Categoría: Tramo cofrade

  • Santo Rosario por las calles para iniciar los cultos del Rocío

    Santo Rosario por las calles para iniciar los cultos del Rocío

    La Hermandad del Rocío de Dos Hermanas celebra esta semana sus cultos previos a la Romería de Pentecostés 2026. Este miércoles, día 15, a las 21:00 horas, rezo público del Santo Rosario con el Simpecado por las calles del centro de Dos Hermanas.

    Discurrirá por la Plaza de la Constitución, Santa María Magdalena, Plaza Menéndez y Pelayo, Antonia Díaz, San Francisco y regreso a Los Jardines para su entrada en la Parroquia de Santa Mª Magdalena para su traslado al altar de cultos.

    Los días 16, 17 y 18, a las 21:00 horas, en la parroquia, solemne Triduo, oficiado por Gregorio Sillero Fernández, párroco de la de San Joaquín de Sevilla. El sábado, a las 19:00 horas, será el acto de bendición e imposición de medallas a los nuevos hermanos menores de 14 años.

    El domingo, día 19, a las 11:00 horas, será el turno de la Función Principal de Instituto, celebrada por Manuel Sánchez de Heredia, párroco de Santa Mª Magdalena y director espiritual de la hermandad. Al Ofertorio de la misma, hará la corporación pública protestación de fe.

    A continuación, Francisco Manuel Sánchez López pronunciará el XLIII Pregón de la Romería de la Hermandad del Rocío de Dos Hermanas.

    Presentación del cartel de la romería
    La casa hermandad de la calle Alcoba acogió el pasado viernes por la noche la presentación del cartel anunciador de la romería que ha realizado la artista nazarena Paloma Romero Serrallé. La obra lleva por título Ya viene Dos Hermanas… Un camino de fe y ha sido realizada sobre una tabla de 1,20 x 80 sobre papel encolado. La técnica es mixta con acuarela, pastel y acrílico. El cartel recoge una imagen frontal de la carreta del Simpecado de Dos Hermanas en una de sus paradas, con un frontal de velas y una paloma blanca sobrevolando la estampa.

    Foto del artículo: Dani Vaquero.

  • Finalistas del VII Concurso de fotografía y vídeo de la Semana Santa

    Finalistas del VII Concurso de fotografía y vídeo de la Semana Santa

    El Domingo de Resurrección se cerró el plazo para participar en el VII Concurso de fotografía y vídeo de la Semana Santa de Dos Hermanas 2026, que organiza el Periódico La Semana. En total han sido más de 60 obras presentadas en redes sociales. De todas ellas, la dirección y redacción de este medio ha elegido cinco finalistas, cuatro fotografías y un vídeo

    Las imágenes y el vídeo se encuentran publicados en los perfiles de Facebook (La Semana), Twitter (@lasemana) e Instagram (Periódico La Semana). Ayúdanos a elegir la obra ganadora. Para ello, entra en redes sociales y dale ‘Me Gusta’ a tu favorita. Entre las que más apoyo reciban de nuestros lectores, el periódico elegirá la ganadora de esta edición.

    En esta ocasión, se han seleccionado como finalistas dos imágenes de nazarenos, un primer plano de una nazarena y una estampa de otros tres sobre una pared blanca. También compite por el premio de esta edición una estampa del Miércoles Santo con un primer plano del Cristo de las Tres Caídas y Simón de Cirene desde la delantera del paso. La selección de fotos se completa con una instantánea del lateral de un paso de palio en el que conversan una serie de costaleros.

    El vídeo seleccionado como finalista recoge un momento del discurrir del misterio de la Sagrada Cena por el centro de Dos Hermanas el Jueves Santo.

    La persona ganadora de este VII Concurso de fotografía y vídeo de la Semana de Santa de Dos Hermanas se llevará como premio un fin de semana para dos personas en el Hotel Finca Valbono, en plena sierra de Aracena, en la provincia de Huelva.

  • Paloma Romero, cartelista del Rocío 2026

    Paloma Romero, cartelista del Rocío 2026

    El próximo viernes, día 10, la Hermandad del Rocío de Dos Hermanas presenta el cartel anunciador de la Romería 2026. Será en la casa hermandad, a la finalización del rezo del Rosario que dará comienzo a las 21:00 horas. La autora es la artista nazarena Paloma Romero Serrallé, que se estrenó con el cartel del Heraldo Real de Montequinto en 2025.

