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  • El peso de la historia camina en silencio con la Vera-Cruz

    El peso de la historia camina en silencio con la Vera-Cruz

    Cada Jueves Santo, Dos Hermanas se detiene ante la imagen de penitencia más antigua de cuantas procesionan en su Semana Santa. En la collación de San Sebastián, el peso de la historia camina en silencio y el tiempo parece suspenderse cuando el sol comienza a ceder ante los primeros matices cromáticos del crepúsculo. Es el momento en que la Hermandad de la Vera-Cruz pone su cruz de guía en la calle, haciendo valer el peso de siglos de historia con un saber estar ejemplar, cimentado en sus reglas aprobadas en 1544.

    El cortejo, de un rigor absoluto, destacó por su solemnidad. Los nazarenos, con túnica y capa negra y antifaz morado, custodiaron elementos de incalculable valor, como la reliquia del Lignum Crucis —un ostensorio que porta una astilla de la verdadera cruz— y el singular cortejo de disciplinas con sus vástagos y flagelos de cuero rematados en abrojos de metal.

    El imponente «Papelón» de San Sebastián

    El Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, talla anónima de mediados del siglo XVI, hizo su aparición en el dintel de la capilla sobre un monte de iris morados y cardos. Esta imagen, realizada con la técnica del «papelón» y de probable origen mexicano (Michoacán), impresiona por su envergadura. Uno de los momentos más sobrecogedores se vivió a la salida, cuando la talla fue elevada lentamente sobre el monte floral tras salvar la dificultad de la puerta, bajo un silencio sepulcral que dominaba la plaza de Hidalgo Carret.

    El Crucificado procesionó sobre sus andas de madera de caoba de estilo barroco, talladas por Manuel Cerquera en 1952. El paso, robusto y cargado de simbolismo, mostró en sus esquinas los atributos de la Pasión: la Santa Faz, el Buen Pastor, la Piedad y la Primera Caída, además de los Evangelistas pintados sobre pan de oro, completando un conjunto de gran fuerza visual.

    Un estreno por las calles de la feligresía

    Este año, la cofradía introdujo una novedad significativa en su itinerario. Tras alcanzar la calle Real Utrera, el cortejo se adentró en su barrio tomando la calle Jesús de Grimarest para seguir por San Fernando, Santa Estefanía y Cristo de la Vera-Cruz. Este cambio permitió disfrutar de la hermandad en rincones inéditos de su feligresía antes de buscar el centro de la ciudad.

    Estampa inédita para la Virgen del Mayor Dolor

    Uno de los grandes focos de atención de la jornada fue el exorno floral del paso de palio. Rompiendo con la tradición de los claveles blancos, la Virgen del Mayor Dolor lució este año claveles rojos, ofreciendo una imagen inusual y de gran potencia visual bajo las primeras sombras de la noche.

    La dolorosa, de autoría anónima adquirida en 1921, estrenaba además la restauración de sus bambalinas y techo de palio, trabajos realizados en el Taller de bordado Nuestra Señora de los Ángeles de Sevilla. La intervención ha devuelto el esplendor al terciopelo y a los bordados, donde destacan la heráldica de la hermandad en el frontal y la imagen de Santa Ana en la bambalina trasera.

    Tras el palio, la Asociación Musical Utrerana puso el contrapunto sonoro con marchas de corte clásico, manteniendo el sello de elegancia que caracteriza a esta corporación. El recogimiento se acentuó tras la Carrera Oficial, cuando la cofradía emprendió el regreso por las calles Santa Ana y Real Utrera, buscando la calle San Sebastián para recogerse cerca de la una de la madrugada, dejando a Dos Hermanas a las puertas de una nueva Madrugá.

  • Jueves Santo de estrenos y simbolismo en la Sagrada Cena

    Jueves Santo de estrenos y simbolismo en la Sagrada Cena

    El Jueves Santo en Dos Hermanas volvió a vestirse de gala con la estación de penitencia de la Hermandad de la Sagrada Cena. Bajo un sol de justicia que obligó al público congregado en los aleñados de la Parroquia del Amparo a buscar el resguardo de las sombras, la cofradía puso su cruz de guía en la calle a las cuatro y media de la tarde, iniciando un recorrido marcado por novedades, curiosidades y estrenos.

    El cortejo, compuesto por más de 200 nazarenos con túnicas de sarga marfil y antifaces de terciopelo burdeos, incluyó un año más el tradicional tramo de mujeres de mantilla, una de las estampas más características y solemnes de esta jornada de la Semana Mayor.

    Un misterio con cambios históricos

    El Señor de la Sagrada Cena, obra de Miguel Bejarano, ofreció una imagen inédita al portar el cáliz con ambas manos, alejándose de su iconografía habitual de bendición. El imponente paso de misterio, de estilo barroco sevillano y exornado con flores rojas, lucía las cuatro maniguetas recientemente barnizadas por José Manuel González Amador.

