Etiqueta: tierra

  • Lo mataron a patadas

    Lo mataron a patadas.
    Se ensañaron de bajeza
    anegando de tristeza
    al devenir de su suerte;
    al ocaso de sus días
    tiñendo la romería
    con el color de su muerte.

    Lo mataron a patadas.
    Triste canto a la maldad
    envuelta en brutalidad
    tan despreciable y humana,
    que seca al entendimiento
    qué impregnaba el pensamiento
    del que segó su mañana.

    Lo mataron a patadas.
    Un ser joven ya es historia.
    Un proyecto es hoy memoria
    de su pasado y camino,
    anclándose en su familia
    la añoranza en su vigilia
    hoy estéril de destino.

    Y si a patadas mataron
    será que así malnacieron;
    será que así comprendieron
    la justicia y la moral:
    por eso en este fangal
    de vidas desperdiciadas
    hoy me temo ver en nada
    tanto elogio a la miseria,
    tanto buenismo indecente
    que a tanto muerto inocente
    da la razón…bajo tierra.

     

  • Marte panspérmita

    La posibilidad de que haya vida en Marte volvió a ser noticia recientemente por las investigaciones de un equipo de University of Central Florida. Pero no era vida marciana de lo que hablaban, sino vida de la nuestra; vida terrestre. Su trabajo publicado en Applied and Environmental Microbiology contempla la posibilidad de que nuestras sondas y rovers exploradores hayan portado bacterias capaces de adaptarse a las condiciones del planeta rojo.

    La panspermia es la hipótesis de que la vida llegó a la Tierra probablemente portada en meteoritos que cayeron sobre su superficie, tal vez ya en forma de primitivas bacterias, tal vez con los componentes esenciales para desarrollarse aquí. Se trata de una teoría que estimula nuestra imaginación sobre el origen de la vida, aunque tiene una contra: traslada las preguntas fundamentales sobre nuestros orígenes a un lugar del que no sabemos nada, y nos deja con más preguntas de las que resuelve.

    Así pues, dadas las misiones espaciales de los últimos 30 años, Marte podría ser hoy panspérmita por obra y gracia de la NASA y la ESA. A pesar de que las naves son cuidadosamente desinfectadas antes de los lanzamientos, hay un tiempo en el que están inevitablemente expuestas al ambiente, y donde pueden adherirse polizontes microbianos altamente resistentes. No tienen que ser nada exótico; tenemos bacilos, escherichia, estafilococos y estreptococos de lo más comunes que bien podrían aguantar el viaje y establecerse allí. Una vez en Marte, (suponiendo que son la única vida que hay allí, y hallándose en los lugares adecuados) con poca competición la selección natural sería muy tenue, limitándose sólo a las condiciones físicas que el propio planeta impone. Esto les daría la posibilidad de evolucionar rápidamente en número y en diversidad.

    Por tanto, es posible que cuando nosotros mismos vayamos dentro de unas décadas, nos encontremos vida extrañamente familiar… y a la vez no tanto. La deriva evolutiva de estos microorganismos sería irremediablemente diferente a la de sus primos de la Tierra. Esto nos lleva al segundo problema. Al volver de nuestros primeros viajes marcianos, nos podríamos encontrar con “back contamination” (¿contaminación de vuelta?). Es decir, que algunos de ellos hicieran el viaje otra vez a la Tierra, donde pudieran ser perjudiciales para la vida aquí. Esto no es nada nuevo: los astronautas de las misiones lunares hasta la Apolo 14 eran puestos en cuarentena por la posibilidad de que portaran algún tipo de… algo incubado en la Luna.

    Cada caso tiene sus propios inconvenientes. Si traemos microorganismos con antepasados terrestres, corremos el riesgo de infectar ecosistemas que después de todo hablan el mismo lenguaje genético que los nuevos visitantes. Si en cambio trajéramos otro tipo de vida (no de origen terrestre), sería muy raro que pudieran infectarnos (no se entenderían con nuestro ADN). Entre las cosas que sí podrían hacer está el hacerse huéspedes no deseados en organismos vivos, metabolizar productos tóxicos dentro o fuera de ellos, e incluso si me apuran, metabolizar algún tipo de recurso de la Tierra, alterando el ciclo atmosférico, o el ciclo del agua. Todo pura especulación, pero es el tipo de tema que le dispara la imaginación a cualquiera.

