Etiqueta: semana santa

  • El Concurso Semana Santa con La Semana ya tiene ganadores

    El Concurso Semana Santa con La Semana ya tiene ganadores

    La segunda edición del concurso Semana Santa con La Semana ya tiene ganadores. Tras una intensa semana de una alta participación en las redes sociales, los lectores han elegido la fotografía y el vídeo ganadores.

    Con 433 votos, Sergio García Monge ha sido el ganador en la modalidad fotografía con una estampa del Cristo de la Vera-Cruz la noche del Jueves Santo.

    215 votos ha recibido Manuel Díaz con su vídeo de la petalada a la Virgen del Amparo la tarde del Martes Santo, convirtiéndose en ganador.

    Sergio ha recibido un vale valorado en 60 euros para tratamientos/productos estéticos en Centro Stymas y Manuel una cena para dos en Garabato Mesón Bar, valorada en 60 euros.

  • Vota las mejores fotos y vídeos de la Semana Santa

    Vota las mejores fotos y vídeos de la Semana Santa

    El Concurso Semana Santa con La Semana, que persigue cada año buscar las mejores instantáneas de las procesiones de la Semana Mayor nazarena, afronta su recta final.

    El pasado Domingo de Resurrección se cerró el plazo para la publicación en redes sociales de fotografías y vídeos de las cofradías de Dos Hermanas, obteniendo por parte de los lectores una muy buena acogida. Ya que han sido más de 120 las obras recibidas.

    El equipo del periódico La Semana ha votado las fotografías y vídeos presentados y ha seleccionado tres en cada modalidad. Las obras ya están publicadas en nuestros perfiles de redes sociales en Facebook, Twitter, Instagram y Youtube.

    Hasta el próximo domingo, día 28, puedes votar por tus favoritas dándoles un ‘Me Gusta’ en estos perfiles. Las que más ‘Like’ obtengan serán las ganadoras.

    Los premios para la foto y vídeo más votados será una cena para dos personas en el Garabato Mesón Bar y productos o tratamientos del Centro Estético Estymas, valorados ambos en 60 euros. Se concederá uno a cada una de las personas ganadoras.

    En la modalidad de fotografías han resultado seleccionados los trabajos de Mari Carmen Verdugo, Evaristo García y Sergio García Monge.
    En lo que a vídeos se refiere, los tres finalistas son los de José María Rodríguez Santo, Manuel Díaz y Miguel (@Mike_04 en Twitter).

  • Un Sábado Santo de tradiciones y clasicismo

    Un Sábado Santo de tradiciones y clasicismo

    Aunque la amenaza de lluvia siempre estuvo presente en la recta final de la Semana Santa, la jornada del Sábado Santo fue más apacible que su predecesora. El riesgo de chubascos era menor y la Hermandad del Santo Entierro pudo ponerse en la calle para rendir culto al Santo Cristo Yacente y a la Virgen de la Soledad.

    Una jornada de tradiciones y clasicismo, en la que todo está medido, desde el rechinar de la puerta de la parroquia mayor cuando se abre al público al último acorde de la Banda del Maestro Tejera cuando el palio de cajón negro se posa sobre el suelo. Nada queda al azar para enterrar el cuerpo de Cristo.

    Contemplar la cofradía del Santo Entierro por las calles de Dos Hermanas es una cita clásica que nadie quiere perderse. Los sones fúnebres del muñidor son los encargados de cortar el ambiente, de anunciar que, aunque en Semana Santa, la ciudad está de luto. Y así lo corroboran los negros nazarenos de cola que acompañan su cortejo.

    Una comitiva llena de detalles, a los que hay que estar pendientes para que no se escapen. Como la presencia de las Virtudes Teologales, con los símbolos de la Pasión o la representación en su cortejo de las autoridades civiles, con presencia de concejales del Ayuntamiento, y militares, con los cuerpos de la Policía Local y Nacional. Además de una representación del Consejo de Hermandades y Cofradías de la ciudad.

    Andar presto, pero con pausa, para el paso de la urna, decorado con lirios morados, así como para el palio de la Soledad, la Dolorosa más antigua que procesiona en la Semana Santa Nazarena, con su sobrio exorno de claveles blancos, con esas formas cónicas tan características del Sábado Santo. Como también ya es toda una tradición de esta jornada la saeta que el cantante nazareno Manuel Lombo dedica a la Virgen de luto. En esta ocasión en la calle Manuel de Falla.

