Etiqueta: voz

  • Cogiéndole el gusto a la Primera Andaluza desde lo alto de la tabla

    1802La PD Rociera vence a La Voz por 1-2 y ya ocupa la tercera plaza

    La PD Rociera parece que se va acomodando sin problemas a la Primera Andaluza. El equipo presidido por Emilio López ya puede presumir de ocupar la tercera plaza del grupo tras dos victorias consecutivas. Esta semana, por 1-2 ante La Voz cordobesa.

    Los discípulos de Cristóbal de la Rosa, actual míster del conjunto nazareno, se hicieron con las riendas del partido durante toda la primera mitad de juego. Gordi, en el minuto 17 y 21, de cabeza y con las botas, respectivamente, estuvo muy cerca de inaugurar el marcador, lástima que le faltara puntería.

    Por su parte, el conjunto anfitrión de la periferia de la ciudad de los Califas se centró en enviar todos los balones posibles a su hombre más peligroso, Vioque, quien no acertó a penetrar en el área de los nazarenos, especialmente, gracias al buen hacer de su defensa. Antes de irse al descanso, la Rociera lo volvió a intentar por mediación de Vázquez, que empalmó un rechace, que se fue rozando el palo.
    Insistiendo en el ataque, Vázquez volvió a los mismos fueros en los que terminó el primer tiempo. Así, en otro rechace, sí consiguió marcar el primero para los suyos de un empalme. Este jugador, protagonista del choque por méritos propios, le puso el balón en bandeja a David Antón para que lo enganchara y enviara de bolea a la portería de Sánchez, endosándole el segundo en contra a La Voz.

    La suerte también estuvo de lado de los cordobeses. En el 69, el colegiado jiennense Pastor Peña pitó penalti a su favor, que se encargó de transformar Óscar en el 1-2. La Rociera ya tenía los tres puntos en el bolsillo cuando, en el 91, Vioque derribó al meta Álex en un contragolpe de los locales. Penalti a favor del equipo local, sin gol, y a los dos minutos, expulsión de Álex por doble amarilla.
    Este domingo, cita en casa a las 11:30 horas, ante el Espeleño.

  • La verdad es sinfónica

    (Juan 10, 27-30) La verdad es sinfónica, no monocorde. No hay nada más aburrido, ni agobiante, que una música que repite machaconamente ritmo y melodía sin parar. La belleza de una pieza de música está en armonizar “frases” melódicas distintas y la diversidad sonora de distintos instrumentos musicales. Por muy bueno que sea el solista, aun si de Plácido Domingo se tratara, si no calla para que podamos escuchar los instrumentos de viento, o el coro de violines, o simplemente el silencio que ordena rítmicamente y va dando pauta a la composición, su voz sería monótona y cansina. ¿Por qué te empeñas, entonces, en hablar y hablar sin escuchar la interpelación que los otros te ofrecen?

    Jesucristo, el Señor, te habla al corazón. A veces desde los principios que te has amasado lenta y laboriosamente. A veces desde los más cercanos que te animan y te apoyan. Otras veces desde los más pobres, que no sólo son presencia de Dios que te pide conversión, sino sujetos de evangelización. Otras desde los que, sin estar de acuerdo contigo, plantean alternativas o, incluso te critican. El discípulo nunca se abroga la sabiduría del maestro. Y los cristianos somos siempre discípulos; todos. Por mucha experiencia y años que tengas en la vida; por mucha razón que tengas en muchas cosas.

    Mira qué hermoso lo que el propio Jesucristo dice de ti: “Mi discípulo escucha mi voz, y yo lo conozco, y me sigue, y yo le doy la vida plena y definitiva”. Es verdad que vendrán momentos duros, en los que tantos ruidos nuestros y de los demás nos dejarán sordos. Pero Cristo nos promete que nadie nos arrebatará de su mano, porque es Dios y nos quiere.

    Todos tenemos que aportar nuestra melodía a la sinfonía de la verdad, que nadie te calle; pero que tu silencio te permita escuchar la melodía de los otros, y sepas cuándo hace falta la dulzura de tu flauta travesera (o quizás seas un profundo violonchelo… o un brillante conjunto de trompetas).

  • Llagado

    (Juan 20, 19-21) Sin ocultar sus heridas, sino mostrándolas como prueba de su amor sin límites a todos, llega Jesús resucitado a sus discípulos. Llagado de pies, manos y costado se presenta en medio de ellos deseándoles paz. Con Jesús todo es paradoja, quien más violencia ha sufrido es quien más derecho y poder tiene para entregar la paz.

