Etiqueta: Ruiz

  • El aire que mece los goles, aliado de la Rociera

    El cojunto nazareno se impone por 0-1 al Puebla

    Victoria por la mínima, 0-1, pero que bien vale tres puntos, para la PD Rociera ante el Puebla, conjunto que llevó el peso del esférico pero no del juego, ya que los contragolpes de Pantoja y Fran Ruiz tuvieron en jaque a la defensa local.

    En el primer tiempo, Fran Ruiz protagonizó la primera acción de peligro, plantándose en solitario ante el meta Toni, aunque sin fortuna, ya que le hicieron un penalti, sin que el colegiado lo pitara.

    El Puebla continuó teniendo el dominio del balón. Pese a ello, vinieron aires a favor del conjunto nazareno. De nuevo, un mano a mano entre Fran Ruiz y el portero Toni que no pasó a mayores. Minutos más tarde Andrés falló, sólo ante la portería, un saque de córner de David Antón. Ya en los últimos minutos del encuentro, en el 84, llegó el único gol.

    Un tanto insólito, puesto que fue un gol marcado por el propio meta del conjunto rociero, Manolín, un saque de puerta que rebotó en un defensa y posteriormente el fue ayudado por el aire a colarse hasta el fondo de las mallas. El técnico López Hidalgo fue expulsado, de forma insólita, junto al delegado del equipo.

  • El aire que mece los goles, aliado de la Rociera

    El cojunto nazareno se impone por 0-1 al Puebla

    Victoria por la mínima, 0-1, pero que bien vale tres puntos, para la PD Rociera ante el Puebla, conjunto que llevó el peso del esférico pero no del juego, ya que los contragolpes de Pantoja y Fran Ruiz tuvieron en jaque a la defensa local.

    En el primer tiempo, Fran Ruiz protagonizó la primera acción de peligro, plantándose en solitario ante el meta Toni, aunque sin fortuna, ya que le hicieron un penalti, sin que el colegiado lo pitara.

    El Puebla continuó teniendo el dominio del balón. Pese a ello, vinieron aires a favor del conjunto nazareno. De nuevo, un mano a mano entre Fran Ruiz y el portero Toni que no pasó a mayores. Minutos más tarde Andrés falló, sólo ante la portería, un saque de córner de David Antón. Ya en los últimos minutos del encuentro, en el 84, llegó el único gol.

    Un tanto insólito, puesto que fue un gol marcado por el propio meta del conjunto rociero, Manolín, un saque de puerta que rebotó en un defensa y posteriormente el fue ayudado por el aire a colarse hasta el fondo de las mallas. El técnico López Hidalgo fue expulsado, de forma insólita, junto al delegado del equipo.

  • El aire que mece los goles, aliado de la Rociera

    El cojunto nazareno se impone por 0-1 al Puebla

    Victoria por la mínima, 0-1, pero que bien vale tres puntos, para la PD Rociera ante el Puebla, conjunto que llevó el peso del esférico pero no del juego, ya que los contragolpes de Pantoja y Fran Ruiz tuvieron en jaque a la defensa local.

    En el primer tiempo, Fran Ruiz protagonizó la primera acción de peligro, plantándose en solitario ante el meta Toni, aunque sin fortuna, ya que le hicieron un penalti, sin que el colegiado lo pitara.

    El Puebla continuó teniendo el dominio del balón. Pese a ello, vinieron aires a favor del conjunto nazareno. De nuevo, un mano a mano entre Fran Ruiz y el portero Toni que no pasó a mayores. Minutos más tarde Andrés falló, sólo ante la portería, un saque de córner de David Antón. Ya en los últimos minutos del encuentro, en el 84, llegó el único gol.

    Un tanto insólito, puesto que fue un gol marcado por el propio meta del conjunto rociero, Manolín, un saque de puerta que rebotó en un defensa y posteriormente el fue ayudado por el aire a colarse hasta el fondo de las mallas. El técnico López Hidalgo fue expulsado, de forma insólita, junto al delegado del equipo.

  • Castillos de Cartón

    0901CASTILLOS DE CARTÓN

    El cine europeo reciente está reflejando en sus historias relaciones a tres bandas, conscientes de su triangularidad (si es que existe la palabra), en las que una chica comparte el amor de dos chicos (antes solía ser al revés). Sin pensar demasiado, me vienen a la cabeza la francesa Soñadores (de Bertolucci), la alemana Los edukadores (de Weingartner), o la española Dieta mediterránea (dirigida por Joaquín Oristrell).

