo para la historia en un futuro próximo real, donde hombres y mujeres caminemos en un mundo justo e igualitario.

  • El pin parental

    Sí, sí, señoras y señores, ahora no se habla de otra cosa. No hay nada más urgente que vigilar ni decidir en este país, que definir si los padres tienen o no tienen que dar permiso explícito a los coles para que sus hijos asistan a determinados contenidos extraescolares.

    A ver, que yo no digo que no sea un tema importante, porque los niños y niñas de ahora son las que decidirán el futuro de nuestro país (o de lo que quede de él) cuando sean grandes. Pero yo creo que el debate no debería ir más allá de la responsabilidad que tenemos todos los adultos de formar a nuestros jóvenes en el respeto, la responsabilidad, la igualdad y la solidaridad para caminar hacia una sociedad mejor y más justa, paso a paso. Y todo lo que sea salirnos de ese camino ya va mal por definición.

    Si un niño o una niña tiene unos padres homófobos, machistas, avariciosos, irrespetuosos… y en el cole se va a dar un taller por ejemplo, sobre igualdad y respeto, pues sería una locura permitir que esos padres prohíban a sus hijos que asistan, con la idea de “a mi hijo/a le van a llenar la cabeza de ideas feministas”. En este caso no me parece bien el poder que el pin parental les da a esos padres.

    Y a la contra, si es el colegio el que tiene una clara idea de adoctrinar a sus alumnos sobre contenidos que se salgan de lo establecido en la Constitución, pues los padres no solo tienen que ponerles un Pin, si no denunciarlos por adoctrinamiento, eso después de sacar a sus hijos de esas aulas, que es lo primero que tienen que hacer.

  • 44, 7, 6

    Cuarenta y cuatro años, siete meses y seis días. Este título que en principio parece una canción de Joaquín Sabina, es muchísimo más que eso para mí, es toda mi vida laboral en el día que he solicitado la jubilación. Parece mucho tiempo pero se me ha pasado casi sin darme cuenta, al igual que el resto de mi vida. Cuando se vive de corazón en el trabajo, en la vida familiar o en general, el tiempo es un factor que no se considera ni se valora, afortunadamente la dinámica de la vida desconecta ese reloj contador del tiempo.

    Pero hoy, mientras la funcionaria del Ministerio de Trabajo, tramitaba la documentación de jubilación, no he podido evitar mirar atrás, algo que nunca suelo hacer y ha pasado como en un flash toda esta vida de trabajo que en mi caso tengo que confesar llena de satisfacción; como consecuencia posiblemente de que me gustaba el trabajo que hacía y eso es fundamental para llevar una vida laboral digamos “sana” y productiva.

    Siempre realicé el trabajo lo mejor que pude, entendí desde muy joven que me pagaban para ello. Nunca fui un trabajador ejemplar pero procuré ser eficiente y rentable, en definitiva consecuente con mi compromiso laboral, fue fácil, solo era honrado conmigo mismo.

    Un apartado especial merecen los compañeros que tuve, algunos durante más de treinta años. Sí, no es fácil convivir con personas gran parte de tu vida tantas horas al día, pero tengo que reconocer que con todos tuve una relación cordial y de respeto mutuo, creo que mi militancia sindical contribuyó en gran medida a ello.

    Además hay una regla en las relaciones laborales que nunca falla: respeta y te respetarán y con esta máxima los problemas son más fácilmente solucionable. A todos ellos, quiero dar las gracias porque en mayor o menor medida me aportaron ayuda y colaboración y en algunos casos amistad sincera.

    Ahora comienza un tiempo nuevo al que me tengo que adaptar y coger otras rutinas que llenen el espacio vacío que me ha dejado la perdida de mi vida laboral. No está siendo fácil lo confieso, pero seguiré intentándolo…

  • Colores de la historia

    Azul 1.0. Javier lo tenía claro. Ellos habían ganado la guerra. Después de casi tres años de conflicto por fin cesaban los disparos, las bombas, los duros momentos en las trincheras, el estar lejos de su familia… Volvería a casa, empezarían de nuevo, con un nuevo gobierno, un nuevo régimen, un tiempo nuevo, seguro que mejor, ‘el generalísimo’ se encargaría de ello…

    Blanco 1.0

    De rodillas, Pedro acariciaba el rostro ensangrentado de su madre, tendida en mitad de la calle después de ser abatida por un francotirador sin escrúpulos, que no hacía distinciones a la hora de ejecutar desde el cielo a cualquier rojo o roja que se moviera.

