Etiqueta: peatones

  • Ciudadanos pide más señalización en el puente de la Avda. de Sevilla

    El portavoz del grupo municipal de Ciudadanos, Pedro Taborda, ha instado al Ayuntamiento a que señalice “convenientemente” la prohibición de que los peatones circulen por el puente de la Avenida de Sevilla. (más…)

  • Refuerzo de la señalización vertical de pasos de peatones

    Señales verticales de pasos de peatones

    Se están instalando señales más visibles en la distancia para advertir a los conductores

    La Concejalía de Movilidad y Prevención ha procedido a la instalación de nuevas señales de aviso de la existencia de pasos de peatones en la Avenida de España y en la calle Torre Doña María.

    Las señales instaladas son de fondo amarillo con el símbolo del paso de peatones, lo que hace que sean más visibles desde la lejanía para los conductores.

    Estas señales se han dispuesto de manera preferente en los pasos de peatones existentes entre glorietas, mejorando de este modo, tanto la señalización como, lo que es más importante, la seguridad de los peatones a la hora de cruzar dichas avenidas.

     

     

  • Mejora de la señalización en Consolación

    Reunión Delegación Movilidad y Prevención con la A.VV. La UniónEl delegado de Movilidad y Prevención, Antonio Morán, ha realizado una visita a Consolación para comprobar el estado de la señalización viaria de la barriada y establecer las líneas de trabajo que se llevarán a cabo en breve, como son el repintado de los pasos de peatones y demás elementos de señalización horizontal. Se ha reunido con Catalina Romero Serrano, presidenta de la Asociación de Vecinos La Unión.

  • Diputación actuará en la carretera que atraviesa Fuente del Rey

    Se mejorará su firme y reductores de velocidad, y se ensachará la parte de La Isla

    La Diputación de Sevilla ha aprobado el expediente para contratar las obras de mejora de las travesías y adaptación de reductores de varias carreteras de la provincia, entre ellas la SE-3206 de Dos Hermanas.

    En esta carretera que conecta  Blanco White con Isla Menor, hay prevista dos actuaciones. Una de mejora de la travesía que pasa por Fuente del Rey,  con mejora del firme y adaptación de paso de peatones y reductores de velocidad, desde el inicio de la carretera hasta la rotonda en el paso elevado sobre la variante de Bellavista (A-4).

    {xtypo_rounded_right3}770 mil euros
    es la inversión total en todas las actuaciones. {/xtypo_rounded_right3}

    La segunda actuación se centrará en el ensanche de la carretera, en el tramo que conecta con el polígono La Isla, además de la mejora de todo su firme.

  • La Concejalía de Movilidad y Prevención finaliza la señalización de la Nacional IV

    Los trabajos se han acometido entre el puente de la Avenida Ingeniero José Luis Prats y la glorieta de Las Portadas

    La Concejalía de Movilidad y Prevención ha finalizado los trabajos de señalización de la carretera N-IV, desde el tramo comprendido entre el puente que enlaza con la Avenida Ingeniero José Luis Prats hasta la glorieta de acceso a la barriada Las Portadas.

    Los trabajos que han realizado los servicios de señalización municipales han consistido fundamentalmente en el borrado de las líneas provisionales amarillas y el pintado de la señalización definitiva en color blanco, tanto de las separadoras de carriles como las de los arcenes o la simbología de las diferentes glorietas.

    «Con esta actuación se mejora la seguridad del tráfico rodado y de los peatones que cruzan por esta travesía, ya que se ha eliminado cualquier señal que pudiese causar duda a los conductores y a los peatones», ha indicado el delegado Antonio Morán.

    Una vez que se ha concluido con estos trabajos se está procediendo al repintado de los pasos de peatones del interior de la barriada de La Motilla.

     

  • La zona de San José de Calasanz mejora su señalización

    Nueva señalización en San José de Calasanz

    La Concejalía de Movilidad y Prevención, a través del servicio de señalización urbana, ha llevado a cabo la revisión y nueva señalización de la Avda. San José de Calasanz y sus calles adyacentes.  

    La actuación, con la intención de mejorar la seguridad tanto de peatones como de conductores, ha consistido en la colocación de nuevas señales, reforzamiento de las existentes y reubicación de aquellas que presentaban mayores dificultades para ser debidamente percibidas por conductores y peatones, así como el repintado de todas la señalización horizontal.  

    Una de las mayores intervenciones se ha realizado en el puente subterráneo bajo la A-376 donde se ha reforzado la señalización de los accesos al mismo, para evitar que vehículos con una altura superior circulen por este tramo, de manera que no se produzcan colisiones con la parte alta del puente.

