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  • Keaton borda el papel de su vida

    Película Birdman

    BIRDMAN (O LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA)

    El pasado domingo se llevó a casa dos Globos de Oro (aunque la sorpresa estuvo en que no se llevó el de mejor película musical o comedia cuando todo el mundo apuntaba a ello), y mañana jueves se hará oficial que es una de las más firmes candidatas (junto a Boyhood) para arrasar en los Oscar de este año. Y no es para menos. Birdman es una de las mejores películas del año. Para mí, muy superior a la cinta de Linklater (cuyo único mérito, que no es poco, es haber sido grabada a lo largo de doce años).

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (119′)
    Dirección: Alejandro González Iñárritu.
    Producción: John Lesher, Arnon Milchan, James W. Skotchdopole.
    Guión:  Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris, Armando Bo.  
    Fotografía: Emmanuel Lubezki.
    Música: Antonio Sánchez.
    Montaje: Douglas Crise, Stephen Mirrione.
    Intérpretes: Michael Keaton (Riggan), Emma Stone (Sam), Zach Galafianakis (Jake), Naomi Watts (Lesley), Jeremy Shamos (Ralph), Andrea Riseborough (Laura), Edward Norton (Mike), Amy Ryan (Sylvia), Lindsay Duncan (Tabitha) . {/xtypo_code}

    En esta Birdman, Alejandro G. Iñárritu nos muestra un cambio radical de estilo. Sigue siendo un cine de gran poder visual, mayor incluso que en su cine anterior (Amores perros, 21 gramos, Babel…) pero por primera vez se adentra (relativamente) en la comedia. Y digo relativamente porque en el fondo de esta joya subyace un tono oscuro, un personaje que sufre por un pasado que no puede dejar atrás.

    Riggan es un actor que tuvo gran éxito en el pasado interpretando a un popular superhéroe. Pero ahora, caído en desgracia, prepara su regreso con una obra de teatro, con la intención de demostrar que puede ser un actor serio. A pesar de que todo parece ir torciéndose a medida que la noche del estreno se acerca, mientras Riggan se enfrenta a una lucha interior con su poderoso pasado.

    La gracia de la historia (una de ellas) es que Michael Keaton, que regresa a la primera línea con el que es el mejor papel de su carrera, es el adecuado para este papel. Él mismo fue un superhéroe (protagonizó las dos Batman que hizo Tim Burton, y se rodaron en los mismos años en los que supuestamente se hicieron las cintas de Riggan) y ahora lucha por recuperar el prestigio de un actor serio.

    Iñárritu (quizás celoso por el virtuosismo visual de su paisano Cuarón en Gravity) plantea aquí un portentoso trabajo, un prodigio visual y crea Birdman bajo la forma de falso plano secuencia. Escenas cuidadas hasta el más mínimo detalle, todo en esta Birdman impresiona. Desde el fastuoso aparataje visual, a la banda sonora dominada por la percusión. Desde la fotografía, hasta ese montaje (que lo hay) que simula que no hay cortes. Desde ese juego entre ficción y realidad, pasando del escenario teatral en el que ensayan o actúan a las bambalinas o las calles de una ciudad que bulle, a las soberbias interpretaciones de todo el equipo actoral. Michael Keaton se plantea como claro ganador del Oscar por su soberbio, magnífico, impresionante trabajo, y el resto del reparto (Edward Norton, Naomi Watts, una inmensa Emma Stone…) no le va a la zaga.

    Película imprescindible, de esas que cuando termina, estás deseando ver otra vez.

     

  • Ciencia vs. Espíritu

    Película Orígenes

    ORÍGENES

    Después de deslumbrar con su debut en el largo de ficción con aquella magnífica película que fue Otra tierra, coescrita con la actriz Brit Marling (que, por cierto, también trabaja aquí), Mike Cahill nos plantea en su nueva creación una historia tejida con mimbres parecidos, pero que, a pesar de la fuerza de sus componentes, y de lo aprendido por el camino, no llega a los niveles de la anterior, quizás porque embarulla un poco el tramo inicial, haciendo que el espectador tarde en entrar al juego que le plantea esta Orígenes (que en su título original tiene el juego de palabras de ‘I’ y ‘eye’, que se pierde en la versión española), que fue premiada en Sundance y en Sitges.

