Etiqueta: sentimiento

  • Abstracción, paisajes y retratos en La Almona

    Exposición de videojuegos retro en La Almona

    Primera exposición de José Jerez en Dos Hermanas

    El pasado viernes, la delegada de juventud y cultura, Rosario Sánchez,  inauguró en La Almona la primera exposición de pintura en Dos Hermanas de José Jerez García, natural de Sevilla, titulada Impresiones. La retrospectiva permanecerá en el Centro Cultural hasta el 4 de enero de 2015, en la sala Emigdio Mariani, de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas , y de17:00 a 20:00 horas. Los fines de semana y festivos estará disponible de 11:00 a 14:00 horas, y de 17:00 a 20:00 horas.

    Asimismo, el pintor invitado, es profesor de dibujo y licenciado en Bellas Artes por la US, y ha estado presente con sus obras en el área de cultura de la Casa de las Monjas de Espartinas; en el distrito de la Palmera-Los  Bermejales de Sevilla, así como en la cafetería Alameda;  en el centro cívico Las Columnas de Triana; en la galería-taberna Ánima del barrio de San Lorenzo; en la galería Artesala de Gelves, entre otros espacios.

    El trabajo expuesto en La Almona aborda la abstracción, el paisaje y el retrato. “He estado trabajando estas tres líneas e intentando que tengan cierta unidad. He trabajado durante un año entero en espacios como El Alcázar, en donde me saqué el bono anual, al igual que en el Parque María Luisa. Los paisajes son naturales; los cuadros abstractos los hice en casa, y los retratos son más imaginativos, en la línea de la pose o el gesto, aunque la base está marcada por la modelo”, expresó Jerez.

    Exposición de pintura de José Jerez en La Almona

    Los juegos con la luz, el color, los paisajes, las vistas del puente de Triana, además del intento de expresar lo que le sugiere el paisaje, determinan esta colección. Al incluir la apreciación de  las pinceladas, el estudio de la perspectiva y el claroscuro,  pretende transmitir una emoción y unas impresiones, en connivencia con la belleza que representa cada una de sus obras.

    Según el artista, “no pretendo hacer algo figurativo o fotográfico, sino expresar un sentimiento. Busco algo que tenga sentimiento. Intento aportar una expresión propia de mi interior, junto con el uso de formas geométricas, y mi aplicación del color en el paisaje”.

    {xtypo_code}Retro Sevilla
    El viernes 12, a las 12:00 horas, se inauguró la exposición Retro Sevilla en la sala Diego Ruiz Cortés de La Almona. Unas jornadas que transcurrieron durante todo el fin de semana, y que recorrieron  la historia de los videojuegos, integrando toda clase de consolas y con acceso libre y gratuito para todos los curiosos que quiesieran acercarse a jugar.
    El próximo jueves 18 de diciembre a las 20:00 horas se presenta en el Centro Cultural, en la sala Antonio Millas, la exposición XX Aniversario, muestra de pintura que recoge distintas temáticas. {/xtypo_code}

  • El sentimiento cofrade y flamenco se unen por el Síndrome de Angelman

    Ballet de Laura Salas y Banda de Presentación ensayo espectáculo Sentimientos

    El Ballet de Laura Salas y la Banda de Presentación estrenan nuevo espectáculo

    El sentimiento que caracteriza el baile flamenco y la música cofrade se han unido en un espectáculo de la Banda de Presentación al Pueblo y el Ballet de Laura Salas que se estrena el sábado, día 25, en Sevilla, a beneficio de la Fundación Síndrome de Angelman.

    Será el tercer espectáculo que esta banda de cornetas y tambores nazarena organiza para recaudar fondos destinados a la investigación de esta enfermedad, que padece en la ciudad el joven, Javier Mauri.

    En esta ocasión, según ha comentado Luis Palacín, director de la banda, “se ha optado por un espectáculo más recogido y elaborado”, que se ha estructurado en tres partes.

    En una primera, la banda, tras una obertura a guitarra y corneta, interpretará la parte más cofrade, en la que tocarán algunos de sus temas.

    {xtypo_rounded_right4}25 de octubre
    a las 19:00 horas el teatro de la Facultad de Ingenieros acoge este espectáculo.{/xtypo_rounded_right4}

    A continuación, será el turno del Ballet de Laura Salas, quien pondrá sobre el escenario del teatro de la Facultad de Ingenieros de  la Cartuja a 28 bailarines, quienes darán una pincelada de los espectáculos más emblemáticos de los últimos años.