  • Los nuevos pasos de peatones ganan en seguridad

    0301Reducen la zona pintada, ganando en adherencia y antideslizamiento

    Siguiendo la estela de grandes ciudades, como Madrid, Barcelona  o Sevilla, el Ayuntamiento de Dos Hermanas a través de la Delegación de Policía Local y Fiestas Mayores ha iniciado el proceso de sustitución de los pasos de peatones tradicionales por unos más modernos y seguros. Siguiendo siempre la normativa del Ministerio de Fomento o el Reglamento General de Circulación de tráfico.

    La clave, según Antonio Lora, inspector de Policía Local, reside en reducir la parte pintada de estos pasos con el fin de que tanto peatones, como ciclistas o motoristas, patinen menos en estas zonas cuando la superficie está húmeda y, por tanto, más resbaladiza. A pesar de que la pintura de los pasos de peatones tradicionales incluye una capa de agromerado que aumenta la adherencia del mismo, con el paso del tiempo y cuando esta pintura se desgasta, apunta Lora, los pasos van perdiendo en adherencia.

    {xtypo_rounded_left3}10 por ciento
    de los pasos tradicionales han sido sustituidos por los nuevos pasos de peatones.{/xtypo_rounded_left3}

    Estos pasos más adherentes y seguros, ya son una realidad desde que se iniciara su implantación el pasado mes de septiembre en calles del núcleo principal, como Nuestra Señora de Valme, Miguel Fleta, Burgos, avenida Cristóbal Colón, Doctor Fleming, la glorieta del País Vasco o Calderón de la Barca. También son ya visibles en el distrito de Quintos, como la avenida de Europa en su totalidad o  la calle Enrique de Rivera.

    La idea, según el inspector Lora, es implantar estos nuevos pasos de peatones en todo el término municipal de una forma paulatina. Para ello y con el fin de evitar un sobrecoste, se irán implantando en las zonas en las que se lleven a cabo trabajos de reurbanización, como en la barriada de El Rocío, o en aquellos pasos que tengan que ser sustituidos al presentar un mal estado de conservación en lo que a la pintura se refiere. Hasta la fecha se han modernizado un 10 por ciento de los pasos.

     

  • Preguntas con respuestas

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.
    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda. Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.

    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda.

    Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

  • Preguntas con respuestas

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.
    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda. Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.

    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda.

    Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

  • Preguntas con respuestas

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.
    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda. Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.

    Si viven en Montequinto quizás se hayan preguntado alguna vez, o quizás todos los días, por qué aquí son tan molestos los badenes, o por qué no hay construido ningún paso de peatones sobreelevado, o por qué en las horas punta pitan los coches y se repiten los frenazos en cruces como el del Mercadona o el de la puerta principal del Parque de los Pinos, o por qué los pocos ciclistas que se atreven a circular por el barrio lo hacen por las aceras, aceras que se levantan enteras como la de la Avda. de Portimao, cuando podían haber sido reparadas; quizás se hayan preguntado alguna vez por qué no dejamos que los niños vayan solos al colegio, o por qué los vehículos de urgencia no pueden acceder a algunos bloques de viviendas y edificios públicos, o por qué se cortan árboles que podían haber seguido viviendo durante 50 ó 60 años más, o por qué los coches tienen que estar a pleno sol en los nuevos aparcamientos que se construyen en superficie como los de las estaciones de metro, preguntas que están ahí, en la calle.

    Preguntas todas, que aunque parezcan inconexas, en verdad tienen un común denominador responsable, que no es otro, que el mismo ciudadano conformista que ni plantea, ni demanda soluciones. No podemos echar la culpa de todo al político de turno sin más, pues entiendo que él es un simple gestor de la demanda.

    Como bien dice el slogan “esto lo arreglamos entre todos”, pero si nadie pide que se homologuen los badenes según la instrucción técnica del Estado que regula su diseño y que está en vigor desde el año 2008, o que se construyan nuevas rotondas en los cruces conflictivos, o carriles bici como los de Sevilla por los que podamos circular seguros, o que se instalen las señales verticales que les faltan a los pasos de peatones que hay en los caminos escolares para hacer que éstos sean más seguros, o que se señalicen las salidas de emergencia de esos mismos centros escolares y de numerosos bloques de viviendas que tienen comprometida su seguridad, si no planteamos nada de esto, ni nuevas leyes como las que ya existen en otras comunidades autónomas que prohíben el corte caprichoso de  árboles veinteañeros o que obligan a plantar esa sombra natural de un árbol por cada dos plazas de aparcamiento en esas nuevas losas de asfalto que se crean, la verdad es que malo está el cuento.