Etiqueta: política

  • Las jornadas vecinales se desarrollan con normalidad

    0804Discapacidad y globalización han marcado la jornada

    Con total normalidad y dentro de los actos previstos se han desarollado este fin de semana las decimoterceras jornadas vecinales, organizadas por la federación de asociaciones de vecinos Unidad Nazarena. En esta ocasión, se habló entre vecinos de la discapacidad, de la globalización y de la crisis y organización política y vecinal. Temas de actualidad que despertaron el interés de las entidades vecinales que participaron en estas jornadas en el club Fernando Varela.

  • Las jornadas vecinales se desarrollan con normalidad

    0804Discapacidad y globalización han marcado la jornada

    Con total normalidad y dentro de los actos previstos se han desarollado este fin de semana las decimoterceras jornadas vecinales, organizadas por la federación de asociaciones de vecinos Unidad Nazarena. En esta ocasión, se habló entre vecinos de la discapacidad, de la globalización y de la crisis y organización política y vecinal. Temas de actualidad que despertaron el interés de las entidades vecinales que participaron en estas jornadas en el club Fernando Varela.

  • El alcalde confunde Democracia con burocracia

    Dice la Wikipedia que un cortijo es, en su origen, una “edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones”, que, por su extensión, “da respuesta funcional a la necesidad de alojamiento de trabajadores, estables o jornaleros, al de los propietarios cuando estaban, pues el absentismo era la norma general”. En política, del término «cortijo» han salido algunas expresiones despectivas, como «el amo del cortijo», referida a gobernantes que se portan como caciques, o «perro cortijero», algo así como la persona que sólo atiende a la voz de su amo (alcalde, diputado, etc.)

    En una democracia avanzada, las leyes relacionadas con la política local deberían servir, entre otras cosas, para evitar que alcaldes y alcaldesas manden en sus municipios como si fueran sus cortijos particulares.

    ¿Y cómo? Pues estableciendo mecanismos que fomenten la participación ciudadana: creando distritos que permitan la descentralización de la gestión política y administrativa, promoviendo que los ciudadanos y ciudadanas tengan más poder en la toma de decisiones, propiciando la figura del «defensor del pueblo» a nivel local y, en definitiva, intentando evitar que un alcalde o alcaldesa se convierta en un auténtico cacique que sólo rinde cuentas cada cuatro años. Es lo que en nuestro país se ha pretendido con la Ley de Grandes Ciudades, tanto en su regulación estatal como autonómica, y es lo que nuestro máximo mandatario nazareno, Francisco Toscano, ha evitado y está evitando a toda costa.

    Hasta el año pasado, cuando nuestro grupo municipal pidió en un pleno que Dos Hermanas se acogiese a la ley estatal de Grandes Ciudades, a la que teníamos derecho por contar con más de 100.000 habitantes, nuestro alcalde y su grupo municipal rechazaron la propuesta porque «había que esperar a que el parlamento andaluz desarrollase una regulación específica sobre el tema en nuestra comunidad autónoma». Pero llegado octubre de 2009, y con una ley autonómica ya aprobada en Andalucía, Toscano se destapa con que esa ley, para lo único que sirve es para conceder «títulos nobiliarios» a los alcaldes de las capitales de provincia, y que él no es partidario de que Dos Hermanas se considere una gran ciudad, a efectos legales, porque eso atenta contra la «autonomía municipal» y supone implantar una «burocracia absurda e innecesaria».

    Te aseguro que cuando Toscano dijo eso, a eso de las 13:15 horas del pasado 23 de octubre de 2009, un servidor no supo dónde meterse. Nuestro alcalde estaba considerando que más democracia es más burocracia, un argumento que da pie a quienes opinan, por ejemplo, que los parlamentos autonómicos no sirven para nada o que los alcaldes, como en los viejos tiempos, tienen que ser meros «delegados del gobierno de la nación». Eso sí, votados en elecciones.