    “Lo que quiero es transmitir mi amor a la Virgen del Rocío y a la hermandad”

    ¿Qué sintió con su designación como anunciadora de la Romería del Rocío para la Hermandad de Dos Hermanas?
    Realmente no me lo esperaba y estoy infinitamente agradecida. Fue emocionante por muchas cosas y, entre ellas, al ser una persona de fe, lo curioso es que, sin saberlo, llevaba varias semanas escuchando sin parar música del Rocío, inspirándome y pintando una marisma… Me estaba preparando, sé que nada es casual en el mundo de Dios y Ella ya se estaba colando en mi corazón, ya me estaba hablando.

    ¿Qué significa la Virgen del Rocío y la Hermandad de Dos Hermanas para la cartelista?
    Para mí , la Virgen del Rocío es una de las advocaciones que más llegan a mi alma, es mi madre del cielo, es mi guía y mi referencia, junto a mi madre en la tierra. Y la Hermandad de Dos Hermanas es parte de mi vida desde que nací, incluso decir que mis padres regalaron, en honor a mi nombre, la paloma que hoy corona la carreta, la misma que hoy sigue acompañándonos y que tiene un significado muy especial en mi cartel.
    Además, esa paloma no es solo un símbolo, es la presencia del Espíritu Santo, esa fuerza que desciende y lo transforma todo. Por eso mi vínculo con la hermandad no se explica… se siente.

    Tras recibir su designación, ¿tenía claro lo que quería plasmar en su obra?
    No lo tenía claro porque nunca me lo había planteado, no me lo esperaba. Y al principio me vino a la mente esa marisma que había pintado semanas antes y en la que estaba trabajando, como si todo empezara a encajar, y a partir de ahí, me puse a leer, a ver videos, fotografías antiguas… Buscando inspiración, escuchaba en bucle las bonitas canciones y sevillanas de “mis padres” (mi padre Antonio y mi tío Rafael de Los del Río), las infinitas letras que mi padre le ha dedicado … escuché pregones como el de Rafael Serna… y me abandoné. Le pregunté a Ella cómo quería ser anunciada este año y, desde la emoción y la humildad, también pensaba: “Madre mía… ¿Cómo me has elegido a mí?”.

    ¿Cómo ha sido el proceso creativo y cuáles los pasos que ha ido dando?
    Pues ha sido un proceso muy interno, muy de dentro. Desde el primer momento, fui dejándome llevar poco a poco, escuchando, rezando y dando forma a lo que sentía. No ha sido solo pintar, ha sido confiar y dejar que la obra se fuera mostrando paso a paso, se ha ido revelando, sin imposiciones.

    “He querido reflejar en el cartel la alegría del camino y la fe que nos mueve”

    En lo que a contenido se refiere, ¿qué intenta reflejar su cartel?
    He intentado reflejar, lo que significa realmente la alegría del camino y la fe que nos mueve. Todas esas intenciones, todos los gracias que llevamos dentro, que nos acompañan y que, de una manera u otra, depositamos a sus pies. Es un camino compartido, lleno de luz, de alegría y mucho amor… porque cuando ella se cuela en tu alma todo lo repone y lo transforma.

    Desde su punto de vista, ¿qué debe tener un cartel anunciador de la Romería del Rocío?
    Creo que es muy difícil definir lo que debe tener un cartel anunciador, porque cada artista lo vive y lo expresa desde su propia fe y su forma de sentir. Personalmente, yo he querido anunciar la Romería, no solo desde lo que se ve, sino desde el amor y la devoción que le tengo.

    ¿Le impone mucho el momento en el que su obra se haga pública por primera vez en la presentación?
    Sí impone, porque detrás de la obra hay muchas horas, mucho cariño y mucha dedicación y, aunque entiendo que no le va a gustar a todo el mundo y es algo totalmente respetable, mi intención no es gustar, es transmitir lo que llevo dentro, la alegría y el amor a mi hermandad y a mi Virgen del Rocío.

    ¿Cómo espera que reciban los rocieros de Dos Hermanas su cartel?
    Espero que se reciba con alegría porque nos anuncia que Dos Hermanas, una vez más, camina hacia Ella, hacia ese pedacito de cielo en la tierra de María Santísima que son esas marismas donde la Virgen nos espera… y, como ya he dicho anteriormente, mi intención no es gustar, sino transmitir lo que he aprendido de mis padres y de mi familia.

