Etiqueta: palabra

  • La palabra de hoy

    Las palabras que el viento desparrama
    sobre el tiempo, la vida y el olvido,
    van tiñendo su piel con el sentido
    que incrustamos en nuestro pentagrama.

    Las palabras se inflan con el viento
    de cada bocanada de la historia,
    y así, serán más polvo o más memoria
    según sea el rescoldo del lamento.

    Resurge la palabra cual disparo
    que atrona la verdad de cada instante;
    una especie de marca o un sextante;
    un rumbo que, hoy por hoy, se llama “paro”.

    Sin duda es nuestro mal protagonista;
    la pista desigual y empobrecida
    que a nuestra sociedad desfallecida
    la merma, la define y la conquista.

    Palabra más maldita que cercana.
    Palabra a trompicones mal disuelta.
    Palabra displicente —no resuelta—,
    que atufa a decadente y aldeana.

  • La palabra de hoy

    Las palabras que el viento desparrama
    sobre el tiempo, la vida y el olvido,
    van tiñendo su piel con el sentido
    que incrustamos en nuestro pentagrama.

    Las palabras se inflan con el viento
    de cada bocanada de la historia,
    y así, serán más polvo o más memoria
    según sea el rescoldo del lamento.

    Resurge la palabra cual disparo
    que atrona la verdad de cada instante;
    una especie de marca o un sextante;
    un rumbo que, hoy por hoy, se llama “paro”.

    Sin duda es nuestro mal protagonista;
    la pista desigual y empobrecida
    que a nuestra sociedad desfallecida
    la merma, la define y la conquista.

    Palabra más maldita que cercana.
    Palabra a trompicones mal disuelta.
    Palabra displicente —no resuelta—,
    que atufa a decadente y aldeana.

  • La palabra de hoy

    Las palabras que el viento desparrama
    sobre el tiempo, la vida y el olvido,
    van tiñendo su piel con el sentido
    que incrustamos en nuestro pentagrama.

    Las palabras se inflan con el viento
    de cada bocanada de la historia,
    y así, serán más polvo o más memoria
    según sea el rescoldo del lamento.

    Resurge la palabra cual disparo
    que atrona la verdad de cada instante;
    una especie de marca o un sextante;
    un rumbo que, hoy por hoy, se llama “paro”.

    Sin duda es nuestro mal protagonista;
    la pista desigual y empobrecida
    que a nuestra sociedad desfallecida
    la merma, la define y la conquista.

    Palabra más maldita que cercana.
    Palabra a trompicones mal disuelta.
    Palabra displicente —no resuelta—,
    que atufa a decadente y aldeana.

  • Cinco tenedores para ‘Restaurant tú Three’

    1003Cartel de no hay billetes para el montaje de Extrés Teatro

    De sobra son conocidos los dichos populares de “vale más una imagen que mil palabras” o “a buen entendedor, pocas palabras bastan”. Dos refranes que vienen como anillo al dedo para explicar el montaje que la compañía Extrés Teatro presentó el pasado sábado ante un abarrotado teatro municipal: Restaurant tú three.

    En el menú de este particular restaurante, clave de su éxito, destacó de primero el valor de una compañía, unida de la trayectoria y buen hacer de Tricicle y Monti&Cía; de segundo, un espectáculo que se desarrolló en un restaurante venido a menos en el que se sucedieron una serie de situaciones hilarantes y llenas de locura; y de postre, la risa, que la puso el público durante todo el montaje, saliendo del teatro con un ligero cansancio en la zona del mentón.

    Restaurant tú Three trasportó al espectador durante una concatenación sin pausa de scketchs de humor  a las situaciones más insólitas que se pueden suceder en un restaurante. Destacando el buen hacer sobre el escenario de su trío de actores, quien sin apenas mediar palabra, con el lenguaje universal de la comunicación no verbal, lograron que el espectador se lo pasase bien. Sin más, con el único fin de alegrar y divertir.

    El resultado es un espectáculo complejo y completo en el que el humor gestual se conjugaba a la perfección con partes más acrobáticas o, incluso, de danza, que pusieron la nota sorpresiva a una velada de cinco tenedores.

  • Cinco tenedores para ‘Restaurant tú Three’

    1003Cartel de no hay billetes para el montaje de Extrés Teatro

    De sobra son conocidos los dichos populares de “vale más una imagen que mil palabras” o “a buen entendedor, pocas palabras bastan”. Dos refranes que vienen como anillo al dedo para explicar el montaje que la compañía Extrés Teatro presentó el pasado sábado ante un abarrotado teatro municipal: Restaurant tú three.

    En el menú de este particular restaurante, clave de su éxito, destacó de primero el valor de una compañía, unida de la trayectoria y buen hacer de Tricicle y Monti&Cía; de segundo, un espectáculo que se desarrolló en un restaurante venido a menos en el que se sucedieron una serie de situaciones hilarantes y llenas de locura; y de postre, la risa, que la puso el público durante todo el montaje, saliendo del teatro con un ligero cansancio en la zona del mentón.

    Restaurant tú Three trasportó al espectador durante una concatenación sin pausa de scketchs de humor  a las situaciones más insólitas que se pueden suceder en un restaurante. Destacando el buen hacer sobre el escenario de su trío de actores, quien sin apenas mediar palabra, con el lenguaje universal de la comunicación no verbal, lograron que el espectador se lo pasase bien. Sin más, con el único fin de alegrar y divertir.

    El resultado es un espectáculo complejo y completo en el que el humor gestual se conjugaba a la perfección con partes más acrobáticas o, incluso, de danza, que pusieron la nota sorpresiva a una velada de cinco tenedores.

  • Cinco tenedores para ‘Restaurant tú Three’

    1003Cartel de no hay billetes para el montaje de Extrés Teatro

    De sobra son conocidos los dichos populares de “vale más una imagen que mil palabras” o “a buen entendedor, pocas palabras bastan”. Dos refranes que vienen como anillo al dedo para explicar el montaje que la compañía Extrés Teatro presentó el pasado sábado ante un abarrotado teatro municipal: Restaurant tú three.

    En el menú de este particular restaurante, clave de su éxito, destacó de primero el valor de una compañía, unida de la trayectoria y buen hacer de Tricicle y Monti&Cía; de segundo, un espectáculo que se desarrolló en un restaurante venido a menos en el que se sucedieron una serie de situaciones hilarantes y llenas de locura; y de postre, la risa, que la puso el público durante todo el montaje, saliendo del teatro con un ligero cansancio en la zona del mentón.

    Restaurant tú Three trasportó al espectador durante una concatenación sin pausa de scketchs de humor  a las situaciones más insólitas que se pueden suceder en un restaurante. Destacando el buen hacer sobre el escenario de su trío de actores, quien sin apenas mediar palabra, con el lenguaje universal de la comunicación no verbal, lograron que el espectador se lo pasase bien. Sin más, con el único fin de alegrar y divertir.

    El resultado es un espectáculo complejo y completo en el que el humor gestual se conjugaba a la perfección con partes más acrobáticas o, incluso, de danza, que pusieron la nota sorpresiva a una velada de cinco tenedores.