La niña de cinco años Carmen García Gil cayó en la mañana de ayer del tren en el que viajaba con su padre. A la altura de Dos Hermanas, cuando iba asomada a la portezuela, ésta se abrió y la niña se precipitó fuera del vagón. La pareja de guardias civiles que escoltaban el tren dispararon su fusil para que el maquinista detuviera la marcha de la máquina. Al acudir a socorrer a la niña, vieron que había ocurrido un auténtico milagro: salvó la vida al caer en un profundo charco de agua, resultando sólo con una leve contusión en la cara.