    Aquel, con tan sólo doce años no podía entender por qué le había tocado vivir tan duros acontecimientos. Desconocía el paradero de su padre, hecho prisionero hace ya más de un año. Con lágrimas en los ojos, impotente, sentía un vacío brutal, el corazón desgarrado, el alma sin vida… Era la pérdida más absoluta que un niño podía sufrir. Qué haría ahora, solo, en medio de aquella ciudad totalmente devastada por las bombas, inmersa en una guerra que como a Pedro, poco a poco iba arrancándole trozos de vida y esperanza…

    Rojo 1.0

    Los ojos vendados, las manos atadas a la espalda, los pies enterrados en el barro, un barro que inundaba la fosa, donde intuía que aquellos serían los últimos momentos de su vida. Oía voces, olía a humo, humo de los cigarrillos que fumaban los del bando nacional a la espera de recibir la orden…

  • En memoria de Eulogia

    El pasado día 4 de enero falleció en nuestra localidad Eulogia Molina Muñoz a los noventa años de edad, viuda desde 1996 del recordado y valorado sindicalista de los yeseros Antonio Garrión Gallego. Eulogia ha sido durante toda su vida un ejemplo palpable de compromiso social. ç

    Fue una trabajadora incansable en los almacenes de aceitunas de Carbonell, instalados en nuestra localidad en las décadas de los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta del pasado siglo, donde como trabajadora llegó a una gran especialización en el deshuesado de la aceituna de mesa que se realizaba de forma manual, llegando a obtener varios premios a nivel provincial y regional por el rendimiento y rapidez en la preparación de esta conserva. Solidaria de vocación, no dudaba en ayudar a las compañeras que no llegaban al mínimo de la producción, compartiendo parte de la suya, evitando así que fuesen relegadas al paro o al cambio para otras tareas, peor remuneradas aún, que la que estaban realizando. Militante activa de la libertad en los tiempos de la represión y de la prohibición, que generó el periodo de la dictadura en nuestro país, siempre estuvo al lado de los trabajadores que salían a pedir lo que en justicia les pertenecía, ayudándoles y apoyándolos en los periodos de huelga.

    Tuvo el valor y el coraje de recolectar en muchos momentos difíciles, víveres, ropa, dinero y cualquier cosa que pudiese hacer llegar a los presos políticos, visitándolos asiduamente en el campo de concentración de Los Merinales y en el centro penitenciario de Sevilla.

    Fue un espíritu libre que luchó a pie de calle por la democracia y fue una pieza fundamental, como base social a finales de la década de los setenta, para la constitución del primer ayuntamiento democrático de nuestra ciudad.

    Como otras muchas mujeres activas en la sociedad, Eulogia forma parte de esa historia social que no debemos permitir que se pierda en el olvido, porque gracias a la entrega que realizaron personas como ella, hoy disfrutamos de poder ejercer como ciudadanos de pleno derecho.
    Todos los que hemos tenido el privilegio de conocerte y quererte te llevaremos siempre, como dice tu amiga Dolorcita, en el corazón y en la memoria.

    ¡Hasta siempre Eulogia!

  • Como cualquier buen andaluz

    Cuando fui invitado a participar en el acto, dije impulsivamente que sí. Pero al instante me di cuenta que sería imposible porque me encuentro en la ciudad de Fez, precisamente intentando encontrar restos de nuestro pasado Andalusí. Y sentí una gran decepción, porque en este acto, no podré recordar aquellas personas que en mi pensamiento andalucista tienen que estar presentes y por motivos insalvables serán los grandes ausentes:

    Blas Infante, mártir que según las últimas averiguaciones sus restos podrían estar en la fosa común Pico Reja de Sevilla, en trámite de exhumación muy avanzada.

    Federico García Lorca, mártir de la libertad. El más importante poeta del siglo XX en lengua castellana.

    Manuel José García Caparros, mártir por enarbolar la bandera andaluza. Trabajador y militante de CC.OO

    Luis Cernuda, el eterno lírico andaluz errante.

    Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Rafael Alberti, Carlos Cano, Salvador Távora, Juan Carlos Aragón, todos irremediablemente ausentes pero presentes en nuestro corazón. Y tantas mujeres anónimas que sería infinito enumerar, que con su labor diaria han contribuido a conformar nuestra cultura y sentimiento andaluz.

    Decía recientemente nuestro paisano Benito Zambrano, en la presentación de su última película “Intemperie” yo, primero siento y después pienso, como cualquier buen andaluz.

  • Microrelato 87.0

    No es cierto que tengan siete vidas, pero casi. Se convierten en leyenda, personajes que aparecen y desaparecen cual bruma mañanera de invierno, y te preguntas… ¿te acuerdas de aquel tipo que pedía limosna en la esquina de la 52th y que siempre estaba empinando una botella de vino ramplón? Y oíste por ahí que había fallecido, que ya estaba en las últimas.

    Pobre diablo, ‘ya descansa en paz’… la vida que le había tocado en el desafortunado reparto de los destinos al nacer… Y cuando menos te lo esperas lo ves de nuevo en el mismo lugar pidiendo unas monedas…

  • In memoriam: A José Maestre Madueño (papá)

    El pasado 19 de noviembre, cansado y abatido, pero luchando como los valientes y rodeado de los suyos, falleció un gran hombre.

    Una persona que formó parte de la primera cuadrilla de hermanos costaleros de la hermandad del Gran Poder. Uno de los 22 “locos” que fueron por primera vez andando de Dos Hermanas al Rocío para ver a su madre del cielo (benditos locos que abrieron el camino).

