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  • Buceando por el patrimonio de la Universidad de Sevilla

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    Los grupos de 1º de Bachillerato del IES Virgen de Valme se han acercado a Sevilla a conocer una exposición sobre el patrimonio bibliográfico de la Universidad Hispalense. La muestra, titulada Fondos y Procedencias. Bibliotecas en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, ha tenido lugar en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS).

    Allí, Eduardo Peñalver, jefe de sección de Fondo Antiguo y Archivo Histórico de la Biblioteca, guió al alumnado en un recorrido por los quinientos años de historia de la universidad a través de más de cuarenta libros impresos y manuscritos de los siglos XV al XX.

    Durante la presentación se hizo especial hincapié en las compras, legados y donaciones que han ido enriqueciendo los anaqueles de la biblioteca universitaria desde la fundación del Colegio de Santa María de Jesús, pasando por la Universidad Literaria de Sevilla de la calle Laraña hasta sus modernas sedes, sin olvidar los avatares históricos que, como la expulsión de los jesuitas o la desamortización de Mendizábal, influyeron en su configuración.

  • Lo que no dijo

    (Mateo 4,12-23) CUANDO JESÚS llama a sus discípulos no dijo: “Veníos conmigo que no quiero que vayáis al infierno”. Naturalmente que Jesús no quería que la vida de sus discípulos se perdiera entre la superficialidad y el pecado, considerando que ellos se lo merecían todo y los demás tenían que estar a su servicio. Pero su llamada no era, en primer término, una llamada para la vida después de la muerte. Su llamada era para una misión en esta vida.

    Tampoco dijo: “Veníos conmigo que voy a dar un sentido nuevo a vuestra vida”. Naturalmente que su vida iba a tener un sentido nuevo, pero no los llamaba con una finalidad individualista en la que el problema de su propia vida fuera lo más importante. Su llamada era para realizar una misión en medio de su pueblo, entre la gente de su pueblo.
    Alguno hubiera querido que Jesús hubiera dicho: “Veníos conmigo que tengo que fundar la religión verdadera, con unos ritos, unos dogmas y una institución sacerdotal que perduren por los siglos de los siglos”. Pero no lo dijo.

    Lo que dijo fue: “Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres”. Porque en su pueblo había muchos ahogándose en el mar de la marginación y del desprecio; había muchos que se sentían lejos del amor de Dios por la ambigüedad de su vida; había muchos que estaban arruinando su vida y la de sus hermanos por no experimentar el verdadero amor de Dios.

    Y Jesús llama a sus discípulos para iniciar un movimiento de auténtica liberación de su pueblo. Un movimiento que lo liberara de la injusticia y la opresión, de la mentira y la violencia, de la falsedad y el engaño. Un movimiento que rescatara todo lo bueno, que es mucho, que el Padre siembra en el corazón de los sencillos. Los llamó a vivir en comunión con Él, sirviendo a los más débiles, a los más pobres.

  • Manifiesto contra la violencia de género

    El hombre que me ame
    no querrá poseerme como una mercancía,
    ni exhibirme como un trofeo de caza,
    sabrá estar a mi lado
    con el mismo amor
    con el que yo estaré al lado suyo.

    El hombre que te ame
    no dudará de tu sonrisa
    ni temerá la abundancia de tu pelo,
    respetará tus silencios
    y con caricias tocará tu vientre como guitarra
    para que brote música y alegría
    Desde el fondo de tu cuerpo.

    El hombre que me ame
    podrá encontrar en mí
    la amiga con quien compartir
    sus más íntimos secretos,
    sin miedo del que el ancla del compromiso
    le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

    El hombre que te ame
    no conocerá el miedo a la entrega
    ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento
    podrá gritar ¡te quiero!
    o hacer rótulos en lo alto de los edificios
    proclamando su derecho a sentir
    el más hermoso y humano de los sentimientos.

    El hombre que te ame
    no le huirá a las cocinas
    ni a los pañales de los bebés
    será como viento fresco
    llevándose entre nubes de sueño y pasado
    las debilidades que, por siglos, nos mantienen separados
    como seres de distinta estatura.
    El hombre que me ame
    no querrá rotularme ni etiquetarme
    me dará aire, espacio,
    aliento para luchar y ser mejor
    con una Revolución
    que hace de cada día
    el comienzo de una nueva victoria.

    El hombre que me ame
    me dejará sentir
    las mil y una cosas que me hacen ser mujer cada día
    y por las que me levanto orgullosa
    todas las mañanas y bendigo mi sexo.

    Adaptación Gioconda Belli

  • Siendo humanos

    SIENDO BARRO el barro, con él se construyeron hace siglos torres, que obligan, todavía, a levantar la vista. ¿Quién puede negar su propia debilidad? ¿Quién puede negar que el paso de los años y el tiempo nos hacen más humildes y realistas?

    ¿Quién puede resistirse a la evidencia de que nuestro corazón de hombres y mujeres es frágil y quebradizo? El orgullo y el fracaso, la intolerancia y nuestras obsesiones circulares y recurrentes… Día a día nos vemos encarados con nuestros pecados, con nuestra fragilidad.

