Categoría: Cartas a la redacción

  • Cuidemos los animales

    El motivo de mi carta es solicitar la colaboración de todos los nazarenos para erradicar una de las más tristes evidencias de nuestro retraso. Tenemos que acabar con el abandono de animales, sobre todo perros, que se da en nuestra ciudad.

    Es una imagen demasiado habitual con la que no podemos acabar si no empezamos por concienciarnos de la importancia que tiene cuidar de nuestros compañeros, de su reproducción o de su seguridad.

    Sería muy útil que se difundieran este tipo de cuestiones, por ello les remito a visitar páginas web de Uprodea o Arca que desarrollan su actividad en Dos Hermanas y que necesitan todo nuestro apoyo.

     

  • Vehículos de tracción mecánica en la Romería

    Somos un grupo de amigos que como todos los años acompañamos a la Virgen en la Romería. Como todos los años asistimos a dicha cita con nuestro remolque adornado y tirado con un tractor. Este año nos han prohibido acompañar a la Romería por llevar tractor poniéndonos como excusa la Guardia civil y la Policía Local que no nos dejaban acompañar a la Virgen por motivos de seguridad, ya que la Hermandad y el Ayuntamiento sólo quieren tracción animal.  A nuestro entender, pueden ser bastante más inseguro animales dirigidos en algunos casos por descerebrados que un vehículo de tracción mecánica, ya que nos preocupa más la devoción que este tipo de detalles. Como nazarenos, nos sentimos bastante defraudados con los cuerpos de seguridad, con el ayuntamiento y, por supuesto, con la hermandad, cuando desde hace 10 años lo hemos ido realizando sin problema alguno.

  • Parques en penumbra

    El pasado día 26 se cambió la hora, lo que ha hecho que necesitemos más luz artificial para alumbrarnos.
    Todo esto en el ámbito doméstico lo tenemos controlado, pues simplemente son unas horas más con las bombillas encendidas; pero en el terreno público, en ese que es de todos, pero que a la vez no es de nadie, el panorama no es tan halagüeño.
    la tarde, ahora son las seis, y la oscura noche se apodera de las calles, avenidas y demás zonas públicas por las que transitamos a diario, mientras que nuestras actividades siguen siendo prácticamente las mismas: los mayores con sus paseos, pero sólo por los lugares más iluminados, para no tropezar, las jóvenes van con más o menos miedo a sus actividades, según lo oscura que esté la "senda", y los gamberretes de turno encuentran amparo en el negro de la noche para cometer más impunemente sus fechorías.
    Aunque esta situación se repite todos los años, todo esto ya se podría haber solucionado, puesto que el pasado mes de enero, esas zonas públicas que no están iluminadas adecuadamente y que pueden provocar situaciones de inseguridad ciudadana, o caídas accidentales, fueron puestas en conocimiento del Excmo. Ayuntamiento.
    Concretamente, se le indicó que en el Parque de Olivar no había encendida ninguna de las más de 100 farolas que tiene. Que en el Parque de las Cuatro Estaciones de 40 farolas sólo lucían 10. Y que en el Parque de los Pinos, el más concurrido del barrio, de 123 farolas alumbraban sólo 36.
    Casi 10 meses después todo sigue igual, o peor, puesto que en el Parque de las Cuatro Estaciones ya no luce ninguna farola.

  • Para un ángel del cielo

    Después de un día grande como son los de Romería de Valme, un día de fiesta y alegría, nos levantamos el lunes para recibir un gran mazazo del cual nos costará levantar y por supuesto olvidar.
    Parece que la Virgen quería que la sintiera por última vez pasar por la puerta de su casa entre el fervor y la alegría de todos.
    Ese día pedimos por ella y por su salud, como siempre, y parece ser que Ella prefirió llevarla hasta los cielos para que disfrutara a su lado para siempre.
    Se fue sin hacer ruido. Como era: sin molestar, sin protestar. Se ha ido para siempre un ángel junto a los ángeles del cielo para reír, para cantar, para soñar, para jugar…
    Es duro para unos padres, para unos hermanos, para unos abuelos, para unos tíos y para unos primos perder a un auténtico ángel como lo eras tú, Ana. Anita para todos y gordi para tus padres… Queremos recordarte con esa sonrisa, esos gritos que seguro eran de alegría. Con tus sonajeros de colores, con esos pedazos de ojos rajaos negro que maravillaban tu inocente mirada…
    Quiero desde estas líneas desearte lo mejor en la otra vida, que la disfrutes allí, que nos veremos tarde o temprano acompañándote en este nuevo viaje del cielo y de la esperanza  y, sobre todo, la fe. No sabes cuánto cuesta entenderla en estos momentos, pero seguramente esa fe nos llevará junto por ese camino…
    No me despido con un adiós, sino con un hasta luego. DEP.