    ¿Cómo le gusta vivir esta fiesta?
    Con los nervios y vellos de punta cuando se va acercando la fecha. Para mí son días muy importantes en el año porque los comparto con los míos, con mi gente, con los que más quiero y siempre están a mi lado. Al final, el Rocío para mí es eso… un camino de fe, donde se reza cantando siempre junto a los míos y cargado de momentos llenos de sentimientos.

  • ¡Este es Jesucristo!

    ¡Este es Jesucristo!

    (Jn 20, 19-31) SABÉIS QUE UN DÍA Jesucristo preguntó a los discípulos: ¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos contestaron lo que Él ya sabía: “Unos que un profeta, otros que Elías o Juan el bautista, otros que Jeremías”, tan grande lo veían que muchos solo explicaban su realidad desde la vuelta al mundo de los vivos de alguno de los más grandes de la historia de la salvación. Cuando Jesús les dirige la pregunta a ellos, Pedro dice sin dudar: “Tú eres el Hijo del Dios vivo”.

    Si esa pregunta se la hicieran después de la resurrección, cuando habían experimentado toda la fuerza y el poder, toda la luz y el amor de Cristo, seguramente no responderían con tanta rapidez. La realidad de Cristo desborda todas las palabras que podamos decir.

    Es verdad que es el Verbo eterno que estaba desde el principio en Dios, que por Él han sido hechas todas las cosas, que en Él estaban la luz y la vida de todos los hombres; que es el fulgor de la luz eterna, resplandor del Padre; la sabiduría eterna, la belleza infinita; que nos fue dado para ser nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación, nuestra redención. Que Él es el camino, la verdad y la vida.

    Las palabras quedan pequeñas ante la Persona a quien buscan describir. Jesucristo Resucitado es un misterio que cada uno de nosotros debe buscar desde el deseo profundo y la fe humilde. No te conformes con palabras. Búscalo hasta que puedas decir: ¡Éste es Jesucristo!

  • Resurrección de gloria en Dos Hermanas

    Resurrección de gloria en Dos Hermanas

    Cristo ha resucitado, ¡Aleluya! Desde el año 2023, Dos Hermanas disfruta cada Domingo de Resurrección de su procesión gloriosa con la imagen del Señor Resucitado, titular de la Hermandad del Santo Entierro. En una brillante mañana de sol y temperaturas elevadas —siguiendo la tónica de toda la semana—, la ciudad cerró sus desfiles procesionales recuperando una estampa que se perdió en la década de los 70: Jesús recorriendo las calles para anunciar su victoria sobre la muerte.

    El inicio del cortejo

    A las 12:30 horas, tras concluir la solemne Función del Día de Pascua, se abrían las puertas de la Parroquia de Santa María Magdalena. En esta jornada de gloria, el antifaz deja paso al traje de gala; los integrantes de la comitiva procesionan portando cirios e insignias corporativas, como el estandarte o el libro de reglas.

    Una cruz parroquial, escoltada por un cuerpo de ciriales, abría paso a un centenar de hermanos. El cortejo culminaba con los acólitos que precedían a la imagen del Señor, una talla de finales del siglo XVIII o principios del XIX. El Resucitado procesionó, como en las dos ocasiones previas (recordando que en 2024 la lluvia impidió la salida), sobre el paso de plata de la Patrona, cedido generosamente por la Hermandad de Santa Ana.

    Novedades y exorno

    En esta ocasión, a diferencia de años anteriores, el paso lució un colorido exorno floral compuesto por claveles rojos en el friso y en los dos jarrones laterales. Tras el Señor de la Resurrección, puso el contrapunto sonoro la Banda de Música Juvenil de Santa Ana.

    El paso fue portado por una cuadrilla de 40 costaleros, comandados por el equipo de capataces de Antonio Santiago.

    Un recorrido histórico

    Como ya es habitual en esta joven etapa de la procesión, el itinerario presentó cambios significativos. Este año, el motivo fue la visita extraordinaria a la Capilla del Gran Poder con motivo del 125º aniversario de la hechura del Señor de la Madrugá.

    Aunque parte del público aguardaba en los puntos tradicionales como el Ayuntamiento o la calle Santa Ana, el cortejo buscó la calle La Mina a través de los Jardines, prosiguiendo por Purísima Concepción y Real Utrera hasta alcanzar la capilla de la corporación de la madrugada nazarena.

