Etiqueta: podemos

  • Si no es hoy ¿cuándo?

    -No puedo más, no tengo ni para pagar la luz. Este no es el momento.
    – No puedo hacerle esto a mi hija. Este no es el momento.
    – No tengo trabajo y tal y como están las cosas. Este no es el momento.
    – No puedo hablar, no me dejan. Este no es el momento.
    – ¿A quién me dirijo? ¿Dónde me llevarían? Este no es el momento.
    – Me duelen las amenazas y los silencios. Este no es el momento.
    – Me dice que va a cambiar y que es la crisis. Este no es el momento.
    – Me pide que regrese con él, que no le separe de su hijo ni de su hija. Que este no es el momento.
    – No puedo denunciarlo otra vez. Irá a la cárcel. Este no es el momento.
    – Mi familia me dice que espere, que todo cambiará cuando encuentre trabajo. Que este no es el momento.
    – Me animan a denunciar,  pero que hago con mi madre dependiente. Este no es el momento.
    – Si continúo así moriré de tristeza y si decido irme ¿me encontrará? Este no es el momento.
    – No puedo tener otra criatura ¿donde voy? Este no es el momento.

    Los momentos existen en el día a día, crecen, llegan, aparecen. Solo nosotras mismas, podemos  decidir cambiarlo y optar porque sea distinto.

    Somos libres para decir “sí” y/o “no”. Si continuamos esperando, el momento se convertirá en horas, días, meses, años y nuestras vidas solo serán la sombra de lo que deseamos y de lo que nos merecemos por ser personas, mujeres, únicas, distintas, especiales e irrepetibles.

    Este siempre será un buen momento para decir sí a nuestra vida, si no lo consideramos, solo estaremos aplazando vivir.
    Apuesta por ti, apuesta por mí, por nuestras decisiones, nuestros cuerpos, nuestras vidas. Si tu eliges, nosotras elegimos, no podemos permitir que sigan decidiendo por nosotras.

    Desde el espacio propio cambia, este sí es tu momento. Nuestro momento.
    Desde el espacio público  participa, este sí es tu momento. Nuestro momento.
    Desde el espacio político decide, este sí es tu momento. Nuestro momento.
    Si no es hoy, ¿cuándo?

  • El negocio de la salud

    Desde hace un año todo ha cambiado. Con Rajoy en el gobierno la vida de la clase media ha cambiado para peor. Bajo eufemismos como “línea de crédito muy favorable para España”, “flexibilizar el mercado laboral”, “gravamen adicional” o “reformas estructurales necesarias” se ocultaban un rescate, el abaratamiento del despido, la subida del IVA y los famosos recortes que caracterizan a este ejecutivo,

    Sea cual sea el “ajuste” a realizar, el esfuerzo para hacerle frente siempre lo llevan a cabo los mismos: trabajadores/as y jubilados/as. Ya ha pasado en la Sanidad con el copago farmacéutico, más tarde la subida de los impuestos, el copago en Justicia y así un sinfín de nuevas tasas que afectan a las rentas más moderadas.

    Sin embargo, muchas de las reformas y recortes del gobierno de Rajoy tienen más que ver con la ideología que con la crisis económica. La primera señal de que la ideología estaba detrás de las actuaciones del gobierno fue el anuncio de la reforma de la ley del aborto, que nada tiene que ver con la deuda contraída por nuestros bancos y, por extensión, por todos nosotros.

    El caso más claro es el intento de algunos gobiernos regionales del Partido Popular que pretenden privatizar la gestión de los hospitales y centros de salud. Eso implica “hacer rentables” estos centros, siguiendo el modelo de la Comunidad Valenciana, donde se cierran los quirófanos a las 6 de la tarde para ahorrar, donde un hospital atiende a un número desorbitado de pacientes que provienen de decenas de localidades, donde se recortan médicos en urgencias, o donde no hay suficientes medicamentos.

    No podemos permitir que jueguen con nuestras vidas. Miles de personas en nuestro país ya no pueden pagar sus medicamentos, algunos de ellos básicos, como la insulina. Ahora, por si fuera poco, debemos pagar el traslado en ambulancia si no es una urgencia. No podemos dejar que la salud de nadie se resienta por un sistema injusto que únicamente garantiza una vida sana a los que puedan comprarla. Debemos luchar por una sanidad pública, de todos y para todos. Sin distinciones.

