Etiqueta: recordamos

  • ¡Felicidades Campanilla y Peter Pan!

    ¡Ya llegó el día! ese día que viviremos lleno de alegría y muchos sentimientos. Os recordamos que nos teneis para siempre. Os queremos mucho. Vuestra familia Acosta Dominguez.
    ¡Ya llegó el día! ese día que viviremos lleno de alegría y muchos sentimientos. Os recordamos que nos teneis para siempre. Os queremos mucho. Vuestra familia Acosta Dominguez.

  • Sobre el tiempo y el momento

    (Lucas 24,13-35) Nadie vive de recuerdos, pero sin recuerdos no se puede vivir.

    Las experiencias fundamentales de nuestra vida se apoderan con tanta fuerza de nosotros que pasan sin que podamos en ese momento asumirlas ni pensarlas. Es después, al hacerlas pasar otra vez por el corazón –cuando las recordamos- cuando descubrimos la profundidad que nos hicieron vivir. Recordamos nuestras experiencias compartidas con el ser querido; recordamos los momentos en los que luchamos por la vida y la dignidad; recordamos los momentos duros en los que fuimos fieles a lo que creíamos…; y esos recuerdos consolidan lo que somos, nos dan identidad.

    La vida es sucesión de momentos. Momentos aparentemente anodinos y sin importancia; momentos que parecen importantes y que no lo son; momentos, que creíamos de sombras y eran luces para nuestra vida. Recordar, volver a pasar por el corazón nuestra propia vida, es lo que nos hace personas. Recuerda aquellos momentos en los que ardía tu corazón, como les ocurre a los dos que iban de Jerusalén a Emaus y se encuentran con Cristo; recuerda esos momentos en los que parecía que las sombras iban a devorarte y, por el contrario, comenzaste a vislumbrar una luz como de amanecer.

    Recordar necesita serenidad, y un compañero con el que compartir. No te propongo que hagas “bucle” con las memorias que te atormentan, ni que te llenes de melancolía por el pasado. Recordar es poderoso; concede poder sólo a lo que sabes que da sentido. Recuerda tus momentos de luz, de encuentro, porque en ellos encontrarás el ritmo del tiempo que con el Padre te invita a caminar.

  • Inocentes, ayer

    Veintiocho de diciembre:
    día de los inocentes.
    un día al que tanta gente
    reconoce -identifica-
    con las típicas bromitas
    de algún que otro pesado,
    el artículo imposible,
    el cuñadito jartible
    y un muñequito colgado.

    Aunque, rascando la cáscara
    del porqué tradicional
    que, a esta fiesta sin igual,
    diera razón y memoria,
    recordamos lo horrorosa,
    lo cruel y tenebrosa
    que es muchas veces la Historia.

    Así, por orden de Herodes,
    se segaron parvas vidas
    con la mano decidida
    y el poder por alegato,
    pasando a ser recordado
    el alarde comandado
    por cobarde asesinato.

    Y el tiempo se fue pasando;
    y limando tradiciones
    recordamos con canciones
    y con bromas año a año,
    a una barbarie de antaño,
    a un descalabro indecente
    que a Herodes marcó su sino
    llevándose, de camino,
    a un puñado de inocentes.

    Inocentes recordados…
    pasó el tiempo, no la esencia,
    siguen fiel a la querencia
    de la muerte justiciera:
    inocentes en patera
    ahogados en negra piel,
    africanos en tropel
    asesinados de SIDA,
    atormentadas guaridas
    de torturas caribeñas,
    emponzoñadas cigüeñas
    por venenos conocidos…
    Tantas guerras, tanta mierda,
    que ya no hay bando ni cuerda
    sin su trocito podrido.

    Por eso, mucho me temo,
    que junto al bromista día
    de inocentes, de alegría
    y navideños colores,
    en el año y su teatro
    trescientos sesenta y cuatro
    siguen siendo Día de Herodes.

