Antonio Real expone en Emasesa piezas históricas de la red nazarena
Antonio Real Rodríguez, trabajador de Emasesa, ha montado en la sede de la Empresa Metropolitana en la calle Real Utrera una curiosa exposición de piezas antiguas, que se han ido retirando de los sistemas básicos de saneamiento y abastecimiento de la ciudad.
Antonio empezó a recopilar este material en el año 1996, al comprobar el valor que las piezas y elementos que se retiraban en las necesarias reparaciones de las redes y tuberías por otras más actuales y de mayor seguridad tenían como material para el recuerdo, la continuidad y el esfuerzo de tantos compañeros que han dedicado su trabajo en beneficio de los ciudadanos desde tiempos inmemorables. Unas piezas singulares que se perderían como chatarra de no recogerse, tratarse y almacenarse.
Contando con el espíritu de compañerismo de todo el equipo de trabajo de la oficina de Dos Hermanas, constituida como un Centro de Trabajo de EMASESA Metropolitana desde 1986, y el apoyo incondicional de la empresa municipal, quien facilita a Antonio todos los recursos necesarios para que éste pueda realizar su labor de restauración. Por ello, se ha logrado que lo que comenzó con pocas piezas que ocupaban un pequeño espacio en la sede, se haya ampliado con el paso del tiempo, albergando en la actualidad varias vitrinas y decorando estas piezas algunos de los despachos de las propias instalaciones de Dos Hermanas.
Recuperación de las piezas
El material que integra esta exposición es muy variado: contadores, llaves de paso, grifos de conexión, herramientas, grifos, sopletes de gasolina y válvulas de compuerta, entre otras.
Antonio ha llevado a cabo con cada una de las piezas una labor de recuperación completa. Comienza con la limpieza del barro, luego se sumerge en ácido rebajado y se vuelve a limpiar, se repasa con un cepillo eléctrico y se retiran todos los residuos con agua y jabón. Una vez limpia, la pieza se repara en una labor también compleja, ya que en muchos casos ya no se fabrican y hay que buscar entre piezas antiguas. El resultado es un material en pleno funcionamiento que podría volverse a instalar en la red, pero que se muestra a los curiosos en la entrada de la oficina que Emasesa tiene en la ciudad.
Antonio Real no persiste en su empeño de recuperar las piezas antiguas que van saliendo a la luz, aunque cada vez se le presenta como una tarea más complicada. Ya que, según comenta el artífice de esta iniciativa, cada vez resulta más difícil encontrar piezas antiguas porque la red nazarena ya está prácticamente actualizada.
{xtypo_code}Implicación de los compañeros
En esta labor de recuperación, restauración y exposición de piezas antiguas Antonio Real Rodríguez no está solo, ya que sus compañeros le apoyan y echan una mano. Este es el caso de Manuel Ávila, quien prepara los pies en madera para las piezas más pesadas, o Francisco Alonso que le facilita los troncos de madera para fijar las piezas.También los antiguos compañeros, cuando el servicio de mantenimiento y conservación lo realizaba el Ayuntamiento, le han facilitado las herramientas necesarias. Un detalle que viene a confirmar que los que trabajaban la red antes de que se crease EMASESA son tan importantes ahora como entonces por la buena y rica herencia que han dejado.{/xtypo_code}
La recuperación de piezas clásicas destacó en el IX festival
En la misma línea demostró su buen hacer sobre el escenario la academia de Pepi Vaquero, quien rescató para el festival piezas clásicas como las salinas y las sevillanas goyescas y boleras. Una academia que se presentaba renovada, con cuatro nuevas incorporaciones, y sin olvidar su sello flamenco. Desde Montequinto se presentó el grupo de danza Nuestra Señora de los Angeles, quien, además de bailar flamenco, por tangos y bulerías, estrenó dos piezas del clásico español, como El amor brujo, así como la obertura y las habaneras de Carmen.
Muy flamenca fue la intervención de la escuela de danza Conchi Jiménez, quien realizó una exhibición por sevillanas, sorongo, tientos y bulerías, dando paso a la academia de baile Macarena Oliveros, llegada desde Fuente del Rey con sus cinco sentidos. Título que daba nombre a un espectáculo también muy flamenco por alegrías, bulerías y un fin de fiesta por rumbas. Destacó sobre el escenario la nutrida representación masculina que integra esta academia en un mundo mayoritariamente femenino.
En honor de su digna superiora, la comunidad y alumnas del Colegio de la Sagrada Familia han cursado esta invitación para la Velada Literario-Musical que se verificará mañana domingo 23 de marzo, a las 4 de la tarde, en el salón de actos del colegio.Se interpretarán seis piezas entre dramas, monólogos y sainetes, aunque sin duda llama especialmentela atención la zarzuela “La conversión de San Agustín”, para la que las alumnas llevan semanas preparándose. En los entreactos, amenizarán al público distinguidas ex alumnas del centro con escogidas piezas a piano. Previamente, a las 8 de la mañana, se celebrará una misa de comunión general.
Se ofrecen piezas de primeras y segundas marcas con un 50 y hasta un 60 por ciento de descuento 


Varios colectivos rinden homenaje al centenario de Miguel Hernández