     

  • Los animales también sufren la crisis

    Los animales también sufren la crisis, y muchas veces les va en ello hasta la vida. En los últimos años estamos acusando en El Albergue un aumento notable de los abandonos de animales llamados de compañía. Y es que para ahorrar en gastos veterinarios, alimentación, o por mudanzas, hay personas capaces de deshacerse de sus animales abandonándolos.

    En ocasiones nos encontramos con quien nos amenaza con que le recojamos a su perro o lo lleva a la perrera para que lo sacrifiquen, o incluso nos dicen que lo van a dejar en la calle. Nosotros les avisamos de que esta última opción es ilegal y supone una infracción muy grave de la Ley 11/2003 de Protección de los Animales, sancionable con multas desde los 2.001 a 30.000 euros. Desde luego nos parece increíble que una persona que ha convivido con un animal como un miembro más de su familia no se tome ni siquiera la molestia de buscarle un nuevo hogar, labor que nosotros hacemos desinteresadamente cada día por animales a los que a veces ni hemos llegado a conocer.

    Pero desgraciadamente no podemos recoger todos los animales en apuros que se nos presentan todos los días. Como la mayoría de asociaciones sin ánimo de lucro no recibimos más financiación que la de los pocos socios que colaboran con la asociación en el mantenimiento de los animales albergados y en la gestión de las adopciones. Apenas cubrimos los gastos de la treintena de perros que tenemos bajo nuestra custodia, es por ello que nos vemos obligados a no recoger más mientras estos no salgan adoptados o no consigamos más ayuda. Mucha gente no entiende esta postura y nos acusa de no querer ayudarles, pero ¿se imaginan qué ocurriría si cada día recogiéramos los entre cinco y diez perros que nos llegan nuevos? Es evidente que en una semana no tendríamos dónde meterlos ni tendríamos para alimentarlos siquiera.

    Un albergue no es el sitio ideal para vivir pero representa una esperanza para muchos animales en espera de una adopción. La colaboración ciudadana es vital para seguir con esta labor. Sin adopciones, sin acogidas, sin donaciones, sin socios no podemos ayudar más que a unos pocos. Mientras más seamos apoyando esta causa mayor será la ayuda que podremos ofrecer. Si quieres ser parte del cambio en la vida de un animal abandonado, cambiando así este mundo para mejor, no lo dudes y contáctanos. Toda ayuda es bien recibida.

  • Simplicidad

    (Marcos 12,28-34) A VECES queremos mirar al otro sin que Dios esté presente, sin tener en cuenta el abismo de amor que nos constituye. Así nos engañamos y buscamos impunidad al manipularlo, al explotarlo, al destruirlo. Otras veces buscamos una relación con Dios, o con lo sagrado, sin que los otros estorben nuestras peticiones, nuestras sensaciones; lo queremos para nosotros solos, para pedirle, para sentirlo, para que nos salve.

    Pero el Dios de Jesucristo no es así. La religión cristiana–religación con la realidad en la que nos configuramos como seres con libres  y con dignidad de hijos—no es así. Jesucristo nos enseña que la fe en Dios nos enrumba hacia el hermano, sobre todo cuando sufre o está en debilidad; querer relacionarnos con el otro al margen de Dios, supone correr el serio riesgo de endiosarlo o cosificarlo, de ponerlo a nuestro servicio o buscar servilmente su aprobación. Sin mirar a los ojos al hermano no podemos dejarnos mirar por Dios. Sin levantar nuestros ojos a Dios, no podemos intentar mirar limpiamente a nuestro hermano.

    No, no somos complicados; nuestra vida es simple en sobremanera: “Amarás al Señor sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”.

    No son dos mandamientos, son uno y el mismo. No es del todo cierto que Dios nos mande amar y ayudar al hermano. No es del todo cierto que amar al hermano sólo lo podamos hacer desde Dios. La verdad más cierta es que Dios es amor, y que sólo en ese amor nosotros somos. Muchas veces queriendo pensar a Dios lo dejamos fuera de nuestras ideas y conceptos.

    No lo pienses, ama y déjate llevar.