    Tanta fuerza tienen las llagas de Cristo para quien las contempla en la intimidad de su oración y en la densidad de la historia que un santo Padre no dudaba en decir que el lugar de la Iglesia, de la comunidad cristiana, es el de las llagas de Cristo. Un Cristo sin llagas nos transmite una vida falsa, una fe debilitada, un cristianismo sin compromiso. Nadie que se acerque sinceramente a las llagas de Cristo puede salir indemne.

    Puedes acercarte desde tu oración contemplando cómo en las llagas de aquel hombre se transmutan tu arrepentimiento en perdón, tu desazón en paz, y tu cobardía en nuevas fuerzas para levantarte y seguir intentándolo –cada uno de vosotros sabe a qué pecado, a qué angustia y a qué cobardía me refiero.

    Pero la experiencia definitiva de las llagas de Cristo se da en la historia. Donde hay un hombre, una mujer, un niño llagado, ahí está la iglesia verdadera compartiendo su dolor, consolando con su compañía y liberando con su lucha por la justicia a favor de los más débiles. Por eso, los cristianos que no se acercan a las llagas de Jesús en el ahora de nuestra historia, no son dignos de ese nombre. Ni quien maltrata al inocente, ni quien calla ante la injusticia, ni quién se niega a ser voz de los sin voz, de los ignorados.

    Haz, Señor, que experimente, al poner mi vida en tus llagas, que vivo cerca, cerca, de tu propio corazón.

  • El cuarto festival de jazz ya tiene cartel

    1502Será del día 5 al 7 de marzo en el teatro del club Vistazul

    La cuarta edición del Festival de Jazz de Dos Hermanas, organizado por la asociación cultural Soberao Jazz, ya tiene cartel. En su cuarto año, el festival se celebrará los días 5,6 y 7 de marzo en las instalaciones del club Vistazul.

     

    En esta ocasión, el festival estará dedicado a la figura de la mujer compositora y líder de grupos de jazz. Con esta premisa, el día 5, actuará O sister! un grupo que traerá al recuerdo los vibrantes años 30, la edad dorada del jazz, pero trasladado al presente a través de su música.

    El día 6 será el turno para Tanja Feichtmair & Hermann Stangassinger, un saxo alto y contrabajo cuya unión explorará musicalmente el free jazz.

    El cartel del festival lo cierra el domingo, día 7,  Polaroid con Susana Raya, como voz y guitarra, y Antonella Mazza como contrabajo. Un recital simple y directo en el que el magnetismo de la voz de Susana, llena de espíritu y pasión, se combina con el experimentado groove de Antonella.

    Los conciertos darán comienzo a las 21:00 horas y el precio de la entrada es de 6 euros, 15 el bono para los tres días.

  • Clase magistral de flamenco

    1002El recital del cantaor Arcángel el pasado viernes en el teatro municipal fue una auténtica clase magistral de flamenco, en la que el cantaor onubense realizó un repaso por las variadas vertientes de este género. Destacó su particular voz, así como su sobria puesta en escena.

  • Pasionaria en el recuerdo

    Se cumplen en estos días veinte años de la muerte de Dolores Ibárruri “Pasionaria”. Veinte años sin la presencia, sin el aliento de una mujer que hizo de su vida, de la lucha por la emancipación de la clase trabajadora, bandera a la que se aferraran miles de hombres y mujeres que vieron en ella, no el icono en que quisieron convertirla, sino la encarnación misma de la esperanza.

    “Quise ser religiosa y terminé renunciando a la fe. Quise ser maestra de niños y me convertí en propagandista política.

    Quise ser feliz y la vida me golpeó en lo más íntimo, en lo más entrañable…”.
    Son palabras de Dolores, palabras de una mujer a la que le fue arrebatado lo que más quería, lo único que realmente era suyo: cuatro de sus seis hijos, a los que tuvo que enterrar cuando apenas comenzaban a andar.

    Palabras duras y amargas que tiñeron su vida de negro luto. Sólo en sus adentros.
    Pasionaria fue ejemplo de entereza. Nunca entendió la vida, esa vida que tanto le golpeó, sino como sinónimo de lucha. Y nadie mejor que ella para saber que la lucha la mayoría de las veces, solo terminaba con la muerte.

