Etiqueta: paz

  • ¿Podemos vivir en paz?

    Nuestro mayor deseo es la paz. Eso es lo que decimos. Y no es eso precisamente lo que más se nos nota. ¿Cómo podemos decir en serio que deseamos la paz, si hacemos un gran negocio con los preparativos para la guerra? Pero, aparte del contrasentido de las guerras, está también el sentido de la desigualdad y de la justicia planetaria. No podemos vivir en paz, porque no estamos en la paz, sino en deuda con el prójimo. No podemos vivir en paz, porque pretendemos vivir tan tranquilos, sin reconocer nuestra deuda con los otros.

    Estamos en deuda con los pobres. Porque los pobres no son fruto de la casualidad, sino la evidencia de la injusticia de nuestro sistema de vida y de organizar el mundo. Tampoco son el resultado de las catástrofes naturales, sino las víctimas propiciadas por nuestra desidia secular. Los terremotos, los huracanes, las aguas torrenciales, siempre cargan sobre los más pobres, que son siempre los más desprotegidos, y a veces los excluidos por el sistema.

    Estamos en deuda con los pueblos del Tercer Mundo, porque hemos construido nuestro sistema, después de apropiarnos de lo que también es suyo, y haber levantado todo un sistema legal para proteger nuestros intereses a costa de los suyos. Hemos organizado el mundo a favor nuestro, sin tener en cuenta sus legítimos derechos. Esos que, por otra parte y para más inri, hemos proclamado solemnemente y aireamos con orgullo como derechos humanos universales.

    Y estamos en deuda con Dios, que ha creado el mundo para todos, y no dejamos que lo puedan disfrutar todos; lo ha creado para que lo conservemos, y nos lo estamos cargando; lo ha creado para que abramos los ojos y, al contemplarlo, podamos descubrir las huella del Creador, los mimos del Padre, y nos empeñamos en negar la evidencia y hacernos el tonto para no creer, para no querer y dejarnos querer por Dios. Y hay quien pretende vivir tan tranquilo. Pero vivir tranquilo no es vivir en paz.

    Concédenos, la paz, Señor, la que el mundo no puede dar porque es el don de tu amor.

    Concédenos la paz que rompa nuestros silencios cómplices y denuncie las injusticias.

    Concédenos la paz que nos haga bajar de las nubes y tomar tierra a ras de los problemas de nuestros hermanos.

    Concédenos la paz que nos libere del odio, de la intolerancia y de toda forma de violencia.

    Concédenos la paz que selle nuestros labios para no proferir insultos, ni amenazas, ni gritos contra el distinto.

    Concédenos la paz que nos haga salir de nuestra tranquilidad y tomar partido por los más débiles y explotados.

    Concédenos la paz, la que el mundo no conoce, tu paz, Señor, la paz que tenemos que ir construyendo con amor y con tu gracia

     

  • “Paz a esta casa”

    (Lucas 10, 1-20) No era una estrategia, sino el resumen de lo que aquellos pescadores y obreros sencillos, convertidos en predicadores ambulantes, tenían que mostrarles a todos sus vecinos.

     

    “Paz a esta casa”—es el saludo con el que Jesús recomienda a sus primeros discípulos que comiencen todas las conversaciones en las que van a ir anunciando el Reino de Dios.

    Jesús no entendía el Reino como algo para los muy santos, ni los muy escogidos, ni los muy esforzados. Todos, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, cumplidores y menos cumplidores de la ley judía estaban convocados a vivir de una forma nueva: la mirada confiada y viviendo el presente, el gesto apacible y sereno como quien está a gusto consigo mismo y con su vida, la voz alegre de agraciado, la mano tendida de hermano, el corazón confiado de hijo.

    ¿Por qué no íbamos todos a poder vivir la gracia y la paz que el Padre nos desea? En nuestra cultura se han perdido los saludos. Se redujo el “vaya usted con Dios”, y se quedó en un incomprensible “adiós”.

    En los muchachos jóvenes se reduce a un “eh!”, o incluso a un leve movimiento de cejas, como si se fingiera una sorpresa no sentida.

    Los saludos son importantes, sobre todo cuando ya se hacen rutinarios, cuando no necesitamos pensarlos para ser educados y corteses, para transmitirle al otro que cuenta con nuestro aprecio y respeto, que le deseamos que la paz del Padre, que sabemos que es amado por el Hijo.

    En las misas sí que se saluda bien: “Que el Señor esté con vosotros”; “Y con tu espíritu”—se responde… Pues quedaos, toda esta semana, con la paz de Dios (dicho sin rutinas, de corazón).

     

  • La paz de los valientes

    (Juan 14, 23-39) EL CRISTIANISMO no es para pusilánimes. Jesús fue un hombre de paz, y fue sembrando la paz por dónde quiera que iba. Proclamó, desde su experiencia personal, la bienaventuranza de los que construyen la paz; y la fundó en el don más grande y hermoso: “Dichosos los que construyen la paz porque serán llamados hijos de Dios”. Quien siembra paz, se experimenta hijo.