     

  • Pan y Circo

    Pertenezco a un deporte de esos que llaman minoritarios, a un club con casi 30 años de historia, pasamos de fases finales de ligas y copas y competición europea a descender varias categorías por motivos puramente económicos. Volvimos a la máxima categoría con modestos apoyos económicos privados y públicos, teniendo en cuenta la situación económica actual. Empezamos la temporada con presupuesto cerrado, del que no nos podemos salir ni un céntimo, no prometemos lo que no podemos pagar, ni nos planteamos objetivos que supongan pretensiones económicas fuera de nuestro alcance.
    Parece que el fútbol debe 6.000 millones y 700 a Hacienda. Se dice que el fútbol paga lo que lo genera, ¿entonces las deudas a qué se deben?, ¿será que no lo generan?, y si eso es así, ¿entonces de dónde sale el dinero? Probemos, cualquiera de nosotros un año de estos, a no pagar a Hacienda, a ver qué ocurre. ¿Recuerdan las movilizaciones de miles de personas?, las deudas de varios equipos (creo recordar Sevilla y Celta) podían hacer que perdieran la categoría, no ocurrió nada; ese argumento rancio a mi parecer, el de la masa social que tienen detrás los equipos, ¿y la cantidad de pymes que cierran todos los días no tienen detrás una masa social, mayor o menor?
    Miles de personas en la calle… en un país donde la población en general no se echa a la calle prácticamente por nada, para protestar casi por ningún motivo, salvo en alguna circunstancia, en la mayoría de las ocasiones manipuladas por partidos mayoritarios (que llegan a funcionar casi como sectas) o sindicatos completamente aburguesados e interesados, principalmente por no perder la ingente cantidad de dinero que reciben en subvenciones para que no se les estropee el negocio. Con la dictadura se solía decir que los toros y el fútbol entretenían al pueblo, a mí, todo esto de ahora, en un país con una democracia “asentada y madura”, pero con una grave crisis económica y quizás una crisis mucho mayor de valores, me huele al “pan y circo” de los romanos. Deberíamos hacérnoslo mirar.

    Pertenezco a un deporte de esos que llaman minoritarios, a un club con casi 30 años de historia, pasamos de fases finales de ligas y copas y competición europea a descender varias categorías por motivos puramente económicos. Volvimos a la máxima categoría con modestos apoyos económicos privados y públicos, teniendo en cuenta la situación económica actual. Empezamos la temporada con presupuesto cerrado, del que no nos podemos salir ni un céntimo, no prometemos lo que no podemos pagar, ni nos planteamos objetivos que supongan pretensiones económicas fuera de nuestro alcance.

    Parece que el fútbol debe 6.000 millones y 700 a Hacienda. Se dice que el fútbol paga lo que lo genera, ¿entonces las deudas a qué se deben?, ¿será que no lo generan?, y si eso es así, ¿entonces de dónde sale el dinero? Probemos, cualquiera de nosotros un año de estos, a no pagar a Hacienda, a ver qué ocurre. ¿Recuerdan las movilizaciones de miles de personas?, las deudas de varios equipos (creo recordar Sevilla y Celta) podían hacer que perdieran la categoría, no ocurrió nada; ese argumento rancio a mi parecer, el de la masa social que tienen detrás los equipos, ¿y la cantidad de pymes que cierran todos los días no tienen detrás una masa social, mayor o menor? 

    Miles de personas en la calle… en un país donde la población en general no se echa a la calle prácticamente por nada, para protestar casi por ningún motivo, salvo en alguna circunstancia, en la mayoría de las ocasiones manipuladas por partidos mayoritarios (que llegan a funcionar casi como sectas) o sindicatos completamente aburguesados e interesados, principalmente por no perder la ingente cantidad de dinero que reciben en subvenciones para que no se les estropee el negocio. Con la dictadura se solía decir que los toros y el fútbol entretenían al pueblo, a mí, todo esto de ahora, en un país con una democracia “asentada y madura”, pero con una grave crisis económica y quizás una crisis mucho mayor de valores, me huele al “pan y circo” de los romanos. Deberíamos hacérnoslo mirar.

  • Gracia, sabiduría y prudencia

    (Marcos 6, 7-13) LAS PERSONAS no vivimos de lo que aprendemos intelectualmente; eso, sin dejar de ser importante, no es lo trascendental en nuestras vidas. Las personas vivimos de lo que se nos entrega, día a día, en la vida de las personas con quien convivimos. Como se dice tantas veces: los niños no hacen lo que sus padres le dicen, sino lo que ven que sus padres hacen.