  • Marte panspérmita

    La posibilidad de que haya vida en Marte volvió a ser noticia recientemente por las investigaciones de un equipo de University of Central Florida. Pero no era vida marciana de lo que hablaban, sino vida de la nuestra; vida terrestre. Su trabajo publicado en Applied and Environmental Microbiology contempla la posibilidad de que nuestras sondas y rovers exploradores hayan portado bacterias capaces de adaptarse a las condiciones del planeta rojo.

    La panspermia es la hipótesis de que la vida llegó a la Tierra probablemente portada en meteoritos que cayeron sobre su superficie, tal vez ya en forma de primitivas bacterias, tal vez con los componentes esenciales para desarrollarse aquí. Se trata de una teoría que estimula nuestra imaginación sobre el origen de la vida, aunque tiene una contra: traslada las preguntas fundamentales sobre nuestros orígenes a un lugar del que no sabemos nada, y nos deja con más preguntas de las que resuelve.

    Así pues, dadas las misiones espaciales de los últimos 30 años, Marte podría ser hoy panspérmita por obra y gracia de la NASA y la ESA. A pesar de que las naves son cuidadosamente desinfectadas antes de los lanzamientos, hay un tiempo en el que están inevitablemente expuestas al ambiente, y donde pueden adherirse polizontes microbianos altamente resistentes. No tienen que ser nada exótico; tenemos bacilos, escherichia, estafilococos y estreptococos de lo más comunes que bien podrían aguantar el viaje y establecerse allí. Una vez en Marte, (suponiendo que son la única vida que hay allí, y hallándose en los lugares adecuados) con poca competición la selección natural sería muy tenue, limitándose sólo a las condiciones físicas que el propio planeta impone. Esto les daría la posibilidad de evolucionar rápidamente en número y en diversidad.

    Por tanto, es posible que cuando nosotros mismos vayamos dentro de unas décadas, nos encontremos vida extrañamente familiar… y a la vez no tanto. La deriva evolutiva de estos microorganismos sería irremediablemente diferente a la de sus primos de la Tierra. Esto nos lleva al segundo problema. Al volver de nuestros primeros viajes marcianos, nos podríamos encontrar con “back contamination” (¿contaminación de vuelta?). Es decir, que algunos de ellos hicieran el viaje otra vez a la Tierra, donde pudieran ser perjudiciales para la vida aquí. Esto no es nada nuevo: los astronautas de las misiones lunares hasta la Apolo 14 eran puestos en cuarentena por la posibilidad de que portaran algún tipo de… algo incubado en la Luna.

    Cada caso tiene sus propios inconvenientes. Si traemos microorganismos con antepasados terrestres, corremos el riesgo de infectar ecosistemas que después de todo hablan el mismo lenguaje genético que los nuevos visitantes. Si en cambio trajéramos otro tipo de vida (no de origen terrestre), sería muy raro que pudieran infectarnos (no se entenderían con nuestro ADN). Entre las cosas que sí podrían hacer está el hacerse huéspedes no deseados en organismos vivos, metabolizar productos tóxicos dentro o fuera de ellos, e incluso si me apuran, metabolizar algún tipo de recurso de la Tierra, alterando el ciclo atmosférico, o el ciclo del agua. Todo pura especulación, pero es el tipo de tema que le dispara la imaginación a cualquiera.

  • Marte panspérmita

    La posibilidad de que haya vida en Marte volvió a ser noticia recientemente por las investigaciones de un equipo de University of Central Florida. Pero no era vida marciana de lo que hablaban, sino vida de la nuestra; vida terrestre. Su trabajo publicado en Applied and Environmental Microbiology contempla la posibilidad de que nuestras sondas y rovers exploradores hayan portado bacterias capaces de adaptarse a las condiciones del planeta rojo.

