Etiqueta: superhéroes

  • Cartas de agradecimiento para los héroes sin capa del confinamiento

    Cartas de agradecimiento para los héroes sin capa del confinamiento

    El Colegio de Los Montecillos ha querido tener un detalle con los profesionales que desarrollaron su labor en primera línea durante el confinamiento domiciliario por la pandemia de la Covid-19. Los niños y niñas de 4º a 6º de Primaria han escrito cartas de agradecimiento para estos héroes sin capa que, según explican desde el centro, «estuvieron más cerca de su alumnado».

    Una de estas cartas ha estado dirigida a la Delegación de Igualdad y Educación por facilitar con sus recursos la enseñanza online al alumnado. El propio delegado, Rafael Rey Sierra, visitó el centro la semana pasada para recibir en persona esta misiva de agradecimiento.

    Además, se ha escrito a la Policía Local, que también visitó el colegio, a los Servicios Sociales Comunitarios de la Zona Sur, al Centro de Salud de Los Montecillos o al Supermercado Codi. Además de otras personas anónimas, como las abuelas que se organizaban para coser mascarillas, el personal de limpieza o los de mensajería». Este agradecimiento, también ha estado acompañado de unos vídeos que los niños y niñas del colegio han querido dedicar a estos colectivos y que han sido remitidos a través de unos códigos Qr.

    Esta actividad se enmarca en la Semana de Animación Lectora que celebra el centro cada año y que, en este curso, ha estado dedicada a los superhéroes. Por ello, desde el Colegio Los Montecillos se ha querido tener muy presentes a los «héroes cotidianos que han ofrecido alimentos o asistencia sanitaria a nuestros alumnos y alumnas en momentos complicados».

    Ya que, como indican en una de estas cartas, «a estos superhéroes sin capa es más difícil reconocerlos, a pesar de tener poderes para ayudar a los demás». Poniendo en valor, prosigue la narración, «lo difícil que fue para vosotros desempeñar vuestra labor para que los demás pudiésemos quedarnos a salvo en casa».

  • Contacto directo con superhéroes reales

    La Escuela Infantil Petete está trabajando con su alumnado la figura de los superhéroes y esta semana ha querido que sus niños y niñas conozcan a algunos de ellos, pero los reales, los de carne y hueso. (más…)

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.

     

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.

     

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.

     

  • Romper el mito

    1101KICK-ASS

    Cuando, en Hollywood, los argumentos originales brillan por su ausencia, cuando son muy pocas las novelas que tengan una fuerza y un calado como para trasladarse al cine, y las versiones fílmicas de videojuegos suelen ser malas películas (la más reciente, Prince of Persia, lo demuestra claramente), lo único que nos queda son las adaptaciones de los cómics. Aunque no todas ellas han dado el resultado esperado, como es obvio.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2010. (107′)
    Título original: Kick-Ass.
    Director: Matthew Vaughn.
    Producción: Adam Bohling, Tarquin Pack, Brad Pitt, David Reid, Kris Thykier, Matthew Vaughn..
    Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn, basado en el comic de Mark Millar y John Romita Jr.
    Fotografía:  Ben Davis.
    Música: Marius de Vries, Ilan Eshkeri, Henry Jackman, John Murphy.
    Montaje: Eddie Hamilton, Jon Harris, Pietro Scalia.
    Intérpretes: Aaron Johnson (Dave Lizewski / Kick-Ass), Mark Strong (Frank D’Amico), Christopher Mintz-Plasse (Chris D’Amico / Bruma Roja), Nicolas Cage (Damon Macready / Big Daddy), Chloë Grace Moretz (Mindy Macready / Hit Girl), Clark Duke (Marty), Evan Peters (Todd), Lindsy Fonseca (Katie Deauxma), Sophie Wu (Erika Cho), Xander Berkeley (Detective Gigante), Omari Hardwick (Sargento Williams), Garrett Brown (Sr. Lizewski), Deborah Twiss (Sra. Zane).{/xtypo_code}

    La última en sufrir la traslación de viñetas a imágenes reales ha sido la creación de Mark Millar y John Romita Jr, Kick-Ass, con un resultado que supera todas las expectativas (al menos, las de este que suscribe). Matthew Vaughn, director, productor y guionista de esta cinta, y eso que se han suavizado (demasiado para algunos, aunque siempre necesarias en una adaptación) las escenas de drogas y violencia que aparecían en la original, para hacerla más accesible a un mayor número de espectadores.

    El protagonista es Dave Lizewski, un pobre chico, invisible para las chicas y amante de los comics, que se pregunta cómo es posible que nadie haya tratado de convertirse en un super-héroe, defensor de la justicia y enemigo de los malos. Se enfunda en un traje de buzo comprado por internet y, autobautizado como Kick-Ass (literalmente ‘patada en el culo’) se lanza a la calle. Y descubre la respuesta a las primeras de cambio: porque duele, y mucho. Pero las palizas que recibe no le detendrán en su lucha. Afortunadamente para él, hay una pareja de verdaderos luchadores, que le ayudará en sus fines, aunque sus objetivos sean desconocidos para Dave.

    Kick-Ass comienza como una cinta delirante y paródica sobre los superhéroes, para (poco a poco) ir convirtiéndose en una historia de superhéroes reales (aunque sin poderes), con elevadas dosis de violencia (los héroes clásicos -Superman, Spiderman, Batman…- no matan, casi ni hacen heridas), con múltiples asesinatos, mutilaciones, y con (eso sí) una impecable factura técnica.

    Aunque lo que más ampollas ha levantado entre la puritana sociedad americana no ha sido tanto la violencia que se ve en la cinta, sobre todo las sanguinarias actuaciones de Hit-Girl, una criaturita de once años que causa auténticas matanzas casi en cada aparición, como el vocabulario repleto de palabras malsonantes de la niña (esto ha sido lo que realmente ha molestado).

    La película, una vez que se entra en el juego, se ve con auténtico deleite, es una cinta fantástica, con muy buena dirección, un guión pasado de rosca (que en el comic iba aún más allá), e interpretado con maestría (sobre todo) por los secundarios Christoper Mitz-Plasse y la jovencísima Chloë Moretz, que (para la futura segunda parte, al menos es la pretensión del director, tendrá su némesis, y grandes enfrentamientos y peleas, con la mal hablada y violenta novia del enemigo de Kick-Ass, que si todo sale según sus planes será… Miley Cyrus.

    Kick-Ass va a suponer un punto de inflexión en las pelis de superhéroes, cinta magnífica, que no llega a obra maestra porque no termina de rematar la faena.