Etiqueta: posibilidad

  • Prácticamente ascendido

    1901La Rociera ya tiene un pie y parte de otro en Tercera División. Tras haber completado de forma más que satisfactoria su papel en la competición, y a la espera de que algún equipo andaluz ascendiera a Segunda B, (de los tres posibles iniciales tan sólo queda en pie con opciones el San Fernando), en el entorno del club han tenido conocimiento en estos días de la posibilidad de que la UD Los Palacios pierda la categoría dada la abultada deuda que mantiene (y que podría elevarse más allá de los 60.000 euros).

    De este modo, el conjunto palaciego podría retomar la competición en una categoría bastante inferior (puede incluso que en Segunda Provincial) lo que se traduciría en la existencia de una plaza vacante en Tercera División, cuyo nuevo inquilino tendría que ser la Rociera.

    Por el momento, en el seno de la entidad que preside Emilio López toman con cautela esta posibilidad que se les abre de manos de los vecinos palaciegos. Por ello, mantienen la esperanza de que el San Fernando complete de forma satisfactoria su asalto a la liguilla de ascenso (en la que le quedarían aún dos encuentros por solventar) a Segunda B, y ocupar su plaza en Tercera.

    Mientras sucede una u otra cosa, el club se encuentra enfrascado en el cierre de temporada. Uno de los actos más destacados para completar el curso tuvo lugar este pasado fin de semana en sus instalaciones con la celebración.

    {xtypo_rounded_right4}1 equipo
    el San Fernando, podría cederle su plaza a la PD Rociera{/xtypo_rounded_right4}

    Sobre el terreno de juego del Manuel Adame Bruña (donde, por cierto, continúan en su perímetro los trabajos llevados a cabo por el Ayuntamiento para ampliar la longitud del terreno de juego varios metros) tuvo lugar la fiesta de fin de temporada del club. Concretamente la tarde del viernes estuvo reservada para los equipos de la cantera. Toda una fiesta en la que no faltaron animación, castillos hinchables, trofeos para todos y un buen ambiente en el cual se homenajeó a la Cruz Roja de Dos Hermanas, así como a los monitores que han aportado su esfuerzo y su trabajo a los objetivos deportivos de la entidad, siendo éstos la base principal de esta cantera.

    La jornada también sirvió para homenajear a Aguilar, coordinador de la cantera, por las muchas horas de trabajo depositadas de forma desinteresa por el bien del club.
    La cantera de la PD Rociera cuenta actualmente con siete equipos, desde Prebenjamín a Infantil. En la fiesta de este pasado viernes ya se comenzó a fraguar la próxima temporada en la que el club auriazul cuenta con la intención de crear un equipo de  la categoría Cadete.

    {xtypo_code}Jornadas de captación
    La próxima semana la PD Rociera iniciará sus jornadas de renovación de los jugadores que actualmente militan en sus filas, así como de captación con el fin de nutrir de nuevos jugadores para sus conjuntos de cantera. El primero en llevar a cabo tales pruebas será el equipo Benjamín  (para los nacidos entre los años 2002 y 2003) liderado por su monitor Miguel Acosta. Este equipo llevará a cabo sus pruebas el martes día 21 a las 19:00 horas. El resto de días de la semana la tendrán los demás equipos, estando las horas y fechas pendientes de concretar: Prebenjamines (nacidos entre 2004 y 2005), Alevines (entre 2000-2001), Infantiles (entre 1998-1999) y Cadetes (entre 1996-1997).{/xtypo_code}

  • Regina Coeli en un disco sobre Semana Santa

    1404La Asociación cultural nazarena Regina Coeli, tanto el coro como su escolanía, se trasladó el pasado sábado a Málaga, donde participó en la grabación de un disco sobre la Semana Santa.

    Esta es la primera vez que la asociación entra en un estudio de grabación y ha resultado una experiencia muy positiva para todos. Por ello, según Regina Coeli, esta colaboración abre en un futuro la posibilidad de embarcarse en el proyecto de un trabajo discográfico propio sobre la música coral.

     

  • Red radial de carriles bici para conectar con el casco antiguo

    El comité local de UPyD ha propuesto poner en marcha una red radial de carriles bici que partiría de los distintos barrios y conectaría con las distintas zonas de la ciudad a través del centro.

    Para Rafael Varela, su candidato, “es fundamental para la movilidad en el casco antiguo articular medidas que faciliten a los ciudadanos la posibilidad de llegar a esta zona sin necesidad de utilizar los vehículos particulares”.

    Para UPyD el casco antiguo se ha convertido en “una zona de difícil acceso con el consiguiente perjuicio para la actividad comercial y  social”.

