Etiqueta: pobre

  • El pobre no nace, se hace

    (Lucas 21,5-19) EL MISTERIO de ser persona se esclarece desde la lógica del don. Todos recibimos la vida, la nuestra y la de nuestros hijos, como un don. Por eso, el acto de acumular, de acaparar, de arrebatar al débil y al indefenso sus medios de vida es el acto más terriblemente inhumano. Todos nacimos desnudos y tiritando, con necesidad de cuidados y de protección. Y eso hace más incomprensible la actitud de quien se aprovecha de la fragilidad del otro para explotarlo y expoliarlo.

    No se nace pobre, te hace pobre quien aprovechándose de tu fragilidad te da un salario de miseria con un contrato basura. No se nace pobre; te hace pobre quien te sube el precio del piso (o de la habitación) hasta que tienes que elegir entre comer o tener un techo donde cobijarte.

    No naciste pobre, te hicieron pobre al hacinar a tus padres en un barrio suburbial y sin servicios con todas las familias que por sus carencias estorbaban en los barrios ricos. No naciste pobre, las riquezas de tu país fueron expropiadas por corporaciones financieras que sólo buscaron su enriquecimiento. No se nace pobre, la codicia de personas inhumanas empujan a la indigencia a tantas familias como vemos sufrir por el desorden egoísta de nuestro mundo.

    Cada vez que rezamos “venga a nosotros tu Reino” estamos pidiendo que este desorden, que provoca el sufrimiento y la muerte de tantos, acabe. Aquel día, hasta los Templos dedicados a Dios, recubiertos de dorados y con valiosas imágenes, en que los pobres no sean acogidos y confortados acabarán destruidos, sin que quede piedra sobre piedra. Dios, por su misericordia, ha unido su suerte y la nuestra a la suerte de los pobres.

  • 1901. ‘El Tato’ compró el gordo en Dos Hermanas y lo vendió en Coria

    Para una vez que toca en Dos Hermanas el primer premio de la lotería nacional, se va todo el dinero a Coria del Río.  El vendedor conocido por ‘El Tato’ adquirió el número agraciado, el  21.916, en la administración de Dos Hermanas, pero lo distribuyó y vendió en la localidad de Coria, no dejando ni una sola de las 100.000 pesetas del premio en Dos Hermanas. Al menos queda el consuelo de que los afortunados son en su mayoría gente pobre. Parte del premio ha sido vendido también en Madrid. Están esperando a ‘El Tato’ en nuestro pueblo para “recriminarle” que se haya llevado la suerte a otro sitio.

     

  • Buena Noticia para los pobres

    (Lucas 4,14-21) Jesús comienza su misión hablando alto y claro. En los primeros tiempos de su actividad va a Nazaret, a su pueblo, y allí explica la misión a la que Dios lo ha llamado comentando un texto del profeta Isaías: “ El Espíritu del Señor está sobre mi, y me ha ungido para que lleve la buena noticia a los pobres”.

    Algunos se empeñan por espiritualizar el concepto de pobre. Que si pobre somos todos…, que si los ricos también pueden tener corazón de pobre…, que si la enfermedad y la soledad son las pobrezas más duras… Y todo esto es verdad, y tienen razón. Pero los nazarenos cuando escuchaban a Jesús entendían lo mismo que nosotros cuando les hablaba de los pobres. Los jóvenes en paro, los padres de familia hipotecados, los abuelos que dedican más de la mitad de su pensión a sus hijos y nietos, los que no reciben generosos indultos de los políticos, los que tienen que esperar entera la lista de la seguridad social.

    Si la Iglesia, si la comunidad de los cristianos, quiere edulcorar el mensaje de Jesús para hacerlo más “eclesiásticamente correcto”, lo podrá hacer. Pero perderá al Mesías que nació, vivió y murió entre los pobres. Perderá la salvación que Jesús vino a traer. Y es que desde que Dios quiso que su Hijo se encarnara en los pobres para, compartiendo con ellos su vida, acogiendo con misericordia su ambigüedad y anunciándole su amor de padre, los cristianos sabemos que la salvación vendrá desde los pobres.

    Esté donde esté tu lugar social, o vas al encuentro de los pobres o difícilmente te dejaras encontrar por Jesucristo. Reza con Él: “Venga a tu Reino, Señor”.