  • Ya no estamos en la romería

    No soy autóctona de Dos Hermanas, pero llevo mucho tiempo viviendo aquí y siempre me ha gustado mucho la romería de Valme. He ido de muchas formas, andando, con una mochila al hombro; con carritos de supermercado, quedándonos en Barranco…. Cuando todo nuestro grupo comenzó a trabajar comenzamos a ir en furgoneta, nunca hemos tenido ningún problema con nadie, al contrario. Incluso hace unos años vestimos de “carreta” nuestro vehículo. Siempre que nos han echado a un lado para que pasara la romería, lo hemos hecho, si hemos tenido que estar parados durante horas, lo hemos hecho, porque la romería tiene que llegar a Cuarto y a nosotros nos da lo mismo llegar una hora antes que una más tarde. Pero en los últimos tiempos ya no podemos hacer el camino, solo porque no tenemos dinero que nos permita ir en carreta o en galera.

     

    La vida no está fácil señores y no todo el mundo puede costearse ir acorde a los planes de la hermandad. No por eso dejamos de tener derecho a vivir ese día como cualquier nazareno. Las furgonetas y vehículos ya no tienen ese derecho, estorbamos en el camino, las autoridades de tráfico se ocupan muy bien de echarnos del camino. Pero no se preocupan de quitar de en medio las numerosas motos que circulan a gran velocidad. Es una pena que ya no podamos disfrutar de la romería como antes.

     

  • La rampa del salón de plenos

    Crítica dirigida desde la Asociación de Minusválidos Al-Madain al Pleno en pleno y más concretamente al Gobierno Local con su Presidente a la cabeza:

    No hay una sola semana que, hojeando un periódico local u otro, no se nos encienda el alma al comprobar que hay muchísimos fallos urbanísticos y arquitectónicos, aunque se diga que el Plan de Accesibilidad está funcionando en este magnífico pueblo al que queremos y que es el nuestro también.

    Se puede leer, y con gran indignación, que una nueva concejala, concretamente del PP, no puede disponer de su sitio en el Salón Plenos porque el gran e inteligente edificio del Ayuntamiento no está adaptado para que una persona en silla de ruedas pueda acceder a algunas de sus dependencias. El edificio, si mal no recuerdo, es de nueva construcción y habéis tenido todos los arquitectos y personal técnico necesarios para hacer cumplir las normas. “En casa del herrero, cuchara de palo”.

    No está el Plan de Accesibilidad tan bien como luego aparece en la realidad.
    Esperamos que la Ciudad de la Justicia, a la que tanto bombo se le está dando, cumpla con todas las normas del Plan de Accesibilidad, pues entonces creemos que sería de Juzgado de Guardia, y valga la redundancia.

    Esperamos que todas estas pequeñas grandes cosas se subsanen, por lo que quedaremos  sumamente agradecidos.

     

  • Mi queja a la concejala de Cultura

    Hace apenas unos días se ha hecho publico por parte de la Delegación de Cultura de nuestro  ayuntamiento los títulos elegidos para el programa anual de fomento de la lectura, y por supuesto entre ellos no estaba mi último libro publicado El Precipicio del Alma. Posiblemente los elegidos  se merezcan ser incluidos más que el mió, no obstante, quiero denunciar públicamente la falta de sensibilidad de la señora delegada hacia la cultura que hacemos en nuestro pueblo para la cual el apoyo de su delegación es importante. A la presentación de mi libro fue invitada y no asistió, y como respuesta a la carta que le mandé sólo tuve por respuesta un correo electrónico pidiéndome un ejemplar del libro por parte  de una funcionaria de la Delegación de Juventud, libro que por supuesto se envió. Desde entonces, hace ya un año, no he tenido ningún tipo de respuesta, ninguna comunicación al respecto.