    A los mandos de José María Muñoz Gómez ‘Matute’, el misterio avanzó con los sones de la Agrupación Musical Ntra. Sra. de Valme, que estrenó tras el himno la marcha La Eucaristía, de Cristopher Jiménez Cabeza. El autor hizo entrega de las partituras a la corporación momentos antes de la salida, en presencia del alcalde de la ciudad, Paco Rodríguez.

    La nueva apuesta musical de Jesús Humillado

    La gran novedad de la tarde llegó con el paso de Jesús Humillado. Por primera vez, el cristo sedente de Bejarano procesionó acompañado por una banda de música en lugar del habitual trío de capilla. La Filarmónica Ciudad de Bollullos aportó un elegante matiz clásico al caminar del Señor, que este año recuperó sobre su monte el cáliz de la Pasión, un detalle simbólico que no se veía desde 2002 y que conmemora el 30º aniversario de la talla. El paso, dirigido por José Manuel Pedrera Colorado, lució un cuidado exorno en tonos morados.

    Amparo y Esperanza: elegancia y orfebrería

    Nuestra Madre y Señora del Amparo y Esperanza cerraba el cortejo con una prestancia renovada. El palio estrenaba unos respiraderos de metal plateado y dorado, obra de Manuel Seco Velasco (1975), cedidos para la ocasión por la Hermandad de la Fundición de Sevilla. Además, los doce varales lucieron restaurados por el taller de Juan Lozano tras una donación de los hermanos.

    Bajo el mando de Samuel Peregrina Pérez, el palio avanzó a los sones de la Banda de Música Ciudad de Dos Hermanas, que interpretó las marchas Espíritu Santo y XXV Años de Amparo tras la salida del templo.

    Momentos para el recuerdo y regreso histórico

    Entre los puntos álgidos de la estación de penitencia destacó el paso por los Cuatro Cantillos antes de la Carrera Oficial, donde la Virgen recibió una calurosa petalada de su grupo joven al son de Costaleros de la Virgen del Amparo. Igualmente emotiva fue la presentación ante la Hermandad de la Oración en el Huerto, madrina de la corporación.

    Como broche de oro a una jornada impecable, la cofradía recuperó tras una década su itinerario histórico de regreso por la calle Francesa en su totalidad, permitiendo disfrutar de la hermandad en un entorno más íntimo antes de la recogida. Con los sones de Siempre la Esperanza, Rocío y Encarnación Coronada, el palio de la Virgen del Amparo entró en su casa hermandad, despidiendo un Jueves Santo que ya forma parte de la memoria cofrade de Dos Hermanas.

  • Miércoles Santo entre puentes y parque con Tres Caídas

    Miércoles Santo entre puentes y parque con Tres Caídas

    Tras el sueño vivido en 2025, cuando se estrenó como hermandad de penitencia realizando por primera vez su estación de fe en la Carrera Oficial, la Hermandad de las Tres Caídas volvió a procesionar la tarde del Miércoles Santo por las calles de Dos Hermanas. Esta joven corporación aporta el contrapunto necesario a una jornada marcada históricamente por el clasicismo de la Oración en el Huerto, con la que comparte la nómina del día.

    Tres Caídas suma ya dos Miércoles Santo imprimiendo la ilusión de los comienzos y el anhelo de seguir haciendo historia, tal y como ya demostraron en su dilatado recorrido como agrupación parroquial. Las puertas de la Parroquia de San José —que aguarda el inicio de las obras de su futuro templo— se abrían a las 16:15 horas. Los nazarenos, con túnica blanca de cola, antifaz morado y cinturón de esparto, comenzaban a tomar la Plaza Rafael Ruiz Perdigones en busca de su barrio de Las Infantas.

    Estrenos y detalles del cortejo

    En un cortejo cercano al centenar de nazarenos, destacaba este 2026 el estreno del banderín del Grupo Joven, confeccionado por el bordador y vestidor de la titular mariana, José Manuel Ferreras Salguero. Asimismo, se incorporaba el nuevo palermo para el Diputado Mayor de Gobierno.

    María Santísima de la Paz procesionaba en esta segunda salida oficial luciendo una nueva saya, diseñada y confeccionada también por Ferreras Salguero. El paso de misterio, de corte clásico y con reminiscencias del Barrio del Arenal sevillano, lucía un cuidado exorno floral en tonos morados.

    El caminar del Misterio

    La Agrupación Musical Nuestra Señora de la Estrella fue, una vez más, la encargada de dotar de ritmo al caminar del Señor de las Tres Caídas, ayudado por Simón de Cirene ante la dulce mirada de la Virgen de la Paz. Cabe recordar que este misterio se encuentra en fase de ampliación bajo el proyecto de la imaginera Lourdes Hernández Peña; una evolución que, según se anunció en 2023, sumará próximamente la figura de una mujer hebrea arrodillada.