    Posteriormente, el recorrido continuó por Pereda, San Sebastián, Plaza del Emigrante, Canónigo y Antonia Díaz, regresando a la parroquia por Doctor Caro Romero y la calle Santa María Magdalena.

    Homenaje a Fulgencio Morón

    El apartado musical cobró un cariz emocional, convirtiéndose en un homenaje al músico y compositor Fulgencio Morón Ródenas, recientemente fallecido. La Juvenil de Santa Ana seleccionó parte de su prolífica obra para la primera parte del recorrido.

    En la salida sonó Santo Entierro nazareno y, en la presentación a la capilla de Real Utrera, Pasa el Gran Poder. Otras marchas interpretadas en este homenaje musical póstumo fueron Cristo en la Alcazaba, Esperanza Nuestra, Nuestra Señora del Amparo y A Santa Ana.

    Poco a poco, la iniciativa de la Hermandad del Santo Entierro comienza a calar en el sentimiento de la población nazarena. Tras décadas de ausencia, el Domingo de Resurrección vuelve a ser una cita ineludible para celebrar, entre el azahar y el sol de justicia, que la Semana Santa termina de la mejor forma posible: con la vida triunfante.

  • Santo Entierro desafía al calor en un Sábado Santo de luto y solemnidad

    Santo Entierro desafía al calor en un Sábado Santo de luto y solemnidad

    El buen tiempo está permitiendo que Dos Hermanas viva una Semana Santa plena, aunque el calor extremo ha marcado las primeras horas de la tarde. Bajo un sol de justicia, la Plaza de la Constitución presentaba una afluencia de público algo menor de lo habitual para recibir a la Hermandad del Santo Entierro este Sábado Santo. Aguantar el rigor térmico fue casi una hazaña, pero los fieles nazarenos no faltaron a su cita para disfrutar de una cofradía que, hasta hace unos años, ostentaba el privilegio de cerrar los desfiles procesionales en la ciudad.

    Un cortejo de simbolismo y fe

    El sonido del muñidor, rasgando el aire con sus toques fúnebres, anunció a Dos Hermanas que Cristo ha muerto. Tras abrirse las puertas de la Parroquia de Santa María Magdalena a las 18:30 horas, el cortejo comenzó a desplegarse: cirios de escolta y faroles precedían a una Cruz de Guía que este año refulgía con especial intensidad tras su reciente restauración.

    Entre las túnicas de capa cola negras y cinturones de esparto, la cofradía hizo gala de su rico simbolismo iconográfico. No faltaron las representaciones de las Virtudes Teologales (Fe, Esperanza y Caridad), así como la Santa Mujer Verónica y las Tres Marías (Magdalena, Cleofás y Salomé), figuras que confieren a esta hermandad una personalidad única.

    Presencia institucional y el magisterio de Antonio Santiago

    El protocolo civil y militar también tuvo su espacio en la procesión del Santo Entierro. Junto a la representación de Policía Local y Nacional y de la Guardia Civil, el alcalde, Paco Rodríguez, encabezó la representación municipal junto a varios delegados de su equipo de gobierno, además de concejales del PP y Vox. Asimismo, estuvo presente la junta superior del Consejo de Hermandades y Cofradías con su presidente, Fran Alba Claro, a la cabeza.

    El grupo de acólitos y los sones del trío de capilla anunciaron la llegada del Santo Cristo Yacente, la imponente obra de Juan Manuel Miñarro que procesiona en su urna de cristal renacentista. El paso de caoba barroco lució un sobrio exorno de lirios morados. Al frente de la cofradía, como capataz general, se situó Antonio Santiago, cuya presencia este año despertaba gran expectación tras su regreso al llamador de la Macarena en Sevilla.

    La Soledad y el estreno de la espada

    Tras la urna del Santo Entierro y el palio de respeto, el estandarte antiguo de la hermandad abría paso a la Virgen de la Soledad. La dolorosa presentaba este año una imagen renovada gracias a una donación de seis hermanos: una espada que atravesaba su pecho en lugar del tradicional puñal, obra de Juan Lozano estrenada en los cultos previos.

    Bajo su palio de cajón de terciopelo negro, la Virgen recorrió las calles con su clásico exorno de claveles blancos en disposición cónica. Detalle de mención especial fue su candelería, pintada a mano con escudos heráldicos que recorren la historia de la Iglesia y de la propia corporación.