  • Amargo Viernes Santo

    Amargo Viernes Santo

    No es lo mismo un Viernes Santo de Amargura que un Viernes Santo amargo como el que se vivió esta Semana Santa en la barriada de la Costa del Sol. Tras una madrugada plena de Gran Poder, las predicciones no eran nada halagüeña para esa tarde y finalmente se cumplieron los presagios.

    La tarde del Viernes Santo se presentaba inestable y los partes de la Agencia Estatal de Meteorología hablaban de un riesgo de lluvia del 80 por ciento entre las 17:00 y las 20:00 horas y del 60 hasta las 22:00. A partir de este momento, descendía, aunque no desaparecía completamente la amenaza de lluvia.

    Poco antes de las 18:00, hora prevista para su salida y ante una plaza en la que nunca faltó el público expectante, la junta de gobierno se reunía para analizar los últimos partes y tomar una decisión. Ésta estaba clara, la cofradía no se ponía en la calle, dejando a su barrio sin su Virgen y a Dos Hermanas sin su Amargura.

    La desolación fue patente entre el numeroso público que aguardaba en la plaza que lleva su nombre, la de la Virgen de la Amargura, pero también entre los hermanos y hermanas que abandonaban la casa hermandad tras el anuncio de la suspensión.

    Tras la apertura de puertas de la capilla, el pueblo al que no había acudido esa tarde la Amargura se acercó a ella para acompañarla en el dolor por la muerte de su hijo, ya descendido de la cruz.

    El Domingo de Resurrección la cofradía tuvo un gesto con estas personas que se acercaron a su templo, regalándoles uno de los claveles del monte Calvario de su paso procesional.

    Pregonero de Glorias
    El próximo viernes, día 26, a las 20:30 horas, tendrá lugar en la Capilla de Amargura y ante los sagrados Titulares, Santa Misa de Acción de Gracias. Durante el transcurso de la misma, serán entregadas las pastas al pregonero de las Glorias de María, Jesús Manuel Linero Candil.

  • El tiempo perdonó la Madrugá

    El tiempo perdonó la Madrugá

    Tras una tarde de Jueves Santo tormentosa y un Viernes Santo para el que los malos augurios meteorológicos serían de nuevo una realidad, la Madrugá volvió a ser del Señor del Gran Poder.

    La madrugá del Viernes Santo se calmó, las lluvias se despidieron hasta nuevo aviso y el Señor con la cruz al hombro volvió a caminar por las calles de su ciudad. Y lo hizo como sólo Él sabe hacerlo: de frente y con el paso decidido, llevando su consuelo a todos los rincones del municipio y atendiendo con su mirada dulce las súplicas de sus devotos.

    Lo hizo entrando por rincones inéditos, como Goyeneta o San Sebastián, buscando la capilla de Vera-Cruz. Retomando su recorrido tradicional por el centro de la ciudad, arropado por su gente que camina siempre a su lado, en la noche más larga del año.

    Una Madrugá en la que el foco de atención estuvo puesto en su madre, la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso con San Juan Evangelista, que estrenaba nuevo palio. Sus bambalinas frontales bordadas, con diseño de Francisco Javier Sánchez de los Reyes y ejecutadas en el taller de Josefa Maya González, ofrecieron una pincelada del palio que caminará por las calles de Dos Hermanas en madrugadas de Viernes Santos venideras.

    Una imagen diferente y que no dejó indiferente a nadie. Palio que lució un nuevo aire a marismas almonteñas, con una pequeña talla de la Virgen del Rocío, que presidió la delantera del paso y que era otro de los estrenos de esta jornada, que concluyó pasadas las ocho y media de la mañana.

    El viernes, día 26, a las 20:30 horas, Misa de Acción de Gracias por la Estación de Penitencia.

  • Un Jueves Santo de Vera-Cruz

    Un Jueves Santo de Vera-Cruz

    La tarde del Jueves Santo fue una de las más complicadas de la segunda parte de la Semana Santa. El riesgo de lluvia, con episodios de tormentas y granizos, era elevado, como así ocurrió, provocando que la jornada se rompiese en su comienzo. La Hermandad de la Sagrada Cena no realizó su estación de penitencia. Así lo anunciaba la propia corporación de la calle La Hacendita en un comunicado publicado en redes sociales.

