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  • Dinamarca en Inter-Rail (I)

    Imagen de la ciudad sobre el ríoCopenhague, la joya danesa

     

    Dinamarca, un antiguo reino vikingo en el sur de Escandinavia, entre Noruega y Suecia. Se compone de la península de Jutlandia y unas 406 islas, de las cuales aprox. 80 están habitadas. De estas, la más grande y la de mayor densidad de población es Selandia, donde está situada la capital, Fionia y la isla que forma el norte de Jutlandia.

    El paisaje, eminentemente llano, está surcado de pequeños ríos, lagos, espesos bosques y fiordos, como el Lim. Los numerosos kilómetros de costa son ricos en larguísimas playas de arena.

    La llamada Riviera danesa comprende una privilegiada franja costera del Báltico, la que sale de Copenhague al encuentro del Mar del Norte. A lo largo de su litoral, se extienden bosques de ciervos y museos al aire libre, castillos como el atribuido al príncipe Hamlet, grandes mansiones y formidables playas, enclavadas en antiguos pueblos pesqueros.
    He aquí el recorrido de mi primer país  nórdico antes de adentrarme en tierras suecas y noruegas.

    Copenhague y Helsingor, los dos ubicados en la isla de Selandia. Separados solo por 47 km. Fue una estancia corta, de solo 3 días, pero larga en vivencias y experiencias.

    En los países nórdicos uno tiene la sensación de entrar en un mundo perfecto. Las calles están limpias, los coches circulan en silencio, los mercados y establecimientos ofrecen sus productos perfectamente presentados, los sueldos son formidables, los estudios son gratuitos, beneficios sociales. En fin, un lujo de país.

    Conocer Copenhague a través de los ojos de la sirenita, pasear por sus organizadas calles y descubrir esta bella ciudad, son sin lugar a dudas uno de los mayores placeres que deberíamos de vivir.

    El recorrido bien podría iniciarse con una visita a la universal estatua de La Sirenita. La tierna figura, tantas veces ultrajada por los vándalos (la última vez en 1998, cuando la decapitaron), está ubicada en el viejo fuerte del puerto, dentro del parque de Kastellet.A poca distancia se encuentra el Palacio Amalienborg, la residencia real, con la impresionante fuente de Gefion coronando el centro de la plaza que rodea el palacio. Después de acercarnos al Marmorkirken o iglesia Marble, se continúa hasta alcanzar la calle Nyhaven, uno de los ejes principales de la ciudad a través del cual se accederá al Teatro Real. Y si queremos comprar, aprovecharemos para echar un vistazo en Magasin du Nord, el centro comercial más importante de Copenhague. Podrás encontrar casi todo lo que te imagines, típicos recuerdos daneses, incluidos.

    Los picos cubiertos de musgo en  las torres que se erigen sobre Copenhague, dotan de un peculiar tono verduzco el paisaje de la ciudad. Algunos de sus museos, como el dedicado a las embarcaciones de sus antepasados, los vikingos, están dispersos por la ciudad.

     

  • Suecia en Inter-rail

    Una de las ciudades monumentalesEl país de los vikingos

    Plano de Suecia Suecia, ubicada entre el mar Báltico y el golfo de Botnia, en el oeste los Alpes Escandinavos,  hace frontera con Noruega mediante una extensa cordillera. Cientos de kilómetros de costa. Bosques frondosos, lagos cristalinos, montañas heladas.

    Suecia es todo, es naturaleza, es salvaje, es virgen, es simplemente Suecia.

    Socialmente es la envidia de todo el mundo. Con un sistema político-social perfecto. Todo el mundo querría ser sueco.

    Corría el mes de octubre de hace ya algunos años cuando, venido de Alemania me adentré en este impresionante país con mi compañero Jordi, un catalán que buscaba ferozmente a su novia, que por cierto era sueca, con el que contacté en Hamburgo. Para un latino es un lugar con fuertes contrastes, al igual que lo eran aquellas exuberantes suecas que pisaban las costas andaluzas, medio tapadas, zambulléndose en el mar.

