Etiqueta: personalmente

  • Antonio Morán muestra su interés por la seguridad vial en Doctor Fléming

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    El delegado de Movilidad y Prevención, Antonio Morán Sánchez, realizó ayer martes una visita a la asociación de vecinos Doctor Fléming para comprobar sobre el terreno el estado de la señalización vial de la zona. El delegado atendió personalmente las inquietudes y las sugerencias sobre posibles mejoras en la barriada recogidas a través del presidente de la entidad, Antonio Quirós, y de otros miembros de la directiva vecinal.

  • Ayuda al Fútbol Sala Nazareno

    Estimado amigo/a:

    Conocedor de los momentos que corren y sabiendo que no estamos en los mejores momentos, me aprovecho de nuestra amistad, para pedir tú colaboración.
    Como bien sabes llevo involucrado en el fútbol sala, desde su fundación en noviembre del año 1986 y la situación actual nos está llevando a momentos de desesperación ya que nos es muy difícil llegar a los presupuestos marcados, aunque están bajo mínimos.

    Me atrevo a solicitarte una ayuda económica, bien personalmente o a través de tu empresa, la que hemos denominado desde el club, como Fila Cero, estamos pidiendo una colaboración entre 50 y100 euros, con el fin de poder conseguir que el Fútbol Sala Nazareno, sea capaz de aguantar esta dura batalla y que los 150 niños que practican el fútbol sala en nuestra entidad, puedan seguir ejerciéndolo.

    La cuenta del club donde, si te parece bien, puedes hacer el ingreso es de la entidad Cajasol con número de cuenta: 2106 / 1712 / 54 / 1372020101, en el momento que recibamos esta transferencia, desde la secretaria del club, se te entregará personalmente un carnet que hemos preparado como Socio Protector.
    Sin otro particular y agradeciéndote tú colaboración.

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…

  • Salvador Távora, un creador interactivo.

    En cuanto he tenido conocimiento de que Salvador ha hecho modificaciones escénicas en su último espectáculo Andalucía entre la leyenda y la historia, en la primera ocasión que he tenido he vuelto a su teatro de Hytasa, aunque más que teatro según sus propias palabras, la sede fija de la compañía La Cuadra de Sevilla es un laboratorio de creación artística. Porque esta es otra singularidad de la obra, posiblemente en estos momentos única en el mundo, la presenta el mismo creador.

     

    Un creador en activo, director de sus obras teatrales, esto sin duda es un atractivo más para asistir como espectador. Pero Salvador Távora no se conforma con esa extraordinaria particularidad, va más allá como nos tiene acostumbrados, con la sencillez y naturalidad que le caracteriza al final de la función con todos los artistas en el escenario, establece un diálogo sobre el contenido de la representación, entre el público y él. Tengo que confesarles que la otra noche no podría decir que me emocionó más, sí la representación, que lo hizo en la misma medida que la primera vez que la vi, o la participación de los espectadores y espectadoras, algunos con lágrimas en los ojos dando su opinión sobre la propuesta teatral que acababan de ver, oír y sentir; porque si de algo esta llena esta obra de arte en vivo, es de emoción y sentimiento, por otra parte algo consustancial en el teatro desde la Grecia antigua; hay ciertos componentes teatrales que no deben ser sometidos a cambio y Salvador, aún siendo un innovador nato como es, lo sabe muy bien y así lo aplica.

    Desde 1972, el grupo La Cuadra con Távora a la cabeza, han divulgado a los cuatro vientos una cultura genuinamente andaluza y a la vez, rotundamente diferente a la tópica del señorito andaluz, del chiste, y subsidio, que durante tantos años hemos tenido que soportar injustamente los andaluces fuera de nuestra tierra. Ellos, lentamente pero sin pausa, sorteando todo tipo de dificultades para salir adelante: políticas, económicas, personales, nunca han tirado la toalla desde aquel primer montaje: Quejío, desde entonces hasta hoy, defienden Andalucía con las armas que los artistas honrados consigo mismos saben utilizar, compromiso, entrega y corazón.

    Este último montaje desgrana do que nos han contado de Andalucía y lo que hemos vivido personalmente, lo que hemos sido y lo que somos, pero sobre todo lo que propone sin complejos es lo que podemos y debemos ser los andaluces. Sobre las modificaciones hechas en la obra desde su estreno el pasado octubre, como comprenderán no se las voy a revelar, solo diré que son estéticamente espectaculares.  Vayan, vayan ustedes personalmente a comprobarlas, os garantizo que no hay otro espectáculo mejor en Sevilla en relación calidad precio…