    No se podía esperar otra actitud de una delegada de Cultura que en la entrega del último Premio de Poesía  Orippo dijo desconocer la procedencia del mismo.

     

  • Agradecimiento

    Como cada año, queremos expresar nuestro agradecimiento a D. José Román y todo el equipo de la Concejalía de Policía Local y Fiestas Mayores por todo el trabajo y desvelos que han desarrollado para que la Romería de Valme 2008, haya sido de nuevo ejemplo de magnífica organización y orden.

    Durante todo el día de ayer  y hoy me han llegado imnumerables muestras de felicitación y agradecimiento por haberse consolidado, ya van tres años, el orden y los criterios de rigor que nos propusimos entonces, para el buen desarrollo de la Romería: que la Carreta de la Virgen marcase el ritmo del cortejo sin verse obstaculizada en ningún momento; poder disfrutar del camino sin incidentes ni alteraciones, llegar a una hora razonable a la Ermita, etc. Logros, que una gran parte se deben a la implicación personal del concejal delegado, muy por encima de obligaciones profesionales.

    Un ejemplo de todo ello es la conversación de esta misma mañana de dos ex-hermanos mayores de Valme: "Nunca en la historia de la Romería se había alcanzado tanta brillantez y esplendor como la de este año".

     

  • Sin título

    Pocas son las veces que una carta enviada a los medios de comunicación no tiene título, ésta es una de ellas.

    El día 28 de agosto pasado, estando en una cafetería sobre las ocho y media de la tarde, entablé una conversación con una chica de Dos Hermanas. A partir de entonces nos veíamos casi todos los días y fue surgiendo una "amistad". Compartíamos un café y nos llevábamos casi una hora hablando sin faltar una sonrisa.
     

    Pero el lunes, día 15 de septiembre, la verdad fue que me comporté como un verdadero imbécil. Sentía que me iba enamorando de ella pero me daba muchísimo miedo declararme. Desde 1984 al 2007 sólo tuve amores no correspondidos y temía que la historia se repitiese y pasar de nuevo al desamor que se hace tan largo. Así que ese día cuando nos encontramos le dije que era la última vez que nos veríamos por allí, que no iba a volver por esa cafetería, que me alegraba de haberla conocido y hasta siempre.

    ¡Cómo me arrepiento!…, ella no volvió más y no puedo perdonarme lo que le dije.
    Lo cierto es que tengo un angioma en el lado derecho de mi cara y padezco de epilepsia. Creo que ella se merece una persona mejor que yo.

    Querer tanto a alguien y renunciar a ella con el fin de que le fuese mejor la vida, ¿no es quererla desde lo más adentro de uno mismo? Pienso que si.

    Siempre llevaré a esa profesora de matemáticas dentro de mí, en lo más profundo de mi corazón.
    Las cartas se forman por palabras, ésta está hecha con más lágrimas que letras.

     

  • Salvemos a los ricos

    Desde el balcón, a través de los pinos, se ve la ría y al fondo el océano. En la habitación con olor a jara y a romero la niña empieza a llamar. Es la hora de la manduca. Las páginas del periódico, salpicadas de sangre bursátil, olvidan a los que ya moribundos o enterrados en la cuneta no esperan ni ser rescatados ni que les identifiquen.

     

    La hipocresía de nuestra clase política achaca a la avaricia de los empresarios la causa de la crisis, como si su actitud no hubiese sido partícipe de la estafa. Es tal su desfachatez que han corrido a liberar dinero público para salvar a sus amigos. Como diría mi amigo Manolo, con ese humor fino, granaíno y prieto: “salvemos a los ricos, que los pobres pá eso son pobres”.

    Esa ha sido la consigna, mientras la mal llamada clase media y los trabajadores, a los que se había enterrado como clase político-social, pagan los desmanes de los chulos de la clase. Aquellos chicos que con sus grandes y elocuentes ideas se aposentaron en Bruselas y se han dado cuenta de que, en tiempos de crisis gorda, en la UE todo el mundo se escabulle en dirección a las ratoneras del sistema al grito de “¡sálvese el que pueda!”.

    Y, verán ustedes, señores, cómo la mujer barbuda resucitada aplica las viejas recetas sin dudar: subir impuestos en lo global y liberar ayudas en lo particular. Nada nuevo bajo esta carpa de circo; sólo cambió el director de pista.