Etiqueta: valorar

  • Protección Civil pone a prueba a su voluntariado

    Simulacro del voluntariado de Protección Civil

    Organizó un simulacro para valorar el grado de reacción y el protocolo de actuación   

    La jefatura local de Protección Civil celebró el pasado domingo un simulacro en la zona de Entrenúcleos, con la que se quiso poner a prueba a su equipo de voluntarios a la hora de enfrentarse a una emergencia.

    Esta actividad, enmarcada dentro de las prácticas internas que se llevan a cabo desde la organización, quería valorar el tiempo de reacción del voluntariado, así como adiestrarlo en el uso de todo el material del que disponen para estas intervenciones.

    El dispositivo se puso en marcha a las 16:00 horas con la simulación de una llamada de emergencia por un accidente acontecido en el bulevard Felipe González, pasando la rotonda del pensador, en el que se vieron implicados dos vehículos, con cinco víctimas, una de ellas un bebé y otro fallecido.

    Los voluntarios, según fuentes de Protección Civil, desconocían inicialmente que se trataba de un simulacro, empleando los cuatro que estaban de guardia cinco minutos en llegar al lugar de los hechos. Los 24 restantes que se personaron lo hicieron en un plazo máximo de 20 minutos.

    Con esta intervención, para la que se desplegó la carpa de emergencias, se determinará en sesiones futuras si funciona el protocolo de actuaciones.

  • El Buen Educador

    (Marcos 12, 38-44) A JESÚS se le han dado muchos títulos: buen pastor, hijo del altísimo, mesías salvador. Pero pocas veces se le da el título de buen educador, cuando su quehacer más cotidiano durante una buena parte de su vida pública fue la de educar a sus discípulos en la dinámica del Reino.

    En el evangelio de esta semana Jesús les enseña a mirar y a valorar. Y es que los valores dirigen la mirada, pero, a la vez, la mirada descubre lo que tiene valor. Les señala Jesús algo que todos han visto, pero que no han reparado en pensar. Cómo hay gentes que se mueren por parecer grandes y buenos delante de los demás; gente que pierden la vida en querer ser los primeros en una cola que no lleva a ninguna parte; gente que pone el norte de su vida en lo que les quita la alegría: en el qué dirán. Jesús le enseña a valorar, y a valorarse: ¿a qué estáis dando valor en vuestra vida?, ¿qué es lo que os mueve de verdad por dentro?

    A sus discípulos les señala un acontecimiento pequeño que revela la verdad de la vida: una mujer que echaba unas monedas en el cepillo del Templo; unas monedas que eran todo lo que tenía. Les muestra a una persona que le entrega a Dios todo lo que tiene, y que en esa entrega respira la paz de saberse acogida. ¿Hay algo que valga más?

  • El Buen Educador

    (Marcos 12, 38-44) A JESÚS se le han dado muchos títulos: buen pastor, hijo del altísimo, mesías salvador. Pero pocas veces se le da el título de buen educador, cuando su quehacer más cotidiano durante una buena parte de su vida pública fue la de educar a sus discípulos en la dinámica del Reino.

    En el evangelio de esta semana Jesús les enseña a mirar y a valorar. Y es que los valores dirigen la mirada, pero, a la vez, la mirada descubre lo que tiene valor. Les señala Jesús algo que todos han visto, pero que no han reparado en pensar. Cómo hay gentes que se mueren por parecer grandes y buenos delante de los demás; gente que pierden la vida en querer ser los primeros en una cola que no lleva a ninguna parte; gente que pone el norte de su vida en lo que les quita la alegría: en el qué dirán. Jesús le enseña a valorar, y a valorarse: ¿a qué estáis dando valor en vuestra vida?, ¿qué es lo que os mueve de verdad por dentro?

    A sus discípulos les señala un acontecimiento pequeño que revela la verdad de la vida: una mujer que echaba unas monedas en el cepillo del Templo; unas monedas que eran todo lo que tenía. Les muestra a una persona que le entrega a Dios todo lo que tiene, y que en esa entrega respira la paz de saberse acogida. ¿Hay algo que valga más?

  • El Buen Educador

    (Marcos 12, 38-44) A JESÚS se le han dado muchos títulos: buen pastor, hijo del altísimo, mesías salvador. Pero pocas veces se le da el título de buen educador, cuando su quehacer más cotidiano durante una buena parte de su vida pública fue la de educar a sus discípulos en la dinámica del Reino.

    En el evangelio de esta semana Jesús les enseña a mirar y a valorar. Y es que los valores dirigen la mirada, pero, a la vez, la mirada descubre lo que tiene valor. Les señala Jesús algo que todos han visto, pero que no han reparado en pensar. Cómo hay gentes que se mueren por parecer grandes y buenos delante de los demás; gente que pierden la vida en querer ser los primeros en una cola que no lleva a ninguna parte; gente que pone el norte de su vida en lo que les quita la alegría: en el qué dirán. Jesús le enseña a valorar, y a valorarse: ¿a qué estáis dando valor en vuestra vida?, ¿qué es lo que os mueve de verdad por dentro?

    A sus discípulos les señala un acontecimiento pequeño que revela la verdad de la vida: una mujer que echaba unas monedas en el cepillo del Templo; unas monedas que eran todo lo que tenía. Les muestra a una persona que le entrega a Dios todo lo que tiene, y que en esa entrega respira la paz de saberse acogida. ¿Hay algo que valga más?

  • El Buen Educador

    (Marcos 12, 38-44) A JESÚS se le han dado muchos títulos: buen pastor, hijo del altísimo, mesías salvador. Pero pocas veces se le da el título de buen educador, cuando su quehacer más cotidiano durante una buena parte de su vida pública fue la de educar a sus discípulos en la dinámica del Reino.

    En el evangelio de esta semana Jesús les enseña a mirar y a valorar. Y es que los valores dirigen la mirada, pero, a la vez, la mirada descubre lo que tiene valor. Les señala Jesús algo que todos han visto, pero que no han reparado en pensar. Cómo hay gentes que se mueren por parecer grandes y buenos delante de los demás; gente que pierden la vida en querer ser los primeros en una cola que no lleva a ninguna parte; gente que pone el norte de su vida en lo que les quita la alegría: en el qué dirán. Jesús le enseña a valorar, y a valorarse: ¿a qué estáis dando valor en vuestra vida?, ¿qué es lo que os mueve de verdad por dentro?

    A sus discípulos les señala un acontecimiento pequeño que revela la verdad de la vida: una mujer que echaba unas monedas en el cepillo del Templo; unas monedas que eran todo lo que tenía. Les muestra a una persona que le entrega a Dios todo lo que tiene, y que en esa entrega respira la paz de saberse acogida. ¿Hay algo que valga más?