Etiqueta: quería

  • In Memorian

    El mes pasado se nos fue Ángeles Ruíz Monge, a causa de esta enfermedad tan terrible que nos cuesta pronunciar su nombre. Era una madre y abuela muy luchadora, estuvo dedicada a su casa, su familia y en particular a sus cuatro nietos, desde el nacimiento de cada uno de ellos. Fue una persona muy abierta y entregada, siempre estaba de buen humor y en cualquier reunión le gustaba contar anécdotas graciosas o chistes. A mi hija Clara la quería mucho desde que nació y ella quería mucho a su tita Geli, las dos se reían con mucha frecuencia.

    Era la hermana más pequeña de todas y las más alegre, querida por toda su familia, nos queda de ella para satisfacción de todos sus familiares, su recuerdo, a pesar de lo doloroso que es una muerte y al saber que no la volveremos a ver, pero la tendremos en nuestro pensamiento, aunque nos falte su compañía y sus palabras de aliento y alegrías.

    Tu esposo, hijos, nietos y demás familiares te recordaremos siempre, te has ido con la tranquilidad de que te hemos acompañado en todo momento hasta el último día.

  • ¡Nos ha dejado José M. García Parrales!

    Nuestro compañero y amigo nos dejó en la noche del martes, día 16. Pidió su “despeinado” en la barra de nuestro club, el cual no llegó a tomarlo, Dios sabe qué le entraría ya que casi se despidió con una mirada después de darle la galletita que acompaña el café a Amalia, se volvió y ya no lo vimos más, le esperábamos para jugar la partida diaria de dominó que solemos tener casi dodas las tardes para distraernos.

    Hombre bueno y amable para todos, dispuesto a tirar cohetes y su gran ilusión su fiesta de Haloween, ya tenía pensado para este año su decoración, compras, etc.. para que disfrutaran los más pequeños y los no tan pequeños, buscando la máquina de humo nos llevamos tres días hasta que la encontramos, él quería que todo saliera bien. Pues no te preocupes amigo allá donde estés, te supongo en el Cielo ya que todo el mundo te quería, yo te conocí poco tiempo pero al ver a la gente saludarte y esperar una de tus bromas o ese “queasecohones” ya tan cotidiano.

    No te preocupes amigo José María, que todo saldrá como tu esperabas si Dios quiere, seguro que desde allá arriba, te alegrarás al ver las caras de los más pequeños.
    Hasta siempre y allí nos veremos.

  • A mi padre “El Niño Rueda”

    Empiezo con una auto pregunta ¿tengo que buscar un motivo para que, en la distancia, escriba una carta a la redacción de este periódico? no, tengo 50 motivos. Al fin y al cabo hace tiempo que quería hacerlo, pero ahora se da una circunstancia que me alegra tanto… que quería compartirlo, sobre todo con las personas que lo quieren.

    No voy en busca de una felicitación o agradecimiento por ninguna parte. El hecho de que me atreva a escribir algo que no sé si lo sabré transmitir tal y como me lo dicta mi corazón, es un reto del cual no quiero ser protagonista.
    D. Francisco Cotán Diaz ha cumplido 80 años. Un nazareno único, un sevillano ilustre, y los cumple a más de 1.000 kilómetros de Dos Hermanas.

    Hijo de Ana “La Rueda” y de Manuel “El Gorri” que vivió los 45 primeros años de su vida en esta villa y que, como otros tantos, tomó la decisión de irse a trabar a Barcelona para la mejora económica de toda la familia. Atrás dejaba sus años en la venta Marcelino, en la venta Vega, en el bar “El Boquerón de Plata” (se hacía el mejor pollo frito de Dos Hermanas), sus años de representante de Acitunas Cabezuelo, su Betis, su Chipiona, Su Gran Poder, en fin tantas y tantas vivencias.

    Aquí está, con su mujer, sus dos hijos y sus tres nietos sin que pase ni un solo día que no tenga en la boca algo o algún motivo que le haga hablar de su ciudad a la que iba todos los años (algunos hasta 2 y 3 veces) pero que debido a su salud y a la de su mujer (mi madre Carmina) ahora no es posible. Que aún sigue echando la primitiva para que su futuro (el que le quede) esté ligado a la vida en su ciudad, con sus hermanos Juan y Manolo a los que adora y quiere tanto… y contándole los chistes de la manera inigualable que solo él sabe.

    Quizás cuando algunas personas lean esa carta se acuerden de él, estoy seguro que positivamente.