    Mi opinión es que una democracia participativa es necesaria para que el gobierno municipal esté en manos de la ciudadanía, para que los presupuestos se aprueben en función de lo que se opina en los barrios, para que las obras no se concedan prácticamente a dedo, para evitar la corrupción y para que, en suma, elfuturo de un pueblo o una ciudad no se decida entre las cuatro paredes de un despacho. Es evidente que esto no lo instaura la Ley de Grandes Ciudades al cien por cien, pero, al menos, permite que se pueda poner en marcha.
    Por contra, la desregulación de la convivencia, es decir, que no haya leyes que concedan derechos y establezcan obligaciones, es una navaja bien afilada que suelen utilizar quienes prefieren gobernar como les da la gana, es decir, como los amos de los cortijos. Lo que critica Toscano de la ley es justo lo que sucede habitualmente con la no-ley: que los alcaldes con “autonomía municipal” hacen y deshacen a sus anchas, como nobles déspotas.
    En cierta ocasión una concejala socialista me dijo que Toscano sabe muy bien qué es lo que necesita Dos Hermanas. Tal vez sea cierto, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de Cantely, Montequinto o Las Portadas, por poner tres ejemplos al azar, también saben muy bien qué es lo que necesitan sus barrios respectivos, y que a esa inmensa mayoría nadie le ha pedido nunca su opinión. Tal vez porque nada tienen que ver con cortijos, ni con amos de cortijos, ni con perros cortijeros.

  • El alcalde confunde Democracia con burocracia

    Dice la Wikipedia que un cortijo es, en su origen, una “edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones”, que, por su extensión, “da respuesta funcional a la necesidad de alojamiento de trabajadores, estables o jornaleros, al de los propietarios cuando estaban, pues el absentismo era la norma general”. En política, del término «cortijo» han salido algunas expresiones despectivas, como «el amo del cortijo», referida a gobernantes que se portan como caciques, o «perro cortijero», algo así como la persona que sólo atiende a la voz de su amo (alcalde, diputado, etc.)

    En una democracia avanzada, las leyes relacionadas con la política local deberían servir, entre otras cosas, para evitar que alcaldes y alcaldesas manden en sus municipios como si fueran sus cortijos particulares.

    ¿Y cómo? Pues estableciendo mecanismos que fomenten la participación ciudadana: creando distritos que permitan la descentralización de la gestión política y administrativa, promoviendo que los ciudadanos y ciudadanas tengan más poder en la toma de decisiones, propiciando la figura del «defensor del pueblo» a nivel local y, en definitiva, intentando evitar que un alcalde o alcaldesa se convierta en un auténtico cacique que sólo rinde cuentas cada cuatro años. Es lo que en nuestro país se ha pretendido con la Ley de Grandes Ciudades, tanto en su regulación estatal como autonómica, y es lo que nuestro máximo mandatario nazareno, Francisco Toscano, ha evitado y está evitando a toda costa.

    Hasta el año pasado, cuando nuestro grupo municipal pidió en un pleno que Dos Hermanas se acogiese a la ley estatal de Grandes Ciudades, a la que teníamos derecho por contar con más de 100.000 habitantes, nuestro alcalde y su grupo municipal rechazaron la propuesta porque «había que esperar a que el parlamento andaluz desarrollase una regulación específica sobre el tema en nuestra comunidad autónoma». Pero llegado octubre de 2009, y con una ley autonómica ya aprobada en Andalucía, Toscano se destapa con que esa ley, para lo único que sirve es para conceder «títulos nobiliarios» a los alcaldes de las capitales de provincia, y que él no es partidario de que Dos Hermanas se considere una gran ciudad, a efectos legales, porque eso atenta contra la «autonomía municipal» y supone implantar una «burocracia absurda e innecesaria».

    Te aseguro que cuando Toscano dijo eso, a eso de las 13:15 horas del pasado 23 de octubre de 2009, un servidor no supo dónde meterse. Nuestro alcalde estaba considerando que más democracia es más burocracia, un argumento que da pie a quienes opinan, por ejemplo, que los parlamentos autonómicos no sirven para nada o que los alcaldes, como en los viejos tiempos, tienen que ser meros «delegados del gobierno de la nación». Eso sí, votados en elecciones.