    Pasionaria esposa. Pasionaria madre. Pasionaria dirigente política…, pero sobre todo, Pasionaria Mujer. Una mujer en un tiempo en el que por el simple hecho de serlo, a lo más que podía aspirar era a “parir, coser y limpiar”.

    Y Pasionaria parió, Pasionaria cosió, Pasionaria limpió. Pero no quiso, no pudo quedarse ahí. Dolores se rebela. Pasionaria lucha, no contra el hombre que pretende someterla por ser mujer, sino contra la sociedad que les embrutece, que les anula como personas, que les oculta el norte.

    Hombre y mujer son compañeros. Juntos han de cavar la trinchera que frene y termine con el verdadero enemigo: La lucha de clases.  Y lo consigue.
    La palabra de Pasionaria se transforma en clamor. Su voz, coreada por cientos de miles de hombres y mujeres que se ven reflejadas en ella, que sienten como ella que otro mundo es posible, se crece, avanza, se extiende…

    “Fui elegida diputada por el pueblo. Mi lugar es pues, junto al pueblo. Trabajando con el pueblo”. Son palabras de Dolores política. Palabras de Pasionaria para quien su acta de diputada pertenece a los hombres y mujeres que la votaron. La herramienta que tienen en sus manos para intentar paliar el hambre y la miseria que azota a la España de los años treinta.

    Dolores, Pasionaria, deja de pertenecerse a si misma. Su voz es la voz de quienes no tienen voz. Sus manos, las manos de quienes aun queriendo usarlas, no pueden hacerlo.

    Dolores, Pasionaria, esa flor del siglo XX, deja de ser mortal. Dolores, Pasionaria, se transforma en Bandera. Nuestra Bandera.

  • Pasionaria en el recuerdo

    Se cumplen en estos días veinte años de la muerte de Dolores Ibárruri “Pasionaria”. Veinte años sin la presencia, sin el aliento de una mujer que hizo de su vida, de la lucha por la emancipación de la clase trabajadora, bandera a la que se aferraran miles de hombres y mujeres que vieron en ella, no el icono en que quisieron convertirla, sino la encarnación misma de la esperanza.

    “Quise ser religiosa y terminé renunciando a la fe. Quise ser maestra de niños y me convertí en propagandista política.

    Quise ser feliz y la vida me golpeó en lo más íntimo, en lo más entrañable…”.
    Son palabras de Dolores, palabras de una mujer a la que le fue arrebatado lo que más quería, lo único que realmente era suyo: cuatro de sus seis hijos, a los que tuvo que enterrar cuando apenas comenzaban a andar.

    Palabras duras y amargas que tiñeron su vida de negro luto. Sólo en sus adentros.
    Pasionaria fue ejemplo de entereza. Nunca entendió la vida, esa vida que tanto le golpeó, sino como sinónimo de lucha. Y nadie mejor que ella para saber que la lucha la mayoría de las veces, solo terminaba con la muerte.

    Pasionaria esposa. Pasionaria madre. Pasionaria dirigente política…, pero sobre todo, Pasionaria Mujer. Una mujer en un tiempo en el que por el simple hecho de serlo, a lo más que podía aspirar era a “parir, coser y limpiar”.

    Y Pasionaria parió, Pasionaria cosió, Pasionaria limpió. Pero no quiso, no pudo quedarse ahí. Dolores se rebela. Pasionaria lucha, no contra el hombre que pretende someterla por ser mujer, sino contra la sociedad que les embrutece, que les anula como personas, que les oculta el norte.

    Hombre y mujer son compañeros. Juntos han de cavar la trinchera que frene y termine con el verdadero enemigo: La lucha de clases.  Y lo consigue.
    La palabra de Pasionaria se transforma en clamor. Su voz, coreada por cientos de miles de hombres y mujeres que se ven reflejadas en ella, que sienten como ella que otro mundo es posible, se crece, avanza, se extiende…

    “Fui elegida diputada por el pueblo. Mi lugar es pues, junto al pueblo. Trabajando con el pueblo”. Son palabras de Dolores política. Palabras de Pasionaria para quien su acta de diputada pertenece a los hombres y mujeres que la votaron. La herramienta que tienen en sus manos para intentar paliar el hambre y la miseria que azota a la España de los años treinta.