    Teniendo en cuenta que era el mes de octubre, ya un mes frío, mi ruta la hice por el sur, es decir por debajo de Estocolmo, ya que el norte, zona polar ártica era demasiado fría para este sevillano acostumbrado a las altas temperaturas.

    Lund fue mi primer destino, con más de 1000 años de historia. Es una importante ciudad, a nivel científico y educativo, gracias a la su Universidad y  parque científico ‘Ideón’, conocida como ‘La Ciudad de las Ideas’.

    Está ubicada a 20 kilómetros  al noreste de Malmö en la  provincia de Escania, al  sur del país.  La iglesia de Dalby, construida alrededor de 1060 para un obispo, es la más antigua iglesia de piedra preservada en Escandinavia.

    Es una ciudad pequeñita, agradable para pasear y perfecta para adentrarse en esta cultura nórdica tan distinta a la española.

    Ya con mi interraíl, en el tren atravesé media Suecia hasta llegar a Estocolmo. Mi recuerdo desde la ventanilla del tren: bosques frondosos con algunos lagos salpicados con aguas claras, y alguna que otra pequeña aldea con sus casas típicas.

    Por fin llegué a Estocolmo. Ubicada en un importante archipiélago, constituido por numerosas islas, fue fundada en la pequeña isla de Stadsholmen, el lugar hoy conocido como Gamla Stan (ciudad vieja), situada exactamente entre el lago Mälaren y el mar Báltico. En total, se sitúa sobre 14 islas, siendo el agua un elemento omnipresente. La ciudad cuenta con 53 puentes que permiten circular entre los diferentes barrios. Es conocida  también como la Venecia del Norte.
    Los vikingos suecos tenían a las orillas del lago Mälaren un importante lugar de comercio. Fue aquí, en la provincia de Estocolmo, donde empezaron muchos de los viajes vikingos hacia el este
    La ciudad de Estocolmo se fundó en el s. XIII y, desde el s. XVII, las familias de la realeza sueca han tenido en ella su residencia. El Palacio de Estocolmo se encuentra situado en el primer núcleo urbano de la capital, Gamla stan, y está construido sobre parte de los vestigios del antiguo palacio Tre Kronor (Tres coronas).  Sin lugar a dudas este palacio, es uno de los reclamos turísticos más importantes de Estocolmo.

    Si algo destaca en Estocolmo, es el agua, hay tanta como en Amsterdam o Venecia. Los distintos  barrios de Estocolmo tienen también su identidad  propia. Un breve paseo por la ciudad te puede llevar a lugares de estilos muy distantes. Las magníficas alturas de Söder o Gamla Stan, el casco medieval, contrastan fuertemente con  las avenidas comerciales situadas en torno a Stureplan.

    Con más de 100 museos  la ciudad es una joya a nivel pictórico, artístico y arquitectónico, y a través de ellos, nos permiten conocer mejor su historia, la cultura y el arte de Estocolmo.

    En Suecia todo es perfecto, y como no podía ser menos también mi alojamiento. Al caer la noche (que por cierto lo era a la 15:30), me dirijo a mi albergue, el “Af Chapman” Es un barco  Atracado en la orilla del mar, en la zona de Gamla Stan, en la parte vieja, y el más famoso albergue de Europa y probablemente del resto del mundo.

    Este buque de  120 años se encuentra en perfecto estado de conservación. Allí dentro, en uno de los camarotes me transporté siglos atrás, soñaba surcando el Báltico o los mares del sur
    Desde el año 1949, se han  alojado en él  más de un millón de jóvenes, y es otro de los  grandes alicientes de esta hermosa ciudad.