     

  • UPyD propone terrazas con toldos para fumadores en los bares

    Estructuras desmontables para guarecerse del tiempo

    El candidato de UPYD, Rafael Varela, quiere proponer a los hosteleros de Dos Hermanas para paliar los efectos de la nueva ley del tabaco,  la posibilidad  de que se creen terrazas en sus entornos  con una estructura de toldos y desmontables, donde el fumador se pueda guarecer de las inclemencias del tiempo.

    Estas terrazas, según Varela, con el fin de embellecer el entorno, “deberían contar con una estructura homogénea e integrada en el entorno”, además, prosigue, de “estar exentas de impuestos por un periodo mínimo de dos años o más dependiendo del coste de la misma”. Asimismo, para UPyD esta propuesta daría la posibilidad a los instaladores de toldos y a los talleres de carpintería metálica de hacer negocio,

    Para Varela, “los bares son, además de establecimientos públicos, lugares de encuentro y comunicación de ciudadanos donde se fomentan las relaciones humanas, por lo que debemos favorecer su continuidad como negocio si dejar de cumplir la Ley”.

     

  • Hallan a un anciano muerto en el interior de una nave abandonada

    El pasado jueves, día 10, hallaron sin vida el  cuerpo de un anciano de 78 años en el interior de una nave abandonada del polígono El Parral. La Policía Nacional baraja la hipótesis de un accidente, ya que se plantea la posibilidad de que el anciano accediese a la primera planta de la nave, cediendo el suelo de madera y precipitándose al suelo.

  • Marte panspérmita

    La posibilidad de que haya vida en Marte volvió a ser noticia recientemente por las investigaciones de un equipo de University of Central Florida. Pero no era vida marciana de lo que hablaban, sino vida de la nuestra; vida terrestre. Su trabajo publicado en Applied and Environmental Microbiology contempla la posibilidad de que nuestras sondas y rovers exploradores hayan portado bacterias capaces de adaptarse a las condiciones del planeta rojo.

    La panspermia es la hipótesis de que la vida llegó a la Tierra probablemente portada en meteoritos que cayeron sobre su superficie, tal vez ya en forma de primitivas bacterias, tal vez con los componentes esenciales para desarrollarse aquí. Se trata de una teoría que estimula nuestra imaginación sobre el origen de la vida, aunque tiene una contra: traslada las preguntas fundamentales sobre nuestros orígenes a un lugar del que no sabemos nada, y nos deja con más preguntas de las que resuelve.

    Así pues, dadas las misiones espaciales de los últimos 30 años, Marte podría ser hoy panspérmita por obra y gracia de la NASA y la ESA. A pesar de que las naves son cuidadosamente desinfectadas antes de los lanzamientos, hay un tiempo en el que están inevitablemente expuestas al ambiente, y donde pueden adherirse polizontes microbianos altamente resistentes. No tienen que ser nada exótico; tenemos bacilos, escherichia, estafilococos y estreptococos de lo más comunes que bien podrían aguantar el viaje y establecerse allí. Una vez en Marte, (suponiendo que son la única vida que hay allí, y hallándose en los lugares adecuados) con poca competición la selección natural sería muy tenue, limitándose sólo a las condiciones físicas que el propio planeta impone. Esto les daría la posibilidad de evolucionar rápidamente en número y en diversidad.

    Por tanto, es posible que cuando nosotros mismos vayamos dentro de unas décadas, nos encontremos vida extrañamente familiar… y a la vez no tanto. La deriva evolutiva de estos microorganismos sería irremediablemente diferente a la de sus primos de la Tierra. Esto nos lleva al segundo problema. Al volver de nuestros primeros viajes marcianos, nos podríamos encontrar con “back contamination” (¿contaminación de vuelta?). Es decir, que algunos de ellos hicieran el viaje otra vez a la Tierra, donde pudieran ser perjudiciales para la vida aquí. Esto no es nada nuevo: los astronautas de las misiones lunares hasta la Apolo 14 eran puestos en cuarentena por la posibilidad de que portaran algún tipo de… algo incubado en la Luna.

    Cada caso tiene sus propios inconvenientes. Si traemos microorganismos con antepasados terrestres, corremos el riesgo de infectar ecosistemas que después de todo hablan el mismo lenguaje genético que los nuevos visitantes. Si en cambio trajéramos otro tipo de vida (no de origen terrestre), sería muy raro que pudieran infectarnos (no se entenderían con nuestro ADN). Entre las cosas que sí podrían hacer está el hacerse huéspedes no deseados en organismos vivos, metabolizar productos tóxicos dentro o fuera de ellos, e incluso si me apuran, metabolizar algún tipo de recurso de la Tierra, alterando el ciclo atmosférico, o el ciclo del agua. Todo pura especulación, pero es el tipo de tema que le dispara la imaginación a cualquiera.