    España, 2009 (101’)
    Dirección: Salvador García Ruiz.
    Producción: Gerardo Herrero.
    Guión: Enrique Urbizu, basado en la novela homónima de Almudena Grandes.
    Fotografía: Teo Delgado.
    Música: Pascual Gaigne.
    Montaje: Berta Frías.
    Intérpretes: Adriana Ugarte (Jose), Nilo Mur (Marcos), Biel Durán (Jaime), Pepa Pedroche (Madre de Jose), Alfonso Torregrosa (Padre de Jose), Cristian Magaloni (Joaquín), Álvaro Aguilar (Hermano de Jose), Fernando Ripio (Benjamín), Patricia Teruel (Maribel), Diego Braguinsky (Profesor de pintura), Javier Aguayo (Angulo), Sergio Valiente (Miki).

    Cierto que el género al que pertenecen es distinto, que el tono y la finalidad no son los mismos, pero no deja de ser curioso que sea un elemento que se esté repitiendo en los últimos años. Castillos de cartón, basada en la novela del mismo título de Almudena Grandes, también juega al mismo juego. Aunque reducirlo todo a decir que se trata simplemente de un triángulo amoroso sería demasiado simplista.

    María José, Marcos y Jaime son tres estudiantes, compañeros de Bellas Artes, en el Madrid de los primeros años ochenta. Entre los tres surgirá una relación apasionada y de deseo, más allá de la pasión por la pintura, que durará toda su época de aprendizaje, salpicada de buenas rachas y de momentos difíciles, donde los celos hacen su aparición, hasta que los estudios terminen y se topen con el mundo real, donde ya nada resulta tan fácil.

    García Ruiz tiene un buen toque, un modo elegante de contar historias. No es uno de los directores más conocidos de nuestro país, pero eso le importa poco. Se ha hecho un hueco entre los entendidos con sus películas, que siempre dejan buen sabor de boca. Y esta ocasión no es diferente. Pese a las escenas eróticas (que las hay, y bastantes) lo más importante no son las pasiones carnales, sino los sentimientos, las emociones, las que mueven a los personajes, las que les hacen buscar algo que llene el vacío que tienen dentro. Y son los desencuentros, los celos, artísticos, románticos, los que dirigen sus actuaciones. Y el título del filme (y de la novela de la que procede) refleja la clara evidencia, la fragilidad de la relación pesa a la apariencia de fortaleza de la misma.

    Entre la tripleta interpretativa, Adriana Ugarte (ahora conocida casi por todo el mundo por protagonizar la serie La señora, aunque anteriormente ya había llamado la atención en películas como Cabeza de perro) demuestra que tiene un gran talento, un gran magnetismo y que sabe llenar la pantalla cuando aparece. Sus compañeros de reparto hacen lo que pueden, pero no llegan a su nivel.

  • Castillos de Cartón

    0901CASTILLOS DE CARTÓN

    El cine europeo reciente está reflejando en sus historias relaciones a tres bandas, conscientes de su triangularidad (si es que existe la palabra), en las que una chica comparte el amor de dos chicos (antes solía ser al revés). Sin pensar demasiado, me vienen a la cabeza la francesa Soñadores (de Bertolucci), la alemana Los edukadores (de Weingartner), o la española Dieta mediterránea (dirigida por Joaquín Oristrell).

    España, 2009 (101’)
    Dirección: Salvador García Ruiz.
    Producción: Gerardo Herrero.
    Guión: Enrique Urbizu, basado en la novela homónima de Almudena Grandes.
    Fotografía: Teo Delgado.
    Música: Pascual Gaigne.
    Montaje: Berta Frías.
    Intérpretes: Adriana Ugarte (Jose), Nilo Mur (Marcos), Biel Durán (Jaime), Pepa Pedroche (Madre de Jose), Alfonso Torregrosa (Padre de Jose), Cristian Magaloni (Joaquín), Álvaro Aguilar (Hermano de Jose), Fernando Ripio (Benjamín), Patricia Teruel (Maribel), Diego Braguinsky (Profesor de pintura), Javier Aguayo (Angulo), Sergio Valiente (Miki).

