Etiqueta: Select Section

  • El sábado se celebra el Día de la Bicicleta

    La marcha partirá a las 10:00 horas desde el estadio Manuel Utrilla, en Los Montecillos

    El próximo sábado, día 28, se celebra el Día de la Bicicleta organizado por el Patronato Municipal de Deportes y en el que pueden participar todas las personas que lo deseen. El único requisito es ser mayor de cinco años y realizar todo el recorrido montados en una bicicleta. Una buena oportunidad para disfrutar de un bonito y tranquilo paseo por Dos Hermanas, contribuyendo además a conmemorar el Día de Andalucía.

    La salida se hará desde el Estadio Municipal Manuel Utrilla, en Los Montecillos. A partir de las 10:00 horas comenzará el control de salida y entrega de pegatinas numeradas y camisetas; a las 12:15 se llegará a la plaza de La Constitución para oír el Himno de Andalucía y a las 12:45 será la llegada al Auditorio Municipal Los del Río, donde se sortearán 10 bicicletas y 10 lotes de material deportivo.

    La marcha discurrirá por las calles: Meñaca, Las Botijas, Torre Dª María, Avda. Andalucía, Avda. Cristóbal Colón, Avda. Los Pirralos, Ruiseñor, Laguna de Maestre, Glorieta C.A. Baleares, Torre Dª María, Marbella, Glorieta Extremadura, Real Utrera, Plaza de La Constitución, Las Morerillas, Ntra. Sra. del Carmen, Paso subterráneo Recinto Ferial, Avda. de España, GlorietaCanarias, Glorieta Castilla La Mancha, Tajo, Palacio de Alpériz, y Parque Municipal.

     

  • ¡Abba, Padre

    (Mateo 22,34-40) A Dios nadie lo ha visto jamás, dice la propia Escritura, sólo el Hijo Único del Padre que nos lo ha dado a conocer. Por eso el único camino que tenemos para acercarnos a Él, que es la plenitud que todos anhelamos, son los signos que nos lo manifiestan.

    No podemos ver a Dios, pero podemos dejarnos inundar por un signo de su belleza en el atardecer de esta tarde, en la quietud de la noche si apagamos la tele o en el vuelo remansado de un gorrión a la altura de nuestra ventana.

    No podemos ver a Dios, pero podemos dejar que su presencia en cada persona nos interrogue y nos haga salir de nuestro ensimismamiento, de nuestra falsa soledad poblada de fantasmas y obsesiones. El corazón de cada hombre, de cada mujer, con los que hablamos está siendo trabajado por Dios, constante, continuamente, igual que el nuestro. Y Dios quiere para todos ellos, como para nosotros, que crezcan en el amor, que sean felices de la única manera que podemos serlo las personas.

    A Dios no podemos verlo, pero presente en todas las cosas, en todas las enfermedades, en todos los acontecimientos, nos enseña que todo lo que nos ocurre es relativo, pasajero; y que todo puede servirnos para encontrarlo a Él que es la fuente de la vida.

    Los cristianos no tenemos Ley, en lugar de ella se nos ha dado un hombre, que es Hijo y Hermano, para que en cada persona lo encontremos a Él; para que en el fondo de nuestra propia vida, lo descubramos a Él; para que sabiéndolo, sintiéndolo a nuestro lado digamos: ¡Abba, Padre!