    Pero la paz es fruto de la justicia, de la verdad y de la solidaridad, y no siempre cuenta con el beneplácito de los que se benefician de la injusticia, la mentira y el egoísmo. Por ello quien quiera, con su propia vida, sembrar paz que se prepare para afrontar conflictos. En ellos se ve cómo la paz es un verdadero fruto del Espíritu.

    Fue en la última cena, sabiendo que iba a afrontar toda la violencia de la que el ser in-humano es capaz, y allí nos dejó dicho: “Mi paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón, ni se acobarde”. Desde entonces, los cristianos sabemos que lo nuestro no es la paz de los cementerios, ni la paz del silencio cómplice, ni la paz de reírle las gracias al poderoso, ni la paz de ignorar a los que sufren.

    Sólo desde la paz construiremos el Reino sin dejar víctimas en la cuneta; sin que el odio ni el rencor nos prive de lo que, precisamente, queremos construir. El perdón no puede disculparnos de la justicia; la justicia no puede ser excusa de insolidaridad. La solidaridad sólo se vive combatiendo la mentira y la muerte. La experiencia profunda de paz es el único camino de la verdad y la vida. Por todo ello, la paz es un don del Espíritu.

     

  • Todo el día leyendo para celebrar el Día Internacional del Libro

    Séptima edición de la maratón de lectura del centro Bujalmoro y la asociación La Paz

    Hoy miércoles, día 21, se celebra el Día Internacional del Libro. Con este motivo, el centro de adultos Bujalmoro y la asociación de alumnos La Paz convocan una nueva edición de la actividad Todo el día leyendo, que conmemora en esta ocasión su séptima edición.

    En esta ocasión, esta maratón de lectura estará dedicada a los autores y autoras de la literatura del siglo XX. Están invitados al acto todos los alumnos del centro, aunque la organización no cierra las puertas a todas las personas que se quieran pasar en la jornada de hoy por la biblioteca para leer algún fragmento de la literatura del siglo pasado.

    La cita será en el salón de usos múltiples de la biblioteca, en Huerta Palacios, de 9:30 a 13:00 y de 16:00 a 19:00 horas. Las lecturas estarán ambientadas con los sones de una guitarra española.

     

  • AMAM entrega los premios de su certamen poético

    0605La Asociación de Mujeres Amigas de Montequinto entregó el pasado viernes los premios de la quinta edición del Certamen de poesía Blanca de los Ríos. El primer premio recayó en Estrella Belló Fernández, de Sevilla, por el poema Te amo hasta en la sílaba y el segundo en Manuel Terrín Benavides, de Albacete, por Un cariño sincero. La mención especial al poema contra la violencia de género fue para la sevillana María Paz Cerrejón López y No caben más esperas. Durante el acto también se entregó la insignia de oro a Verónica Pérez Fernández, diputada socialista en el Parlamento Andaluz.

     

  • Comienza Vacaciones en Paz

    La asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui ha puesto en marcha una nueva edición del programa Vacaciones en Paz, para la acogida de los niños saharauis durante los dos meses de verano.  Los interesados deben llamar al teléfono 647 73 92 74.

  • Igualá en la Cruz de Mayo de las Tres Caídas

    Cara a sus salidas procesionales por las calles de Dos Hermanas, las diferentes Cruces de Mayo nazarenas comienzan a organizarse. Si la semana pasada celebraban sus igualás de costaleros las Cruces de Mayo de lo Jóvenes Cofrades y Nuestra Señora de los Ángeles, la de Nuestro Padres Jesús de las Tres Caídas y María Santísima de la Paz será esta tarde, día 14, a las 21:00 horas, en la calle Melliza, número 40.

     

  • Llagado

    (Juan 20, 19-21) Sin ocultar sus heridas, sino mostrándolas como prueba de su amor sin límites a todos, llega Jesús resucitado a sus discípulos. Llagado de pies, manos y costado se presenta en medio de ellos deseándoles paz. Con Jesús todo es paradoja, quien más violencia ha sufrido es quien más derecho y poder tiene para entregar la paz.

    Tanta fuerza tienen las llagas de Cristo para quien las contempla en la intimidad de su oración y en la densidad de la historia que un santo Padre no dudaba en decir que el lugar de la Iglesia, de la comunidad cristiana, es el de las llagas de Cristo. Un Cristo sin llagas nos transmite una vida falsa, una fe debilitada, un cristianismo sin compromiso. Nadie que se acerque sinceramente a las llagas de Cristo puede salir indemne.

    Puedes acercarte desde tu oración contemplando cómo en las llagas de aquel hombre se transmutan tu arrepentimiento en perdón, tu desazón en paz, y tu cobardía en nuevas fuerzas para levantarte y seguir intentándolo –cada uno de vosotros sabe a qué pecado, a qué angustia y a qué cobardía me refiero.