    La panspermia es la hipótesis de que la vida llegó a la Tierra probablemente portada en meteoritos que cayeron sobre su superficie, tal vez ya en forma de primitivas bacterias, tal vez con los componentes esenciales para desarrollarse aquí. Se trata de una teoría que estimula nuestra imaginación sobre el origen de la vida, aunque tiene una contra: traslada las preguntas fundamentales sobre nuestros orígenes a un lugar del que no sabemos nada, y nos deja con más preguntas de las que resuelve.

    Así pues, dadas las misiones espaciales de los últimos 30 años, Marte podría ser hoy panspérmita por obra y gracia de la NASA y la ESA. A pesar de que las naves son cuidadosamente desinfectadas antes de los lanzamientos, hay un tiempo en el que están inevitablemente expuestas al ambiente, y donde pueden adherirse polizontes microbianos altamente resistentes. No tienen que ser nada exótico; tenemos bacilos, escherichia, estafilococos y estreptococos de lo más comunes que bien podrían aguantar el viaje y establecerse allí. Una vez en Marte, (suponiendo que son la única vida que hay allí, y hallándose en los lugares adecuados) con poca competición la selección natural sería muy tenue, limitándose sólo a las condiciones físicas que el propio planeta impone. Esto les daría la posibilidad de evolucionar rápidamente en número y en diversidad.

    Por tanto, es posible que cuando nosotros mismos vayamos dentro de unas décadas, nos encontremos vida extrañamente familiar… y a la vez no tanto. La deriva evolutiva de estos microorganismos sería irremediablemente diferente a la de sus primos de la Tierra. Esto nos lleva al segundo problema. Al volver de nuestros primeros viajes marcianos, nos podríamos encontrar con “back contamination” (¿contaminación de vuelta?). Es decir, que algunos de ellos hicieran el viaje otra vez a la Tierra, donde pudieran ser perjudiciales para la vida aquí. Esto no es nada nuevo: los astronautas de las misiones lunares hasta la Apolo 14 eran puestos en cuarentena por la posibilidad de que portaran algún tipo de… algo incubado en la Luna.

    Cada caso tiene sus propios inconvenientes. Si traemos microorganismos con antepasados terrestres, corremos el riesgo de infectar ecosistemas que después de todo hablan el mismo lenguaje genético que los nuevos visitantes. Si en cambio trajéramos otro tipo de vida (no de origen terrestre), sería muy raro que pudieran infectarnos (no se entenderían con nuestro ADN). Entre las cosas que sí podrían hacer está el hacerse huéspedes no deseados en organismos vivos, metabolizar productos tóxicos dentro o fuera de ellos, e incluso si me apuran, metabolizar algún tipo de recurso de la Tierra, alterando el ciclo atmosférico, o el ciclo del agua. Todo pura especulación, pero es el tipo de tema que le dispara la imaginación a cualquiera.

  • Se abre el plazo de inscripción de la prueba de medio fondo

    2903La XII edición de la Media Maratón ‘Tierra y Olivo’ ha abierto el plazo de inscripción para los corredores interesados en participar en dicha prueba.

    El trámite puede realizarse a través de la web del Patronato Municipal de Deportes, (www.doshermanas.net) o la sede del citado organismo. Para los corredores locales tendrán un coste de 1,5 euros y para los foráneos de tres euros.

     

  • Se abre el plazo de inscripción de la prueba de medio fondo

    2903La XII edición de la Media Maratón ‘Tierra y Olivo’ ha abierto el plazo de inscripción para los corredores interesados en participar en dicha prueba.

    El trámite puede realizarse a través de la web del Patronato Municipal de Deportes, (www.doshermanas.net) o la sede del citado organismo. Para los corredores locales tendrán un coste de 1,5 euros y para los foráneos de tres euros.