    La tercera parte será la más esperada, ya que, por primera vez ambas agrupaciones se unen para ofrecer un espectáculo común. El equipo de Laura Salas pondrá baile a las marchas más emblemáticas de Presentación, como Sentir y El Refugio de una Madre, con la incorporación de la guitarra y la flauta travesera. Algo que nunca antes había ocurrido, ni por parte del ballet ni por el de la banda. Por lo que ha sido toda una experiencia, comenta Laura, quien asegura que “los palos del flamenco tienen un compás muy diferente a los de las marchas”.

    En el espectáculo se espera una representación de la Unidad Monográfica del Síndrome de Angelman en el Hospital Puerta del Hierro de Madrid, que va a hablar del ensayo que se está llevando a cabo con una serie de pacientes, entre ellos, Javier Mauri. Aún quedan entradas para este espectáculo al precio de 10 euros. Más información, llamando al 671 958 638.

     

  • Disertación sobre el sentimiento bético

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    Dentro de los actos del 30 aniversario, la Peña Bética Nazarena celebró el pasado jueves una conferencia a cargo de Pedro Buenaventura sobre el sentimiento bético.

  • 1993. Josefa González, primera mujer pregonera de la Virgen de Valme

    En varias ocasiones tuvo que interrumpir su discurso por los aplausos Josefa González Reina, la primera mujer designada en la historia para pregonar la Romería de Valme.

    Se abarrotó la iglesia de Santa María Magdalena para escuchar el sentir de esta maestra, que definió la salida hacia Cuarto como “una sinfonía de colores” y homenajeó a las romeras nazarenas: “Asumo el sentimiento de muchas mujeres nazarenas y rindo un homenaje a todas mis paisanas de labor callada, motor que impulsa la romería; un camino que se hace cascada de volantes cada tercer domingo de octubre”. La pregonera fue presentada por Felipe Caso.

     

  • Amor amante

    (Mateo 5,38-48) El amor no es un sentimiento. El amor es, en nuestra vida, más grande, más profundo y más radical que nuestros sentimientos. Ya sé que a algunos os puede resultar extraña esta afirmación.

    Es verdad que el amor de pareja llega a nuestras vidas con un fuerte sentimiento de atracción; y cuando sabemos que nos ama quien amamos, vivimos una de plenitud que no podemos explicar. El amor hacia los hijos, igualmente, viene acompañado con fuertes sentimientos de entrega, de protección, de apertura al futuro. También en la amistad se viven sentimientos muy gratificantes.

    Pero el amor de pareja, a los hijos o con los amigos se profundiza, aquilata y muestra su verdad cuando los sentimientos dejan de ser lo más importante. Cuando la relación pasa por circunstancias difíciles en las que los sentimientos parecen diluirse y no tienen fuerza para seguir movilizando la voluntad, es cuando, si seguimos amando y entregándonos, mostramos la verdadera dimensión de nuestro amor.

    Si del amor depende nuestra vida, nuestro amor no puede depender de sentimientos. Ni el tiempo, ni los problemas, ni siquiera las ofensas pueden acabar con el amor en el que somos personas. Quizás tendremos que amar de otra manera; amar a quien nos defraudó, sintiéndonos defraudado; amar a quien nos hizo daño, sintiéndonos dañados; amar a quien se ha vuelto débil y necesitado, aunque sea duro y difícil.

    Que por qué; porque también nosotros hemos defraudado, hemos hecho daño y hemos sido débiles y necesitados; y nos han seguido amando. Y, sobre todo, porque Dios es amor.

     

  • A la afición sevillista, en memoria de mi tío

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión. Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.
    De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.
    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.
    La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.
    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.
    Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad. Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.
    Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia. Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.
    Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo. Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.
    Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión.

     

    Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.

    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.

    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad.

    Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia.

    Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo.

    Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.

  • A la afición sevillista, en memoria de mi tío

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión. Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.
    De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.
    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.
    La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.
    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.
    Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad. Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.
    Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia. Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.
    Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo. Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.
    Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión.

     

    Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.

    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.

    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad.

    Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia.

    Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo.

    Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.