    Pero la experiencia definitiva de las llagas de Cristo se da en la historia. Donde hay un hombre, una mujer, un niño llagado, ahí está la iglesia verdadera compartiendo su dolor, consolando con su compañía y liberando con su lucha por la justicia a favor de los más débiles. Por eso, los cristianos que no se acercan a las llagas de Jesús en el ahora de nuestra historia, no son dignos de ese nombre. Ni quien maltrata al inocente, ni quien calla ante la injusticia, ni quién se niega a ser voz de los sin voz, de los ignorados.

    Haz, Señor, que experimente, al poner mi vida en tus llagas, que vivo cerca, cerca, de tu propio corazón.

  • Por un curso escolar pacífico

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    Los centros nazarenos celebran con variados actos el Día de la Paz

    Cada vez que se acerca el 30 de enero, los centros de enseñanza nazarenos conmemoran el día de la Paz y la no violencia, transmitiendo a su alumnado valores cargados de pacifismo y solidaridad.

     

    En el colegio Fernán Caballero se ha trabajado la solidaridad y los valores a través de un gran mural o de la realización de juegos cooperativos. En el caso del Maestro Enrique Díaz Ferreras se ha hecho hincapié en la resolución de los conflictos mediante el diálogo.

    Con la celebración de la II Semana del Deporte en favor de la paz se ha conmemorado esta fecha en el colegio Maestra Dolores Velasco, realizando juegos cooperativos, aprendiendo el decálogo del buen deportista y participando en la segunda Carrera Solidaria, cuyos fondos se van a destinar a Costa de Marfil y Haití a través de la Ong Save the children. Los niños del colegio Consolación también han colaborado con esta ong, participando en otra carrera solidaria. Murales y diplomas para los alumnos que mejor saben convivir han completado la oferta.

    En el María Zambrano han celebrado el Día de la Paz a través de las canciones con mensajes solidarios, organizando una nueva edición de su tómbola solidaria cuyos beneficios irán destinados a Haití.

    Los niños de El Palmarillo han trabajado la paz a través de sus diferentes soportes: bibligráficos, pictóricos y musicales. Destacó una especial audición de cuentos, en la que eran los propios alumnos los que adquirían las entradas del cuento que querían oir.

    En el 19 de abril se ha llevado a cabo la segunda audición de textos con los padres, centrados en temas pacíficos; se ha decorado una gran paloma y se ha ejecutado la danza por la paz.

    Las actividades plásticas han sido la tónica en el colegio Antonio Gala, predominando un mural con mensajes de paz en todos los idiomas. En la misma tónica los niños del San Alberto Magno se han concienciado  de que “tenemos que vivir sencillamente para que otros puedan sencillamente vivir”. Para ello han creado un muro con buenos deseos, bailado, cantado y recitado poesías.

    En el colegio Olivar de Quintos, los niños han recaudado fondos para Haití con la venta de unas camisetas con el logo diseñado por la alumna Cristina Fernández. Terminando la fiesta con canciones de esperanza.

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    El IES Gonzalo Nazareno recibió la visita de la agrupación vocal-instrumental del IES Mateo Alemán de San Juan de Aznalfarache, integrada por 150 alumnos. Un acto de hermanamiento entre ambos centros en torno a la música.

    La figura de Nelson Mandela ha sido el eje central de la celebración en el CEIP Valme Coronada. Poesías, carteles y otras actividades para una celebración que culminó con la entonación del tema Odio por amor de Juanes, acompañados musicalmente por el profesor de música del centro y un grupo de amigos.

    Los alumnos del colegio San Sebastián también apostaron por formar con sus cuerpos un mural gigante con la palabra paz. Se tocó el Himno de la alegría y se cantó el mítico Imagine, de Jon Lenon. Además de escribir mensajes en cartulinas y atarlas a unos globos, que fueron soltados desde la azotea del centro.

    {xtypo_code}¿Qué es la paz?
    El concepto de la paz es lo que se ha trabajado en el colegio de Los Montecillos, mediante la elaboración de un mural y reflexionando en las aulas sobre la importancia de convivir de una manera pacífica. El día 29, los alumnos formaron en el patio del centro un corazón gigante con la palabra paz en el centro.
    Las actividades se han completado con un visionado sobre las acciones que en otras ediciones se han organizado al respecto, así como la realización de manualidades y la interpretación del tema Las Manos del mundo de Andy y Lucas.{/xtypo_code}

  • Reordenación del tráfico

    La Concejalía de Policía Local ha aprobado la reordenación del tráfico en la barriada de Las Portadas. Se actuará en las calles Virgen de los Dolores, de la Almudena, de Gracia, de la Paz, de África, de la Encarnación, de los Milagros, del Refugio, de Setefilla y de la Aurora.