     

  • Siempre

    (Lucas 18,1-8) 6.45: SEÑOR, gracias por este nuevo día; por los matices violetas y celestes del cielo; gracias porque vamos todos adelante.
    7.55: ¿Qué trabajo le costará saludar con un poco de agrado? (…) No juzgues, ¿quién sabe lo que lleva encima?; además, el mal humor tú lo miras un momento, pero él, la criatura, lo lleva encima.

    12.30: ¡Con lo cansado que estoy y lo que me falta! Y me gusta lo que hago, y sé que a muchos les hago falta. Pero a veces parece que las ruedas del carro chirrían… Mirarte a Ti y el mundo es otro.  

    14.30: Una simple fruta es símbolo de tu amor, y del trabajo de todos los hombres. ¿Quién sembraría el manzano?, ¿quién lo regó?, ¿quién recogió esta fruta?… ¿Quién nos dio la vida para trabajarla y para comerla con tanto gusto?

    20.00: Es verdad lo que dice Esperanza, si no nos ponemos en marcha nada va a cambiar. Tú nos ayudas, pero también nos llamas a que hagamos de esta tierra algo más parecido a tu reino.

    23.15: Un beso al pequeño, a la mayor, al abuelo, mirar de soslayo la foto de mamá… Es verdad que el amor es la vida, ¿cómo podemos decir que es un precepto? –las cosas de antes.

    23.30: ¡Cuánto orgullo hay en mí; cuánto amor propio del malo! Menos mal que Tu mirada, en la noche, me reconcilia y me reconforta. Dame tu paz, Señor.

  • Siempre

    (Lucas 18,1-8) 6.45: SEÑOR, gracias por este nuevo día; por los matices violetas y celestes del cielo; gracias porque vamos todos adelante.
    7.55: ¿Qué trabajo le costará saludar con un poco de agrado? (…) No juzgues, ¿quién sabe lo que lleva encima?; además, el mal humor tú lo miras un momento, pero él, la criatura, lo lleva encima.

    12.30: ¡Con lo cansado que estoy y lo que me falta! Y me gusta lo que hago, y sé que a muchos les hago falta. Pero a veces parece que las ruedas del carro chirrían… Mirarte a Ti y el mundo es otro.  

    14.30: Una simple fruta es símbolo de tu amor, y del trabajo de todos los hombres. ¿Quién sembraría el manzano?, ¿quién lo regó?, ¿quién recogió esta fruta?… ¿Quién nos dio la vida para trabajarla y para comerla con tanto gusto?

    20.00: Es verdad lo que dice Esperanza, si no nos ponemos en marcha nada va a cambiar. Tú nos ayudas, pero también nos llamas a que hagamos de esta tierra algo más parecido a tu reino.

    23.15: Un beso al pequeño, a la mayor, al abuelo, mirar de soslayo la foto de mamá… Es verdad que el amor es la vida, ¿cómo podemos decir que es un precepto? –las cosas de antes.

    23.30: ¡Cuánto orgullo hay en mí; cuánto amor propio del malo! Menos mal que Tu mirada, en la noche, me reconcilia y me reconforta. Dame tu paz, Señor.

  • 1958. A subasta terrenos del difunto marquÉs de arco hermoso

    El juez Don Miguel de las Mulas ha sacado a subasta (para su remate el próximo día 22) diversas propiedades dictadas en los autos de concurso de la testamentaría del Marqués de Arco Hermoso, entre ellas dos en el término de Dos Hermanas: las 60 fanegas de tierra de la Alvina de la Fuente de Don Pelayo (apreciada en 130.000 reales) y un molino aceitero situado en la calle Santa Ana con sus estiles y pertrechos, en 55.000 reales.

  • 1921. Aterrizaje forzoso de un aeroplano

    Un aeroplano militar se vio obligado, ayer tarde, a realizar un aterrizaje de urgencia en Dos Hermanas, concretamente en una finca propiedad del Sr. Ybarra. El aeroplano, que conducía a tres oficiales que se dirigían de Madrid a Melilla, se quedó sin gasolina y se vio forzado a tomar tierra. Repostados de esencia en el aeródromo de Tablada, continuaron viaje a terreno africano.