  • Marte panspérmita

    La posibilidad de que haya vida en Marte volvió a ser noticia recientemente por las investigaciones de un equipo de University of Central Florida. Pero no era vida marciana de lo que hablaban, sino vida de la nuestra; vida terrestre. Su trabajo publicado en Applied and Environmental Microbiology contempla la posibilidad de que nuestras sondas y rovers exploradores hayan portado bacterias capaces de adaptarse a las condiciones del planeta rojo.

    La panspermia es la hipótesis de que la vida llegó a la Tierra probablemente portada en meteoritos que cayeron sobre su superficie, tal vez ya en forma de primitivas bacterias, tal vez con los componentes esenciales para desarrollarse aquí. Se trata de una teoría que estimula nuestra imaginación sobre el origen de la vida, aunque tiene una contra: traslada las preguntas fundamentales sobre nuestros orígenes a un lugar del que no sabemos nada, y nos deja con más preguntas de las que resuelve.

    Así pues, dadas las misiones espaciales de los últimos 30 años, Marte podría ser hoy panspérmita por obra y gracia de la NASA y la ESA. A pesar de que las naves son cuidadosamente desinfectadas antes de los lanzamientos, hay un tiempo en el que están inevitablemente expuestas al ambiente, y donde pueden adherirse polizontes microbianos altamente resistentes. No tienen que ser nada exótico; tenemos bacilos, escherichia, estafilococos y estreptococos de lo más comunes que bien podrían aguantar el viaje y establecerse allí. Una vez en Marte, (suponiendo que son la única vida que hay allí, y hallándose en los lugares adecuados) con poca competición la selección natural sería muy tenue, limitándose sólo a las condiciones físicas que el propio planeta impone. Esto les daría la posibilidad de evolucionar rápidamente en número y en diversidad.

    Por tanto, es posible que cuando nosotros mismos vayamos dentro de unas décadas, nos encontremos vida extrañamente familiar… y a la vez no tanto. La deriva evolutiva de estos microorganismos sería irremediablemente diferente a la de sus primos de la Tierra. Esto nos lleva al segundo problema. Al volver de nuestros primeros viajes marcianos, nos podríamos encontrar con “back contamination” (¿contaminación de vuelta?). Es decir, que algunos de ellos hicieran el viaje otra vez a la Tierra, donde pudieran ser perjudiciales para la vida aquí. Esto no es nada nuevo: los astronautas de las misiones lunares hasta la Apolo 14 eran puestos en cuarentena por la posibilidad de que portaran algún tipo de… algo incubado en la Luna.

    Cada caso tiene sus propios inconvenientes. Si traemos microorganismos con antepasados terrestres, corremos el riesgo de infectar ecosistemas que después de todo hablan el mismo lenguaje genético que los nuevos visitantes. Si en cambio trajéramos otro tipo de vida (no de origen terrestre), sería muy raro que pudieran infectarnos (no se entenderían con nuestro ADN). Entre las cosas que sí podrían hacer está el hacerse huéspedes no deseados en organismos vivos, metabolizar productos tóxicos dentro o fuera de ellos, e incluso si me apuran, metabolizar algún tipo de recurso de la Tierra, alterando el ciclo atmosférico, o el ciclo del agua. Todo pura especulación, pero es el tipo de tema que le dispara la imaginación a cualquiera.

  • Marte panspérmita

    La posibilidad de que haya vida en Marte volvió a ser noticia recientemente por las investigaciones de un equipo de University of Central Florida. Pero no era vida marciana de lo que hablaban, sino vida de la nuestra; vida terrestre. Su trabajo publicado en Applied and Environmental Microbiology contempla la posibilidad de que nuestras sondas y rovers exploradores hayan portado bacterias capaces de adaptarse a las condiciones del planeta rojo.

    La panspermia es la hipótesis de que la vida llegó a la Tierra probablemente portada en meteoritos que cayeron sobre su superficie, tal vez ya en forma de primitivas bacterias, tal vez con los componentes esenciales para desarrollarse aquí. Se trata de una teoría que estimula nuestra imaginación sobre el origen de la vida, aunque tiene una contra: traslada las preguntas fundamentales sobre nuestros orígenes a un lugar del que no sabemos nada, y nos deja con más preguntas de las que resuelve.