    Momentos clave: Entre puentes y parques

    Tras abandonar su barrio, la cofradía buscó uno de los nuevos puntos cofrades que se estrenaron el pasado año: el puente de la Avenida de Sevilla. Bajo un sol de justicia, el misterio cruzó la estructura de una sola chicotá al son de las marchas de La Estrella. Fue una gesta de la cuadrilla comandada por Fernando Martos Varela y sus auxiliares, que el público contempló con admiración mientras la cofradía ponía rumbo a la Plaza del Areanl y calle Canónigo para alcanzar la Carrera Oficial.

    En su compromiso con una Semana Santa más inclusiva, la hermandad mantuvo un tramo sin música para personas con trastorno del espectro autista o sensibilidad acústica, ubicado en la calle Nuestra Señora del Carmen hasta los Juzgados. Tras ello, la cofradía afrontó su segundo desafío logístico: la Pasarela Cristo de la Presentación, siendo la única hermandad nazarena que debe atravesar dos puentes en su estación de penitencia.

    El regreso regaló estampas ya clásicas, como el transcurrir por el Parque de la Alquería, un legado de sus tiempos de vísperas que se mantiene con acierto. Al caer la noche, la cofradía se adentró en la barriada de La Moneda antes de recogerse en su templo, consolidando así un Miércoles Santo donde la juventud y la tradición caminan ya de la mano.

  • Miércoles Santo de Oración y clasicismo

    Miércoles Santo de Oración y clasicismo

    Contemplar a los titulares de la Hermandad de la Oración en el Huerto es mirar cara a cara a la historia de la Semana Santa nazarena. Cuando se abren las puertas de su casa hermandad en la calle Aníbal González cada Miércoles Santo, a las 19:00 horas, la cofradía que pone su cruz de guía en la calle es una corporación que remonta sus orígenes a finales del siglo XVI. Y se nota en el ambiente.

    Todo es clasicismo en esta hermandad cuando procesiona con sus nazarenos de túnica blanca y antifaz morado. La Agrupación Musical Ntra. Sra. de Valme contribuye a ello, rescatando sonidos de antaño con marchas como La muerte no es el final, desde el interior de la casa hermandad, Orando al Padre o Concepción, que envolvieron la salida del misterio.

    El Misterio: Simbolismo y nuevos ropajes

    El Cristo de Manuel Pineda Calderón lució túnica azul y manto morado. A sus plantas, el exorno floral se convirtió en oración: los iris morados evocaban el dolor, mientras el allium simbolizaba la eternidad. Las rosas freedom y el clavel rojo representaban el amor y el sacrificio; el eryngium, la dureza de la Pasión; y el helecho, la esperanza. Como detalle singular, un jilguero había hecho su nido en el olivo, imagen viva de la creación que acompaña al Señor.

    Como estreno de este Miércoles Santo, los ropajes del apostolado y ángel, diseñados y confeccionados en el taller Orobordado de Brenes. El atuendo de San Juan constaba de camisón de hilo, túnica de damasco verde y vueltas en seda marfil, mantolín de terciopelo de seda burdeos y fajín compuesto de distintos espolines y piezas de anticuario. Santiago vistió camisón de batista beige, túnica brocada dorada, mantolín de seda salvaje malva y fajín compuesto de tramos bordados en oro y plata respectivamente. A su vez San Pedro portaba camisón de lino de distinta tonalidad, túnica de pana azul grisáceo y mantolín proveniente del soporte de una casulla de anticuario, junto a fajín de tramos.

    El Ángel Confortador lució un tejido etéreo, vaporoso, como es el tul con una base de mikado de seda, para el cual se ha realizado un drapeado de tul que queda recogido en cuello y mangas por pasamanería de anticuario. Ciñió su cintura lazada de terciopelo celeste con la pasamanería a juego.

    Dolores restaurada

    Y delante del paso de misterio, aunque ya es un habitual, la reciente medalla de oro de la ciudad de Dos Hermanas, el humorista Manu Sánchez, en su papel de pertiguero. Medalla que, en este Miércoles Santo, lució Ntra. Madre y Señora de los Dolores en su salida procesional. La Dolorosa salía por primera vez tras la restauración a la que fue sometida en el taller de Laura Pérez Meléndez, además de lucir la corona restaurada en el Taller de orfebrería Juan Lozano.

    El exorno floral del palio se elevaba como delicada plegaria. Las diferentes rosas, en su pureza y elegancia, evocaban la ternura y la gracia de la Virgen. La flor de cera simboliza la fidelidad que perdura, mientras el hypericum blanco anuncia la luz y la esperanza que nacen de su amor. Así, en la suavidad de cada flor, se refleja la dulzura y el consuelo de la Madre.

    A la salida de la Virgen, la Banda de Música Ciudad de Dos Hermanas estrenaba la marcha Madre Nazarena, compuesta por José Ramón Lozano Piña, tras interpretarse, previamente, Dolores.

    La cofrafía no presentaba cambios en su recorrido, destacando como puntos de interés por Carrera Oficial. La A.M. Valme desplegó una sucesión de marchas, sonando en Los Jardines, En la cena del Señor, Rocío del cielo y Sanctus. Durante su presentación en la Paroquia de Santa María Magdalena, sonaron Alma Mater y Mi señor de la Oración. Rosario en tus varales y Espíritu Santo fue la banda sonora del palio de los Dolores en su presentación en la parroquia.