    Mi opinión es que una democracia participativa es necesaria para que el gobierno municipal esté en manos de la ciudadanía, para que los presupuestos se aprueben en función de lo que se opina en los barrios, para que las obras no se concedan prácticamente a dedo, para evitar la corrupción y para que, en suma, elfuturo de un pueblo o una ciudad no se decida entre las cuatro paredes de un despacho. Es evidente que esto no lo instaura la Ley de Grandes Ciudades al cien por cien, pero, al menos, permite que se pueda poner en marcha.
    Por contra, la desregulación de la convivencia, es decir, que no haya leyes que concedan derechos y establezcan obligaciones, es una navaja bien afilada que suelen utilizar quienes prefieren gobernar como les da la gana, es decir, como los amos de los cortijos. Lo que critica Toscano de la ley es justo lo que sucede habitualmente con la no-ley: que los alcaldes con “autonomía municipal” hacen y deshacen a sus anchas, como nobles déspotas.
    En cierta ocasión una concejala socialista me dijo que Toscano sabe muy bien qué es lo que necesita Dos Hermanas. Tal vez sea cierto, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de Cantely, Montequinto o Las Portadas, por poner tres ejemplos al azar, también saben muy bien qué es lo que necesitan sus barrios respectivos, y que a esa inmensa mayoría nadie le ha pedido nunca su opinión. Tal vez porque nada tienen que ver con cortijos, ni con amos de cortijos, ni con perros cortijeros.

  • El alcalde confunde Democracia con burocracia

    Dice la Wikipedia que un cortijo es, en su origen, una “edificación que responde a las necesidades de grandes explotaciones”, que, por su extensión, “da respuesta funcional a la necesidad de alojamiento de trabajadores, estables o jornaleros, al de los propietarios cuando estaban, pues el absentismo era la norma general”. En política, del término «cortijo» han salido algunas expresiones despectivas, como «el amo del cortijo», referida a gobernantes que se portan como caciques, o «perro cortijero», algo así como la persona que sólo atiende a la voz de su amo (alcalde, diputado, etc.)

    En una democracia avanzada, las leyes relacionadas con la política local deberían servir, entre otras cosas, para evitar que alcaldes y alcaldesas manden en sus municipios como si fueran sus cortijos particulares.

    ¿Y cómo? Pues estableciendo mecanismos que fomenten la participación ciudadana: creando distritos que permitan la descentralización de la gestión política y administrativa, promoviendo que los ciudadanos y ciudadanas tengan más poder en la toma de decisiones, propiciando la figura del «defensor del pueblo» a nivel local y, en definitiva, intentando evitar que un alcalde o alcaldesa se convierta en un auténtico cacique que sólo rinde cuentas cada cuatro años. Es lo que en nuestro país se ha pretendido con la Ley de Grandes Ciudades, tanto en su regulación estatal como autonómica, y es lo que nuestro máximo mandatario nazareno, Francisco Toscano, ha evitado y está evitando a toda costa.

    Hasta el año pasado, cuando nuestro grupo municipal pidió en un pleno que Dos Hermanas se acogiese a la ley estatal de Grandes Ciudades, a la que teníamos derecho por contar con más de 100.000 habitantes, nuestro alcalde y su grupo municipal rechazaron la propuesta porque «había que esperar a que el parlamento andaluz desarrollase una regulación específica sobre el tema en nuestra comunidad autónoma». Pero llegado octubre de 2009, y con una ley autonómica ya aprobada en Andalucía, Toscano se destapa con que esa ley, para lo único que sirve es para conceder «títulos nobiliarios» a los alcaldes de las capitales de provincia, y que él no es partidario de que Dos Hermanas se considere una gran ciudad, a efectos legales, porque eso atenta contra la «autonomía municipal» y supone implantar una «burocracia absurda e innecesaria».

    Te aseguro que cuando Toscano dijo eso, a eso de las 13:15 horas del pasado 23 de octubre de 2009, un servidor no supo dónde meterse. Nuestro alcalde estaba considerando que más democracia es más burocracia, un argumento que da pie a quienes opinan, por ejemplo, que los parlamentos autonómicos no sirven para nada o que los alcaldes, como en los viejos tiempos, tienen que ser meros «delegados del gobierno de la nación». Eso sí, votados en elecciones.