    Cierto que el género al que pertenecen es distinto, que el tono y la finalidad no son los mismos, pero no deja de ser curioso que sea un elemento que se esté repitiendo en los últimos años. Castillos de cartón, basada en la novela del mismo título de Almudena Grandes, también juega al mismo juego. Aunque reducirlo todo a decir que se trata simplemente de un triángulo amoroso sería demasiado simplista.

    María José, Marcos y Jaime son tres estudiantes, compañeros de Bellas Artes, en el Madrid de los primeros años ochenta. Entre los tres surgirá una relación apasionada y de deseo, más allá de la pasión por la pintura, que durará toda su época de aprendizaje, salpicada de buenas rachas y de momentos difíciles, donde los celos hacen su aparición, hasta que los estudios terminen y se topen con el mundo real, donde ya nada resulta tan fácil.

    García Ruiz tiene un buen toque, un modo elegante de contar historias. No es uno de los directores más conocidos de nuestro país, pero eso le importa poco. Se ha hecho un hueco entre los entendidos con sus películas, que siempre dejan buen sabor de boca. Y esta ocasión no es diferente. Pese a las escenas eróticas (que las hay, y bastantes) lo más importante no son las pasiones carnales, sino los sentimientos, las emociones, las que mueven a los personajes, las que les hacen buscar algo que llene el vacío que tienen dentro. Y son los desencuentros, los celos, artísticos, románticos, los que dirigen sus actuaciones. Y el título del filme (y de la novela de la que procede) refleja la clara evidencia, la fragilidad de la relación pesa a la apariencia de fortaleza de la misma.

    Entre la tripleta interpretativa, Adriana Ugarte (ahora conocida casi por todo el mundo por protagonizar la serie La señora, aunque anteriormente ya había llamado la atención en películas como Cabeza de perro) demuestra que tiene un gran talento, un gran magnetismo y que sabe llenar la pantalla cuando aparece. Sus compañeros de reparto hacen lo que pueden, pero no llegan a su nivel.

  • Castillos de Cartón

    0901CASTILLOS DE CARTÓN

    El cine europeo reciente está reflejando en sus historias relaciones a tres bandas, conscientes de su triangularidad (si es que existe la palabra), en las que una chica comparte el amor de dos chicos (antes solía ser al revés). Sin pensar demasiado, me vienen a la cabeza la francesa Soñadores (de Bertolucci), la alemana Los edukadores (de Weingartner), o la española Dieta mediterránea (dirigida por Joaquín Oristrell).

    España, 2009 (101’)
    Dirección: Salvador García Ruiz.
    Producción: Gerardo Herrero.
    Guión: Enrique Urbizu, basado en la novela homónima de Almudena Grandes.
    Fotografía: Teo Delgado.
    Música: Pascual Gaigne.
    Montaje: Berta Frías.
    Intérpretes: Adriana Ugarte (Jose), Nilo Mur (Marcos), Biel Durán (Jaime), Pepa Pedroche (Madre de Jose), Alfonso Torregrosa (Padre de Jose), Cristian Magaloni (Joaquín), Álvaro Aguilar (Hermano de Jose), Fernando Ripio (Benjamín), Patricia Teruel (Maribel), Diego Braguinsky (Profesor de pintura), Javier Aguayo (Angulo), Sergio Valiente (Miki).

    Cierto que el género al que pertenecen es distinto, que el tono y la finalidad no son los mismos, pero no deja de ser curioso que sea un elemento que se esté repitiendo en los últimos años. Castillos de cartón, basada en la novela del mismo título de Almudena Grandes, también juega al mismo juego. Aunque reducirlo todo a decir que se trata simplemente de un triángulo amoroso sería demasiado simplista.

    María José, Marcos y Jaime son tres estudiantes, compañeros de Bellas Artes, en el Madrid de los primeros años ochenta. Entre los tres surgirá una relación apasionada y de deseo, más allá de la pasión por la pintura, que durará toda su época de aprendizaje, salpicada de buenas rachas y de momentos difíciles, donde los celos hacen su aparición, hasta que los estudios terminen y se topen con el mundo real, donde ya nada resulta tan fácil.

