Etiqueta: visual

  • Fallo del jurado del concurso ‘La Juventud por la Igualdad’

    Cartel del concurso fotográfico La Juventud por la Igualdad

    El miércoles, día 4 de marzo se darán a conocer los ganadores del 6º Concurso Fotográfico La Juventud por la Igualdad. Será a las 19:00 horas, en el Centro Cultural La Almona, donde se podrán contemplar las imágenes ganadoras, tomadas por jóvenes entre 12 y 30 años, que suman la fuerza visual y la de la juventud para denunciar la violencia hacia las mujeres. La exposición podrá visitarse desde el día 3 el día 8 de marzo en el centro cultural.

     

  • Keaton borda el papel de su vida

    Película Birdman

    BIRDMAN (O LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA)

    El pasado domingo se llevó a casa dos Globos de Oro (aunque la sorpresa estuvo en que no se llevó el de mejor película musical o comedia cuando todo el mundo apuntaba a ello), y mañana jueves se hará oficial que es una de las más firmes candidatas (junto a Boyhood) para arrasar en los Oscar de este año. Y no es para menos. Birdman es una de las mejores películas del año. Para mí, muy superior a la cinta de Linklater (cuyo único mérito, que no es poco, es haber sido grabada a lo largo de doce años).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (119′)
    Dirección: Alejandro González Iñárritu.
    Producción: John Lesher, Arnon Milchan, James W. Skotchdopole.
    Guión:  Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris, Armando Bo.  
    Fotografía: Emmanuel Lubezki.
    Música: Antonio Sánchez.
    Montaje: Douglas Crise, Stephen Mirrione.
    Intérpretes: Michael Keaton (Riggan), Emma Stone (Sam), Zach Galafianakis (Jake), Naomi Watts (Lesley), Jeremy Shamos (Ralph), Andrea Riseborough (Laura), Edward Norton (Mike), Amy Ryan (Sylvia), Lindsay Duncan (Tabitha) . {/xtypo_code}

    En esta Birdman, Alejandro G. Iñárritu nos muestra un cambio radical de estilo. Sigue siendo un cine de gran poder visual, mayor incluso que en su cine anterior (Amores perros, 21 gramos, Babel…) pero por primera vez se adentra (relativamente) en la comedia. Y digo relativamente porque en el fondo de esta joya subyace un tono oscuro, un personaje que sufre por un pasado que no puede dejar atrás.

    Riggan es un actor que tuvo gran éxito en el pasado interpretando a un popular superhéroe. Pero ahora, caído en desgracia, prepara su regreso con una obra de teatro, con la intención de demostrar que puede ser un actor serio. A pesar de que todo parece ir torciéndose a medida que la noche del estreno se acerca, mientras Riggan se enfrenta a una lucha interior con su poderoso pasado.

    La gracia de la historia (una de ellas) es que Michael Keaton, que regresa a la primera línea con el que es el mejor papel de su carrera, es el adecuado para este papel. Él mismo fue un superhéroe (protagonizó las dos Batman que hizo Tim Burton, y se rodaron en los mismos años en los que supuestamente se hicieron las cintas de Riggan) y ahora lucha por recuperar el prestigio de un actor serio.

    Iñárritu (quizás celoso por el virtuosismo visual de su paisano Cuarón en Gravity) plantea aquí un portentoso trabajo, un prodigio visual y crea Birdman bajo la forma de falso plano secuencia. Escenas cuidadas hasta el más mínimo detalle, todo en esta Birdman impresiona. Desde el fastuoso aparataje visual, a la banda sonora dominada por la percusión. Desde la fotografía, hasta ese montaje (que lo hay) que simula que no hay cortes. Desde ese juego entre ficción y realidad, pasando del escenario teatral en el que ensayan o actúan a las bambalinas o las calles de una ciudad que bulle, a las soberbias interpretaciones de todo el equipo actoral. Michael Keaton se plantea como claro ganador del Oscar por su soberbio, magnífico, impresionante trabajo, y el resto del reparto (Edward Norton, Naomi Watts, una inmensa Emma Stone…) no le va a la zaga.

    Película imprescindible, de esas que cuando termina, estás deseando ver otra vez.

     

  • Un paseo por La Almona entre retratos y poesías visuales

    Inauguración de las exposiciones de Meña Morillas y Pablo del Barco en La Almona

    Retratos y Mirala poesía. Mira la poesía ponen título a las dos exposiciones de Meña Morillas y Pablo del Barco que se inauguraron ayer en La Almona

    Unos retratos muy personales y una colección de obras de poesía visual han tomado el centro cultural La Almona hasta el próximo día 30 de noviembre. La delegada de Juventud y Cultura, Rosario Sánchez, inauguró ayer jueves la nueva oferta expositiva de este centro municipal en el que no cesa en ningún momento la vida cultural.