    Tomaba esta decisión, después de retrasar en media hora su salida para seguir analizando los partes meteorológicos, mientras fuera seguía lloviendo.

    Unas decisiones que nunca se quieren tomar, pero que son las más acertadas cuando la probabilidad de lluvia está presente. En la calle, una nueva desolación, tras no haber disfrutado de la cofradía de Oración la jornada previa. “Todo un año esperando…” era la frase que más se escuchaba en los corrillos de gente, que se tuvo que conformar con contemplar los tres pasos de La Cena en el interior de su casa hermandad. Mientras, fuera se escucharon algunos sones, los de la Capilla Musical Calvarium o la Banda de Música Cristo del Amor de Córdoba.

    Pero el Jueves Santo tenía una cita ineludible con la Cruz y la muerte de Cristo que el mal tiempo quiso respetar. La Hermandad de Vera-Cruz pudo poner su cofradía en la calle cuando el riesgo de lluvia descendió considerablemente. Salvando la segunda parte de la jornada que estuvo marcada por la sobriedad de la corporación de San Sebastián.

    Otra de esas cofradías clásicas, con historia, casi cinco siglos, que es más que palpable en su forma de caminar por las calles de Dos Hermanas. La majestuosidad del crucificado muerto sobre su paso de caoba y lirios morados, frente a la elegancia y sevillanía del palio de la Virgen del Mayor Dolor con sus sones fúnebres.

    Una saeta para el recuerdo
    La salida de la Hermandad de Vera-Cruz tuvo sones de saeta, la que le cantó el pequeño Francisco a Cristo muerto en su cruz. El ex concursante del programa de sevillanas de Canal Sur, Yo soy del Sur Peques, impresionó a todos cantando a los pies del paso a las puertas de la Capilla de San Sebastián. Un momento que recogieron las cámaras del periódico La Semana y que se ha convertido en viral en nuestras redes sociales, con 62.000 personas alcanzadas. Francisco, a sus 13 años, lleva tres cantando saetas, siendo ya habitual en La Estrella y Amargura el Sábado de Pasión. Hace dos años cantó a Gran Poder en la calle Alcoba.

  • Preludio de un final de semana anunciado en Oración

    Preludio de un final de semana anunciado en Oración

    Después de una mitad de Semana Santa plena de luz y de calor, en las jornadas de Domingo de Ramos, Lunes y Martes Santo, la segunda parte iba a estar marcada por la inestabilidad meteorológica. Así se evidenció el Miércoles Santo cuando el tiempo cambió y las nubes y el riesgo de lluvia volvieron a ser protagonistas de la estación de penitencia de Oración.

    La tarde de esta jornada, ecuador de la Semana Mayor, no pintaba bien, en lo que a partes se refiere, pero había ganas en la calle Aníbal González de disfrutar con los pasos de esta cofradía de centro, todo un clásico y referente de la Semana Santa nazarena.

    Dentro, tras las puertas de la casa hermandad, aguardaba el Señor Orando en el Huerto, junto a su madre, la Virgen de los Dolores. Mientras, la junta de gobierno consultaba las predicciones de los meteorólogos para confirmar lo que ya era una evidencia: la inestabilidad y el riesgo de lluvia.

    Por ello, no hizo falta prórrogas o aplazamientos del horario de salida, ya que, antes de las siete, hora en la que tenía que poner su Cruz de Guía en la calle, la junta de gobierno anunciaba que no se iba a realizar estación de penitencia esa tarde de Miércoles Santo.

    Primera decepción de esta Semana Mayor de 2019 y primera cofradía de su nómina que se quedaba en casa, augurando una realidad que se repetiría en las jornadas venideras.

    Las puertas de la casa hermandad se abrieron al numeroso público que había allí congregado, para que pasase a contemplar los pasos. Sobre todo, una de sus principales novedades para esta jornada, la restauración que de sus Apóstoles había realizado el imaginero nazareno Antonio Luis Troya Román. Será para el próximo Miércoles Santo.

  • La Soledad de Dos-Hermanas

    La Soledad de Dos-Hermanas

    Es la imagen de la Soledad de Dos-Hermanas, titular de la hermandad del Santo Entierro, con toda probabilidad, la Dolorosa más antigua que procesiona en la Semana Santa de nuestra ciudad.