    El broche de oro con la Banda de Tejera

    Cerrando el cortejo, tras el manto negro de la Virgen, se situó el preste, encarnado por el párroco Manuel Sánchez de Heredia. Como recordara Fernando Sutil en su pregón del año 2000, la Soledad no camina sola, pues la mítica Banda de Tejera puso la banda sonora con marchas fúnebres de corte clásico, siendo uno de los grandes reclamos de la jornada.

    La cofradía mantuvo su itinerario tradicional, dejando momentos de gran belleza a su paso por los callejones de la Alegría y San Luis. El discurrir por la calle Nuestra Señora de Valme marcó el epílogo de la estación de penitencia antes de regresar a la parroquia. Con la entrada del Santo Entierro concluye el duelo, a la espera de que, este Domingo de Resurrección, el Señor vuelva a la vida por las calles de Dos Hermanas.

  • Amargura reencuentra su esencia en una tarde de sol y devoción de barrio

    Amargura reencuentra su esencia en una tarde de sol y devoción de barrio

    Si existe una hermandad con un arraigo devocional inquebrantable en Dos Hermanas, esa es, sin duda, la de la Amargura. Una devoción humilde, de gente de barrio —especialmente de la zona sur—, que mantiene vivo el espíritu de aquellos toneleros que impulsaron su fundación en 1952. A las puertas de su 75 aniversario fundacional, la cofradía realizó su estación de penitencia este Viernes Santo, el segundo consecutivo sin la amenaza de la lluvia que sí la obligó a refugiarse en el templo en 2024.

    El inicio del rito en la Costa del Sol

    A las seis de la tarde, las puertas de la Capilla de la Amargura —sede de la corporación desde 1980— se abrieron para dar paso a los primeros nazarenos. Con túnica blanca y antifaz negro, presididos por la Cruz de Santiago en el pecho, los hermanos comenzaron a inundar la plaza que lleva el nombre de la Virgen en esta barriada de la Costa del Sol.

    La Amargura, junto al Santo Entierro, es de las pocas hermandades que incorpora al cortejo figuras alegóricas: las Virtudes Teologales (Fe, Esperanza y Caridad) y la Santa Mujer Verónica, que porta el paño con el rostro de Cristo. Además, un nutrido grupo de mujeres de mantilla precedió al paso, repitiendo la estampa clásica que ya se vivió la jornada anterior en la feligresía del Amparo con la Sagrada Cena. Cerraba el tramo de los más de 500 nazarenos el relicario con las reliquias de Santa Ángela de la Cruz y la Beata Madre María de la Purísima.

    Estrenos y detalles para la historia

    La cofradía ponía su Cruz de Guía en la calle con importantes novedades patrimoniales. En este 2026, el paso de misterio estrenaba parihuela, ejecutada por la Carpintería Religiosa Enrique Gonzálvez, así como unos nuevos faldones de terciopelo combinados con damasco granada y galón dorado, obra de Enrique Rodríguez.

    Bajo las órdenes de los capataces Luis Alfonso Benítez Lobo y Miguel Ángel Gómez Candela, el misterio asomó a la plaza bajo un sol radiante. Los sones de la Agrupación Musical Ntra. Sra. de la Estrella marcaron el compás, siendo, como cada año, el binomio musical imprescindible de este Viernes Santo nazareno.

    Sobre el monte de claveles rojos destacaba, como es tradición desde el año 2000, una rosa blanca bajo la mano de Nuestro Padre Jesús Descendido. Este detalle, que evoca al misterio de Santa Marta de Sevilla, se coloca en memoria de Cristina Benítez Lobo, fallecida a los 11 años. Asimismo, destacó el estreno de una estructura dorada de Orfebrería San Juan para reposar las escaleras, que hasta ahora se apoyaban directamente sobre el exorno floral. Bajo la cruz, se conmemoró el 25 aniversario de la bendición de la pequeña imagen de Santa Ángela de la Cruz que procesiona en el paso.

    Un barrio volcado y un centro expectante

    Debido a las altas temperaturas de esta Semana Santa, el público buscó refugio en las sombras para presenciar el discurrir de la cofradía. Los vecinos, con fachadas engalanadas y sillas a pie de calle, protagonizaron momentos de gran emoción. Hay llamadas al paso con dedicatorias especiales para tal o cual devota que está pasando por un momento complicado de salud y muchas caras de felicidad de poder ver un año más a los titulares de Amargura por sus calles.