  • Subida al Aneto (y II)

    2301TECHO DE HUESCA 3.404 m. (y II)

    Desde aquí hay un tramo con una gran pendiente  y que nos dirige hasta la Punta Olivera (3.298 m). Nos quitamos los crampones, y ya subimos hasta casi la cumbre (son las 11:15 A.M). 5 horas y 45 minutos de subida.

     

    {xtypo_code}FICHA TÉCNICA DEL VIAJE
    Lugar de partida: Benasque, Plan del Hospital, plan de la Basurta (1.893 m) Altitud: 3.404 m. Desnivel: 1.511 m. Dificultad: Muy alta. Duración: 12 horas. Fecha: 11/7/09. Longitud: 12 Km. Dificultades añadidas: Glaciar helado del Aneto y paso de Mahoma.{/xtypo_code}

    Por fin, ahora sí, junto a mi, el famoso paso de Mahoma. Lo había visto en cientos de fotos, de vídeos, y siempre intentaba hacerme la idea de su dificultad. ¿Por qué muchos llegan hasta aquí, y no lo pasan?

    Ahora ya no son fotos, ni vídeos. Lo tengo delante de mí. El paso de Mahoma es una arista aérea de unos 30 metros de longitud, situada justo antes de la cumbre.
    Tiene precipicios a ambos lados, con caída de varios cientos de metros. De ahí que muchos no toquen la gran cruz de la cumbre, por miedo a este paso. Es estrecho, y hay mucha gente, así que hay que guardar turno. Sin que haya “semáforo”, sabemos cuándo pasar, y cuándo esperar.

    Sergio, nos engancha la cuerda a los arneses y hacemos un cordal. Uno de los compañeros prefiere no pasar. Allá vamos, increíble, estoy pasando el famoso paso de Mahoma. Vamos desplazando la cuerda, y con trasero en roca, poco a poco vamos avanzando. Impresiona la caída a ambos lados. Hasta que pie o mano no estén perfectamente apoyados no soltamos los otros. Aunque pueda impresionar, y de hecho impresiona, se puede pasar perfectamente, solo tenemos que apoyar bien.

    Ya tocamos la gran cruz de aluminio. Objetivo cumplido. ¡Qué plena satisfacción! Qué vistas, con tantos 3.000: Madaleta, Posets, Alba, y otros tantos más.
    De vuelta por el paso de Mahoma, tras casi una hora, relajados, charlando y disfrutando de este enclave espectacular, sobre las 12:30 horas empezamos a bajar. En la parte más delicada y empinada de la bajada, volvimos a encordarnos y a utilizar el piolet. La pendiente es muy fuerte, y algunas zonas están con hielo.
    Atravesando el glaciar, lo hacemos ahora en diagonal, buscando otro camino de bajada, concretamente dirección al lago de Salterillo (2.450 m). Dos horas y media después de bajar del Aneto llegamos a dicho lago.

    En una de las miradas hacia atrás, para simplemente despedirnos del Aneto, por encima de él, unos colores azules, rojos, verdes… como si se tratase de la aurora boreal, nos daban una bonita estampa.  

    Ya en el lago, paramos para descansar 15 minutos, y disfrutar de las cascadas del lugar. A partir de aquí, el sendero marcado por algunos hitos sueltos nos llevará directamente hasta el plan de Aiguallut, al que llegaríamos sobre las 16:30 horas.
    Tras descalzarnos de la botas y atravesar el río (por cierto, el agua estaba helada) nos tumbamos en la hierba. Contemplando toda aquella inmensidad allí arriba, vemos el glaciar, el Aneto, y todos los picos satélites. Sí, de allí arriba venimos. Con el pensamiento recordamos dicha ruta, y recordamos cada paso, cada metro, cada instante…

    Sobre las 17:30 llegamos al aparcamiento de la Basurta. Aquí una cervecita fresquita nos esperaba, y todos nos felicitamos por haber culminado esta cumbre, esta hazaña, y esta experiencia que jamás olvidaremos. Sí, ésta, la subida al Aneto, techo de Huesca, y el pico más alto de los Pirineos