    No es una carta o escrito homenaje que se le suelen hacer a gente que ya no está, es querer compartir con la gente que lo quiere el gran padre que tengo y del que estoy disfrutando. Gracias Papá.

     

  • En memoria de la perrita Nela

    Estas palabras son en memoria de una perrita llamada Nela. La historia de Nela es como la de cualquier perrito o gatito abandonado. Nela, venía junto con 3 hermanitos, perros preciosos cruces de Beagle, que con apenas 3 semanas fueron abandonados en una húmeda y fría caja en la puerta de nuestro refugio.

    Todos tuvieron suerte y fueron adoptados en apenas unas semanas. Nela era una perrita alegre y juguetona, pero sin embargo su suerte cambió, fue devuelta al refugio al cabo de un año de ser adoptada. Tal vez Nela no fue educada correctamente, o simplemente no hizo sus necesidades donde debiera…,  lo que sí sabemos es que Nela fue de nuevo abandonada en un sitio que ya no recordaba ya que se fue muy pequeñita. Ella no entendía por qué, su familia, las únicas personas en quien ella confiaba la dejaban allí sin mirar atrás. Los primeros días Nela se moría de pena, lloraba y lloraba sin parar, quería que alguien la cogiera o simplemente la acariciara. No comía y no quería jugar con sus compañeros de jaula, era tristísimo ver como se estaba consumiendo poco a poco. Era pleno invierno, allí no tenía su camita calentita, ni su comedero, tampoco sus juguetes. Sólo había lluvia y lluvia y sus patitas estaban ensangrentadas al no estar acostumbradas a la humedad.  

    Por fin llegó el sol, algo nuevo pasaba en Nela, ya comprendió que aquel iba a ser su nuevo hogar, sus patitas se curaron y empezó a comer de nuevo, ya no lloraba tanto y algunas veces la veías jugar con algún compañero nuevo y esperaba su turno para las caricias. Sus compañeros, unos iban y otros venían, algunos tenían la suerte de irse a sus nuevos hogares y otros desgraciadamente dejaban de existir.

    Nela seguía en su jaula esperando esa segunda oportunidad para ser feliz y poder dar todo el amor que ella un día regaló a una familia. Esperaba y esperaba paciente, hacía calor mucha calor, todos se aogaban,  era asfixiante, no sabían qué hacer, dónde meterse, ni siquiera a la sombra se calmaba tanta calor. No sabemos cómo pero ese día hubo una pelea en la jaula de Nela, no podían parar, son muchos, muchos para tan poco espacio y simplemente pasó. Nela, la más pequeña, débil y buena, no sabía defenderse y no tenía dónde huir, quedó gravemente herida.

    Ese mismo día a Nela la iban a ir a conocer una familia, quizás para adoptarla, no llegaron a tiempo murió durante la noche.

    Allí donde estés Nela que sepas que sí había quien te quería, aunque para ti sólo había una familia que te hiciera lo que te hiciera siempre la querrías. A tu hermano Lolo  también lo abandonarón por segunda vez, pero hubo alguien que confió en él y luchó para que todo saliera bien y no le pasara lo que a ti, ojalá tú hubieras tenido la misma suerte que Lolo. Adiós pequeña hasta siempre, corre, corre rápido y sé feliz.

     