    Tras presentarse ante la Parroquia del Divino Salvador como despedida de su barrio y pasar por la emblemática Esquina de Pepe, la cofradía se dirigió hacia la Carrera Oficial. Como nota distintiva, la Amargura es la única hermandad que accede a la Plaza de la Constitución por la calle Santa Ana para realizar su presentación ante el palquillo del Consejo. Previamente, se produjo el simbólico encuentro con el Gran Poder, tras su triunfal regreso en la Madrugá.

    En un gesto de compromiso social, el paso de la cofradía por la calle La Mina se realizó en silencio, en atención a las personas con TEA e hipersensibilidad sensorial.

    El epílogo de la jornada

    La estación de penitencia encaró sus últimas horas ya en la oscuridad de la noche, con la preceptiva parada en la Capilla de San Sebastián, donde la Hermandad de la Vera-Cruz aguardaba para saludar a la cofradía a la que tantas veces le ha dado cobijo ante las inclemencias del tiempo. El broche final lo puso, de nuevo, el barrio de la Costa del Sol, que recibió a sus titulares entre el cansancio y la gloria para arroparlos en sus últimos metros antes de entrar en el templo.

  • El Señor de la Madrugá de Dos Hermanas

    El Señor de la Madrugá de Dos Hermanas

    Este 2026 marca un hito histórico: se cumplen 125 años de la llegada del Señor del Gran Poder a Dos Hermanas. Más de un siglo procesionando por las calles de la ciudad cada Madrugá del Viernes Santo. Este año, el Señor de la Madrugá quiso serlo más que nunca; la junta de gobierno decidió adelantar una hora y media su estación de penitencia respecto a la jornada habitual. De este modo, la cofradía realizó su recorrido íntegramente en la noche nazarena, sin encontrarse al final con las primeras luces del alba que, cada mañana de viernes, solían asomarse para contemplar al Cristo y a su bendita madre, María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso.

    Un inicio temprano y multitudinario

    En este 2026, la Madrugá comenzó antes, casi solapándose con el final del Jueves Santo, justo cuando las puertas de la Capilla de San Sebastián se cerraban tras la entrada del palio de la Virgen del Mayor Dolor (Hermandad de la Vera-Cruz). A la 1:30 horas, las puertas de la Capilla del Gran Poder se abrieron y los 280 nazarenos de túnica de cola morada iniciaron su salida hacia una repleta calle Real Utrera.

    El objetivo de la junta de atraer más público con el cambio horario se cumplió con creces. Las calles del recorrido se llenaron de fieles buscando un lugar estratégico ante la imposibilidad de acceder a las inmediaciones de la salida. El reguero de gente fue continuo, escoltando al cortejo hasta las puertas de la Capilla de San Sebastián, primera presentación de la noche.

    Estrenos y simbología en el paso de Cristo

    El Señor, tallado en 1901 por Manuel Gutiérrez-Reyes y Cano, caminó sobre un monte de claveles rojos. Para esta efeméride tan especial, la imagen estrenaba una túnica morada lisa y un cíngulo amarillo, donados por José Antonio Valle Vergara y confeccionados por la costurera local Rocío Rivas.

    El paso dorado es una obra maestra que invita a la meditación. De estilo barroco y con una arquitectura de entrantes y salientes pronunciados, permite una cercanía única de la imagen con el pueblo. Como detalle simbólico, el canasto se asienta sobre una corona de espinas que rodea el perímetro y finaliza con la cabeza de una serpiente, representando el triunfo sobre el pecado.

    En el frontal se puede observar una capilla central con la Adoración de los Magos de Oriente al Niño Jesús, que refleja la manifestación del Gran Poder de Dios. En los costeros, capillas con el Bautismo del Señor, en uno de ellos, y, en el otro, la Resurrección de Lázaro. La Capilla de la trasera es la Transfiguración del Señor.

    Recoge ocho cartelas donde se reflejan distintos momentos de la Pasión del Señor: Sagrada Cena, Oración en el Huerto, Flagelación, Ecce Homo, El encuentro con la Verónica en la calle de la Amargura, Crucifixión, Descendimiento y Resurrección. En la parte alta del canasto y en ambos costeros, cuatro figuras de arcángeles. Igualmente las esquinas las presiden imágenes de los evangelistas San Marcos, San Mateo, San Lucas y San Juan. Alrededor de todo el canasto, se hallan 24 ángeles, que tienen la particularidad de ser todos diferentes, lo que da al paso una sensación de gran movimiento. Y para alumbrarlo en la noche nazarena, cuatro faroles de plata en las esquinas, así como dos de dimensiones más pequeñas a ambos lados de la imagen.