    Mi opinión es que una democracia participativa es necesaria para que el gobierno municipal esté en manos de la ciudadanía, para que los presupuestos se aprueben en función de lo que se opina en los barrios, para que las obras no se concedan prácticamente a dedo, para evitar la corrupción y para que, en suma, elfuturo de un pueblo o una ciudad no se decida entre las cuatro paredes de un despacho. Es evidente que esto no lo instaura la Ley de Grandes Ciudades al cien por cien, pero, al menos, permite que se pueda poner en marcha.
    Por contra, la desregulación de la convivencia, es decir, que no haya leyes que concedan derechos y establezcan obligaciones, es una navaja bien afilada que suelen utilizar quienes prefieren gobernar como les da la gana, es decir, como los amos de los cortijos. Lo que critica Toscano de la ley es justo lo que sucede habitualmente con la no-ley: que los alcaldes con “autonomía municipal” hacen y deshacen a sus anchas, como nobles déspotas.
    En cierta ocasión una concejala socialista me dijo que Toscano sabe muy bien qué es lo que necesita Dos Hermanas. Tal vez sea cierto, pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas de Cantely, Montequinto o Las Portadas, por poner tres ejemplos al azar, también saben muy bien qué es lo que necesitan sus barrios respectivos, y que a esa inmensa mayoría nadie le ha pedido nunca su opinión. Tal vez porque nada tienen que ver con cortijos, ni con amos de cortijos, ni con perros cortijeros.

  • PA y PSA irán en una única lista electoral

    En 2011 se celebrará un congreso nacional para unir el andalucismo

    En las próximas Elecciones Municipales de 2011 las formaciones políticas PA y PSA compartirán una misma lista electoral. Así lo ha adelantado la secretaria general del Partido Andalucista, Pilar González y el portavoz nacional del PSA, José Antonio Pino. Ambas agrupaciones han firmado un acuerdo para formar una única fuerza política, que se denominará provisionalmente PA+PSA.

    En rueda de prensa, Pilar González explicó que en el segundo semestre de 2011, tanto el PA como el PSA, celebrarán un congreso nacional que culminará jurídicamente con la unidad del andalucismo. Mientras tanto, se creará una comisión de enlace política y electoral, que se reunirá mensualmente y estará presidida por González.

    Dicha comisión de enlace nacional, que se constituirá antes del 15 de enero, estará formada por componentes de la ejecutiva nacional del PA y por miembros de la ejecutiva nacional del PSA. Además, asumirá igualmente las funciones del comité electoral   para decidir las siglas o denominación con la que la formación concurre a los comicios municipales.

  • PA y PSA irán en una única lista electoral

    En 2011 se celebrará un congreso nacional para unir el andalucismo

    En las próximas Elecciones Municipales de 2011 las formaciones políticas PA y PSA compartirán una misma lista electoral. Así lo ha adelantado la secretaria general del Partido Andalucista, Pilar González y el portavoz nacional del PSA, José Antonio Pino. Ambas agrupaciones han firmado un acuerdo para formar una única fuerza política, que se denominará provisionalmente PA+PSA.

    En rueda de prensa, Pilar González explicó que en el segundo semestre de 2011, tanto el PA como el PSA, celebrarán un congreso nacional que culminará jurídicamente con la unidad del andalucismo. Mientras tanto, se creará una comisión de enlace política y electoral, que se reunirá mensualmente y estará presidida por González.

    Dicha comisión de enlace nacional, que se constituirá antes del 15 de enero, estará formada por componentes de la ejecutiva nacional del PA y por miembros de la ejecutiva nacional del PSA. Además, asumirá igualmente las funciones del comité electoral   para decidir las siglas o denominación con la que la formación concurre a los comicios municipales.

  • PA y PSA irán en una única lista electoral

    En 2011 se celebrará un congreso nacional para unir el andalucismo

    En las próximas Elecciones Municipales de 2011 las formaciones políticas PA y PSA compartirán una misma lista electoral. Así lo ha adelantado la secretaria general del Partido Andalucista, Pilar González y el portavoz nacional del PSA, José Antonio Pino. Ambas agrupaciones han firmado un acuerdo para formar una única fuerza política, que se denominará provisionalmente PA+PSA.

    En rueda de prensa, Pilar González explicó que en el segundo semestre de 2011, tanto el PA como el PSA, celebrarán un congreso nacional que culminará jurídicamente con la unidad del andalucismo. Mientras tanto, se creará una comisión de enlace política y electoral, que se reunirá mensualmente y estará presidida por González.