    Jesucristo es, para nosotros, un tesoro de gracia, sabiduría y prudencia. Y, sólo, mirando y remirando su vida, sólo contemplándolo día tras día, podemos participar de su bondad y su plenitud. Ni un día ha de pasar sin que contemplemos su sensibilidad hacia los pobres; su capacidad de decir la verdad, desnuda de intereses; su constante perdón hacia los pecadores; su confianza en que sus discípulos –hoy, nosotros—podemos colaborar con su misión para la humanidad.
    Todavía sin mucha preparación, sin mucha sabiduría, sin tener todavía su Espíritu, Jesús envía a los discípulos para proclamar y extender su reino. Y ellos van intentando hablar como Jesús lo hacía, intentando mirar como Jesús miraba, intentando vivir al modo de Jesús. Aprendemos de nuestros aciertos y errores; viviendo y reflexionando sobre lo que vivimos.

    En este primer intento, como es natural, los apóstoles no aciertan del todo. Se ponen a ungir a los enfermos con aceite, como ellos veían a los curanderos, pero nunca habían visto a Jesús. Predican sólo la conversión de los pecados; mientras que Jesús anunciaba una buena noticia de esperanza… Pero cuando lleguen, no les regañará; los acogerá con cariño, los invitará a ir a un lugar apartado para descansar, valorará todo lo bueno que han hecho, y, con mucha sabiduría y prudencia, les volverá a hablar de la gracia, del amor que el Padre tiene para todos. Signo claro de asertividad. El verano, tiempo propicio para cultivarla.

     

  • Dignidad humana

    (Lucas 1,57-66)CELEBRAMOS este domingo la fiesta del nacimiento de Juan, el Bautista. Que se sobrepone a los textos y oraciones del domingo que correspondería. Y es que la Iglesia siempre le ha tenido una especial devoción a este profeta, que preparó la misión de Jesucristo. En la vida de Juan el Bautista podemos contemplar la dignidad suprema que Dios ha querido que sea cada persona.

    Juan el Bautista es signo de que Dios, antes siquiera de que hubiéramos nacido, ya nos conoce y nos quiere. Todos nosotros, los que leemos estas líneas, los que están ahora a nuestro lado, los que han pasado la vista por este pequeño comentario y no le han dado importancia, los niños que van a jugar con un papel que no entienden, todos hemos sido acogidos por Dios Padre como sus hijos. Es cierto que somos una entre los 6.000 millones de personas del mundo, y que los 50 ó 70 ó 100 años de nuestra vida puede representar poco ante los siglos de la historia. Pero a pesar de nuestra pequeñez, somos importantes para Dios por que nos quiere. Desde antes de nacer ya nos quería, como los padres que quieren a su hijo, antes siquiera de haberlo engendrado.

    Juan el Bautista es signo de que todos tenemos una misión muy importante en nuestra vida. Él fue precursor del Salvador, y nosotros también podemos serlo. También nosotros podemos ir con nuestra vida, con la débil fortaleza de nuestra fe y de nuestra esperanza, anunciando que la vida de las personas es más que el dinero; que la vida es más que las cosas que se tienen; que la vida es más, incluso, que el amor que podemos vivir, porque nuestra vida se cifra en el amor que nos tienen; y te han amado, y te aman, hasta entregarse por ti.

    La vida de cada persona, de toda persona, es palabra inefable e inextinguible de dignidad. Cuando alguien quiere ocultarla, se convierte en grito.

     

  • Cuesta más

    En estos tiempos de crisis, todo cuesta más. Cuesta más encontrar trabajo, cuesta más llenar la cesta de la compra, cuesta más llegar a final de mes. Esto no sólo nos afecta a los ciudadanos de a pie. Es sabido por todos que las administraciones públicas pasan por un momento delicado, en el que deben recortar al máximo el gasto. Sin embargo, este ahorro no puede pasar por recortar derechos tan básicos como la sanidad o la educación.

    Afortunadamente, vivimos en un sistema en el que los ciudadanos sabemos que tendremos un médico que nos atienda y una plaza en un colegio para nuestros hijos por muy dura que sea nuestra situación económica.

    Sin embargo, algunas comunidades apuestan por recortar estos derechos, aunque muchos no se atrevan a dar la cara y confirmarlo. Hace pocos días saltaban todas las alarmas cuando desde el gobierno autonómico de Mª Dolores de Cospedal se insinuaba un recorte de las pruebas que se realizan a los recién nacidos, entre ellas la del talón. Poco tardó el Consejero de Sanidad en negarlo, pero lo cierto es que Castilla-La Mancha es la comunidad que ha aplicado más recortes sanitarios, seguida por Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid.