    Se trata de una meritoria imagen de candelero de 1,53 ms. de altura, que ha sido fechada en los inicios del siglo XVII, aunque hay autores que apuntan la posibilidad de que sea, incluso, una imagen de la segunda mitad del XVI, por la existencia de un apéndice en la nuca de la talla que sería utilizado para posibles postizos, elemento aquel muy característico del Quinientos. En cualquier caso, es de autor desconocido, aunque durante mucho tiempo estuvo atribuida, sin más, a los escultores sevillanos Cristóbal Ramos (1725-1799) como a Luisa Roldán, ‘la Roldana’ (1652-1706). Ambas hipotéticas autorías se han ido repitiendo de manera cansina en las últimas décadas, si bien, los diversos historiadores del Arte que han estudiado la obra de ambos escultores vienen a considerar que no existe ninguna prueba documental ni se dan rasgos estilísticos y técnicos en la imagen que permitan encuadrarla en uno u otro autor.

    Es de destacar la belleza y dulzura de sus rasgos, con boca entreabierta y fina nariz. Asimismo, ha sido restaurada en varias ocasiones. La primera de la que tenemos noticias se desarrolló en 1940, corriendo a cargo de José Luis Ferrer de Couto Lamas. Dicha intervención consistió, presumiblemente, en la reparación de algunos daños y desperfectos provocados por el incendio de la parroquia de 1936. La segunda y más importante la llevó a cabo en 1955 el escultor alcalareño Manuel Pineda Calderón, quien se centró básicamente en la policromía del rostro, respetando la talla original. La mano de Pineda se nota, sobre todo, en las cejas. Por este trabajo el escultor cobró la cantidad de 1.000 pesetas, siendo la imagen nuevamente bendecida el 20 de marzo de 1955. Las últimas intervenciones se dieron en 1986 y 1991, ambas realizas por el taller sevillano Isbilia, y han consistido en cambios de candelero y aparejos sin mayor importancia.

    En cuanto a la evolución histórica de la imagen, por un conflicto interno de la cofradía de la Soledad que tuvo lugar en 1616, se sabe que ya por esas fechas aquella corporación veneraba en Dos-Hermanas una talla de “Nuestra Señora”, que bien podría ser la actual de Nuestra Señora de la Soledad. Uno de los testigos que intervinieron en el referido pleito, Pedro Ximénez, de cincuenta años y familiar del Santo Oficio, manifestó que desde que Antonio Gómez era mayordomo de la hermandad (esto es, desde 1605) “ha hecho un Cristo de mucha devoción de la Resurrección y una imagen de Nuestra Señora y para ella muy ricos vestidos y sabe que actualmente está haciendo un manto para dicha imagen”. Antonio Gómez era tejedor de lienzos y propietario de dos casas en la calle Alcoba. En una de esas casas se encontraban ambas imágenes, con mucha limpieza y decencia, según indicó el referido testigo.

    En cualquier caso, en el testamento de Cristóbal López de las Vacas, de enero de 1731, aparece una de las referencias más antiguas que existe de esta imagen titular de la hermandad del Santo Entierro. En este documento, López de las Vacas ordenó ser enterrado “al pie del altar de Nuestra Señora de la Soledad, por la gran devoción que tengo a dicha Señora”, al tiempo que se menciona la lámpara de aceite que ardía ante la imagen de Nuestra Señora de la Soledad.

    Ya en el siglo XIX, debemos mencionar, por su gran valor devocional y antropológico, el poema que el nazareno Fernando Vaquero escribió de su puño y letra dedicado a la Virgen de la Soledad de su pueblo natal. Vaquero había sido destinado al frente de Castilla la Vieja, durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840), y en 1841, terminada ya la contienda, continuaba en aquellas tierras, concretamente en Burgos. Poco antes de regresar a Dos-Hermanas, Fernando Vaquero escribió y envió desde la capital burgalesa una carta a su entonces novia, María Terrero. La misiva contenía el hermoso y sencillo poema antes aludido y cuyo tenor es este que sigue: “Estoy muy lejos esta mañana, / lejos de Ti y solo como Tú, mi Soledad. / Estoy lejos de ti, Dos hermanas, / solo te tengo a Ti, Virgen mía, / mi Virgen bendita, mi Soledad”.

