Etiqueta: pertrechados

  • Estribillos rocieros

    Pertrechados, rebosantes,
    y en el nombre de María,
    en feliz feligresía
    ya salen los rocieros,
    entre el tonillo fiestero
    con los pinares por guía,
    tras sevillanas de antes,
    pertrechados, rebosantes,
    y en el nombre de María.

    Y allí no falta ni uno.
    Y allí no farta de ná.
    “Sí, el mañana llegará,
    pero llegará mañana…
    Que mi alma es hoy Doñana,
    y mi camino de arena”
    —piensan hoy tantos romeros
    que al encuentro del sendero
    van prendados de alegría,
    extasiados, anhelantes,
    pertrechados, rebosantes,
    y en el nombre de María—.

    Carriolas van perfectas;
    los caballos, preparados;
    los boyeros bien calzados;
    las flamencas van de seda:
    todos, a un son, desenredan
    con su pisada el lindero,
    perfumando el sonajero
    más central de Andalucía:
    ser, cantando, los de antes,
    pertrechados, rebosantes,
    y en el nombre de María.

  • Tiempo de inaugurar

    Entre Gürtels y Faisanes,
    desmanes y navajazos,
    tristezas por los mangazos,
    torpezas resucitadas,
    pestes, pitos, algaradas
    y broncas estrafalarias,
    políticos y simplones
    —entre sones de elecciones—
    ya engrasan su maquinaria.

    Más si quiere un evidente
    síntoma pre-electoral,
    —que utiliza cada cual,
    cual política berrea—,
    es que no existe alcaldable
    que no venda al respetable
    inaugurar lo que sea.

    ¡Inaugurar! Qué, no importa:
    aeropuerto o estación,
    hospital o convención,
    ceremonial o avenida,
    que el político se adueña
    de una foto pedigüeña
    en que sembrar su mordida.

    Y no se salva ni uno.
    Pertrechados de tijeras;
    de sonrisas entre ojeras;
    de paciencia y fotogenia,
    van colmando actualidades
    en tiempos electorales
    a los que piden la venia.

    Señores, si ése es el caso;
    si éste es tiempo inaugural,
    inaugúrense al hablar
    buenas formas, buen talante,
    buen lenguaje por sextante
    y programas con sentido,
    y no este vaivén simplista,
    cainita, ruin y ombliguista
    que ya nos tiene aburridos…