  • Agradecimiento

    Escribimos este artículo para darle las gracias al Ayuntamiento y a la Delegación de Educación de Dos Hermanas, además de a la Universidad Popular de nuestro pueblo por la calidad de sus docentes: es admirable que puedan enseñarnos tan bien y tantas cosas con los escasos medios que tienen para ello.
    Nosotros (alumnos de ciencias en su mayoría, aunque también hay alguno de sociales) hemos vivido un curso que, como poco, deberíamos calificar de intenso: el trabajo diario, las clases, el tiempo dedicado al estudio… en muchos casos hemos estado tentados de abandonar…
    A pesar de todo, los profesores han estado ahí para apoyarnos, sobre todo Mar, la profe de lengua:
    – Que alguno tenía dudas, allí iba Mar a solucionárselas. Daba igual que fuera dentro o no de su horario de tutorías… Cuántos hemos pedido otro día, otra hora porque el trabajo o la familia nos impedía acudir a las tutorías prefijadas. Mar siempre estaba ahí, que no tenía clase o era su hora de descanso, no importaba. Que tenía que venir antes de tiempo, tampoco. Para eso nunca había problema.
    – Que alguno quería dejar las clases, allí estaba ella para obligarnos a volver cada día, para motivarnos, para explicarnos por qué era necesario estudiar o por qué las mujeres debíamos intentar con todas nuestras fuerzas ser autosuficientes.
    Todavía recordamos el día que la vimos aparecer… tan seria y cargada de tecnicismos y fotocopias.
    Desde el primer momento nos dejó claro que nos iba a exigir mucho, que no pensaba permitir distracciones y que ella era muy seria en su trabajo. Despues vinieron las bromas y los momentos de asueto. Las clases fueron muy duras las dos primeras semanas, pero luego, a pesar del cansancio, el tiempo pasaba rápido y ninguno se quería perder las clases de la Profe, porque ella es la Profe, lo de Mar amiga vino después…
    Mar nos ha enseñado lengua, comentario de texto, portugués… pero también nos ha enseñado cosas que estaban fuera del programa por eso de la “culturilla” general y la necesidad de que tuviéramos un pensamiento crítico. Hemos hablado de historia, de derecho, de sociología, psicología… hemos hecho debates para aprender a argumentar, hemos leído libros que nunca pensamos que podríamos comprender y hemos acabado queriendo conocer más y más cosas.
    Ojalá muchos de vosotros podáis disfrutar de ella el año que viene. Ojalá que muchos de los profesores que tuvimos cuando éramos más jóvenes hubierán sido como Mar, seguro que no hubiéramos dejado de estudiar tantos…
    Nosotros entramos sin saber expresarnos correctamente y ahora estamos escribiendo una carta a un periódico.
    Gracias Mar y gracias a todos los que han hecho posible que estuvieras allí.

    Escribimos este artículo para darle las gracias al Ayuntamiento y a la Delegación de Educación de Dos Hermanas, además de a la Universidad Popular de nuestro pueblo por la calidad de sus docentes: es admirable que puedan enseñarnos tan bien y tantas cosas con los escasos medios que tienen para ello.

    Nosotros (alumnos de ciencias en su mayoría, aunque también hay alguno de sociales) hemos vivido un curso que, como poco, deberíamos calificar de intenso: el trabajo diario, las clases, el tiempo dedicado al estudio… en muchos casos hemos estado tentados de abandonar…A pesar de todo, los profesores han estado ahí para apoyarnos, sobre todo Mar, la profe de lengua:- Que alguno tenía dudas, allí iba Mar a solucionárselas. Daba igual que fuera dentro o no de su horario de tutorías…

    Cuántos hemos pedido otro día, otra hora porque el trabajo o la familia nos impedía acudir a las tutorías prefijadas. Mar siempre estaba ahí, que no tenía clase o era su hora de descanso, no importaba. Que tenía que venir antes de tiempo, tampoco. Para eso nunca había problema.- Que alguno quería dejar las clases, allí estaba ella para obligarnos a volver cada día, para motivarnos, para explicarnos por qué era necesario estudiar o por qué las mujeres debíamos intentar con todas nuestras fuerzas ser autosuficientes.Todavía recordamos el día que la vimos aparecer… tan seria y cargada de tecnicismos y fotocopias.

    Desde el primer momento nos dejó claro que nos iba a exigir mucho, que no pensaba permitir distracciones y que ella era muy seria en su trabajo. Despues vinieron las bromas y los momentos de asueto. Las clases fueron muy duras las dos primeras semanas, pero luego, a pesar del cansancio, el tiempo pasaba rápido y ninguno se quería perder las clases de la Profe, porque ella es la Profe, lo de Mar amiga vino después…

    Mar nos ha enseñado lengua, comentario de texto, portugués… pero también nos ha enseñado cosas que estaban fuera del programa por eso de la “culturilla” general y la necesidad de que tuviéramos un pensamiento crítico. Hemos hablado de historia, de derecho, de sociología, psicología… hemos hecho debates para aprender a argumentar, hemos leído libros que nunca pensamos que podríamos comprender y hemos acabado queriendo conocer más y más cosas.

    Ojalá muchos de vosotros podáis disfrutar de ella el año que viene. Ojalá que muchos de los profesores que tuvimos cuando éramos más jóvenes hubierán sido como Mar, seguro que no hubiéramos dejado de estudiar tantos…Nosotros entramos sin saber expresarnos correctamente y ahora estamos escribiendo una carta a un periódico.Gracias Mar y gracias a todos los que han hecho posible que estuvieras allí.