    La sala Antonio Milla acoge la muestra Retratos de la pintora Meña Morillas, profesora de pintura, especializada como retratista. Morillas consigue con esta colección de una veintena de retratos le instrospección y empatización con los personajes representados. En dos planos muy bien diferenciados se muestra a la persona, con una alta calidad pictórica y dibujo matemático, y el fondo, que dependiendo del personaje va de lo neutro a lo meramente decorativo e imaginativo, utilizando para ello diversas técnicas.

    Muy original es la apuesta de Pablo del Barco en la sala Emigdio Mariani, en la que este doctor en Filología presenta una colección de obras basadas en la poesía visual. Mirala poesía. Mira la poesía es el título que da nombre a esta muestra en la que Pablo juega con las palabras y las imágenes para presentar al espectador una serie de mensajes, algunos más poéticos y otros más subversivos o de denuncia, que no dejan indiferente a nadie. La vida, el amor, la política, la realidad social o las relaciones personales son algunos de los temas abordados en esta colección poética y visual.

    Ambas exposiciones pueden visitarse en La Almona hasta el día 30 de noviembre, en horario de 9:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, de lunes a viernes, u de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, los sábados, domingos y festivos.

  • Un paseo por La Almona entre retratos y poesías visuales

    Inauguración de las exposiciones de Meña Morillas y Pablo del Barco en La Almona

    Retratos y Mirala poesía. Mira la poesía ponen título a las dos exposiciones de Meña Morillas y Pablo del Barco que se inauguraron ayer en La Almona

    Unos retratos muy personales y una colección de obras de poesía visual han tomado el centro cultural La Almona hasta el próximo día 30 de noviembre. La delegada de Juventud y Cultura, Rosario Sánchez, inauguró ayer jueves la nueva oferta expositiva de este centro municipal en el que no cesa en ningún momento la vida cultural.

    La sala Antonio Milla acoge la muestra Retratos de la pintora Meña Morillas, profesora de pintura, especializada como retratista. Morillas consigue con esta colección de una veintena de retratos le instrospección y empatización con los personajes representados. En dos planos muy bien diferenciados se muestra a la persona, con una alta calidad pictórica y dibujo matemático, y el fondo, que dependiendo del personaje va de lo neutro a lo meramente decorativo e imaginativo, utilizando para ello diversas técnicas.

    Muy original es la apuesta de Pablo del Barco en la sala Emigdio Mariani, en la que este doctor en Filología presenta una colección de obras basadas en la poesía visual. Mirala poesía. Mira la poesía es el título que da nombre a esta muestra en la que Pablo juega con las palabras y las imágenes para presentar al espectador una serie de mensajes, algunos más poéticos y otros más subversivos o de denuncia, que no dejan indiferente a nadie. La vida, el amor, la política, la realidad social o las relaciones personales son algunos de los temas abordados en esta colección poética y visual.

    Ambas exposiciones pueden visitarse en La Almona hasta el día 30 de noviembre, en horario de 9:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, de lunes a viernes, u de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas, los sábados, domingos y festivos.

  • Dos nazarenos revolucionan el mundo con sus ‘fashion film’

    Empresa audivisual Ye Visual fashion film

    Los cortos, en los que Alejandro Melero y Fernando Díaz han sido pioneros, mezclan moda con cine y

    Unen la moda con el cine  en un producto audiovisual de no más de tres minutos de duración. Se hacen llamar Fashion Film y en Dos Hermanas hay dos creadores que están revolucionando este sector y que fueron pioneros en la materia.
    Tras la marca de Ye Visual, se encuentran Fernando Díaz y Alejandro Melero, dos creativos que iniciaron esta andadura en el año 2005, centrándose más en el terreno audiovisual a partir de 2011.

    Desde entonces se pusieron manos a la obra en la creación de estos productos audiovisuales, surgidos en sesiones fotográficas de moda, que ahora se han convertido en un género del que se celebran festivales en todo el mundo.

    Pero en Ye Visual siempre han ido más allá y a estos cortos basados en sensaciones de moda, le han añadido un argumento narrativo que es lo que ha provocado la buena acogida que están teniendo en los festivales a los que han concurrido.

    Empresa audivisual Ye Visual fashion film

    En el año 2012 idearon el  fashion film Strange Fruit, un corto experimental de moda inspirado en el romanticismo, y sobre todo en el pintor Friedrich. Protagonizado por el nazareno Iván Márquez  y con el diseño artístico de Darío Aranyo, fue nominado en dos categorías para el Bokeh Mercedez Fashion Film Festival en Sudáfrica 2014.