    Otros de los momentos claves ya de la noche del Miércoles Santo fue las presentaciones en Gran Poder y Vera-Cruz, además del paso por la Plaza de la Mina y la calle Santa Cruz. Sin olvidar la entrada en su casa hermandad con un nuevo despliegue de marchas clásicas y de agrupación musical. Para despedirse del Cristo de Oración, Valme interpretó Orando al Padre, Nuestro Señor, Oh Pecador, Alma Mater, Alma de Dios y Santo, tras elHimno Nacional.

    Con los sones de El día del Señor, interpretado por la Banda Ciudad de Dos Hermanas se ponía fin a la estación de penitencia, mientras el palio de la Virgen de los Dolores hacía la entrada en sus dependencias de la calle Aníbal González. Ya era Jueves Santo.

  • Martes Santo de estrenos en la Hermandad de Pasión

    Martes Santo de estrenos en la Hermandad de Pasión

    Martes Santo de estrenos en la Hermandad de Pasión. Una jornada en la que la ciudad de Dos Hermanas pudo disfrutar de un adelanto de lo que será el nuevo paso de palio de la Virgen del Amparo, que procesionó bajo una original tonalidad de morado, que le dio una luminosidad diferente durante toda su estación de penitencia.

    La jornada comenzó en la barriada de Las Portadas a las 16:30 horas, momento en el que la Hermandad de Pasión ponía su cofradía en la calle para iniciar su largo caminar hacia el centro de la ciudad.

    Nuestro Padre Jesús en su Pasión se presentó ante sus vecinos luciendo la túnica morada bordada en oro, donada por un grupo de costaleros y devotos. El paso de misterio, que presentaba la fase final de su policromado, llamó la atención por un exorno floral compuesto por clavel sangre, rosa Red Naomi, iris, barbatus, alstroemeria morada, hiedra y limonium rosa.

    Una de las grandes novedades de este Martes Santo de estreno fue el nuevo atuendo de Simón de Cirene, una vestimenta sencilla y de rigor histórico confeccionada por Puri Pérez Sánchez tras la donación de José Arias Vallecillo. Como detalle significativo, el Cirineo portaba una alforja de cuero en su cintura destinada a custodiar las peticiones del Grupo Joven de la hermandad.

    Nuevo palio para la Virgen

    Por su parte, la Virgen del Amparo procesionó sobre un paso de palio profundamente renovado. Entre los estrenos técnicos destacaron la nueva parihuela y estructura del techo en madera de pino de Flandes, así como la remodelación del respiradero frontal y el pollero de acero.

    En lo artístico, la dolorosa estrenó el techo de palio, el manto de salida y los faldones —obra del grupo de costura de la corporación—, además de la restauración de la gloria y las bambalinas.

    La imagen lucía un nuevo pañuelo de tul en hojilla de oro, donado por el grupo de la petalada de Los Cuatro Cantillos y un elegante rostrillo de encaje de Bruselas del siglo XIX.

    En el plano sentimental, el frontal del paso, con un exorno floral de tonos rosas, lució la vara de la hermana mayor con crespón negro, en memoria del recientemente fallecido Antonio Sánchez Guerrero.

    Libro de hermanos difuntos

    Como novedad en el cortejo, se estrenaba en esta Semana Santa un libro de hermanos difuntos donado por Rafael Soriano Ruiz y ejecutado por la guarnicionería Antonio Mateos Morales.

    Además, la cofradía mantuvo su compromiso social habilitando un tramo sin música en la Avenida de Los Pirralos para personas con sensibilidad acústica.

    En una Semana Santa de continuos homenajes a la figura de Fulgencio Morón, el gran compositor de la música procesional, la Hermandad de Pasión también tuvo un recuerdo en su memoria. En el regreso del paso de palio a su barrio, al pasar por el domicilio en el que vivía se le dedicó una levantá. «Él ya no está, pero sus marchas siempre acompañarán a la Virgen», le dijo el capataz a sus costaleros. Una levantá para besar el cielo, que también se dedicó a su familia y a la Banda de Santa Ana.

    El recogimiento acompañó a la cofradía en los últimos tramos de su recorrido, el del reencuentro con su barrio para despedirse hasta el próximo Martes Santo.

  • El Prendimiento se desquita con un Martes Santo de plenitud

    El Prendimiento se desquita con un Martes Santo de plenitud

    El Prendimiento se quitó la espinita de 2025, durante su estreno como hermandad de penitencia, y pudo disfrutar de un Martes Santo espléndido en el que el tiempo le acompañó durante toda su estación de penitencia. El mal tiempo y la lluvia de hace un año, le obligaron a retrasar su salida y acortar su recorrido para debutar en Carrera Oficial, pero este 2026 la hermandad carmelitana se ha desquitado y pudo realizar su itinerario al completo.