    El palio y el recogimiento final

    Tras el Señor, procesionó María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, también obra de Gutiérrez-Reyes y Cano, acompañada por la imagen de San Juan Evangelista tallada por Pineda Calderón. El palio, una de las joyas del patrimonio local, lucía un exorno de claveles blancos.

    La Dolorosa portaba en su pecho el broche de esmeraldas regalado por la bailaora Eva Yerbabuena, además del escudo y nombre en oro. Como estreno para esta Madrugá, la Virgen lucía un nuevo pañuelo y rosario, también presentes de José Antonio Valle Vergara.

    En su discurrir, la cofradía realizó las tradicionales presentaciones ante las hermandades de Oración en el Huerto y el Rocío antes de entrar en Carrera Oficial. El nuevo horario permitió que tanto este paso como la entrada en el templo —pasadas las seis de la mañana— se realizaran bajo la oscuridad, recuperando un clima de intimidad y recogimiento que define a la perfección la idiosincrasia de esta histórica corporación.

  • El peso de la historia camina en silencio con la Vera-Cruz

    El peso de la historia camina en silencio con la Vera-Cruz

    Cada Jueves Santo, Dos Hermanas se detiene ante la imagen de penitencia más antigua de cuantas procesionan en su Semana Santa. En la collación de San Sebastián, el peso de la historia camina en silencio y el tiempo parece suspenderse cuando el sol comienza a ceder ante los primeros matices cromáticos del crepúsculo. Es el momento en que la Hermandad de la Vera-Cruz pone su cruz de guía en la calle, haciendo valer el peso de siglos de historia con un saber estar ejemplar, cimentado en sus reglas aprobadas en 1544.

    El cortejo, de un rigor absoluto, destacó por su solemnidad. Los nazarenos, con túnica y capa negra y antifaz morado, custodiaron elementos de incalculable valor, como la reliquia del Lignum Crucis —un ostensorio que porta una astilla de la verdadera cruz— y el singular cortejo de disciplinas con sus vástagos y flagelos de cuero rematados en abrojos de metal.

    El imponente «Papelón» de San Sebastián

    El Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, talla anónima de mediados del siglo XVI, hizo su aparición en el dintel de la capilla sobre un monte de iris morados y cardos. Esta imagen, realizada con la técnica del «papelón» y de probable origen mexicano (Michoacán), impresiona por su envergadura. Uno de los momentos más sobrecogedores se vivió a la salida, cuando la talla fue elevada lentamente sobre el monte floral tras salvar la dificultad de la puerta, bajo un silencio sepulcral que dominaba la plaza de Hidalgo Carret.

    El Crucificado procesionó sobre sus andas de madera de caoba de estilo barroco, talladas por Manuel Cerquera en 1952. El paso, robusto y cargado de simbolismo, mostró en sus esquinas los atributos de la Pasión: la Santa Faz, el Buen Pastor, la Piedad y la Primera Caída, además de los Evangelistas pintados sobre pan de oro, completando un conjunto de gran fuerza visual.

    Un estreno por las calles de la feligresía

    Este año, la cofradía introdujo una novedad significativa en su itinerario. Tras alcanzar la calle Real Utrera, el cortejo se adentró en su barrio tomando la calle Jesús de Grimarest para seguir por San Fernando, Santa Estefanía y Cristo de la Vera-Cruz. Este cambio permitió disfrutar de la hermandad en rincones inéditos de su feligresía antes de buscar el centro de la ciudad.

    Estampa inédita para la Virgen del Mayor Dolor

    Uno de los grandes focos de atención de la jornada fue el exorno floral del paso de palio. Rompiendo con la tradición de los claveles blancos, la Virgen del Mayor Dolor lució este año claveles rojos, ofreciendo una imagen inusual y de gran potencia visual bajo las primeras sombras de la noche.

    La dolorosa, de autoría anónima adquirida en 1921, estrenaba además la restauración de sus bambalinas y techo de palio, trabajos realizados en el Taller de bordado Nuestra Señora de los Ángeles de Sevilla. La intervención ha devuelto el esplendor al terciopelo y a los bordados, donde destacan la heráldica de la hermandad en el frontal y la imagen de Santa Ana en la bambalina trasera.