  • A la afición sevillista, en memoria de mi tío

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión. Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.
    De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.
    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.
    La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.
    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.
    Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad. Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.
    Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia. Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.
    Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo. Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.
    Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión.

     

    Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.

    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.

    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad.

    Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia.

    Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo.

    Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.

  • A la afición sevillista, en memoria de mi tío

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión. Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.
    De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.
    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.
    La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.
    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.
    Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad. Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.
    Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia. Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.
    Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo. Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.
    Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.

    En abril fui invitado como miembro de la corporación municipal y como presidente del PP de Dos Hermanas al acto de celebración de 50 aniversario de la Peña Sevillista de nuestra ciudad. Asistí representando a mi Ayuntamiento y a mi partido, pero curiosamente esto duró solo unos minutos, porque al poco tiempo de comenzar el acto, me convertí en un nazareno más, volcado con una afición y con una celebración llena de sentimiento, llena de orgullo, llena de pasión.

     

    Lo viví desde un absoluto respeto a los que durante años lucharon sin medios para que unos sentimientos y unos colores deportivos perduraran hasta el día de hoy.De todos es sabida mi simpatía verdiblanca por lazos conyugales. Así mismo, es conocido por todos mi respeto y cariño al sevillismo también por vínculos familiares, aflorando en este día este sentimiento mucho más que en otras ocasiones. Viví con gran satisfacción y orgullo el desarrollo del acto, desde la puesta en escena, que fue mediática,  técnica y de un exquisito gusto, hasta la gran profesionalidad demostrada por el equipo de montaje. Pero tengo que resaltar la labor de dirección hecha por dos grandes profesionales nazarenos: Paco Calle y Mariani Molina, de reconocido prestigio y trayectoria profesional, que se vio plasmada en el evento y en el “pueblo de sus amores”.

    De igual manera, disfrutamos también de la unidad y el orgullo nazareno de hermandad profesado entre béticos y sevillistas.La noche fue grande. Pero había más, la participación y la colaboración para una asociación de vida y de amor como es ANFI, que con la presencia y participación de sus miembros, y muy especialmente de los más pequeños, hicieron brillar, más aún, el acto con luz de vida.

    La velada tuvo momentos emotivos. Me sentí orgulloso de mi pueblo, de su gente, de sus colectivos, de seguir reivindicando con mucho orgullo que soy vecino de Dos Hermanas y amigo de una gran persona y un gran sevillista, Antonio Romero Monge, de Los del Río, que recibió la insignia de oro de la Peña Sevillista, que junto con su familia y su compañero Rafael Ruiz, otro gran nazareno internacional, estuvo presente en el acto. También disfrutamos de la grandeza artística de los que allí actuaron, y de la grandeza humana al volcarse en este evento y en favor de la asociación ANFI.Quiero agradecer a su presidente y a la Junta Directiva de la Peña Sevillista  su invitación, no solo a mí, sino también a los diferentes grupos políticos de la ciudad.

    Todos supimos hacer un ejercicio democrático que engrandeció el maravilloso aniversario y a la Junta Directiva y su presidente D. Manuel Chamorro.Y lo último, pero no por ello lo menos importante, la mención especial hacia la persona de don Antonio Castro Toro. Tengo que destacar en él valores como la constancia, el espíritu de superación, el amor propio, la elegancia, la caballerosidad, la educación,  la preparación cultural, así como su gran inteligencia.

    Pudimos disfrutar de su exaltación del sentimiento sevillista nazareno, desde sus humildes orígenes en un pregón hecho desde la memoria y, sobre todo, desde el corazón.Mis vínculos afectivos y mi sentimiento especial hacia el sevillismo son producto de la influencia de un hermano de mi madre, quien desafortunadamente hoy no está con nosotros, él no disfrutó de este acto físicamente, pero estuvo en el Tercer Anillo vibrando en ese lugar de gloria y de cielo.

    Cuánto me acuerdo de él en estos grandes éxitos deportivos que ha tenido el Sevilla y qué de cosas buenas se ha perdido un buen hombre y un gran sevillista aquí en la tierra. Porque en el cielo, él, al igual que otros tantos que ya no están, seguro que están haciendo su propia Peña del Naranjo y disfrutando de los éxitos del Club.Una vez más me he sentido grande con mi pueblo y orgulloso del mismo. A todos, mi más sincera enhorabuena. En memoria de D. Luis González Díaz, «Badila» , mi tío.