    Bajo un sol de justicia y temperaturas que casi rozaban las veraniegas, el público buscaba la sombra en la amplia Avenida de Andalucía, en las inmediaciones de las dependencias del Ave María, a la espera de que la cofradía se pusiera en la calle. Cuando faltaba poco para las cinco menos cuarto, hora de salida fijada, a lo lejos se escucharon unos sones de estreno. La Banda de Cornetas y Tambores del Prendimiento, que debutaba en esta Semana Santa tras el Cristo de su hermandad, llegaba a la puerta de la casa hermandad de Valme en pasacalles y regalando sus primeras marchas al público.

    A su hora, las puertas se abrieron y salió la cruz de guía. Por segundo año consecutivo, sus nazarenos de túnica de cola color marfil y antifaz marrón, con cinturón de esparto, comenzaron a recorrer las calles del municipio, consolidando una estética muy personal en la Semana Santa nazarena.

    Una de las primeras curiosidades que aparecían en el cortejo de este 2026 era un nazareno que portaba una réplica de los 30 siclos de Tiro, que son las monedas con las que Judas vendió el prendimiento del Señor, que representa esta cofradía. Además, la hermandad estrenaba juego de cuatro ciriales y pértiga con orfebrería en metal plateado, repujado y cincelado en el taller de Juan Lozano e Hijo. 

    El paso de misterio, exornado en tonalidades rojas y moradas, se puso en la avenida de Andalucía, arropado por los sones de banda propia, que interpretaron la marcha Silencio Blanco. El imponente Cristo del Prendimiento, obra de José Antonio Navarro Arteaga, con una altura de 1,88 metros, lucía túnica en tono crudo y mantolín marrón claro.

    Otro de los estrenos de la tarde llegó en el paso de palio de María Santísima del Carmen, que estrenó el frontal de sus respiraderos en metal plateado, obra del taller de Juan Lozano e Hijo. Además, la dolorosa que talla la escultora Ana Rey, portaba un escapulario bordado en oro fino por Jesús Campos Montes.

    Con la Salve Marinera a la Virgen del Carmen, interpretada por la Banda de Música Álvarez Quintero de Utrera, que tocó tras su palio, la dolorosa comenzó su estación de penitencia avanzando por la Avenida de Andalucía con el azulejo de la Virgen de Valme del Ave María como testigo de esta salida.

    Uno de los primeros momentos emotivos de la tarde se vivieron en su barrio, cuando la cofradía volvió a los orígenes de ese grupo de jóvenes de la calle Guadalajara que soñaba con cruces de mayo y cofradías. Al no poder pasar el año pasado, por acortar su itinerario, su llegada fue muy anhelada, recreándose por calles como Aragón, Álava, Vizcaya, Soria, Ciudad Real y, cómo no, Guadalajara. Por Carlos I de España, por donde poco después pasaría la Hermandad de Pasión, que ya caminaba hacia el centro desde Las Portadas, la hermandad ya buscaba el punto neurálgico de su estación de penitencia, la Plaza de la Constitución, la Carrera Oficial y su presentación en la Parroquia de Santa María Magdalena.

    En Los Jardines, la Banda del Prendimiento se estrenaba en Carrera Oficial de la Semana Santa nazarena tocando tras el Cristo+ las marchas A esta es, El alma de Triana, En el cielo de tu gloria, El Amor y Sentimiento Gitano.

    Cuando la noche ya comenzaba a caer por la ciudad, la cofradía vivió dos instantes de fraternidad cofrade, cuando, en el recorrido de vuelta al Ave María, se presentó ante la Hermandad del Gran Poder y, por la feligresía de San Sebastián, hizo lo propio ante la Vera-Cruz. Este Martes Santo espléndido iba llegando a su fin, cuando la cofradía discurrió por otro entorno de su feligresía, con calles como Fornet Domínguez, Ave María y Sanchez Chacón, antes de su entrada.

  • 40 años de hermandad en el Barrio Pachico

    40 años de hermandad en el Barrio Pachico

    El Lunes Santo en Dos Hermanas tiene nombre propio y un epicentro claro: el barrio de San José. Este año no era una jornada más; la Hermandad de la Santa Cruz celebraba 40 años repartiendo fe entre sus vecinos, una efeméride que se dejó sentir en cada detalle de una estación de penitencia cuidada hasta el extremo.

    Un Ecce Homo de gala y detalles simbólicos

    Para conmemorar este XL Aniversario, el Señor de la Presentación al Pueblo ofreció una imagen poderosa y cargada de simbolismo. Lucía la clámide bordada en oro cedida por la Hermandad del Ecce Homo de Cádiz —pieza que ya portó en el Vía-Crucis del Consejo en 2023— acentuando el pasaje evangélico que representa.

    Sobre sus sienes, las potencias de plata sobredorada enmarcaban un rostro que este año sumaba detalles de gran valor afectivo: la Cruz de Santa Ana y sendos broches de oro, uno con su advocación y otro con una amatista. El misterio avanzó sobre un elegante exorno de tonalidades blancas, compuesto por rosas, liliums, alhelíes y claveles, mientras que la Banda de la Presentación al Pueblo estrenaba la marcha Tu Cruz es la verdad, compuesta por Jesús Barrera Ríos especialmente para la ocasión.

