Etiqueta: señora

  • Reunión para convertirse en hermandad filial

    Mañana jueves se reúne la Junta de gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Montequinto  con la Junta de gobierno de la Hermandad Matriz de Almonte. En este encuentro la entidad quinteña recibirá de su homónima onubense el procedimiento que deberá seguir para su futura incorporación a la nómina de hermandades filiales del Rocío.

    Asimismo, el próximo día 6, a las 20:00 horas tendrá lugar en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Montequinto la misa mensual de la Hermandad del Rocío de Montequinto.

  • Primeros medallistas olímpicos

    1302Quintillo y Miguel Hernández en la cabeza del medallero

    El pasado fin de semana se disputaron las primeras finales de las Olimpiadas Culturales Nazarenas en su octava edición. Las primeras modalidades en entregar sus medallas fueron las de juegos de mesa, pintura y manualidades.
    La tertulia cofrade La Levantá se ha hecho con el oro de la modalidad de poker, haciéndose la A.VV. Váleme Señora con la plata y el bronce.

    En la modalidad de dardos federados el oro ha sido para la A.VV. Cantely, la plata para Salvador Dalí y el bronce para Miguel Hernández. Mientras que la A.VV. La Unión y Miguel Hernández se han llevado el oro y la plata en la categoría de dardos no federados.

    La A.VV. Los Montecillos se ha llevado el oro en el apartado de Rentoy, mientras que Quintillo y Miguel Hernández se hicieron con la plata y el bronce.  La A.VV. Cantely ha ganado el oro en parchís, acaparando la plata y el bronce el club de parchís Fidata. En el apartado de kiriki, el oro ha sido para la A.VV. Lázaro de Flores, la plata para la asociación Quintillo y el bronce para el club David Rivas.  Mientras que en la modalidad de dominó, la A.VV. Las Portadas se alzó con el oro, Váleme Señora con la plata y Quintillo el bronce.

    En la final directa de pintura, Quintillo logró el oro, mientras que los clubes sociales de La Motilla y Las Portadas se hicieron con la plata y el bronce, respectivamente. Los clubes de La Motilla y Las Portadas repitieron en el medallero de la modalidad de manualidades, ya que el primero se hizo con el bronce y el segundo con el oro. La plata fue para la A.VV. Miguel Hernández.

    A falta de celebración de las dos últimas finales, las asociaciones de vecinos Quintillo y Miguel Hernández copan los primeros puestos del medallero con cuatro preseas cada uno.

    El próximo sábado, día 27, a las 11:00 horas, se disputa la final de actuaciones varias en el club Las Portadas; y el domingo, día 28, a la misma hora,f inal de baile y clausura de las Olimpiadas Culturales Nazarenas.

     

  • 1992. Bendición de la casa hermandad del Santo Entierro

    La Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad ha anunciado el acto de  bendición de su nueva Casa Hermandad, sita en Calle Nuestra Señora de Valme nº 17. El emotivo momento tendrá lugar el domingo 8 a las 12.30.

  • 1992. Bendición de la casa hermandad del Santo Entierro

    La Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad ha anunciado el acto de  bendición de su nueva Casa Hermandad, sita en Calle Nuestra Señora de Valme nº 17. El emotivo momento tendrá lugar el domingo 8 a las 12.30.

  • La AECC estrena nueva sede

    0703Se ubica en la calle Faisán s/n junto a la A.VV. Váleme Señora

    La delegación local de la Asociación Española Contra el Cáncer ha estrenado nueva sede en la barriada de Nuestra Señora de Valme. El nuevo local, que viene a sustituir al que, hasta la fecha, era su punto de encuentro, en la barriada de El Rocío, ha sido cedido y habilitado por la Concejalía de Participación Ciudadana y Salud para poder atender a los énfermos de cáncer y a sus familias. La nueva sede se  encuentra en la calle Faisán s/n, junto al local de la A.VV. Váleme Señora.

    En esta nueva sede se impartirá una nueva edición del taller Ansiedad y Estrés, a cargo de la psicóloga Charo Sanz, durante los meses de octubre, noviembre y diciembre. Un taller dirigido a mujeres diagnosticadas de cáncer de mama en cualquier fase de la enfermedad.