    García Ruiz tiene un buen toque, un modo elegante de contar historias. No es uno de los directores más conocidos de nuestro país, pero eso le importa poco. Se ha hecho un hueco entre los entendidos con sus películas, que siempre dejan buen sabor de boca. Y esta ocasión no es diferente. Pese a las escenas eróticas (que las hay, y bastantes) lo más importante no son las pasiones carnales, sino los sentimientos, las emociones, las que mueven a los personajes, las que les hacen buscar algo que llene el vacío que tienen dentro. Y son los desencuentros, los celos, artísticos, románticos, los que dirigen sus actuaciones. Y el título del filme (y de la novela de la que procede) refleja la clara evidencia, la fragilidad de la relación pesa a la apariencia de fortaleza de la misma.

    Entre la tripleta interpretativa, Adriana Ugarte (ahora conocida casi por todo el mundo por protagonizar la serie La señora, aunque anteriormente ya había llamado la atención en películas como Cabeza de perro) demuestra que tiene un gran talento, un gran magnetismo y que sabe llenar la pantalla cuando aparece. Sus compañeros de reparto hacen lo que pueden, pero no llegan a su nivel.

  • Castillos de Cartón

    0901CASTILLOS DE CARTÓN

    El cine europeo reciente está reflejando en sus historias relaciones a tres bandas, conscientes de su triangularidad (si es que existe la palabra), en las que una chica comparte el amor de dos chicos (antes solía ser al revés). Sin pensar demasiado, me vienen a la cabeza la francesa Soñadores (de Bertolucci), la alemana Los edukadores (de Weingartner), o la española Dieta mediterránea (dirigida por Joaquín Oristrell).

    España, 2009 (101’)
    Dirección: Salvador García Ruiz.
    Producción: Gerardo Herrero.
    Guión: Enrique Urbizu, basado en la novela homónima de Almudena Grandes.
    Fotografía: Teo Delgado.
    Música: Pascual Gaigne.
    Montaje: Berta Frías.
    Intérpretes: Adriana Ugarte (Jose), Nilo Mur (Marcos), Biel Durán (Jaime), Pepa Pedroche (Madre de Jose), Alfonso Torregrosa (Padre de Jose), Cristian Magaloni (Joaquín), Álvaro Aguilar (Hermano de Jose), Fernando Ripio (Benjamín), Patricia Teruel (Maribel), Diego Braguinsky (Profesor de pintura), Javier Aguayo (Angulo), Sergio Valiente (Miki).

    Cierto que el género al que pertenecen es distinto, que el tono y la finalidad no son los mismos, pero no deja de ser curioso que sea un elemento que se esté repitiendo en los últimos años. Castillos de cartón, basada en la novela del mismo título de Almudena Grandes, también juega al mismo juego. Aunque reducirlo todo a decir que se trata simplemente de un triángulo amoroso sería demasiado simplista.

    María José, Marcos y Jaime son tres estudiantes, compañeros de Bellas Artes, en el Madrid de los primeros años ochenta. Entre los tres surgirá una relación apasionada y de deseo, más allá de la pasión por la pintura, que durará toda su época de aprendizaje, salpicada de buenas rachas y de momentos difíciles, donde los celos hacen su aparición, hasta que los estudios terminen y se topen con el mundo real, donde ya nada resulta tan fácil.

    García Ruiz tiene un buen toque, un modo elegante de contar historias. No es uno de los directores más conocidos de nuestro país, pero eso le importa poco. Se ha hecho un hueco entre los entendidos con sus películas, que siempre dejan buen sabor de boca. Y esta ocasión no es diferente. Pese a las escenas eróticas (que las hay, y bastantes) lo más importante no son las pasiones carnales, sino los sentimientos, las emociones, las que mueven a los personajes, las que les hacen buscar algo que llene el vacío que tienen dentro. Y son los desencuentros, los celos, artísticos, románticos, los que dirigen sus actuaciones. Y el título del filme (y de la novela de la que procede) refleja la clara evidencia, la fragilidad de la relación pesa a la apariencia de fortaleza de la misma.

    Entre la tripleta interpretativa, Adriana Ugarte (ahora conocida casi por todo el mundo por protagonizar la serie La señora, aunque anteriormente ya había llamado la atención en películas como Cabeza de perro) demuestra que tiene un gran talento, un gran magnetismo y que sabe llenar la pantalla cuando aparece. Sus compañeros de reparto hacen lo que pueden, pero no llegan a su nivel.