     

  • Reyes de Tarsis

    (Mateo 2, 1-12) Es en el Salmo 71, escrito seiscientos años antes que Jesús naciera y que se lee cada seis de enero, donde se anuncia que un rey de Israel, justo y bueno, se verá agasajado por reyes vasallos de todos los rincones del mundo; hasta de Tarsis llegarían con tributos y dones para asegurar la paz en sus dominios.

    Un niño nacido en una familia pobre y sencilla va a ser ese príncipe de la paz, anunciado por los profetas. Ese hombre librará al pobre que clama, al afligido que no tiene protector; ese hombre se apiadará del pobre y del indigente, salvará la vida de los pobres. Los magos de oriente representan, en el Evangelio de Mateo, los buscadores de todas las religiones, a todos los hombres en búsqueda de la verdad que les descubra el sentido de la vida. La tradición de la Iglesia ha visto que las ansias de justicia que los profetas anunciaban, la necesidad de los pobres y los sin-nombre, encontrarían en Jesucristo, en su mensaje y en el compromiso de sus seguidores, la respuesta que necesitaban.

    El que nace en una gruta, desahuciado, el niño de los emigrantes, es el Hijo de Dios, y se convertirá en el salvador del mundo. Algunos sólo valoran su mensaje de justicia y autenticidad; quieren ver en él sólo al profeta de la justicia, sólo al maestro de sabiduría. Pero, si sólo hubiera sido eso, ¿en quién encontraríamos respuestas a nuestras preguntas? Si sólo hubiera sido un gran hombre, ¿podríamos acoger la solidaridad con los pobres como norte de nuestra vida?

    La vida de Jesús no es sólo la vida de un gran hombre. En su vida hay luz para tu vida. Sigue buscando a Cristo; ni pienses que ya es tarde, ni que ya lo has encontrado; cada día busca a Jesucristo como luz de tu vida, como la esperanza de los pobres.  

  • Que no canto villancicos

    (Lucas 1, 39-45) BUENO, CHEMA, si no quieres cantarlos no los cantes, pero escúchame un par de minutos. Ya sé que en estos momentos tú no crees mucho, que te planteas muchas dudas sobre si Jesucristo es el Hijo de Dios, incluso, de si Dios existe o no. Eso ya lo sé y te respeto. También yo he pasado por momentos de dudas sobre el sentido de muchas cosas. Pero escúchame un momento.

    La Navidad es, por supuesto, la fiesta de Jesucristo, el Hijo de Dios que se encarnó en nuestra misma naturaleza para amarnos y despertar todo el amor divino que hay en nosotros. Pero para ti, y para quien no crea, cantar el nacimiento de Jesús en Belén puede ser cantar al misterio profundo de la vida.

    ¿Qué misterio mayor que el alumbramiento de un niño, de un niño de una familia tan pobre que ni en una casa pudo nacer? El abrirse un niño a la vida es un misterio tan hermoso que merece la pena cantarle y alegrarnos con él. Más cuando cantamos a quien nace entre los más pobres y sencillos, en un establo porque no había sitio para él en la posada.

    Al cantar a la Navidad cantas a la solidaridad de los más pobres. Los pastores fueron los primeros al pesebre y allí acogieron a una familia desamparada y tuvieron la inmensa alegría de ser solidarios en su pobreza. ¿No merece la pena ser cantada la solidaridad de los últimos?

    Cantar a la Navidad es también cantar a la fuerza que tienen los débiles cuando viven desde la ternura y la verdad. Aquel niño pobre, por la fuerza de su palabra y de la verdad de sus actos, se ha convertido en la persona que más ha impulsado la humanidad de los hombres. ¿De verdad tú no puedes cantar a la Navidad?

  • Alegría incendiaria

    (Lucas 3, 10-18) TODOS LOS fuegos comienzan por una “chispa” de luz y calor que prende en talaje seco o en productos inflamables. Gracias a aquella sequedad en que prendiste en mí; gracias a este fogoso ser mío en el que prendiste la pasión, a veces dolorosa.  

    Cuántos desiertos vive el apasionado por la justicia… El desamparo de los débiles, el absurdo del sufrimiento, el dolor de los pequeños… Cuánto fuego que busca quemar la injusticia que mata, el pecado asesino que quita la casa, el trabajo y el pan.