    Tras el palio, la Asociación Musical Utrerana puso el contrapunto sonoro con marchas de corte clásico, manteniendo el sello de elegancia que caracteriza a esta corporación. El recogimiento se acentuó tras la Carrera Oficial, cuando la cofradía emprendió el regreso por las calles Santa Ana y Real Utrera, buscando la calle San Sebastián para recogerse cerca de la una de la madrugada, dejando a Dos Hermanas a las puertas de una nueva Madrugá.

  • Jueves Santo de estrenos y simbolismo en la Sagrada Cena

    Jueves Santo de estrenos y simbolismo en la Sagrada Cena

    El Jueves Santo en Dos Hermanas volvió a vestirse de gala con la estación de penitencia de la Hermandad de la Sagrada Cena. Bajo un sol de justicia que obligó al público congregado en los aleñados de la Parroquia del Amparo a buscar el resguardo de las sombras, la cofradía puso su cruz de guía en la calle a las cuatro y media de la tarde, iniciando un recorrido marcado por novedades, curiosidades y estrenos.

    El cortejo, compuesto por más de 200 nazarenos con túnicas de sarga marfil y antifaces de terciopelo burdeos, incluyó un año más el tradicional tramo de mujeres de mantilla, una de las estampas más características y solemnes de esta jornada de la Semana Mayor.

    Un misterio con cambios históricos

    El Señor de la Sagrada Cena, obra de Miguel Bejarano, ofreció una imagen inédita al portar el cáliz con ambas manos, alejándose de su iconografía habitual de bendición. El imponente paso de misterio, de estilo barroco sevillano y exornado con flores rojas, lucía las cuatro maniguetas recientemente barnizadas por José Manuel González Amador.

    A los mandos de José María Muñoz Gómez ‘Matute’, el misterio avanzó con los sones de la Agrupación Musical Ntra. Sra. de Valme, que estrenó tras el himno la marcha La Eucaristía, de Cristopher Jiménez Cabeza. El autor hizo entrega de las partituras a la corporación momentos antes de la salida, en presencia del alcalde de la ciudad, Paco Rodríguez.

    La nueva apuesta musical de Jesús Humillado

    La gran novedad de la tarde llegó con el paso de Jesús Humillado. Por primera vez, el cristo sedente de Bejarano procesionó acompañado por una banda de música en lugar del habitual trío de capilla. La Filarmónica Ciudad de Bollullos aportó un elegante matiz clásico al caminar del Señor, que este año recuperó sobre su monte el cáliz de la Pasión, un detalle simbólico que no se veía desde 2002 y que conmemora el 30º aniversario de la talla. El paso, dirigido por José Manuel Pedrera Colorado, lució un cuidado exorno en tonos morados.

    Amparo y Esperanza: elegancia y orfebrería

    Nuestra Madre y Señora del Amparo y Esperanza cerraba el cortejo con una prestancia renovada. El palio estrenaba unos respiraderos de metal plateado y dorado, obra de Manuel Seco Velasco (1975), cedidos para la ocasión por la Hermandad de la Fundición de Sevilla. Además, los doce varales lucieron restaurados por el taller de Juan Lozano tras una donación de los hermanos.

    Bajo el mando de Samuel Peregrina Pérez, el palio avanzó a los sones de la Banda de Música Ciudad de Dos Hermanas, que interpretó las marchas Espíritu Santo y XXV Años de Amparo tras la salida del templo.

    Momentos para el recuerdo y regreso histórico

    Entre los puntos álgidos de la estación de penitencia destacó el paso por los Cuatro Cantillos antes de la Carrera Oficial, donde la Virgen recibió una calurosa petalada de su grupo joven al son de Costaleros de la Virgen del Amparo. Igualmente emotiva fue la presentación ante la Hermandad de la Oración en el Huerto, madrina de la corporación.

    Como broche de oro a una jornada impecable, la cofradía recuperó tras una década su itinerario histórico de regreso por la calle Francesa en su totalidad, permitiendo disfrutar de la hermandad en un entorno más íntimo antes de la recogida. Con los sones de Siempre la Esperanza, Rocío y Encarnación Coronada, el palio de la Virgen del Amparo entró en su casa hermandad, despidiendo un Jueves Santo que ya forma parte de la memoria cofrade de Dos Hermanas.