    El taller se enmarca dentro del programa de la asociación Mucho por Vivir que será presentado en una reunión previa al curso en la que se dará a conocer más información de éste, así como sobre el calendario de las sesiones.

  • 1522. Un terremoto causa daños en la iglesia de la Magdalena

    Aunque no ha sido un seísmo de gran intensidad, el terremoto registrado ayer ha causado cuantiosos daños personales y materiales en Dos Hermanas. Los más notables se han producido en la joven iglesia de Santa María Magdalena, construida junto a la iglesia de Señora Santa Ana, la cual no ha sufrido desperfectos significativos con el movimiento sísmico. Los daños se han registrado sobre todo en la soladura y en las sepulturas.

  • La peña bética gestiona los pases de temporada

    La Peña Bética Nazarena oferta a la afición bética la posibilidad de gestionar la obtención y renovacion de los carnets de abonados con los descuentos estipulados por el Real Betis Balompié para la modalidad de pago anual. Para más información, en la secretaría de la peña, calle Nuestra Señora de Valme 44, en horario de mañana y tarde.

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

     

  • 1956. La princesa Dolores, entre los asistentes a la primera misa del nuevo cura Manuel Gómez

    La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento
    1 David HIDALGO PANIAGUA
    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.
    La calle Real, engalanada
    La calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.
    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz.
    Las lágrimas de su madre
    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla. Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.
    Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.

    2401La llegada al pueblo del joven sacerdote y su misa del domingo en la parroquia se convirtieron en un gran acontecimiento

    Las jornadas del 23 y el 24 de junio de 1956 quedarán señaladas con piedra blanca en los anales religiosos de Dos Hermanas. Se convirtió en gran acontecimiento el recibimiento a Manuel Gómez Sánchez, nazareno ordenado sacerdote por el arzobispo de Sevilla el domingo anterior. Su llegada al pueblo, en la tarde del sábado, y la celebración de su primera misa, el domingo, se convirtieron en actos multitudinarios.La calle Real, engalanadaLa calle Nuestra Señora de Valme apareció el sábado engalanada con banderas y gallardetes.  

    En los  balcones lucían colgaduras y en muchos de ellos figuraba el escudo de Acción Católica, y la leyenda “Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera”. Autoridades, hermandades y pueblo, acompañados del clero, se dirigieron a El Arenal para rendirle los respetos al misacantano. Cuando, a las nueve menos cuarto, apareció el coche que le traía de Sevilla, fue aclamado con vítores y aplausos. Manuel Gómez se dirigió, repartiendo abrazos, a la iglesia, donde se arrodilló ante la Virgen de Valme, dirigió una breve alocución al pueblo y cantó la salve.  

    Terminada la visita a la iglesia, todo el pueblo le acompañó a su casa, donde tuvo lugar el acto más emotivo: la ofrenda de la casulla (regalo de las hermandades, a iniciativa de la del Rocío, de la que fue secretario) y el cáliz. 

    2402Las lágrimas de su madre

    El domingo, a las diez y media de la mañana, Su Alteza Real la Princesa Dolores de Borbón y Orleans, entre otros, se dirigieron al domicilio del nuevo sacerdote para acompañarlo a su primera misa. A los acordes de la banda municipal, toda la comitiva se dirigió a  la parroquia, que estaba abarrotada de público.  

    Entre otros, pudimos ver, además de a la infanta, a la señora condesa de Buenavista, la marquesa de Isla Hermosa y los marqueses de Camponuevo. Ensalzó las excelencias del sacerdocio el muy reverendo señor Francisco García Madueño, presbítero, director de Obviam Christo. Se cantó la misa de refice, interpretada magistralmente por el Coro de Teólogos del Seminario Metropolitano de Sevilla.

    Terminada la misa se entonó el tedeum y comenzó el  larguísimo besamanos. Fue emocionante el momento en que al neo-presbítero se acercó su madre y le abrazó, anegada en lágrimas.Después de la misa, en el Cine Rocío fue servido un vino de honor. Fue un justo y merecido  homenaje al nuevo sacerdote,  cuya ordenación constituye un honor y un orgullo para el pueblo de Dos Hermanas.