    Pero las brasas de tu incendio siempre dejan poso de alegría. ¿Cómo permanecer en la tristeza si estás tú? Tu comprensión me hace vivir mis debilidades en paz; tu sinceridad me despoja de  mi hipocresía; y la ternura de tus manos, de la angustia en la que se convierte mi soledad. Tu voz ahuyenta el miedo; tu palabra me ofrece mi última razón; tu presencia llena de música mi existencia cotidiana. ¡Qué se alegren los sencillos del pueblo!, que Dios viene hecho hombre, en clase de pobre, a construir fraternidad. Mientras más “hijo” seamos, más hermanos, para hacer de nuestro mundo mesa común en la que se comparte, se ríe y se canta.

    Prestados tendría que pedir poemas y cantos con los que poderte glorificar. Ahora ya no puedo dar sólo las gracias; porque la misma gracia, mi misma gloria, eres tú. Mi “yo mismo” más auténtico eres, ahora, tú; y “nosotros” se dice, ahora, “comunidad”.

    Cuando soñamos con la ternura del Padre, el realismo del Hijo y la alegría del Espíritu, los sueños no sólo cambian el mundo, hacen que merezca la pena vivir en él.

     

  • Justa recompensa para tan pobre espectáculo

    1901La Rociera empata ante el Arcos en un choque falto de fútbol

    Pobre espectáculo y resultado justo para los dos contrincantes. La Rociera salva ‘in extremis’ un punto (1-1) de su choque en casa ante el Arcos, el mismo rival contra el que se jugó su ascenso a la 3ª División de la que intenta no descolgarse.
    Pese a que la Rociera inició el partido con la batuta del juego, la suerte le dio de lado y se echó a los brazos del visitante gaditano. Los intentos de gol de José Romero y Villalón sirvieron de bien poco.

    Al buen hacer del meta Leñero, encargado de interceptarlos, se unió el fatídico fallo en cadena de la defensa auriazul, que permitió a Biri penetrar casi hasta las mallas de Rivas a quien, en una salida, le coló por lo bajo un balón que subió al marcador.
    El mazazo de encajar un gol cuando se creían con el partido en sus manos desestabilizó al equipo, que en lo que restó de primer tiempo apenas contó con la buena ocasión de Afonso en el minuto 36.

    La segunda parte fue una prolongación de la primera. La efectiva defensa gaditana no dejó respirar a los nazarenos más avanzados, en especial, a Gordi y Villalón.
    Marcar se convirtió en una encomienda harto difícil de resolver, si bien David Antón tuvo oportunidad en el 67 (interceptó Leñero). Las entradas de Cabrera y Barros por Sema (tocado) y Manolo le imprimieron un nuevo estilo al equipo. Fue precisamente Barros en el descuento el encargado de igualar la contienda gracias al tiro de una falta en la que jugó al engaño con Gordi.

    La Rociera visita este domingo al Antoniano. Para ello ofrece a su afición la posibilidad de viajar a Lebrija por 12 euros (bus más entrada). Más información en la sede del club.

     

  • El sol sale para todos

    Estoy seguro de esta afirmación, aunque a mi entender a unos les da más que a otros.Los comerciantes que estamos en locales alquilados, con IVA, IRPF, Gasoil, seguro autónomo, plan de jubilación, ITV del peso y control de pérdida de ciclo de temperatura, sanidad, higiene, controles de transabilidad… podríamos decir que estamos a la sombra total. Con estos ingresos se pagan todos los servicios públicos, médicos, pensiones a los jubilados, servicios asistenciales, cargos públicos, a las personas que no pueden trabajar…yo estoy de acuerdo con la España del Bienestar, pero si todos cumplimos con la legalidad.

    Pero están los que nunca han pagado, ni pagan ni pagarán, me refiero a los de la venta ambulante, no los del mercadillo, sino de esos que todos los días, por la mañana perturban nuestros barrios con sus megáfonos, pregonando y molestando a los vecinos, vendiendo en nuestras narices despues de, en algunos casos, incluso haber robado a los agricultores. ¿Pasan todos los controles estos falsos empresarios? ¿porqué están escásamente perseguidos por las autoridades?
    Son vendedores ambulantes ilegales. Llegan “a la rica fresa”, de saldo, la que nosotros no hemos querido por baja calidad, ellos la vende a precio de saldo, no tienen gastos, solo beneficios. Para que el sol salga igual para todos estos comerciantes tienen que pagar sus impuestos.