    Dolores, Pasionaria, deja de pertenecerse a si misma. Su voz es la voz de quienes no tienen voz. Sus manos, las manos de quienes aun queriendo usarlas, no pueden hacerlo.

    Dolores, Pasionaria, esa flor del siglo XX, deja de ser mortal. Dolores, Pasionaria, se transforma en Bandera. Nuestra Bandera.

  • Pasionaria en el recuerdo

    Se cumplen en estos días veinte años de la muerte de Dolores Ibárruri “Pasionaria”. Veinte años sin la presencia, sin el aliento de una mujer que hizo de su vida, de la lucha por la emancipación de la clase trabajadora, bandera a la que se aferraran miles de hombres y mujeres que vieron en ella, no el icono en que quisieron convertirla, sino la encarnación misma de la esperanza.

    “Quise ser religiosa y terminé renunciando a la fe. Quise ser maestra de niños y me convertí en propagandista política.

    Quise ser feliz y la vida me golpeó en lo más íntimo, en lo más entrañable…”.
    Son palabras de Dolores, palabras de una mujer a la que le fue arrebatado lo que más quería, lo único que realmente era suyo: cuatro de sus seis hijos, a los que tuvo que enterrar cuando apenas comenzaban a andar.

    Palabras duras y amargas que tiñeron su vida de negro luto. Sólo en sus adentros.
    Pasionaria fue ejemplo de entereza. Nunca entendió la vida, esa vida que tanto le golpeó, sino como sinónimo de lucha. Y nadie mejor que ella para saber que la lucha la mayoría de las veces, solo terminaba con la muerte.

    Pasionaria esposa. Pasionaria madre. Pasionaria dirigente política…, pero sobre todo, Pasionaria Mujer. Una mujer en un tiempo en el que por el simple hecho de serlo, a lo más que podía aspirar era a “parir, coser y limpiar”.

    Y Pasionaria parió, Pasionaria cosió, Pasionaria limpió. Pero no quiso, no pudo quedarse ahí. Dolores se rebela. Pasionaria lucha, no contra el hombre que pretende someterla por ser mujer, sino contra la sociedad que les embrutece, que les anula como personas, que les oculta el norte.

    Hombre y mujer son compañeros. Juntos han de cavar la trinchera que frene y termine con el verdadero enemigo: La lucha de clases.  Y lo consigue.
    La palabra de Pasionaria se transforma en clamor. Su voz, coreada por cientos de miles de hombres y mujeres que se ven reflejadas en ella, que sienten como ella que otro mundo es posible, se crece, avanza, se extiende…

    “Fui elegida diputada por el pueblo. Mi lugar es pues, junto al pueblo. Trabajando con el pueblo”. Son palabras de Dolores política. Palabras de Pasionaria para quien su acta de diputada pertenece a los hombres y mujeres que la votaron. La herramienta que tienen en sus manos para intentar paliar el hambre y la miseria que azota a la España de los años treinta.

    Dolores, Pasionaria, deja de pertenecerse a si misma. Su voz es la voz de quienes no tienen voz. Sus manos, las manos de quienes aun queriendo usarlas, no pueden hacerlo.

    Dolores, Pasionaria, esa flor del siglo XX, deja de ser mortal. Dolores, Pasionaria, se transforma en Bandera. Nuestra Bandera.

  • 1944. Diana Durbin canta “Amapola” por primera vez en español

    1602Mañana sábado, 18 de noviembre, el Cine Español presenta “El primer amor”, una maravillosa película de la actriz Diana Durbin (conocida por la crítica como la “emperatriz de la simpatía”), que da el salto de interpretación de sus papeles infantiles al de una adolescente acomplejada ante su primer amor. Entre las canciones que le veremos cantar con su melodiosa voz, destacan “Madame Butterfly”, un Vals de Strauss y el “Amapola, lindísima amapola”, por primera vez con su voz en español. Para no perdérselo.

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    1602Mañana sábado, 18 de noviembre, el Cine Español presenta “El primer amor”, una maravillosa película de la actriz Diana Durbin (conocida por la crítica como la “emperatriz de la simpatía”), que da el salto de interpretación de sus papeles infantiles al de una adolescente acomplejada ante su primer amor. Entre las canciones que le veremos cantar con su melodiosa voz, destacan “Madame Butterfly”, un Vals de Strauss y el “Amapola, lindísima amapola”, por primera vez con su voz en español. Para no perdérselo.