    Ya mi último destino antes de adentrarme en tierras noruegas. Uppsala situada a  70 kilómetros  al norte de Estocolmo, es la cuarta ciudad más grande de Suecia y el centro administrativo del Condado de Uppsala. Sede de la universidad más antigua de Escandinavia, fundada en 1477.

     La Catedral, de estilo gótico, es la más grande del norte de Europa, con torres que alcanzan los 118 metros.

    Suecia es un país frío, y sus habitantes aclimatados a este estilo de vida, son rígidos, cultos y solitarios. Con una protección social perfecta, una educación exquisita, un bienestar excelente. Todo rozando la perfección. Pero…….. Suecia tiene el mayor índice de suicidios de todo el mundo.

    ¿Qué es lo perfecto, o, quizás lo mejor?.

  • Lanzarote. La isla volcánica

    FICHA TÉCNICA DEL VIAJE
    CÓMO LLEGAR: Al aeropuerto internacional de Arrecife.
    DÓNDE ALOJARSE: Hay cientos de hoteles de todas las categorías repartidos por la isla.
    QUÉ VER: Parque Nacional de Timanfaya, Jameos del agua, playa de Papagayo y Famara, pueblos de Teguise, Haria y Yaiza. Salinas de Janubio y los hervideros.
    COMARCAS: Distribuido en siete comarcas (Yaiza, Tinajo, Tías, San Bartolomé, Arrecife, Teguise y Haria).
    EXCURSIÓN RECOMENDADA:
    • Desde playa blanca, en el sur, tomar el barco hacia la isla de Fuerteventura, a 10 minutos escasos. • Paseo a camello por los alrededores de Timanfaya. La isla de Lanzarote es única, es distinta, me cautivó su paisaje. Volcánica en todo su recorrido. Esta isla parece estar pensada para impresionar al viajero. Playas desiertas, empinados acantilados, cráteres dispersos en un paisaje árido, viñedos que crecen casi de forma milagrosa, y en el sur de la isla, Timanfaya, representa la belleza natural de este enclave único en el mundo.
    Lanzarote es una de las islas que forman parte de la provincia de Gran Canaria, con una superficie de 862 Km2 y un altura máxima de 671 m., está compuesta  también de un pequeño archipiélago llamado "el archipiélago chinijo" situado al norte y formado por la isla La Graciosa y Alegranza.
    La historia de Lanzarote es un poco incierta ya que nos encontramos con pocos restos de su pasado, debido a las distintas erupciones que se han producido a lo largo de los tiempos, quedando bajo la lava todo aquello que pudiese revelar su origen.
    Declarada Reserva de la Biosfera en 1993, con la declaración del  Parque Nacional de Timanfaya, y otros tantos espacios protegidos, hacen que este lugar sea un paraíso natural.
    La isla perfectamente se puede recorrer en un par de días o tres, deteniéndonos en aquellas partes que resulten más interesantes, y puedo asegurar que son muchas. La ruta la podemos empezar desde la capital, Arrecife. Recibe este nombre por el conjunto de islotes que suben y bajan con la marea, en uno de ellos, el de San Gabriel, está asentado el Castillo con el mismo nombre, fortaleza a la que se accede a través del Puente de Las Bolas (Torriani, s. XVI). El Castillo de San José es otro lugar de visita obligada, rehabilitado en 1968 por César Manrique.
    Desde allí nos acercaremos a Tahíche, donde se ubica la fundación César Manrique vivienda del artista construida en cinco burbujas volcánicas.
    La villa de Teguise, declarada Conjunto Histórico Artístico, es un hermoso lugar donde el paseo por sus calles nos brinda una agradable sensación a tiempos pasados, sus casas blancas, sus tiendas de artesanía, sus vinos y en cada rincón cactus de dimensiones gigantes, nos indican que estamos en un ambiente tropical. Frente al pueblo de La Villa se puede ver el Castillo de Santa Bárbara sobre la montaña Guanapay, lugar que acoge actualmente el Museo del Emigrante.