    {xtypo_code}Estados Unidos, 2014 (106′)
    Título original:  I Origins.
    Escrita y dirigida: Mike Cahill.
    Producción: Mike Cahill, Hunter Gray, Alex Orlovsky.
    Fotografía: Markus Förderer.
    Música: Will Bates, Phil Mossman.
    Montaje: Mike Cahill.
    Intérpretes: Michael Pitt (Ian), Brit Marling (Karen), Astrid Bèrges-Frisbey (Sofi), Steven Keun (Jenny), Cara Seymour (Dra. Simmons), Archie Panjabi (Priya Varma), Kashish (Salomina). {/xtypo_code}

    Y es que de ojos va el tema (al menos, en principio). La trama nos presenta al doctor en biología molecular Ian Gray, que está investigando la evolución del ojo humano junto a Karen, una becaria bastante aplicada, cuando surge la idea de crear un ojo de la nada. Entonces, aparece en la vida de Ian Sofi, una joven de iris multicolor que pone su mundo patas arriba. Con el paso del tiempo y el desarrollo de sus estudios, Ian y Karen se encontrarán con un hecho que se opone frontalmente a todo lo que creían establecido, y Ian se embarcará en un viaje por medio mundo para tratar de encontrar respuestas y validar o refutar su teoría.

    Estamos ante una película de ciencia ficción sin efectos especiales (como Coherence, de la que hablamos no hace demasiado), que únicamente patina ligeramente en su parte inicial, con toda esa palabrería y jerga técnica de laboratorio que demuestra, que los personajes se dedican a lo que dicen que se dedican, pero que hace difícil seguir sus pasos en la investigación. Después, la cinta evoluciona hacia una ‘lucha’ (el eterno enfrentamiento) entre ciencia y espiritualidad (por un momento parece que la religión va a hacer acto de presencia, pero finalmente no es así), entre evolucionistas y creacionistas. Las ideas de Ian chocan con las de Sofi, y logran que el espectador piense. Incluso el más cerrado de los científicos, se plantea el temido ¿y si?.

    Cahill mantiene un buen ritmo durante toda la película, incluso utilizando algún que otro macguffin (el del número once que se cruza indiscriminadamente en su camino) y sigue demostrando que es un director al que hay que seguir porque puede depararnos gratas sorpresas en el futuro. Lo mismo ocurre con la española Astrid Bergès-Frisbey, que parece estar asentando su base en el cine de Hollywood.

     

  • La búsqueda de Angélica amplía sus horizontes

    0302Al cumplirse una semana de su desaparición, se sigue sin tener noticias de Angélica Marín Rodríguez, la mujer de 55 años y vecina de Las Infantas que desapareció e el pasado día 20.

    Tras barrerse la ciudad y su entorno tanto por los efectivos de la Policía Nacional como por patrullas improvisadas organizadas por familiares y amigos, la búsqueda ha ampliado sus horizontes. La familia ha comenzado el reparto de carteles por los municipios cercanos, mientras que la Policía se plantea nuevos planes de búsqueda que impliquen su desplazamiento en medio de transporte. Asimismo, la familia ha creado un perfil en Facebook y comienzan sus apariciones en los platós de comunicación para dar más difusión al caso.

    Cualquier persona que tenga una pista debe ponerse en contacto con la Policía Nacional o llamar a la familia (95 472 96 79).

     

  • Nombrado al responsable de sanidad de UPyD

    0804La promoción de la salud y la participación ciudadana, sus claves

    El comité local de UPyD ha presentado a Juan Carlos Sanguino Fabre, pediatra del centro de salud de Doña Mercedes, como responsable de sanidad del partido.
    Desde este ámbito UPyD quiere dar prioridad a impulsar programas de promoción y educación para la salud, así como de prevención de la enfermedad. Asimismo se plantea un sistema efectivo de participación auténtica del ciudadano, potenciando los consejos de salud con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida.

     

  • Hallan a un anciano muerto en el interior de una nave abandonada

    El pasado jueves, día 10, hallaron sin vida el  cuerpo de un anciano de 78 años en el interior de una nave abandonada del polígono El Parral. La Policía Nacional baraja la hipótesis de un accidente, ya que se plantea la posibilidad de que el anciano accediese a la primera planta de la nave, cediendo el suelo de madera y precipitándose al suelo.