    Estas medidas han provocado una consecuencia inmediata: el aumento de las listas de espera. Además de la ampliación de jornada, los profesionales de este sector verán disminuidos sus días libres, congelados sus sueldos sufrirán un aumento de las guardias, algo que sin duda hará disminuir la calidad de esta prestación y como consecuencia, algo que acabaremos sufriendo los ciudadanos.

    No podemos permitir dar un paso atrás en estos derechos. No podemos abandonar a su suerte a los enfermos, ni descuidar a los más vulnerables, los recién nacidos. No podemos dejar que jueguen con nuestro dinero, pero mucho menos que jueguen con nuestra salud.

     

  • La Rociera, adelante

    La rociera permanece viva y con opciones de conseguir su objetivo: la salvación. Y todo, pese a la desigualdad de condiciones con los demás equipos de la categoría. Ninguno se ve obligado a entrenar cuatro días en albero ya que el campo en el que jugamos como locales, el Miguel Román, no podemos utilizarlo ni un sólo día. Al menos, gracias al delegado de Deportes, José Manuel Carrión, podemos jugar aunque sea una sola vez cada dos semanas. Tenemos su palabra que una vez inauguradas las instalaciones de Montequinto, las utilizaríamos al menos dos días a la semana, pero hasta la fecha, aún no es así.

    En el plano económico, la situación del club es delicada. Salir del barrio nos acarrea infinidad de problemas, actualmente no disponemos de publicidad y el bar tampoco lo gestionamos. Para colmo, el otro medio información local ha publicado durante las últimas cuatro semanas que el equipo está en descenso, lo que influye anímicamente en los aficionados. Exigimos a dicho medio que se abstenga de dar información nuestra, ya que demuestra con creces su poca estima hacia nuestros colores.

    Espero que superar todas estas adversidades nos sirva para hacernos más fuertes, para así seguir haciendo historia, gracias a una plantilla netamente nazarena.
    Gracias a los jugadores que se parten el alma en cada partido, a mi afición y sobre todo al Frente Humarea, que no cesa de animarnos.

    Y gracias también a un colaborador de esta casa, La Semana, por su labor como informador de este equipo, tarea que le ha costado su puesto en otras actividades ligadas al deporte nazareno.

    Ha demostrado no ser un ‘chiquichancla’, ni un hombre de paja, sino todo lo contrario, honesto con tus virtudes y deficiencias. Gracias Quintano, te consideramos rociero.

     

  • La Rociera, adelante

    La rociera permanece viva y con opciones de conseguir su objetivo: la salvación. Y todo, pese a la desigualdad de condiciones con los demás equipos de la categoría. Ninguno se ve obligado a entrenar cuatro días en albero ya que el campo en el que jugamos como locales, el Miguel Román, no podemos utilizarlo ni un sólo día. Al menos, gracias al delegado de Deportes, José Manuel Carrión, podemos jugar aunque sea una sola vez cada dos semanas. Tenemos su palabra que una vez inauguradas las instalaciones de Montequinto, las utilizaríamos al menos dos días a la semana, pero hasta la fecha, aún no es así.

    En el plano económico, la situación del club es delicada. Salir del barrio nos acarrea infinidad de problemas, actualmente no disponemos de publicidad y el bar tampoco lo gestionamos. Para colmo, el otro medio información local ha publicado durante las últimas cuatro semanas que el equipo está en descenso, lo que influye anímicamente en los aficionados. Exigimos a dicho medio que se abstenga de dar información nuestra, ya que demuestra con creces su poca estima hacia nuestros colores.

    Espero que superar todas estas adversidades nos sirva para hacernos más fuertes, para así seguir haciendo historia, gracias a una plantilla netamente nazarena.
    Gracias a los jugadores que se parten el alma en cada partido, a mi afición y sobre todo al Frente Humarea, que no cesa de animarnos.

    Y gracias también a un colaborador de esta casa, La Semana, por su labor como informador de este equipo, tarea que le ha costado su puesto en otras actividades ligadas al deporte nazareno.

    Ha demostrado no ser un ‘chiquichancla’, ni un hombre de paja, sino todo lo contrario, honesto con tus virtudes y deficiencias. Gracias Quintano, te consideramos rociero.