    El histórico regreso al rojo de la Virgen del Amor y Sacrificio

    La gran sorpresa de la jornada aguardaba bajo el palio. Por primera vez en su historia de Semana Santa, Nuestra Señora del Amor y Sacrificio procesionó con flores rojas. Este cambio, lejos de ser azaroso, rescataba la estética de sus primeras peregrinaciones al Hospital El Tomillar y simbolizaba, a través de la rosa, el concepto puro del amor. El conjunto floral, de una riqueza cromática vibrante, integró orquídeas, anémonas y rosas spray.

    La dolorosa lucía imponente con una saya de Manuel Solano bordada en oro sobre tisú de plata y el manto de terciopelo azul real. Como muestra de los estrechos vínculos con la Hermandad del Gran Poder, la Virgen portó la toca de sobremanto de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso. En su pecho, junto al puñal de orfebrería de los Hijos de Juan Fernández, destacaban la moneda de la Casa Real y diversas condecoraciones militares.

    Novedades musicales y cambios en el itinerario

    El apartado musical vivió un hito con el estreno tras el palio de la Banda de Música de las Cigarreras. Los sones sevillanos se fundieron con el sentimiento nazareno desde la salida, cuando se homenajeó a Fulgencio Morón con su marcha Amor y Sacrificio. Además, durante el recorrido se escuchó por primera vez La Emperatriz, obra de José Miguel López Rueda donada por un grupo de hermanos.

    La cofradía también refrescó su itinerario, buscando nuevas sensaciones por calles como Lagartijo y la Avenida del Guadalquivir. En el centro, la modificación del recorrido por Huerta Palacios y la Plaza del Arenal permitió una transición más fluida hacia la Carrera Oficial, dejando estampas de una cofradía que, tras 40 años, sigue siendo el alma de su barrio.

  • El Cautivo abraza a las Casas Baratas en un Domingo de Ramos de efemérides

    El Cautivo abraza a las Casas Baratas en un Domingo de Ramos de efemérides

    El Cautivo adelantó media hora su salida procesional con un propósito claro: llevar sus devociones al corazón de la barriada de las Casas Baratas. A las 16:30 horas, las puertas de la Parroquia del Rocío se abrieron para dar paso a los primeros nazarenos de capirote morado, que iniciaron su caminar por la calle Ruiseñor bajo un sol radiante que presagiaba una tarde memorable.

    Un aniversario de oro y blanco

    Este Domingo de Ramos no era uno más; la cofradía celebraba el 75.º aniversario de su paso de misterio dorado y los 50 años de la primera vez que el Señor procesionó con túnica blanca. Con motivo de esta efeméride, el Cautivo estrenaba una túnica de damasco italiano con motivos bizantinos en color blanco roto, donada por las familias García Parrales, Maqueda Fernández y Jiménez Reyes, y confeccionada por el taller Lorena Reyes Atelier.

    El exorno floral del paso de Cristo fue una oda a la biodiversidad, combinando lirios, iris, rosas Cool Water, jacintos, orquídeas Vanda y Cymbidium, calas y dendrobium, entre otras especies, creando un conjunto de gran riqueza cromática.

    El incidente de las potencias

    El Señor lucía un escapulario cedido por la Parroquia de San Ildefonso de Sevilla (perteneciente al Cautivo de dicha feligresía) y un juego de potencias de plata sobredorada de Ramón León, donadas por la familia de Álvaro Cueli Oliva. Sin embargo, un incidente fortuito durante la salida afectó a la potencia central, obligando a la hermandad a retirarlas por seguridad.

    Pese a procesionar sin ellas durante la primera parte del recorrido, la estampa del Señor no perdió un ápice de fuerza ante los vecinos de la barriada de Ntra. Sra. de Valme. Las calles Cisne y Canario se engalanaron con fotos de los Titulares, palmas y lazos para recibir a la cofradía en un ambiente de absoluta entrega antes de retomar su itinerario habitual.

    Un año más, la Bolsa de Caridad de la hermandad habilitó una zona acotada a la salida de la cofradía para las personas mayores de la barriada y un grupo de usuarios de Anidi.

    Elegancia de época y estrenos de orfebrería

    El paso de palio de María Santísima de la Esperanza cautivó por su original exorno floral en tonos melocotón y crema, compuesto por alhelíes, rosas inglesas y orquídeas teñidas. La dolorosa lucía su saya blanca de Grande de León (2011) y una imponente toca de hilos de oro de encaje francés, complementada por un tocado de los años treinta adquirido en un anticuario.

    Entre los estrenos, destacaron dos jarras de entrevaral de tamaño mediano, obra de Orfebrería Andaluza (Manuel de los Ríos) y donadas por el Grupo Joven, que completan el conjunto del palio. Además, la Virgen lucía una gargantilla de plata dorada con corales naturales, donada recientemente por una familia de hermanos.