    Un luchador que nunca tiró la toalla y un trabajador incansable. El tío que más aceitunas cogía en el verdeo. Y al que tenga alguna duda, que pregunte por el Paquino, a los manijeros que se reúnen en la venta La Viña.

    Un referente para sus hijos a los que inculcó el espíritu del trabajo duro para conseguir sus sueños.

    Vienen a mi mente momentos vividos contigo, papá, que forman parte de mí, de lo que soy. Como cuando te parabas y te ponías a explicarme cualquier cosa que te hubiese preguntado. Atendiendo al pequeño impertinente que preguntaba por preguntar.

    Recuerdo algunos días en los que fuiste mi compañero de juegos, en plena calle. Esos días de Reyes en la fábrica de lata o aquel año en la Corchuela.

    Me acuerdo de las escapadas al Poli para bañarnos en la hora de la siesta mientras mamá dormía.

    Cuando de niño esperaba a que llegases del trabajo, con tu mono azul y ese olor tan característico que traías, para darte un beso. Te ponías a comer mientras yo te observaba.

    Ya estás descansando que bien merecido te lo tenías. En tu madrugada perpetua, en tu marisma eterna.

    Doy gracias a Dios por haberme permitido ser tu hijo y por dejar que te marchases con Él, tranquilamente, sin miedo ni dolor. Apacible y sereno te marchaste, papá.

    Descansa en paz… Ya nos veremos.

  • Comentario al político Albert Rivera

    La razón me obliga a liberarme de una causa, que sin ser afectado me soporta inquietud.

    Me explico, el señor Ribera en su comparecencia ante la sociedad se presentó al descubierto, es decir, con el uniforme prestado del primer hombre del Mundo Adán; el anuncio del desnudo al comienzo de su carrera política sin maldad de escándalo, “así lo entendí yo” conquistó a muchos seguidores, en particular a mujeres amigas del buen turrón.

    Me considero ciudadano apolítico, soy octogenario avanzado, español, andaluz, granadino, nazareno, sevillano, de todo un poco; estos términos influyen para manifestar lo que pienso. La mayoría de las personas, obligadamente estamos al tanto del acontecer diario, dichos y hechos de las personas que nos gobiernan, que algunos de estos caporales, olvidándose de la atención y cuido del rebaño al que se deben, libremente campan a sus anchas sin control alguno; si algún compañero le sirve de estorbo en sus quehaceres, utilizan los medios y triquiñuelas que tengan a su alcance para neutralizar poderes.

    Con el afán que demostraba tener Albert Ribera, Presidente de Ciudadanos por llegar a lo alto de la cima nacional, poner las cosas en su sitio y llamarlas como son; no sé los motivos que le han llevado a dimitir repentinamente, seguro que el rotundo descalabro en las pasadas elecciones ha forzado el desencanto, su razón tendrá. Dimisión que me llena de alegría, no por ser de signo contrario y arrebañar votos para mi opción política, (anteriormente queda dicho que soy apolítico), si no porque este camino le llevará a ofrecerles a sus padres los mejores regalos navideños de toda su vida. La ausencia de la política y un nuevo nieto. Qué contenta se pondrá la madre cuando vea a su hijo caminar por la calle libremente, sin escolta ni cuido, con el jersey de cuello vuelto, que parece estar hecho a medida, haciéndole frente a la inclemencia del tiempo, no a las inclemencias políticas.

    Cada vez que había alborotos en Cataluña, yo sufría más por los padres que por el hijo, él era su oficio y afición y tenía que defenderse de las atrocidades políticas, ellos no tenían culpa de nada y según comentarios han estado asustados viviendo un continuo martirio. Por mi tierra, conociendo los parentescos se dice, de tal palo tal astilla, en este caso al conocer solo a la astilla invierto los términos, y digo, de tal astilla, tal palo. Saludos progenitores.

    Salvado este escollo, clavo mi pensamiento en Inés Arrimadas, compañera política, que según méritos alcanzados parece estar hecha de la misma pasta, por lo tanto le pertenece el mismo cariño y mimo, su constante sufrimiento aunque ella no lo demuestre, es compartido por gran parte de la sociedad.

    Desde esta ventana a esta pareja les digo, que sin mediar entre las partes amistad ni contacto alguno, todos estamos complacidos de vuestra honestidad, vuestro talante y comportamiento invitan a la concordia, dándonos con vuestro proceder a todos, una lección de civismo.

  • Agradecimiento

    Desde el seno familiar, queremos aprovechar el espacio que este querido medio nos brinda para agradecer, tanto a particulares como a organizaciones varias, tantísimas muestras de apoyo, de calor y de cariño recibidas con motivo del fallecimiento de nuestro marido, padre y abuelo José.

    Nos quedan para el recuerdo todas y cada una de las palabras y gestos de ánimo, quedando así patente que tanto sembrado por él nos ha de marcar el camino, pues su recuerdo siempre estará presente.

    Nos despedimos rogando una oración, que volvemos a agradecer enormemente.