    Un año después crearon uno de los fashion films que más satisfacción les está dando hasta el momento, Océano, el primero que introdujo la narrativa en esta filmación de moda sobre una colección de bikinis.  Hasta la fecha, este trabajo ha sido nominado  en el Fashion Film Festival (FFF) de Miami 2014 y ha obtenido la Menzione de h´nore en el FFF de Chicago 2014. Es, reconocen, su joya de la corona y una de las más reconocidas internacionalmente.

    En el citado  festival de Miami se estrenó, el pasado fin de semana,  Lost memory. Un corto que une la moda con la ciencia ficción y que ha sido rodado en inglés, aunque su equipo ha sido netamente nazareno. Fernando y Alejandro han contado con  los diseños de Fernando Claro, la dirección artística de Darío Aranyo, el estilismo de Juan Miguel Martín, así como el maquillaje y la peluquería de Jesús Aranyo.

    Empresa audivisual Ye Visual fashion film

    La colección de fasion film, hasta la fecha, se completa con  un trabajado realizado para la marca Style&Love, marca de moda de la diseñadora nazarena Nuria Pérez Campaña y que ha contado prácticamente con el mismo equipo de trabajo que el de Lost Memory.

    En estos momentos, y viendo el tirón que está teniendo este sector, en Ye Visual se sigue trabajando con este producto audiovisual. Ahora preparan varios proyectos para presentarlo a diseñadores o marcas de moda,  pero dando un paso más y filmándolo en cine. Asimismo se quiere apostar por la formación con la puesta en marcha de una plataforma digital.

     

  • Tributo al cine mudo de Chaplin

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    La compañía de danza de Fernando Hurtado ofreció el pasado viernes en el teatro un bonito homenaje a la figura de Charli Chaplin y el cine mudo. Una puesta en escena muy visual en la que sobraron las palabras.

  • Loli López presenta el viernes un poemario muy visual

    0805El centro cultural La Almona acogerá el viernes, día 10, a las 20:00 horas, la presentación del libro Entre el corazón y el alma, un poemario muy visual, ilustrado por fotografías, de la nazarena Loli López Guerrero.

    El acto estará presentado por  Paqui Díaz Barbero y durante el mismo está prevista la actuación de componentes de la peña flamenca La Fragua de Bellavista, así como el recitado de los poemas de la autora a cargo de integrantes de la asociación poética L’Almazara, a la cual pertenece.

    Se trata del primer poemario de Loli López, una profesora de Educación Vial con mucha afición a la escritura. Ya atesora tres novelas, una de ellas histórica, La Huella Carmesí, Entre Escocia y Canadá, y Nuevo Mundo, desarrollando su afición poética en el marco del grupo poético L’Almazara, con el que ha participado en recitales y publicaciones colectivas.

    Ahora le ha llegado el turno de desnudar su alma de manera poética y lo hace con este libro en el que conviven la poesía y la fotografía.

    Para Loli, “escribir poesía es despojarse de los sentimientos, ponerles palabras al amor, al dolor, al miedo… dejar volar la imaginación y desnudar el alma más allá del tiempo”.

     

  • El futuro es oscuro

    1501Ha tardado dos años en llegar a nuestras pantallas, algo difícilmente explicable cuando se trata de una cinta que reúne los ingredientes necesarios para triunfar en taquilla simplemente con que se sepa vender y promocionar del modo adecuado. La estética que nos presenta Gerald McMorrow, afamado director de videoclips y publicidad, en su debut en la dirección de largos, bien podría compararse a la de filmes como Dark City o V de Vendetta, una ciudad tenebrosa y de oscuros intereses políticos.

    {xtypo_code}Francia-Reino Unido, 2008. (94′)
    Título original: Franklyn
    Escrita y dirigida: Gerald McMorrow.
    Producción: Jeremy Thomas..
    Fotografía: Ben Davis.
    Música: Joby Talbot.
    Montaje: Peter Christelis.
    Intérpretes: Eva Green (Emilia Bryant / Sally), Ryan Philippe (Jonathan Preest / David Esser), Sam Riley (Milo), Bernard Hill (Peter Esser / El Individuo), Richard Coyle (Dan), Susannah York (Margareth Bryant), James Faulkner (Dr. Earlle / Pastor Bone), Stephen Walters (Wormsnakes / Wasnik), Art Malik (Tarrant).{/xtypo_code}

    La historia mezcla dos tiempos: el Londres del presente, y una ciudad futurista llamada Meanwhile. En la primera, Emilia es una artista con tendencias suicidas que utiliza para sus proyectos artísticos; Milo es un joven al que su novia acaba de abandonar y busca a su primer amor, al que no ve desde la infancia; y Peter Esser, un hombre que busca a su hijo entre los vagabundos de Londres. En la segunda, una sociedad distópica donde la religión es ley, cualquier religión (“se puede hacer una congregación siguiendo las normas de funcionamiento de una lavadora”), los clérigos son la policía y el ateísmo está penado con cárcel, Jonathan Preest es un prófugo que busca a su némesis, un líder conocido como El Individuo.