    Dicha comisión de enlace nacional, que se constituirá antes del 15 de enero, estará formada por componentes de la ejecutiva nacional del PA y por miembros de la ejecutiva nacional del PSA. Además, asumirá igualmente las funciones del comité electoral   para decidir las siglas o denominación con la que la formación concurre a los comicios municipales.

  • PA y PSA irán en una única lista electoral

    En 2011 se celebrará un congreso nacional para unir el andalucismo

    En las próximas Elecciones Municipales de 2011 las formaciones políticas PA y PSA compartirán una misma lista electoral. Así lo ha adelantado la secretaria general del Partido Andalucista, Pilar González y el portavoz nacional del PSA, José Antonio Pino. Ambas agrupaciones han firmado un acuerdo para formar una única fuerza política, que se denominará provisionalmente PA+PSA.

    En rueda de prensa, Pilar González explicó que en el segundo semestre de 2011, tanto el PA como el PSA, celebrarán un congreso nacional que culminará jurídicamente con la unidad del andalucismo. Mientras tanto, se creará una comisión de enlace política y electoral, que se reunirá mensualmente y estará presidida por González.

    Dicha comisión de enlace nacional, que se constituirá antes del 15 de enero, estará formada por componentes de la ejecutiva nacional del PA y por miembros de la ejecutiva nacional del PSA. Además, asumirá igualmente las funciones del comité electoral   para decidir las siglas o denominación con la que la formación concurre a los comicios municipales.

  • Izquierda Unida inicia mañana su proceso local de refundación política

    Se van a crear foros y mesas de participación para recabar la implicación ciudadana

    Mañana jueves, coincidiendo con la conmemoración del 20 aniversario de la muerte de Pasionaria, la asamblea local de Izquierda Unida se reunirá para poner en marcha una de las apuestas más importantes de esta formación política en los últimos años: la refundación de la izquierda en la ciudad.

    El objetivo de esta refundación, según Manolo Lay, portavoz municipal, consiste en iniciar un “proceso amplio y capital que permita ofrecer a la ciudadanía una expresión política, cultural y organizativa a la necesidad de cambio”. Para ello, Izquierda Unida se ha comprometido a formar foros y mesas locales para la refundación de la Izquierda, espacios donde ponerse de acuerdo sobre “cómo abordar los grandes y los pequeños problemas que nos afectan, para intentar solucionarlos e ir definiendo un nuevo proyecto político en Dos Hermanas”, apunta Lay.

    Para el portavoz de IU, “estos espacios tienen que ser plurales, pero tienen que comprometerse con un proyecto solidario, ser algo más que la suma de organizaciones, de núcleos e iniciativas ya existentes”. Deben ser puntos de “participación ciudadana para que las personas puedan trasladar directamente sus necesidades a las instituciones, a los medios de comunicación, a los centros del poder político”. La intención de IU es “mostrarle a toda la sociedad que es posible y que es más efectivo abordar los problemas de forma cooperativa, que no es necesario hacerlo compitiendo y atomizándonos”, apostilla IU.

    No se trata, concluye Manolo Lay, de establecer una relación meramente burocrática entre IU y algunas organizaciones socciales, sino converger en un mismo espacio y atraer a los “activistas” de estas entidades a la refundación de IU.

    {xtypo_code}Plan de refundación
    En la asamblea de mañana jueves se presentará el documento Llamamiento a la refundación de la Izquierda en Dos Hermanas para su aprobación. Con posterioridad, se creará un Área de Refundación, responsable de establecer el fortalecimiento de vínculos con movimiento vecinal, sindical o ecologista de la
    ciudad, el acercamiento a otras formaciones políticas a nivel local, o la recuperación de gentes que habían
    abandonado IU.
    Al final del proceso, previsto para mediados de 2010, se aprobará el Nuevo Programa Político, fruto de las aportaciones de los diversos colectivos locales, y se convocará una Asamblea Constituyente en la que nazca la organización refundada, con la elección de una nueva dirección a todos
    los niveles territoriales, tanto a nivel local como estatal.{/xtypo_code}