    Cuando se redactaba ese delicado poema, la imagen de la Soledad se encontraba en la hornacina central de un retablo de estilo neoclásico, ubicado en la cabecera del lado del Evangelio de la parroquia de Santa María Magdalena. Allí permanecía cuando se produjo la quema de la iglesia en julio 1936, de la que salió, por fortuna, sin apenas daño. Reconstruido el templo, volvió a su primitivo lugar, pero ocupando otro retablo que procedía del extinto convento carmelita de Carmona, pues su antiguo retablo neoclásico fue retirado por encontrarse dañado. Permaneció en ese nuevo retablo hasta que a mediados de la década de 1950 se decidió colocarla en el retablo que hoy en día sigue ocupando, en el lado de la Epístola de la cabecera del templo parroquial.

    FOTO DEL MES Esta curiosa a la vez que magnífica fotografía pertenece a la colección de José Antonio Santana Parra, que muy gentilmente nos ha cedido. Muestra a la imagen de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, titular de la hermandad del Gran Poder, en el altar de cultos de 1925. En primer plano vemos la referida imagen y, al fondo, se aprecian, a la derecha, parte del retablo mayor de la parroquia de Santa María Magdalena (concretamente, la talla de San Francisco de Asís), y, a la izquierda, un fragmento del retablo de la Soledad.

  • Oración procesiona con sus apóstoles restaurados

    Oración procesiona con sus apóstoles restaurados

    La Hermandad de la Oración en el Huerto procesiona esta tarde de Miércoles Santo y lo hará, como novedad, con la imagen de sus apóstoles recién restaurados.

    Un trabajo que ha sido realizado por el imaginero nazareno Antonio Luís Troya Román. Otro de los estrenos de esta jornada será el repostero del techo de palio, que ha realizado Jesús Manuel Jiménez Ferrer de Couto.

    La cofradía no ha cambiado su recorrido. Tras su salida, a las 19:00 horas, discurrirá por Aníbal González, Santa María Magdalena, Melliza (Casa Hermandad Estrella), Cervantes, Canónigo, Santa María Magdalena y Carrera Oficial (20:30 horas).

    460 NAZARENOS
    procesionan en la Hermandad de Oración.

    Proseguirá por Santa Ana, Real Utrera (Capilla Gran Poder), Álvarez Quintero, Plaza de Hidalgo Carret, Churruca (Capilla de San Sebastián), San Sebastián, Portugal, Avda. de Andalucía, Manuel de Falla, Antonia Díaz, Calderón de la Barca, Francesa, Santa María Magdalena, Rivas, Lope de Vega, Aníbal González y entrada (0:30).

    La A.M. Ntra. Sra. de la Estrella pondrá música al Misterio y la B.M. de Alcalá de Guadaíra al palio de la Virgen de los Dolores.

    El Miércoles Santo, a las 11:00, habrá en la casa hermandad misa preparatoria de la estación de penitencia. Se entregará diploma a los hermanos con más de 50 años en Oración.

  • Nuevos faldones para el paso del Cristo de Vera-Cruz

    Nuevos faldones para el paso del Cristo de Vera-Cruz

    En plena conmemoración del 475 aniversario de su fundación, la Hermandad de Vera-Cruz hará estación de penitencia desde la Capilla de San Sebastián en la tarde del Jueves Santo.

    La hermandad, sin cambios en su recorrido, saldrá a las 20:00 horas y tomará por Churruca, Plaza Hidalgo Carret, Álvarez Quintero, Real Utrera, Santa Elvira, San Fernando, Santa Estefanía, Cristo de la Vera+Cruz, Portugal, Manuel de Falla, Antonia Díaz, Plaza Menéndez y Pelayo, Santa Mª Magdalena, Plaza de la Constitución, Carrera Oficial (22:45) Santa Ana, Real Utrera, Goyeneta, San Sebastián, Mena Martínez y entrada Capilla San Sebastián (0:10).

    350 NAZARENOS
    procesionan en la cofradía de Vera-Cruz.

    El estreno de esta cofradía serán unos nuevos faldones para el paso de Cristo que han sido donados por un grupo de hermanos.

    El paso del Señor de la Vera-Cruz va sin música y la Virgen del Mayor Dolor irá acompañada por la Banda de Música Nuestra Señora del Carmen (Villalba del Alcor).

    Flor morada para el monte del Cristo crucificado y flor blanca, con un ramo de rosas rojas como símbolo de los siete dolores, para la Santísima Virgen.