    Momentos para el recuerdo y homenaje musical

    Uno de los instantes más emotivos de la jornada se vivió cuando el paso de Cristo se volvió hacia la parroquia en la Avenida Virgen del Rocío, coincidiendo con la salida del palio. Ya en el centro, la Banda de las Nieves de Olivares puso la nota magistral con marchas como «Amanecer en Sevilla» o «Reina de Triana», acompañando las intensas petaladas en las calles Divina Pastora y Santa María Magdalena. No faltó el recuerdo al maestro Fulgencio Morón, cuya marcha «Cristo en la Alcazaba» resonó con especial significado.

    Tras realizar la Estación de Penitencia en la Parroquia de Santa María Magdalena, la cofradía emprendió un regreso más directo por Reyes Católicos y Los Pirralos. Ya en la madrugada del Lunes Santo, y bajo los sones de «Siempre la Esperanza», el palio cruzó el dintel de su templo, sellando un Domingo de Ramos histórico para Dos Hermanas.

  • La ilusión blanca de La Borriquita el Domingo de Ramos

    La ilusión blanca de La Borriquita el Domingo de Ramos

    Los sones de Los niños hebreos, interpretados por la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Estrella, anunciaron el inicio de una nueva Semana Santa en Dos Hermanas. Las puertas de la Parroquia de Santa María Magdalena se abrieron de par en par para dejar paso a la Cruz de Guía, seguida por los primeros nazarenitos que, portando sus palmas, inundaron de ilusión blanca la Plaza de la Constitución. Era Domingo de Ramos y la Hermandad de la Borriquita ya estaba en la calle.

    Apenas diez minutos después del inicio del cortejo, el paso de misterio de la Sagrada Entrada en Jerusalén, obra barroca tallada por Manuel Guzmán Bejarano, asomó por el dintel parroquial con un elegante exorno de flores blancas. El Señor, tallado por Pineda Calderón, lucía para la ocasión túnica burdeos y mantolín azul con bordados en oro. Este año, el conjunto procesionó tras una importante remodelación de sus parihuelas y la consiguiente adaptación de los faldones.

    Una de las estampa histórica es la que representan cinco niños con palmas y hábitos de clero que preceden al paso, rememorando las primeras salidas de la corporación cuando el clero infantil parroquial acompañaba al Titular.

    La Estrella: Elegancia bajo el sol de la tarde

    Pasadas las cinco y media, bajo un sol de justicia matizado por la brisa, hizo su aparición la Virgen de la Estrella tras una nutrida fila de nazarenos de capirote rojo. Mientras la Banda de Coria del Río interpretaba Una estrella en su palio, la dolorosa de Pineda Calderón se reencontraba con su ciudad estrenando una saya bordada en oro sobre tisú de plata, donada y realizada por Fernando Mármol. Asimismo, lucía un rosario de plata de ley, obsequio de Ana García Quirós, Estrella de la Ilusión en la última Cabalgata de Reyes.

    El paso de palio, de estilo sevillano y exornado con flores blancas, destacaba por la maestría de sus respiraderos y faldones (obra de los sucesores de Elena Caro) y un techo de palio bordado en el taller de la propia hermandad bajo el diseño de Francisco González Anguita.

    En su apuesta por una Semana Santa más inclusiva, la cofradía discurrió por la calle Lope de Vega en absoluto silencio, eliminando la música para facilitar el disfrute de las personas con hipersensibilidad auditiva, una medida ya consolidada en la corporación.

    El itinerario dejó momentos de gran calado popular, como las presentaciones ante las hermandades de Oración en el Huerto, Vera-Cruz y Gran Poder, así como el siempre concurrido cruce de la calle Santa María Magdalena con Francesa.

    Un epílogo de recogimiento

    El final de la jornada dejó una estampa de relevo en las calles nazarenas. Mientras la Cruz de Guía de la Borriquita buscaba su templo por la calle Santa Ana, el palio de la Virgen de la Esperanza de la Hermandad del Cautivo finalizaba su Carrera Oficial.

    A las 22:15 horas, el Misterio de la Sagrada Entrada se presentaba ante la Capilla del Gran Poder a los sones de Mujer Verónica. El Domingo de Ramos comenzó a despedirse con la marcha Oh, Bendita Estrella, que acompañó la entrada del Señor en el templo. Finalmente, poco antes de la medianoche, el palio de la Virgen de la Estrella cruzaba el dintel de Santa Maria Magdalena, cerrando una jornada de radiante estreno para la ciudad.

  • Sábado de Pasión con la Virgen de Montequinto

    Sábado de Pasión con la Virgen de Montequinto

    Y se hizo nuevamente su voluntad y el Cristo de la Humildad y Ntra. Sra. del Pilar en su Mayor Dolor volvieron a procesionar por las calles de su barrio un nuevo Sábado de Pasión. Ha sido un 2026 muy especial para esta corporación de la barriada de Montequito, que venía de presentar a su Cristo al núcleo principal de Dos Hermanas, presidiendo el Vía Crucis de Cuaresma del Consejo de Hermandades y Cofradías. Además, ha sido una Semana Santa de tránsito, ya podría ser la última vez que se viese al Señor de Humildad sobre su paso actual, ya que en 2027 se espera el estreno de sus nuevas andas procesionales.