  • Entrevista a Marisol Ruiz, coordinadora de la Asociación Saharaui

    Marisol Ruiz, coordinadora de la Asociación de amistad con el pueblo saharaui"Dos Hermanas es el municipio andaluz que acoge a más niños saharuis” 

    Hasta el próximo viernes, día 20, las familias nazarenas que estén interesadas en acoger a un niño saharaui durante el verano pueden solicitarlo a la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui. Para ello deben ponerse en contacto con su coordinadora, Marisol Ruiz, llamando al teléfono 647 73 92 74 y solicitar más información.

     

     Marisol Ruiz es madrileña pero afincada en Dos Hermanas desde hace 27 años. Problemas personales la llevaron a la causa saharaui y a la acogida de niños. Hoy, después de cinco años, es coordinadora de la Asociación de Amistad por el Pueblo Saharaui.

    ¿Desde cuándo está al frente de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui?

    Soy coordinadora desde el mes de diciembre, cuando mis compañeros me eligieron durante una reunión, y la verdad es que estoy un poco ‘pez’. Nunca se me hubiese ocurrido ser coordinadora porque soy bastante tímida, pero ya lo estoy superando.

    ¿Qué la llevó a vincularse con una asociación como esta?
    Fue hace cinco años cuando, a raíz de un problema personal, una amiga que aconsejó que acogiera un niño saharaui. La verdad es que me quedé enganchada.

    Lleva tan sólo seis meses coordinando la asociación y ya se enfrenta a una campaña de ‘Vacaciones en Paz’. ¿Cómo va?
    Va muy bien, a pesar de que es mi primera campaña y de que estaba algo perdida, ya que hemos colocado muchos carteles por toda la ciudad y realizados campañas informativas en prensa y radio. Finalmente hemos logrado contar con 44 familias, de las que 20 son nuevas y el teléfono sigue sonando.

    ¿Cuál es la tipología de las familias que solicitan acoger a un niño saharaui?

    Suelen ser familias de un nivel medio y muchas de ellas con más niños en casa, que quieren trasmitirle la realidad de la causa saharaui. Las nuevas incorporaciones suelen ser familias jóvenes, aunque también hay veteranos de 50 ó 60 años. Por zonas, la demanda está muy repartida por la ciudad. 

    ¿Para cuándo se espera la llegada de los niños?

    Los niños, con edades comprendidas entre los ocho y los 12 años,  llegarán del día 25 al 1 de julio. Las familias repetidoras podrán recoger los niños en Miraflores, mientras que las nuevas deberán hacerlo en la A.VV. La Moneda y Las Cruces.

    ¿Qué consejos se le dan a estas 20 familias que se inician en el programa?
    Lo primordial es que lleven a los niños a los centros de salud por si traen algún problema, ya que contamos con una comisión médica que los atiende de manera inmediata. Además, les pedimos que tengan paciencia, ya que muchos no saben español y hay que enseñarlos a las costumbres españolas.

    Todos los años hay previstas una serie de actividades con estas familias. ¿Cuáles son este año?
    En primer lugar tendremos la recepción oficial en el ayuntamiento el día 9 de julio a las 19:30 horas. Posteriormente, tendremos otras recepciones en los clubes de Las Portadas y Vistazul, así como en la asociación de La Moneda y en la sede de Izquierda Unida. También queremos visitar Isla Mágica, Aquópolis e ir a la playa.

    Decía que el teléfono sigue sonando.¿Hasta cuándo se puede solicitar acoger a un niño?
    Pueden solicitarlo hasta el viernes, día 20, llamando al 647 73 92 74. El único requisito que se les pone es que tengan ganas de acoger a estos niños.

    ¿Qué es lo que más reclama un niño saharaui cuando llega a Dos Hermanas?
    El contacto para ellos es importantísimo, ya que se sienten solos lejos de su familia. Una vez que se adaptan, piden mucha agua, estar todo el día mojado. Los refrescos y los helados los vuelven locos.

    Debido a la buena acogida que ha tenido la campaña de 2008, ¿tiene previsto apostar por la información en campañas sucesivas?

    La idea de la delegación local es informar a la población durante todo el año a través de los medios de comunicación. En relación a la campaña de verano, seguiremos intentando llegar a la gente a través de los carteles, pero para el año que viene iniciaremos la campaña antes.

    ¿Quiere mandar algún mensaje a la ciudadanía, para terminar?

    Dar las gracias a los nazarenos por la cantidad de familias que nos están llamando, ya que somos el municipio de Andalucía con más niños. Y, sobre todo, que las familias, en especial las nuevas en el proyecto, queden satisfechas con la experiencia.