    Así pues, dadas las misiones espaciales de los últimos 30 años, Marte podría ser hoy panspérmita por obra y gracia de la NASA y la ESA. A pesar de que las naves son cuidadosamente desinfectadas antes de los lanzamientos, hay un tiempo en el que están inevitablemente expuestas al ambiente, y donde pueden adherirse polizontes microbianos altamente resistentes. No tienen que ser nada exótico; tenemos bacilos, escherichia, estafilococos y estreptococos de lo más comunes que bien podrían aguantar el viaje y establecerse allí. Una vez en Marte, (suponiendo que son la única vida que hay allí, y hallándose en los lugares adecuados) con poca competición la selección natural sería muy tenue, limitándose sólo a las condiciones físicas que el propio planeta impone. Esto les daría la posibilidad de evolucionar rápidamente en número y en diversidad.

    Por tanto, es posible que cuando nosotros mismos vayamos dentro de unas décadas, nos encontremos vida extrañamente familiar… y a la vez no tanto. La deriva evolutiva de estos microorganismos sería irremediablemente diferente a la de sus primos de la Tierra. Esto nos lleva al segundo problema. Al volver de nuestros primeros viajes marcianos, nos podríamos encontrar con “back contamination” (¿contaminación de vuelta?). Es decir, que algunos de ellos hicieran el viaje otra vez a la Tierra, donde pudieran ser perjudiciales para la vida aquí. Esto no es nada nuevo: los astronautas de las misiones lunares hasta la Apolo 14 eran puestos en cuarentena por la posibilidad de que portaran algún tipo de… algo incubado en la Luna.

    Cada caso tiene sus propios inconvenientes. Si traemos microorganismos con antepasados terrestres, corremos el riesgo de infectar ecosistemas que después de todo hablan el mismo lenguaje genético que los nuevos visitantes. Si en cambio trajéramos otro tipo de vida (no de origen terrestre), sería muy raro que pudieran infectarnos (no se entenderían con nuestro ADN). Entre las cosas que sí podrían hacer está el hacerse huéspedes no deseados en organismos vivos, metabolizar productos tóxicos dentro o fuera de ellos, e incluso si me apuran, metabolizar algún tipo de recurso de la Tierra, alterando el ciclo atmosférico, o el ciclo del agua. Todo pura especulación, pero es el tipo de tema que le dispara la imaginación a cualquiera.

  • Campaña informativa sobre el cáncer de colon

    La delegación local de la Asociación Española contra el Cáncer ha llevado a cabo la semana pasada una campaña informativa por toda la ciudad sobre la prevención del cáncer de colon. Los voluntarios de esta organización repartieron folletos informativos en los edificios municipales, plaza de abastos, farmacias y en mano por el casco antiguo de la ciudad.

    Lo que se pretende es concienciar a la población de que el colon es el tipo de cáncer más frecuente, pero que se puede curar en un 90 por ciento de casos.

    Los folletos ofrecen a los ciudadanos información concisa pero muy práctica sobre lo que es el cáncer de colon, los síntomas que produce, así como la posibilidad de detectarlo de manera precoz, lo que aumenta en gran medida las probabilidades de curación.

    También se detalla a quién puede afectar, cómo se sabe si se tiene esa enfermedad, la importancia de prestarle más atención a partir de los 50 años y los motivos que provocan que aumente el riesgo  de cáncer de colon en un paciente.

  • Jóvenes, levantaos

    No comparto ese comentario tan de moda de “ni estiduan ni trabajan” que se le quiere endosar a la juventud actual. Sumidos en un capitalismo asfixiante y adormecedor de mentes, manejado por multinacionales y bancos que incitan a una vida de derroche en cosas vanales e inservibles la mayoría.

    Antes, nuestros padres tenían la posibilidad de emigrar, el campo, la construcción, ellos, la mayoría, no tuvieron la posibilidad de estudiar. Ahora sí, y por eso hay el mayor número de universitarios  y personas con estudios medios de los últimos veinte años. Qué culpa tenemos de que los alcaldes permitan el cierre de fábricas donde ellos mismos empezaron su vida laborar, acomodados en sillones de cuero y con los estómagos muy llenos.

    Desde aquí me gustaría hacer ver el parecer de muchos jóvenes de nuestra ciudad que ven cómo se reducen día tras día sus posibilidades de trabajo estable y de calidad.

    No queremos estar subvencionados, ni queremos que nos regalen el futuro. Queremos y debemos pelear por que el futuro sea de los jóvenes, comprometidos y movilizados. No a la deslocalización del empleo, no a las subvenciones dependientes y no, un rotundo no, a que la juventud no quiere labrar su propio futuro. Como dijo el padrino de todos nosotros: Andaluces, levantaos.