    Las dos historias tienen más en común de lo que en un principio pueda parecer, y poco a poco los engranajes van encajando, las piezas se van uniendo y se van rellenando los huecos. El guión tiene fuerza, si bien es cierto que quedan algunos flecos sueltos, algunas lagunas en la trama argumental. Algunos pueden acusarla de que su historia es poco novedosa, que ya está vista, pero en lo que Franklyn destaca es en su concepción estética, en su audacia conceptual y en la imaginación visual, eso es lo que la distingue del resto de películas. Es un drama admirable, bien interpretado (sobre todo destaca el doble y casi opuesto papel de Eva Green), con pocos estereotipos (pese a lo que muchos piensen), y que es capaz de conciliar dos ‘tradiciones’ opuestas del cine británico, las del drama realista con personajes superados por el dolor, con la fantasía gótica, extravagante y excéntrica.

    Es una película ambiciosa, bien narrada, cuesta meterse en su trama, en su historia, y hay que tener paciencia para entrar en el juego. Si se consigue entrar, Franklyn te engancha y no te suelta, a pesar de que hay algún que otro error en el argumento, líneas que no terminan de encajar, pero la estética, la historia, las interpretaciones, son más que buenas.

     

  • ¿Un nuevo cine?

    1701AVATAR

    De lo nuevo de James Cameron (esta Avatar) se ha escrito más (bastante más) antes de su estreno que después de éste. En cierto sentido, tiene su lógica (sólo hace cinco días que llegó a las pantallas y hace bastantes meses que se empezó a hablar de ella). Pero el caso es que se ha dicho mucho, y se ha escrito más, referente a que el director de Terminator y de Titanic (ha hecho muchas más, pero parece que todo el mundo le recordará por éstas) ha conseguido revolucionar el cine, que Avatar va a hacer historia y que cambiará para siempre el modo en que el público interacciona con la película. El problema es evidente: que todo esto se ha dicho antes de ver la película, sin poder comprobar si todo ello es cierto.

    Estados Unidos, 2009. (153’)
    Escrita y dirigida: James Cameron.
    Producción: James Cameron, Jon Landau.z.
    Música:  James Horner.
    Fotografía:  Mauro Fiore.
    Montaje:  James Cameron, John Refoua, Stephen Rivkin.
    Intérpretes: Sam Worthington, Zoë Saldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez, Giovanni Ribisi, Joel Moore, CCH Pounder, Wes Studi, Laz Alonso, Dileep Rao.

    La gran baza de la cinta es más que evidente: su aspecto visual, la construcción y la estética de ese nuevo mundo que es Pandora, su naturaleza y todos sus seres. Pero volvemos a lo de siempre, a lo que ya hemos repetido hasta la saciedad: una buena estética, unos efectos visuales potentes, no son suficientes para hacer una buena película, si no van acompañados de una gran historia. Cosa que, en esta ocasión, no ocurre.

    Avatar es una historia de amor en tiempos de guerra. Un amor interracial (ciertamente cursi) y un amor a la naturaleza aún mayor. Pero el mensaje se centra en una crítica a las invasiones de territorios (los humanos, con la Tierra prácticamente desolada, acuden a un planeta para obtener de él un mineral carísimo con el que hacer un gran negocio) y la guerra preventiva (explicada y mostrada de modo muy tosco). Pero lo peor es que en los momentos de mayor conflicto, los momentos de lucha, los enfrentamientos más cruentos, tienen en la mayoría de ocasiones aspecto de videojuego.

    Dicen que para disfrutar Avatar en todo su esplendor hay que verla en su versión en tres dimensiones, aunque esto sólo es válido para las secuencias creadas digitalmente (según la productora, el 60% del metraje), donde (ahí sí hay que dar la razón) la cinta creada por Cameron es espectacular.

    No conviene contar mucho del argumento, para ello ya está el trailer (en cuatro minutos se cuenta toda la película) y de hecho la historia (como todas las grandes producciones que provienen de Hollywood en los últimos tiempos) no es tan compleja como alargada (dos horas y media).

    Con un parón en la intensidad del ritmo casi a mitad del metraje, Avatar es una cinta que supuestamente revolucionará el mundo del cine. Estéticamente espectacular, con una construcción visual impresionante (la naturaleza de Pandora es maravillosa), la obra de Cameron conquistará al público, aunque es dudoso que dicha revolución llegue. Más que nada porque pocas veces se podrán gastar 300 millones para realizar una película.