    Si me veo obligado a cerrar por falta de clientela, todos nos veremos perjudicados, el primero el comerciante, el segundo la administración, el tercero la sociedad que se quedará sin esa fuente de ingresos y sin el comerciantes que es amigo, psicólogo y fiador de género “hasta que cobre mi marido”.

    Encima si haces esta denuncia te sientes hasta culpable por utilizar tus derechos: ¡Oye, pobre gente! Esta pobre gente está robando el pan de nuestros hijos.
    Me gustaría que el cartel de bienvenida a Dos Hermanas fuese:

    Bienvenidos a Dos Hermanas, prohibida la venta ambulante.

     

  • Ser testigo

    (Juan 18, 33-37) A veces no es fácil ser testigo. En una situación de miedo o de presión social, todo el mundo se convierte en ciego y en mudo; nadie quiere ver nada, nadie quiere saber nada. No es extraño; hay verdades que si se dicen alto y claro reclaman un profundo cambio de las personas y las situaciones encartadas; y no siempre es fácil decir la verdad.

    Un testigo en contra es más incómodo que el adversario con el que nos enfrentamos. El testigo, sin intereses de por medio, dice lo que ha visto y reclama, aun sin decirlo, la verdadera justicia. Por eso en nuestro pueblo, y en todos, a quien levanta la voz denunciando situaciones injustas se le intenta adjudicar oscuros intereses partidarios para invalidar su testimonio. Nada nuevo, ¿verdad?

    En el evangelio de esta semana Jesús afronta su muerte delante de Pilatos, el gobernante que personifica la primacía de los propios intereses ante la justicia y al bien común. Jesús es una persona, Pilatos una máscara detrás de la que se refugia un pobre hombre. El propio Pilatos reconoce a Jesucristo como “Ecce Homo” (He aquí la Persona), y así lo presenta al pueblo. Pero ante sus intereses, ninguna verdad es lo bastante evidente. Su cobardía va a dar la oportunidad a Jesús de mostrar, hasta el extremo, la humanidad que traía, a sembrar su misma vida en la historia y a regarla con su propia sangre.

    La disyuntiva existencial es clara: o tras Jesús, con tus fallos y debilidades, o lavarte las manos con Pilatos, una y otra vez sin que nunca estén límpias.

  • Ser testigo

    (Juan 18, 33-37) A veces no es fácil ser testigo. En una situación de miedo o de presión social, todo el mundo se convierte en ciego y en mudo; nadie quiere ver nada, nadie quiere saber nada. No es extraño; hay verdades que si se dicen alto y claro reclaman un profundo cambio de las personas y las situaciones encartadas; y no siempre es fácil decir la verdad.

    Un testigo en contra es más incómodo que el adversario con el que nos enfrentamos. El testigo, sin intereses de por medio, dice lo que ha visto y reclama, aun sin decirlo, la verdadera justicia. Por eso en nuestro pueblo, y en todos, a quien levanta la voz denunciando situaciones injustas se le intenta adjudicar oscuros intereses partidarios para invalidar su testimonio. Nada nuevo, ¿verdad?

    En el evangelio de esta semana Jesús afronta su muerte delante de Pilatos, el gobernante que personifica la primacía de los propios intereses ante la justicia y al bien común. Jesús es una persona, Pilatos una máscara detrás de la que se refugia un pobre hombre. El propio Pilatos reconoce a Jesucristo como “Ecce Homo” (He aquí la Persona), y así lo presenta al pueblo. Pero ante sus intereses, ninguna verdad es lo bastante evidente. Su cobardía va a dar la oportunidad a Jesús de mostrar, hasta el extremo, la humanidad que traía, a sembrar su misma vida en la historia y a regarla con su propia sangre.

    La disyuntiva existencial es clara: o tras Jesús, con tus fallos y debilidades, o lavarte las manos con Pilatos, una y otra vez sin que nunca estén límpias.