    Saliendo de Teguise rumbo al norte, se puede visitar a la izquierda, el Santuario de La Virgen de Las Nieves, en el Risco de Famara, y a unos 10 kilómetros escasos, quizás la playa más bella de toda la isla. Salvaje, virgen y con unos impresionantes acantilados, este lugar invita al sosiego, la paz y la meditación.
    Cruzando el pueblo de Los Valles, llegaremos al singular pueblo de Haria  conocido como El Valle de las 10.000 palmeras, hermoso lugar que rompe con el árido paisaje generalizado de la isla, desde lo alto parece un gran oasis, en medio de un terreno inhóspito.  
    Ya en la zona  norte de la isla, llegamos al Mirador del Río, excavado en la piedra, es una de las mejores obras de Cesar Manrique y un magnífico enclave desde el cual las vistas del archipiélago Chinijo hacen que este lugar sea uno de los más bellos de la isla.  
    Siguiendo la ruta por la costa y después de pasar el pueblo de Orzola llegamos a los Jameos del agua, una impresionante cueva, en cuyo interior el agua salada se ha acumulado formando unos pequeños lagos y en donde viven unos diminutos peces que se han habituado a la zona. Este lugar es un espacio protegido con un interés científico a nivel mundial.
    Nos dirigimos ya hacia el sur, dejando a nuestra izquierda Arrecife y Puerto del Carmen, este último es una zona turística muy importante, con varias playas, hoteles, centros comerciales y todos aquellos placeres que nos hacen poder disfrutar del ocio.
    Ya en el extremo sur, con su blancura, Playa Blanca nos recibe a veces con fuertes vientos procedentes de Africa, una niebla de polvo del desierto, nos avisa de la cercanía con el continente africano.
    Es un lugar acogedor, pequeño y con playas interesantes, destino apreciado por los submarinistas. Recomendaría recorrer los 7 u 8 kilómetros a pie por la costa situada entre Playa Blanca y la playa de Papagayo. Las calas y las rocas forman unos paisajes de ensueño. Al final, Papagayo nos recibe con sus aguas transparentes, a veces azules y otras verdes, siendo una de las playas más bellas de la isla.
    Por último, la parte más emblemática y la más importante, El Parque Nacional de Timanfaya, pero antes describiré otros tantos lugares de interés que pasan por la ruta desde Playa Blanca al Parque.
    Los hervideros, pequeñas formaciones de rocas en la misma costa, donde el agua penetra a gran velocidad y se escapa por los distintos huecos existentes entre ellas.
    Salinas de Janubio y la Laguna verde, pequeño lago con un color verduzco donde el contraste de colores (verde, marrón y negro)  resaltan con gran belleza.
    Yaiza, capital de la comarca,  hermoso pueblo en donde hay que destacar La Casa de Benito Pérez Armas y la Ermita de los Remedios.
    La forma de cultivo desarrollado por el agricultor isleño para combatir la sequía. En este tramo de carretera las imágenes se suceden con una gran belleza, los colores, las formas y los contrastes sorprenden al viajero. Una parada en las muchas ventas allí existentes es de agradecer, los vinos son famosos en esta zona, y una copita hay que catar.
    Llegamos al Parque Nacional de Timanfaya, paisaje volcánico que recorremos hasta llegar al islote de Hilario (Montaña de fuego) donde se realizan exibiciones geotérmicas y donde se encuentra el único restaurante del mundo en el que se cocina con el calor de las entrañas de la Tierra.
    Nuestro coche lo dejaremos en el aparcamiento del restaurante después de haber pagado nuestra correspondiente entrada al Parque. Un autobús nos llevará por las carreteras de Timanfaya, mostrándonos los conos volcánicos y los distintos cráteres allí existentes. Cuando paseamos por este parque, la sensación de estar en la luna es casi permanente.
    Lanzarote es una isla distinta. Es bella.