    Pero, también día a día, nos vemos fortalecidos en un amor que nos desborda y sorprende. Dios es amigo de la vida. También de la tuya, de tu libertad y tu felicidad. Dios es amigo de dar las fuerzas necesarias para que cumplamos nuestros buenos deseos. Dios nos entregó a su Hijo para que Él fuera nuestra gloria, y nosotros fuéramos gloria para Él. Ninguna de las oscuridades que de vez en cuando se apoderan de ti es más fuerte que su amor y su entrega. ¿Quién no encontrará amor en la fuente misma de la vida? ¿Si la Vida espera en nuestra puerta a que salgamos, quién no encontrará vida con sólo salir a buscarla?

    Los ladrillos son sólo barro, y como nosotros debilidad, pero el calor, el fuego y la fuerza de apoyarse unos en otros los hace edificar construcciones que admiran durante siglos.

    Mira cerca de ti y verás corazones que, siendo frágiles, merecen admiración por los siglos de los siglos. Tal vez el tuyo también.

     

  • Siendo humanos

    SIENDO BARRO el barro, con él se construyeron hace siglos torres, que obligan, todavía, a levantar la vista. ¿Quién puede negar su propia debilidad? ¿Quién puede negar que el paso de los años y el tiempo nos hacen más humildes y realistas?

    ¿Quién puede resistirse a la evidencia de que nuestro corazón de hombres y mujeres es frágil y quebradizo? El orgullo y el fracaso, la intolerancia y nuestras obsesiones circulares y recurrentes… Día a día nos vemos encarados con nuestros pecados, con nuestra fragilidad.

    Pero, también día a día, nos vemos fortalecidos en un amor que nos desborda y sorprende. Dios es amigo de la vida. También de la tuya, de tu libertad y tu felicidad. Dios es amigo de dar las fuerzas necesarias para que cumplamos nuestros buenos deseos. Dios nos entregó a su Hijo para que Él fuera nuestra gloria, y nosotros fuéramos gloria para Él. Ninguna de las oscuridades que de vez en cuando se apoderan de ti es más fuerte que su amor y su entrega. ¿Quién no encontrará amor en la fuente misma de la vida? ¿Si la Vida espera en nuestra puerta a que salgamos, quién no encontrará vida con sólo salir a buscarla?

    Los ladrillos son sólo barro, y como nosotros debilidad, pero el calor, el fuego y la fuerza de apoyarse unos en otros los hace edificar construcciones que admiran durante siglos.

    Mira cerca de ti y verás corazones que, siendo frágiles, merecen admiración por los siglos de los siglos. Tal vez el tuyo también.

     

  • Plásticos

    Numerosos y geniales inventos de los siglos XIX y XX van quedando hoy casi en el recuerdo. Ayudaron al bienestar de la humanidad durante décadas y están siendo relegados actualmente a meros fósiles.

     

    Alcanzaron su zenit pero les llegó el momento del nadir. Valgan algunos ejemplos. La lámpara de incandescencia de Edison que iluminó un siglo nuestros hogares y ciudades está siendo sustituida por otras de más bajo consumo y de menor emisión calorífica; los motores de explosión de los automóviles pronto darán paso a los eléctricos; las culonas pantallas de TV y monitores de los ordenadores son ahora planas ocupando menos espacio en los escritorios; las gafas dieron paso a las lentillas y éstas se suprimen porque las deficiencias visuales se corrigen por láser; discos de vinilo sucumbieron frente a los cassetes y éstos a los CD; las cocinas de butano prácticamente son inexistentes, sustituidas por vitrocerámicas o de inducción. La lista de las sustituciones es interiminable. Ha llegado el momento de los plásticos, o sea de la eliminación de ellos. Pero con una connotación o un matiz. Volver a lo anterior.Sí, las antiguas talegas o bolsas de tela, las cestas de mimbre para la compra que quedaron olvidadas en el desván, que fueron desplazadas por plásticos durante más de cincuenta años cobran en el siglo XXI valor y utilidad.

    Los plásticos son un invento del hombre. Son materias sintéticas originadas por procesos químicos no naturales que el científico elabora artificialmente en su laboratorio y que posteriormente presenta a la industria para su producción masiva. Por tanto los plásticos son entes que la naturaleza no conoce porque no proceden de forma natural de ella misma. No son degradables, no se oxidan, no se pudren, no retornan al polvo ni a ninguna forma mineral. Las bacterias necrófilas no los conocen, ni los hongos, ni ningún cualesquiera organismo. No son degradados porque no existe agente que los degrade.

    Por tanto, permanecen inalterables durante siglos. Se estima que una sencilla bolsa de plastico puede durar 400 años. Más que un cadáver o un árbol caído. Por otra parte existen en nuestra localidad, y en otras, grandes superficies comerciales que aprovechándose de la cuestión ecológica no van a proveer a los clientes de las mencionadas bolsas plásticas. En cambio se pondrán a la venta otras reutilizables a un módico precio. ¿El consumidor verá en la factura algún cambio? ¿los plásticos no servidos se deducirán del importe de la compra?