    Actualmente, se trabaja en el taller de Enrique Gonzálvez en la ejecución de las nuevas parihuelas y paso en caoba, una gracias a una donación de la familia Castejón, que saldrá el próximo Sábado de Pasión en madera. Además, la hermandad quinteña espera completar las imágenes del misterio con la incorporación de San Pedro y San Juan, que serán obras del imaginero José María Leal Bernáldez, que ha ejecutado todas las imágenes de esta corporación.

    Eso será en 2027, pero este Sábado de Pasión, la barriada de Montequinto ha vuelto a volcarse con su hermandad. Con aplausos recibía el público congregado en la Parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles y San José de Calasanz cuando se abrieron las puertas y los nazarenos de túnica y capa blanca, con la Cruz de Santiago en el antifaz, comenzaba a recorrer la rampa de bajada desde el templo.

    La saeta de Juan Caballero Tirado recibía al Señor de la Misericordia en la puerta de la parroquia. El Cristo lucía túnica morada lisa, confeccionada por Paquili, y mantolín burdeos bordado en oro, cedido por la Hermandad de los Javieres de Sevilla. Lucía un juego de gemelos regalo de la Hermandad de Gran Poder, que acogió al Cristo para el Vía Crucis de Cuaresma. Le sigue la imagen de Santiago Apóstol, apoyado en el olivo, con cara de sorpresa ante la llegada de los romanos que van a prender a Jesús. Lucía la imagen su vestimenta de la bendición y un juego de gemelos donación de unos devotos.

    El exorno floral silvestre en tonos burdeos y morados completaba la decoración de este paso, al que siguió durante la estación de penitencia Estrella de Dos Hermanas, que volvió a desplegar sus sones de agrupación musical para acompañar el caminar del Cristo humilde por las calles de su barrio. Con la marcha Salva, el paso, comandado por Emilio González Vallejo y Emilio González Román, recorría los primeros metros en la calle.

    El alcalde, Paco Rodríguez, que acompañó a esta hermandad en su salida, fue el encargado de hacer la llamada al paso de palio de la Virgen del Pilar antes de su salida. La levantá estuvo dedicada por su capataz Francisco Martín Piosa a los hijos y hijas de los costaleros que han nacido en el último año. Con dos niños en sus brazos, Paco fue comandando a su cuadrilla, después de que Ana Rosendo Macías cantase una salida a pie de palio en la puerta del templo.

    Desde el interior del templo, la Banda de Música del Rosario de Sanlúcar la Mayor comenzó a sonar con sus marchas, interpretando el Himno de Andalucía antes de la salida de palio, un gesto que fue recibido con aplausos por parte del público. La dolorosa de Leal Bernáldez lucia saya bordada en oro a realce sobre tisue de plata realizada por Paquili. Fajín y joyas donadas por hermanos y toca de sobremanto cedida por la Hermandad de la Soledad de Bollullos de la Mitacion.

    En su candelería lucían dos cirios votivos dedicados a Nuestra Señora de los Ángeles y a Ntra. Sra. del Rocío y, como viene sucediendo desde hace dos años, las flores rizadas llevan prendidas cruces de Santiago. El exorno floral llamó la atención por su elegancia con flores blancas con elementos color champagne.

    A las puertas del cambio horario, la cofrafía pudo disfrutar de pocas horas de luz en la calle, ya que, cuando el palio de la Virgen del Pilar enoche recibió a la Virgen del Pilar avanzaba por la Avenida Madre Paula Montalt, tras su salida, ya caía la noche sobre la barriada de Montequinto. Durante su estación de penitencia sonó la marcha La Virgen de Montequinto, uno de los estrenos de la jornada, una marcha compuesta por David Segado Ramírez con carácter alegre y con presencia destacada de tambores y cornetas. Es un encargo de algunos hermanos de la hermandad. Se estrenó a la salida del Edificio España, bajo una petalada organizada por el Grupo Joven de la hermnandad,

    Este es uno de los momentos claves de la jornada del Sábado de Pasión en Montequinto, donde volvieron a sonar las saetas, en la voz de Fernando Serrano, al paso de Cristo, y de Juan Caballero Tirado, a la Virgen. El otro, es la presentación ante la Hermandad del Rocío de Montequinto, en la calle Virgilio, ya bien entrada la noche, donde los titulares recibieron los cantos del coro de la corporación rociera.

    Bajo los sones de Mujer Verónica, el paso de Cristo hacía sus últimos movimientos antes de entrar en la parroquia, pasada ya las doce de la madrugada del ya Domingo de Ramos. Media hora después, antes de la 1:00, hacía su entrada la Virge, despidiéndose de su barrio hasta el año que viene. Lo hacía con Pasan los Campanilleros y su nueva marcha La Virgen de Montequinto.